El viernes pasado, en Texas, un juez federal suspendió la posibilidad de hacer nuevas solicitudes al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). Esta decisión no cancela los permisos vigentes, pero sí impide que más personas accedan a sus beneficios.
DACA es una medida administrativa, impulsada en 2012 por el entonces presidente Barack Obama, para proteger de la deportación y brindar permisos temporales de trabajo a inmigrantes irregulares que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños: las y los dreamers.
La iniciativa ha respaldado a más de 700 mil inmigrantes, que han podido asistir a la universidad o trabajar legalmente sin ser deportados. 80% de esas personas son mexicanas; así, nuestro país tiene razones de peso para seguir este tema con atención. Las y los dreamers constituyen un valioso componente para México y Estados Unidos: 90% tiene empleo, mientras que 46% estudió licenciatura o posgrado.
Se estima que –junto con sus familias– pagan 5.6 mil millones de dólares anuales en impuestos federales, así como 3.1 mil millones en impuestos locales. Su mayor fortaleza es conformar un conjunto de jóvenes talentosos: jóvenes a quienes debemos proteger.
DACA ha sido un tema contencio so, tanto política como legalmente. De hecho, en 2017 había sido cancelado. La resolución de la Corte Suprema sobre el programa, en junio de 2020, permitió su continuidad. Ahora la administración Biden anunció que apelará la decisión del juez federal que impide nuevas solicitudes.
Hoy el futuro de los dreamers depende de los acuerdos que logren construirse en el Congreso estadounidense para aprobar la propuesta migratoria del presidente Biden, que abriría una vía legal para que miles de inmigrantes obtengan la ciudadanía.
Si bien se trata de un asunto de política interna de EU, es también un tema estratégico para la política exterior mexicana, dado el número de connacionales a quienes la cancelación definitiva del programa pondría en riesgo de deportación.
La defensa de DACA exige una amplia labor a nivel local, mediante nuestra red consular en ese país.
El gobierno mexicano está llamado a desplegar los esfuerzos necesarios para respaldarlos: desde la defensa jurídica hasta cabildeo con autoridades, así como la vinculación con aliados, como líderes de opinión o sociedad civil organizada.
México cuenta con las herramientas para hacerlo: la red consular más grande del mundo, con 50 consulados en territorio estadounidense. Poner estas capacidades institucionales al servicio de la comunidad mexicana es una responsabilidad ineludible. México tiene intereses de Estado que no dependen de gobiernos, agendas o coyunturas particulares.
La protección y defensa de nuestros connacionales en EU es uno de ellos. Las y los dreamers deben ser una de las prioridades del Estado mexicano en el exterior. (Claudia Ruiz Massieu, El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Templo mayor
MENOS MAL que la secretaria de Economía estudió Letras Inglesas, pues así podrá leer la carta con la que la recibieron ayer en Washington. La misiva enviada por legisladores estadounidenses a Joe Biden es bastante clara en denunciar la forma en que la política energética de México pone barreras a las inversiones norteamericanas, bloquea la libre competencia y, para colmo, va en contra del propio T-MEC.
LOS SEÑALAMIENTOS que deberá traducirle Tatiana Clouthier a Andrés Manuel López Obrador son duros, como que se está dando una preferencia injustificada e injusta a la CFE y a Pemex. Y quienes firman no son cualquier son of a neighbor, pues entre otros están los texanos Ted Cruz, Vicente González y Henry Cuéllar. Es decir, AMLO logró unificar en su contra a republicanos y demócratas.
DADO que la recuperación económica mexicana depende de la estadounidense, la va a tener complicada Clouthier para explicarles a los gringos cómo es que la 4T se mete el pie a sí misma.
-…-
POR CIERTO que en temas binacionales, es de llamar la atención que el gobierno norteamericano simple y sencillamente ignoró el pedido de México para abrir la frontera al paso terrestre. Ni la estrategia de vacunación masiva en las ciudades fronterizas, ni las gestiones de Marcelo Ebrard, ni los llamados del Presidente surtieron efecto. ¿Será una cuestión meramente pandémica o habrá algún tipo de cobro político de fondo? It’s just a question. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Frentes políticos
Paso a paso. La reapertura de la frontera común entre México y Estados Unidos para viajes no esenciales no se ha conseguido debido a la variante Delta del coronavirus y a un aumento en el número de contagios en ambos países, informó el canciller Marcelo Ebrard.
El gobierno estadunidense advirtió que mantendría, al menos hasta el 21 de agosto, el cierre de actividades no esenciales, como el turismo, de la frontera terrestre con México, que ha estado inhabilitada desde que inició la pandemia. “Lo que teníamos previsto: la variante Delta y el crecimiento de casos en ambos países”, dijo Ebrard. “A nosotros nos hubiera gustado otra cosa, pero hay que seguir trabajando para que ojalá en agosto sí logremos que se reabra”, agregó. No corre prisa. Lo importante es la salud. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Pulso político // Aquí abren y EU cierra frontera por contagios
Por el aceleramiento de contagios por coronavirus y su peligrosa variante Delta, a diferencia de la apertura general en establecimientos comerciales y espacios públicos en México, anunciada por el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció que el cierre de su frontera con nuestro país y Canadá se prolongará un mes más, hasta el 21 de agosto.
Tal medida, implementada desde el 21 de marzo del año pasado, fue dada a conocer por esa oficina después de que el gobierno canadiense informara que comenzará a permitir el paso a estadounidenses vacunados completamente para viajes no esenciales de éstos y cuya frontera con la Unión Americana, igual que con la de México, fuera cerrada al arreciar, como ahora, la pandemia por Covid-19. (Francisco Cárdenas, La Razón, México, p. 8)
Historias de reportero // Lista de “decisiones políticas tomadas en años pasados” por un “actor político” llamado AMLO
Ordenar la liberación de un presunto narcotraficante buscado en Estados Unidos y México en el Culiacanazo. Desviar recursos del fondo de estabilización petrolera para fines no esclarecidos. Desperdiciar miles de millones de pesos al cancelar el aeropuerto de Texcoco. Militarizar al país con la Guardia Nacional pese a la obligación legal de que ese cuerpo tuviera un mando civil. Causar mil 600 muertes por dejar a niños sin medicinas para el cáncer.
Permitir por omisión la muerte de 137 personas por la orden a todos los cuerpos de seguridad y protección civil de no intervenir en absoluto para sacar a la gente que durante horas se acercó al ducto de gasolina pinchado en Tlahuelilpan, Hidalgo.
Simular la rifa y la venta del avión presidencial y hacer maniobras presupuestales no permitidas para sostener el proceso. Violar repetida y sistemáticamente las leyes electorales. Usar los recursos públicos para hacer propaganda personal y de gobierno a través de los medios del Estado mexicano.
Usar a la Guardia Nacional para impedir el paso de migrantes a México y de migrantes mexicanos y extranjeros a Estados Unidos, por órdenes de Donald Trump y Joe Biden.
En lo que se establece qué son “acciones pertinentes” y “esclarecimiento de las decisiones políticas” tomadas “en los años pasados” por “los actores políticos”, el lopezobradorismo concluye que eso significa “enjuiciar a los expresidentes”. Pero bien puede entenderse también que se puede enjuiciar a López Obrador, por decisiones tomadas en 2018, 2019 y 2020, incluso antes, porque ha sido “actor político” durante casi tres décadas. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Normalizar la vida fronteriza
Contra el pronóstico de que este mes se normalizaría la vida fronteriza, se ha anunciado una prolongación por lo menos de un mes más del cierre de la frontera entre México y Estados Unidos para tratar de contener los contagios por Covid-19.
Por el momento el cruce está limitado exclusivamente a residentes y a decir de las autoridades sanitarias locales, la medida ha demostrado su eficacia al haber conseguido reducir el número de contagios a ambos lados de la línea divisoria.
Sin embargo, para algunos de los residentes la medida se ha traducido en una incapacidad para tener contacto con familiares y amistades a ambos lados de la frontera por casi año y medio, mientras que para otros representó una pérdida económica al haber pagado una visa que no han podido usar, eso sin contar la cancelación de negocios, empleos, estudios o atención médica para quienes habían hecho de su rutina el paso hacia el país vecino.
En el combate y contención del coronavirus lo que ha dominado a nivel mundial es la falta de coordinación multilateral. Cada nación ha actuado de manera distinta. A nivel norteamericano, Canadá, Estados Unidos y México han ido cada uno por su parte, con lo que se pierde una oportunidad de profundizar la relación trilateral, más allá de lo estrictamente comercial.
Hace apenas unas semanas se dieron los primeros esbozos de reapertura con la donación de más de un millón de vacunas que EU hizo a México para aplicarse en la franja fronteriza con lo que la vacunación se aceleró en esta porción de la República. Baja California, por ejemplo, tiene hasta el momento el mayor índice de población vacunada en el país.
Aun así, las actividades entre las poblaciones de ambas naciones no han podido retomarse cabalmente y a ambos lados de la frontera se resienten los efectos de una relación parcial, restringida por medidas sanitarias desiguales entre uno y otro país, que si bien han mostrado su validez en el ámbito de la salud, no así en el económico y social, en especial para poblaciones que tienen su interacción tan acentuada y compenetrada.
El diálogo para devolver a la zona fronteriza su dinamismo tiene que retomarse y encontrar fórmulas que combinen seguridad contra el coronavirus y crecimiento económico, analizando pros y contras y teniendo en la mira el avance sanitario que ha podido alcanzarse con las campañas de vacunación en los dos países, mismo que permitirá un acercamiento ya más confiable, aunque sin prescindir del todo de las medidas preventivas que al parecer han llegado para quedarse. (Editorial, El Universal, Opinión, p. 10)
Cartones
Cierre fronterizo

(Franco, Excélsior, Editorial, p. 12)
Frontera cerrada

(Osvaldo Monos, El Sol de México, Análisis, p.13)