Opinión Migración 191224

Periscopio / “El pollero de Dios”

En un completo estorbo se ha convertido Alejandro Solalinde para el segundo piso de la cuatroté. Sobre todo para la estrategia migratoria que busca echar a andar la presidentA Claudia Sheinbaum con miras a evitar caravanas de indocumentados que incomoden al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

El ensotanado pasó de ser un personaje útil al régimen de Morena a un apestado, al que ahora buscan mantener a raya, congelado y sin la capacidad de acción que tuvo para movilizar por territorio nacional, a principios del sexenio pasado, a rebaños de centroamericanos y haitianos, para que su mesías los usara como moneda de cambio ante la Casa Blanca.

Su función durante los primeros días del gobierno de Andrés López era promover las caravanas de indocumentados, mostrarles las rutas para evadir a las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM), y darles santo y seña de lugares donde podían hacer escala sin arriesgarse a redadas oficiales o del crimen organizado.

No es gratis que el excomisionado de Migración, Francisco Garduño, se refiera a él como “el pollero de Dios”. Incluso, otros que ocuparon altos cargos en la administración de López tachan al cura hasta de “halcón”, porque avisa a quienes dirigen las caravanas en qué puntos hay retenes de control migratorio.

Además, le atribuyen la paternidad de las dichosas “visas humanitarias” que se repartieron desde diciembre de 2018, y de la política de “fronteras abiertas” con la que se dejó ingresar al territorio a todos los migrantes, lo que en marzo de 2019 derivó en un conflicto con Trump, quien amagó (como ahora) con imponer aranceles a productos mexicanos si no contenía la migración.

Ahí inició el pleito de Solalinde con el INM, particularmente con Garduño, quien asumió el cargo en junio de 2019 con la instrucción del entonces presidente López de reducir significativamente los flujos migratorios para evitar los aranceles.

No sólo eso: un reporte del Congreso de EU reveló que los gobiernos de López y el de su antecesor, Enrique Peña, recibieron 176 millones de dólares para contener la migración. Detalla: “Desde 2019 hasta el final de su mandato, López Obrador adoptó una línea más dura que sus antecesores hacia la migración, en parte debido a la presión de las administraciones de Trump y Biden”.

Solalinde aprovechó esa coyuntura y su derecho de picaporte en Palacio Nacional para echar lodo al INM, presionar a la Presidencia para desaparecerlo y crear en su lugar su soñada Coordinación Nacional de Asuntos Migratorios y Extranjería.

Ente que estaría integrado por representantes de la Segob, la Cancillería, las iglesias, la CNDH, el Conapred, ONG y las Fuerzas Armadas. Todos dirigidos por un católico que no pertenezca a la jerarquía, “una persona muy querida por los migrantes”, además de “intachable”. O se él.

 

Sueño que fracasó y que sólo incrementó el rencor del “pollero de Dios” con el INM, al que no se cansa de denostar. En una entrevista con Alberto López, reportero de El Universal, Solalinde soltó su lengua viperina contra el nuevo comisionado de Migración, Salomón Céspedes.

“Personalmente dudo que el nuevo comisionado del INM, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, tenga la experiencia para transformar y oxigenar la vida de este organismo”.

También lanzó veneno contra Ardelio Vargas Fosado, subsecretario de Desarrollo Político, a quien señaló como “el represor de los campesinos de Atenco; de la APPO en Oaxaca y de los pueblos de la Sierra Norte de Puebla”, según asienta el reportero.

No se da cuenta Solalinde que es ya peso muerto para la cuatroté, y si aprendiera de la experiencia sabría que cuando Trump amaga con aranceles, el gobierno mexicano endurece sus políticas migratorias y acota a los polleros, así sean afines al movimiento o consentidos de quien se dice retirado en Palenque. (Raymundo Sánchez Patlán, El Heraldo de México, País, p. 9)

Café Político / La dura cerviz del morenismo “puro”

NOTAS EN REMOLINO

Apenas una nota al margen las escenas de cuando un centenar de migrantes, engañados, atravesaron el Río Bravo entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas. Obvio, fueron rechazados. Con temperatura de dos grados cruzaron de ida y vuelta el río y ya en la orilla sur tiritaban, mojados y entumecidos por el frío, hombres, mujeres, niños y viejos. Un migrante tuvo convulsiones. Lo atendieron reporteros japoneses. Toda la escena la presenciaron, inmutables y cruzados de brazos, agentes del INM y autoridades municipales… Las denuncias de corrupción en el Infonavit que presentó el director del Infonavit, Octavio Romero, no dijeron si ya había cuando menos consignados algunos responsables… Para los ambiciosos de poder, dejó esta frase el estadunidense John Lehman: “El poder corrompe, pero el poder absoluto puede ser placentero … (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p. 39)

Frentes Políticos

1  Defensa migrante. El canciller Juan Ramón de la Fuente, desde El Paso, Texas, pone sobre la mesa una estrategia sólida para proteger a los migrantes mexicanos ante el panorama político que trae Donald Trump para 2025. Con una combinación de defensa legal, digitalización de trámites consulares y la construcción de alianzas con organizaciones sociales y autoridades locales, De la Fuente marca un camino: nuestros paisanos no estarán solos. El compromiso de simplificar trámites vitales, como actas certificadas, y fortalecer redes de apoyo refleja un enfoque integral y práctico. La diplomacia mexicana, con rumbo proactivo. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 15)

Sacapuntas

De la Fuente gasta suela

El canciller Juan Ramón de la Fuente regresó a hacer trabajo de campo en Estados Unidos. Ayer estuvo en El Paso, Texas, supervisando y coordinando las acciones consulares ante eventuales deportaciones. También sostuvo un encuentro con migrantes, a quienes refrendó el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Confidencial

Diputados de la ‘4T’, a EU a defender migrantes

Muy decididos, diputados de Morena y PT preparan una visita –o varias, dicen– a EU para “coadyuvar con las autoridades mexicanas a la defensa de los migrantes”. Con el morenista José Narro como impulsor, según nos dicen, acudirán a las ciudades con más población migrante, con el fin de “apoyar y acompañar a nuestros connacionales” y auxiliarlos en su defensa legal, ante la inminente ofensiva del gobierno de Trump. Falta ver si la oposición los quiere acompañar. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)

Pulso Político / Denuncia Romero corrupción en Infonavit

DE ESTOY DE AQUELLO…

Aunque no dijo dónde, Clara Brugada, Jefa de Gobierno de CDMX, anunció la reubicación en “espacios dignos” de por lo menos tres mil migrantes en distintos rumbos, en donde el número de los que deambulan por alcaldías es más que notorio, preocupante para los capitalinos. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 8)

Pepe Grillo

No estarán solos

La prioridad de la política exterior de México es la protección de los connacionales en Estados Unidos, ante los amagos del presidente Trump de emprender, a partir del 20 de enero, operativos para deportaciones masivas, incluso con el apoyo del Ejército de ese país.

El canciller Juan Ramón de la Fuente continúa con sus recorridos por ciudades de la Unión Americana con presencia importante de connacionales, como sin duda es El Paso, Texas, una comunidad binacional.

La red consular de México, con más de 50 oficinas, apoyarán a los migrantes mexicanos. Los consulados ya están en alerta. Estarán listos para lo que venga. El mensaje es: los connacionales no van a estar solos. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

Estrictamente Personal / Ante Trump, estrategias antagónicas

A Donald Trump le bastaron unos gritos y amenazas, a casi tres meses de asumir la jefatura de la Casa Blanca, para que México y Canadá comenzaran a pensar que algo tenían que hacer y evitar que, como anticipó, impusiera aranceles de 25% a todos sus productos si no frenaban la migración y el tráfico de fentanilo. Trump se ha ufanado de la reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum y el primer ministro Justin Trudeau –”ya están avisados”, dijo hace unos días–, cuya forma de enfrentar sus intimidaciones provocaron tensiones en las relaciones de esos dos países que siguieron estrategias completamente distintas.

Esta semana quedó más que manifiesto.

En la mañanera de este miércoles, Sheinbaum permitió un poco de espectáculo, con un grupo que tocó su melodía Himno Migrante, que hace un homenaje nostálgico por todos aquellos mexicanos y mexicanas que se fueron a Estados Unidos en busca de una mejor vida. Igualmente realizó una melodramática conexión con El Paso, donde el canciller Juan Ramón de la Fuente, rodeado de unos cuantos cónsules y líderes hispanos de la zona, dijo que se está reforzando la red consular ante la amenaza de las deportaciones masivas.

La víspera, el gobierno canadiense anunció un plan de cinco pilares para reforzar la seguridad fronteriza, con una inyección de 900 millones de dólares, que incluye más agentes fronterizos equipados con nuevos helicópteros, drones y torres de vigilancia con tecnología de punta, acompañados con equipos caninos, así como la creación de una fuerza de tarea conjunta para luchar contra el crimen organizado trasnacional. El anuncio lo hizo el ministro de Finanzas, Dominic LeBlanc, acompañado del ministro de Inmigración, Marc Miller; la ministra de Comercio Internacional –la negociadora del T-MEC–, Mary Ng; la ministra de Salud Mental y Adicciones, Ya’ara Saks; el comisionado de la Policía Montada, y el presidente de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá.

Sheinbaum estaba muy emocionada en la mañanera y durante la videoconferencia desde Texas les reiteró que “son héroes y heroínas que han salido adelante, valerosos”, a quienes se les reconocería siempre en México, su casa. En el anuncio de la nueva estrategia, LeBlanc señaló que era importante mostrar a los canadienses y a nuestros socios estadounidenses que “compartimos su preocupación por la seguridad y la integridad fronteriza”.

Son dos mundos aparte.

Los canadienses le están hablando a Trump, y los mexicanos lo están desafiando. Los canadienses tomaron nota de las amenazas y reforzaron su frontera, mientras que los mexicanos retaron a Trump al anunciar una estrategia legal para ayudar a quienes quiera deportar y defenderse en tribunales para evitar que los expulsen de Estados Unidos. Los canadienses hablaron en plural sobre lo que pueden hacer conjuntamente, y los mexicanos lo hicieron en singular para anunciar lo que harán para frenar las intenciones trumpistas.

LeBlanc reveló que el plan migratorio fue consensuado con Tom Homan, a quien Trump designó como el zar fronterizo en el gobierno entrante, y conversado con Howard Lutnick, designado como el próximo secretario de Comercio, y bajo cuya responsabilidad quedará la revisión o renegociación del T-MEC. Sheinbaum ha dicho que no han tomado contacto con ninguna de las personas designadas por Trump de interés para México, porque esperarán a que sean ratificados por el Congreso en sus cargos, lo que sucederá probablemente en enero. Parece ser que la Presidenta no fue informada que Homan, que será parte del staff de la Casa Blanca, no necesita de esa ratificación para comenzar a operar el plan de las deportaciones masivas que quiere Trump. Lutnick sí necesita ser ratificado, y aunque el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, de quien será par, lo ha buscado por teléfono, no le ha tomado la llamada.

Los canadienses, finalmente anglosajones, han adoptado una estrategia ejecutiva, de manos a la obra. Los mexicanos estamos en otra cosa.

En la mañanera de ayer se tocó dos veces el Himno Migrante, emotivo para muchos de nosotros, aunque no fuéramos parte de las oleadas migratorias, porque nos conectan culturalmente con esas generaciones de mexicanos que no necesitaban de coyotes para cruzar como indocumentados, pero sí de mucho valor para entrar cruzando el Cañón Zapata en Tijuana, el río Bravo en Tamaulipas y más adelante el desierto de Arizona. La melodía toca las fibras de una generación cuyos descendientes ya no son mexicanos, sino estadounidenses que nacieron en una cosmogonía anglosajona donde la cultura y el pasado mexicano no les pertenece.

Los canadienses anunciaron que utilizarán Inteligencia Artificial y herramientas de imagenología para detectar y romper el tráfico de fentanilo, incrementado el intercambio de información con las autoridades estadounidenses y expandiendo la capacidad de recolección de inteligencia de diferentes agencias de los dos países. Los mexicanos han respondido a las denuncias de Trump argumentando que el problema de adicción de fentanilo lo tiene Estados Unidos, y los canadienses de paso, enfatizando que los avances de los cárteles mexicanos son por culpa de ellos, por no frenar el contrabando de armas –omitiendo la coladera que son las aduanas mexicanas–.

La migración mexicana indocumentada fue resultado por décadas de búsqueda de una vida mejor, siendo refugiados económicos, hasta que se vivió la reversión de la migración, que repuntó en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por razones económicas, pero sobre todo por el fenómeno de la violencia, por lo que es sorprendente la normalización que existe en México de esta tragedia que, en lugar de aplaudirlos para que sigan enviando remesas, debería avergonzarnos a todos. Los canadienses no se han detenido en la migración, al sumar 0.2% de los indocumentados que cruzan por su larga frontera a Estados Unidos. En el fentanilo tampoco: los decomisos de la droga que entra por Canadá son 500 veces menores que los que ingresan por México.

Las realidades entre ambos países son distintas, pero las amenazas de Trump fueron a los dos en los mismos términos. Las reacciones y las estrategias han sido más diferentes de sus propias realidades y cada quién evaluará cuál fue el mejor camino, hasta que los resultados ante las amenazas y acciones de Trump nos regalen la métrica para saber qué gobierno acertó y cuál se equivocó. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 38)

Serpientes y Escaleras / Trump ya devoró a Trudeau, viene por Sheinbaum

La forma en la que el astuto y mañoso Donald Trump envolvió y engulló al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, deja muy claro que el inminente presidente de los Estados Unidos cuando amaga y amenaza con una política económica proteccionista, una política migratoria dura y despiadada, y una diplomacia y política exterior, que hará valer su condición de potencia para imponer, unilateralmente cuando así lo considere, los intereses y prioridades de los Estados Unidos en la geopolítica internacional.

Cual depredador que huele el miedo de su presa, Trump adivinó perfectamente la desesperación de Justin Trudeau, que enfrenta una fuerte caída de su imagen y su popularidad de cara a las elecciones presidenciales del próximo año en Canadá, y le hizo creer al premier canadiense que tendría hacia él cierta consideración y trato diferenciado respecto a México, cuando en realidad solo estaba midiendo la apremiante necesidad política que tiene en estos momentos el gobernante del país de la hoja de Maple, y una vez que lo tuvo suficientemente cerca, comiendo de su mano o en su mansión de Mar-A-Lago, lo engulló, lo masticó y lo regurgitó llamándole “gobernador” y lamentando la renuncia de su Ministra de Finanzas, la icónica Chrysta Freeland, quien abandonó a Trudeau con una carta donde cuestiona su tibieza y torpeza ante Trump.

Es cierto que Trudeau pagó muy rápido el costo de haberse tratado de deslindar de México, pedir su salida del TMEC y creer, ingenuamente, que Donald Trump negociaría de manera diferente con Canadá o le daría un trato distinto si este se apartaba de México y se sumaba al linchamiento iniciado por el futuro inquilino de la Casa Blanca; pero también es cierto que Justin no es ningún improvisado, inexperto o ingenuo y que fue más bien su premura y desesperación por no ser arrasado por Trump lo que lo llevó a precipitarse y a tirarse a los pies del nuevo titular del imperio, lo que fue aprovechado por el emperador para presumir públicamente que aún antes de asumir el poder y cumplir sus amenazas verbales, él ya infunde miedo y respeto a sus vecinos y socios comerciales.

Pero mientras en México los afines a la 4T celebran y se ufanan de la desgracia política de Trudeau, que sucumbió al poder hipnótico del próximo habitante de la oficina oval, esos mismos propagandistas del oficialismo pretenden hacer creer que la presidenta Sheinbaum es una “giganta” que está lista para enfrentar el embate trumpista que aún antes de comenzar ya ha cimbrado a México y ha provocado incertidumbre y desconfianza de los mercados sobre el futuro económico y el desarrollo del país.

Y hay que reconocer que, al menos hasta ahora, la presidenta Sheinbaum ha sido más prudente y sensata de lo que fue el experimentado primer ministro de Canadá, en buena medida porque ella no tiene ningún apremio político-electoral en puerta y, por el contrario, tiene todavía –nuevecito y casi sin usar– un enorme bono democrático por su triunfo contundente e histórico en las elecciones presidenciales de este año. Pero hasta ahora, más allá de reaccionar y esquivar los golpes mediáticos y declarativos de Trump, la doctora y su gabinete no han mostrado tampoco tener una estrategia efectiva y contundente para contener el enorme reto que se viene para el país con el regreso del magnate a Washington.

Hasta ahora en el “cuarto de guerra” que armó la presidenta Sheinbaum, con el canciller Juan Ramón de la Fuente como coordinador, para diseñar y ejecutar la estrategia de negociación con el próximo gobierno de los Estados Unidos, sostiene reuniones, recopila datos e información y diseña los argumentos sobre los que México se defenderá, tanto de los posibles aranceles de 25% a sus exportaciones, como de la eventual deportación masiva de migrantes en su frontera norte, o incluso de las amenazas de intervencionismo militar para enfrentar y detener a los capos de la droga mexicanos. Todo eso dicen, se conocerá hasta que se sienten a la mesa los dos gabinetes y presidentes para negociar cara a cara las nuevas líneas de la política estadounidense.

En vía de mientras, en tanto llega la asunción de Trump, México aceita y prepara a sus representaciones consulares en más de 50 ciudades de la Unión Americana, para convertirlas en oficinas defensoras y protectoras de migrantes mexicanos para que no se violenten sus derechos, y define también quien será su nuevo embajador en Washington, de donde ya está prácticamente fuera Esteban Moctezuma, y suena fuerte el nombre del experimentado negociador Julián Ventura para encabezar la misión diplomática mexicana en el vecino país.

Y mientras México busca un diplomático que tenga capacidad política y experiencia negociadora para su embajada en Washington, Donald Trump ya tiene listo a su “halcón” Roland el “Rambo” Johnson, con su perfil de militar, agente de la CIA y experto en el desmantelamiento de grupos criminales, como su representante, que es a la vez mensaje y mensajero de la agresiva e intervencionista política de seguridad y combate al narcotráfico, con la que Trump va a amenazar, condicionar y obligar a México y a la presidente Sheinbaum, le guste o no, a renegar y apartarse definitiva y totalmente –como en los hechos ya lo está haciendo el secretario Omar García Harfuch– de la nociva, negligente y criminal política de “Abrazos, no balazos”, que implementó su adorado antecesor con un costo doloroso y letal para los mexicanos.

Porque el “Rambo” Johnson, como ya le llaman al futuro embajador en los círculos políticos, no sólo estuvo como embajador en El Salvador en los años en los que se consolidó la presidencia de Nayib Bukele y sus políticas radicales y extremas contra las pandillas y el narcotráfico en su país. Su presencia e influencia en el nuevo modelo de seguridad y control del crimen de Bukele, llegó al grado de que él diseñó y planeó la cárcel de alta seguridad que se construyó para apresar y someter a los pandilleros y sus líderes.

Además, nos dicen que Ronald tuvo mucho que ver con el caso de los Guacamaya Leaks y el robo gigantesco de información al Ejército Mexicano y a la Secretaría de la Defensa Nacional. Ahí nomás, para que le vayan midiendo por qué viene y a qué viene el Rambo Johnson, al que además le tocará estrenar la oficina que se inaugurará en estos días en el nuevo complejo que ocupará la embajada de los Estados Unidos en la Ciudad de México. Para decirlo claro y llano: con Ronald Johnson y la agresiva política de Trump en contra de los cárteles de la droga mexicanos, a los que equipara con terroristas, viene la “bukelización” de México.

 

NOTAS INDISCRETAS… Un fuerte escándalo de acoso laboral y sexual se está gestando en SENEAM (Sistema de Navegación Aérea) por las denuncias que preparan trabajadores y trabajadoras que señalan y acusan a Carlos Escobar y a Benjamín Estrella Cienfuegos, Gerente Regional Centro y Jefe de los Servicios de Tránsito Aéreo Centro, respectivamente, a quienes planean denunciar ante la Secretaría de la Función Pública, ahora llamada pomposamente “de Anticorrupción y Buen Gobierno”.

Y es que trabajadores del SENEAM nos mandaron los textos que preparan para acusar formalmente a estos dos funcionarios porque, dicen, “han sembrado el terror con amenazas de despidos y de armar expedientes a modo”, a todos aquellos empleados y subalternos que no se sometan a sus decisiones y caprichos discrecionales. Veremos cuándo se presenten las citadas denuncias y qué dirá Javier Alonso Vega Dour, Director General del SENEAM…Para combatir la infiltración del narcotráfico y su control de las áreas de seguridad en los municipios, la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, encabezó ayer la segunda sesión de la Conferencia Estatal de Seguridad Pública, con la que se busca fortalecer la coordinación de los municipios del estado con los gobiernos estatal y federal.

Con la presencia de 52 alcaldes y 85 titulares de seguridad municipales, la mandataria morenista les exigió a los alcaldes denunciar e investigar a sus funcionarios que tengan vínculos con el crimen y les pidió colaborar para reforzar las estrategias conjuntas en materia de seguridad. Las prioridades de esta conferencia estatal son garantizar la profesionalización y certificación del personal policial, algo que en Guerrero es urgente ante la cooptación e infiltración que existe en los gobiernos municipales. Así que, antes de que les caiga la llamada “Operación Enjambre” en Guerrero, la gobernadora ya empezó a tratar de limpiar la casa de los narcogobiernos municipales, aunque francamente la tarea no se ve nada fácil, ante las décadas de abandono social, político y económico que ha vivido el estado…

Los dados se guardan en el cajón por una breve temporada de descanso, pero como siempre prometen a sus lectores volver recargados y llenos de energía para seguir hurgando en los asuntos velados de la política y los políticos, siempre en busca de informar y aportar información útil, seria y confiable a quienes siguen los designios de los dados y los altibajos de la política nacional. Hasta el próximo 8 de enero volveremos a lanzar el tiro en busca siempre de Escaleras, aunque nunca dejen de acecharnos las Serpientes.

Por lo pronto, para esta Navidad y Año Nuevo, a todos nuestros lectores, críticos, bienquerientes y malquerientes, les deseamos lo mejor: bendiciones, salud y bienestar para ustedes y todos sus seres queridos, y que el 2025, que se ve tan incierto y peligroso, resulte ser un año sí de desafíos, pero también de crecimiento y desarrollo para nuestro querido México. ¡¡Hasta pronto!! (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. A8)

Antes del Fin / La migración y el derecho a habitar

Habitar un lugar no debería ser un privilegio, sino un derecho inalienable. Sin embargo, para millones de personas en el mundo, la idea de “habitar” está teñida de obstáculos invisibles: fronteras, documentos, idiomas y prejuicios. La migración no es solo un fenómeno social; es el espejo más honesto de nuestras desigualdades globales. Es un acto humano profundamente arraigado en nuestra naturaleza buscar seguridad, bienestar y pertenencia.

Cuando pienso en las personas migrantes que he conocido, no veo cifras, sino historias. Recuerdo sus ojos, sus manos gastadas por los trabajos que otros no quieren hacer, pero que ellos asumen con dignidad. Pienso en las madres que cruzan desiertos con niños en brazos, en los jóvenes que enfrentan mares y montañas con la esperanza de construir un futuro. Sus cuerpos son mapas de las rutas que el mundo les ha negado. Sus almas son testigos de una resistencia que muchos no entendemos.

Pero habitar no solo se trata de un lugar físico. Habitar es también pertenecer a uno mismo, a un cuerpo y una identidad que no deberían ser condicionados por el color de la piel, el idioma o el estatus migratorio. El derecho a habitar empieza en la piel: en cómo habitamos nuestro propio ser, nuestra propia historia. Para las personas migrantes, este derecho se convierte en un desafío doble: recuperar el sentido de pertenencia en un mundo que constantemente las despoja, las etiqueta, las limita.

Desde los discursos de odio hasta las políticas de exclusión, hemos creado sociedades que no solo les niegan el derecho a habitar, sino que convierten sus vidas en travesías perpetuas. Les exigimos que demuestren su humanidad más de lo que les exigimos a quienes nunca han tenido que huir. ¿Por qué seguimos construyendo muros en lugar de puentes? ¿Por qué el acto de migrar, inherente a la historia humana, se ha transformado en un delito?

La respuesta, quizás, está en nuestra incapacidad de mirar más allá del miedo. Nos aferramos a la idea de que proteger lo nuestro significa cerrar puertas y endurecer corazones. Pero si algo he aprendido de las personas migrantes es que su viaje no se trata solo de escapar, sino de resistir. Resistir a un mundo que les grita que no pertenecen.

No se puede hablar de migración sin hablar de justicia. No se puede hablar de justicia sin reconocer que nadie debería tener que pelear por un lugar en el mundo. Y no se puede hablar de habitar sin comprender que todos somos, al final del día, huéspedes temporales en esta Tierra.

Las personas migrantes nos recuerdan que el derecho a habitar es también un llamado a cuestionar cómo habitamos nuestras propias vidas. ¿Estamos presentes en el mundo de una manera que abrace a otros? ¿O somos cómplices de las mismas estructuras que perpetúan la exclusión y el desarraigo? Habitar implica construir espacios —físicos y simbólicos— donde todos podamos existir, sin miedo y con dignidad.

Tal vez, al aprender de las personas migrantes, podamos reconciliarnos con nuestra humanidad. Porque cuando dejamos de luchar por pertenecer y empezamos a aceptar que todos habitamos el mismo mundo, es ahí donde empieza el verdadero cambio.

Antes del fin

Hannah Arendt, en su análisis sobre los derechos humanos, afirmaba que el derecho más básico no es el derecho a la vida, sino el derecho a tener derechos: a ser reconocido como parte de la humanidad. En su obra Los orígenes del totalitarismo, Arendt describe cómo, al despojar a un ser humano de un lugar en el mundo —ya sea un país, una comunidad o una identidad legal— lo reducimos a algo menos que humano. No hay mayor exilio que el que ocurre cuando alguien deja de ser visible para los demás.

Esta idea resuena poderosamente en el contexto de la migración. Negar a las personas migrantes un lugar donde habitar no es solo una cuestión territorial; es una negación de su humanidad. Al erigir muros y endurecer políticas, lo que hacemos es despojarles del derecho más elemental: el de existir con dignidad en un mundo compartido.

Esta reflexión nos obliga a cuestionarnos: ¿qué tipo de humanidad estamos construyendo cuando permitimos que las fronteras dicten quién tiene derecho a ser parte de nuestro tejido social? Tal vez, al derribar estas barreras —físicas y simbólicas—, podamos redescubrir el significado profundo del “derecho a habitar”: reconocer en el otro no solo un viajero, sino un espejo de nuestra propia humanidad. Porque al final, como Arendt señala, lo único que verdaderamente nos pertenece es nuestra capacidad de coexistir. (Nadine Cortés, El Financiero, Opinión, p. 31)

Bajo Sospecha / Osiel, el Mini Lic y el embajador experto en seguridad

En estos días parece estar cambiando la estrategia de seguridad en Estados Unidos en relación con México.

Uno de los narcotraficantes más sanguinarios que ha tenido nuestro país, Osiel Cárdenas Guillén, regresa a México después de haber cumplido una condena de 14 años en los Estados Unidos.

En 2010 se le impuso una condena de 25 años de cárcel en una corte de Texas, aunque solo cumplió el 75 por ciento de su sentencia. Legalmente ha concluido su sanción en nuestro vecino país del norte.

La pena fue relativamente corta porque decidió colaborar con las autoridades de ese país. Se convirtió en testigo protegido y habló sobre lo que fue el Cártel del Golfo, del cual era miembro, y de la creación del grupo de Los Zetas, el grupo armado de ese cártel de la droga. Éstos estaban compuestos por exmilitares con formación profesional, y no existe otra organización criminal más violenta que esa.

Ahora, el exlíder del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, fue reclamado por las autoridades mexicanas para cumplir su proceso en nuestro país.

Era conocido como El Mata Amigos y todavía tiene procesos pendientes.

Cárdenas Guillén ya rindió su declaración preparatoria ante un juez federal, en la que se declaró inocente de los cargos que le imputó la Fiscalía General de la República (FGR), por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico, con lo que se reactivó la primera causa penal que existe en su contra.

En la diligencia que se realizó bajo el sistema penal tradicional, Cárdenas Guillén solo declaró ser inocente y rechazó contestar diversas preguntas para no autoincriminarse.

El próximo domingo, el juzgador resolverá si dicta o no auto de formal prisión, ya que Osiel Cárdenas Guillén y su defensa solicitaron la duplicidad del término constitucional para que se resuelva su situación jurídica en la causa penal 12/2024.

Contra Osiel Cárdenas hay vigentes siete procesos penales y tres órdenes de aprehensión que aún faltan por cumplimentar.

Las tres órdenes de aprehensión pendientes de cumplimentar son por su probable responsabilidad en los delitos de homicidio calificado, delincuencia organizada y contra la salud.

Pero quedan procesos, entre ellos, por armas de fuego y cartuchos de uso exclusivo del Ejército. Fueron armas que utilizaron Los Zetas principalmente.

El líder criminal se declaró culpable de cinco cargos relacionados con narcotráfico mediante un acuerdo con la Fiscalía, que le retiró otros 12 cargos que le habrían implicado cadena perpetua.

Según la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en su momento de mayor apogeo, la organización encabezada por Cárdenas realizaba actividades de narcotráfico en Houston, Chicago y Atlanta.

Conocido bajo el alias de El Ingeniero, quedó detenido en México en 2003 y fue extraditado a Estados Unidos en 2007 junto con otros tres narcotraficantes mexicanos.

Veremos en los próximos días cómo se resuelve la situación legal de Osiel Cárdenas. Lo cierto es que en México también hay una nueva estrategia de seguridad mucho más fuerte de lo que se hizo en el sexenio de “los abrazos y no balazos”.

México tiene que controlar su seguridad, que cada día está más deteriorada. Se han empezado a dar fuertes golpes en contra de organizaciones criminales y políticos aliados con el crimen organizado, pero todavía hay un largo camino por recorrer.

Estados Unidos también presionará a México para que se ataque a los distintos grupos criminales.

Un embajador de la CIA. Una de las primeras señales, y que es muy poderosa por cierto, es el perfil de embajador de los Estados Unidos que llegará a México.

Donald Trump designó el pasado martes 10 de diciembre al coronel retirado Ronald Douglas Johnson como su próximo embajador en México.

Ron Douglas, como es más conocido, nació en Alabama y es un militar en toda la extensión de la palabra. Formó parte del ejército de EU por cuatro décadas, en las que fue soldado de las fuerzas especiales, conocidas como “boinas verdes”. Se retiró en 1998 con el grado de coronel. Tiene amplio conocimiento en los temas de seguridad y terrorismo, principalmente en Latinoamérica.

Es graduado de la Universidad Estatal de Nueva York y de la John F. Kennedy Special Warfare Center and School, una de las principales instituciones educativas del Ejército estadounidense.

En la década de los 80 del siglo pasado, dirigió operaciones de combate en El Salvador como uno de los 55 asesores militares autorizados durante la guerra civil.

Para la década siguiente se trasladó a los Balcanes, donde fue oficial militar superior de un equipo integrado por personal de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) y la Unidad de Misiones Especiales para detener a personas acusadas de crímenes de guerra, detalla la John F. Kennedy Special Warfare Center and School.

Tras su retiro del servicio militar, acumuló 20 años de experiencia en la CIA, donde fue el primero en obtener la beca “Army War College” y estuvo involucrado en tareas para combatir el narcotráfico y el terrorismo.

Fue asesor del Comando Sur, que abarca 33 países, una institución clave del Pentágono para coordinar la política militar de Washington en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, con excepción de México, que pertenece al Comando Norte. Por su carrera, habla fluido español.

Esta sería la segunda vez que Johnson es designado como embajador. El mismo Donald Trump lo nominó como representante de Estados Unidos en El Salvador de septiembre de 2019 a enero de 2021.

Durante su gestión en El Salvador, su principal tarea fue reducir el impacto de la delincuencia organizada, así como los flujos migratorios.

Y trabajó de la mano con el presidente Nayib Bukele para darle una vuelta de tuerca a la política del combate a los grupos delincuenciales.

Al ser designado embajador en México, Donald Trump aseguró que Johnson deberá promover la seguridad y la prosperidad a través de políticas exteriores sólidas que den prioridad a Estados Unidos, instrucciones que también tuvo durante su estancia en El Salvador.

No hay duda de que el embajador Johnson estará enfocado en temas de seguridad y migración que hoy tanto les preocupan a los estadounidenses.

Hay un dato clave: los últimos representantes de Estados Unidos en México habían sido políticos, abogados, empresarios o diplomáticos de carrera. Johnson es un experto en temas de seguridad.

Lo cuestionable de los testigos protegidos. En estos días también se detuvo al hijo de Dámaso López, quien fuera el más cercano colaborador de El Chapo Guzmán.

Dámaso hijo se entregó a las autoridades estadounidenses, se convirtió en testigo protegido, principalmente de la DEA, y mientras trabajaba con ellos en libertad, empezó a traficar con fentanilo.

El FBI lo descubrió y hoy tendrá que enfrentar nuevamente, y ahora, de una forma mucho más dura, a la justicia estadounidense.

Mientras tanto, la FGR pide que se extradite de los Estados Unidos a este personaje, algo que se ve prácticamente imposible que suceda. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 11)

Economía y Sociedad / Migración, T-MEC y política industrial

La migración mexicana beneficia la economía de EU mediante consumo, aportes al seguro social y trabajo esencial. Deportaciones masivas impactarían negativamente en ambos países, exigiendo colaboración bilateral y reformas internas en México para aprovechar oportunidades.

El hecho de que la población mexicana que emigró y que ahora trabaja en Estados Unidos contribuya positivamente a la economía de ese país supondría que la política migratoria definida en Estados Unidos considere esa situación en vez de estigmatizarla como un problema. La importancia de esa migración puede resumirse en lo siguiente:

  1. El 80% de los ingresos de los migrantes se convierte en consumo en Estados Unidos.

  1. Los migrantes que llegan sin documentos contribuyen con 13,000 millones de dólares al año al seguro social de Estados Unidos. Y esa población, en su mayoría, no reclama beneficios por temor a que los deporten, lo que significa que el 90% de ese dinero termina beneficiando a la población estadounidense.

  1. De las frutas y legumbres que se consumen en EU, el 75% proviene del norte de California y es la mano de obra mexicana la que labora en esa actividad.

  1. Si se prohíbe la contratación de 1 millón de trabajadores indocumentados en la industria de la construcción en el estado de Texas, se tendría una crisis.

  1. El Instituto Petersen de Economía Internacional, con sede en Washington, considera muy dañina la posibilidad de deportar a 10 millones de inmigrantes porque se afectaría el crecimiento económico de EU.

Para México, si se realizan las deportaciones en las magnitudes de que se habla, afectaría su economía porque significaría el regreso de población que no encontraría trabajo. En el país una parte importante de la población vive alrededor de la línea de pobreza sin posibilidades de mejorar. También la población que regresa podría caer en manos del narcotráfico y del crimen organizado. Asimismo, significaría una fuerte disminución de las remesas en dólares que envían los trabajadores mexicanos a sus familias. Estas remesas representan anualmente tres veces más el presupuesto social del gobierno mexicano y las reciben con avidez el 40% de los hogares en pobreza extrema.

Ante este conjunto de hechos y circunstancias, el gobierno mexicano tiene la posibilidad de realizar, por medio de su política exterior, una acción de colaboración con el gobierno de Estados Unidos. La embajadora en retiro Roberta Lajous lo reconoce en las siguientes palabras: “México tiene que demostrar su deseo de llegar a un acuerdo más amplio; no nada más a una revisión del T-MEC, sino a un entendimiento sobre temas que les preocupan a nuestros vecinos… Estoy convencida de que Estados Unidos es más fuerte con el frente unido de América del Norte”.

México tiene, además de una embajada, 50 consulados en Estados Unidos, lo que le permite tener un diagnóstico preciso y propuestas de lo que puede hacerse en materia migratoria.

Además del problema migratorio y del T-MEC, está la política industrial de Estados Unidos, que privilegia a la infraestructura, a la industria automotriz, al desarrollo de energías renovables, a la innovación tecnológica, al impulso a la producción de semiconductores, baterías y minerales. Esto no puede mantener indiferente a la política industrial de nuestro país. Para absorber inversiones de Estados Unidos en el contexto de la relocalización industrial necesitamos resolver problemas internos que constituyen la base del desarrollo, como son el Estado de derecho, la infraestructura, la energía limpia y la seguridad. Esto, que se dice fácil, significa una gran tarea del Estado: definiciones políticas, planeación y concurrencia con las empresas privadas nacionales y extranjeras. (Sergio Mata, El Economista, El Foro, p. 47)

Sin Maquillaje

  • LOS PASAPORTES

Don Alfredo, dos o tres preguntas acerca de pasaportes y viajes: ¿por qué no podemos sonreír en la foto del pasaporte?, ¿qué es lo que ven los agentes de migración en sus pantallas? y ¿los gobiernos comparten nuestra información confidencial con otros países?

  1. Preguntas que me he hecho en varias ocasiones:

Sonreír en fotos de pasaporte está mal visto por razones de reconocimiento facial:

  1. El software de reconocimiento facial funciona mejor con expresiones neutras.

  1. Una expresión neutral asegura que los rasgos faciales sean claramente visibles y medibles.

  1. Las fotos estandarizadas mantienen la consistencia en diferentes documentos y sistemas.

En inmigración, el monitor del agente muestra:

  1. Datos personales básicos.

 

  1. Historial de viajes.

 

  1. Estado de la visa.

 

  1. Antecedentes penales.

 

  1. Alertas de seguridad.

Los gobiernos no comparten automáticamente todos los datos de sus ciudadanos, pero existen acuerdos para proporcionar información específica:

  1. Acuerdos de seguridad fronteriza.

  1. Bases de datos de Interpol.

  1. Acuerdos bilaterales y multilaterales.

Éstos se limitan a datos relevantes para seguridad nacional e inmigración, no toda la información personal. (Alfredo La Mont III, Excélsior, Comunidad, p. 25)

Dinero

Enérgica defensa de paisanos frente a Trump

TRUMP NO VA a poder hacer lo que quiera con nuestros migrantes a partir del próximo 20 de enero, cuando asuma su segundo mandato en la Casa Blanca. Se topará con una férrea defensa. El canciller Juan Ramón de la Fuente recorre ciudades de Estados Unidos organizando las tareas de la red de los 53 consulados.

En un videoenlace desde El Paso, Texas, a la mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, el canciller destacó que la prioridad de la política exterior es la defensa de nuestros paisanos. Los consulados tienen instrucciones de apoyar y acompañarlos en cualquier circunstancia en que se encuentren, mediante una serie de acciones como la defensa legal, la simplificación y modernización de diversos trámites, la construcción de alianzas comunitarias con organizaciones, instituciones y autoridades locales, así como encuentros de consulado abierto para escuchar sus puntos de vista, preocupaciones y sugerencias. “Nuestros migrantes no están solos, ni van a estar solos”, precisó, con el aplauso de la Presidenta. Visitará hoy la ciudad de Chicago y mañana Los Ángeles. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 10)

Antropoceno / Noticias de diciembre

Después de que fuera dispersada la última caravana de migrantes para satisfacer al presidente electo Donald Trump, algunos individuos y parejas de nacionalidad extranjera atraviesan solos por zonas rurales del país.

Tres medios de noticias reportan que, en medio de la reciente ola de frío, una mujer migrante (no es claro si haitiana u hondureña) parió prácticamente a la intemperie en el poblado de Etzingueo, en la meseta purépecha. A pesar de las bajas temperaturas recientes, con las corrientes de aire apenas atenuadas con pacas de paja que el marido colocó a su alrededor dentro de un troje o granero, el parto se realizó sin auxilio médico y en condiciones insalubres. Según reporteros de las cadenas internacionales Al Jazeera, National Geographic y NHK, que se encontraban en el lugar por otros motivos, el niño permaneció sus primeras horas posado sobre un comedero de vacas, antes de que la familia volviera a emprender el camino.

“Vinimos a filmar un documental sobre una supuesta estrella filante, pero ayudamos en lo que pudimos a estos migrantes”, declaró Honoka Sato de NHK. “Les dimos algo de cash, agua oxigenada y una muestra de perfume francés del duty free del aeropuerto”, dijo.

Al parecer, a la familia se le había negado cuarto de hotel en las ciudades cercanas, dada la creciente presión que existe sobre líneas de autobuses y hoteleros acusados de tráfico de personas, en especial desde las recientes reformas constitucionales, que permiten a las fuerzas de seguridad investigar directamente los delitos.

Esa misma semana, el gobernador clausuró el encuentro “Valores cristianos y responsabilidad social corporativa”, en el que participaron empresarios, políticos y líderes religiosos. Uno de los conferencistas, presidente de la Asociación de Empresarios Católicos, afirmó que la responsabilidad empresarial consiste en dotar de empleos a nuestro país, no en practicar actos de caridad. Por su parte, Marcos Corto, líder demócrata cristiano, expresó que los programas sociales del Gobierno son placebos y paliativos que no son sostenibles: “Son ayudas adormecedoras y clientelares que mantienen a las personas en la pobreza, porque no las enseñan a pescar”, dijo. En la sesión de preguntas y respuestas, Corto fue cuestionado por un reportero que recordó que las ayudas a los adultos mayores benefician a 12 millones de personas y cuestan apenas 1.4% del PIB, mientras que el pago de pensiones contributivas favorece a sólo 6 millones de personas, pero se llevan 4.6% del PIB. “Algunas de estas pensiones contributivas son de carácter millonario, otorgadas a exfuncionarios y ex líderes petroleros y electricistas, que no contribuyeron realmente en la proporción en que se ven beneficiados”.

Pero el eco de esta discusión no se escuchó en el albergue para migrantes, administrado por las Hermanas Josefinas, adonde llegó la madre de cabello rizado y gruesos labios de nuestra historia, con su hijo aun temblando.

Este cuento de Navidad no ocurrió exactamente así, pero el contraste entre unos cristianos y otros (entre quienes cierran sus puertas y quienes abren su albergue) es demasiado real para ignorarse. (Bernardo Bolaños, La Razón, México, p. 4)

El Privilegio de Opinar / Donald Scrooge

(Cuento de Navidad)

Cuando terminó de cobrar los aranceles ya era Noche Buena. Lo cual, a él le daba igual. Por costumbre él no festejaba nada en lo que no hubiera mujeres de moral relajada y, preferentemente, que se ganara dinero. ¡Navidad, paparruchas!

Estaba muy enojado con el que iba a ser su antecesor, el mismo que fue su predecesor, Marley Biden, quien por cierto llevaba cuatro años de muerto, pero no se había dado cuenta, ni nadie se lo había avisado. El motivo del enojo era porque Marley vendió como chatarra todo el material que no había sido empleado en construir la barda que Donald se había propuesto edificar para que nadie entrara a sus dominios. Biden justificó su acción argumentando que al descubrir el tiradero aprovechó que pasaba por ahí una camioneta en la que una voz femenina anunciaba: “We buy, mattresses, rebar, concrete and barbed” para hacer la venta.

Llegó a su casa. Cerró las ventanas. Se puso la pijama. Con mucho cuidado se colocó el gorro de dormir para no despeinarse. La última vez que amaneció despeinado tardó más de dos horas en peinarse.

Luego de acostarse, escuchó una campanada y enseguida alguien tocó a la ventana. ¿Quién? ‘Feliz Navidad’. Bah paparruchas, dijo Donald. Se levantó de la cama. En la ventana, traslúcida, se veía un campesino del Bajío mexicano. ¿Quién eres? ‘Soy el inmigrante del pasado. A nosotros nos dieron tarjeta verde’. Detrás de él aparecieron incontables fantasmas, semejantes al de la voz. ‘Nos dejaron entrar porque necesitaban de nuestros brazos’. De pronto Scrooge, rodeado de los espectros, estaba en un campo de hortalizas. Agachado. Doblando la espalda para recoger lechugas. ‘Sus hombres estaban en la guerra y nosotros les ayudamos para que comieran’. Con las manos sucias de tierra, Donald pidió regresar a su casa. Los fantasmas desaparecieron. Scrooge volvió a casa. Se sintió fatigado, se arrojó sobre el lecho antes de caer en un profundo sueño.

Se despertó a causa de un terrible ronquido. El reloj dio la una. Sonó una campanada. En la ventana apareció la imagen de un niño que llamó la atención de Scrooge. ¿Quién eres? ‘Soy el espíritu del inmigrante actual’. De pronto el niño, Donald y otros niños espectrales estaban frente a un muro. Con ellos, la aparición de sus padres que se alejaban de los infantes llorosos. ‘Somos la esencia de lo que hoy tu quieres separar, alejarnos unos de los otros’. A decir verdad Scrooge se mostró conmovido y se sintió uno de esos niños. Al borde de las lágrimas preguntó: ¿Y nadie nos va a dar asilo? Al terminar la frase, Donald estaba solo y en su casa. Frente a él estaba otro aparecido de majestuosa apostura. Sonó otra campanada.

La aparición llegó cerca de Scrooge, éste se arrodilló, experimentando el terror sombrío y misterioso que envolvía al espíritu. ‘¿Estoy en presencia del inmigrante del futuro?’ No, ahora tú eres el inmigrante. Poco a poco, los mexicanos, fuimos recuperando los territorios que en 1848 nos quitó Estados Unidos.

El espectro trasladó a Donald Scrooge al centro de Los Ángeles el cual había sido invadido por comerciantes ambulantes que con motivo de la Navidad ofrecían juguetes y mercancía china. ¡Qué le ofrezco güerito! Pasó un camión materialista que arrojó un humo negro que apenas permitía leer el letrero pintado en su defensa: “Si te estorbo tócame el pito”. Luego el fantasma trasladó al anaranjado que estaba blanco de espanto a Beverly Hills, donde la mayoría de las residencias tenían la televisión sintonizada en ‘La Rosa de Guadalupe’. El tradicional letrero de Hollywood estaba grafiteado con una mano haciendo ‘caracolitos’. ‘Quiero estar en mi país’, piensa Donald Scrooge con todas sus fuerzas. A su lado aparece otro fantasma. Dame 5,000 dólares y te llevo, soy un espíritu pollero. Feliz Navidad. (Manuel Ajenjo, El Economista, Política y Sociedad, p. 40)