Opinión Migración 190819

58 mil en la frontera norte

Sólo por no dejar insisto en el tema migratorio, y en uno de los peores capítulos del largo libro de ignominia del Estado mexicano. Llevamos ya casi tres meses desde que López Obrador aceptó la imposición de Trump, de convertir a México en un “tercer país seguro” y en la sala de espera de audiencias de asilo que, o bien no tendrán lugar, o bien se demorarán meses si no es que más.

Los medios y la oposición mexicana, por razones lógicas –a la sociedad mexicana el tema no le importa– callan al respecto, y si fuera sólo por ellos, no sabríamos de qué cifras estamos hablando. Afortunadamente aún existen medios en el resto del mundo que sí enfocan la tragedia, y nos ofrecen algunos datos, sin duda incompletos, pero que nos dan idea de la magnitud de la barbarie en curso. (Jorge G. Castañeda, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 46)

American curios

Este mes marca el aniversario 400 del inicio de la migración forzada a Estados Unidos, cuando en agosto de 1619 un buque apareció frente las costas de Virginia con más de 20 esclavos africanos originarios de Angola. Estos primeros esclavos fueron aparentemente robados por piratas de un barco español que iba rumbo a México y que los había recibido, a su vez, de los portugueses, imperios que lucraron no sólo con los recursos naturales de otros países, sino también con el gran negocio de secuestros y compraventa de seres humanos.

Eran los primeros de los 400 mil a 600 mil esclavos transportados de África a Estados Unidos, alrededor de 5 por ciento del total de aproximadamente 12 millones de esclavos originarios de África que fueron comercializados por los europeos en la migración masiva forzada más grande de la historia hasta la Segunda Guerra Mundial. (David Brooks, La Jornada, Mundo, p.25 )

El dinero de la emigración

Con frecuencia el Señor Presidente recurre a la favorable exposición  de las variables económicas para oponer esos datos a los diagnósticos adversos. De esa manera ha sido posible convertir el desastre de un “crecimiento” del 0.05 por ciento (maquillado como 0.1%), en una hazaña inicial de la IV T, no tanto por la cifra alcanzada, sino por el fracaso de los agoreros. Ya lo dijo Campoamor hace muchos años. Nada es real, todo se debe al color del cristal por donde miramos.

Sin embargo hay un elemento de orgullo económico del cual nadie se debería enorgullecer: las remesas. El dinero del emigrante, del mexicano desterrado o trasterrado, de quien se fue, de quien votó con los pies. Obviamente no se fueron de este México; se fueron del otro, pero son los expulsados, los desarraigados, se diga cuanto se quiera en sentido contrario. No nos deberían dar orgullo, nos debería dar vergüenza haberlos echado del país y ahora presentarlos como elemento de nuestra fortaleza económica. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

Paradojas de la migración

Con motivo del aniversario 75 de la publicación de la novela de John Steinbeck Las viñas de la ira, el Centro Nacional que lleva su nombre invitó a un grupo de artistas a reconstruir el viaje que miles de migrantes realizaron en los años 30 huyendo de las horrendas condiciones provocadas por la sequía en el estado de Oklahoma. El dramaturgo Octavio Solís, quien formó parte de ese grupo de artistas, escribió una pieza teatral basada en la novela de Steinbeck, así como en la experiencia en la reconstrucción de la travesía que hace ocho décadas hicieron los okies (sobrenombre dado a quienes salieron de Oklahoma) por la ruta 66, como se le conoce a la carretera que conecta el oeste de Estados Unidos. (Arturo Balderas Rodríguez, La Jornada, Política, p. 17 )

Igualdad

Claramente en la “América” de Trump las acciones de su Gobierno resultan exactamente opuestas a los principios cimentales de la creación de esa gran nación democrática: promueve Trump el odio racial, promueve la supremacía blanca, pisotea los derechos humanos de los inmigrantes, separa familias, los hacina en pesebres de alambre, les niega los derechos de asilo que las LEYES norteamericanas establecen claramente y ha generado un gran cisma divisorio entre sus seguidores fanáticos de la ultraderecha en contra de los defensores de los principios de igualdad, libertad y tolerancia que desde su fundación habían guiado el derrotero de los Estados Unidos. (Manuel J. Jáuregui, Reforma, Opinión, p.11 )

El éxodo venezolano podría duplicarse en el 2020

Una de las cosas que más me sorprendió durante una larga entrevista con Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, reconocido por más de 50 países como el líder legítimo de su país, fue su pronóstico de que el número de exiliados venezolanos podría “fácilmente” llegar a 8 millones el próximo año.

Es una cifra alucinante, porque serían el doble de los 4 millones de exiliados que, según un reciente informe de las Naciones Unidas, ya han huido del país desde que asumió el dictador Nicolás Maduro. Ocho millones de exiliados equivaldrían al 25 por ciento de la población de Venezuela. La duplicación del número actual de exiliados venezolanos podría causar un terremoto económico, y quizás político, mayor al actual en muchos países latinoamericanos. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Opinión, p.)