Opinión Migración 220722

Rozones

FALTAN COPIAS Y DATOS

A quien últimamente algunas cosas no le salen bien es al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, pues, nos comentan, interpuso una demanda de amparo contra la alerta migratoria que solicitaron autoridades de Campeche, donde la fiscalía local mantiene abierta una investigación en su contra. Sin embargo, el intento de frenar el recurso para evitar que salga del país no resultó como quería, pues por no entregar las copias suficientes y no cumplir otros requisitos que le fueron solicitados, el juez a cargo no admitió la demanda. Ahora Alito tendrá unos cuantos días para cumplir con las bases para que su solicitud sea atendida y, de no cumplirlo, el asunto será desechado, nos señalan. (La Razón, La 2, p.2)

Bajo Sospecha / Mujeres, mulas y extorsión

Uno de los miles de casos que han sucedido en nuestro país es el de Alma, llamada así por su seguridad.

Ella es una mujer hondureña, que llegó a México de manera ilegal. Tuvo a su bebé, una niña, en nuestro país.

Las autoridades migratorias la deportaron, ella contó que tenía una hija mexicana, pero no le creyeron. Esa chiquita no tenía papeles y no la pudo registrar al nacer por su situación migratoria.

El crimen organizado se apoderó de su hija y sacaron el acta de nacimiento con otro nombre y se quedaron con la menor para chantajearla.

Fue detenida mientras introducía droga al país. Fue deportada y regresó a Honduras. Con la angustia de estar separada de su hija, aceptó trasladar droga. En el Instituto Federal de la Defensoría Pública (IFDP) llevaron este caso.

Netzai Sandoval, titular del IFDP, llevó personalmente este caso: “Tratando de recuperar a su hija, cae víctima de trata, una situación terrible, porque justamente utilizan a su hija como un chantaje para explotarla”.

Sandoval cuenta que se trata de una situación muy dolorosa, porque las propias autoridades del DIF no sabían cómo resolver este asunto.

“Hay un operativo, detienen a los tratantes y encuentran a esta niña, y la envían al DIF, que es una situación muy dura. Yo conozco ese DIF en Tapachula, en Chiapas, es un lugar donde la gente hace todo lo que puede y los servidores públicos tratan de dar un buen servicio, pero, por ejemplo, no tienen camas”.

Este caso estaba en manos de distintas autoridades porque no sólo era una cuestión penal, sino que involucraba a las autoridades migratorias, para obtener una visa humanitaria y que pudiera permanecer en México, como víctima de un delito: trata de personas.

Sandoval me explica: “recurrimos al juicio de amparo, primero logramos reunificarlas, que las dos estuvieran en la Ciudad de México, luego logramos que anularan el acta falsa, logramos demostrarlo con pruebas de ADN”.

Para el titular de la Defensoría Pública, es necesario modernizar la justicia en nuestro país y tiene que haber una reforma de justicia local, porque ésta sigue siendo un problema muy grande, ya que nueve de cada 10 delitos que se cometen en el país son locales, es decir: robo y homicidio.

Los delitos contra la salud o en los que están involucrados redes de traficantes son casos difíciles.

Otro caso: Gisela, estuvo tres años y 10 meses en el penal de Santa Martha Acatitla. Cuando fue detenida en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, traía decenas de dosis de droga encima. Había caído en manos de un grupo criminal y, para poder saldar su deuda, fue forzada a trasladar droga de Perú a la Ciudad de México.

Se aprovechan de los vulnerables

El pasado 30 de junio, un total de 26 mujeres fueron preliberadas del penal de Santa Martha, en la CDMX, tras una visita del presidente de la SCJN.

El pasado 30 de junio, un total de 26 mujeres fueron preliberadas del penal de Santa Martha, en la CDMX, tras una visita del presidente de la SCJN.Foto: Especial

Gisela nos dio su testimonio, es su historia contada de propia voz para La Razón: “En mi ignorancia, yo me imaginé que limas eran las frutas, normalmente la lima, y yo agarré y le dije: ‘sí’, y me dijo: ‘¿segura?’, y le dije: ‘sí’, porque no lo pensé dos veces y le dije que sí. Y yo me imaginé cargando las cajas de las limas, pues subiéndolas a un camión.

“Entonces él me dice: ‘déjame hacer el trámite para el pasaporte, lo del vuelo y todo eso’. Me dijo: ‘te van a enseñar a tragarte las limas’, y yo no entendía: ‘¿Cómo?, ¿limas no es la fruta de la lima?’.

“Él empezó a hacer el trámite del pasaporte, del vuelo y todo, hasta que me dicen: ‘ve a que te enseñen cómo tragarte las limas’. Yo voy con esta chica y me dice: ‘sabes qué, así se tragan unas limas’. Eran unos condones con agua, después ya te ensañan a tragarte unos con droga.

“Cuando me cae el veinte, yo le mando un mensaje y le digo: ‘sabes qué, ya no voy a ir a Perú’, y me dice: ‘¿No vas a ir?, si no vas, me pagas todo el procedimiento, son 16 mil pesos del vuelo, más lo del pasaporte, y ya en cuanto tengas el dinero, me avisas, me lo das. Te doy una semana para que me lo consigas’.

“Llego yo a Perú, me instalo en el hotel, me la paso dos días allá, iba a la playa y comía. Ya cuando me dan la bolsa para que yo, pues me pueda acomodar todo, practico varias ocasiones hasta que ya me queda, me acomodo yo bien la droga y todo, traía dos toallas, se puede decir que son vaginales, una de seis y una de siete, traía 63 globos en el estómago, en una faja y traía otros 63, se puede decir que era como un calzón, donde podías meterlos ahí y se te veía más pompa, entonces ahí traía 63. Y traía 29 tragados”.

Su caso fue llevado por el IFDP. Iván David González Chávez, integrante de la Unidad de Defensa Penal, fue uno de los servidores públicos que revisó la situación de Gisela.

Entrevistamos a David González Chávez y esto fue lo que nos contó:

“Vivía en un domicilio donde estaban su papá, sus dos hermanos, sus hijos menores, en un departamento de dos habitaciones, se dedicaba a vender cosas de cremería, realmente los recursos que obtenía por ese trabajo eran muy mínimos.

“Ésta era la primera vez que Gisela cometía un delito contra la salud, por ello su caso fue revisado bajo la nueva Ley de Amnistía, que entró en vigor en abril de 2020; para el 10 de mayo de este año, salió de prisión a la una de la mañana con 30 minutos, el momento en que pudo abrazar a su familia”.

Para que una persona pueda recibir este beneficio debe cumplir con ciertos criterios que Iván David González Chávez nos dio a detalle.

“Exclusivamente tienen que ser personas que hayan sido sentenciadas en un proceso de jurisdicción en materia federal. Tienen que ser personas que no hayan sido reincidentes por el mismo hecho delictivo por el cual estén siendo procesadas o hayan sido sentenciadas, y que los hechos que se llevaron a cabo para que fueran sentenciadas, hayan ocurrido antes de la entrada en vigor de la Ley de Amnistía”.

¿Y quiénes pueden tener derecho a esta amnistía? “Por ejemplo, una situación de vulnerabilidad es la pobreza extrema, también una persona que, por su condición indígena, no haya podido acceder a la justicia del Estado. Tenemos hasta ahora 93 libertades por amnistía, 41 de mujeres y 52 de hombres”.

El caso de Gisela y de la joven migrante originaria de Honduras tuvieron seguimiento gracias a que hoy está fortalecida la Defensoría Pública, y que cuenta con un área de ciencias forenses, peritos, genetistas, que permiten brindar apoyo a mujeres, indígenas y de la comunidad LGBT.

Pero todavía hay cientos detenidos que están en la cárcel por no contar con una defensa adecuada, muchos han sido cooptados por el crimen organizado y obligados a cometer delitos, otros por firmar documentos que no entienden porque no hablan español o no saben leer.

Y siempre son los más vulnerables, que no saben que pueden tener acceso a una defensa pública. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p.13)

Apuntes Globales / Rostros migrantes en frontera norte

El pronóstico de la Patrulla Fronteriza es que este año se romperán los récords de migrantes detenidos en la frontera entre México y Estados Unidos, dice Rafael Fernández de Castro.

 “En la selva colombiana nos asaltaron –nos quitaron el dinero; gracias a Dios, no la vida–”. Haitiano estancado en Tijuana, esperando asilo en Estados Unidos

El pronóstico de la Patrulla Fronteriza es que este año se romperán los récords de migrantes detenidos en la frontera entre México y Estados Unidos. En mayo el número de aprehendidos fue de 240 mil, un récord histórico.

Es posible dividir este enorme flujo de migrantes llegando a la frontera en dos grandes contingentes: los peticionarios de asilo y los que intentan entrar sin documentos. El primer flujo está compuesto básicamente por núcleos familiares y, el segundo, por varones jóvenes.

Los peticionarios de asilo son un flujo estancado. Llegan a la frontera y buscan un lugar de residencia. Muchos se quedan en albergues y desde allí inician un largo proceso, desde unos cuantos meses hasta uno o dos años. Hay un contingente dentro de este grupo conocido como MPP, es decir, retornados a México a esperar su proceso de asilo por los protocolos de protección segura. Los MPP son migrantes continentales. En su gran mayoría de Centroamérica. La Suprema Corte acaba de revisar esos protocolos y se calcula pronto se extinguirán.

Al flujo de indocumentados lo llamo migrantes del siglo 20, pues ésa era la composición durante todo ese siglo –varones jóvenes, mayormente mexicanos–. Este año el incremento de detenidos de nuestro país en relación con 2021 ronda 40 por ciento. Tres elementos explican este aumento.

Primero, la economía de Estados Unidos está demandando una enorme cantidad de mano de obra no calificada. Se solicitan empleados en todo tipo de changarros, restaurantes, supermercados, jardines y labores del campo. Segundo, la economía de México, a raíz de la pandemia, se contrajo aún más, por lo que la expulsión está presente. Y, finalmente, el Título 42, instaurado por la administración Trump en marzo de 2020, por motivos de salud, sigue vigente. Esta ley incentiva los cruces irregulares, pues quienes se internan son deportados en caliente sin generar un expediente biométrico. De manera que los migrantes intentan una y otra vez internarse.

Rostros migrantes en Tijuana

Poblano. Varón muy joven. Bien peinado, incluso engominado. Chamarra de piel nuevecita, tenis en buen estado y un bagpack.

“Tengo 19 años y me acaban de deportar. Vengo de Puebla”, dice.

-¿Cuánto te cobró el pollero y cómo es que sonríes?-, lo inquiero.

-”Once mil dólares, pero aún tengo otras cuatro oportunidades”-. Se sube con prisa a un coche, tal vez un Uber o un vehículo de su pollero.

Michoacana. “Me salí de California para ir a ver a mis papás. Desde hace ya siete años. Mis dos hijos mayores están en Los Ángeles con una prima. Vengo ahora de Lázaro Cárdenas. No es vida para mi hijo menor de 3 años que está conmigo. Quiero llevarlo con sus hermanos. Estoy esperando asilo. Tengo 10 meses en el albergue”, comenta.

Se ha ganado fama de colaboradora. A leguas se le nota lo entrona. Mientras hablo con ella, cuatro mujeres, todas de Michoacán, se acercan curiosas.

“¿Es usted abogado?”, me preguntan. Soy profesor –las desilusiono al responderles–.

Al lado de ellas, me llama la atención un hombre en sus 50. Bien ensombrerado al interior del albergue.

–¿También michoacano? “No, de Tequila, Jalisco”, me dice.

Hondureña. Muy jovencita. Veintiún años. Tiene dos niñas, de tres y uno. Se retira el cubrebocas. Bonita; tés muy blanca. Espigada. Oriunda de Cortés, cerca de San Pedro Sula. La niña más pequeña descansa en una carriola portátil. La mamá viste leggings. Por su vestir y figura, bien podría ser una de las jóvenes madres que se pasean por los lujosos centros comerciales de San Diego.

-”Mi mamá me denunció e intentó que me deportaran por maltrato familiar. La OIM me ayudó (Organización Internacional de las Migraciones). Eran mentiras para quedarse con mis hijas. Quiero ingresar a Estados Unidos y darles una mejor vida”, me comenta.

¿Quién podría adivinar que una jovencita así ha acumulado tantas historias y profundas penas?

Michoacana. Madre joven con ojos y tés claros. Tres hijos varones: 11, 8 y 3. Viene de Nueva Italia. Bien plantada y estilo deportista. Podría ser entrenadora de gimnasio. La directora del albergue me comenta: “Esta señora tiene una actitud de ayuda excepcional”.

-”Espero asilo. Tengo un caso fuerte. Pruebas importantes de violencia familiar. Huyo de mi esposo que está con un cártel. Su hijo mayor estaba en sexto año de primaria. Está muy adelantado. Las maestras del albergue le dicen que es el más audaz”.

-¿Qué deporte te gusta?-, le preguntó. Me contesta el de ocho, rápido: basquetbol. Lleva en el albergue cuatro meses. Una organización estadounidense, al otro lado, lleva su caso.

Haitiano. Hombre joven y jovial. Se defiende en español. Salió de su país hace más de siete años. Trabajaba en la construcción. Fue dura la salida y la llegada a Brasil. Salió casado y sigue con la misma, subraya. Tiene ya dos niñas nacidas en Brasil y un niño en camino. (Rafael Fernández de Castro M, El Financiero, Mundo, p.50)

Estrictamente Personal / Respuesta a López Obrador

Una vez más, el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió a Carlos Loret y a quien esto escribe porque no le gustó que se planteara que aceptó financiar mil 500 millones de dólares para proteger la seguridad de los estadounidenses. El Presidente nos emplazó a presentar pruebas de nuestras “calumnias”. Como es sabido, López Obrador, que siempre se queja de que es calumniado, es el rey de la difamación. En este caso, la primera queja debe hacérsela a la Casa Blanca, pues uno de sus principales funcionarios se burló del Presidente la misma tarde del encuentro, por haber cedido ante el presidente Joe Biden y pagar por una parte del muro fronterizo.

Lo que en México fue una argumentación a partir de la información y antecedentes, en Washington fue celebrado por quien conoce los intríngulis de lo sucedido. Abdullah Hassan, vocero adjunto de la Casa Blanca, escribió en su cuenta de Twitter: “En sus cuatro años, Trump no pudo terminar el muro fronterizo, menos aun que México pagara por él. El presidente Biden acaba de hacer que México acepte pagar (el énfasis es mío) 1.5 billones (mil 500 millones) para mejorar el procesamiento y la seguridad a través de la administración de soluciones fronterizas probadas”.

Además del repasón al Presidente mexicano, Hassan dejó claro que Biden logró que López Obrador hiciera lo que él quería, sumándolo a su programa de infraestructura con aportación de recursos, para ayudarle a mejorar la seguridad de los estadounidenses, no de los mexicanos, en temas del narcotráfico, al tiempo de desinhibir y frenar la migración, que tanto daño electoral le está haciendo al jefe de la Casa Blanca. Al día siguiente de la visita a la Oficina Oval, Loret escribió una columna que tituló Chiqui-visita, mientras que en este espacio, un día después, se publicó Solícito y dócil en la Casa Blanca, que son las referidas por López Obrador este miércoles.

En este espacio se apuntó: “De la misma manera que con Donald Trump, el presidente Andrés Manuel López Obrador se comportó con Joe Biden. Belicoso de lejos y solícito en el cara-a-cara. Durante su breve visita a la Casa Blanca el martes pasado, López Obrador aceptó lo que su antecesor, Enrique Peña Nieto, rechazó: pagar por una barrera que impida que indocumentados y drogas crucen fácilmente por la frontera de México y Estados Unidos. Trump se lo exigió a Peña Nieto, y el entonces presidente lo confrontó. Trump no se lo pidió así a López Obrador, pero lo obligó a militarizar la frontera con Guatemala y a cambiar su política de asilo. Biden fue más allá. Logró lo mismo que Trump y más”.

López Obrador se refirió esta semana a los proyectos de modernización de los puentes fronterizos del lado mexicano. Éstos existen, y se mencionaron en la columna, subrayando las prioridades del gobierno mexicano, en la Mesa de Otay, la ampliación del puente y puerto fronterizo entre Reynosa y Pharr, y la ampliación del puerto fronterizo San Jerónimo-Santa Teresa. La iniciativa de modernización fronteriza, sin embargo, arrancó en el contexto de la presentación del Acta de Infraestructura y Empleo firmada por Biden en noviembre, un plan a cinco años de modernización de la infraestructura fronteriza con un costo de 3 mil 600 millones de dólares para hacer más segura la región y más eficiente el tránsito de personas y comercio.

El plan elaborado por Aduanas y Protección Fronteriza, se agregó en la columna, apunta a proteger a los estadounidenses y facilitar el comercio y el turismo, mediante un incremento de verificaciones biométricas de personas y vehículos para impedir el paso de drogas y neutralizar “otras amenazas a la seguridad”. La Casa Blanca lo estaba negociando desde hacía dos años con los gobiernos estatales fronterizos, con el gobierno mexicano y con sectores empresariales, y el final de las conversaciones se anunció en mayo, durante un fórum en Tijuana donde participaron el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, y el subsecretario de Estado para Narcóticos Internacionales y Asuntos Judiciales, Todd Robinson.

La instrucción de Biden y López Obrador, dijo en ese momento Ebrard, era acelerar el trabajo para que, a finales del próximo año, los proyectos estuvieran funcionando en su totalidad. Sin embargo, se agregó en la columna, había un problema. La barrera con la que se había topado la Casa Blanca era el gobierno de López Obrador, que estaba en desacuerdo con una exigencia de seguridad del gobierno de Biden en la frontera mexicana.

México estaba dispuesto a recibir equipo y tecnología de Estados Unidos para esos fines, pero no la condición para ello: aceptar que las pruebas para verificar la puesta en marcha del equipo las realizara Sandia National Laboratories, un laboratorio del Departamento de Energía operado por Honeywell International, que es contratista del gobierno estadounidense. Esa empresa se especializa en seguridad nacional, contraterrorismo, vigilancia policial, sensores militares para percibir humanos y satélites.

La propuesta de la Casa Blanca, a través del Consejo Nacional de Seguridad, era que los equipos instalados en México fueran supervisados por esa empresa, que también haría las pruebas para tener las garantías de que no serían alterados sus programas. En síntesis, que no hubiera corrupción mexicana.

Esta discusión, sin ser secreta, tampoco se ha socializado. No tiene nada que ver con los 17 mil millones de pesos que inyectará México para la modernización de sus aduanas, sino con los mil 500 millones de dólares de los equipos que, como dijo Hassan, son “para mejorar el procesamiento y la seguridad a través de la administración de soluciones fronterizas probadas”.

Ahora toca emplazar al presidente López Obrador a que explique a los mexicanos por qué, primero, duplicó la inversión originalmente acordada con Biden, y segundo, por qué sí aceptó los equipos que antes rechazaba, pagando de nuestros impuestos, efectivamente, para la seguridad de los estadounidenses. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p.60)

La diplomacia fronteriza y su contribución a políticas de Estado

Poco se habla de la diplomacia fronteriza, aquella que, como la tradicional, busca promover los intereses de un país en otro, pero que, a diferencia de esta, es de terreno operativo fundamentalmente; aquella que aprovecha una relación constante y, por lo general, muy fluida entre autoridades equidistantes en ambos lados de la frontera, ya sea en tiempos de paz o durante conflictos armados.

La morfología fronteriza entre México y Estados Unidos no es la excepción. Lo excepcional es la coordinación tan estrecha entre autoridades de todos los niveles, como la que se desenvuelve en la franja fronteriza de Nogales, o “ambos Nogales”, como la refieren sus habitantes por el profundo sentido de hermandad que prevalece. Allí, los retos son variados y complejos: servicios de salud pública; manejo de flujos migratorios; trasiego de estupefacientes y armas; tráfico de personas y personas desaparecidas; accidentes por inundaciones; y suministro y saneamiento del agua. Casi todos estos desafíos están presentes en los 94 municipios y 48 condados que entrelazan a México con Estados Unidos, respectivamente, y casi todos pueden ser resueltos con el uso oportuno y asertivo de la diplomacia fronteriza.

Pongo dos ejemplos que traducen su utilidad:

Durante las primeras semanas de la pandemia, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) identificó puntualmente la necesidad de colaborar con autoridades de Estados Unidos para la aplicación de vacunas en varios puntos fronterizos. En el caso de Nogales, la Cancillería, a través del Consulado General de México, puso en marcha tal esquema en colaboración con empresas maquiladoras de Nogales, Sonora, para que transportistas mexicanos pudiesen cruzar la frontera y evitar un mayor impacto al comercio bilateral. Meses después, el programa se expandió para beneficiar a más connacionales. Así, con el apoyo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) y de la Universidad de Arizona, así como del gobierno de Nogales, Sonora, y del condado de Santa Cruz, se logró pasar de 500 inoculaciones a 2,500 en un solo día, gracias a que estas fueron aplicadas en el puerto operado por CBP (a la fecha se han beneficiado con este programa 40,000 connacionales).

Por otra parte, gracias al trabajo construido con autoridades federales y locales, así como con el sector privado, académico y organizaciones civiles con presencia en ambos Nogales, se impulsa un programa piloto en materia migratoria para esta región. Si bien es un proyecto en ciernes, este refleja precisamente que, cuando se aprovechan las herramientas de la diplomacia fronteriza, como la concatenación de intereses y la inmediatez y efectividad operativas, se puede avanzar bajo una lógica común aun tratándose de fenómenos con tantas aristas como el migratorio.

Estos casos ejemplifican las bondades de una diplomacia que es localmente internacional, pues se aprovecha la rica interlocución entre autoridades de todos los niveles de gobierno, pero circunscrita a un área geográfica acotada, y que logra concretar políticas diseñadas e impulsadas desde las capitales nacionales. En efecto, en el primer caso descrito, la Cancillería contribuyó con los trabajos que diariamente realiza el Gobierno de México para que todas y todos los mexicanos reciban sus vacunas. En el segundo, el programa piloto para un circuito migratorio en ambos Nogales abonaría a los esfuerzos de la SRE, a través de su Unidad para América del Norte, así como de otras dependencias gubernamentales, para la concreción de un esquema que facilite una migración segura, ordenada y regular en dicha zona fronteriza.

Finalmente, con algunas limitaciones propias, como estar sujeta a dinámicas volátiles y a un ejercicio generalmente reactivo, la diplomacia fronteriza es, por definición, menos ortodoxa y, como aspiración, más eficiente que la tradicional. Y cuando sendas características se complementan con una visión social, humanista y vanguardista, como la impresa en la actual política exterior de México, el resultado beneficia a la gente que más lo necesita en ambos lados de la frontera. (Marcos Moreno El Heraldo de México, País,p.12)