Opinión Migración 201022

Ejército protagónico, Marina subordinada

La concentración de recursos y funciones adjudicadas al Ejército parece no ser un tema sensible solo para aquellos grupos de la ciudadanía que buscamos soluciones pacíficas contra la atroz crisis de violencia o que aspiramos a modelos de políticas públicas que garanticen rendición de cuentas, sino que la Marina puede estar incómoda ante el acaparamiento que hoy día ejerce la Sedena.

De acuerdo con un oficio contenido en los Sedena o Guacamaya Papers con fecha del 22 de junio de este año dirigido al secretario de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, y firmado por el secretario de la Marina, Rafael Ojeda Durán, se percibe que ha quedado asumida la distribución inequitativa de recursos y de atribuciones que claramente rompe la balanza de las dos instancias a quienes estamos acostumbrados a identificar como un bloque.

Por un lado, llama la atención el hecho de que dos funcionarios estrategas de la seguridad del país que suponemos aliados, intercambien oficios formales para hablar de asuntos que se pensaría tratan en alguna reunión o a bordo de la camioneta. Además, por el contenido del documento, pareciera que Ojeda tiene la necesidad de dejar registro por escrito de su postura ante la responsabilidad diferenciada que a cada uno le corresponde de acuerdo con las dispares asignaciones presupuestales y de capital humano.

Le escribe Ojeda a Sandoval: “Puntualizo que no existe interés para tener el control de la seguridad aeroportuaria como se le informó, únicamente se vería el tema de migración […] Con relación a que la Sedena, asuma el control de la seguridad, migración y aduana, a ese respecto le informo, que el control de la seguridad del aeropuerto de Cancún, nunca lo ha tenido la Semar. En cuanto al control de migración, agradecería a usted o a quien designe, se ponga en contacto con el Comisionado del Instituto Nacional de Migración para que sea a través de él, quien les otorgue citado control”.

De la cita anterior pareciera que Sandoval se sorprendió porque alguien le informó que Sandoval asumía que era responsabilidad de la Marina el aeropuerto de Cancún. Esto dice mucho sobre algo que probablemente se nos ha escapado al hablar de militarización: La Sedena busca el control de todo y en esa búsqueda no figura la Semar.

Cuando hablamos de militarización hablamos de las Fuerzas Armadas en general. Cuando caminamos en las calles de alguna entidad federativa y pasa una camioneta de marinos o militares, genuinamente no distinguimos entre ellos, porque son las Fuerzas Armadas que tienen militarizado al país. Cuando el presidente se refiere al entrenamiento del buen soldado, tampoco distingue entre la Marina o la Sedena, habla de nuestras Fuerzas Armadas. Cuando la Marina hace publicidad sobre los carismáticos perros rescatistas en desastres como Frida, la mayoría los metemos en el mismo cajón que a los soldados y quienes se dejan llevar por sentimentalismos simbólicos asumen que el Ejército es tan dueño de la “noble perra” como lo es la Marina.

Si bien el discurso sobre las Fuerzas Armadas integra a las tres instituciones: Sedena, Marina y Fuerza Aérea, la realidad es que el poder y el control lo tiene únicamente la Sedena y ¡ay de quien se atreva a querer una parte de ese control!

Finaliza Ojeda Durán con su explicación: “Entiendo que esa Secretaría [la Sedena] cuenta con mayor cantidad de recursos humanos que la Semar, es por ello que hago hincapié, que esto no es cuestión de números, si no de coordinación entre instituciones, siempre respetando nuestras áreas de competencia y comisiones, que a bien tenga asignarnos el Mando Supremo o bien a solicitud de Gobernadores o presidentes municipales, nunca con la intención de buscar protagonismos”.

Las palabras de Ojeda dejan clara su necesidad de reivindicar a la institución que dirige. Es clara también su distancia frente al actuar “protagonista” de la Sedena en las tareas que el país necesita.

Definitivamente no pretendo exculpar a la Semar de su responsabilidad en la militarización del país. Si hay una institución que tiene denuncias de tortura y violaciones a derechos humanos, es la Marina. Es momento, eso sí, de distinguir los roles porque el poder que pensábamos compartido está acaparado por una sola institución y conocemos las consecuencias que desencadena esa concentración de poder.

Esta información no sería pública sin el archivo abierto por el Colectivo Guacamayas. (Maite Azuela, El universal, Opinión, p.20)

La diáspora bolivariana

Desde el pasado 12 de octubre, cerca de 6,000 migrantes venezolanos han sido deportados vía el Título 42 a cinco puntos fronterizos mexicanos. Dicho compromiso fue asumido por México a cambio de que Estados Unidos otorgue 24 mil visas humanitarias para ciudadanos de Venezuela y 65 mil visas de empleo temporal H2B para mexicanos, centroamericanos y haitianos. Diversas son las reflexiones que debemos hacer al respecto.

Primero, hay que recordar que el Título 42 es una restricción fronteriza, que bajo el pretexto de la pandemia, ha expulsado a 2.3 millones de personas. Es violatorio de los derechos humanos y los migrantes no pasan por un proceso legal de deportación, simplemente los depositan en la frontera con México o los regresan a sus países. Además que la situación con la COVID-19 ha cambiado y no tiene ningún sentido seguir con esta política.

Segundo, la oferta de otorgar 24 mil visas humanitarias a venezolanos, a pesar de ser una buena noticia, no es suficiente, considerando que en los últimos meses más de 150 mil personas de esa nacionalidad han transitado por nuestro territorio, tan solo en agosto, 25 mil. Los requisitos para otorgar este beneficio migratorio son muy similares a los que en su momento se pidió a los 100 mil ucranianos a los que se les brindó este tipo de visa, sin embargo, la situación y contexto entre Ucrania y Venezuela son muy distintos. Por ejemplo, se pide que lleguen por vía área y que cuenten con pasaporte, cosa que muchos no cumplen. Asimismo, aquellos que se encuentran en territorio mexicano, deben haber ingresado de forma legal al país, lo cual la mayoría de ellos tampoco cumple.

No debemos olvidar que con la intención de evitar la migración masiva de venezolanos, se les impuso una visa para ingresar a México a partir del 21 de enero del 2022. Entre los requisitos para la obtención de dicho documento, deben probar ingresos y un patrimonio muy por encima del que tiene la mayoría de las personas en ese país, por lo que se vuelve prácticamente imposible que ingresen por la vía legal. Los flujos que antes llegaban por avión ahora lo hacen por tierra, arriesgando la vida y la integridad en el trayecto.

Tercero, las 65 mil visas H2B de empleo temporal que Estados Unidos ofreció son también una buena noticia pero insuficiente ante la enorme demanda y aumento en los flujos migratorios de los últimos años. Tan solo en 2021, 1.7 millones de personas fueron detenidas por la patrulla fronteriza y en lo que va de 2022 ya se superó esta cifra. Para la obtención de este tipo de visa, el empleador tiene que solicitar previamente al gobierno el ingreso del migrante, además de probar que la labor para la que será contratado no puede ser realizada por un estadounidense y que la contratación temporal no afectará los salarios de los locales. Estas visas son para realizar actividades no agrícolas, principalmente industrias de servicios, cuentan con una duración de tres años y son renovables hasta por tres veces.

A pesar de que el acuerdo con Estados Unidos señala que los venezolanos no podrán ingresar por tierra, aquellos que ya se encontraban en el trayecto siguen llegando por la frontera sur de México. Contingentes que incluyen familias y niñez se han concentrado en la Central del Norte de la CDMX, con incertidumbre sobre su situación y preocupados por no cumplir con los requisitos formales para las visas humanitarias anunciadas por el vecino país del norte, llevan días durmiendo en dicha terminal. Violaciones, abusos, robo y extorsión son algunas de las tragedias que señalan haber sufrido en el camino. Mientras que en la frontera norte, regresan cientos de sus compatriotas cada día, a pesar de haber ingresado a Estados Unidos antes de la fecha en la que se realizó el compromiso con México de recibirlos. A su llegada, el gobierno mexicano les entrega un documento, solicitándoles abandonar el territorio en los siguientes 15 días.

Los beneficios negociados por México resultan limitados y asimétricos respecto a las cargas asumidas. El apoyo de Estados Unidos a través del Acuerdo Bicentenario para atender con recursos la frontera norte de nuestro país debería ser parte del acuerdo. Más que una crisis de migración, estamos frente a una crisis de derechos y de políticas y acciones adecuadas para atender el fenómeno que tenemos enfrente, lo que ha derivado en un deterioro progresivo en los niveles de protección de estas personas. Estados Unidos y México deben transitar de una política migratoria centrada en el control a una que ponga al centro a las personas y las integre estratégicamente económica y socialmente. Ampliar las vías legales de la migración nos conviene a todos. (Eunice Rendón, Reforma, Opinión, p.10)

Sin ataduras / “Púdrete en México”

Los venezolanos son beneficiarios y víctimas del programa migratorio de Estados Unidos, aceptado por nuestro país, que aquí ahora bautizamos “Púdrete en México”.

“Púdrete en México” está basado en el Título 42 de la ley de salud pública, el mismo aplicado por Trump y ahora por Biden, para expulsar sin trámite a los migrantes, con la tácita y vergonzosa aceptación de la SRE de que Estados Unidos aplique de facto sus leyes migratorias en nuestro país de manera extraterritorial.

Mientras que los gobiernos conservadores y corruptos del PRI rechazaron la aplicación en nuestro territorio de la ley Helms-Burton sobre Cuba, el gobierno progresista y honesto de Morena avaló la aplicación de los programas estadunidenses “Quédate en México” y “Púdrete en México” en nuestro propio territorio.

Estados Unidos beneficiará a 24 mil venezolanos con visas si ingresan por la vía aérea, mientras que México aceptó “de manera paralela” la deportación a nuestro país de igual número de venezolanos, degradando a nuestro país en la gran sala de espera del Servicio de Inmigración de EU.

Marcelo Ebrard, inescrupuloso negociador lo mismo con el gobierno de Trump que con el de Biden, otra vez cedió a los intereses estadunidenses a cambio de nada para México, pero con el propósito personal de agradar a Estados Unidos en su obsesión por ser Presidente de la República, y para ello utiliza a los migrantes como moneda de cambio, sin importarle demasiado la soberanía nacional ni la dignidad humana.

Joe Biden, cuya popularidad está en el punto más bajo con 40 por ciento de aprobación, podría perder el control de ambas cámaras en las elecciones intermedias del 8 de noviembre. Necesita frenar la migración indocumentada por ser un factor electoral importante (después de la economía y la inflación) y para ello depende de México. 

Primero, en noviembre de 2018 en Houston, el entonces canciller designado Ebrard aceptó la propuesta de Pompeo de recibir en México a miles de solicitantes de asilo centroamericanos en espera del trámite, supuestamente a cambio de obtener 10 mil millones de dólares de ayuda al desarrollo en el sur de México y Centroamérica, imaginaria cooperación que el canciller informó al crédulo presidente AMLO como apoyo de EU a sus caros programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, pero Trump nunca les dio un dólar.

Ahora, el 12 de octubre pasado, durante la visita de Ebrard a Washington, el Departamento de Seguridad Nacional anunció la deportación a México de los venezolanos que ingresen sin permiso a Estados Unidos y la responsabilidad de México de aceptarlos, sin prever nuestro gobierno las consecuencias económicas, sociales y humanitarias en las ciudades mexicanas.

Un funcionario de tercer nivel de la SRE, por instrucciones de Ebrard, negoció recibir a más de 25 mil venezolanos a cambio de cacahuates: unas visas para Haití y Centroamérica.

Cerca de 30 mil venezolanos ya arribaron la semana pasada al territorio mexicano, mientras que los refugios de Tijuana y de otras ciudades ya están totalmente saturados para alojar a las 25 mil personas que se espera sean deportadas en los próximos días.

Mientras Ebrard celebra el resultado de su visita a Washington en Tik Tok, red favorita de presuntos votantes jóvenes, los venezolanos se pudren en México entre el abandono y la desesperación, país que alguna vez fue el paraíso del asilo. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, Política, p.12)

Frentes Políticos

Cercanía inusual. En un muy buen momento de la relación bilateral México-Estados Unidos, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que tuvo una conversación telefónica con su homólogo estadunidense, Joe Biden, en la que abordaron cordialmente temas de migración, seguridad y cooperación para el desarrollo. Biden confirmó su visita a México a finales de este año para asistir a la X Cumbre de Líderes de América del Norte, que contará también con la presencia del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. Habrá que estar a la expectativa, pues el Presidente planea una convivencia familiar en México al invitar a las esposas de Biden y de Trudeau. La relación trilateral como nunca antes. Esto sí es sexenal. (Excélsior, Nacional,p.13)

Café Político

Por migrantes, probable crisis humanitaria

Esta mañana, desde Tamaulipas, el canciller Marcelo Ebrard desestimó la posibilidad de una crisis humanitaria por el número de refugiados, principalmente venezolanos que empiezan a hacinarse en ciudades de la frontera norte.

Con indiferente optimismo, afirmó que son unos cientos, pero no supo decir cuántos serán deportados de Estados Unidos, pero reconoció ignorar cuantos han ingresado ilegalmente a territorio mexicano.

Las visas ofrecidas por Estados Unidos serán un imán adicional y en algún momento los migrantes y los deportados agotarán los recursos locales y el Gobierno de México tendrá una crisis humanitaria entre manos. Ojalá y se preparen. (José Fonseca, El Economista, Política, p.39)

¿SERÁ?

Ojo con el Niño verde

Dicen que el Niño verde que no es nada niño y tampoco es muy verde que digamos, fue recibido con un extenso interrogatorio en San Antonio por parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) cuando aterrizó el lunes pasado en el avión privado XA-UMV (Learjet35) que salió desde Cancún… Dicen del otro lado de la frontera que las autoridades han iniciado un proceso para revocarle la visa; seguro no hizo una travesura de niño. ¿Será? (24 Horas, La 2, p.2)

Migración y las sanciones unilaterales de EU

Estados Unidos está aplicando una extraña ley Título 42 –¿cuestiones sanitarias?, ¿cuáles?– contra migrantes venezolanos y los está deportando hacia México. Como reporta La Jornada (16 de octubre), se les está obligando a salir de México en 20 días; se les informa que el avance en caravanas cancela la admisión como solicitantes de asilo y, según las nuevas disposiciones de Washington, las solicitudes deben realizarse electrónicamente, esto entre otras disposiciones. Lo que preocupa es que el gobierno mexicano acepta que estas condiciones surgieron del trabajo conjunto entre autoridades de ambos países en materia migratoria.

No se justifica que México haya aceptado este triste papel contra migrantes. Son disposiciones a todas luces violatorias de los más elementales derechos humanos y del derecho internacional, que obliga a los países a otorgar asilo a quien lo necesite. Pero además contraviene principios del propio Andrés Manuel López Obrador, quien ha establecido que en cualquier posible circunstancia es imperativo respetar los derechos humanos.

Nuestra posición frente a la migración es que se trata de movimientos forzados ante la falta de condiciones en los países de origen para desarrollar una vida digna, poblaciones empobrecidas al tiempo que sus élites acaparan la riqueza y los estados no cumplen con su responsabilidad de proteger a sus poblaciones. Sin embargo, hay otro factor a tomar en cuenta y son las sanciones unilaterales extraterritoriales, como las que aplica Washington a países como Venezuela. No sólo contravienen las leyes internacionales, sino que, como señala Diana Dauber, las diferencias políticas entre gobiernos nunca deben resolverse induciendo desastres económicos a la población a la que, además, convierten en rehén.

¿Ayudan en algo al pueblo venezolano si se destruye la economía y no pueden enviar el dinero a su país, como sucede al prohibir Estados Unidos al Banco Central de Venezuela realizar transacciones en dólares estadunidenses e impedir el acceso a las remesas personales y tarjetas de crédito de EU?

La relatora especial de Naciones Unidas Alena Douhan destaca que los países objeto de sanciones, como Venezuela, se hunden en la pobreza porque no pueden obtener servicios esenciales, entre ellos medicamentos, alimentos, electricidad, agua, combustible, es decir, se castiga a civiles inocentes por sanciones unilaterales que vulneran el desarrollo. Y lo que más preocupa es que estas sanciones están dirigidas a cambiar el gobierno de Venezuela (Idriss Jazaity), lo que es una violación de todas las normas del derecho internacional, ¡sancionar para derrocar a un gobierno de un Estado soberano!

Es inaceptable que seamos testigos de una arremetida absolutamente fuera de cualquier justificación contra migrantes, ahora les tocó a los venezolanos, pero así se las trae EU con todos los migrantes, no si fuesen ucranios por cierto. Lo que resulta peor es que, además de sancionar en forma unilateral a un país soberano, obliga a terceros países a no comerciar con el país sancionado. ¿Cómo puede ser que esos terceros países se plieguen a tan insensata situación que viola todas las normas del derecho internacional? Por eso el embargo contra Cuba se mantiene, porque los países del mundo resultan cómplices de tan perverso mecanismo utilizado por EU, una de cuyas consecuencias son, por supuesto, crecientes flujos migratorios.

AMLO ha hecho propuestas muy importantes para buscar caminos hacia la paz en el conflicto Rusia-Ucrania, es necesario que aproveche este momento para manifestar su inconformidad ante una política migratoria que es totalmente irracional, injusta y en parte provocada. Plantear a Washington que si quiere revertir las caravanas que vienen del sur es imperativo que cesen las sanciones unilaterales que, además de anacrónicas en pleno siglo XXI, son herramientas contrarias a la democracia, a los derechos humanos y al multilateralismo, principio enmarcado en la Carta de Naciones Unidas.

México y los mexicanos debemos mostrar compasión y solidaridad y otorgarles toda la ayuda posible a los migrantes, como esperamos reciban nuestros connacionales migrantes donde se encuentren. Sería de gran utilidad poner en marcha programas públicos dirigidos a eliminar la dañina desinformación contra la migración que magnifica prejuicios y genera discursos inaceptables de racismo y xenofobia contra esas poblaciones.

Las fronteras mexicanas no deben ser cómplices de medidas coercitivas contrarias a la vida y a los derechos humanos. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p.21)

Soberanía, migración y guerra

La temática de la soberanía energética, la inminente conversación de México con Estados Unidos en materia migratoria y los costos de guerra no son temáticas separadas. Es fundamental la interrelación en México y en América Latina y el Caribe, muy en particular en estos momentos en Venezuela, nación que ejerce jurisdicción sobre la mayor reserva petrolera del mundo. Ello porque como bien planteó Immanuel Wallerstein, Estados Unidos ingresó a una etapa de deterioro hegemónico precipitado desde su unilateralismo agresivo que ya ha tenido escenas de extraordinaria violencia en naciones como Irak, Afganistán, Libia y Siria, entre otros.

 

La doctora Leticia Calderón, especialista en temas migratorios, en su importante intervención en el programa Rompeviento (18/10/22) se refirió a la supuesta negociación que ve como un asunto muy unilateral en el contexto de las próximas elecciones intermedias en EU. Según la doctora Calderón, se hacen dos anuncios: una ampliación del número de visas para trabajadores temporales no agrícolas, lo cual es benéfico para cierta migración que cumple con los requisitos legales.

El otro programa que llama la atención de la especialista, por la gravedad incluso por la crueldad que trae encima, es un plan de 24 mil visas específicamente para que venezolanos lleguen a EU de manera política gozando de un status diferente, un poco como pasó en su tiempo con los cubanos, dejando de paso en el limbo jurídico, abusivo, doloroso y dañino a esas personas que llegando a Estados Unidos son deportadas a México.

Añado a este planteamiento de la doctora el de contar con un tipo de exilio semejante al que EU manipuló y manipula contra Cuba que ahora lo aplica en pos del petróleo venezolano, ya que esas 24 mil visas implican una selección política, generando presiones contra el gobierno bolivariano y legítimo del presidente Nicolás Maduro y de paso también contra México, que no tiene las condiciones para atender las demandas de los venezolanos deportados por EU.

Esta manipulación de la política migratoria a la Juan Guaidó, sobre todo en momentos de una difícil elección de medio término para Biden y el Partido Demócrata, es expresión de las torpes preferencias de la presidencia imperial estadunidense por mecanismos de presión para explotar las oportunidades de acceso a los recursos energéticos en momentos en que la OPEP estará retirando del mercado mundial 2 millones de barriles diarios.

Esto acarrea un inusitado incremento en los precios de los combustibles fósiles que afectarían de manera grave la matriz industrial de Europa, en especial la de Alemania, que ha sido la locomotora económica de la UE, sometida a un proceso de acelerada desindustrialización, desempleo e inflación. Si a la administración Biden el aumento de precios afecta su programa electoral de recuperación de la economía pudiéndole ocasionar enorme castigo, para sus aliados europeos, a quienes EU vende el gas cuatro veces más caro que el que aplica para su consumo interno, les puede significar una verdadera catástrofe económica sobre todo para una población que ya manifiesta su ira frente a dicha perspectiva, a pesar de que hace unos meses el Eurobarómetro (05/22) registraba gran apoyo a la ayuda financiera y militar a Ucrania y a las sanciones contra Rusia.

Muchas de las trasnacionales están trasladando sus fábricas, recursos e inversiones a Estados Unido, lo que significa que son los europeos los que están pagando por ponerle freno a la debacle hegemónica de la potencia norteña, la que también enfrenta el agotamiento de sus reservas del recurso no convencional, ese que se extrae por medio del tóxico fracking, lo que implica graves problemas para sostener el flujo de gas comprometido a la UE.

Cuando las tasas de ganancia aumentan desorbitadamente en tiempos de guerra y éstas tienden a incrementarse por encima de la productividad y de la producción, es un periodo en que las grandes potencias empiezan a observar deterioro hegemónico y es algo que se ha venido observando en la economía y en la política de EU desde hace poco menos de medio siglo. Este proceso fue observado por Seymour Melman en su notable estudio Profits Without Production (1987).

En el caso de EU, estas tendencias se observan desde hace unos 37 años, cuando se publicó el mencionado trabajo de Melman y en el unilateralismo bélico desplegado por George W. Bush al desatar en marzo de 2003 la guerra contra Irak, aunque sin la autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ni justificación válida sólo argumentando el ataque a las Torres Gemelas .Así, ante el deterioro hegemónico, ese gobierno imperial dio inicio a un ciclo de guerras antiterroristas contra otros países del norte de África y del Oriente Medio.

Según el Costs of war project ( El proyecto de costos de la guerra, del Instituto Watson de la Universidad Brown), luego de 20 años de la guerra global contra el terrorismo emprendida por EU han muerto entre 897 mil y 929 mil personas que incluyen militares, combatientes aliados y opositores, civiles, periodistas, voluntarios, muertos de manera directa por la guerra, eso sin contar todas aquellas muertes indirectas que las ilegales guerras han causado: enfermedades, desplazamientos y falta de acceso a fuentes de agua limpia y alimento.

El costo ronda los 8 billones de dólares (trillones en EU). Según esa fuente: La guerra ha sido larga, compleja, horrenda y fracasada, pero continúa bajo la forma institucional de operaciones antiterroristas en 80 países.(www.brown.edu, 10/1/2021). Entre estas operaciones se incluyen programas de adiestramiento y ejercicios militares en zonas tan ricas en recursos naturales como Latinoamérica, requeridos por la movilización bélico industrial, mientras que el desorden migratorio impuesto por las políticas de EU son parte del intento de preservar una suerte de administración colonial en la región. (John Saxe-Fernández, La jornada, Economía,p.23)

Plan piloto

Tras de que dos jueces -que soportaron la amenaza directa y abusiva del Presidente López- otorgaron la suspensión definitiva, la SEP no tuvo más remedio que engarzar la reversa, sacar el embrague, y suspender temporalmente la aplicación del plan piloto del Programa de Estudios. Mismo que se pretendía aplicar en 960 escuelas del País en preescolar, primaria y secundaria.

Los jueces dictaminaron -por separado- que el plan violaba múltiples requisitos, entre otros, que no contaba con un programa de estudios formal, capacitación de maestros o asignaturas claras ni forma de evaluarlo. Esto además de que no fue consultado con organismos como el Consejo Nacional de Participación Escolar en la Educación.

La idea marxista de este plan, cuya intención es adoctrinar a los estudiantes en ideas socialistas “y a que aprendan a compartir y no a competir”, viene aparentemente del tal Marx Arriaga, supuesto recomendado (y amigo) de la esposa del Presidente López. La misma señora que cuando su esposo ganó la Presidencia afirmó no querer ser la “Primera Dama”. Parece que ahora se entiende esta negativa, pues al parecer lo que sí quiere ser es “Primera Secretaria del Politburó”.

Ahora que el “plan piloto” de plan no tenía nada, pues era una mera ocurrencia fumada, y de piloto menos, pues no conducía a ningún lugar.

La titular de la SEP, Leticia Ramírez, afirmó que la Secretaría a su cargo ya interpuso los recursos legales necesarios para darle matarili a este revés judicial. Sabido es que el Presidente López no acepta una derrota -menos ideológica-, de manera que no dudamos que continúe amenazando a los jueces, buscando que se doblen y acepten que este plan sea introducido como supositorio a los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria del País.

Por supuesto que no les importa a los de la Cuarta Torturación que tal instrumento de adoctrinamiento marxista no sirva para nada, y que, de aplicarse, sólo confunda las tiernas mentes de los aprendices.

De momento, la SEP tendrá que colocar el plan en el congelador hasta nuevo aviso, o nuevo cambio de sentencia judicial, si es que se da.

Conociendo a esta gente lo más probable es que mientras el Presidente amenaza a los jueces -de nueva cuenta- con “investigarlos”, la SEP elabore un nuevo “plan piloto” que subsane las deficiencias del que pretendieron ensartarles a los alumnos escogidos como conejillos de Indias, si no en éste, sí cuando menos en el siguiente ciclo escolar. Los de la 4T continuarán intentando manipular a nuestra niñez para llevarlos a su ideología, muy probablemente ayudados además por los 500 médicos que le rentaron al Gobierno de Cuba para mandarlos a las zonas rurales a “enseñar” las bondades del sistema cubano y de la fregonería que es la 4T para sacarlos de la pobreza con el dinerito que les regala.

Qué paradójicas resultan -algunos dirán “engañosas”- las posturas de este Gobierno. Por un lado evaden acudir a la Cumbre de las Américas, defienden a las tiranías de Cuba, Nicaragua y Venezuela, y hasta se atraviesan por ellas ninguneando a Estados Unidos, pero al MISMO TIEMPO se muestran JUBILOSOS, EXTASIADOS porque el Presidente Joe Biden quiere hablar con ellos por teléfono para luego caer en un orgasmo diplomático cuando anuncian orgullosos, jolgoriosos, que Biden vendrá de visita a México. ¡Oh, deleite supremo!, ¡Biden viene a vernos! ¡Nos quiere, sí nos quiere, es verdad!, ¡qué felicidad!

¿Y dónde quedó el discurso de las “hegemonías”, del “colonialismo”, de que “no permitiremos jamás que pisoteen nuestra soberanía”? No nos malentiendan, estimados amigos, por supuesto que es del mejor interés de México y de los mexicanos llevarla bien con Estados Unidos. Lo que afirmamos es que esta idea debe ser PERMANENTE, y que no puede ser un calcetín que se quita y se pone de acuerdo al interés momentáneo.

Sólo se puede ser íntegros y CONGRUENTES adoptando UNA postura a la vez. Nos vemos muy mal, convenencieros, cuando un día, como veletas, nos acomodamos al viento del sur, y al otro, al viento del norte, según le convenga al Tlatoani en turno.

Parte de ser congruente es ser consistente en las posturas diplomáticas: o se está con Dios o con el diablo, pero no se puede alabar a los dos al mismo tiempo. ¡Deberían de meter esa idea en su plan piloto! (Manuel J. Jáuregui, Reforma, Opinión,p.8)

Galindo Eterno camino

caricatura

(Galindo, El Universal, Opinión, p.21)