Justicia pendiente
Quien sigue cobrando a pesar de ser imputado en una investigación es el titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, quien bajo el argumento de resarcir el daño por el incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez que dejó 40 personas muertas, está en eventos para el lucimiento en lugar de responder ante la justicia. Nos dicen que lo que debe hacer el señor Garduño es separarse del cargo si realmente quiere demostrar que es un servidor público con dignidad ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
El señor Montes se encontraba en México desde el mes de noviembre de 2019. A su llegada, solicitó el reconocimiento de refugiado ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar). Había luchado contra el ejército del dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt. Según la recomendación, el señor Montes refirió al personal de la Comar que de regresar a su país su vida se encontraría en riesgo. Derivado de esta situación, la Comar le reconoció el derecho de no devolución al señor Montes mientras el trámite para tener la condición de refugiado se desahogaba.
Sin embargo, casi un año después, el Titular de la Oficina de Representación del INM en Guerrero ordenó realizar revisión migratoria al azar, lo que resultó en que detuvieran al señor Montes en el puerto de Acapulco. En consecuencia, el Instituto Nacional de Migración ordenó la deportación del señor Montes sin que hubiera una determinación de la Comar sobre la solicitud de ser reconocido como refugiado que estaba en proceso.
Las autoridades de Migración tuvieron oportunidad de verificar que el señor Montes contaba con un proceso ante la Comar para ser refugiado en México y aun así decidieron violar su derecho a la no devolución. Incluso, la recomendación de la CNDH señala que el señor Montes supuestamente habría referido solo contar con su pasaporte y no contar con más elementos de prueba que ofrecer. En la resolución del INM se dice además que manifestó su deseo de regresar a su país. Lo cual resulta inverosímil porque el señor Montes afirmó ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos que sí mostró los documentos que tenía de la Comar sobre su proceso de refugiado.
El INM solicitó el apoyo de un avión de la Fiscalía General de la República, ya que el señor Montes se negó a subirse a un avión comercial que lo llevara de regreso a Guatemala. Cuando narra cómo fue obligado a subir al avión de la fiscalía, asegura que le dijeron: “‘Ahora te chingas pendejo por güey (sic) si vuelves a venir te vas a chingar a tu madre’ entonces me subieron violando todos los derechos humanos míos”.
A su llegada a Guatemala, fue internado en un penal y posteriormente sentenciado a 175 años de prisión.
“Está preso, ya es una persona mayor. Y sí se está buscando con Guatemala ver la posibilidad de que se le indulte y que se venga a México, que se le dé asilo en nuestro país, ya lo estamos viendo”. Estas fueron las palabras del presidente López Obrador a la pregunta de un reportero sobre el caso del comandante César Montes. Sin embargo, el presidente omitió hablar sobre la responsabilidad que tiene su gobierno con relación a que hoy el señor Montes esté preso en Guatemala, condenado a morir en prisión.
El 30 de marzo del 2022, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió la recomendación 62/2022 dirigida nada más y nada menos que a Francisco Garduño, como director del Instituto Nacional de Migración (INM). La recomendación fue emitida por las violaciones a los derechos humanos cometidas por ese instituto en agravio del señor Montes. ¿Cómo llegó la CNDH a esta determinación?
El lunes el presidente afirmó que se están realizando gestiones para que regrese a México. El señor Montes hoy tiene 83 años de edad, y más allá de las venganzas políticas que el gobierno guatemalteco tenga contra él, lo cierto es que hoy está en prisión condenado a morir ahí gracias a que el Instituto Nacional de Migración actúa bajo una política de persecución contra las personas migrantes y refugiadas, y no para proteger su integridad ni sus vidas.
Ojalá que el gobierno mexicano rectifique las violaciones que cometió en contra del señor Montes, la única manera es trayéndolo de regreso México, porque, además, tiene derecho a la ciudadanía mexicana ya que es hijo de padre mexicano. (Maite Azueta, El Universal, Opinión, A18)
La realidad.- Cruzar México es hoy más peligroso que nunca para los migrantes centro y sudamericanos, porque pueden caer en manos de los cárteles de las drogas o de los agentes del Instituto Nacional de Migración.
El secuestro de 50 migrantes en Matehuala la madrugada del lunes fue perpetrado por sicarios del Cártel del Golfo, que pedían 78 mil dólares por su liberación, mil 500 dólares por cada uno, informó ayer nuestra corresponsal en San Luis Potosí, Patricia Azuara.
La emboscada y plagio no ocurrió en un paraje apartado, sino en la carretera federal 57.
En Matamoros el Cártel del Golfo tiene una red de vigilancia que le permite saber quién entra y quién sale de esa ciudad fronteriza, y cobra derecho de piso a los polleros por cada cargamento de seres humanos que ingresa a la ciudad.
Los cárteles de las drogas han asumido el mando en el negocio del tráfico de migrantes, informó el martes el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, y los secuestros en Matehuala lo confirman.
Agentes del Instituto Nacional de Migración, amafiados con policía locales, realizan redadas ilegales para detener centro y sudamericanos que son esposados y llevados a cárceles improvisadas, insalubres, donde se les extorsiona y los dejan encerrados sin agua.
El Universal ha publicado, de viva voz de los migrantes, las tarifas que les imponen los agentes del gobierno por liberarlos (2 mil 500 dólares), por hacer una llamada a sus hijos (25 dólares por cinco minutos), por un jabón (10 dólares), un cigarrillo (50 pesos).
Así fue el contexto en que 40 centro y sudamericanos murieron quemados vivos en una cárcel de migración en Ciudad Juárez: redada ilegal, retención inconstitucional por más de 72 horas, extorsión y crimen. El director del INM fue ratificado en el cargo por el Presidente de la República.
México ha vuelto a ser el país número uno en migración ilegal de sus habitantes a Estados Unidos, luego de que con el presidente Calderón se logró una tasa cero entre los que salen del país y los mexicanos que regresan a su patria.
Con el presidente Peña se mantuvo ese equilibrio, aunque ya se manifestaba una tendencia al alza en la migración ilegal.
Fue con el presidente López Obrador con quien cambió, para mal, el número de detenciones (puede ser una o más veces) de mexicanos en la frontera sur de Estados Unidos. En el año fiscal 2019: 252 mil 293 detenciones.
2020: 362 mil 248 detenciones
2021: 666 mil 684 detenciones.
2022: 800 mil 688 detenciones.
En lo que va del presente año fiscal: 382 mil 92 detenciones.
¿La razón? Falta de crecimiento económico y el incremento de la violencia en el país. “Esos son los factores que han motivado que los mexicanos volvieran a salir a buscar alternativas en el extranjero”, explicó el primer director del Instituto Nacional de Migración en el presente sexenio, Tonatiuh Guillén.
La mentira.- En las páginas 72 y 73 del Plan Nacional de Desarrollo, el presidente López Obrador escribió:
“En el último año del sexenio habrá cesado la emigración de mexicanos al exterior por causas de necesidad laboral, inseguridad y falta de perspectivas, la población crecerá de manera mejor distribuida en el territorio nacional y millones de mexicanas y mexicanos encontrarán bienestar, trabajo y horizontes de realización personal en sus sitios de origen, desarrollando su vida al lado de sus familias, arraigados en sus entornos culturales y ambientales. Para entonces la delincuencia organizada estará reducida y en retirada.
Los jóvenes no se verán empujados a las conductas antisociales y se privará a la criminalidad del semillero de nuevos integrantes que hoy representa la exclusión de los jóvenes del estudio y el trabajo. Los índices delictivos –de homicidios dolosos, secuestros, robo de vehículos, robo a casa-habitación, asalto en las calles y en el transporte público y otros– se habrán reducido en 50 por ciento en comparación con los de 2018 y México habrá dejado de ser la dolorosa y vergonzosa referencia internacional como tierra de violencia, desaparecidos y violaciones a los derechos humanos”.
En la página 35, cargó contra “los gobiernos neoliberales” que lo antecedieron:
“Y mientras abogaban por un trato digno y justo a los mexicanos en Estados Unidos, las autoridades migratorias mexicanas sometían a toda suerte de atropellos a los migrantes extranjeros en el territorio nacional, demoliendo así toda autoridad moral para defender a nuestros connacionales al norte del río Bravo”.
Párrafos antes el presidente López Obrador hizo un diagnóstico de la emigración de mexicanos (que en ese entonces se encontraba en una tasa cercana a cero):
“Los gobernantes del ciclo neoliberal dieron por hecho que la emigración de mexicanos hacia Estados Unidos –la mayor parte de ellos, sin documentos de residencia– era un fenómeno natural e inevitable. Soslayaron el hecho de que la salida de poblaciones enteras de sus lugares de origen era consecuencia de las políticas económicas aplicadas por ellos mismos, políticas que tuvieron como consecuencia la aniquilación de la industria nacional, el abandono del campo, el incremento de la pobreza, el desempleo y la marginación, la eliminación de los mecanismos de redistribución y de movilidad social y la agudización de la inseguridad y la violencia, factores que detonaron la virtual huida de connacionales hacia el norte, en busca de trabajo, seguridad y perspectivas de vida. El régimen oligárquico no sólo no se ocupó de resolver de raíz el fenómeno de la emigración, sino que hasta lo alentó, incluso de manera explícita”.
Ahí están, a su disposición, la realidad y la mentira. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 30)
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EL SECUESTRO de 52 migrantes en San Luis Potosí, tristemente, es sólo un ejemplo de cómo en ese estado la delincuencia organizada ha tomado el control. Porque con todo y que la Fiscalía estatal quiere lavarse las manos diciendo que fue en Nuevo León el plagio, la realidad es que las bandas que operan en esa zona tienen su base en Matehuala y sus alrededores.
DESDE QUE llegó Ricardo “El Pollo” Gallardo a la gubernatura potosina, un día tras otro hay ejecutados por todos lados, incluso decapitados; se secuestra a migrantes; se extorsiona a comerciantes locales y aumenta la zozobra de quienes viven ahí. Pero como el actual gobernador fue apresado hace unos años por presunta delincuencia organizada, tal vez por eso “El Pollo” no dice ni pío por la crisis de inseguridad. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Góber le cumple al América… ¿y a los migrantes?
Pasó un día del secuestro de 50 migrantes en Matehuala, San Luis Potosí, y, más allá del “lo estamos atendiendo” que escuetamente el Presidente aseguró en la mañanera, ni la Guardia Nacional ni el gobernador potosino, Ricardo Gallardo, dieron informe alguno. Ah, pero eso sí, el góber aliado de la ‘4T’ sí estuvo muy bueno para pagar la deuda con Cuauhtémoc Blanco y, “con todo el dolor de mi corazón”, ponerse la playera del América tras la derrota del Atlético San Luis. El mismo día del plagio de extranjeros, se dijo orgulloso de cumplir con la apuesta y expresó su respeto “a millones de americanistas”. ¿Y el respeto a los migrantes que desaparecen en su estado? ¿No siente ‘dolor en su corazón’ de saber que personas inocentes son víctimas de desaparición en su entidad, gobernador? (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 29)
NOTAS EN REMOLINO
La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, la Comar, advierte a Palacio Nacional que atender a los migrantes necesita más dinero y más personal, pues los “amigos” gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua se niegan a recibir a los que nos mandó Estados Unidos… (José Fonseca, El Economista, Sociedad y Política, p. 41)
San Luis Potosí, la capital del plagio y desaparición de migrantes. El gobierno de Ricardo Gallardo intentó deslindarse de la nueva desaparición masiva de indocumentados, después de que el gobierno de Nuevo León encontrara a nueve de los últimos 50 casos de desaparecidos e intentó responsabilizar a la administración vecina del caso.
El problema es que ya hay graves antecedentes y la Guardia Nacional señala que fue en tierras del Verde Ecologista donde ocurrieron los hechos. Apenas hace siete días, en diferentes operativos se localizaron a 86 personas tras reportes de desaparición en Matehuala. Una industria de tráfico de personas vive intocable en San Luis y nadie la toca. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 7)
Luego del acuerdo con Estados Unidos, se percibe una falta de planeación y de coordinación entre las distintas dependencias respecto a la atención a los migrantes. En la medida en que no se subsanen, el problema crecerá y será más dificil de resolver. En estos casos, cada día perdido cuenta mucho. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)
¿El Partido Republicano seguirá viendo en Donald Trump o Ron DeSantis a sus mejores opciones para pelear por la presidencia en el 2024? Estoy seguro que muchos líderes del “Gran Old Party” (GOP) se están quebrando la cabeza justo en este momento con la misma duda. O peor aún, quizás ya estén enterados de que muchas agrupaciones migrantes no sólo de Florida sino de todo Estados Unidos se cuestionan severamente: ¿quién apostaría por los republicanos en la búsqueda de la Casa Blanca en caso de que los nombres de Trump o DeSantis aparecieran en las boletas?
Ambos personajes de la “farándula política estadounidense” robaron reflectores para ser noticia en la semana, sin embargo, podrían ser más que un dolor de cabeza para el GOP, tal vez sean la pala que comience a cavar su tumba nuevamente ante los demócratas en el 2024
Veamos el caso de Donald Trump. Según expertos en materia política, la sentencia por abuso sexual y difamación por la que, aparentemente, pagará cinco millones de dólares a la escritora E. Jean Caroll, es una cloaca que apenas se está abriendo. Recordemos que esta denuncia no es la única que trae a cuestas, también fue acusado en el 2022 por la Fiscalía de New York por un fraude expansivo que duró más de una década y que el ex presidente habría utilizado para enriquecerse junto a otros integrantes de su familia. Y si revisamos su primer video de campaña como precandidato en este 2023, podemos ver que las difamaciones por las que ya fue condenado siguen siendo la base de su discurso: “Ellos [México y los países de América Central] están vaciando sus prisiones y sus instituciones mentales para arrojarlos a los Estados Unidos”, comentó Donald Trump apenas hace tres meses en su primer acto de campaña. (Puedes ver el video en https://www.youtube.com/watch?v=DNNdUQAn6es).
Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó el proyecto de Ley denominado SB 1718, norma que incluye medidas que dificultan el establecimiento de migrantes en situación indocumentada. Esta Ley contempla, entre otras cosas, imponer castigos de hasta quince años a quienes ayuden a los indocumentados con transportación, empleo y apoyo médico. “Esta ley no resuelve ningún problema, sólo deshumaniza a las personas en función de cómo llegaron a la Florida”, dicen integrantes de organizaciones de protección a los derechos humanos.
Sin duda que la Ley firmada por DeSantis es muy dura y seguramente provocará una gran deportación de migrantes a sus lugares de origen. En este sentido, lo primero que debemos hacer en México es un análisis a profundidad de dicha Ley, tarea que llevaremos a cabo en la Coordinación Nacional de Oficinas de Atención a Migrantes (CONOFAM), porque se trata de un tema que nos concierne a todos los estados del país.
En cuanto a Guanajuato, desde la Secretaría del Migrante y Enlace Internacional seguiremos trabajando transversalmente con otras dependencias, como nos lo indicó el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo al crear esta Secretaría, para poder apoyar a los migrantes en retorno de manera integral y facilitarles su reincorporación a la dinámica social, económica y cultural de nuestro estado. (Juan Hernández, El Sol de México, Análisis, p. 18)
El fanatismo consiste en redoblar tus esfuerzos cuando has olvidado tu objetivo.
Jorge Santayana
El fenómeno de la migración es de carácter histórico. Representa una manifestación de múltiples detonantes, cuya génesis se localiza en los procesos de exclusión, violencia e inseguridad. La tragedia que viven quienes buscan huir de sus entornos, en un modelo de explotación de carácter periférico, tiene una de sus muestras más visibles en los rostros de jóvenes, mujeres, madres y niños que renuncian a su sentido de pertenencia y dignidad, para ser absorbidos por los engranajes del capitalismo salvaje. Un modelo diseñado para continuar con la acumulación sin importar las miserias humanas consustanciales.
Ahora, con la terminación del título 42, medida impuesta por Trump con la justificación de la pandemia y así poder expulsar de forma inmediata a los migrantes, se pone en marcha el Título 8, que aumenta las penalidades para quienes ingresen ilegalmente a EU, criminalizando la libertad de movilidad y mostrando el rostro selectivo y discriminatorio del imperio.
Frente a esta política estadounidense el gobierno de López Obrador se ha comportado dócil y sumiso. Todas sus bravatas y desplantes nacionalistas son simples cortinas de humo que pretenden ocultar su incapacidad para defender los derechos de migrantes y mexicanos. Simplemente recordemos su actitud obsequiosa frente a las amenaza de Trump de subir los aranceles en caso de no reforzar la vigilancia en la frontera. Un elemento que desnuda la irresponsabilidad oficial se ejemplifica con los datos de Tonatiuh Guillen López, en una nota de Diego Badillo en el periódico El Economista: “la Patrulla Fronteriza registró de enero a noviembre de 2022, 2 millones trescientos mil arribos, de los cuales 750 mil eran mexicanos (32.6%)” (15/01/23).
Es decir, no estamos sólo en presencia de una movilización “exógena”, sino de miles de compatriotas que no ven futuro en su país. Ni siquiera por eso López Obrador abandona su obediente actitud frente a la Casa Blanca. ¿Dónde quedaron las promesas del candidato rijoso para atender y proteger a los migrantes y garantizarles una estancia segura y digna?
Ya hemos visto cómo los tratan: con hambre, sin abrigo, sin vivienda o alimentos, con represión y persecución, encerrándolos y llevándolos hasta la muerte. La relación con los vecinos del norte es una extraña combinación de gritos mañaneros y sumisión en la frontera; mientras nuestros paisanos y vecinos de otros países sufren de secuestros, violaciones y asesinatos, el gobierno de la 4T seguirá impávido y moviendo a las fuerzas castrenses. Joe Biden puede estar tranquilo, tiene en el presidente mexicano un cancerbero eficaz de la frontera. ¿Gobierno de izquierda? ¿En serio? (Pedro Peñaloza, El Sol de México, Análisis, p. 19)
NOGALES, ARIZONA – Es mediodía y el sol abrasa en la frontera. El muro se calienta más que los ánimos. Pero incluso así, en una tarde de mayo tres años después de la pandemia, hay parejas que se burlan del alambre de púas y se tocan las yemas de los dedos a través de las mallas y los afilados fierros. Se acarician poquito y despacito porque no se pueden abrazar. Están en el mismo territorio en dos países distintos. Están en Nogales, ella en Arizona y él en Sonora, separados por unos 30 centímetros de cerco y un abismo de divisionismo político.
Están solos en una frontera de cientos de kilómetros. Los agentes de la Patrulla Fronteriza los ven una y otra vez al hacer sus recorridos cerca de la garita de abajo, la DeConcini. Uno de los agentes hace una reverencia para saludar a la chica, a quien se le sube el corazón al cuello de los nervios; le sonríe y ella recupera la respiración. La dejan ser. Y así pasan dos turnos. Al caer el sol, los novios se despiden con la promesa de volverse a encontrar en el mismo sitio dos semanas después. Ya les falta menos piensan para volver a estar juntos. Él espera que llegue el turno de su cita para el asilo y ella solo aguarda por él.
Esas son las historias del Título 42 que no leemos en los medios. Ella llegó de Venezuela antes de la pandemia, cruzó por el desierto y se quedó. Él la alcanzaría después, pero lo frenó la pandemia y tiene más de dos años viviendo en una patria que no es suya, en una ciudad en la que trabaja de lo que puede y vive con otros ochos que esperan a que se abra la frontera. Le dio miedo cruzar el desierto y tampoco le alcanza para pagar la cuota. Se aguantó, en un intento de hacer las cosas bien, aunque no sabe si le salgan como lo planeó.
No son los únicos. En la frontera de Arizona y Sonora hay cientos, quizá miles de migrantes, esperando cruzar a Estados Unidos a través de un puerto de entrada. Quieren ser admitidos, inspeccionados y aceptados. Mientras, se han instalado en ciudades que -a bien o mal- les han dado una acogida. Rentaron departamentos, trabajan y hasta se han acostumbrado a vivir en México. Son parte de una sociedad ahora multicultural y más vibrante, una en donde no querían quedarse y ahora no saben si quieren irse. Se camuflan. No son parte de los récords. No piden ayuda ni hacen tratos. Son una sombra en un país lleno también de oscuros. Le tienen miedo al narco.
No están hacinados junto al muro. Solo lo visitan cuando tienen una cita, si acaso. Están en una línea virtual y otros, los que no han podido apartar un espacio en la aplicación, se forman en un cuaderno de un gestor que dijo les ayudará a conseguir un sitio.
Esas son las historias silenciosas de unas restricciones fronterizas que llegaron a su fin con escándalo. Otros vociferan y condenan; ellos avanzan sin hacer ruido. No son una ola ni una invasión; no son una crisis. Son las otras caras de la migración rota, obsoleta, pero irónicamente esperanzadora. (Maritza L. Félix, periodista, productora y escritora independiente Fundadora de Conecta Arizona, la productora del podcast Cruzando Líneas y la coproductora y copresentadora de Comadres al Aire, El Sol de México, Análisis, p. 19)
Intento recordarlo con cuidado al estar acompañado. El uso pertenece a las costumbres árabes impregnadas por la educación familiar. Otras regiones tienen gestos parecidos. Sentarse frente a un otro se hace con los pies en la tierra. Cruzar las piernas para dejar la base expuesta de un zapato apuntando es falta de respeto. Insulta. Las suelas pisan, acumulan lo sucio y se llenan de su peor forma. Incluso sin estar a la vista.
En México no acostumbramos a mencionar la mierda. Creo, preferimos su nombre infantilizado. Nadie debería sentirse tan cómodo con su presencia. Aquí la observamos sin el menor pudor. Somos sus mejores espectadores.
Observamos la muerte bajo el fuego de cuarenta migrantes y después viramos a nuevas imágenes de lo que facilitamos: desesperación y humillación en las fronteras. Al norte, varadas en tiendas de campaña, mujeres abrazan a uno de sus hijos. El que se llevaron. A los demás les tuvieron que dejar en el lugar de origen. Testimonios al alcance de todos cuentan que luego de atravesar la selva centroamericana lo más difícil es México. Sí, somos lo más difícil. Ni siquiera nos preguntamos por qué. Mucho menos nos damos asco.
En este país gobernabilidad se dice con cincuenta secuestrados en un autobús, desapariciones y muerte bajo la custodia del Estado. En ciudades, cárceles, carreteras. Nos volvimos espectadores de la violencia resultado del delirio de tres administraciones y acentuado en los últimos cuatro años. Simpatizantes del gobierno en turno disocian responsabilidades y desde hace tiempo solo articulan en código electoral la continuidad del horror.
Espectadores del rompimiento de códigos políticos y democráticos. Votemos jueces, luego impuestos. Aunque no suceda queda el sedimento que imposibilita la funcionalidad de un país. Cualquiera.
Espectadores de la vulgaridad. El general Secretario que decía discernir no discierne entre lo opaco. Es incapaz de explicar lo personal y rendir cuentas sobre sus funciones.
Lo nuestro no es surrealismo sino un mal cuento Dadá.
En la vida normal el poder administra mediocridades. Este no es el país de los brazos cruzados, sino de las piernas una sobre otra. El poder administra lo que tiene bajo la suela. (Maruan Soto Antaki, Milenio, Al Cierre, p. 31)
Cartón

(Solís, Excélsior, Nacional, p. 8)

(Palomo, Excélsior, Expresiones, p. 22)

(Obi, Reforma, Opinión, p. 10)

(Perujo, Tapa chula frontera, El Economista, El foro, p. 47)