1 Temple. La presidenta Claudia Sheinbaum llama a la prudencia y unidad nacional frente al anuncio de aranceles de Donald Trump. Explica que el T-MEC sigue vigente y las consultas para su revisión están programadas para 2026, por lo que no hay razón para alarmarse de forma prematura. Su llamado a la serenidad busca un enfoque estratégico, evitar especulaciones y fortalecer el diálogo con EU. Respecto al programa Quédate en México, prioriza una gestión humanitaria, repatriando a migrantes con respeto a sus derechos. Sheinbaum apuesta por una conducción reflexiva y sensata. ¿Precipitarse? ¿Como para qué?
2 Unidad. La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, presidenta de la Conago, junto a mandatarios como Samuel García y Evelyn Salgado, firmaron un desplegado que reafirma el compromiso con la soberanía y el bienestar de los mexicanos. En un momento de desafíos internacionales, la Conago subraya la importancia de la unidad nacional, destacando programas como México te Abraza, para garantizar un retorno digno y respetuoso de los connacionales migrantes. Bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum se demuestra que México es fuerte porque su gente y sus gobiernos trabajan por un futuro común. Bien hecho.
3 Solidaridad teatral. El diputado federal Pedro Haces Barba aseguró que Morena “cierra filas” con la presidenta Claudia Sheinbaum frente a los decretos de Donald Trump. Acompañado por Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, desplegaron este show de solidaridad simbólica, más útil para redes sociales que para resolver algo. ¿De verdad creen que las declaraciones de apoyo, el “no está sola”, harán retroceder a Trump? Lo único que queda claro es que, en la 4T, cualquier excusa es buena para subirse al tren del apapacho mutuo para ganarse la simpatía presidencial. ¿Sirve de algo?
4 Migración protegida. Con su característico enfoque de coordinación, la presidenta Claudia Sheinbaum reunió a piezas clave de su gabinete para abordar el desafío del retorno masivo de migrantes. Francisco Garduño, titular del INM, y Sergio Salomón Céspedes, su próximo relevo, lideraron el análisis sobre flujos migratorios. Luz Elena González (Energía) y Edna Vega (Sedatu) plantearon estrategias para garantizar acceso a programas sociales, mientras Octavio Romero (Infonavit) y Martí Batres (ISSSTE) fortalecieron planes de inclusión. Sólo queda por ver si las acciones estarán a la altura de las expectativas. Échenle ganas.
5 Ciudad segura. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó una estrategia integral para combatir el robo de motocicletas y vehículos automotores, además de autopartes, en la Ciudad de México. Acompañada por Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana, y Edna Vega, titular de la Sedatu, se delinearon acciones enfocadas en la desarticulación de bandas criminales y la promoción de la prevención del delito. Este esfuerzo conjunto refleja el compromiso para enfrentar a la delincuencia y proteger a la ciudadanía. Ya es tiempo de ponerle un alto a este jugoso mercado. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
La presidenta Sheinbaum se muestra más interesada en continuar la guerra contra el Poder Judicial que en articular una sólida estrategia frente a las amenazas que Donald Trump ya comenzó a cumplir.
Desde el puerto de entrada Hidalgo (Texas, cercano a McAllen), la reportera Liliana Padilla reportó ayer con Samuel Cuervo en MILENIO Televisión que arribaron a Reynosa los primeros repatriados procedentes de centros de detención de migrantes (y centenares de otros expulsados llegaron a Matamoros, también en Tamaulipas).
Pero mientras que Trump parece haber cuidado especialmente sus órdenes ejecutivas antimigratorias para que nadie se las eche abajo, en México ni siquiera se tiene una conducción definida en el desprestigiado Instituto Nacional de Migración: Sergio Salomón Céspedes quién sabe a qué se dedique, pese a que Sheinbaum anunció en octubre que el ex gobernador de Puebla relevaría en diciembre a Francisco Garduño Yáñez, quien continúa en funciones.
CNN averiguó que Trump hizo cambios medulares de personal en el Departamento de Justicia:
“La Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración supervisa el sistema de tribunales de inmigración de EU, donde los jueces deciden si los inmigrantes pueden permanecer en el país o ser deportados. Las remociones, que apuntaron a servidores públicos de carrera que han estado en la agencia durante varios años, desataron preguntas sobre si estaban permitidas bajo las reglas dictadas por la Oficina de Administración de Personal e ilustraron el empuje de la administración de Trump por poner a funcionarios que estén alineados con su visión política…”.
Entre tanto Sheinbaum, en lugar de enfocarse en el diálogo institucional para resolver la crisis constitucional que tanto afecta la confianza en el país, se ocupó de desvirtuar la naturaleza del encuentro que solicitaron y obtuvieron ministros de la Suprema Corte con su consejera Jurídica y la secretaria de Gobernación.
De la reunión, la Presidenta afirmó el viernes que lo que querían era “pedir más presupuesto”, lo cual es insidioso y nutre una narrativa polarizadora porque lo solicitado fue que los recortes presupuestales al Consejo de la Judicatura no afectaran, como se prometió, pero se incumplió, a centenares de trabajadores.
Las prioridades presidenciales preocupan, sobre todo cuando el panorama internacional exige una postura firme y coordinada del Estado mexicano ante los dichos y los hechos incendiarios de Trump y sus posibles repercusiones en el comercio, la migración y la seguridad.
Se requiere un gobierno concentrado en defender los intereses nacionales y no peleado con otro de los poderes de la República.
De manera despectiva, Sheinbaum dijo también:
“La Corte, una vez más, o la presidenta de la Corte y algunos ministros, están actuando en contra de la reforma que fue decidida por el pueblo de México…”.
¿Pues qué mentiras le reportaron la secretaria Rosa Icela Rodríguez y la consejera Ernestina Godoy…? (Carlos Marín, Milenio, Política, p. 7)
Donald Trump quiere reinstaurar Quédate en México, pero con toda razón Claudia Sheinbaum lo rechaza.
En enero de 2019, Trump inició el programa Quédate en México con la anuencia de Andrés Manuel López Obrador, bajo la amenaza del cierre de la frontera.
Por mucho que ahora el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, diga que López Obrador se opuso a Quédate en México, la verdad es otra.
El 15 de noviembre de 2018, en una reunión secreta con Mike Pompeo en Houston, el designado secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aceptó Quédate en México con la anuencia de AMLO, a cambio de nada.
El exsecretario de Estado reveló en su libro “Nunca cedas ni una pulgada” cómo Ebrard cedió sin obtener algo a favor de México. Incluso Ebrard le pidió a Pompeo encubrir el pacto como un acto unilateral de los estadounidenses (Never give an inch, p.168 y 169).
“El plan de Ebrard era simple: México aceptaría, de manera privada, permitir a Estados Unidos regresar a casi todos los migrantes solicitantes de asilo que transitaban de México a Estados Unidos. Su especial petición fue ésta: no firmaría nada, y no habría ningún anuncio público de este plan”, escribió.
Pero Pompeo insistió en que algo habría que anunciar. Entonces se acordó elaborar dos documentos: por un lado, uno para el público sobre cómo México llevaría a la práctica el plan con la promesa de Estados Unidos de brindar apoyo (que nunca llegó). Por el otro, un documento privado dejando claro que México “no objetaría” a Estados Unidos el retorno de los solicitantes de asilo.
Una medida unilateral de jure se convirtió de facto en un acuerdo bilateral. Se creó un precedente legal por la cesión de Ebrard que Trump jamás va a perdonar.
Ante la inminente crisis, resulta injustificable la ausencia de funcionarios designados por la presidenta Sheinbaum en el área migratoria y en la SRE.
El exgobernador de Puebla, Sergio Salomón, aún no toma posesión del cargo de Comisionado del Instituto Nacional de Migración, mientras que sigue al frente Francisco Garduño.
La exsecretaria de Economía, Tatiana Clouthier, tampoco ha asumido el cargo de titular del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, mientras funge una encargada interina del despacho.
El Consulado General de México en Miami careció de cabeza durante la campaña de Trump en Mar-a-Lago, desperdiciada oportunidad para establecer puentes con sus asesores.
La SRE desde un principio debió incrementar los recursos presupuestales para la labor de protección consular en el 2025, que en mala hora soslayó.
Las medidas anunciadas por el secretario de la Fuente son insuficientes para atender la crisis humanitaria. No reforzó a los 53 consulados con más recursos humanos y materiales.
La diplomacia mexicana está ausente en Washington. Urge a la presidenta designar a un Embajador capaz de proyectar la voz de su gobierno.
La relación con Estados Unidos no puede seguir en manos de un novato como Roberto Velasco, ayudante de Ebrard en el sexenio pasado.
Tanto la Coordinación de Consulados de la SRE como el Consulado General en Nueva York siguen vacantes, después de la renuncia de Jorge Islas.
Mal comienzo para lo que ya llegó. (Agustín Gutiérrez Canet, El Universal, Opinión, p. A16)
Ayer se registró el primer incidente de los muchos que previsiblemente habrá en las ciudades fronterizas mexicanas con los numerosos grupos de migrantes que tratan de pasar, al costo que sea, a Estados Unidos.
Un grupo de migrantes estacionados en Ciudad Juárez rompió el cerco militar impuesto por la Guardia Nacional y cruzaron hacia el puesto de control de El Paso, Texas, en donde fueron retenidos.
México no cuenta con un censo preciso sobre el número de migrantes establecidos en territorio nacional, a la espera de cruzar la frontera norte.
Y no se sabe, porque el Instituto Nacional de Migración (INM) dejó de cumplir con su tarea desde hace años; se dedicó a perseguir a unos pocos migrantes pero, ya sea por incapacidad o por conveniencia, dejaron pasar a decenas de miles sin documentos.
Hoy mismo hay una caravana que salió de Tapachula el lunes pasado rumbo a la frontera norte, sin que haya medidas para impedirlo.
El Gobierno de México también desmanteló la Comar (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados), que depende de la Secretaría de Gobernación, al reducir su presupuesto al mínimo y quedarse solo con el personal operativo para sacar copias y apagar la luz de las oficinas.
No existe una infraestructura gubernamental para atender el fenómeno migratorio, mucho menos para solventar los problemas sociales que derivarán de las repatriaciones masivas ordenadas por Trump.
Bueno, cómo estará el asunto que hasta el hoy director del INM, Francisco Garduño, a quien “se le quemaron’’ 40 migrantes, pidió “deconstruir’’, o sea destruir para reconstruir, al Instituto.
Y mientras el gobierno se inventa programas clientelares para hacer como que hace en defensa de los mexicanos que serán deportados, el exgobernador de Puebla y supuesto nuevo director del INM, Sergio Salomón Céspedes, sigue sin aparecer.
Igual ya se dio cuenta del problema y decidió enfermarse por tiempo indefinido.
Salomón Céspedes es uno de esos exgobernadores con reintegro que fueron premiados por su disciplina partidista en la elección presidencial pasada, aunque de migración no conozca ni la definición.
En esas andamos. (Adrián Trejo, 24 Horas, México, p. 7)
Dentro del equipo de la Presidenta existe una postura que explicaría la forma en que Claudia Sheinbaum ha respondido serena al presidente naranja.
Aunque Donald Trump no tiene un contrapeso internacional y lo sabe, por eso desde el primer día en el gobierno mostró una posición autoritaria e intransigente hacia distintos países, sí tiene uno interno y muy poderoso: los poderes fácticos que se han fortalecido con la mano de obra migrante.
Pero además de los poderosos que requieren de ese trabajo, están los propios trabajadores que han comenzado a organizarse, y que incluso mostrarán su fuerza en una manifestación a la que se está convocando para el 30 de enero en Washington; la principal exigencia será que se mantenga la aseguranza médica a los migrantes sin documentos.
En su arranque, Trump no sólo puso fin al uso de la aplicación CBP One para hacer citas para solicitar el ingreso a EU; adelantó la declaración de emergencia nacional en la frontera para activar el uso de recursos y personal del Pentágono para evitar el paso sin documentos al territorio estadounidense; y suspendió las páginas Web en español de la Casa Blanca… Pero conoce el peso de los migrantes en la economía estadounidense.
Por ejemplo, son responsables del 88 por ciento del crecimiento de la fuerza laboral; tan sólo en el caso de los mexicanos, hay 6.9 millones trabajando en Estados Unidos. Deportar de golpe a todos los mexicanos que laboran en ese país resultaría en un desplome de entre 500 mil millones y un billón de dólares, lo que representa entre 2 y 3 por ciento del PIB de Estados Unidos.
Y más allá del peso de los migrantes, el tema de los aranceles también es, como se dice en México, darse un balazo en el pie, pues entraríamos en un círculo vicioso que afectaría finalmente a los consumidores estadounidenses.
Por lo pronto, el Gobierno mexicano presentó y explicó las medidas para recibir a nuestros paisanos que sean deportados con albergues, centros de atención, autobuses y alimentos, y apuesta a que el contrapeso interno funcione.
#LoboSapiensSapiens
Garduño no se quiere ir
Dentro del gobierno de Sheinbaum hay quienes no saben cómo sacar del cargo a Francisco Garduño Yáñez. Para ellos es un lastre del que tienen que prescindir, porque hace más daño de lo que aporta.
Su sustituto, Sergio Salomón Céspedes, ya fue nombrado, pero no ha asumido. De hecho, hasta fue presentado ante los cónsules y embajadores por el canciller, Juan Ramón de la Fuente, en los primeros días de enero como el titular designado por la Presidenta… pero Francisco Garduño, quien enfrenta un proceso legal por la muerte de 40 migrantes en una estación migratoria de Ciudad Juárez, se ha aferrado y no se quiere ir.
¿Por qué? Según sus palabras, porque a él le dijo el expresidente Andrés Manuel López Obrador que no deje el cargo, y que si tienen alguna duda, que le vayan a preguntar. Es poco creíble que le haya dicho AMLO eso, pero nadie quiere ir a preguntarle y por lo pronto permanece en el cargo… Además, aunque quisieran corroborar con el tabasqueño si es cierto o no, la verdad es que nadie lo ha visto, más que su familia. (Alberto González, 24 Horas, México, p. 5)
Resulta lógico que, de todas las decisiones adoptadas por Donald Trump en sus primeros días de gobierno, los mexicanos nos interesamos primordialmente por las que afectan a nuestro país. En las líneas que siguen haré lo que todos: tratar de entender lo que significan las medidas anunciadas por Trump en materia migratoria, de seguridad (cárteles mexicanos como organizaciones terroristas internacionales: FTO por sus siglas en inglés) y aranceles. Pero este proceder comprensible no debe cegarnos ante una de las características más pronunciadas y graves de Trump 2.0. Se trata, en su conjunto, de uno de los gobiernos más conservadores, o de extrema derecha, que hemos visto en Estados Unidos desde Reagan, y quizás incluso más que él. Estado de derecho, libertades públicas, derechos humanos, políticas públicas de apoyo a minorías secularmente discriminadas, tradiciones humanitarias y jurídicas: este es el Trump más peligroso, salvo para los que concuerdan con esa filosofía.
Escribí aquí hace un par de semanas, cuando ya era evidente la inminencia de la medida, que la clasificación de los cárteles como FTO no constituía la peor de las consecuencias de la llegada de Trump a la Casa Blanca. No encierra connotaciones extraterritoriales explícitas o directas; no faculta al ejecutivo norteamericano para realizar acciones que no efectúa ya; su alcance es principalmente interno, y simbólico. Puede contribuir al ambiente guerrero estadounidense al equiparar a los mexicanos que introducen fentanilo a Estados Unidos con los criminales de al-Qaeda el 11 de septiembre. Hasta allí.
El asunto migratorio es mucho más complejo. Involucra a distintos grupos de personas, que viven situaciones diferentes, y que requieren de respuestas múltiples por parte de las autoridades mexicanas. Por un lado, se encuentran los extranjeros ya presentes en México, o que llegarán en los próximos días, semanas o meses, y que ya solo podrán ingresar a Estados Unidos entre puntos fronterizos y sin papeles. Lo tendrán que hacer esquivando a la migra, pero también a las fuerzas armadas que Trump ya comenzó a desplegar a lo largo de la frontera, y a las autoridades locales que cooperarán con las federales para perseguir a indocumentados.
El gobierno de México deberá decidir si los legaliza o regulariza, si los deporta a sus países de origen, o si los sigue montando al infame carrusel de Francisco Garduño. En el caso de deportaciones, deberá resolver si le exige recursos a Estados Unidos para vuelos, transporte interno, apoyos al llegar a su destino, o sigue siendo muy macho y se niega a recibir fondos norteamericanos directamente (no a través de ACNUR o la OIM).
En el caso de los deportados no-mexicanos que Trump buscará enviar a México -es más barato y expedito que tratar de convencer a Maduro, o a Díaz-Canel, o a Ortega, o a Bukele, que los acepten- México enfrenta otra disyuntiva: recibirlos o rechazarlos. Es altamente probable que al igual que Peña Nieto y López Obrador, Sheinbaum no se halle en situación de negarse a admitirlos. La correlación de fuerzas es aplastante. Aunque Estados Unidos viole el principio fundamental del non-refoulement, y a pesar de que México no tiene ninguna obligación jurídica de aceptarlos, lo vamos a hacer. Se volverá a recurrir al eufemismo de Migration Protection Protocol (MPP) o Remain in Mexico para disimular, con las mismas mentiras de Ebrard y las mismas dizque justificaciones humanitarias de López Obrador, el estatuto de Tercer País Seguro de facto.
La situación de los mexicanos deportados es más sencilla, aunque no menos desgarradora. Huelga decir que serán recibidos, bien tratados por unos, extorsionados y estafados por otros, con familias separadas, con derechos y orgullo violentados en Estados Unidos, y con pocas esperanzas de volver a lo que en muchos casos ha sido su casa hace más de veinte años. Los consulados pueden ayudar en algo, pero al final de cuentas un mexicano sin papeles puede ser deportado sin mayores miramientos y no hay funcionario de protección que lo pueda evitar.
Los aranceles pertenecen aún al ámbito de lo desconocido. Pero sabemos algo. Será el primero de febrero cuando Trump decida si impone un arancel universal a todas las importaciones norteamericanas, un arancel de 10% adicional a los ya existentes a importaciones procedentes de China, y un arancel de 25% a todos o algunos productos exportados por México y Canadá. Dudo que no lo haga: sus amenazas solo son creíbles si algunas de ellas se cumplen. Y son muchas amenazas.
Una de las frases más preocupantes de los pronunciamientos de Trump el lunes radica en la solicitud de un informe, a ser entregado en abril, sobre “la participación de Estados Unidos” en el T-MEC y otros acuerdos comerciales. No tanto porque Washington puede salirse, sino porque ello implica casi seguramente una larga y tortuosa renegociación del tratado. La cual generará incertidumbre y pausa en las inversiones en México, tanto extranjeras como nacionales.
Hay mucho más. La reinterpretación de la Enmienda 14 de la constitución de Estados Unidos basada en el jus soli le restaría la nacionalidad norteamericana a cientos de miles de madres mexicanas que paren allá, sobre todo en la franja fronteriza. La cancelación del humanitarian parole, que a partir de finales de 2022 permitió el ingreso de casi 750 mil cubanos, venezolanos, haitianos y nicaragüenses, los encajona en un limbo jurídico que muy probablemente desemboque en su deportación. Y falta ver si se mantiene el Temporary Protected Status (TPS) para más de un millón de centroamericanos, venezolanos, ucranianos y afganos. En fin, como escribió López Dóriga “¿No que no?”. (Jorge G. Castañeda, El Universal, Opinión, p. A16)
Cuando un rey deja el palacio para ir a un circo, no pasa nada. Cuando un payaso toma el palacio, éste se convierte en circo.
PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no se puede entrar sin tapabocas): ¿Qué le deben Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum a Francisco Garduño? El Dr. Garduño, un guanajuatense que es optometrista, abogado y burócrata de muchos años, se unió a Cuauhtémoc Cárdenas y es de los fundadores del PRD. Ahí conoció a Lopitos y es de los fundadores de Morena y seguidor del expresidente.
Al inicio del gobierno de AMLO, Garduño estuvo seis meses encargado de las cárceles del país, pero de ahí fue cambiado al puesto de director general de Migración. Con ese cargo está sujeto a proceso penal desde 2023 por su responsabilidad en la muerte de un grupo de migrantes que estaban encerrados en un centro de detención de INM en Ciudad Juárez. Provocaron un incendio, nadie les abrió la puerta y ahí murieron. Garduño, como buen indiciado, tiene que ir a firmar cada dos semanas para garantizar que no se ha pelado.
La señora Presidente anunció su despido y sustitución por Sergio Salomón. Ni Garduño se ha ido ni Salomón ha entrado. Ambos asisten a las reuniones de Seguridad con motivo de las trumpadas migratorias.
Algo le deben Lopitos y la Dra. Sheinbaum a Francisco Garduño. ¿Qué les sabe? (Félix Cortés Camarillo, López Dóriga Digital, Online)
El regreso de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos promete un enfoque más frontal y menos moderado. Con contrapesos erosionados y una mayor capacidad para implementar hasta sus acciones más polémicas, México necesitará una visión estratégica para lidiar con la inestabilidad que se avecina.
La incertidumbre en los próximos 4 años es inevitable. Las palabras y acciones del no tan nuevo líder americano tienen un peso específico que sacude a cualquier gobierno, sea vecino, aliado o enemigo. Este poder quedó claro incluso antes de asumir el cargo, cuando logró detener la prohibición de TikTok y modificó estrategias de países en medio de conflictos internacionales.
México no ha sido la excepción, puesto que las autoridades, tanto federales como locales, han intentado anticiparse a sus demandas. La presidenta Claudia Sheinbaum, por ejemplo, ha endurecido su postura hacia el crimen organizado, buscando proyectar mayor firmeza. Por su parte, gobernadores y secretarios de Estado han asegurado que la relación comercial con Estados Unidos seguirá siendo de provecho, sin importar el liderazgo en turno.
Aunque estas acciones buscan transmitir optimismo, la realidad exige más que discursos. Las autoridades deben mirar hacia adentro y resolver a la brevedad varios de los grandes retos que tienen a México en jaque.
El primer desafío es la migración. Ante el regreso de programas como “Quédate en México” o la deportación masiva de migrantes hacia nuestras fronteras, es indispensable construir un andamiaje que vaya más allá del reparto de dinero. La falta de infraestructura física, humana y tecnológica puede generar focos rojos, no solo en ciudades fronterizas, sino también en zonas con fuerte flujo migratorio.
La quema del campamento de migrantes en Matamoros es solo un ejemplo de las problemáticas que surgen cuando se rebasan las capacidades del Instituto Nacional de Migración. Los gobiernos locales también necesitan implementar con urgencia mecanismos que brinden certidumbre a esta población, garantizando su integridad y evitando que la migración se convierta en un factor de inestabilidad.
El segundo reto es la seguridad. La designación de los cárteles como organizaciones terroristas afectará inevitablemente sus estructuras de poder, ya sea a través de la intensificación de operativos en Estados Unidos, yendo tras socios clave de estos grupos o desplegando operativos en suelo mexicano.
Cualquiera de estos escenarios provocará un reacomodo dentro de la delincuencia organizada, con lo que se corre el riesgo de aumentar -en el corto plazo- los niveles de violencia. Fortalecer las policías estatales y locales será crucial, sobre todo en materia de inteligencia, así como garantizar la coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
El último eje es el comercial. Durante los últimos años, el nearshoring nos benefició gracias a los incentivos fiscales estadounidenses, a pesar de los problemas que tiene el país en materia de infraestructura. Sin embargo, estos beneficios podrían reducirse, ya que la administración de Trump buscará atraer más capital de vuelta a Estados Unidos, independientemente de que los aranceles se hayan detenido de momento.
Si se quiere seguir aprovechando la cercanía con esta economía, es indispensable fortalecer la infraestructura, desbloqueando la realización de obras que son clave, y sobre todo, acordando un presupuesto que fortalezca la infraestructura carretera y de movilidad.
Durante años, hemos sabido aprovechar su cercanía geográfica con Estados Unidos gracias a su capital humano, técnico y empresarial. Ahora, bajo un ambiente de alta incertidumbre, tendremos que convertirnos en un ejemplo de resiliencia y visión estratégica.
Esto solo será posible si los liderazgos políticos, sociales y empresariales priorizan la realización conjunta de soluciones integrales. Al abordar estos retos con determinación y coordinación, podremos liderar el camino hacia un México más competitivo y preparado para enfrentar los retos globales. (Khublai Villafuerte, Reforma, Opinión, p. 8)
Las crónicas del martes han sido horripilantes. En las primeras 48 horas en el cargo, el Trump de 2025 ha trabajado duro para dejar en claro que no es el Trump que dudaba hace ocho o cinco años. Comenzó la cacería de indocumentados.
Cada relato del martes ha sido más monstruoso que el anterior. “No sé si se está entendiendo lo delicada que ha sido la definición de emergencia de seguridad en la frontera”, apunta Tonatiuh Guillén, excomisionado del Instituto Nacional de Migración y genuino especialista en el tema. “Es otra visión de los migrantes y los refugiados, que ahora dejan de ser personas que están haciendo algo irregular y pasan a ser, literalmente, como dice el discurso de Trump, invasores. Y en un contexto de militarización, el invasor es el enemigo, ya no una persona vulnerable, sino un enemigo de los Estados Unidos”.
La presidenta Sheinbaum dijo ayer que México enfrentó esa situación en 2019-2020 y la superó con políticas humanitarias, y que incluso el volumen de migrantes hoy es menor al de entonces. Tonatiuh (y otros) piensan que no es igual. No porque las reglas del juego hayan cambiado, sino porque éste es un juego distinto. Ahora sí una cacería de enemigos. Mexicanos la mayoría. (Ciro Gómez Leyva, Excélsior, Nacional, p. 4)
La primera convocatoria a los mandos medios y superiores de las dependencias federales ocurrió en grupos de mensajería instantánea justo después de que —hace una semana— salieran las primeras instrucciones desde Palacio Nacional para mitigar las deportaciones masivas que ejecutará la administración de Donald Trump.
La presidenta Claudia Sheinbaum autorizó la apertura de los Centros de Atención a Migrantes, que en la víspera había negociado la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, con los gobernadores de los seis estados colindantes con la Unión Americana.
Enseguida vino el reclutamiento de los voluntarios para para trasladarse, a partir del 20 de enero, a las 11 ciudades fronterizas donde se desplegará la estrategia “México te abraza”. Los oficios de comisión les garantizan 1,700 pesos diarios de viáticos y una compensación, adicional a su salario, cuando concluyan su estancia de dos semanas en la frontera.
Las brigadas estaban listas, desde el domingo 19. Los comisionados debían viajar con una mochila y sus efectos personales. “Lleven ropa térmica”, se les instruyó. Cada dependencia federal se comprometió a entregarles chamarras guindas con logotipos.
Cada uno de los nueve centros de atención integral recibieron 1,000 colchonetas. Y deberán contar con los servicios básicos —luz, agua, Internet, drenaje, vías de comunicación— para atender a los repatriados y a las brigadas de funcionarios. Los dos centros de atención operarán con 250 funcionarios federales y estatales.
En Baja California abrirán dos centros de atención, en Tijuana y Mexicali; en Tamaulipas, tres: en Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo. El resto están en Ciudad Juárez, Chihuahua; Nueva Rosita, Coahuila; El Carmen, Nuevo León, y Nogales, Sonora.
El presidente Trump firmó las órdenes ejecutivas que buscan acabar con lo que denominó “la invasión de la frontera sur” y facultan a las fuerzas del orden a realizar redadas para capturar a los migrantes indocumentados en las llamadas zonas “sensibles”. Un giro de 180 grados en la política migratoria que permitió el ingreso a la Unión American de 1.5 millones de migrantes que solicitaron asilo por razones humanitarias.
La estrategia integral de repatriación, bajo la coordinación de Rosa Icela Rodríguez ya está en curso. Para los ciudadanos de otras nacionalidades, el gobierno federal también garantizará ayuda humanitaria mientras permanezcan en el territorio nacional. Para ellos ya funciona una red de albergues, atendidos por el Instituto Nacional de Migración.
Los contactos de alto nivel entre el canciller Juan Ramón de la Fuente y los nuevos funcionarios de la Administración Trump está en ciernes.
Efectos secundarios
INTERÉS. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca captó la atención de más de 20.5 millones de personas que siguieron la cobertura binacional y multiplataforma de Noticias Univision y N+ que presentaron Ilia Calderón, Denise Maerker y Enrique Acevedo desde Washington D.C. quienes a la par del seguimiento puntual de los distintos actos protocolarios de la investidura presidencial condujeron distintas mesas de análisis con expertos, diplomáticos y periodistas.
APUESTAS. Los festejos por el cumpleaños de Jorge Hank Rohn siempre han sido —incluso en la pandemia— muy concurridos. Pero en los últimos años ha encontrado un rival: el empresario, dirigente sindical y legislador morenista, Pedro Haces Barba, quien es anfitrión frecuente de empresarios, periodistas y líderes partidistas en su hacienda de Tlalpan.
PASARELA. La gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, viajó a Madrid. Su paisana, la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, también. Ambas participan en la Feria Internacional de Turismo. (Alberto Aguirre, El Economista, Política y Sociedad, p. 41)
Ciudad Juárez, Chihuahua.- Aquí nadie te dice “estamos listos para recibir a los migrantes”. Están haciendo lo que pueden con lo que tienen. Saben que viene la deportación masiva y que no hay espacio suficiente en los albergues. Pero no saben a cuántos va a mandar Trump, ni cuándo los va a expulsar ni por dónde van a llegar.
Ya intuyeron que la presidenta Sheinbaum —tal como lo hizo su antecesor López Obrador— aceptó convertir a México en ese “tercer país seguro” como se llama oficialmente a la sala de espera de los migrantes.
Un documento elaborado por el gobierno federal —al que tuve acceso— calcula que en un lapso de tres meses podrían llegar hasta 500 mil migrantes de todas las nacionalidades a través de los distintos pasos fronterizos del país. El documento detalla algunas de las cosas ya reveladas en la mañanera, como que les ofrecerán una tarjeta con 2 mil pesos, los empadronarán en una batería de programas sociales y les ofrecerán atención médica en el IMSS. Pero también describe otras medidas de las que no se ha hablado, como que funcionarios de la Secretaría del Trabajo y en concreto del Servicio Nacional de Empleo, en mancuerna con el Consejo Coordinador Empresarial, vayan presencialmente a los albergues a ofertar puestos de trabajo a los migrantes mexicanos y extranjeros que sean deportados por Trump (empleos de entre 4 y 6 mil pesos).
Paralelamente, en mandos del gobierno (incluyendo directores generales y directores de área) ya corrió la versión de que están planeando mandar a la frontera a atender la crisis a un buen grupo de funcionarios que viven en la Ciudad de México. Tuve contacto con varios que off the record me dijeron que les preocupa no saber qué va a definir si los mandan, durante cuánto tiempo y en qué condiciones los mandarían. “Con eso de la austeridad, son capaces de mandarnos a vivir y comer en los albergues”, dijo uno de ellos. “Nos van a mandar como si fuéramos personal de Migración”, dijo otro. Según sus testimonios, estaríamos hablando de funcionarios de las secretarías de Gobernación, Relaciones Exteriores, Bienestar, Trabajo, Hacienda y Economía.
Por separado, trabajadores de la cancillería me compartieron que uno de los planes que se ha dibujado implicaría reorientar todas las plazas congeladas desde el sexenio pasado que están desocupadas en distintas embajadas y consulados de México por el mundo para que se reasignen como puestos de trabajo en los consulados de Estados Unidos y se ocupen con personal de nuevo ingreso que pueda ayudar con trámites y litigios, en una suerte de operación de última hora.
Deduzco que cuando la presidenta Sheinbaum habla de que están preparados “con plan A, plan B, plan C, plan D, plan E…” se refiere a medidas como las recogidas en esta columna: una batería de opciones para reaccionar a lo que haga Trump y la magnitud en que lo haga.
En la frontera, la sensación de alarma cunde.
SACIAMORBOS
Cuentan que por más que se opusieron Coparmex y el Consejo Nacional Agropecuario, terminaron imponiéndose los demás organismos cúpula del empresariado para que se reeligiera Francisco Cervantes al frente del Consejo Coordinador Empresarial.
Pesaron tres factores: su afinidad con la 4T, el decidido respaldo que les dejó saber la Secretaría de Economía y que su interlocución en Palacio ha beneficiado a algunas empresas clave.
El problema era que Cervantes ya no podía reelegirse porque estaría violando los estatutos. Pero los dirigentes empresariales lo solucionaron muy a la 4T. Fue una reelección que no es reelección: oficialmente, se extendió su mandato durante 8 meses. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A11)
El 1 de febrero es la fecha fatal para que el gobierno de Donald Trump inicie una guerra comercial contra México y Canadá. El flamante presidente estadounidense fijó 10 días para obtener una respuesta de sus socios y vecinos, principalmente para frenar la migración y el tráfico de fentanilo. Si no se plantea una solución convincente, se aplicarán aranceles de 25% y comenzará la confrontación.
La ruta para sortear la cancelación del T-MEC y la imposición de las tarifas podría ser más compleja que solamente contener a los migrantes y combatir a los grandes capos del narcotráfico. Se deberán cumplir al menos 10 requisitos para revertir las amenazas de Trump, según las respuestas que dieron a este espacio varios expertos y funcionarios de gobierno.
1.- Una nueva política migratoria. Un programa que permita arraigar a los connacionales en sus lugares de origen, y que ayude a contener los flujos de personas que cruzan el territorio mexicano desde Centroamérica.
2.- Acceder a ser un “tercer país seguro”. De facto, México adquirirá esa categoría con la deportación masiva de migrantes y el programa “Quédate en México”, a pesar de que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se rehúsa a aceptarlo de manera oficial.
3.- Golpe a cárteles e incautación de fentanilo. Para frenar la percepción de que México permite el trasiego del precursor que ocasiona más de 100 mil muertes al año en Estados Unidos Unidos, se requerirán más golpes como el decomiso de un tonelada de fentanilo en diciembre pasado, anunciada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
4.- Combate al contrabando de Asia. Los golpes mediáticos, aunque poco significativos en valor y en volumen, del secretario Marcelo Ebrard y del titular del IMPI, Santiago Nieto, tendrán que fortalecerse y dar mejores resultados.
5.- Freno a importaciones de productos chinos. Si bien ya hay un plan de las Secretarías de Hacienda y Economía para sustituir las importaciones de China por productos mexicanos, éste deberá acelerarse.
6.- Mayor integración de productos de EU a la cadena de valor mexicana. Esta medida podría reactivar también el nearshoring.
8.- La renegociación del TMEC. La revisión del acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá ya no será en 2026, como estaba previsto originalmente. El acuerdo bilateral con EU comenzará a renegociarse este año, lo mismo que con Canadá. Ambos por separado.
9.- Dar marcha atrás en maíz transgénico y energía. El gobierno deberá reintroducir al mercado los granos genéticamente modificados provenientes de EU y revertir las leyes que dan prioridad a las empresas estatales, CFE y Pemex, sobre los privados, principalmente firmas de EU.
Lo importante es mostrar a Trump la disposición de México para avanzar en esos acuerdos. Y el tiempo corre.
Posdata 1
Este martes, el copresidente de Televisa, Bernardo Gómez, se reunió durante hora y media con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.
Sheinbaum prepara una estrategia de respuesta a las órdenes ejecutivas y acciones del gobierno de Trump, por lo que se ha reunido con parte de su Gabinete y ahora con uno de los empresarios que tiene acceso al primer círculo del mandatario.
Bernardo Gómez asistió a todos los eventos oficiales del equipo de Trump, incluidos el “The Cabinet Reception” y el “The Starlight Ball”, una cena de gala en honor al Presidente Trump.
Según reportó en diciembre pasado el WSJ, el directivo se estuvo reuniendo con el entonces presidente electo en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida. Algo sabrá sobre los verdaderos planes de Trump con respecto a México y cómo abordarlos.
Posdata 2
Y mientras la incertidumbre sobre el futuro de la relación México-Estados Unidos pone a temblar a inversionistas y a funcionarios del gobierno de Claudia Sheinbaum, donde no se ve mucha prisa por cambiar al equipo es en la Embajada de México en Washington.
La presidenta dijo que la presencia del embajador Esteban Moctezuma en la toma de posesión de Trump sería suficiente, pero ni se le vio por ningún lado, ni en los eventos oficiales del Gabinete.
Desde inicios de diciembre, Sheinbaum tenía la intención de sustituir a Moctezuma, por lo que pidió ayuda al canciller Juan Ramón de la Fuente. La idea era elegir a un perfil de carrera, pero con mucho oficio político para enfrentar el vendaval ocasionado por Trump. Sin embargo, no encontró al candidato idóneo y la decisión se aplazó.
El equipo de Sheinbaum olvidó el tema y ni instruyeron a Moctezuma a entablar pláticas y negociaciones con el equipo de Trump, ni el propio embajador tuvo a bien hacer ese trabajo, de manera que la operación se dejó a la deriva y sucedió lo que sucedió: el presidente de los Estados Unidos usó como piñata a México en su discurso de investidura.
Ahora se ve aún más complicada la elección del sustituto de Esteban Moctezuma, quien ya tampoco se siente a gusto en su cargo.
Posdata 3
La Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, a cargo de Victoria Guillén Álvarez, ya tiene a los proveedores que imprimirán los 11 títulos del programa de libros para el alumnado de primaria, correspondiente al ciclo escolar 2025-2026. Se trata de las mismas empresas dedicadas a impresión de materiales en grandes volúmenes que han colaborado con el organismo público descentralizado durante todo el periodo de la 4T.
Los contratos entregados a las empresas Activos Gráficos, Consorcio Grafico Ajusco, Corporación en Servicios Integrales de Asesoría Profesional, Compañía Editorial Ultra, Grupo Gráfico Editorial, Imprecorme, Infagon Web, Jano, Lyon AG, Print LSC Communications y Servicios Profesionales de Impresión suman un total de 378 millones de pesos y, tendrán vigencia del 14 de enero hasta el 31 de diciembre próximo, a pesar de que el ciclo escolar iniciará en las últimas semanas de agosto. Faltan por publicarse las asignaciones para la impresión de materiales oficiales para preescolar y secundaria. (Mario Maldonado, El Universal, Nación, p. A13)
Cuando se habla de migración, solemos pensar en las caravanas de personas que atraviesan México en busca del sueño americano, enfrentando peligros inhumanos en su travesía hacia Estados Unidos. Sin embargo, rara vez volteamos a ver el flujo inverso: los extranjeros que llegan a México no solo por turismo o negocios, sino también para cometer delitos y encontrar refugio en un país donde la impunidad se ha vuelto una constante.
Las políticas migratorias de Donald Trump, conocidas por su tono radical, han criminalizado a los migrantes que buscan una vida mejor en Estados Unidos. Se les tacha de delincuentes, se refuerzan fronteras y se instalan muros, reales y simbólicos. Mientras tanto, en México, vivimos un problema paralelo: personas extranjeras que, aprovechando la debilidad de nuestro sistema de justicia, cometen delitos graves y regresan a sus países sin enfrentar consecuencias.
Un ejemplo reciente y alarmante es el caso de Ana, una niña que llegó a Reinserta y que aún busca justicia por el abuso sexual que sufrió a los ocho años a manos de un ciudadano estadounidense. Su agresor, protegido por su nacionalidad y la falta de cooperación entre las autoridades de ambos países, logró evadir cualquier castigo. Casos como el de Ana no son aislados. Cada año, cientos de extranjeros, principalmente de Estados Unidos, Canadá y Europa, llegan a México involucrándose en actividades ilícitas como turismo sexual, tráfico de drogas, y otros delitos que rara vez son castigados.
Datos recientes muestran que, en 2024, se reportó que México se ha consolidado como un destino principal para el turismo sexual infantil, ocupando el segundo lugar a nivel mundial en estas prácticas aberrantes, según datos de ECPAT. Muchos vienen con fines legítimos, pero otros ven en nuestro país un terreno fértil para la explotación sexual, especialmente en destinos como Cancún, Puerto Vallarta y Tijuana. Organizaciones civiles estiman que el turismo sexual representa un negocio de 2 mil millones de dólares anuales, con un porcentaje significativo de la demanda proveniente de extranjeros.
Lo más preocupante es que, en las cárceles mexicanas, los extranjeros son una minoría insignificante. De acuerdo con el INEGI, en 2022, menos del 1% de los internos en prisiones mexicanas eran de otras nacionalidades, una cifra que no refleja la magnitud del daño causado por delitos cometidos por personas no nacionales. Esto no significa que no los cometan, sino que el sistema de justicia no actúa para sancionarlos.
En un esfuerzo por combatir esta impunidad, en algunos estados han surgido grupos apodados “Caza Gringos”. Estos cuerpos policiales enfrentan un desafío monumental: detener a extranjeros acusados de delitos en México, a menudo sin el apoyo de sus contrapartes internacionales como FBI o DEA. La falta de acuerdos efectivos de extradición y cooperación permite que muchos delincuentes regresen a sus países sin enfrentar consecuencias legales.
No se trata de minimizar los problemas de migración hacia el norte ni de justificar políticas racistas como las de Donald Trump. Se trata de reconocer que México también enfrenta una problemática de migración que afecta la seguridad y los derechos humanos de sus ciudadanos.
Exigir justicia no es solo un derecho de los mexicanos que sufren al ser criminalizados fuera del país; también es un derecho de quienes permanecen en casa y enfrentan las consecuencias de la impunidad. Historias como la de Ana, que sigue buscando justicia, deben ser un recordatorio de que necesitamos fortalecer el sistema judicial, exigir acuerdos más firmes de cooperación internacional y, sobre todo, poner fin a la idea de que México es tierra de nadie para extranjeros que vienen en busca de satisfacer sus necesidades pedófilas sabiendo que volverán a sus países sin que la ley los persiga.
La reflexión es clara, mientras criticamos la falta de humanidad en las políticas migratorias extranjeras, debemos también mirar hacia adentro y preguntarnos qué estamos haciendo para proteger a los nuestros. (Saskia Niño de Rivera Cover, El Universal, Opinión, p. A17)
VAYA manera tiene el alcalde morenista de Tijuana, Ismael Burgueño, de atender la instrucción presidencial de ocuparse de la crisis migratoria.
RESULTA que ayer corrió a José Luis Pérez Canchola, director de atención a migrantes de ese ayuntamiento ¡por hacer su trabajo!
EL AHORA ex funcionario se trasladó el lunes al puente fronterizo El Chaparral para ofrecer su ayuda a un centenar de extranjeros a quienes les cancelaron la cita que tenían programada para solicitar asilo en EU.
COMO nadie les informaba qué pasaba, Pérez Canchola se apuntó para interceder ante el consulado estadounidense en Tijuana y para que fueran atendidos en albergues.
NOMÁS que la iniciativa de su colaborador no le gustó a Burgueño y le exigió su renuncia a pesar de su vasta experiencia en la atención de migrantes y defensa de los derechos humanos. ¡Qué tal! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Diálogo de tú a tú
Este miércoles se esperan noticias sobre el acercamiento que buscó el canciller Juan Ramón de la Fuente con el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, para plantearle la postura mexicana sobre el tema migratorio. Todo parece indicar que el diálogo avanzará de manera fluida y en el marco del respeto a las soberanías de ambas naciones. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Nada vulnera más la soberanía en nuestro país que los ataques de las organizaciones criminales que asesinan a más de 80 personas cada día, que controlan cerca de 30% del territorio nacional, que tienen sojuzgada parte de la frontera sur, que desaparecen personas, trafican con hombres, mujeres y niños a los largo y ancho del territorio nacional, que roban, secuestran, extorsionan, expolian empresas, desde agrícolas hasta mineras, que venden drogas a jóvenes y niños, y distorsionan con su accionar la vida y la economía nacional.
Donald Trump podrá ser un espécimen difícilmente defendible en muchos sentidos, pero no es el responsable de la situación que ha vivido México durante muchos años en materia de seguridad, sobre todo en el pasado sexenio. La política de abrazos, no balazos fue criminal, no protegió a la ciudadanía, pero sí empoderó a los criminales, detonó el tráfico de fentanilo y de migrantes, le dio al crimen organizado el control sobre el tráfico de personas desprotegiendo nuestra frontera sur, en un sexenio que registró 200 mil asesinatos y más de 50 mil desaparecidos. No son especulaciones: son datos objetivos, cifras duras. Así se viola la soberanía. Si queremos defender nuestra soberanía debemos recuperar la seguridad, retomar el control fronterizo y acabar con el tráfico de personas. De poco sirve quejarse de Trump cuando estamos hablando de problemas nuestros, internos, que atañen, más allá del gobierno estadunidense, a nuestra seguridad pública, interior y nacional.
Por eso mismo adoptar medidas que limiten la integración, que retrocedan en los objetivos regionales, que no abonen a establecer no sólo mecanismos de colaboración, sino una política regional común, sería un grave error, es una forma de impulsar el aislacionismo y de ofrecerle a Trump mayor margen de maniobra para sanciones y presiones. Nadie se engañe: lo dijo con toda claridad Trump el lunes cuando abordó el tema de los hipotéticos aranceles. Cuanto más integrados, cuando mayores intereses comunes existen, cuando se realiza un verdadero trabajo común, regional, en todos los sectores, pero sobre todo en cárteles y migración, cuando nuestra economía es más integrada, mayor capacidad tiene nuestro país para lidiar con Trump y sus amenazas. Probablemente no es verdad, como asegura la administración Trump, que con las caravanas migrantes ingresan terroristas o exmiembros de ISIS, pero, primero, no lo podemos descartar, sobre todo ahora que ha comenzado la dispersión mundial de muchos de sus sobrevivientes. Segundo, porque los que sí ingresan mezclados en los miles que huyen de la pobreza y la inseguridad son pandilleros, tratantes de personas y traficantes de droga y armas.
Se entiende y comparte la visión humanitaria, pero eso no está peleado con una estrategia de seguridad nacional. En el sur del país hay que tener una frontera real, no ficticia, abierta, pero con regulación, con cruces individuales, no masivos, que permita incluso proteger de esa forma a quienes quieren ingresar legítimamente al país. Dejar abierta la frontera sur al ingreso masivo y sin control es, en el largo plazo, suicida, más allá de las amenazas de Trump. Es muy importante que se realicen operativos como el de la semana pasada, que implicó la detención de más de cien personas en la frontera, pero resulta inverosímil que se permita, en todo este contexto, que sigan partiendo caravanas migrantes desde Tapachula.
Se equivoca la presidenta Sheinbaum al minimizar las amenazas de Trump o darle una interpretación similar a las que tuvieron en la pasada administración trumpista. No es lo mismo y no está diciendo lo mismo: la declaratoria de emergencia no es igual a la de 2018, la imposición de Quédate en México es diferente y vendrá acompañada de una oleada de deportaciones, la declaratoria de terroristas de los cárteles no implica que ellos combatirán el crimen organizado en su lado de la frontera y nosotros del nuestro. Es un error de diagnóstico: las organizaciones criminales que fueron declaradas terroristas no operan por separado en ámbitos nacionales, son cárteles regionales y globales, y para combatirlos se requiere adoptar políticas en ese mismo sentido.
No se trata de descubrir el hilo negro: todos los diagnósticos serios coinciden en lo mismo y lo acaba de declarar el nuevo secretario de Estado, Marco Rubio, en la audiencia de confirmación en el Senado estadunidense: se requiere una política común, y durante todo el sexenio de López Obrador (y parte del de Peña Nieto) estuvo ausente. No hacerlo es lo que vulnerará la seguridad, la independencia y la soberanía.
En la vorágine informativa de los últimos días quedó en el olvido un anuncio importante, el plan que presentó la presidenta Sheinbaum para la reconstrucción de Acapulco. Después de Otis y de John, los dos huracanes que devastaron el puerto, se habló de reconstrucción, pero fueron programas de simples paliativos ante la catástrofe.
Ahora se presentó un proyecto serio, de fondo, integral, que abarca desde el agua y el drenaje hasta la seguridad pública, con fondos federales presupuestados para el estado que gobierna Evelyn Salgado y con apoyo institucional bien definido, desde la planificación del desarrollo del polo turístico (que tendría que haber asumido hace años el Fonatur) hasta una presencia permanente de la Guardia Nacional. Es un acierto y es la única forma de recuperar una joya turística sobre la que han caído todas las desgracias posibles. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)
El chivo expiatorio, el excluido, el cercado. La historia de condena y persecución al migrante la hemos visto, una y otra vez, en un blucle abrumador.
Diferentes colores, diferentes consignas, el mismo objetivo: expulsar la diversidad. Ante el grito del líder vienen los aplausos de sus incondicionales. No importa si se reciben beneficios de esa migración. Camelia Tigau, académica del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, me dijo en una entrevista que para comprender mejor el problema de la migración hay que contar las historias de las personas, “mostrar lo que tenemos en común”. No sólo arrojar cifras y estudios.
Una de las tantas historias de transterrados la contó la escritora Kim Thúy, quien logró escapar de Vietnam a los diez años. En su libro Mãn la acompañan sus recuerdos, sueños y las recetas de las abuelas. La comida se esparce entre sus páginas. El olor del loto siempre prevalece, el loto que siempre vence al aroma del pantano.
Thúy escribe que “las tradiciones culinarias se transmitían en secreto, como trucos de magia que pasasen de maestro a aprendiz, un gesto por vez, según el ritmo cotidiano”.
Para la autora, las palabras siempre son la mejor compañía en la cocina. La ayudan a recuperar el clima cálido de su tierra natal y enfrentar la estancia en Canadá. Las recetas se vuelven poema y resistencia. Cada sabor evoca las batallas perdidas. El país de asilo siempre será un sitio extraño.
Mi amiga Laura cuenta que una de las alumnas de su clase de español, que vive en Nueva York, fue un día de compras al mercado.
Iba acompañada de sus amigas. Ninguna de ellas pudo obtener una respuesta del encargado del local de legumbres. Pero ella orgullosa preguntó: “¿Dónde están los frijoles?” Su interlocutor, un adolescente mexicano, sonrió al escuchar su lengua. Laura cree que con sus clases puede vencer los prejuicios contra la cultura mexicana.
La sensación de recuperar la tierra con la comida la plasma así Kim Thúy: “Le corrieron lágrimas por las mejillas cuando le vertí en el bol una cucharada de ajo marinado al vinagre. Mientras comía la sopa me susurró que había probado su tierra, la tierra en la que había crecido, en la que lo amaban”. (Daniel Francisco, El Heraldo de México, Editorial, p. 16)
Cuando el único proyecto de Nación se basa en castigo a los inmigrantes y aumento de los aranceles a los socios comerciales, es que vive para castigar, como si fueran enemigos en medio de una guerra, a los que no son estadounidenses, lo cual no implica ningún beneficio para los habitantes del vecino país.
Para los que no están informados es fácil pensar que hay problemas más graves dentro de sus fronteras, cuya solución está en manos del presidente Trump, pero al parecer desconoce los problemas del pueblo que votó por él.
Por otro lado, los medios mexicanos, cuyos comentaristas y analistas deben informar con la verdad a los mexicanos utilizan las amenazas de Trump para infundir miedo y tener elementos para seguir cuestionando al expresidente López Obrador, quien para ellos es inolvidable, ya que lo recuerdan más que sus propios seguidores.
En esta ensalada de irresponsabilidades la fuerza social alrededor de la Presidenta de México, se consolida, a excepción de algunos opositores y los columnistas que han vivido de la consigna opositora política y económica, y se muestran no sólo como mercenarios sino como verdaderos traidores a la patria.
La falta de argumentos de la oposición mexicana y la carencia de un programa político y administrativo sólido de parte de Trump se conjuga para hacer de la actual situación un espectáculo que algunos medios consideran no sólo definitivo sino irreversible.
Las tergiversaciones de las propuestas de Trump no tienen límite, a pesar de que implica en muchos casos no solo la seguridad de seres humanos sino la vida misma la irresponsabilidad en los medios de información mexicanos convierten las acciones contra los inmigrantes en un escándalo convirtiendo la mentira en una muestra del odio que sienten por López Obrador y Sheinbaum Pardo.
La intención de buscar, a través de redadas, en escuelas, hospitales e iglesias a indocumentados, la transformaron los medios mexicanos, con toda mala intención, como una detención de menores en las escuelas y de fieles y sacerdotes en las iglesias. Cuando en realidad se sabe que son los lugares donde hasta la fecha, se habían escondido los migrantes para evitar ser detenidos.
Lo nuevo en esta disposición consiste en poder entrar a estos recintos, que antes eran intocables, en busca de inmigrantes. En realidad, hay medidas cada vez más restrictivas, inéditas, incluso, pero todas ellas consideradas como factores de negociación en las pláticas futuras con la Presidenta de México. Porque no es lo mismo negociar en términos iguales que durante un proceso de expulsión de migrantes, esa es, por ahora, la ventaja de Trump, quien hace de sus disposiciones un alarde de fuerza, de violencia innecesaria, para establecer un futuro diálogo con el gobierno mexicano. Esto quiere decir que juega de manera tramposa, con ventaja y chantaje, pero también refleja miedo y vulnerabilidad ante la fuerza de nuestra mandataria.
Fueron los migrantes quienes hicieron de Estados Unidos una gran Nación. Ahora Trump los criminaliza, y mañana tendrá que pedir que regresen y, seguramente, dará facilidades para que contribuyan a la reconstrucción de Los Angeles, trabajen de sol a sol en el campo estadounidense y hasta para poblar Groenlandia en caso de que logre, sólo por la vía militar, apoderarse de ese territorio.
La presidenta ha recibido el apoyo de todos los mexicanos, también todos los mexicanos se han volcado a su favor, en esta batalla que une a los mexicanos como siempre en tiempos de peligro para la Nación. Claudia Sheinbaum no está sola.
PEGA Y CORRE.- Entre las noticias que no quieren publicar o medios convencionales está la nueva disposición del gobierno de la CDMX, de abrir un seguro de desempleo a todas las personas que no tienen trabajo, según informó en la Gaceta Oficial de la capital sobre el proceso para realizar el trámite, así como los beneficios…Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes. (Ángel Alvaro Peña, Medio, Sección, p. X)

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 20 y La Prensa, Editorial, p. 14)

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 22)

(Garci, El Financiero, Opinión, p. 24)

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 32)

(Xolo, 24 Horas, Pág. 2)