SOS por crisis migrante.- Y donde lanzaron una alerta por el problema que puede generar el tema de los migrantes varados en la frontera norte, cuya cifra podría rondar los 13 mil, fue en Tamaulipas, que gobierna el panista Francisco García Cabeza de Vaca. Nos comentan que la entidad ya le planteó a la Secretaría de Gobernación, a cargo de Olga Sánchez Cordero, la necesidad de trasladar a los migrantes a espacios adecuados para evitar posibles contagios. Algunos datos sobre el asunto dan cuenta del riesgo que se corre en ciudades como Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros donde los indocumentados no son observados ni atendidos y permanecen, según se ha reportado, sin control. (La Razón, La Dos, p. 2)
Por Covid – 19 también mueren mexicanos en EU.- La protección de los millones de mexicanos en Estados Unidos no es cosa fácil. Mucho menos en estos momentos de emergencia en el que el coronavirus ha cobrado la vida de más de 43 mil personas en el vecino país. La sombra de la muerte comienza a alcanzar a nuestros paisanos. Ya lo informó el canciller Marcelo Ebrard, 300 connacionales han fallecido por este terrible mal. La SRE amplió su presupuesto de 75 millones a 325 millones para apoyar a las familias que enfrentan la trágica pérdida de un ser querido y repatriar el cuerpo al país. El respaldo debe seguir a toda costa. ¿Será? (24 Horas, p. 2)
BdeM lanza mecanismos de apoyo a la economía // Con los programas sociales, suman más de un billón // Trump congela por 60 días las green cards
Siempre ocurrente
El presidente Trump no deja de hacer campaña para su relección. Ahora se le ocurrió suspender la migración de extranjeros –mexicanos incluidos– por 60 días. Esto tendrá efectos negativos para los solicitantes de green cards y permisos de residencia permanente. El pretexto es que no le quiten el trabajo a ciudadanos estadunidenses. No veo cómo un ejecutivo de una compañía de Silicon Valley, que ahora está cobrando el seguro de desempleo, vaya a querer hacer el aseo en alguno de los hospitales del vecindario. Además, tendría que reportar que halló trabajo y perdería el seguro. Otra misión imposible para el canciller Ebrard. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada)
En una señal de su preocupación política, el presidente Donald Trump busca otra vez poner a la migración en el centro de la crisis creada por la pandemia del COVID-19.
En un tuit divulgado la noche del lunes, Trump anunció su intención de prohibir, al menos temporalmente, la migración legal hacia EU. “¡A la luz del ataque del enemigo invisible, así como la necesidad de proteger los trabajos de nuestros GRANDES ciudadanos estadounidenses, firmaré una orden ejecutiva para suspender temporalmente la inmigración a Estados Unidos!”, indicó Trump.
Pero otros vieron una intención distinta, y de hecho tanto medios como especialistas en migración hicieron notar que Trump y varios de sus asesores son adversarios de la inmigración, cualquiera sea su estatus legal.
Las posibilidades de reelección de Trump parecen comprometidas ahora, por el impacto del COVID-19 y los problemas en la respuesta de su gobierno, así como por la retórica del mandatario. Trump esperaba llegar a la campaña electoral con una economía boyante y el menor desempleo en la historia de EU. A cambio, enfrenta ahora la que podría ser una recesión comparable a la de 1930, así como una plétora de crisis internacionales y domésticas.
Trump alentó a movimientos para “reabrir” la economía y volver al trabajo, sobre todo en estados donde triunfó pero también en algunos gobernados por demócratas. Ahora se lanza de nuevo contra los migrantes. Funcionó en 2016, ¿y ahora? (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, País, p. 23)
También en Chiapas ‘suspenden’ inmigración.- Así como Donald Trump se dispuso a cerrar sus fronteras mediante la suspensión de la inmigración por miedo al coronavirus, las autoridades del municipio de Tuxtla Chico en Chiapas también quisieron cerrar los accesos a la localidad con alambre de púas, además de colocar un puesto de control de entradas y salidas en la única entrada peatonal en donde solo estaban permitiendo el ingreso a los residentes. A ver qué otros municipios se suman al ‘cierre’ de sus fronteras. (Reporte Índigo, p. 3)
Cuando candidato, López Obrador no solo habló sobre la relación que llevaría con Trump, también escribió un libro que se llama Oye Trump en el que destacaba que, él, a diferencia de su antecesor, Enrique Peña Nieto, asumiría una defensa implacable de los mexicanos en general, de los migrantes en particular y respondería a todas y cada una de las bravuconerías del presidente de Estados Unidos. Así lo escribió en varios tuits y lo repitió a lo largo de su campaña.
Una vez asumido el poder, Andrés Manuel López Obrador ha sido extremadamente dócil con Donald Trump, a quien se refiere como su amigo.
Lo anterior vuelve a ser relevante, ya que el lunes por la noche el presidente Trump informó a través de sus redes sociales que, debido a la pandemia por el Covid19, suspenderá temporalmente la migración a Estados Unidos con el fin de proteger los trabajos de los estadounidenses. La orden ejecutiva la firmará el día de hoy y arranca con una vigencia de 60 días. Así Trump vuelve a recurrir a la migración como el villano que acecha al pueblo estadounidense. La pandemia es una nueva excusa para sus instintos nativistas.
El anuncio se da cuando apenas la semana pasada el presidente López Obrador presumió que tuvo una llamada con el presidente de Estados Unidos, quien le prometió dar mil ventiladores a México y programar una reunión para junio o julio en la que quiere agradecerle la entrada en vigor del TMEC.
Trump sigue siendo Trump. Cuando Peña Nieto era presidente, el mismo día en el que vino a México como candidato y se le dio trato de Jefe de Estado, en la noche fue a Arizona a atacar a los mexicanos en un rally. Ahora, habla con AMLO un día y a los tres saca un decreto antimigrante.
Lo peor es que tanto en el tema TMEC como en la entrega de ventiladores, Trump no va a cumplirle a López Obrador. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Nación, p. 2)
El viernes hablaron por teléfono los presidentes de Estados Unidos y México. “Si hubieras escuchado el tono, juras que son compadres”, me describió una de las poquísimas personas que presenciaron la llamada.
Este integrante de alto nivel del gobierno mexicano definió el trato como “ultra amistoso”, con un Donald Trump refiriéndose a Andrés Manuel López Obrador como very great friend (muy buen amigo).
Según lo que difundió el presidente mexicano en su cuenta de Twitter, la bilateral Trump-AMLO podría suceder entre junio y julio de este año, cuando ambos países esperan ya haber salido de la primera ola de la pandemia. Quizá para entonces, ya habrá entrado en vigor la orden ejecutiva anunciada antier por Trump para prohibir la migración a su país. Así de duro. Para el estadounidense que enfrenta una reelección próximamente, momento idóneo para reunirse con su gran amigo mexicano.
Desde que López Obrador era el candidato puntero en las encuestas presidenciales mexicanas, y la renegociación del TLC se llevaba con la administración Peña Nieto, Donald Trump se refería a AMLO como “Juan Trump”, su manera de caricaturizar que era la versión mexicana de él mismo. En efecto, sus formas de llegar al poder y de ejercerlo tienen muchísimas similitudes. Ya como presidente, López Obrador desmontó el tono belicoso que mantuvo por años contra Trump (escribió un libro para criticarlo, prometió contestar todos y cada uno de sus tuits contra México, le llamó autoritario, xenófobo, antiinmigrante) y mientras sus conferencias mañaneras son una inagotable producción de críticas e insultos a todo mundo, a Trump no lo toca, y sistemáticamente dice que lo respeta, que no se va a enganchar en un pleito con él.
Como efecto de la cooperación internacional por la pandemia, y sobre todo por la influencia del canciller Marcelo Ebrard, ya veremos si de todo esto resulta un presidente López Obrador más abierto al mundo, más consciente de la importancia de México en la geopolítica y más dispuesto a jugar un rol en el tablero global. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Donald Trump recurre a la migración para salvar a Estados Unidos del azote del coronavirus.
El presidente echa mano de su placebo que lo llevó a la Casa Blanca para resolver una crisis sanitaria que ha costado la vida a 44,596 estadounidenses y el trabajo a 22 millones. La migración como el estimulante de su popularidad; los vetos migratorios como regeneradores de la serotonina, la hormona que produce felicidad.
“Proporciona una nueva interpretación de la vida: menos rica, más artificial, e impregnada de cierta rigidez. No procura ninguna forma de felicidad, ni siquiera un verdadero alivio (…) Permite engañar” (Serotonina, Michel Houellebecq). La realidad es que Donald Trump se ha convertido en un presidente predecible. Buena noticia si no estuviera en temporada electoral.
Plausible rasgo si en Estados Unidos no estuvieran muriendo más de 40,000 personas por el azote del nuevo coronavirus. Trump recurre al modelo Bannon para asustar y confrontar a la demografía estadounidense con menor preparación y con más angustias económicas. La noche del lunes tuvo la ocurrencia de lanzar un tuit para anunciar que cerrará las fronteras a la migración legal para salvar empleos durante el azote del nuevo coronavirus. (Fausto Pretelin, El Economista, Geopolítica, p. 49)