El secretario de Relaciones Exteriores de México vuelve a tomar facultades que no le corresponden como lo hizo con el manejo de la crisis migratoria provocada por las caravanas ilegales de indocumentados centroamericanos en 2019. La cancillería como las Fuerzas Armadas son los dos brazos más eficientes y leales del Estado mexicano gracias a que mantienen servicios profesionales de carrera de primer nivel. Sin ellos la 4T no podría manejar esta crisis frente a los evidentes problemas de experiencia y capacidad de gestión en el resto del gabinete. (Gerardo Rodríguez, El Heraldo de México, País, p. 12)
Tempestad: El peor escenario de la Fase-3 sería la dispersión incontrolable del virus, con lo cual los sistemas de salud se verán rebasados y no habrá suficiente atención médica para la población infectada por Coronavirus. En este panorama se proyecta el contagio de hasta 1.2 millones de personas. Aunque según la Comisión de COVID-19 de la UNAM, las predicciones de los modelos matemáticos alertaban que a finales de marzo se alcanzaría un pico más elevado, todo indica que la trasmisión es más lenta sin que eso signifique bajar la guardia como sucede en algunos municipios fronterizos.
Candidatos COVID-19: Tanto en Reynosa como en Ciudad Juárez sus ediles; la albiazul Maki Ortiz (MO) e independiente Héctor Cabada, lamentan la falta de apoyo del gobierno federal para la atención de las poblaciones inmigrante del país y de las caravanas de centroamericanos provenientes del Triángulo Norte (Honduras, El Salvador y Guatemala). (Federico Lamont, El Sol de México, Nacional, p. 8)
De todos los grupos afectados por la peor crisis económica en un siglo en Estados Unidos, nadie está sufriendo como los once millones de indocumentados que hay en el país. El paquete de estímulo económico aprobado en Washington hace una semana ofreció un respiro a millones de trabajadores. En algunos casos, se trata de una conquista histórica, por ejemplo para aquellos que laboran en la economía compartida (como choferes de Uber) mayormente desprovistos de beneficios de desempleo. Pero la generosidad inédita de Washington no alcanzó para dar un centavo a los trabajadores indocumentados, la mayor parte de ellos mexicanos. (León Krauze, El Universal, Nación, p. A11)
Para México, de tiempo atrás las remesas de los paisanos se convirtieron en el principal renglón en captación de divisas, muy por arriba del ingreso petrolero o turístico. En las últimas tres décadas por este concepto nuestro país captó alrededor de 476 mil millones de dólares, algo así como 40 por ciento del producto interno bruto a precios actuales.
Sin embargo, la pandemia de Covid-19 ha sacudido la economía estadunidense –y a la del mundo en su conjunto–, y más allá de las lamentables muertes de paisanos en el vecino del norte por ese virus, la consecuencia inmediata es que el monto de las remesas tiende a decrecer. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía)
¿Qué es peor: gritar fuego dentro de un teatro lleno, cuando no hay nada, o gritar no hay fuego cuando el teatro se está incendiando? El régimen estadunidense hizo lo segundo, y la consecuencia directa de ello es la multiplicación de víctimas cada día, cada hora, con una tasa mortal desproporcionada entre afroestadunidenses y latinos, entre ellos inmigrantes, ya que la pandemia revela claramente que la peor condición prexistente es la pobreza. Para evadir su responsabilidad, Trump y sus cómplices han buscado, igual que siempre, encubrir la realidad y asfixiar, o volver irrelevante la verdad, buscando atrapar a todos dentro del teatro de su reality show. Para lograrlo tiene que crear un pandemonio, abriendo el paso al virus más letal contra las democracias. (David Brooks, La Jornada, Mundo)
Esa falla –que es el asunto más preocupante– se ha expresado en otras circunstancias, como los brotes de xenofobia y racismo registrados en meses anteriores en el contexto de la llegada de grupos de migrantes al territorio nacional y, en la medida en que la gran mayoría de las víctimas son mujeres, está estrechamente relacionada con la misoginia y el machismo. (Editorial, La Jornada)