Opinión Migración 200625

Astillero

DONALD TRUMP EN dos escenarios: en el global, frente a la crisis en Medio Oriente, le baja al tono bélico y abre paso al diplomático, dándose un plazo de dos semanas para decidir si abre fuego directamente (no a trasmano israelí) o logra una solución negociada (tardanza y opción que no satisfacen a Benjamin Netanyahu y sus halcones e incluso permite especulaciones acerca de una eventual maniobra gananciosa de Trump, aprovechando la guerra en curso). EN

 

EL ESCENARIO binacional parece bajarle a la obsesión desestabilizadora contra México y buscar la consolidación de su vecino del sur como aliado necesario ante la apertura de otros frentes (el de Irán, si decidiera meter a Estados Unidos a la guerra directa). Ha propuesto a la presidenta Claudia Sheinbaum la firma de un acuerdo general en temas comerciales, migratorios y de seguridad, lo cual fue aceptado en primera lectura política por la mexicana, que incluso se permitió ayer la expresión de que esa firma debe realizarse “prontito”.

AUN ANTE LA necesidad de tener un vecino estable, para poder enfrentar sin tensiones geográficamente inmediatas sus varios flancos de batalla, Trump acrecienta las acciones contra migrantes, en su mayoría mexicanos o descendientes de mexicanos (ayer, por ejemplo, agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos intentaron instalarse en el estadio beisbolero de los Dodgers, en California, lo cual no les fue permitido). Ya se verá si Trump entiende que para destensar un poco su relación con México debe cuando menos posponer, para no tan peores momentos, esa embestida contra la parte de México que está en Estados Unidos.

INTERESANTE LA VISIÓN del mexicanoiraní Emilian Ortega y Feili (profesor en la Universidad de Heidelberg, Alemania) sobre la cultura y la política persas, su evolución hasta el presente y el conflicto bélico en curso entre Irán e Israel. Al preguntarle ¿cómo avanzar en un proyecto de cambio positivo en Irán, entre los ayatolas y la pretensión de imponer ahora a un miembro de la dinastía Reza Pahlevi?, Ortega dijo: “para unificar Irán se requeriría un movimiento como el liderado por AMLO, capaz de sintetizar las distintas fuerzas sociales en un proyecto popular que pueda negociar con actores geopolíticos extranjeros” (entrevista: https://goo.su/6e0yZ ).

EL ABOGADO ESPECIALISTA en la defensa de sindicatos y trabajadores Manuel Fuentes ha escrito un libro titulado ¿Reforma laboral con zapatos rotos?, en el que señala que “se instaló una reforma laboral con los mismos modelos sindicales, con estructuras poco apoyadas presupuestalmente y que, después de seis años, tiene grandes problemas en su operación (…) Nos encontramos con carencia de servidores públicos y juzgados laborales”. Asegura que estos juzgados se han convertido en una especie de embudo laboral, ya que han acumulado 400 mil expedientes en los seis años que llevan trabajando. En sus archivos, puede haber casos de “hace 15, 20 o 25 años”.

HA HABIDO AVANCES, reconoce el doctor en derecho, como la eliminación de los contratos de protección, pero otros han prevalecido, como la imposibilidad de elegir a los dirigentes de las federaciones y confederaciones a través del sufragio secreto de los trabajadores: “el voto secreto no es extensivo en todos los aspectos de la vida colectiva de los trabajadores“ (https://goo.su/gdU6 ).

Astillas

IRÓNICO QUE EN la tierra gobernada por la responsable de la construcción de la refinería de Dos Bocas, Rocío Nahle, se hayan encontrado instalaciones clandestinas de refinamiento de combustible, según se ha dado a conocer… Y, mientras se han presentado 179 impugnaciones contra la elección judicial en el tribunal electoral federal, donde tres magistrados plenamente alineados con el partidismo guinda imponen invariablemente sus decisiones a la “oposición” que constituyen los otros dos integrantes, ¡hasta el próximo lunes! (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)

Dinero

La defensa de los migrantes

LA DEFENSA DE los migrantes es fundamental. Tiene influencia regional

LOS MIGRANTES DEBEN tener mejores condiciones para desarrollar su trabajo, sin redadas, por aportar desarrollo a la economía en Estados Unidos.

NO CUESTA MUCHO decirlo: tenemos una Presidenta para rato; la defensa de nuestra soberanía hará más libres a los migrantes

SIN DUDA, LO mejor fue poner en la mesa la importancia de los migrantes, que son vitales para las economías de los países de origen y los receptores.

TODOS LOS TEMAS son importantes, los migrantes, la paz y el bienestar. Lo que sí es que nuestra Presidenta es muy inteligente y brilló por lo mismo. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)

El poderoso triángulo de fuego

México pasa este verano por uno de los tránsitos más delicados en décadas. Nos estremece un racimo de problemas internos y externos de dificilísima atención que aquí hemos significado como un triángulo de fuego que no tiene ni principio ni fin, pero que es destructivo.

Para acercarnos a él lo suponemos dividido en tres segmentos: 1) el momento del presidente Donald Trump y su actuar malévolo; 2) la violencia desatada e impunidad que nos corroen, y 3) las finanzas nacionales de señalada fragilidad.

EU de Donald Trump. Nuestro país bien sabe que su tragedia geopolítica es la inevitable conflictividad con el país más poderoso y prepotente del mundo. De esa incómoda realidad surgen cíclicamente problemas con los rostros más diversos que condicionan su vida directa o indirectamente.

Los actuales objetivos de Donald Trump hacia México son principalmente drogas, inmigración, comercio, seguridad fronteriza, detener la inmigración irregular, presionar a México para controlar su frontera sur, redefinir la relación comercial a su favor, endurecer la política antidrogas y ampliar su fuerza política en su país, por lo pronto.

Los objetivos de Trump hacia México combinan pragmatismo geopolítico con retórica electoral agresiva. Aunque algunos se implementaron con éxito parcial como la contención migratoria, otros enfrentan críticas severas y tensiones diplomáticas. Hoy estamos viendo que va por más.

Pero, ojo: en su agresividad ya ha comprometido su futuro personal. Poca esperanza hay en que Trump cambie, pero existe: Que su incontinencia haga que se destruya a sí mismo, que sus excesos se reviertan en su contra.

Violencia. Las perspectivas de la violencia criminal en México para los próximos años son complejas y están determinadas por factores estructurales, políticos, sociales y económicos que hacen muy probable que los altos niveles de violencia persistan, los cárteles se fragmenten, provoquen que aumente el rol de la militarización, más que se expandían los “delitos menores”.

La violencia criminal en México no se resolverá en breve; requiere una estrategia de Estado a largo plazo, que sume una reforma profunda de las policías locales y estatales, fortalecimiento del sistema de justicia penal, inversión sostenida en prevención social de la violencia, coordinación efectiva entre niveles de gobierno y con sociedad civil, más la reducción de impunidad, hoy superior a 90 por ciento en homicidios.

Mientras no se atiendan las causas estructurales, como desigualdad, impunidad y colusión política-criminal, la violencia probablemente persistirá. La violencia criminal en México sigue siendo alarmante, a pesar de ciertos avances, ahora ésta se ha expandido entre la sociedad civil creando una especie de “violencia social”.

Finanzas nacionales. Informa el Banco de México que “en un contexto caracterizado por la desaceleración económica mundial y local, una continuación del proceso deflacionario y constantes tensiones comerciales con EU, el sistema financiero mexicano se mantiene sólido y resiliente.

“El sistema financiero mexicano ha mostrado resiliencia en un contexto global caracterizado por la desaceleración de la actividad económica, la continuación del proceso deflacionario, las tensiones comerciales entre EU y sus socios comerciales.

“Los riesgos por menor entrada de remesas están presentes. El mercado laboral en EU ha perdido dinamismo en los meses recientes, lo que podría acentuarse por una eventual desaceleración. Se reconoce que menores remesas aumentan la morosidad, con un impacto más significativo en el crédito personal, adquisición de bienes de consumo durable y microcréditos, segmentos en los cuales los acreditados son más vulnerables.”

Hablando claro: las finanzas del gobierno son débiles y tienden a peor. Es algo mucho más allá que un problema de caja con escasa esperanza de pronta mejoría.

Algo más qué destacar. Es el hecho de terrible efecto que es la movilidad de componentes de los tres segmentos de nuestro imaginario triángulo de fuego: su interconexión e interdependencia, pero nada más falso sería creer que fueran autónomos. No, están atados entre sí, se conjugan y retroalimentan constantemente actuando con la perversión de todo esfuerzo por combatirlos haciéndolos verdaderas tareas hercúleas.

El activismo de Trump es torpe, cada agresión a México tiene un efecto contrario a sus deseos, principalmente con su invencible demanda de drogas, el lavado de dinero y el tráfico de armas impune. Nos hacen daño, pero con efecto bumerán indiscutible.

  1. La actitud inamovible de Trump entorpece toda colaboración igualitaria; 2) la violencia criminal y la impunidad alimentan más al delito, y 3) nuestras finanzas y economía frágiles son una lucha estructural que hoy enfrenta uno de sus peores momentos. Todo se conjuga, todo potencia al mal.

Esta es la complejidad del triángulo de fuego que encara el país, de seguir todo como va, lo tendremos por tiempo indefinible. (Jorge Carrillo Olea, La Jornada, Opinión, p. 17)

Desde Afuera / Los costos del muro

Hace dos años, antes de votar a favor de los mil 500 millones de dólares para la construcción de un muro en la frontera con México, cuenta la revista Texas Tribune, el senador estatal republicano Bob Hall, “se preguntó en voz alta si la Legislatura estaba gastando una fortuna para aparentar que se está haciendo algo en lugar de abordar el problema para realmente resolverlo”.

Pero esa barda está ahora en el limbo de los proyectos políticos. Un “elefante blanco”, se diría en México. El muy publicitado muro fronterizo de Texas solo lleva construido el ocho por ciento de los más de 1,200 kilómetros que debería alcanzar, según los planes originales. Y no hay para cuándo terminarlo –de hecho, el presupuesto estatal para el año próximo no incluyó fondos para ese fin–.

Hasta ahora, el costo para el erario texano ha sido de unos tres mil millones de dólares y de acuerdo con el Texas Tribune, “el muro está lleno de huecos que migrantes y contrabandistas pueden sortear fácilmente, y que se concentra principalmente en ranchos extensos en zonas rurales, donde es menos probable que se produzcan cruces fronterizos ilegales”.

Parte del problema, si se quiere ver así, es que muchos propietarios de tierras se han resistido a ceder o vender parte de su propiedad, y la legislatura texana, dominada por los republicanos, no ha ido adelante con métodos más autoritarios, como la expropiación. Pero el hecho es que se estima que de ir adelante, la construcción del muro texano tardaría unos 30 años y costaría más de 20 mil millones de dólares.

El recuento es notable porque el gobierno republicano de Texas, encabezado por Greg Abott, puso la construcción de una valla fronteriza como una prioridad de seguridad para el estado y para el país, como cámara de resonancia de las quejas sobre la política migratoria del presidente demócrata Joe Biden y para dar continuidad al proceso que arrancó durante la primera presidencia de Donald Trump.

De hecho, los choques políticos del gobierno texano con el federal parecieron mucho un intento efectivo de subrayar la figura de Abbott. Para los texanos, resultaría más conveniente dejar que el gobierno federal, de nuevo encabezado por Trump, terminara la construcción de su propio muro, pero ahora la prioridad declarada está en redadas y deportaciones masivas de indocumentados.

El presupuesto texano contempla 3,400 millones de dólares para apoyar iniciativas de seguridad fronteriza, específicamente al Departamento de Seguridad Pública y la Guardia Nacional de Texas, aunque el influjo de indocumentados bajó hasta en 90 por ciento.

En cuanto a la construcción del muro, el gobierno federal parece haberla puesto en un segundo plano y apenas en marzo último adjudicó un contrato para construir unos 10 kilómetros de valla en el condado (municipio) de Hidalgo, en el valle del Río Grande. Hasta ahora, sin embargo, solo ha construido unos 55 kilómetros de pared en Texas. Pero el tema de seguridad fronteriza e inmigrantes sigue siendo potencialmente rico para Abbott. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 35)

La dignidad de las y los migrantes

¡La dignidad de las y los mexicanos no tiene precio! Ante las constantes agresiones del gobierno norteamericano contra miles de migrantes, la mayoría personas honestas y trabajadoras, hoy se alza una respuesta firme desde adentro de las fronteras del vecino país. Una respuesta que desafía a un régimen abiertamente hostil y violento que demuestra, una vez más, que el camino de la transformación está -y seguirá estando- en manos del pueblo, sin importar en qué parte del mundo se encuentre.

La condena enérgica que realizamos a las acciones del gobierno de Donald Trump, así como el reciente despliegue de la Guardia Nacional en California con el objetivo de proteger redadas del ICE y reprimir protestas populares, no solo es justa, sino es una obligación moral de todas y todos los mexicanos.

Consideramos que las medidas tomadas por el régimen norteamericano son un eslabón más de la cadena de violencia institucionalizada contra nuestras hermanas y hermanos migrantes. Una política racista y sostenida que apunta principalmente a personas trabajadoras, estudiantes, amas de casa y familias enteras, cuyo único “pecado” ha sido buscar una vida digna para ellos y sus seres queridos.

Lo hemos dicho y lo reiteramos: las y los mexicanos que residen en Estados Unidos son personas profundamente comprometidas con sus comunidades. La mayoría lleva más de cinco años viviendo allá y muchos de ellos se vieron obligados a viajar como consecuencia directa de la oscura noche neoliberal que provocó crisis económicas en nuestro país, particularmente durante los años ochenta y noventa.

En esta lógica, nuestras hermanas y hermanos migrantes dejaron todo con una intención común: trabajar dignamente, tratar que -a través de su labor- pudieran brindarse una vida digna para ellos y sus familias, tal y como lo hemos mencionado en esta sencilla columna, mujeres y hombres que con mucho dolor dejaron en sus lugares de origen a sus seres queridos, su tierra, su cultura… su vida.

Esto no es menor, ya que viajar grandes distancias a un país con distintas costumbres, idiosincrasia y hasta idioma, con la sola intención de vender su fuerza de trabajo, no solo es plausible, sino debe de ser reconocido con la importancia y grandeza que estos actos representan.

El migrar y enfrentarse a los retos mencionados producen de manera natural que las y los connacionales se acuerpen para sobrevivir en grandes metrópolis, no sólo para una identificación cultural común, sino en muchos casos por propia sobrevivencia, siendo uno de estos importantes núcleos la ciudad de Los Ángeles que, por generaciones, ha sido uno de los centros económicos, sociales y culturales para las y los mexicanos, el más importante fuera de nuestras fronteras. Por ello, resulta especialmente preocupante que la represión se desarrolle en esta hermosa ciudad y que las fuerzas federales norteamericanas están enfocando toda su violencia en ella de manera premeditada.

Desde este espacio, condenamos las acciones ejercidas por el actual régimen federal estadounidense contra la ciudad de Los Ángeles, y estamos totalmente convencidos de que, independientemente de su situación migratoria, nadie puede ser violentado en sus derechos humanos ni en su dignidad humana.

Sabemos que enfrente hay un régimen obsesionado con “encontrar un enemigo y liquidarlo”, esta política no solo carece de sustento y lógica, sino que también promueve el odio y la división entre los propios norteamericanos, pero por eso mismo hacemos un llamado a la comunidad mexicana a no caer en provocaciones. Es momento de fortalecer la organización, de consolidar la resistencia y de continuar la lucha por todos los medios posibles, más allá de las movilizaciones inmediatas.

La trascendencia de la actual coyuntura obliga a todas y todos, no solo a la solidaridad, sino a asumir una posición firme y tomar acciones contundentes que exijan al gobierno estadounidense el respeto a todas y todos los migrantes, exigencia que debe incluir el irrestricto cumplimiento de los derechos humanos.

Para quienes militamos en Morena está claro que la migración, en cualquier parte del mundo, debe abordarse desde una perspectiva integral, humanista y con corresponsabilidad regional, y que por encima de cualquier consideración política están la vida y la dignidad. (Juan Rubio Gualito, El Heraldo de México, Desde el Legislativo, p. 12)

Títeres de los poderosos

Nuestro país ha recibido inmigrantes de muchas partes por distintos factores, principalmente los económicos, políticos y religiosos. Dejaron su cuna, que los vio nacer, para adoptar a México como su nueva casa.

Dos maravillas caracterizan a esos flujos migratorios hacia nuestra bendita tierra. Aman su nuevo hogar: hablan siempre bien de nuestro país, todos los días agradecen el clima, la comida y festejan el trato que les damos. No se cansan de visitar nuestras selvas, playas, sitios arqueológicos y gozan profundamente nuestras tradiciones y cultura.

También se ayudan entre ellos. Es increíble ver cómo se dan la mano entre judíos o cómo se animan entre libaneses. Da gusto ver la convivencia asturiana, catalana y madrileña.

Y obviamente, la unión hace la fuerza. Se protegen, procuran y cuidan. Es muy común escuchar que van al médico y le compran productos a gente de su comunidad. De esa manera se apoyan económicamente.

¿Qué ha pasado de unos años para acá, que representan a nuestra comunidad mexicana como cangrejos en una pecera? Sí, me refiero a que un crustáceo que está a punto de salir de ella, el otro le jala las patas para que no logre la faena.

¿Por qué llegamos a eso? Principalmente en las grandes ciudades, pareciera que nos duele el triunfo del vecino, nos lastima el logro del conocido y nos corroe el éxito ajeno. ¿Por qué perdimos la solidaridad? ¿Por qué ya no somos tan fraternos?

Es fácil aventarle la culpa a los políticos. Pero los mexicanos caímos en las trampas de la soberbia, altivez y arrogancia. Nuestros abuelos y padres eran humildes, y nuestra generación se transformó en muy poco humilde.

Somos un gran pueblo, pero estamos enfrentados, polarizados, contrapuestos, divididos y desunidos. Si pensamos diferente, llegan inmediatamente los epítetos: chairo, idiota, fifí o imbecil.

Es momento de un alto en el camino y de “resetearnos”. Ojalá pudiéramos, como las máquinas o computadoras, volver a nuestro estado original.

Las columnas políticas casi siempre hablan de los personajes poderosos, pero qué mejor que detenernos a reflexionar sobre el poder que estamos perdiendo, cada uno de nosotros, para rescatar este gran país.

Unámonos ya y de una vez por todas, no sigamos haciéndole juego al poder. Que si derecha, izquierda, azules, tricolores, guindas, verdes. Todos somos mexicanos.

¿Así o más claro? Imagine solo por un momento dejarnos de ideologías, partidos y de ser títeres de los poderosos. (Gustavo Rentería, El Heraldo de México, País, p.14)

Confidencial

Acuerdo con Trump, ¿’prontito’?

En el ánimo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el “acuerdo global” que habría pactado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que contempla tanto los temas de seguridad y migración, como los comerciales por fuera del TMEC, debe firmarse no “muy pronto”, sino “prontito”. En palabras de la mandataria, “nuestro fin es que este acuerdo sea lo más pronto posible”. No obstante, falta conocer qué es lo que piensan en la Casa Blanca, donde, al parecer, en este momento las prioridades son otras, como, por ejemplo, la guerra entre Israel e Irán, además de las redadas contra migrantes hispanos. Hay prioridades. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)

Cuando las protestas no importan

Cinco millones de personas marcharon el sábado en Estados Unidos contra Trump. Probablemente esté feliz. López Obrador también lo estaba cuando cientos de miles se unieron a las protestas de la Marea Rosa. Ambos entienden algo que sus opositores parecen ignorar: en contextos de alta polarización, las protestas masivas no los debilitan; con frecuencia, les dan munición. Trump puede presentar a los manifestantes como radicales de izquierda o invasores extranjeros; López Obrador los retrató como fifís, aliados del pasado corrupto.

Nada detendrá las redadas, salvo —quizás— el impacto económico en sectores que dependen de esa mano de obra. Las deportaciones masivas ya comenzaron y, de una forma u otra, van a continuar. Para los migrantes mexicanos y sus familias, estas protestas alimentan la esperanza, pero a Trump le dan más argumentos para justificar lo que ya está haciendo, sobre todo si ocurren escenas de violencia, por aisladas que sean.

El sábado pasado, bajo el lema No Kings, se registró lo que podría ser la mayor jornada de protesta en un solo día en la historia reciente de Estados Unidos. Las redadas migratorias de ICE en Los Ángeles encendieron la chispa, pero lo que siguió fue más amplio: una movilización nacional contra múltiples políticas del presidente, desde los recortes a programas sociales hasta los ataques a derechos LGBTQ+ y políticas de diversidad, equidad e inclusión.

La consigna No Kings se convirtió en grito de resistencia frente al poder sin límites al que aspira Donald Trump. El movimiento 50501 logró unificar una agenda dispersa en un llamado a defender la democracia. Por su alcance territorial y la magnitud de la participación, las protestas del 14 de junio han sido consideradas un éxito rotundo. Se registraron más de 2 mil 100 manifestaciones en los 50 estados.

Lo que vimos fue impresionante, sin duda. Pero temo que será políticamente inútil.

No creo que las protestas tengan impacto ni en la política migratoria ni en las demás causas que las motivaron; mucho menos en contener políticamente al presidente. Con el impulso de medios de derecha, las marchas han servido más bien para que Trump y los suyos “validen” su argumento de que el American way of life está amenazado.

Ya vimos una película parecida en México, cuando cientos de miles de personas salieron a las calles en defensa del INE y de la democracia. Puede debatirse si la Marea Rosa incidió en que se frenaran los planes “A” y “B” de López Obrador, pero lo cierto es que, tras las elecciones, los cambios que los manifestantes rechazaban —y otros más, como la reforma al Poder Judicial— se concretaron a través del “Plan C”. No modificaron la postura de López Obrador ni impidieron la continuidad de su proyecto político.

El mismo patrón lo vimos con Kamala Harris, quien pasó su campaña advirtiendo sobre el riesgo que representaba Trump para la democracia y las libertades. La negativa de Trump a aceptar los resultados de la elección de 2020, el asalto al Capitolio y los procesos legales en su contra fueron temas centrales del discurso demócrata. Aun así, Harris perdió tanto el colegio electoral como el voto popular.

Hoy, sin embargo, los demócratas parecen tener un terreno más fértil. Ya no se trata solo de advertir sobre el fin de la república o el peligro autoritario; hay agravios concretos que podrían activar a su base y movilizar el voto. A diferencia de la Marea Rosa, una protesta impulsada desde las élites, sin raíces en sectores populares ni gran arraigo fuera de zonas urbanas acomodadas, el movimiento 50501 surge desde abajo, espontáneo, distribuido y articulado en redes sociales.

Su fuerza radica precisamente en esa capacidad de organización horizontal. Pero esa estructura implica también la ausencia de liderazgos capaces de traducir sus acciones en fuerza electoral. Sin esa traducción, el riesgo es que 50501 quede como un grito legítimo pero impotente: otro ciclo de movilización que no toca el poder.

La situación se complica por la desarticulación del Partido Demócrata, que, lejos de capitalizar esa energía, permanece inmerso en luchas internas que lo consumen. Hace unos días, Rahm Emanuel —exjefe de gabinete de Obama y aspirante a la candidatura presidencial— lo dijo con toda claridad: el Comité Nacional Demócrata (DNC) lleva seis meses “disparando hacia adentro, sin poder siquiera apuntar hacia afuera”, justo cuando Trump ha puesto en el escenario “una serie de blancos fáciles”.

Si los demócratas no ordenan pronto su casa y articulan un proyecto que transforme los agravios en una propuesta de gobierno unificadora y con visión de futuro, será imposible capitalizar la efervescencia social que estalló en las protestas del sábado. Como ocurrió en México con la Marea Rosa, esa energía —por más amplia y profunda que sea— no logrará incidir ni en las políticas del gobierno ni en la correlación de fuerzas que definirán el rumbo político de Estados Unidos. (Leopoldo Gómez, El Financiero, Opinión, p. 32)

Pulso Político / Definición de juzgadores, entrampada

Entre lo que declaró y aseguró el presidente Donald Trump a Claudia Sheinbaum, su homóloga de México, de reconocer el trabajo que a favor de su país realizan migrantes mexicanos y las redadas contra ellos, éstas vuelven a quedar de manifiesto con las que agentes del ICE llevan a cabo en Los Ángeles, centros comerciales y hasta estacionamientos de estadios de beisbol, como ayer en el de los Dodgers, para arrestarlos.

Videos difundidos ayer confirman la virtual “cacería” de migrantes de nuestro país, a pesar de que el Departamento de Seguridad Nacional respondió a la protesta de directivos del famoso equipo que la llegada y estancia de los vehículos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza no estaba relacionada con algún operativo, a pesar de que se atestiguó la aprehensión de una decena de ellos. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p.8)

Crueldad contra migrantes

Los migrantes que están en busca de mejores condiciones de vida son tratados con crueldad, tanto en Estados Unidos como en México. Sin importar la nacionalidad, las personas en movilidad se enfrentan a violaciones a sus derechos humanos, muestra de ello, son las acciones implementadas por el gobierno de Estados Unidos y los operativos y acciones de detención en territorio mexicano.

Ante el Día Mundial del Refugiado, 20 de junio, la Universidad Iberoamericana Puebla expresó un posicionamiento en el que expresa su preocupación y rechazo contra las políticas antinmigrantes implementadas en Estados Unidos y México en los últimos meses, que agravan las condiciones de vulnerabilidad de las personas en situación de movilidad.

En medio de las redadas que se realizan en California, Estados Unidos, y, al mismo tiempo, del trato que las autoridades mexicanas brindan a los migrantes, la institución que forma parte del Sistema Universitario Jesuita expresó su solidaridad y cercanía con todas las personas que han sido afectadas.

Sin duda que, como lo establece la Ibero Puebla, la escalada de violencia de las detenciones de personas indocumentadas en Estados Unidos está siendo marcada por una crueldad que pretende limitar proyectos de vida.

Los migrantes y sus familias son criminalizados, son separados y hasta expulsados sin el debido proceso y con malos tratos, acciones implementadas sin el respaldo de una discusión seria.

En México y en Estados Unidos, como lo destaca la Ibero Puebla, se implementan acciones contrarias a los estándares internacionales de derechos humanos. Dentro del territorio mexicano, persisten los maltratos a personas deportadas que son enviadas a Villahermosa, Tabasco, o Tapachula, Chiapas, con la intención de desgastar y hacer complicado su regreso a la frontera entre México y Estados Unidos.

En conclusión, ante el panorama, es necesario que tanto México como Estados Unidos abandonen las políticas migratorias disuasivas y enfocadas en la seguridad nacional. De la misma forma en que la Ibero Puebla lo resaltó, es urgente que se garantice que las personas migrantes, refugiadas y desplazadas sean tratadas con plena dignidad. (Jaime Zambrano, Milenio, Online)

La fe migrante dice: “seremos valientes con nuestro amor”

“Aquí fue”, me dice el migrante que me guía por Los Ángeles. “Aquí el pastor se paró frente a los agentes y dijo que el silencio es complicidad.”

Estamos en Grand Park. Él habla con la certeza de quien ha visto cosas que otros apenas imaginan. Me cuenta lo que vivió el sábado 14 de junio, durante el No Kings Day, cuando miles salieron a la calle con Biblias en las manos, no solo con pancartas. Con oraciones que se elevaron al cielo, no con consignas vacías.

Me habla del Reverendo Edward Anderson, que levantó la mano y se interpuso entre ICE y una madre migrante. Que no predicó desde el púlpito, sino desde el pavimento, con el cuerpo por delante.

Después, pasamos por la parroquia Dolores Mission, en Boyle Heights. Ahí, ese mismo fin de semana, el Padre Brendan Busse cerró la misa con un grito de fe que aún resuena:

“¡Seremos valientes con nuestro amor!”

Y esa frase —“¡Seremos valientes con nuestro amor!”— me acompañó el resto del día. No fue solo un recurso retórico ni una frase bonita para cerrar la misa. Fue un llamado profundo, pronunciado con el peso de quien cree de verdad. Una invitación a entender que la fe no puede esconderse detrás de la neutralidad, y mucho menos frente a la injusticia. Porque cuando católicos y evangélicos se unen con convicción, su voz puede convertirse en refugio, en escudo, en acto de protección para quienes más lo necesitan.

Yo mismo, hace algunos años, escribí un artículo en el Christian Post explicando por qué, como cristiano, me era imposible votar por Donald Trump. No fue un ataque político, sino una decisión de conciencia. Y lo que hoy escucho aquí, en las calles de esta ciudad, me lo confirma.

Y no estaban solos. Una semana antes, en Roma, el nuevo Papa León XIV, nacido en Chicago y de raíces criollas y europeas, decía en su homilía de Pentecostés:

“Que Dios abra los bordes, derribe los muros y disipe el odio.”

No lo dijo aquí. Pero aquí lo escucharon. Migrantes que llegaron de Chicago y hoy viven en Los Ángeles lo sienten cercano. Dicen que es “el Papa que habla como nosotros”. Lo siguen como quien reconoce a un pastor entre su pueblo.

Caminar por esta ciudad acompañado por un migrante es seguir las huellas de quienes creen, resisten y aman con fuerza. Aquí, la oración no termina en los templos. Aquí la fe se vuelve acción, se vuelve cuerpo, se vuelve escudo. Porque, si de verdad creemos, entonces sí:

“¡Seremos valientes con nuestro amor!” (Juan Hernández, El Sol de México, Online)

Pepe Grillo / ICE en Dodger Stadium

Los agentes del ICE quieren provocar otra racha de incendios en Los Ángeles. Es la única explicación a su desconcertante comportamiento de pretender realizar un operativo en el estadio de los Dodgers, actuales campeones de las Ligas Mayores de Beisbol. Tanto los agentes como la Secretaría de Seguridad Interior han pretendido escurrir el bulto inventando todo tipo de excusas, pero lo cierto es que ahí estaban, a las puertas del estadio, con los rostros cubiertos como terroristas del medio oriente, esperando la orden de entrar. Generar pánico, provocar una estampida, meter miedo, la irresponsabilidad de los agentes alcanza niveles de escándalo. No quieren solucionar el problema migratorio, quieren dividir a Estados Unidos entre bandos irreconciliables. (Pepe Grillo, La Crónica, La Dos, p.2)

Donald ante el abismo

Por increíble que parezca, la cruzada racista de Trump y sus lacayos contra los migrantes latinoamericanos fracasará más pronto de lo que parece. Y es que, al desatar a los perros de la guerra, ha desafiado al enemigo más implacable que pueda existir: Don Dinero.

No debería decir “increíble”, porque en realidad la Presidencia de Donald ha sido un largo rosario de fracasos, aderezado con una que otra victoria pírrica. Más ha tardado en soltar una ráfaga de bravuconadas que en retractarse de ellas. El ejemplo clásico es el de sus “tarifas” o aranceles a las importaciones de países que siente que amenazan sus intereses, y no me refiero a los de su país.

No importa si son verdaderas amenazas a la supremacía mundial de los yanquis, como la de China. Que por cierto, ya no es una amenaza: la dominancia de los chinos en muchos ámbitos es una realidad. En producción industrial, avances tecnológicos, presencia económica en buena parte del mundo y demás. Para acabar pronto, ¿a quién le debe más dinero el gobierno de EU? A China.

Pero Donaldo también a los amigos ataca. A Canadá, a México, a los países de Europa Occidental. Chucho bravo no reconoce ni al buen vecino. Lo bueno es que el embuste cayó por su propio peso. Dicen los enterados en ese país: “Trump Always Chickens Out”, y lo abrevian TACO. O sea, “Trump Siempre Se Raja”. Citando a la Chimoltrufia, como dice una cosa, dice otra. Y la principal víctima de sus bravatas sin sustento, de las que siempre se retracta a medio camino, es él mismo.

Lo que nos trae a las protestas en aquel país, compuestas en su mayoría de descendientes mexicanos por la sencilla razón que éstos integran la principal comunidad de migrantes. El motivo es muy sencillo: el ala más racista y furiosa del trumpismo, encabezada por el asesor Stephen Miller, decidió que había que dejar de perseguir sólo a los indocumentados con antecedentes penales y soltar la jauría contra todos los demás.

“¿Por qué no están afuera de los Home Depot?”, les preguntó a gritos a los agentes de migración, en referencia a que ahí se reúnen los migrantes más vulnerables, los menos capacitados, para pescar cualquier chamba rápida, mal pagada y en condiciones precarias.

En consecuencia, los sabuesos se lanzaron en masa a los lugares donde todos, y digo todos, sabemos que se encuentra gran cantidad de indocumentados: restaurantes, talleres, fábricas y jardines de todo tipo, sitios en construcción y sobre todo en el agro estadounidense.

Eso causó un ligerito problema: esas industrias dependen de la mano de obra migrante, sí o sí. Sin ella no funcionan. Los migrantes les dan de comer, atienden a niños y ancianos, y mantienen al país andando. Son los que no dejaron de trabajar ni en la pandemia y asumieron los riesgos como nadie más.

Y la crisis que causó la redada masiva y draconiana no fue humanitaria o de conciencia… qué esperanzas. Los güeros que se han sumado a la causa de los migrantes no son tantos como para frenar las redadas. No. La causa es económica. Ya lo dije, si se detienen las industrias de alimentos, de servicios básicos, de hostelería… se detiene todo. Y para reactivarlas, sin su fuerza de trabajo más económica, se necesitará mucho más dinero que antes. ¿Quién lo va a poner?

No lo digo por decir. Aunque la orden fue revertida por el ICE, Donaldo había mandado parar las redadas en los sitios más estratégicos. Como el campo, por ejemplo. Pues golpeaba a sus compatriotas donde más les duele: en el estómago y en la billetera.

Las protestas tienen razón de ser, claro. Son las que despiertan del letargo y nos sacan de la complacencia. Las que pueden sumar voluntades. Y las que desesperan al ogro autócrata, obligándolo a forzar su mano y lo provocan a cometer errores.

Uno de ellos fue mandar primero a la Guardia Nacional a reprimir las manifestaciones de Los Ángeles sin la venia del gobernador de California, una medida sin muchos precedentes… seguida de otra peor: desplegar a las Fuerzas Armadas en territorio nacional, como si de veras enfrentara a un enemigo armado y no a un puñado de personas en par de cuadras citadinas, empuñando pancartas y sin hostilidad alguna. A ver qué pasa.

Eso sí: lo único bueno de que esa pandilla en particular sea la que está empeñada en instaurar un régimen autocrático y autoritario… es que son una bola de ineptos. (Paco Navarrete, Reforma, Opinión, p.9)

Cartones

Historial de solicitudes de visas, en revisión

Cartón 2

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 10)

Excuse me?

Cartón 1

(Chavo del Toro, El Economista, El Foro, p. 54)

Bateado

excelsior2

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p.10)