A la, en apariencia, interminable concatenación de problemas generados por la pandemia de coronavirus, y debido a los esfuerzos de los estados para frenar su propagación, debe sumarse ahora la situación de las personas que se encuentran fuera de sus naciones de origen o residencia, y que se ven impedidas a regresar debido a los cierres fronterizos decretaros por las autoridades de varios países.
Estas decisiones gubernamentales pueden producir situaciones caóticas e incluso desfiguros y sinsentidos. Entre los primeros cabe destacar el protagonizado el lunes por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien impidió la llegada de un vuelo que partiría de México, procedente de Chicago, con el risible argumento de que a bordo se encontraban 12 personas “confirmadas positivo” de Covid – 19, afirmación para lla que no contaba con prueba alguna.
Los casos requeridos ilustran que en los cierres fronterizos, como en cualquiera otra acción de las tomadas para encarar la emergencia epidemiológica en curso, es necesario proceder con el máximo de responsabilidad, sensibilidad y sentido común, de tal manera que a las afectaciones no se añadan otras plenamente evitables. (Editorial, La Jornada, p. 12)
Tres meses, al menos // Complicaciones económicas // Reunión en Palacio Nacional // Trump liga CV con paisanos
…¡Hasta mañana, con Donald Tump ligando abierta, electoralmente, el coronavirus con los migrantes mexicanos, al anunciar que devolverá de inmediato a México a quienes ingresen sin la documentación adecuada y señalando que hay riesgos de contagio en los centros de detención y en otras zonas adonde llegan los trabajadores mexicanos! (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 16)
Covid -19 y la crisis migratoria en la frontera sur.- Ya tuvo que salir la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a pronunciarse por la delicada situación de cientos de migrantes que se encuentran hacinados en estaciones migratorias de la frontera sur de México. Y es que ante la contingencia epidemiológica del coronavirus, parece que la crisis por el flujo de indocumentados ya se olvidó. Este asunto tendrá que resolverse a la brevedad, sobre todo para evitar una tragedia de grandes dimensiones en los próximos días, a causa de posibles contagios de Covid-19 en las estaciones migratorias, nos alertan en la CNDH. (El Financiero, Nacional, p. 29)
La crisis de salud exhibe –hace muy visibles– a las poblaciones más vulnerables: ¿qué sucederá si brota un foco de infección en alguna prisión mexicana, con sus increíbles carencias y condiciones de hacinamiento? ¿Qué, si hay algún otro foco en los centros de detención en que viven aglomerados cientos y miles de migrantes centroamericanos? Qué sucederá a los sin-casa (los llamados homeless) de ciudades estadunidenses como Nueva York, Filadelfia, o Houston? ¿Se quedarán desamparados?
La crisis del coronavirus ha hecho visible el altísimo grado en que requerimos acción colectiva orientada a la cooperación, y de un Estado que vea por todos, porque los marginados en cada país sufrirán desproporcionadamente, se convertirán, a su vez, en agentes de infección para todos los demás. Los migrantes que temen acudir a los servicios médicos, o que no pueden aislarse porque no pueden perder un día de trabajo, los indigentes que viven en las calles, los presos… son ahora, claramente, un problema de y para la sociedad entera. El coronavirus demuestra que necesitamos volver a inventar algo así como un estado de bienestar. (Claudio Lomnitz, La Jornada, Opinión, p. 21)
Un temor muy importante. Si Estados Unidos considera que México no tiene un manejo adecuado de la crisis sanitaria, que no quede duda de que Donald Trump podrá dar vida a uno de sus más acariciados sueños: cerrar la frontera con México. Y entonces sí, con el corte en los suministros de las cadenas industriales y con la vida de millones de personas interrumpida, podremos saber lo que es una crisis. (Enrique Campos, El Economista, Finanzas, p. 7)
Fortalecidos. Los integrantes del gabinete legal y ampliado del gobierno de México se reunieron a puertas cerradas en Palacio Nacional para abordar “temas prioritarios” con el presidente López Obrador, entre ellos el del coronavirus COVID-19. La titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, informó que los secretarios de Estado fueron convocados y fue para “temas prioritarios”. En tanto, Alejandro Encinas, subsecretario de Gobernación, aseguró que en la reunión con el Presidente se abordaron las líneas de trabajo a implementar en México ante la actual pandemia. Llegó la hora de actuar. Con 93 casos confirmados de coronavirus en México y 206 sospechosos, es hora de que los gobernantes y funcionarios de este país se pongan a trabajar. Así sea desde casa. (Excélsior, Nacional, p. 21)
QUE cómo estará la crisis por el coronavirus que la oposición venezolana pidió el cese de sanciones de Estados Unidos para permitir el intercambio de petróleo por alimentos y medicinas, además de propugnar una tregua política con el gobierno de Nicolás Maduro para abrir un frente contra la epidemia, pues ya son 36 los contagios reconocidos. Por cierto, hay ocho turistas mexicanos que quieren salir, pero les cerraron la frontera y nadie les hace caso en la embajada. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Vuelta a casa.- Las intensas negociaciones del canciller Marcelo Ebrard con autoridades peruanas y con los directivos de Aeroméxico e Interjet dieron resultado.
Más de 600 mexicanos varados en Perú por la emergencia sanitaria del coronavirus regresan a casa esta misma semana.
Los vuelos estaban cerrados, pero se hará una excepción para que los mexicanos retornen al país, tomando todas las precauciones del caso. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
El rescate de mexicanos en Perú.- Es en la Secretaría de Relaciones Exteriores donde están moviéndose rápido para traer a los connacionales que se quedaron varados en Perú, tras la decisión del país sudamericano de cerrar sus fronteras por el tema del coronavirus. Ayer se dio a conocer que un avión de Aeroméxico realizará el próximo jueves un vuelo humanitario, que traerá a un primer grupo de mexicanos que estaban padeciendo, al no tener otra opción que quedarse a dormir en una escuela, sin mucho dinero y sin comida. Ebrard replicó la información del vuelo en sus redes sociales. Nos dicen que este primer esfuerzo tendría que ampliarse, pues aún habría más mexicanos pero en la zona de Cusco. (La Razón, La Dos, p. 2)
Quien ganó con el mayor número de votos y mucha “legitimidad”, que decía: “Primero los pobres”, hoy pone en riesgo a un país entero por negarse a escuchar, a entender y a dimensionar que la crisis que vivimos no sólo acabará con su gobierno, sino con la vida y economía de millones de familias, especialmente de quienes le creyeron y le creen.
La lista de países cerrando fronteras, limitando vuelos internacionales, con filtros especiales para controlar, monitorear y aislar es creciente; mientras en México se multiplica el riesgo por la falta de medidas, de información, de protocolos.
Ningún presidente por populista o cínico está actuando con este nivel de irresponsabilidad; ni los peores líderes en la región se atreven a desafiar esta emergencia global como lo hace él. (Armando Regil Velasco, El Economista, El Foro, p. 46)
En Francia, las medidas para combatir el Covid-19 se recrudecieron de pronto. La gravedad ya no podía ocultarse. En la clínica donde estoy, quedaron prohibidas las visitas desde el sábado.
Aparte de las medidas sanitarias, Macron anunció el fin de las reformas, en especial la de jubilaciones, contra la cual se multiplicaron huelgas y manifestaciones. Todo esfuerzo debe centrarse en la guerra contra el Covid-19, prioridad absoluta. Sin duda, el coronavirus le dio la oportunidad de suspender la reforma sin perder la cara. Macron aprovechó para anunciar las medidas económicas de ayuda a empresas en peligro por la crisis, así como a trabajadores en riesgo de desempleo. Cierre de fronteras del espacio Schengen para evitar la circulación de un virus que ‘‘no tiene fronteras, ni pasaporte’’. Algunos países europeos decidieron cerrar también las propias fronteras. Polémica inmediata, el debate es grave: la tan buscada mundialización, que beneficia a unos cuantos, es puesta en duda. (Vilma Fuentes, La Jornada, Cultura, p. 4)
Cartón

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 16)