Opinión Migración 180325

Trascendió

Que desde principios de año, el INM comenzó con una estrategia de rotación de personal, principalmente en las áreas de dirección en los estados para garantizar el respeto a los derechos humanos de las personas en tránsito, brindarles atención oportuna y mandar el mensaje de que habrá cero tolerancia hacia cualquier mala práctica. Lo que sigue pendiente, contra viento y marea, es el relevo de Francisco Garduño. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Frentes Políticos

4  Captura VIP. La detención de Francisco Javier Román Balderas, alias El Veterano, en Veracruz, es un acierto contundente del Gabinete de Seguridad, encabezado por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad. Ser uno de los diez más buscados por el FBI y moverse impunemente en México habla de la gravedad del problema migratorio y del refugio que encuentran criminales internacionales en nuestro territorio. Con acusaciones de narcoterrorismo y crimen organizado, esta captura envía el mensaje de que la cooperación con Estados Unidos sigue siendo clave para frenar estas redes. Que la justicia haga su parte, sin errores. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)

A la Sombra

Con más de 1.2 millones de oaxaqueños en Estados Unidos, la mayoría en California, el gobierno de Salomón Jara abrió una oficina de enlace en Los Ángeles para ofrecer trámites y apoyo educativo a migrantes. En un contexto de creciente incertidumbre por las políticas de Donald Trump, la estrategia busca dar respaldo a quienes enfrentan restricciones y amenazas legales. Más que un gesto simbólico, la medida pone a prueba la capacidad del gobierno estatal para atender a su diáspora en un momento crítico. (A la Sombra, El Sol de México, Nacional, p. 2)

Plaza Viva / Migrar es humano, garantizar derechos también

¿Recuerdan la travesía de la pequeña Amal? Una marioneta de 3.6 metros de altura que asemejaba a una niña de 10 años refugiada, recorriendo el mundo para llevar un mensaje de empatía y solidaridad por todas las personas que se ven obligadas a abandonar sus tierras, sus aguas, en busca de una oportunidad de tener una vida digna y en paz.

Amal, nombre que significa esperanza en árabe, terminó su odisea en México en diciembre de 2023 después de recorrer 15 países. Su peregrinaje final comenzó en la frontera entre Tijuana y San Diego, el cruce fronterizo más transitado del mundo, apenas dos años antes de que el fenómeno migratorio comenzara un capítulo sin precedentes.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, América atraviesa por el proceso migratorio más grande desde que se tiene registro. La administración de Donald Trump ha prometido deportar a un millón de personas cada año y no se ha demorado en comenzar a cumplir su palabra.

Esta política no es nueva, ya que desde marzo de 2020 se han registrado casi 3 millones de deportaciones en la frontera que México y Estados Unidos comparten, según el Observatorio de Migración Internacional.

Esta situación plantea un desafío urgente para los países latinoamericanos: desarrollar planes integrales y efectivos de repatriación que reciban dignamente y abracen a sus connacionales deportados y solicitantes de asilo o refugio. Es esencial garantizar su derecho humano a la seguridad social, facilitar su traslado a sus lugares de origen y reconocer sus contribuciones culturales, económicas y laborales.

Ante la situación, México no da la espalda a los suyos; extiende los brazos y abre el corazón con la estrategia ‘México te Abraza’. Porque un país es más que su territorio: es su gente, sus raíces y su promesa de un hogar.

Esta iniciativa reúne a 34 dependencias federales, 32 entidades del país y las principales cámaras empresariales para recibir a quienes regresan con dignidad y calidez, ofreciéndoles alojamiento, alimentación y la certeza de que aquí hay un lugar para ellas y ellos. No es sólo un retorno, es una bienvenida. Una oportunidad para reconstruir sus sueños con acceso a programas sociales, seguridad, empleo y un techo seguro. Porque nadie debería sentirse extranjero en su propia tierra.

En América Latina, diversas iniciativas han surgido para apoyar a las personas en situación de movilidad. Por ejemplo, el Plan de Respuesta Regional para Refugiados y Migrantes se propuso en 2023 apoyar a 3.4 millones de personas en situación de movilidad humana. La Organización Internacional para las Migraciones, Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales, sociedad civil y sector privado se unieron para atender las necesidades humanitarias, la integración socioeconómica y la inclusión de las personas migrantes, refugiadas y en condición de asilo.

Fieles a nuestra misión de ser un espacio para el diálogo internacional, interdisciplinario y humanista, y conscientes de los retos presentes y futuros del tema, la Conferencia Interamericana de Seguridad Social será sede del Foro Internacional sobre Movilidad Humana y Seguridad Social, los próximos 19 y 20 de marzo. Serán dos días dedicados a la reflexión colaborativa y al intercambio de experiencias.

Este foro será un espacio para identificar las acciones, políticas y mecanismos necesarios para garantizar la seguridad de las personas en situación de movilidad, quienes requieren una atención prioritaria, integral y coordinada. Sobre todo, buscaremos encontrar la vía para que la protección social las arrope en su búsqueda de una vida mejor fuera de sus lugares de origen.

Hablar de movilidad humana es hablar de personas, de sueños que cruzan fronteras, de familias que buscan seguridad y de comunidades que se transforman con cada llegada y cada partida. No podemos ser indiferentes ante su realidad.

Les invito a unirse a este diálogo enriquecedor y a que, con nuestras aportaciones, construyamos juntas y juntos el bienestar de todas las personas de la región. Porque no sólo es un compromiso humano, es nuestro deber. (Pedro Kumamoto, El Financiero, Opinión, p. 32)

Punto de equilibrio / Riesgo permanente

Parece que fue ayer. Hace cinco años un virus desconocido cambio al mundo para siempre. Desde entonces, el planeta se ha visto envuelto en una espiral interminable de conflictos y calamidades.

Sobreponiéndonos a un entorno cada vez más incierto, seguimos enfrentando amenazas, desafíos y crisis, que han puesto a prueba la resiliencia de toda la humanidad.

Los primeros cinco años de esta década hemos sido testigos de pandemias, conflictos armados, tensiones geopolíticas, temperaturas extremas, éxodos masivos y crisis humanitarias, todas con graves e innumerables consecuencias.

Para muchos, estos acontecimientos han abierto la puerta a un nuevo orden mundial que se caracteriza por cambios súbitos que impactan de forma transversal a los sistemas políticos y económicos y a las sociedades en su conjunto. Desde que empezó esta década, nos encontramos en una espiral vertiginosa de acontecimientos y crisis, que han puesto al mundo en una encrucijada cotidiana y en riesgo permanente.

La consecuencia principal de la falta de certidumbre en el futuro se refleja en la calidad de vida de la gente. La pérdida de confianza en las viejas reglas de un orden mundial en vías de extinción impacta de manera brutal a los que menos tienen. Las brechas de la desigualdad se han ensanchado y la pobreza ha multiplicado sus cifras.

La pandemia de covid-19 inauguró una época de riesgo permanente. Según la Organización Mundial de la Salud, el virus contagió a 676,609,955 millones de personas y produjo la muerte de 6,881,955 a nivel mundial. En nuestro continente se dieron 193,209,590 contagios y un total de 2,958,859 fallecimientos.

En febrero del 2022 estalló la guerra entre Rusia y Ucrania. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, alrededor de 10 millones de personas han sido desplazadas de sus comunidades originarias.

 

El conflicto entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, el cual inició en octubre de 2023, ha cobrado la vida de miles de seres humanos. La inestabilidad de esa región ha lanzado ondas expansivas de incertidumbre sobre el futuro en una zona históricamente explosiva.

Nuestra región, Latinoamérica y el Caribe, se ha consolidado no sólo como la más desigual del mundo, sino también como la más violenta a causa del crimen organizado. La fundación InSight Crime señala que en 2024 al menos 121 mil 695 personas fueron asesinadas de manera violenta, lo que sitúa la tasa media de homicidios en 20.2 por cada 100 mil habitantes, algunos países incluso duplican el promedio regional.

Como consecuencia de este escenario violento y desigual, los desplazamientos forzados, los éxodos masivos y las crisis humanitarias se han agudizado en varias regiones del mundo. Según la Organización Internacional para las Migraciones, existen más de 281 millones de migrantes internacionales desplazados a nivel global.

BALANCE

En este escenario es fundamental recuperar el multilateralismo, la cooperación y el regionalismo como herramientas fundamentales para el trabajo conjunto entre los países y las organizaciones internacionales. Crear condiciones de confianza es urgente y necesario.

Como lo ha reiterado Luis Almagro, secretario general de la OEA, el nuevo orden político mundial exige profundizar y fortalecer la democracia y la libertad de los pueblos del mundo, trabajando por los derechos y la dignidad de la gente.

El saldo del periodo 2020-2025 es preocupante y negativo. A los riesgos existentes, debemos sumar la incertidumbre progresiva generada ante los cambios en el modelo comercial vigente durante los últimos 30 años. La turbulencia continuará. Son momentos de acción regional coordinada. (Francisco Guerrero Aguirre, Excélsior, Nacional, p. 12)

Cómo derrotar a Donald Trump

Estamos ante lo indecible: el hombre más rico del mundo atacando al más pobre; el supremacismo; la plutocracia; la resurrección del sur esclavista, resentido por la abolición de la esclavitud; incluso la amenaza de una invasión suave a México. El 20 de enero de 2025 marcó un desfondamiento del pacto social en EU y en el mundo. El ajuste opresivo será global y pondrá en peligro conquistas sociales, laborales y culturales ganadas a lo largo de décadas o incluso siglos. El tsunami Trump rompe el orden legal internacional, implanta el unilateralismo y daña a la salud pública planetaria. No hay que menospreciar el peligro del encumbramiento de las derechas, debemos asumir el inmenso desafío. Quizá nos ayude recuperar los ejemplos históricos de movimientos sociales que han derrotado a Donald Trump.

En 1973, según el libro de Michael Kranish y Marck Fischer (publicado por The Washington Post) Trump Revealed: an American Journey of Ambition, Ego, Money and Power, cuando Donald Trump hacía esfuerzos por saltar de Brooklyn a Manhattan, hizo hasta lo imposible para que lo admitieran en Le Club donde conoció a Roy Cohn, un abogado que se jactaba de sus relaciones con las más prominentes familias de la mafia italiana, cuyos tentáculos habían infiltrado a profundidad al poder judicial.

Cuando el Departamento de Justicia demandó a Trump por prácticas discriminatorias al negarse a rentar departamentos a afroamericanos, Cohn lo ayudó contrademandar y se volvió su abogado favorito. Cohn asesoró al senador Joseph McCarthy y participó en la elaboración de una lista de 205 trabajadores del Departamento de Estado, acusados de ser simpatizantes comunistas. El comité del Senado inculpó a empleados gubernamentales, profesores universitarios, guionistas y actores de Hollywood por supuestamente pertenecer a células comunistas. Uno de los acusados, Julius Rosenberg, fue condenado a la silla eléctrica. Roy Cohn se jactaba de haber convencido al juez de enviar también a la silla eléctrica a su esposa Ethel Rosenberg.

Años más tarde, en 1981, cuando el magnate se propuso construir la Torre Trump, anunció la demolición del edificio Bonwit Teller. De acuerdo con el texto de Kranish y Fischer, los amantes del art deco reclamaron la supervivencia de las diosas semidesnudas, de 15 pies de altura, que flanqueaban su entrada. Robert Miller, dueño de una galería ubicada frente al Bonwit Teller y Penelope Hunter-Stiebel, curadora del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, hablaron con Trump y acordaron con él que donaría las esculturas al museo, a cambio de condonación de impuestos. Sin embargo, el 5 de junio de 1981, Miller telefoneó a Hunter-Stiebel para decirle que estaban demoliendo las esculturas. Stiebel, en ese entonces con un embarazo de nueve meses, salió corriendo del MET para impedirlo. Los trabajadores dijeron que tenían instrucciones del joven Trump de destruir las esculturas y comenzaron a golpear el cuello de las diosas con un martillo neumático hasta convertirlas en polvo en el viento.

La demolición del Bonwit Teller la realizaron inmigrantes polacos sin papeles. La llamada brigada polaca trabajó siete días de la semana, sin cascos, con jornadas de entre 12 y 18 horas. De acuerdo con Trump Revealed, los obreros de la construcción dormían frecuentemente en el suelo de la obra. Les pagaron menos de cinco dólares la hora. Incluso se les llegó a retribuir con vodka. A muchos les quedaron a deber varios jornales. Cuando los trabajadores exigieron sus pagos, los amenazaron con deportarlos. El caso fue a juicio. En 1990 Trump dijo desconocer que eran trabajadores sin permisos migratorios y culpó a Kascinsky & Sons. En 1999 la corte dijo que Trump mentía, pues era imposible que desconociera la situación de los migrantes que trabajaban en su torre y condenó al magnate.

En 1985 tras comprar su casa en Mar-a-Lago, Florida, Trump compró también un terreno en Upper West Side, en Nueva York, y anunció el proyecto Ciudad Trump, que costaría 4 mil millones de dólares, e incluiría el edificio más alto del mundo, una torre de 150 pisos, en la ribera del Hudson, flanqueada por 6 torres de 76 pisos. Time llamó al proyecto intento por besar el cielo. En contraste los vecinos calificaron el megaproyecto como auténtico Gargantúa que devoraría todos los recursos, destruiría la escala humana, impediría ver el horizonte y expulsaría a los artistas e intelectuales que vivían a lo largo de Broadway y el Parque Central (Upper West Side Story Fighting Trump City, The Washington Post, 4/3/90).

Para impedir la construcción de la torre, los vecinos crearon una organización llamada Westpride en la que participaron figuras como la feminista Betty Friedan, autora de The Feminine Mystique, E. L. Doctorow, autor de novelas como La gran marcha, y el historiador Robert Caro, ganador de un premio Pulitzer. El arquitecto Steven Robinson creó el lema This building is too big. Anthony Gliedman, empleado de Trump, dijo: están mal informados, será un lugar hermoso, los turistas lo disfrutarán mucho, recuperaremos el edificio más alto que perdimos frente a la torre Sears de Chicago. Las movilizaciones obligaron a Trump a sentarse a negociar, hasta que aceptó el plan de los vecinos y tuvo que reducir su torre a la mitad. Trump es peligroso, pero no invencible, eso nos confiere una responsabilidad: organizarnos, resistir, construir comunidad, reforzar la unidad latinoamericana y recuperar nuestros propios poderes. (Alberto Betancourt Posada, La Jornada, Opinión, p. 15)

CARTONES

Desaparecidos

Desaparecidos

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 10)

Despojos

Despojos

(Rocha, La Jornada, Política, p. 7)