Opinión Migración 210421

El vaivén de las encuestas

Si bien es cierto que en Palacio Nacional preocupa más ganar la mayoría en la Cámara de Diputados que las 15 gubernaturas en juego, existen focos rojos en el primer círculo presidencial por el vaivén de las encuestas en al menos ocho estados, en los que está en riesgo el triunfo de los candidatos de Morena.

A dos semanas de que arrancaron formalmente las campañas, áreas de análisis de riesgo en el gobierno federal y algunos estados concluyen que, hasta hoy, el partido en el poder tiene garantizada la victoria en sólo cinco entidades: Baja California, Sinaloa, Nayarit, Colima y Zacatecas.

En Guerrero y Michoacán todavía no pueden echar las campanas al vuelo, porque a pesar de que las encuestas favorecen a Félix Salgado y a Raúl Morón, la victoria depende de que el Tribunal Electoral les devuelva las candidaturas.

Este tema en particular ha generado cierto recelo en otros abanderados, porque perciben que su dirigencia nacional ha concentrado más esfuerzos en la defensa de esas dos plazas, descuidando otras que incluso llegaron a darse por ganadas.

Por ejemplo: en Tlaxcala y Campeche, que se daban por ganados antes de las campañas, hoy se perciben como entidades en las que se ha cerrado la brecha y sus candidatas, Lorena Cuéllar y Layda Sansores, tienen que reforzar su estrategia para ampliar la ventaja.

Las entidades que de plano dan por perdidas, a mes y medio de los comicios, son Baja California Sur, con Víctor Castro; Nuevo León, con Clara Luz Flores; San Luis Potosí, con Mónica Rangel, y Querétaro, con Celia Maya.

En todos los casos, el análisis fue elaborado con un cruce de las encuestas de los propios candidatos, el gobierno federal y diversos medios de comunicación, después del arranque de las campañas, por lo que en algunas entidades creen fervientemente que todavía hay tiempo para remontar.

En donde también se va a poner interesante la contienda es en Benito Juárez (Cancún), debido a que las encuestas ponen a la alcaldesa con licencia Mara Lezama, con 21% de la intención del voto, contra 12% de Jesús Pool Moo, del PAN y PRD, pero todo se le puede descomponer a Lezama por las recientes acusaciones de corrupción inmobiliaria en contra del partido que la abandera, el Verde Ecologista.

El Instituto Nacional de Migración, que depende de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez, rechazó el ingreso a México mil 893 personas extranjeras, durante 2020 y los tres primeros meses del 2021.  La deportación de migrantes originarios de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Cuba, EU, China, Ecuador, Perú y Colombia tuvo lugar debido a que tenían antecedentes por delitos cometidos dentro o fuera del país, como agresiones sexuales, drogas, robo, homicidio, falsificación y portación de armas prohibidas, entre otros.

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Si tu experimento necesita una encuesta, hubiera sido necesario hacer un experimento mejor”. (Alfredo González Castro, El Heraldo de México, País, p.5)

Estrictamente personal / Relación rota

La relación entre los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden está rota, salvo para aquello que está en la agenda prioritaria del jefe de la Casa Blanca: migración y seguridad. La radicalización de López Obrador con Biden tuvo consecuencias y los deshidrataron de información. No tiene idea alguna el gobierno mexicano sobre los detalles de la anunciada visita de la vicepresidenta Kamala Harris a México, y cuando surgió el nombre de Ken Salazar como posible embajador de Estados Unidos en México, se enteraron por la prensa. No hay acuerdos, ni la relación entre los dos países ha mostrado avance alguno.

López Obrador le instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, que creara un grupo de trabajo para seguir las acciones del gobierno de Biden, y enterarse, cuando menos de fuentes abiertas como la prensa, de lo que está haciendo o pensando. La falta de información y contactos con Washington se acentúa porque el embajador Esteban Moctezuma está totalmente perdido, sin relación alguna con nadie en esa capital, en espera de que le programen la entrega de cartas credenciales. López Obrador quiere el monitoreo para aprovechar la coyuntura y poder montarse en los temas de Biden, para aparentar fluidez en la relación.

El Presidente auténticamente, de acuerdo con funcionarios, no entiende lo que está pasando, aunque es una continuidad del epílogo de la relación con la administración Trump, cuando como respuesta a la amenaza de expulsar a todos los agentes de la DEA como reacción a la detención del general Salvador Cienfuegos, el entonces embajador Christopher Landau cortó todos los enlaces. Ninguno de ellos se ha restablecido, y los únicos contactos que ha activado el nuevo gobierno de Biden han sido para plantear los temas de la agenda de la Casa Blanca: migración y cambio climático.

López Obrador no ha dado muestras de entender a cabalidad el momento por el que atraviesa la relación bilateral, y no podía haber escogido peor manera de montarse en los temas de Biden aprovechando la coyuntura de la Cumbre Climática programada para este jueves, que mezclar los fundamentos de ese encuentro, la agenda y los objetivos, con la migración. Biden convocó a 40 líderes para esta reunión virtual, pero López Obrador la ha manejado ante la opinión pública mexicana como si fuera una relación bilateral donde habrá un diálogo específico entre ellos.

En ese sentido, López Obrador anticipó que le plantearía un plan migratorio, combinado con su programa social Sembrando Vida, lo que no tiene ningún sentido lógico ni práctico. La Casa Blanca dio a conocer la semana pasada los seis puntos de la agenda de la Cumbre Climática donde la migración no existe. Peor aún, la propuesta de López Obrador pide visas de trabajadores agrícolas para centroamericanos a los tres años de estar sembrando árboles en sus países, y un plan para que se les dé residencia en Estados Unidos en tres años más.

Lo que busca, dijo López Obrador, es plantearle un ordenamiento a su política migratoria, lo cual, al ser un tema doméstico, es una intromisión en asuntos internos, que dice repetidamente el Presidente que no hace, y absolutamente innecesario al estar fuera del contexto de la Cumbre esta sugerencia. La agenda de la reunión global no habla de programas asistenciales, sino de inversiones del sector privado –que le dan urticaria a López Obrador–, transferencia de tecnología para reducir las emisiones y adaptarse al cambio climático –innovaciones contra las que está abiertamente el Presidente mexicano–, y el compromiso de mantener un límite máximo de calentamiento de 1.5 grados centígrados.

No se sabe a ciencia cierta qué es lo que entiende López Obrador por calentamiento global, porque lo único que conecta sus anuncios con la Cumbre Climática, aunque en modo antagónico con la meta del tope al calentamiento, es su ofrecimiento de no exportar más petróleo –citó la cifra de 3.4 millones de barriles diarios, que no se producen desde el primer lustro de este siglo– y de producir 2 millones de barriles diarios –de 1.7 que se producen ahora, en contraposición a la reducción acordada por el resto de los países petroleros–.

Su racional es inexplicable porque el cambio climático no tiene que ver con exportaciones, sino con la producción de combustóleos. Para efectos prácticos, ofreció incrementar la producción de energías sucias, sin apostar por energías limpias. López Obrador no entiende nada, ni va a entender.

Temas que debería saber, los desconoce, como cuestionar por qué la migración no fue incluida en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte –donde sólo se habla de productos–, o lamenta lo que no pensó en su momento, como haber callado o soslayado el tema cuando le consultaron sobre la negociación en el T-MEC.

Plantear su programa social y la inmigración por ignorancia, ingenuidad o necedad en una Cumbre Climática global que no está diseñada para ello, va a lograr que se rían de él en el mundo, donde si en efecto lo plantea –como seguramente lo hará–, mostrará lo desconectado que está de los desafíos colectivos y que frente a temas específicos con propuestas puntuales, responde, como lo ha dejado ver hasta ahora, con iniciativas voluntaristas e inconexas con los puntos de la agenda propuesta por Biden.

En el mundo no conocen seguramente la mecánica de la mente de López Obrador, y cada líder lo valorará en función de su actuar y articular, lo cual difícilmente le importará al Presidente, salvo en el caso de Biden, con quien decidió una estrategia de radicalización creciente y que ahora, por las nuevas acciones emprendidas para entender qué está sucediendo en la relación bilateral, parece querer modificar. No logrará mucho sugiriéndole qué hacer con la política migratoria y sin hacer nada por el medio ambiente, pero lo que revelan sus acciones es que ya se dio cuenta que algo no anda nada bien con Biden, y como en el paradigma de la rana, está preocupado. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p.36)

De tal árbol, tal astilla

El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que este jueves durante la Cumbre de Líderes Climáticos le propondrá a su homólogo Joe Biden la ampliación a Centroamérica del programa Sembrando Vida como una medida para frenar el flujo migratorio de los países del Triangulo Norte.

Pedirá que este programa se contemple dentro del TMEC y que se establezca un acuerdo regional que dé visas de trabajo y eventualmente la nacionalidad estadounidense a los migrantes que participen en el programa. En la lógica de la 4T, esta petición parece perfectamente viable. Sin embargo, demuestra la poca sensibilidad para entender lo que ocurre en la política de Estados Unidos.

Esta propuesta tiene varios problemas. El presidente contradice una vez más el principio de la no intervención. Demandar que el gobierno estadounidense otorgue visas de trabajo y la ciudadanía a migrantes es, en términos de la 4T, intervenir en los asuntos internos de otro país. No tienen nada de malo pedir algo a cambio de otra cosa, se llama diplomacia, pero el presidente no debe utilizar los principios de política exterior a su conveniencia. Lo que es cierto es que la crisis política y migratoria por la que a traviesa la Casa Blanca le abre una oportunidad a México para pedir algo a cambio de frenar el flujo migratorio. Sembrando Vida no es la opción.

Sembrar árboles se tarda años en dar frutos y en muchos casos ha generado desforestación. Muchos árboles no sobreviven por falta de agua o demasiado sol. Según el Instituto de Recursos Mundiales, el programa causó una pérdida de 73 mil hectáreas de cobertura forestal en 2019.

Los republicanos en el Senado se opondrán a la propuesta. No han aprobado la reforma migratoria que presentó Biden ante el Congreso en gran medida porque no quieren ofrecer protecciones legales a millones de inmigrantes indocumentados. Tomando en cuenta que hay elecciones intermedias el próximo año, los republicanos harán todo lo posible por continuar con la política de Trump y se aprovecharán del creciente numero de migrantes en la frontera para argumentar que la crisis es culpa de los demócratas y de la Casa Blanca.

Aunado a esto, Sembrando Vida no resuelve los problemas estructurales que busca solucionar el gobierno de Biden en la región: la violencia, la corrupción y la pobreza. La reforma migratoria que está estancada en el Congreso destina 4 mil millones de dólares a Centroamérica durante los próximos cuatro años. Si los republicanos no han querido aprobarla, menos lo harán si esos recursos se traducirán en otorgar la ciudadanía a mas indocumentados. Con la propuesta, AMLO le complica el panorama político a Biden.

Es irónico que AMLO haya escogido la Cumbre para revelarle la noticia a Biden, en particular porque si algo debe de preocuparle al mandatario mexicano es su pésimo actuar ante la lucha contra el cambio climático. Ha favorecido a las energías sucias, fortaleciendo a PEMEX, rechazando proyectos privados de energías sustentables y violando contratos del gobierno con empresas cuando se aprobaron las reformas energéticas en el Congreso mexicano. Está construyendo una refinería de petróleo en un bosque de manglares y el Tren Maya en una selva tropical. México se ha unido a Rusia y a Brasil, fallando en sus compromisos climáticos del Acuerdo de París antes de la cumbre COP26 este otoño. Es decir, México no tiene la credibilidad para hacer exigencias o presentar propuestas ante 40 mandatarios mundiales sobre cambio climático cuando ni siquiera puede poner orden en su propia casa. (Lila Abed, El Heraldo de México, Editorial, p.16)

172 mil 332 dramas

La migración ha dejado de ser solo un reto, para convertirse en un drama. Uno que, sabemos, en marzo pasado tuvo más de 170 mil rostros. Ese es el número de personas interceptadas por las autoridades estadounidenses en su intento por cruzar la frontera. Un número que ilustra una problemática que no se resuelve con más policías, menos con muros. La cifra apenas permite dimensionar ante qué estamos, porque hablamos de quienes fueron detenidos en su intento. Cientos o quizá miles más, lograron llegar y quedarse en suelo norteamericano.

Importa el dato, pero importan más los por qués. Las 172 mil 332 personas, con nombre y apellido, no son solo una cifra. El que esa cifra refleje la mayor cantidad de hombres y mujeres, niños y niñas, interceptadas, desde hace décadas, desde hace 20 años, retrata el horror del que huyen. Son miles de familias dejándolo todo, jugándose la vida por encontrar una al norte del río Bravo.

Las detenciones totales reflejan un número “inflado” por la alta reincidencia resultado del Título 42 (un mandato que permite que las personas que lleguen irregularmente sean inmediatamente devueltas a México sin opción a pedir asilo ni a ser procesados dentro de las leyes migratorias estadounidenses alegando que son un peligro para la salud pública): el 28 por ciento del total de detenciones en marzo fueron reincidentes. Personas que una y otra vez intentan cruzar.

99 mil 659 de esas detenciones son adultos viajando solos que están siendo expulsados a través del Título 42. Los cruces reincidentes se concentran en este grupo, por lo que la tasa de reincidencia de adultos es probablemente mucho más alta que el 28 por ciento.

53 mil 782, son de individuos en grupos familiares, lo que representa un aumento de aproximadamente 20 mil en comparación con febrero pasado. Es un aumento, pero no tan alto como en 2019, cuando se registró un máximo mensual de alrededor de 90 mil personas en grupos familiares.

Menos de un tercio de las familias (17 mil 345) están siendo expulsadas bajo el Título 42, las otras (36 mil 278) están siendo liberadas con avisos para comparecer ante el tribunal o con registros de registro después de que se fotografía y se toman las huellas digitales de los padres.

18 mil 890 menores no acompañados, es el número más alto registrado y un fuerte aumento frente a febrero. Los niños y niñas no acompañados son poco más del 10% de los casos.

Cuando se combinan los menores no acompañados y las familias, su número no se acerca al pico observado en 2019, pero sí estamos ante un número de detenciones comparable a aumentos pasados recientes.

La crisis migratoria, porque lo es en ambos lados de la frontera, requiere soluciones regionales. EU y México vamos juntos en esta, pero también los países centroamericanos, los principales expulsores de migrantes. Pocos abandonan familia, orígenes, tradiciones, por gusto. Lo hacen por supervivencia; huyendo de la pobreza, la violencia y la marginación. Por eso hay que ir a las causas, a la raíz, generar prosperidad en cada nación, sí, pero también alinear la legislación. De otra forma, estamos apenas ante la punta del iceberg de una crisis migratoria de pronóstico reservado. (Manuel López San Martín, El Heraldo de México, País, p.8)

SCT: un subsecretario en funciones de secretario

APRETÓN DE BIDEN

Los gobernadores del sur ya se cansaron.

Son quienes más sufren los embates de los migrantes y, para colmo, el Gobierno de Joe Biden aprieta más cada día.

Por eso se reunieron ayer con el Presidente y le pidieron aclarar muchas cosas y, sobre todo, liberar recursos.

Las naciones centroamericanas, sobre todo el triángulo Guatemala, El Salvador y Honduras, necesitan los recursos congelados en el Banco del Bienestar.

Por anuncios oficiales y promesas de apoyo de México y Estados Unidos no ha parado, pero sí por falta de materialización de ayuda coordinada por el canciller Marcelo Ebrard.

Bueno, en realidad de su cuñada Viviana Bueso Asfura, cuyo desempeño ha sido criticado por personajes calificados como el embajador Agustín Gutiérrez Canet.

Los gobernadores claman por mayor atención social a un problema cuyo descuido puede generar un conflicto mayúsculo.

La crisis humanitaria pasaría de la frontera norte al sur, justo como Donald Trump y Joe Biden han recorrido la vigilancia militar.

En ese esfuerzo están los gobernadores Rutilio Escandón (Chiapas), Adán Augusto López (Tabasco) y Carlos Joaquín (Quintana Roo).

Los más afectados pero no los únicos. (José Ureña, 24 Horas, México, p.5)

AMLO, el ambientalista

El presidente López Obrador está convocado para asistir mañana de forma virtual a la Cumbre Climática organizada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, junto con otros 39 jefes de Estado. Biden ha sido claro desde que ganó la presidencia en la importancia de revertir el daño al combate al calentamiento global que se dio durante la presidencia de Donald Trump.

Por ello, su primer anuncio apenas llegó a la Casa Blanca, fue el del regreso de EU al Acuerdo Climático de Paris. Fuera del rescate económico ante la pandemia, su otro gran anuncio ha sido el plan de infraestructura que está enfocado en acelerar el proceso para que la economía estadounidense sea verde y las emisiones de CO2 sean 50 por ciento por debajo de las que se emitían en 2005.

En el plan de infraestructura de Biden me sorprendió que busca, entre otras cosas, reemplazar todas las tuberías de agua del país para que estén libres de plomo. Eso es ayudar a la economía, ya que implicará una inversión de 45 mil millones de dólares, y además a la salud porque es bien sabido el daño que ocasiona el plomo del agua en los humanos.

El plan que el presidente de México presentará en esta cumbre va enfocado a la migración utilizando el programa Sembrando Vida que López Obrador considera el sello de su preocupación por el medio ambiente.

Este programa ha demostrado ser un completo fracaso. Lejos de ser la panacea que el presidente presume, mediante el cual se están plantando mil millones de árboles frutales y maderables a cambio de 4 mil 500 pesos, Sembrando Vida está generando deforestación.

Como los campesinos deben plantar las semillas que reciben como parte del programa para poder recibir los 4 mil 500 pesos, lo que están haciendo es talar y quemar sus tierras para poder tener en donde plantar los árboles. Pero el programa no se preocupa por saber qué árbol es apto para cada lugar. Entregan semillas; piden que las planten y listo. Si después mueren más de la mitad, eso ya no importa.

Según imágenes satelitales recolectadas por el Instituto de Recursos Mundiales, el programa generó una deforestación de casi 80 mil hectáreas en su primer año. Así lo publicó el Instituto en su Análisis de los impactos en las coberturas forestales y potencial de mitigación de las parcelas del programa Sembrando Vida implementadas en 2019.

Pues este programa, con todo y sus fracasos, es la gran propuesta con la que llegará mañana AMLO a la Cumbre Climática. Ahí no solo va a presumir que Sembrando Vida es un éxito. Va a solicitar que el programa se expanda a Guatemala, Honduras y El Salvador y que esta ampliación la pague el gobierno de EU para generar empleos y combatir la migración. Además AMLO quiere que quienes se adhieran en Centroamérica al programa puedan, al cabo de 3 años de trabajo, nacionalizarse estadounidenses si así lo desean.

No puedo imaginar la cara de Biden al escuchar esta propuesta de AMLO, el presidente que no lo quiso felicitar cuando ganó la elección de noviembre para no intervenir en los asuntos internos de Estados Unidos.

El récord de México en materia de Medio Ambiente está manchado también por los asesinatos de activistas ambientalistas. Ya van cinco asesinatos en lo que va del año. El más reciente fue el 28 de marzo cuando fue asesinado en Oaxaca el activista ambientalista Jaime Jiménez Ruiz, quien se oponía a la construcción de proyectos hidroeléctricos en Río Verde. Todos estos asesinatos están impunes.

Pero AMLO quiere darle instrucciones sobre migración a Biden. AMLO, el ambientalista. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Nación, p.2)

Vacunarse en Estados Unidos

Tiene razón el maestro Enrique Quintana: el ritmo de vacunación en México se ha acelerado, pero la proporción de la población realmente inmunizada sigue siendo muy baja y los riesgos de un rebrote persisten.

Afortunadamente los adultos mayores tienen al menos, una dosis; y los médicos en la primera línea de Covid-19 en el sector público ya están inoculados, pero desgraciadamente los privados fueron olvidados.

Tres médicos muy queridos de este reportero se vieron obligados a viajar a  Estados Unidos para recibir el tan ansiado biológico. Se inscribieron en una plataforma como especialistas de salud, y nunca mintieron: dejaron asentado que nacieron y viven en México, y se identificaron con la credencial de elector (INE) el día que se presentaron a recibir las dos inyecciones.

Nunca pararon de dar consulta y mucho menos de salvar vidas en los quirófanos. Pasan visita a los cuartos de hospital, también todos los días. No revelo sus nombres, porque nunca les consulté que los tomaría como ejemplo de cómo centenas de miles de mexicanos se están vacunando en Texas, California, Nevada, Arizona y otros estados de la Unión Americana.

Allá uno puede recibir la vacuna de la manera más sencilla, y tiene una lógica elemental para las autoridades que la ofrecen sin requisito alguno: ven y gasta. La reactivación económica con el “turismo de la vacuna” dejará centenas de millones de dólares, en beneficio de la sociedad, que por cierto, fue vacunada antes de ofrecérsela a los inmigrantes indocumentados, y visitantes.

Boleto de avión, renta de auto, noches de hotel, desayunos, comidas, cenas, propinas, y algo de souvenirs para recordar el periplo médico, logran que muchos dólares salpiquen a distintos sectores de servicios, que estuvieron cerrados por motivo de la pandemia.

Que nadie se engañe: la forma en que se distribuyen actualmente las vacunas supone un muy grave peligro para la salud pública global. Los países más ricos han comprado ya la mayor cantidad que se producirán este año, mientras los más pobres no tendrán dosis para administrar, incluso, ni una sola inyección a sus sociedades más vulnerables.

Según la universidad de Duke, después de divulgar un estudio sobre la distribución de las vacunas, asegura que cerca de 90% de los habitantes en casi 70 países de bajos ingresos tendrán nulas posibilidades de vacunarse contra el Covid-19, en 2021. Mientras naciones como Canadá, ya han comprado suficientes dosis para vacunar hasta cinco veces a su población.

Y advierten los especialistas de Duke: de continuar como va el actual sistema de distribución, el virus podría seguir mutando, hacer inefectivas las actuales vacunas, además de producir consecuencias económicas, políticas y morales devastadoras.

En México, al viernes 16 de abril se habían recibido 18 millones, 891 mil 665 dosis de vacunas, según el reporte del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, quien es considerado a nivel mundial un funcionario que ha realizado una buena “diplomacia de las vacunas”. Pero claro, aún las cifras son insuficientes para un país de 130 millones de habitantes.

Al principio había temor y pudor. ¿Me quitarán la visa? Preguntaban mexicanos que planeaban su viaje a Estados Unidos para vacunarse, pero después de decenas de experiencias positivas, hoy es muy común este paseo médico. Y repito, hasta lo promueven las mismas autoridades de los estados citados, que reciben con gran gusto a familias enteras o grupos de amigos, que dejan algo de dinero -muy bien recibido- en estos tiempos.

¿Es ético irse a vacunar a Estados Unidos? Miles de ya inoculados, mayores de 18 años, aseguran que sí, porque no saben cuando les tocaría en México. ¿Los médicos del sector privado que han viajado hicieron lo correcto? Claro que sí, responden. ¡Imagínate, podríamos estar entre la vida y la muerte quizá otros 365 días, sin recibir el químico! Mientras el Presidente prefiere vacunar a los maestros (y nos pide que nos aguantemos, mientras nos la rifamos todos los días).

Los estadounidenses nos reciben con los brazos abiertos, porque dejamos dinero, les sobran las vacunas y a nosotros nos urgen. ¿A usted le parece buena opción hacer este gasto? ¿Invertirá en su salud viajando a la Unión Americana, lector de clase media? (Gustavo Renteria, 24 Horas, Estados, p.13)