Opinión Migración 180221

Trascendió

 Que la indagatoria que ordenó la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, sobre los 19 cuerpos calcinados en Tamaulipas, perfila una arista hacia ex funcionarios de Migración de Nuevo León como Daniel Torres, ahora en busca de la candidatura de Morena por la alcaldía de Guadalupe, a quienes pedirán informes sobre por qué un vehículo bajo resguardo del INM acabó vinculado con la matanza. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Migración mexicana al alza

Joe Biden llega a la presidencia de Estados Unidos con una actitud pragmática y humanitaria hacia los migrantes. Sin embargo, esa intención positiva podría diluirse muy pronto ante el significativo aumento que ha registrado la migración indocumentada en las primeras semanas de este 2021. De acuerdo con los datos recabados por Tonatiuh Guillén, una autoridad en la materia, en enero de este año se registraron 80 mil arrestos en la frontera, cuando el año pasado en el mismo mes se produjeron apenas 36 mil. Estas cifras harán sonar las alarmas en Washington y tendrán repercusiones inmediatas sobre México.

 El cambio principal radica en que ahora los mexicanos han rebasado los flujos migratorios centroamericanos. Entre los deportados en cada día del mes de enero, mil 400 fueron de los nuestros contra mil procedentes de América Central. Los anuncios recientes del gobierno de Biden para abrir un camino hacia la legalización, la amnistía para los Dreamers y la reanudación de audiencias de asilo pueden malinterpretarse y llevar a la conclusión de que Estados Unidos abre sus fronteras. Algunos se verán atraídos por esa falsa impresión, aunque la realidad es que la legalización solamente aplicaría a aquellos que ya se encuentran en suelo estadounidense. Sin embargo, el factor de expulsión principal radica en que un número creciente de mexicanos no está encontrando condiciones de vida, de seguridad y de empleo suficientemente atractivos y por ende emprenden la ruta hacia el norte.

 Esta nueva oleada migratoria presenta el riesgo inminente de que los opositores de Biden utilicen estos datos para afirmar que la rudeza de Trump era más eficaz que la indulgencia del nuevo presidente. Así, cuando Biden presente sus iniciativas de reforma al Congreso, lejos de concederle apoyo, muchos congresistas pedirán que se continúe la construcción del muro en la frontera y exigirán que el gobierno de México ponga de su parte para detener a mexicanos y centroamericanos por igual.

 Recientemente Guatemala anunció a Washington que dejará de jugar el papel de “tercer país seguro”. Estados Unidos, en cambio, abrió la puerta para que los centroamericanos que tengan intenciones de emigrar puedan registrarse y emitir su solicitud desde sus lugares de origen, sin que tengan que salir en caravanas o intentar llegar a la frontera. Este beneficio, hasta ahora, no se ha extendido a los mexicanos. En la medida en que la migración de nuestros connacionales vuelva a ser la más voluminosa, Estados Unidos volteará la mirada hacia México para conocer qué se está haciendo en nuestro país para contener estos nuevos flujos migratorios.

 La respuesta que plantee México a Estados Unidos no será sencilla ni podrá, en realidad, surtir efectos en el corto plazo. La caída del dinamismo económico en los últimos dos años y el deterioro en las condiciones de seguridad no son asuntos que puedan remediarse rápidamente. Así las cosas, las reformas que desea implementar Biden probablemente queden atoradas en el Congreso y México se verá sujeto a presiones —distintas a las de Trump— para contener la migración de mexicanos, lo cual es jurídica y prácticamente más difícil de lograr que cuando se trata de ciudadanos de Centroamérica o de otras regiones. El impacto colateral de esta situación es que los siete millones de mexicanos indocumentados que viven en Estados Unidos pueden quedarse sin una vía hacia la legalización por el efecto adverso que están generando los de nuevo ingreso. (Enrique Berruga Filloy, El Universal, Opinión, p. 11)

Pesadillas

Desde que absolvieron por segunda vez al barbaján anaranjado, he tenido pesadillas prácticamente todas las noches. Sueño que Joe Biden, instalado en la Casa Blanca, extrae puños de cabello anaranjado del lavabo y del excusado. El presidente de Estados Unidos no sabe qué hacer con esas marañas de pelos, se le enredan en sus dedos y no hay manera de librarse de ellos.

Sueño que cuando Biden abre su clóset, se le vienen encima miles de corbatas rojas como serpientes que tienen vida propia; más que corbatas, en realidad son las lenguas de Trump, que no dejan de decir: “Los migrantes mexicanos están trayendo sus drogas, ¡están trayendo el crimen!”. “Cuando eres una estrella puedes hacer lo que quieras; agarrarlas por el coño… en fin, lo que quieras”.

Sin duda Donald Trump es una pesadilla, pero de las feas, asquerosas, y de las que no te dejan volverte a dormir. Va a regresar a tuitear estupideces. Va a regresar con sus amenazas y con su pelo como estropajo. Y todo esto se debe a unos cuantos cobardes republicanos que no se atrevieron a hacer lo que debían hacer. Es evidente que muchos de ellos sí quieren que regrese Trump y con él, toda la runfla de neonazis, kukluxklanes, QAnones y demás bestias. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p. 9)

Desbalance

Banco del Bienestar, aferrado

 Nos cuentan que a pesar del entorno complicado que se vive ante la pandemia, el Banco del Bienestar, de Diana Álvarez, se aferra a cumplir con la construcción de 2 mil 700 sucursales tal y como prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador. Lejos de achicarse, recibió más presupuesto y dejó toda la responsabilidad al Ejército para terminar con las oficinas, bajo el modelo ‘llave en mano’, con lo que el banco solo llegará a operar las instalaciones. Nos explican que se detectaron al menos 400 mil familias de mexicanos en Estados Unidos que en una primera etapa se verían beneficiadas por un mejor tipo de cambio a partir de las medidas del gobierno y del Banco de México en apoyo a migrantes. Habrá que ver el alcance de la institución, nos dicen, luego de que la mayoría de paisanos usa servicios tradicionales de envío de remesas. (El Universal, Cartera, p. 22)