Opinión Migración 200423

Rozones

Complejo escenario por migración

Y nos hacen ver que el tema de la migración se va calentando poco a poco. Y es que estamos a un día de que se dé la comparecencia del titular de Migración, Francisco Garduño, por el caso de la muerte de 40 migrantes en un centro de retención de Ciudad Juárez. Además, está a punto de salir un éxodo desde Chiapas a la Ciudad de México, al que algunas organizaciones civiles se le sumarán en las entradas de la capital para acompañarlos. Por si fuera poco, la migración que cruza por México volvió a repuntar en marzo y se prevé que siga creciendo por la conclusión del llamado Título 42, que podría agravar más la situación. La migración es de los problemas más complejos, supera y confronta a autoridades federales y locales, abre espacios a crecientes negocios ilegales. Y en medio están los indocumentados que, según los datos, cada vez la pasan más mal en el país. Pendientes. (La Razón, La dos, p. 2)

Inai, Notimex… “¡el Estado soy yo!”

La deriva totalitaria del “lopezobradorismo”, en franca descomposición, se ha acelerado en los últimos días.

Varios hechos ilustran el delirio narcisista e ilimitado del aprendiz de monarca en Palacio Nacional: La decisión de no nombrar a los tres comisionados faltantes del Inai —órgano clave para la transparencia y el acceso de la sociedad, a la información oficial— para evitar su funcionamiento y resoluciones; el anuncio de la desaparición de la agencia de noticias del Estado mexicano, Notimex; la negativa a retirar de su cargo a Francisco Garduño, titular del Instituto Nacional de Migración (acusado de tener responsabilidad en la muerte de migrantes en Chihuahua, y de actos de corrupción).

Así como también la pretensión de negar el fracaso obradorista en el combate a los grupos delictivos —especialmente los fabricantes y exportadores de fentanilo a los EU— frente a las acusaciones del propio gobierno de ese país.

El Inai es un órgano constitucional autónomo, y debe estar formalmente integrado por todos sus componentes. Su creación respondió a una exigencia social para tener garantía de acceso a la información y transparencia de los actos del gobierno, del otorgamiento de contratos para obras y servicios del sector público y, por lo tanto, como un instrumento social de combate a la corrupción.

“¡Mejor que no funcione, no sirve para nada!”, dice el reyezuelo. “¡Cuesta mucho y fue una creación de los neoliberales para proteger sus intereses!”; ha reiterado. No le importa que sea un mandato constitucional; eso se lo pasa por… el arco del triunfo, porque él está por encima de la Constitución.

Igualmente sucede con Notimex, en huelga desde hace 3 años, y de la que ha anunciado su desaparición porque: “Si ya tenemos ‘la mañanera, esa agencia informativa no es necesaria”. ¡Es una agencia del Estado mexicano, no del gobierno! Pero como él impone la agenda —recuérdese que ya lo confesó a una reportera en una “mañanera”—, él también decide qué y cómo se informa. Igual que en cualquier Estado totalitario.

En ese mismo sentido nos encontramos con la desfachatez presidencial de mantener a Garduño en Migración “porque es un buen funcionario, que ha hecho bien su trabajo”; pese a existir una orden de aprehensión en su contra. El “Señor de Palacio” decide a quién, cuándo y cómo se le aplica la ley, tal como sucede en las dictaduras.

De la misma manera ha querido negar la realidad de que el fentanilo (que mata a centenares de miles de personas cada año), se procesa en México por los cárteles de las drogas, a los que este gobierno protege y se alía para ganar elecciones. Pero difícilmente podrá eludir el acoso del gobierno norteamericano y tendrá que cambiar de estrategia, o se dejará al descubierto lo que, en nuestro país, ya sabemos: que la descomposición del lopezobradorismo nos está llevando a convertirnos en un “narcoestado”.

“¡El Estado soy yo!” declaraba el monarca francés Luis XIV. “¡El estado soy yo!” proclama —en los hechos— el reyezuelo mexicano con esas y muchas más decisiones que han subrayado, en los últimos días, su pleno desprecio a las instituciones, al Estado de Derecho, a la Constitución y a las leyes.

Por eso sigue descaradamente haciendo campaña para el 2024 con recursos públicos a favor de sus “corcholatas presidenciales”, con la divisa de que “el obradorato debe continuar por muchos años cueste lo que cueste”.

Con el síndrome de monarca, ha anunciado el desmantelamiento de 18 organismos que atienden el seguimiento de la calidad educativa, atención a la juventud, a los adultos mayores y a otros sectores vulnerables de la sociedad. 

Este individuo se ha convertido realmente en un peligro para México. Por ello he celebrado la valiente decisión de la SCJN de declarar inconstitucional la adscripción de la Guardia Nacional a la Sedena, demostrando la fortaleza de las capacidades de la sociedad para preservar la democracia. (Jesús Zambrano, El Universal, Opinión, p. 21)

Negligencia criminal

No deben pasar desapercibidas las tragedias que han costado vidas en nuestro país y de las cuales el gobierno ha sido responsable. Uno de estos casos fue el que se registró a finales del mes de marzo, en la estación migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, en el que un incendio cobró la vida de 40 migrantes. Tras la tragedia, miles de voces cuestionaron ¿por qué era responsabilidad del gobierno federal la muerte de migrantes, si uno de ellos mismos había iniciado el fuego?

La respuesta es simple: las autoridades federales fueron quienes aseguraron a las personas y las pusieron tras las rejas en ese lugar. Es decir, eran su responsabilidad. Estaban bajo su resguardo. En pocas palabras, podría decirse que cometieron un homicidio por omisión y, por lo tanto, este delito no debe quedar impune. Ya se liberaron órdenes de aprehensión tras la muerte de migrantes, ya se mencionó que las investigaciones incluyen al titular del Instituto Nacional de Migración y espero que llegue a las últimas consecuencias.

Definitivamente hay responsables por no emitirse los protocolos de actuación en situaciones semejantes: no vigilar su aplicación, no capacitar adecuadamente a su personal y no evitar que a los migrantes retenidos se les mantenga encerrados como si fueran sentenciados. Este no es el único caso en que el gobierno ha sido responsable. El 18 de enero de 2019, en Tlahuelilpan, estado de Hidalgo, se registró una explosión en un ducto de gasolina de Pemex, dejando 137 personas sin vida. Y hay quien dice que quienes resultaron muertos y lesionados estaban robando combustible, pero que quede claro, ningún delito puede pagarse con la vida. (…) (Xochitl Gálvez, El Heraldo de México, Editorial, p. 14)

Apuntes incómodos // Principio de irracionalidad

(…) La inclinación de Palacio por lo sobresimplificado marca su lógica provinciana y voracidad por el desmantelamiento de órganos del Estado. Su negación para entender se muestra tanto en el affair INAI como en la propuesta por desaparecer o quitarles independencia a otros instrumentos. Ningún asomo de brillantez cabe en suponer que el flujo de migrantes actual amerita reducir la importancia de la Coordinación de la Comisión de ayuda a refugiados.

Las políticas públicas son expresión práctica de una lógica. Mala lógica obliga a peor argumentación y esta lleva a una aplicación equivalente. (…) (Maruan Soto Antaki, Milenio Diario, Al Cierre, p. 31)