De esto y aquello…
Prisión preventiva al contralmirante Salvador González Guerrero, quien era delegado del Instituto Nacional de Migración en Ciudad Juárez, al que se responsabiliza de la muerte de 40 migrantes y de ejercicio indebido de la función pública, y la de algunos empleados de ese organismo en la población fronteriza, puede favorecer al titular del mismo, Francisco Garduño Yáñez, al que se le imputan los mismos delitos. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 5)
Conocí brevemente a Francisco Garduño hace muchos años en los inicios de La Jornada y muy bien después cuando colaboré con él siendo titular de la entonces Setravi.
Cuando fue nombrado comisionado del INM lo llamé para mitad felicitarlo y mitad darle el pésame, pues su nuevo cargo era uno de los más difíciles y conflictivos de la administración pública. Me quedé corto.
Con un organismo casi inoperante y maleado, ha tenido que enfrentar el mayor flujo masivo de migrantes de nuestra historia, casi todos en tránsito hacia Estados Unidos; por un lado y por el otro murallas físicas, jurídicas y policiales de detención y expulsión sin precedente de ese país a México. Una misión imposible que, sin embargo, ha llevado a cabo en forma más que decorosa.
Hoy, la tragedia perfecta de la estación migratoria de Ciudad Juárez convoca a las hienas en busca de sangre, y Francisco Garduño está en la mira. Afrenta a la justicia sería hacerlo culpable de la tragedia; en toda cadena de mando hay límites de responsabilidad. Injusto sería, además, pues se trata de un funcionario público ejemplar, probo, entregado a sus funciones, con gran capacidad de trabajo y con absoluto compromiso social.
Quizá no necesita testimoniales, pero me siento obligado a no callar en tan oscuro trance. (David Márquez Ayala, La Jornada, Editorial, p 6)
Van por las ratas de Migración
Nos comentan que a tres semanas del incendio en la estación del Instituto Nacional de Migración (INM) de Ciudad Juárez, Chihuahua, que dejó como saldo parcial la muerte de 40 migrantes, y a unas horas de la detención de Salvador González Guerrero, contralmirante en retiro y delegado del INM en Chihuahua, quien fue arrestado por estos hechos, la institución anunció una limpia interna para acabar con las ratas.
Desde luego, se trata de ratas de cuatro patas. Nos hacen ver que Migración lanzó una licitación para un servicio integral de fumigación de ratas, polillas y hasta murciélagos para los inmuebles en las oficinas de representación del INM, contrato que abarcará hasta el 31 de diciembre de este año. ¿Será que esta fumigación alcance a los elementos de la dependencia que aún están dentro y cuya presencia es nociva para garantizar los derechos humanos de los migrantes? (El Universal, Nación, p. 2)
Lo mismo se le ve de gira al interior del país que de visita al interior del Congreso. Lejos, muy lejos, quedó la figura del secretario de Gobernación que, justamente, tendría que procurar la “gobernación” (es decir, la gobernabilidad) del país. Lo de hoy, lo que parece gustarle al actual titular de esta silla en el gabinete, es imaginarse en la otra silla, la de Palacio Nacional. Adán Augusto López se ha apresurado a modificar las formas a las que su puesto obliga.
Este fin de semana estuvo de visita en Veracruz. Habló frente a cañeros del estado, les habló del programa Sembrando Vida, promesa de campaña de “su hermano”, como lo llama él, Andrés Manuel López Obrador. Música y hasta baile. De todo hubo en aquel evento.
Y mientras eso sucedía, el tema migratorio iba in crescendo con la detención del contralmirante Salvador González, titular de la Oficina de Representación del INM en Chihuahua, como parte de la investigación por la muerte de 40 migrantes en la Estancia Migratoria de Cd. Juárez, el 27 de marzo. Con él son siete los funcionarios del INM detenidos por este caso, por el que también deberá comparecer su titular, Francisco Garduño. Y no es el tema migratorio si no uno más de los pendientes a cargo de la secretaría que atiende Adán Augusto López.
Sin embargo, él no piensa hacerse cargo de eso, lo dejó en claro desde la mañana siguiente al incendio: mientras en Juárez todavía revisaban la zona de la catástrofe, Adán Augusto se lavó las manos en una entrevista con Joaquín López-Dóriga. Ni un gramo de pudor o sensibilidad: “Yo voy a ser Presidente…”, afirmó.
Y agregó: “por qué el secretario de Gobernación quiere hablar sobre el tema, si él no es el encargado de operar el sistema migratorio. Aunque formalmente es Gobernación para efectos administrativos, hay un acuerdo al interior del gobierno y es Marcelo, el secretario de Relaciones Exteriores, quien se encarga del tema migratorio…”, en un intento por sacudirse toda la responsabilidad que, constitucionalmente, tiene la Secretaría a su cargo (y, de paso, golpear a otra de las corcholatas que lo aventajan en las encuestas).
El tema migratorio lo hizo a un lado, pero le dio con todo al cabildeo: reuniones con legisladores para conversar la ruta de la reforma que acota decisiones del TEPJF, en un intento por lastimar también los importantísimos avances que en materia de igualdad de género se han logrado desde el terreno de la ley electoral (en un mensaje muy agrio para lo que representaría una candidatura femenina de quien es la puntera en prácticamente todas las encuestas).
Tras su encuentro con senadores, nada pasó. Y, de paso, se echó también el futuro del Inai, atajó que, a falta de quórum, no habrá posibilidad de nombrar a los comisionados que faltan en lo que resta del periodo extraordinario. Más escándalo llegó cuando Latinus filtró un audio en el que revela la verdadera intención detrás de la lentitud con la que se resuelve este pendiente: “Yo creo que lo que más nos conviene es que haya un periodo de un impasse (…) estamos en el mundo ideal. Nosotros no tenemos ninguna urgencia porque se nombre en estos momentos”, según lo difundido y que sería el mensaje que López Obrador envió a los legisladores vía Adán Augusto. No tuvo pudor alguno en balconear a su propio jefe en uno de las peores agendas que el titular del Ejecutivo podría concebir. Ya hay quien pide juicio político en contra del secretario de Gobernación por esta reunión. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 12)
México y Canadá compartimos una visión común sobre el futuro de Norteamérica como una región democrática, abierta y próspera. Uno de los pilares de la idea norteamericana incluye la cooperación trilateral para avanzar en materia migratoria. En ese sentido, Canadá y México damos la bienvenida a personas que ingresen de manera ordenada a nuestros países, tanto para dinamizar nuestros mercados laborales como también para ofrecerles protección internacional en caso de necesitarla.
Esta semana llevamos a cabo el Diálogo de Alto Nivel Sobre Movilidad (Danmov), en el que abordamos la movilidad de la mano de obra; cómo hacer frente al aumento de solicitudes de asilo no fundamentadas, así como nuestros instrumentos para avanzar conjuntamente hacia una migración ordenada, segura, regular y humana. Junto con el Servicio Nacional de Empleo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en la Cancillería recibimos a una nutrida delegación canadiense para poner en marcha políticas públicas y programas de cooperación en la materia.
Alrededor del 70% del crecimiento poblacional de Canadá —y prácticamente la totalidad del aumento de su fuerza laboral— se debe a la migración. Es un país de migrantes, recibe con brazos abiertos a miles de inmigrantes de todo el mundo y se enorgullece de su diversidad. Tanto canadienses como mexicanos sabemos que las personas que llegan a echar raíces en nuestros países traen consigo nuevas perspectivas y talentos que enriquecen nuestras sociedades. Así, la creciente escasez de mano de obra en Canadá lleva a que la migración segura, ordenada y regular cobre cada vez mayor importancia.
En el marco del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT), México es la mayor fuente de migración regular en el sector agrícola. Sin embargo, este programa insignia es una parte de nuestra extensiva colaboración en temas de movilidad y migración. Miles de mexicanos viajan anualmente a Canadá para trabajar durante varios meses. Posteriormente, regresan a sus comunidades, en México, para disfrutar de los frutos económicos de sus esfuerzos con sus familiares. Sin duda, estos esquemas son fundamentales para la productividad y seguridad alimentaria de Canadá. Sabemos que, juntos, podemos cubrir nuestras necesidades regionales y dialogamos constantemente para enfrentar los distintos desafíos presentados en América del Norte.
México y Canadá coincidimos en foros internacionales con respecto a nuestra visión sobre migración. Por un lado, ambos suscribimos los Pactos Mundiales para una Migración Segura, Ordenada y Regular y para los Refugiados, así como la Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección. Además, trabajamos en abordar este fenómeno de manera humanitaria y responder a los factores económicos y de seguridad que provocan la migración masiva.
En cuanto a nuestra relación bilateral, durante la X Cumbre de Líderes de América del Norte, que se llevó a cabo en enero, definimos el Plan de Acción México-Canadá, donde se identificó como uno de sus nueve pilares el tema de turismo, migración y movilidad humana. Más allá de los millones de turistas canadienses que han venido a descubrir las hermosas playas, los fascinantes sitios arqueológicos, las ciudades vibrantes y lo pueblos mágicos de México, cada año también vienen miles de canadienses a estudiar, trabajar o disfrutar de su jubilación como residentes.
Tanto Canadá como México estamos comprometidos con la mejora del bienestar de nuestros habitantes y con seguir fomentando los lazos que nos unen. Queremos que las personas que desean oportunidades de crecimiento conozcan cuáles son las opciones para hacerlo de la manera correcta. Buscamos que los migrantes norteamericanos tengan mayores probabilidades de éxito, eviten ser defraudados y no cometan errores que podrían afectar sus procesos de admisión. Seguiremos trabajando conjuntamente para hacer frente a los retos en materia migratoria, no sólo como región norteamericana, sino a nivel continental y global. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 14)
“Nunca creí presenciar escenas como estas en San Cristóbal de las Casas”, escribió ayer en su cuenta de Twitter la diputada de Morena Patricia Armendáriz. Al tuit lo acompañaba un video en el que aparecían hombres encapuchados, algunos de ellos con chalecos tácticos, provistos de armas largas.
Acababa de ser asesinado el líder de artesanos Gerónimo Ruiz. Dos hombres a bordo de una motoneta lo acribillaron en las cercanías del templo de Santo Domingo. Solo el parabrisas de su Jetta presentaba seis impactos.
Ruiz logró enviar un último mensaje: “Aquí frente a mi casa me dispararon, güey. Dos en moto”. Salió de su auto y se desplomó sin vida.
Siguió una balacera en las calles, que sumergió a San Cristóbal en el pánico. Miembros del grupo liderado por Ruiz comenzaron a buscar a los asesinos, disparando al aire.
San Cristóbal de las Casas es la segunda ciudad turística con mayor narcomenudeo después de Cancún. En junio del año pasado la ciudad fue tomada durante cinco horas por un grupo armado.
Hubo tiros, quema de vehículos, bloqueo de calles. Algunas personas permanecieron todo ese tiempo encerradas en supermercados y centros comerciales que habían bajado las cortinas.
Las autoridades tardaron más de tres horas en hacer presencia.
Desde hace años la ciudad está bajo el dominio criminal de una banda local conocida como Los Motonetos. El grupo opera el cobro de piso entre los comerciantes, el asalto a cuentahabientes, el robo de vehículos, la venta de protección a taxistas, la venta de autopartes robadas, el narcomenudeo y la llamada “etnopornografía” —que se vende en los mercados locales y en la que se obliga a mujeres tzotziles y chamulas a tener relaciones frente a una cámara.
Muchas veces, las protagonistas de esas grabaciones son menores de edad.
Los Motonetos han ido a amedrentar en su propio cuartel a la policía municipal y el alcalde ha declarado que carece de recursos para hacerles frente. Los reclamos por la inseguridad llevan años creciendo.
La actual disputa es por el control, entre otras cosas, del Mercado Norte, en donde cerca de 300 locatarios deben pagar cuotas mensuales para que los dejen trabajar. El Mercado Norte es un centro de distribución de drogas al menudeo, y en este es posible también adquirir, además de pornografía, todo tipo de armas. El asedio incluye a los agremiados en la Asociación de Locatarios de Mercados Tradicionales de Chiapas.
En la primera década del siglo XXI, los Zetas llegaron a los Altos y se adueñaron del trasiego de droga, de la tala de madera y del robo de combustible, así como del tráfico de armas y de personas. Desplegaron células o “estacas” en municipios chiapanecos estratégicos. Quedaron bajo su control, entre otras poblaciones, Comitán, San Andrés Larráinzar, Chenalhó, San Juan Chamula y San Cristóbal de las Casas.
Lo que vino fue una descomposición social que infestó la zona de los Altos —no solo en pueblos, también en organizaciones— y dejó graves problemas de adicción en las comunidades.
Tras el declive de los Zetas en San Juan Chamula surgió el primer cártel indígena, el Cártel Chamula, que aprendió las técnicas del grupo criminal y decidió explotarlas en su propio provecho.
Tomó control de la trata de personas, de los giros negros, del tráfico de migrantes y del cobro de piso.
En noviembre de 2021 el entonces subsecretario de Seguridad Ricardo Mejía Berdeja reconoció la existencia de este cártel y lo identificó como uno de los mayores generadores de violencia en la región. A esta escalada se habían sumado, para entonces, el Cártel Jalisco Nueva Generación, que penetró las comunidades rurales, y el Cártel del Pacífico, que comenzó a operar en las ciudades.
Se cree que la “plaza” principal del Cártel de San Juan Chamula es precisamente San Cristóbal de las Casas, una ciudad visitada por millones de turistas cada año y que representa ganancias mensuales de millones de pesos.
Los Motonetos se alquilan como grupo de choque y brazo armado.
No hay una estrategia por parte del gobernador Rutilio Escandón para detener la bomba de tiempo que se viene: ha entregado la plaza con los brazos cruzados. De la estrategia federal, de abrazos no balazos, no hay nada que agregar. Abundan las denuncias que indican la complicidad de militares, agentes migratorios y guardias nacionales en la orgía de ilegalidades que ha caído sobre Chiapas.
Tiros con armas largas a las doce del día. Un baño de realidad para el país en el que, según el discurso oficial, no pasa absolutamente nada. (Héctor de Mauleón, El Universal, Nación, p. 5)
Soy muy aficionado de leer las autobiografías de políticos de México y del mundo. Me parece que son lecturas obligadas para quienes escribimos y para quienes enseñamos en las aulas o estudiamos sobre la política, pero en general, creo que son lecturas indispensables especialmente en contextos electorales. Marcelo Ebrard acaba de publicar su autobiografía El camino de México y hay muchos puntos a destacar, pero quizás el primer punto que se agradece es que se nota que Ebrard sí escribió sus memorias.
El de Ebrard es un libro muy personal, racional y directo, tal vez tres de los denominadores que caracterizan a su autor.
Ebrard presenta algunos detalles de su vida personal que lo humanizan. Desde el nombre de Ney, su primer perro en la infancia, el recuerdo de su abuela Mamágrande, los paseos en tranvía o la muerte de su hermano, pasando por el nacimiento de sus 5 hijos y su esposa Rosy. En ese sentido, Ebrard no esconde el privilegio en el que nació y creció.
Fue a La Salle y al Colegio de México y se educó en un posgrado en Francia. No engaña diciendo que “siempre ha sido pueblo” o algo así, pero sí cuenta cómo la desigualdad entre México y EU le abrió la conciencia de clase y le dio una misión de vida: combatir la desigualdad.
El autor repasa sus 40 años en el servicio público, desde su trabajo en la reconstrucción del DF por el sismo del 85, hasta su paso por el PRI, su renuncia a ese partido, la integración al PRD y después a Morena. En esta parte Manuel Camacho Solís y Andrés Manuel López Obrador son las dos figuras que formaron a Ebrard políticamente y a las que rinde tributo.
Marcelo también reflexiona sobre algunas de las polémicas que atraviesan su labor pública: el linchamiento de unos policías en Tláhuac en 2004 que desembocó en que Vicente Fox pidiera su renuncia como secretario de Seguridad Pública del DF; pasando por el derrumbe de la Línea 12 del Metro, del que responsabiliza a Mancera y a los funcionarios de ese gobierno por falta de mantenimiento; el autoexilio en Francia por la persecución que acusa en Mancera, Osorio Chong, Videgaray y Peña Nieto y, finalmente, la relación con Trump y la política migratoria.
De cada uno de estos puntos se podrían escribir cientos de cuartillas. Creo que en todos sale airoso, salvo en el de la política migratoria. Por más compleja que sea la asimetría del poder entre México y EU y por más duro que haya sido Trump, hoy la realidad es que la tragedia reciente de Juárez deja mal parada a la Cancillería.
Las autobiografías también detallan sobre los personajes indispensables para quien las escribe y en este sentido del equipo actual de Ebrard es Martha Delgado el personaje que más trascendencia parece tener. Desde la mancuerna que hizo con ella en el entonces DF hasta conseguir las vacunas de Covid que Ebrard, Martha y su grupo de “mujeres de hierro” consiguieron. Ella es clave para el futuro político de Ebrard, aunque también menciona a Roberto Velasco y a Efraín Guadarrama.
Hacia el futuro, Marcelo es directo y claro: quiere ser presidente de México y hacer del país uno de clases medias. En esta parte del libro, la más corta de todo, está esa declaración y el cómo piensa llegar a ello. Ebrard es optimista del futuro inmediato para México, habla sobre inversiones que llegarán por los cambios globales que le dan a México una oportunidad única. Hay también en el libro la promesa de lealtad hacia AMLO y de no rompimiento. El autor habla de la elección del candidato del 2011 y ahí manda mensajes hacia el 2024.
No hay duda de que Ebrard es un hombre de Estado, de que está listo para ser Presidente y de que haría una corrección de los errores actuales en el futuro. Tampoco hay duda de que coquetea con las clases medias. El tema es que hoy no parecen favorecerle las encuestas y que tampoco hay una autocrítica de la gestión actual. Ninguna de las corcholatas puede hacerla porque todos son demasiado cercanos al Presidente. En la falta de esa sinceridad perdemos los electores. (Genero Lozano, Reforma, Opinión, p. 9)
El presidente Andrés Manuel López Obrador y sus voceros quisieron usar como ejemplo de la inutilidad de la transparencia y del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), cómo había solicitudes de información por la compra de papel de baño para su casa en Palacio Nacional que se compra con recursos públicos.
Lo que López Obrador quería ejemplificar era la banalidad de las solicitudes ciudadanas de transparencia por pedir cuentas hasta del papel higiénico que usan en los baños de su residencia.
Lo que confiesa el inquilino de Palacio, para quienes lo quieran ver, es que con recursos públicos a López Obrador le pagan hasta el papel de baño. Lo cual es trascendente cuando repite su argumento de que nadie puede ganar más que el Presidente.
Sí, solo que a esa mayoría de funcionarios públicos que tienen que ganar menos que él, no les pagan la renta, la luz, el agua, los coches, los choferes, los viajes, los guardias, la comida, los cocineros, el servicio doméstico, seguro que la ropa y el calzado, y muchas cosas más, bueno… hasta el papel de baño.
La transparencia estorba cuando desnuda la falsedad del discurso público de la honestidad, la austeridad y toda esa rectitud que se presume como bandera política. Y llega el momento en que no es tan fácil traspasar a los opositores las faltas propias del régimen, tal como lo indican los principios de la propaganda.
El Inai ha sido garantía de una transparencia que es evidentemente molesta al poder, pero aun con ello deben ser los gobernantes los primeros en defender la prevalencia de instituciones como esa.
Ese instituto fue creado por Vicente Fox en el 2002 para garantizar el acceso ciudadano a la información pública. Fue Enrique Peña Nieto quien dotó de autonomía a este instituto y fue, precisamente, el régimen de Peña Nieto uno de los principales expuestos por la transparencia del Inai.
Gracias a este instituto, la opinión pública tuvo detalles de los casos más escandalosos del sexenio pasado: la llamada Estafa Maestra, Odebrecht, La Casa Blanca, las corruptelas del paso exprés de Cuernavaca y no pocos detalles de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Esos casos no solo aniquilaron cualquier popularidad del expresidente, sino que sirvieron de bandera para acabar con cualquier posibilidad electoral del PRI y encumbrar a los que hoy ocupan el poder.
Hoy hemos escuchado de voz del secretario de Gobernación, Adán Augusto López, que el mundo ideal para López Obrador es mantener inoperante al Inai. Pero más allá de la línea tirada por el titular de Segob, el Presidente ha despreciado públicamente al instituto de transparencia.
Y es que también el Inai ya ha puesto al descubierto actos de presunta corrupción de este régimen: Segalmex, la Casa Gris y la relación de José Ramón López Beltrán con Baker Huges y Pemex, los contratos con Pemex de la prima Felipa López Obrador, los contratos de asignación directa del Instituto Nacional de Migración y muchos más.
El Inai debería tener el peso para los mexicanos que tiene el Instituto Nacional Electoral, sólo que su valor queda diluido en la intermediación de los medios de comunicación que hacen las denuncias de corrupción. (Enrique Campos Suárez, El Economista, p. 10)
Viajé el fin de semana de la Ciudad de México a Aguascalientes para asistir a la Feria Nacional de San Marcos, que este año tiene una edición pletórica de estrellas taurinas y del espectáculo, y que espera superar los ocho mil millones de pesos en derrama económica, así como rebasar la barrera de los 10 mil empleos directos, de acuerdo con lo que me confirmó José Ángel González, presidente del Patronato organizador.
Pero, aunque efectivamente atestigüé el lleno total de la Monumental Plaza de Toros y del camino que une el Jardín San Marcos con la Isla San Marcos, lo que más llamó mi atención fue ver la incorporación de migrantes extranjeros a la economía local, algo que no había observado fuera de la capital: ocurrió afuera del Templo de la Inmaculada Concepción, en un tianguis, en pleno centro histórico.
Me detuve en un puesto de frutas a comprar mangos, pero detecté que los dos dependientes no eran mexicanos. Al inquirir sobre su nacionalidad, el chico me respondió que era cubano, mientras que la joven que despachaba la fruta dijo ser venezolana. Detrás de ellos había dos extranjeros más. Les pregunté cómo les va aquí, respondieron que bien.
Sólo hay dos alternativas para esta incorporación: o son los dueños del pequeño negocio, o son coordinados por el líder del tianguis. Lo segundo es más probable, pero lo primero no es descartable.
En cualquier caso, se rompe una de las prácticas más comunes de la absorción de migrantes ilegales a un país: la invisibilidad. En todo el mundo es una norma no escrita que los migrantes ilegales urbanos laboran en el trabajo doméstico, en la cocina de los restaurantes, o en las obras de construcción. Es difícil detectarlos.
Pero, interactuar con ellos como responsables de comercios, es algo que ocurre hasta que las personas adquieren residencia legal. (Carlos Mota, El Heraldo de México, Merk-2, p. 18)
Diario de debates // Nuevos financiamientos, remesas y divisas por turismo
En este mes de abril, hemos tenido buenas noticias en torno a un nuevo sistema de financiamiento sustentable, grandes datos sobre las remesas que envían nuestros paisanos en el mes de febrero y las divisas de los visitantes del extranjero que vienen a conocer nuestro país.
Primeramente, el pasado 13 de abril, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), emitió el Comunicado número 22, en el que informa que México participó en la reunión del Fondo Monetario Internacional en Washington. De esta manera, se destaca que nuestro país está trabajando en una estrategia de financiamiento sustentable ante la perspectiva de crecimiento mediano a nivel global, que considera aspectos sociales y medioambientales, como el combate al cambio climático y la migración, por lo que es necesario invertir para una estructura económica más flexible, verde y socialmente responsable.
Se considera que las finanzas deben movilizarse hacia actividades con impactos ambientales y sociales positivos, se requiere de la evolución de nuevos instrumentos financieros para controlar la inflación y lograr la transición energética en más tiempo.
El titular de la SHCP ha expuesto que es necesaria la participación de los sectores público y privado, así como ampliar el papel de los bancos de desarrollo mediante mecanismos que reduzcan costos financieros para los países en desarrollo.
Por su parte, el Banco de México (Banxico) publicó un reporte analítico de Ingresos y Egresos por Remesas de febrero de 2023, en donde reporta que los ingresos por remesas fueron 4 mil 348 millones de dólares, que representó un incremento de 11.2% anual; mientras las remesas enviadas por residentes en México al exterior fueron de 111 millones de dólares, representando un avance de 14.1% anual. De esta manera, el superávit de remesas de México con el resto del mundo fue de 4 mil 238 millones de dólares, mayor al de 3,814 mdd de febrero de 2022.
Por otro lado, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó el 12 de abril los resultados de las Encuestas de Viajeros Internacionales (EVI), de la Encuesta de Turismo de Internación (ETI) y de la Encuesta de Viajeros Fronterizos (EVF), todas de febrero de 2023, en donde señalan que en febrero de 2023 ingresaron al país 5 millones 743 mil 194 visitantes, de los cuales 3 millones 91 mil 341 fueron turistas internacionales.
Asimismo, en el mes de febrero el ingreso de divisas referente al gasto total de visitantes internacionales fue de 2 mil 586.6 millones de dólares, mientras el mismo mes de 2022 fue de 2 mil 115.6 millones y, en febrero de 2021, de 798.5 mdd, por lo que podemos observar una gran recuperación del sector turístico desde la pandemia, lo que nos confirma que la recuperación económica de nuestro país es una realidad y que los turistas mexicanos siguen viendo a nuestro país como un lugar atractivo para descansar, conocer y viajar.
Consecuentemente, el Inegi registró que en febrero de este año el gasto promedio de los turistas que ingresaron vía aérea fue de mil 199.54 dólares, mientras que en el mismo mes de 2022 fue de mil 171.41 dólares y, en febrero de 2021, de mil 73.66 dólares, por lo que podemos observar que, como en el rubro anterior, aquí también hubo un incremento significativo.
Es por ello que, desde el Senado de la República debemos seguir trabajando para impulsar el desarrollo económico del país, analizando con objetividad y profesionalismo los nuevos modelos financieros y de crecimiento económico, buscando siempre el bienestar de las familias mexicanas y de toda la población. (Alejandro Armenta Mier, Excélsior, Nacional, p. 15)
En el Congreso de Texas se debaten reformas legales propuestas por legisladores locales ultraconservadores que se traducirían en una criminalización de la migración hasta el punto de castigarla con cadena perpetua y en la creación de escuadrones de persecución de viajeros indocumentados, fuerzas parapoliciales que podrían incorporar a voluntarios, que estarían exentas de cumplir las leyes y reglamentos federales en materia de detenciones y cuyos miembros gozarían de inmunidad penal y civil en caso de cometer atropellos y violaciones a los derechos humanos.
La aberración de esta iniciativa, presentada por legisladores republicanos ultraconservadores encabezados por Matt Schaefer, su redactor, ha generado protestas y ha obligado a la Cámara estatal de representantes a escuchar testimonios de quienes señalan los peligros de convertirla en ley.
La principal justificación del llamado Proyecto de Ley 20 es la imaginaria relación entre el flujo migratorio y el tráfico de fentanilo, un pretexto demagógico y falaz: de acuerdo con las estadísticas oficiales del país vecino, 86 por ciento de quienes han sido detenidos por introducir esa sustancia a territorio de Estados Unidos son ciudadanos de ese país. Pero la motivación real de la propuesta es diferente a esos alegatos mentirosos: en un año prelectoral como el presente, los sectores más cavernarios de la política estadunidense están dispuestos a echar mano de cualquier fantasía paranoica para incrementar sus votos azuzando los miedos de sus electores.
Más allá de las falacias en las que se apoya, si el Proyecto de Ley 20 llegara a aprobarse, resucitaría en Texas la organización racista The Minute Man, un grupo paramilitar financiado por la ultraderecha e integrado por rancheros y militares veteranos que a fines del siglo pasado y comienzos del actual se dedicó a la cacería de migrantes a lo largo de la frontera México-Estados Unidos sin fundamento legal alguno.
Se profundizaría así el clima de linchamiento en contra de los extranjeros y se sentarían las condiciones para multiplicar las agresiones en su contra. Por añadidura, Texas marcaría un nefasto precedente al arrogarse facultades que corresponden al ámbito federal estadunidense, como el control migratorio y la vigilancia de fronteras internacionales, y se alentaría con ello el grave deterioro institucional y moral que padece el país vecino.
Las víctimas de tal legislación no serían únicamente los migrantes; previsiblemente, a los escuadrones referidos, llamados Unidad de Protección Fronteriza en el proyecto de ley mencionado, se integrarían los ciudadanos más intolerantes, racistas y fóbicos de la entidad, los cuales no tardarían en poner la mira sobre otros objetivos de sus odios: por ejemplo, las minorías raciales –particularmente, los afroestadunidenses–, las y los activistas de los derechos reproductivos y de género, las comunidades de la diversidad sexual, los liberales y las personas en situación de calle. La mentalidad de limpieza social no conoce límites y termina por dirigirse a todas aquellas personas a las que considere diferentes. En suma, la aprobación del Proyecto de Ley 20 sería abrir una puerta al fascismo. (Editorial, La Jornada, Editorial, p. 6)