Opinión Migración 200723

Confidencial

Crítica a Abbott… del embajador

 “No estamos de acuerdo con lo que está haciendo Texas en el río Bravo”, aseguró Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México. Después de que el gobernador de Texas, Greg Abbott, desplegara una muralla flotante en el río Bravo, mister Ken resaltó que no le parecen estas acciones para frenar la migración. Tiempos convulsos en Estados Unidos, que salpican de lleno a México.(Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)

Sacapuntas

Nueva reunión trilateral

Nueva reunión trilateral dirigirá el presidente López Obrador, la próxima semana en Palacio Nacional, con EU y Canadá. Los temas serán migración, fentanilo y combate al tráfico de armas. La delegación mexicana la encabezará la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, y la parte estadounidense estará liderada por Elizabeth Sherwood-Randall, asesora de la Casa Blanca. Falta por confirmar quién viene del gobierno canadiense. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)

La globalización y el capital humano

En un mundo globalizado, es natural y deseable que fluyan libremente todos los recursos: capital, mercancías, tecnología y gente. Las mentes genuinamente liberales no cuestionan este principio, no obstante, en Estados Unidos abundan voces que buscan culpar de sus problemas a los inmigrantes, especialmente los hispanos.

Los argumentos anti-inmigrantes no podrían ser más falsos ―incluso hipócritas―. De hecho, ocurre justamente lo contrario a lo que postulan: gracias al constante flujo de mano de obra externa es que la economía de los EE.UU. ha impulsado su dinamismo por mucho tiempo.

El recurso más valioso, la gente, aún no encuentra las condiciones de libertad de la que gozan los capitales, las mercancías y la tecnología. Los latinoamericanos nos seguimos exportando a nosotros mismos a pesar de todas las restricciones no-arancelarias: la migra, el muro, la línea, etc. Es perfectamente normal que las personas busquen emplearse en donde sea más redituable su trabajo. Éste es el espíritu del libre mercado. Falla la política migratoria de nuestro vecino al norte, pero esto es algo que no nos corresponde a nosotros, ni a nuestros políticos, arreglar.

Estados Unidos ha gozado de abundancia de capital físico, primero gracias a la generación de ahorro interno, después debido a la entrada de recursos financieros externos, pero hasta un economista sabe que el capital físico carece de valor si no es complementado por el recurso humano.

Gracias a que no ha faltado el recurso humano, con todo tipo y nivel de habilidades, es que el capital financiero sigue fluyendo desde el exterior, aunque a tasas decrecientes. En diferentes momentos, fábricas y empresas han salido de EE.UU. en busca del capital humano que abunda en otras latitudes. Es falso que un inmigrante latino le quite el trabajo a otros, es totalmente al revés. La mano de obra latina es complementaria a las demás, el mercado laboral no es un juego de suma cero.

Es muy probable que la neurosis anti-inmigrante tenga un impacto serio en el futuro de la economía de los EE.UU. Recordemos que, en el contexto de la crisis económica de 2008, en California y otros estados, innumerables cosechas quedaron sin levantarse por falta de mano de obra. En estados del centro, plantas avícolas y de productos cárnicos cerraron por la misma razón e importantes agricultores cerraron sus operaciones en EE.UU. para traerlas a México por la abundancia de mano de obra calificada para este tipo de tareas.

Las economías de México y Estados Unidos son complementarias por la abundancia de mano de obra y capital, respectivamente, por lo que es absurdo cerrar los ojos ante esta realidad. La comunidad hispana crea un enorme valor para la sociedad estadounidense y pronto tendrán que tomar medidas para cuidar a esta gente: lejos de excluirlos y maltratarlos deberán reconocerlos, abrirles las puertas y tratarlos con justicia. Esto debe suceder, ojalá que sea pronto. (Ricardo B. Salinas, El Sol de México, Análisis, p. 12)

Bajo Sospecha / Perdidos en Altamar

¿Cuánto tiempo puede un hombre vivir en altamar, sin agua y sin comida? Son pocas las historias que se pueden contar de gente que haya sobrevivido en altamar después de quedar a la deriva.

Hace unos días vi la historia de un hombre de 54 años que se perdió durante tres meses.

Timothy Shaddock, un hombre australiano, junto con su perrita Bella, se alimentó de pescado crudo, agua de lluvia y así lograron sobrevivir. El pasado mes de abril salió de La Paz, Baja California Sur, con el objetivo de cruzar el Mar de Cortés y luego el Océano Pacífico, hasta llegar a las islas de la Polinesia Francesa.

Un trayecto de más de seis mil kilómetros, pero durante su travesía cayó una tormenta que provocó daños en su catamarán, en ese momento perdió la vela, el motor, parte de sus pertenencias y fue cuando se dio cuenta de que las vías de comunicación quedaron suspendidas, esto lo llevó a navegar sin rumbo.

La corriente se convirtió en su capitán mientras él intentaba arreglar su embarcación para buscar ayuda y poder tocar tierra, pero los días pasaron y se convirtieron en semanas y luego en meses.

Él cuenta que estima que fue por el mes de mayo que logró ver tierra, cerca del Mar de Cortés, pero su embarcación no le permitió acercarse lo suficiente para encontrar otros barcos y permaneció en aguas internacionales.

Finalmente, un buque mexicano lo rescató de milagro. Este barco había salido de su ruta original y por eso entro a aguas internacionales donde se encontraba el náufrago.  Lo rescataron en el mar del Pacífico el pasado fin de semana pasado y este martes fue trasladado al Puerto de Manzanillo, Colima.

Al ver esta historia me acordé de la historia de los tres pescadores mexicanos que naufragaron cuando salieron del Puerto de San Blas, en Nayarit, y fueron rescatados 289 días después al otro lado del mundo, en las Islas Marshall, al noreste de Australia.

Fue en el 2006 cuando como reportera cubrí el caso de Lucio Rendón, Salvador Ordóñez y Jesús Eduardo Vidaña quienes dicen que salieron en una embarcación de nueve metros y medio, preparados para estar en altamar cuatro días.

Tenían, según lo narrado por ellos mismos una lona de metro y medio, pocos víveres, instrumentos para pescar, dos cambios de ropa y un rompevientos. Durante nueve meses estos pescadores cuentan que estuvieron en altamar.

Finalmente fueron encontrados por un barco que los rescató. Dicen que comieron pescados y tomaron agua de lluvia al igual que el canadiense. Pero que también sabían cuando había tierra cerca porque es cuando se ven pájaros. Pero no presentaban signos fuertes de deshidratación y los rastros de insolación no eran tan profundos.

Parecía una historia poco creíble, así que fue un tema que investigamos.

Según el manual de supervivencia de autoridades de la Unión Europea, una persona puede sobrevivir durante más de 100 días a la deriva en una balsa.

Después de ese tiempo es muy difícil porque les puede dar hipotermia, la deshidratación, fatiga y problemas por la falta de un buen sueño.

En este caso, Tim contaba con una embarcación de mejores condiciones que una lancha de los pescadores.

Cuando se dio a conocer esta historia, estuvo llena de cuestionamientos. ¿Los pescadores en realidad eran traficantes de drogas?, ¿estuvieron a la deriva o se habían subido a un barco grande?

En ese entonces acudí a la Secretaría de Marina, en donde cuentan con un equipo meteorológico muy sofisticado y me explicaron que las condiciones climatológicas y las corrientes hacen estas historias posibles.

Platiqué en ese 2006 con el entonces subdirector del área de meteorología de la Semar quien me dijo que: “Hay un estudio de corrientes del océano Pacífico y hay dos corrientes que confluyen, que son la corriente de Costa Rica y la de California.”

“Éstas se integran a la corriente norecuatorial y vemos que es la corriente que llega hasta donde se encuentran los pescadores en las Islas Marshall. Seguramente esta corriente los llevó y tiene una velocidad promedio de aproximadamente 1.2 kilómetros por hora.”

“Esto quiere decir que en un día pudieron haber recorrido hasta 30 kilómetros con buenas condiciones respecto al oleaje.”

Como me explicaron, las corrientes y vientos pueden llevar embarcaciones desde México hasta las Islas Marshall.

Es posible que los tres pescadores hubieran podido sobrevivir nueve meses en altamar, pero nunca sabremos a ciencia cierta, si en verdad permanecieron esos meses perdidos en los océanos.

Tim Shaddock también fue arrastrado por las corrientes. Él ha contado que logró sobrevivir porque tenía una razón y esa era reparar su barco, también el hecho de que lo haya acompañado su perrita fue un gran apoyo emocional.

 Este hombre de origen australiano llegó a México en 2020 y dice que este país ha sido muy bueno con él.  Está muy agradecido con el capitán y la tripulación del buque atunero que lo rescataron.

Tim retó a la vida en más de una ocasión, primero al vencer el cáncer y ahora al sobrevivir en altamar por más de tres meses.

Son historias que parecen de ficción, pero pueden convertirse en realidad.

(Bibiana Belsasso, Bajo Sospecha, La Razón, México, p. 15)  

La deshumanización del inmigrante y guerra política en EU

Deshumanizar al votro es un paso previo a la violación de sus derechos humanos. La transformación de la experiencia del inmigrante en una estadística abstracta, en un acto criminal, en una excusa para manipular o dirimir conflictos políticos ajenos y extemporáneos, son formas de esa borradura de lo humano que conlleva violencia. Este es el caso actual de la población migrante, convertida en un comodín de las luchas políticas dentro del territorio de Estados Unidos.

Los hechos recientes ponen en evidencia una práctica sistémica en que los inmigrantes se convierten, sin saberlo, en instrumentos de propaganda y hostigamiento por líderes del Partido Republicano. Esta operación es meticulosamente orquestada y financiada, convirtiendo a una población vulnerable en fichas de un ajedrez profundamente cínico.

En junio pasado, por ejemplo, un avión procedente de Nuevo México aterrizó en Sacramento, con el fin de poner en marcha una coreografía deshumanizadora. En efecto, un autobús había sido incluso contratado para trasladar a los pasajeros recién llegados hasta la oficina de la diócesis de la ciudad, donde el chofer los abandonó inmediatamente, después de desembarcarlos. Ni los pasajeros, ni los encargados de la diócesis, sabían lo que ocurría. Secuestrados bajo engaño, allí fueron abandonados a su suerte como si se tratase de seres desechables. Esta es la triste realidad que enfrentan inmigrantes en EU, cuya humanidad resulta denegada.

Entrevistados por la prensa, estos inmigrantes, la gran mayoría venezolanos, declararon haber sido reclutados en Texas y trasladados a Nuevo México, para luego ser embarcados en un avión que los trasladaría a Sacramento. La persona que reclutó a los inmigrantes se asumía identidades falsas, haciéndose pasar por un funcionario del gobierno de Florida y, en otra ocasión, como ex agente de la inteligencia militar estadunidense. Un teatro perverso (manipular a quienes huyen de la precariedad y la violencia) y criminal (usurpar la identidad de funcionarios públicos) desdibujan la ordalía de hombres, mujeres y niños, con el único propósito de hostigar al enemigo interno en contiendas electorales estadunidense.

María, venezolana que caminó más de 4 mil 500 kilómetros para llegar a Estados Unidos, contó que, en El Paso les habían prometido trabajo y asesoría legal para regularizar su estatus migratorio al llegar a Sacramento. La historia se repitió una semana después, cuando un autobús procedente de Texas trasladó a 42 inmigrantes hasta Los Ángeles. Este grupo había solicitado asilo y terminó siendo trasladado bajo engaño adonde su presencia sería simplemente instrumento de asedio dentro de un juego político totalmente ajeno a esta población migrante. En ambos casos, si no hubiese sido por la compasión de los grupos comunitarios, estas personas habrían terminado en las calles de la ciudad.

La práctica perversa de manipular a los inmigrantes de esta forma se inició en 2022, cuando Ron DeSantis, gobernador republicano de Florida y actual candidato presidencial, utilizó fondos estatales para reclutar inmigrantes en San Antonio, Texas, en su mayoría venezolanos, para enviarlos a Martha’s Vineyard, lujosa comunidad y sitio turístico en Massachusetts. El presupuesto del estado de Florida de 2022 consignaba 12 millones de dólares para responder a la emergencia del covid y DeSantis dispuso de estos fondos para facilitar la expulsión de inmigrantes indocumentados, enviándolos a un lugar del país gobernado por sus adversarios políticos.

Tras Massachusetts, Nueva York se convirtió en el próximo destino al que fueron enviados inmigrantes. Según el alcalde de Nueva York, más de 60 mil inmigrantes han llegado desde Florida y Texas. El propósito de estas operaciones es hacer colapsar los servicios públicos en estas ciudades y así provocar una reacción antinmigrante entre los estadunidenses. Léase nuevamente: secuestrar bajo a engaño a decenas de miles de personas en situación de vulnerabilidad, para luego trasladarlas a territorios gobernados por un oponente político, con el fin de hacer colapsar los servicios públicos.

Las acciones en Nueva York, Sacramento y Los Ángeles son el último capítulo en una malévola política promovida y financiada por los gobernadores republicanos Greg Abbott, de Texas, y Ron DeSantis, de Florida. Ambos se representan como líderes de una guerra cultural que propone rescatar los supuestos valores tradicionales de EU. Sus acciones son una extensión lógica del eslogan del ex presidente Donald Trump, que proponía Make America Great Again (Hacer a América grande otra vez). Pero, ¿qué valores encarnan estas acciones? ¿Qué grandeza supone la deshumanización de otros con el propósito de ganar rédito político y destruir un adversario? (Miguel Tinker Salas y Luis Duno Gottberg, La Jornada, Opinión, p. 18)

Editorial / DEA: credibilidad desvanecida

El subdirector de la agencia antidrogas estadunidense (DEA), Louis Milione, renunció a su cargo luego de que una investigación periodística sacó a la luz que trabajó como consultor de empresas farmacéuticas vinculadas a la crisis de sobredosis de analgésicos opioides, el mayor problema de salud pública de ese país. De acuerdo con las revelaciones, Milione hizo carrera en la DEA durante 21 años, pero en 2017 se convirtió en consultor privado, periodo en el cual testificó a favor de una gran distribuidora acusada de no reportar miles de pedidos de opiáceos. La agencia se desistió de cualquier acción contra esa firma. El ex funcionario también cobró 600 dólares la hora por asesorar a Purdue Pharma en varias demandas judiciales que la señalan como una de las compañías que se enriquecieron con la venta sin control de estas sustancias, antecedente de la epidemia de drogas como el fentanilo.

Purdue no es un actor cualquiera en el sector farmacéutico. Se le considera ampliamente responsable de poner en marcha la actual crisis cuando comercializó su producto estrella, OxyContin, el cual fue publicitado como si se tratase de un fármaco inocuo. El año pasado, llegó a un acuerdo que la obliga a pagar 6 mil millones de dólares y a ofrecer una disculpa pública por el dolor que ha causado. Los Sackler, la familia propietaria de Purdue, fueron homenajeados durante décadas con la designación de edificios y becas educativas en su honor, distinciones que se retiraron cuando se reveló que continuaron lucrando con OxyContin pese a que ya se encontraba bien documentados su efecto altamente adictivo y la dependencia que había generado en miles de pacientes.

La cuestionable conducta de Milione al atravesar de ida y vuelta la puerta giratoria del conflicto de intereses no representa un hecho aislado, sino una muestra de la sistemática descomposición imperante en esa entidad. En abril pasado, se dio a conocer que un auditor federal investiga a la directora de la agencia, Anne Milgram, por adjudicar sin licitación contratos millonarios a personas con quienes mantuvo relaciones laborales en sus puestos anteriores. De acuerdo con las revelaciones, Milgram autorizó el pago de sumas exorbitadas por trabajos que suelen desempeñar los 9 mil empleados de la propia DEA. El ex director regional en México Nicholas Palmeri fue abruptamente transferido a las oficinas centrales en Washington en mayo de 2021, y renunció en marzo de 2022. Al principio se intentó mantener el secreto, pero finalmente se supo que este individuo socializaba e incluso vacacionaba con abogados de Miami que defienden a capos latinoamericanos, además de incurrir en irregularidades administrativas al cargar a la agencia todo tipo de gastos personales. Sólo dos meses después de que Palmeri dejó el organismo, un agente y un supervisor fueron imputados por filtrar información confidencial a abogados de Miami a cambio de 70 mil dólares en efectivo.

Esos y otros casos que sería imposiblereseñar en este espacio evidencian la hipocresía de la política antidrogas de Washington, que recién ahora abre los ojos al problema del fentanilo y lo usa como instrumento de presión contra México y China, pero durante décadas volteó hacia otro lado mientras sus grandes empresas construíanel desastre. En las primeras dos décadasdel siglo XXI, medio millón de personas murieron en Estados Unidos por sobredosis de algún opioide, una cantidad superior a lasvíctimas de accidentes de tránsito o de armas de fuego. Buena parte de dichas muertes no las provocaron drogas introducidas a territorio estadunidense de manera subrepticiapor traficantes vinculados al crimen organizado, sino medicamentos recetados por profesionales de la salud y anunciados mediante agresivas campañas de mercadotecnia en espacios estelares de los grandes mediosde comunicación.

Ante el hecho de que toda la políticaestadunidense en torno a los estupefacientes está contaminada de corrupción y simulaciones, no es sorprendente el punto al que hallegado la adicción a sustancias lícitas o ilícitas entre sus ciudadanos. En este escenario, está claro que la DEA carece de autoridad moral para exigir a México o a otros países que adopten determinadas medidas, pues su credibilidad se encuentra casi tan desvanecida como la de la Secretaría de Seguridad Pública mexicana en tiempos de GenaroGarcía Luna. (Editorial, La Jornada, p. 02)

Nudo gordiano/ Demenciales

Dos temas que han generado consternación y repudio a nivel mundial. Dos líderes, en extremos opuestos del mapa, han tomado decisiones que han dejado atónitos a muchos, debido a la crueldad y la falta de humanidad que implican sus acciones

En primer lugar, el gobernador de Texas, Greg Abbott, ha hecho una propuesta que no sólo es despiadada, sino que también va en contra de los principios más básicos de la dignidad humana.

En un acto demencial, Abbott planteó la idea de tirar a niños migrantes al río Bravo como una estrategia para disuadir la migración. Tal pronunciamiento es inaceptable y no puede ser tolerado bajo ninguna circunstancia. Los niños no son fichas de un juego político, son seres humanos vulnerables que merecen respeto y protección.

La política migratoria debe basarse en el respeto a los derechos humanos y la cooperación internacional, no en acciones inhumanas y bárbaras que sólo sirven para deshumanizar a los migrantes

Como sociedad, debemos buscar soluciones compasivas y humanitarias, acogiendo a aquellos que huyen de la violencia y la pobreza, en lugar de tratarlos con crueldad e indiferencia

Por otro lado, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha dejado al mundo estupefacto con otra decisión sin sentido.

Las tropas rusas han quemado graneros en la ciudad de Odessa, una acción que va más allá de lo demencial y roza lo criminal.

El gobierno de Colombia, a cargo de niños rescatados

Los graneros son la fuente de sustento de muchas personas y quemarlos es privar de alimento y recursos básicos a comunidades enteras. Esta acción irresponsable sólo aumenta la tensión y el sufrimiento en una región ya golpeada por conflictos.

La comunidad internacional debe condenar enérgicamente estas decisiones y recordar que no podemos quedarnos indiferentes ante el sufrimiento humano infligido por líderes irresponsables. Las políticas que promueven la violencia y la falta de humanidad sólo conducen a más dolor y división.

En estos momentos críticos, debemos unirnos como sociedad global para exigir responsabilidad y justicia ante estas acciones demenciales.

Insto a las organizaciones internacionales, a los líderes y a cada uno de nosotros como ciudadanos a ser la voz de quienes no pueden hablar y a defender la dignidad y los derechos de todos los seres humanos, sin importar su origen o nacionalidad.

En conclusión, la demencia no debe tener cabida en las decisiones que afectan a la humanidad. Abbott y Putin deben ser recordados por la inhumanidad de sus acciones, y nosotros debemos recordar nuestro deber, como seres humanos, de defender siempre la empatía, el respeto y la compasión en nuestras vidas y en nuestras sociedades.

Sin más, me despido con la esperanza de que el mundo despierte a la importancia de construir un futuro más justo y humano para todos. Mucho menos aterrador de lo que se está dibujando desde hace ya unos años. (Yuriria Sierra, Excélsior, Pulso Nacional, p. 16)

Cartones

 

Cartón El Financieron 200723

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)

 

Cartón El Universal 200723

(Galindo, El Universal, Opinión, p. A15)