El comunicado de hace tres días del Instituto Nacional de Migración (INM) busca con ahínco términos políticamente correctos. “Con apoyo de la Guardia Nacional (GN), Agentes Federales del INM rescataron a 402 personas migrantes que fueron trasladadas a las instalaciones del Instituto para proporcionarles alojamiento y servicios básicos de salud, agua y alimentación”. Es decir, fueron detenidas y fueron deportadas (retornados con asistencia) a Honduras.
El INM no menciona en la narrativa de hechos ni los gases lacrimógenos (ni siquiera como un episodio extraordinario), ni piedras y pirotecnia lanzadas por migrantes a medio Suchiate contra la Guardia Nacional. “Como parte de las tareas de apoyo y auxilio a las actividades de verificación migratoria, cinco elementos de la Guardia Nacional resultaron con lesiones y son atendidos en centros de salud de la entidad”.
En resumen, el INM no informó de enfrentamientos, sino de “actividades de verificación”, y a las detenciones las llamó “rescates”. Francisco Garduño, su titular, no atiende a los medios. Marcelo Ebrard asume la dirección de un tema más y, junto con la secretaria de Gobernación, rechaza crisis y represión. Por la noche del mismo día, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, felicita a México por el buen trabajo realizado en la frontera sur. (Carlos Urdiales, La Razón, México, p. 8)
La llegada de miles de desesperados a la frontera de Guatemala con México, donde cientos de padres y madres ven estrellarse sus sueños contra el muro migratorio impuesto por el gobierno de Estados Unidos, en el desplazamiento de su autoridad hacia las tierras sureñas, donde pueden mandar como a su interés convenga, tiene una solución: en lugar de caminar hasta el lejano norte, se podrían ir en avión.
Y como el gobierno de México no sabe cómo resolver el problema creado por un discurso austero y morigerado, en lugar de rifar el avión se lo podría regalar a los hondureños para hacer un puente aéreo, Tegucigalpa (o San Pedro Sula)-Nueva York. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Con la migración al Gobierno lo alcanzó la realidad. Hemos vivido en el último año bajo un uso del lenguaje como extensión de lo que pasa; sin embargo, una cosa es el discurso y otra, lo que sucede.
El peso de las palabras del Presidente es cada vez más fuerte y significativo. Tiene que ver con la gran relación que ha establecido con un amplio y significativo sector de la sociedad; uno de sus grandes méritos ha sido hacer a los invisibles, visibles. (Javier Solórzano Zinse, La Razón, LADOS; p. 2)
Las imágenes de la batalla campal de la Guardia Nacional con la caravana de hondureños en la frontera con Guatemala terminan de echar por tierra el discurso de derechos e inclusión de la política migratoria y, en cambio, reflejan que, en los hechos, se edifica un muro virtual para frenar la migración centroamericana. El primer desplazado en el regreso del péndulo hacia posiciones de fuerza es el principio de congruencia, que el gobierno no puede mantener entre la presión migratoria centroamericana y las medidas de contención que pactó con Trump. (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Opinión, p. )
La Ciudad de México, pues fue declarada Ciudad Santuario para indocumentados el 31 de enero de 2017. No debe existir ningún obstáculo para que los migrantes y otros extranjeros lleguen a la capital de México, en apego al artículo 11 de la Constitución. Bienvenidos hermanos centroamericanos. Bernardo Méndez, América sin Muros AC; Gretchen Kuhner, IMUMI; María García, Coalición Binacional vs Trump; David Maciel y Ana Bertha Colín, Izquierda Verde; Juan Carlos Guerrero, Club Chilango Los Ángeles; Armando Bolaños, Estado 33 Migrante; Taurino Castrejón, Red Migrante del Sur; Emiliano Monge, Fernando Valadez, Carlos Altamirano y Federico Campbell Peña, autores del videolibro Stop Trump. El Impeachment. (El Correo Ilustrado, La Jornada, Editorial, p. 2)
Se ve Olga: En la Caravana Migrante Hondureña se ofrecieron empleos y programas sociales, no salvoconductos para tomar a México como país de tránsito. De ahí su coordinación con la SRE y Guardia Nacional para evitar protagonismos sin descuidar la interlocución con los integrantes de Conago, participación en las reuniones de gabinete y con el fiscal de EU, William Barr, además del diálogo con Javier Sicilia. Lo anterior contrasta con rivales que dentro y fuera no reconocen su misión. (Federico Lamont, El Sol de México, Nacional, p. 14)
SI HUBIERA un torneo de intolerancia, los legisladores de Morena habrían ganado ya el primer lugar, pues resulta que decidieron censurar… ¡a Porfirio Muñoz Ledo!
EL VETERANO dirigente intentó tomar la palabra durante la comparecencia de la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra, para denunciar en la Comisión Permanente las atrocidades del operativo en la frontera sur contra los migrantes centroamericanos. Pero como en la 4T no hay lugar para voces discordantes, le echaron montón y le negaron el micrófono, con lo cual resultó evidente que a los morenistas no les gusta que les digan sus verdades. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
“Esto no va a volver a pasar”, aseguró. ¿Algún pronunciamiento importante de la presidenta de la CNDH en relación al problema con los migrantes en la frontera sur? ¿Al papel de la Guardia Nacional? ¿A los altos índices de violencia? ¿A la incertidumbre que ha generado la desaparición del Seguro Popular y la creación del Insabi? Que está al pendiente…
Vaya, ni al diputado Porfirio Muñoz Ledo le permitieron sus compañeros de Morena tomar la palabra para referirse con el tema de los migrantes o incomodar de algún modo a la presidenta de la Comisión. “No somos un partido de Estado”, alcanzaría a revirar el ex presidente de la Cámara al tiempo de abandonar el salón. Gustavo Madero, senador por el PAN, no se quedaría con sus pensamientos guardados. Le diría a Rosario Piedra con todas sus letras: “Su obligación es defender a las víctimas, no defender a la actual administración”. Ése era en realidad el fondo —y el marco— de la comparecencia. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
Trump es un maestro de la distracción masiva, y seguramente inventará un escándalo lateral, una guerra u otra cosa para desviar la atención pública de su historial de mentiras flagrantes, abusos de poder, crueldad contra los niños migrantes, negativa a mostrar sus declaraciones de impuestos, negación del cambio climático, apoyo tácito a las armas semiautomáticas usadas en asesinatos masivos, y muchos otros pecados.
Sí, el juicio político es importante. Pero si los demócratas se centran demasiado en él durante los próximos meses y no hablan de todos estos temas, perderán en noviembre. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Opinión, p.15)
Dueña de su silencio
Silencio sepulcral guardó la titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, en el tema del uso de la fuerza contra migrantes en Chiapas. Los reclamos de legisladores de oposición, ayer en su comparecencia ante la Comisión Permanente, cayeron en saco roto. Nada dijo la activista, que prometió no callar como momia ante abusos de la autoridad.
Hablando de silenciados, al diputado de Morena Porfirio Muñoz Ledo le impidieron hacer uso de la tribuna sus compañeros de bancada. Durante la comparecencia de Rosario Piedra, quiso hablar sobre los operativos contra migrantes, pero la Mesa Directiva de la Comisión Permanente sometió a votación si lo dejaban hablar. Ganó el “no”. (Sacapuntas, El Heraldo de México, LA2, p. 2)
Convencido de que la Guardia Nacional se excedió en el uso de la fuerza en contra de la caravana migrante procedente de Honduras, el expresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, intentó sin éxito romper el orden del día de la sesión de la Comisión Permanente para presentar un video para ratificar sus afirmaciones y tener una opinión de la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra, quien ayer rindió el informe de labores 2019; sin embargo, la presidenta de la Mesa Directiva, Mónica Fernández, consultó a la asamblea, que en su mayoría votó en contra, por lo que un sorprendido y dolido Muñoz Ledo dijo que su bancada tuvo miedo a la verdad, además de que va a revisar sus relaciones en el futuro. (Rozones, La Razón, LADOS, p. 2)
La bancada de Morena en San Lázaro obtuvo ayer una victoria pírrica.
Logró, con malas artes, que el diputado Muñoz Ledo no cuestionara en la tribuna el desempeño de Rosario Piedra Ibarra, nueva titular de la CNDH, en temas espinosos como migración y desabasto de medicamentos para enfermedades graves.
Que no haya tomado la palabra en el recinto legislativo no significa que Muñoz Ledo no levante la voz en otros ámbitos.
Silenciar a Porfirio es una misión imposible.
La que sí habló en la tribuna fue la señora Piedra. De lo que dijo, los medios retoman que degradó a los empleados de la cocina de la CNDH, para ahorrar.
Los temas importantes, los que le interesan a la población, los dejó para después, acaso para cuando alguien le indique qué debe decir. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Durante estos días, el turno fue para México, ya que la primera caravana centroamericana de migrantes de este 2020 llegó a la frontera que separa a nuestro país de Guatemala. Un grupo de entre dos mil y cuatro mil personas salió en octubre de San Pedro Sula, con la intención de atravesar México y llegar a Estados Unidos. Sin embargo, el trayecto fue detenido en nuestra frontera sur por la controversial Guardia Nacional; al romper los migrantes el bloqueo establecido, se desató una escena que le dio la vuelta al mundo.
De acuerdo con el informe oficial, 402 migrantes fueron “rescatados” y trasladados a oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM), pero las fotografías reflejan el caos desatado. Familias enteras pedían cruce seguro, pero las autoridades negaron el permiso para pasar por el puente y cientos decidieron saltar al agua y buscar un camino por la selva. Después de las detenciones y el show mediático que nos posicionó como el famoso muro que prometió Trump, el INM señaló que las leyes mexicanas no establecen la figura de “migrante en tránsito”, por lo que ahora cientos o miles serán retornados a su país. (Javier García Bejos, El Heraldo, Editorial El Heraldo, p. 20)
QUE mucho se habló ayer de que la fracción de Morena censuró a Porfirio Muñoz Ledo, negándole el uso de la palabra durante la comparecencia de la ombudsperson nacional, Rosario Piedra Ibarra, quien por cierto no respondió un solo cuestionamiento y calló sobre las críticas al operativo de la Guardia Nacional contra la caravana migrante. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
De qué otra forma se puede explicar el acoso, la persecución y la violencia con la que esta administración ha reaccionado ante la llegada de miles de migrantes centroamericanos que intentan alcanzar la frontera con Estados Unidos para solicitar legalmente asilo en ese país. (Enrique Acevedo, Milenio, Al Frente, p. 3)
¡Qué bonito! Solo por eso hasta los inmigrantes hondureños debería de pasar báscula y juntarle un billete para financiarle su defensa y no ande sufriendo como García Luna Productions, que tiene que vender su cuerpo en el tambo para que lo defiendan. Digo, este muchacho ya debería echar de cabeza a Jelipillo Calderón y a Salinas —que de cualquier manera lo dejarían quitarse de problemas y que lo manden de testigo protegido a vivir en Wisconsin en calidad de Godínez. (Jairo Calixto Albarrán, Milenio, Al Cierre, p. 47)
Mientras la Guardia Nacional persigue migrantes a fin de complacer al presidente Trump, en Chilapa, como lo hicieron con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, los pobladores reclaman a Andrés Manuel López Obrador el olvido en que se encuentran.
“Aquí hay balazos, no abrazos”, dicen.
Pasó el primer año del nuevo gobierno y nada ha cambiado. No para la violencia, y nadie los escucha. (Héctor de Mauleon, El Universal, Nación, p.A11)
Las acciones en contra de los migrantes, sin embargo, exponen una contradicción de fondo en las políticas federales. Andrés Manuel se llena la boca hablando de que su prioridad son los que menos tienen, los que carecen incluso de lo imprescindible, cita versos de Amado Nervo que le pasa su esposa, pero no tiene el menor reparo en que la guardia nacional cargue en contra de individuos que dejan su país por fuerza de causa mayor. Los centroamericanos quieren ir a EU, no quedarse en México. Puede ofrecer lo que quiera el presidente para que se instalen en México, ellos quieren marchar a los Estados Unidos. ¿Quién es López Obrador para ordenar sobre la libertad de cada quién? ¿Resulta que ahora también se considera con la atribución de decidir en la vida de los demás? La migración y las acciones del gobierno federal exhiben las contradicciones más burdas del Presidente: el pueblo no es pueblo cuando así lo manda EU; el interés de Trump por encima de los derechos humanos a cargo del servilismo de López Obrador; la libertad individual siempre prescindible a la hora de contentar al vecino del norte. Andrés Manuel ofrece al crimen organizado “abrazos y no balazos”; a los migrantes, toletes y humillaciones. (Jorge Camacho Peñaloza, El Universa)
Lo que vimos ayer en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión es el absoluto desprecio de Morena por la libertad de expresión. Para acallar críticas se mostraron dispuestos a lo que sea, incluso votaron en contra de que Porfirio Muñoz Ledo —el mejor orador que tienen— hiciera uso de la palabra.
Sabían que si Porfirio hablaba, no era para besarle los pies a Rosario Piedra, titular de la CNDH por obra y gracia del autócrata de Palacio, sino para criticar la actuación de la Guardia Nacional con los migrantes centroamericanos en la frontera sur. (Francisco Garfias, Excélsior, p. )
En menos de un mes las extradiciones a Estados Unidos de varios líderes regionales del tráfico de drogas en México, retrataron cuál es el interés de los norteamericanos en el corto plazo.
Se trata de obtener la mayor utilidad al actualizar el mapa de la red financiera y política que se benefició en los últimos años del trasiego de droga por distintos puntos de la frontera.
Empezó por California el 21 de diciembre pasado cuando en plenas fiestas prenavideñas, pasó casi desapercibido la entrega a las autoridades estadounidenses de Ismael Zambada Imperial, quien enfrenta acusaciones por tráfico de cocaína, metanfetaminas y heroína en la Corte de distrito sur de San Diego. (Juan Veledíaz, El Sol de México, Nacional, p. 8)
En los gobiernos priistas del siglo pasado se planteó varias veces la necesidad de un Carnet Nacional para sacar a los mexicanos de las tinieblas, no existía el INE ni se hablaba del derecho a la identidad, solo se acreditaba como ciudadanos 8 por ciento de la población que contaba con pasaporte, por lo que la licencia de manejar se convirtió en el único documento, y eso solo para los mayores de 18. Los menores, como hoy, eran, y son, indocumentados en México. La propuesta siempre fue rechazada por las alineaciones de izquierda, que sostenían que esos documentos eran fascistas. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)
El gobierno de Donald Trump felicitó al de México por perseguir, atrapar y deportar migrantes en nuestra frontera sur, con más de 20 mil integrantes de la Guardia Nacional, e impedir que lleguen a Estados Unidos.
Dos mil migrantes centroamericanos fueron detenidos ayer entre Tapachula y Ciudad Hidalgo, Chiapas, y en Tenosique, Tabasco, gracias a inspecciones terrestres y aparatos con tecnología de visión nocturna. Un récord.
Eso nunca lo habíamos visto en México.
La frontera está militarizada en el sur y también en el norte, para impedir el cruce de indocumentados al país de las barras y las estrellas. Se puso un muro de uniformados en los dos extremos del país. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 30)
Decretar una política migratoria de puertas totalmente abiertas, conciliatoria con los migrantes, apoyo en el tránsito, transporte asegurado y dinero para el viaje, sólo para activar una crisis desproporcionada en la frontera con Estados Unidos. Resultado: retractación inmediata bajo amenaza de la imposición de aranceles y castigos mayores. Error de cálculo por la ocurrencia del “Hermano Mayor Latinoamericano”, que hoy nos convierte en el hazmerreír de Centroamérica. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Opinión, p. 26)
Otro duro momento le hicieron pasar ayer al ya venerable Porfirio Muñoz Ledo en plena sesión de la Comisión Permanente del Congreso. Se le notó visiblemente inconforme con la exposición del Informe que presentó la nueva titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, sobre la actuación de la Guardia Nacional contra los migrantes en la frontera sur, y pidió el uso de la palabra. Por votación, la mayoría de Morena se la negó. Reclamó y gritoneó desde la mesa de Presidencia, pero fue inútil y mejor abandonó el salón. Legisladores de oposición lamentaron que sus propios compañeros de Morena lo censuraran. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 29)
Piedrazo a migrantes y Morena calla a Muñoz Ledo; Durazo avala a Bonilla
¿Y la defensora de los derechos humanos?
Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), compareció ayer ante la Comisión Permanente del Congreso, en el Senado.
Presentó su informe de labores 2019, pese a que sólo lleva dos meses en el cargo gracias a que su madre, Rosario Ibarra de Piedra, es amiga presidencial.
No cumplía con los requisitos.
Ayer no quiso contestar preguntas sobre la actuación de la Guardia Nacional en la frontera sur, sometiendo a migrantes que pretenden ir a Estados Unidos, tropezándoles -metiéndoles el pie, dice pópuli-, aplicándoles la llave china y gaseándolos.
Y en tribuna, la senadora Mónica Fernández, presidiendo la Mesa, cortó a Porfirio Muñoz Ledo, su compañero de partido y vicepresidente.
Al morenista amigo de Andrés Manuel López Obrador no le dieron la palabra.
Lo mayoriteó su partido.
Ciertamente, había un acuerdo firmado de la Mesa Directiva -donde aparece el veterano político- para no hacer intervenciones.
Quería mostrar a Piedra, sin estar en la lista de participantes, un video del zafarrancho en la frontera sur. Iba a lanzar una nueva crítica, como en junio de 2019 y el martes, a la estrategia que acata las órdenes de Donald Trump al canciller Marcelo Ebrard: contener a los migrantes con 27 mil miembros de la Guardia en sur y norte, a cambio de no aumentar los aranceles y de firmar el T-MEC.
Fernández dijo a Porfirio que lo sometería -darle el uso de la palabra – a votación y ganó el no.
Muñoz Ledo aseguró que acordó con Piedra presentar el video y la morenista lo calló:
-La presidenta de la CNDH no manda en esta comisión.
Y añadió:
-No es ninguna censura.
La titular de la CDNH, que en diversas ocasiones ha mostrado su ignorancia y nula experiencia, se fue sin hablar.
Pero no se fue a su oficina.
De Reforma, agotada por estrés y trabajo -no se cansa de desvirtuar al pasado- se fue junto a su equipo a comer al café Tacuba. Sí, ese que está a un costado del metro Allende.
Unas enchiladas poblanas, cafecito pa’l frío y un buen postre.
¡Pus qué! (Alberto Montoya, Ovaciones, Política, p. 2)
The Economist Intelligence Unit (EIU), la división de investigación y análisis de The Economist Group, la empresa británica que publica la revista The Economist difundió ayer su Índice de Democracia 2019 (ID 2019).
El reporte anota que el ID “proporciona una instantánea del estado de la democracia en todo el mundo en 165 estados independientes y dos territorios. El ID se basa en cinco categorías: proceso electoral y pluralismo; el funcionamiento del gobierno; participación política; cultura política; y libertades civiles. Según sus puntajes en una variedad de indicadores dentro de estas categorías, cada país se clasifica dentro de uno de cuatro tipos de régimen: democracia plena, democracia defectuosa, régimen híbrido o régimen autoritario”. (Edaurdo Rúiz Healey, El Economista, p. 37)
No hay paso
El presidente López Obrador dice que hay una instrucción de que no se utilice la fuerza, después de que el lunes se produjeran choques entre la Guardia Nacional y migrantes hondureños, que les lanzaron piedras al intentar cruzar la frontera a través del río Suchiate. Por otro lado, de acuerdo con la agencia Reuters, el secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Chad Wolf, celebró la actuación de la administración de López Obrador. Elogio al gobierno de México por mantener su compromiso de incrementar la seguridad y la aplicación de la ley en la frontera sur, señaló Wolf. Según el funcionario estadunidense, “los esfuerzos de la Guardia Nacional mexicana y de otros agentes han sido por ahora efectivos en el mantenimiento de la integridad de su frontera, a pesar de los brotes de violencia llevados a cabo por personas que intentan ingresar ilegalmente, dijo Reuters. Cientos de centroamericanos de la caravana, que partió la semana pasada de Honduras, permanecían el miércoles en la frontera con Guatemala, aguardando una oportunidad para cruzar a México y seguir su camino hacia Estados Unidos, después de fracasar en un primer intento. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)
Durante la comparencia de Rosario Piedra ante la Comisión Permanente, el diputado de Morena Porfirio Muñoz Ledo tuvo la intención de transmitir un video de las agresiones de los elementos de la Guardia Nacional en contra de la caravana de migrantes en la frontera sur, por lo que pidió la palabra. Sin embargo, la presidenta en turno de la Comisión, la senadora morenista Mónica Fernández se la negó. Muñoz Ledo argumentó que ya había hablado con la titular de la CNDH y esta había aceptado que se pasara el video, aunque Fernández desestimo este acuerdo, al final sometió la propuesta del diputado a votación, pero la mayoría de Morena la rechazó. Parece que Porfirio ya se les está haciendo incómodo a sus propios compañeros de partido. (Redes de Poderes, Reporte Índigo, Reporte, p. 3)
Durante la comparencia de Rosario Piedra ante la Comisión Permanente, el diputado de Morena Porfirio Muñoz Ledo tuvo la intención de transmitir un video de las agresiones de los elementos de la Guardia Nacional en contra de la caravana de migrantes en la frontera sur, por lo que pidió la palabra. Sin embargo, la presidenta en turno de la Comisión, la senadora morenista Mónica Fernández se la negó. Muñoz Ledo argumentó que ya había hablado con la titular de la CNDH y esta había aceptado que se pasara el video, aunque Fernández desestimo este acuerdo, al final sometió la propuesta del diputado a votación, pero la mayoría de Morena la rechazó. Parece que Porfirio ya se les está haciendo incómodo a sus propios compañeros de partido.
Porfirio Muñoz Ledo acumuló ayer otro récord a su tempestuosa carrera política: ser impedido de presentar un video y de exigir acción a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por parte de la bancada morenista de la que presuntamente es personaje relevante, a tal grado que en esa condición de prócer de Morena presidió la mesa directiva de San Lázaro e impuso la banda presidencial a AMLO. Exigente de que Rosario Piedra Ibarra se pronuncie respecto a los actos salvajes y delictivos cometidos por la Guardia Nacional contra migrantes centroamericanos, Muñoz Ledo tuvo en contra la votación concertada de sus propios compañeros del más reciente de los varios partidos en que ha militado. ¡Hasta mañana! (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)
? ¿… y en Tijuana? Que muy contento se le vio a Jaime Bonilla, gobernador de Baja California, por el espaldarazo que le dio el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, ambos personajes coincidieron en el marco de la inauguración del Cuartel del Trigésimo Octavo Batallón de la Guardia Nacional en la Mesa de Otay, en Tijuana, donde hubo un cruce de elogios. Bonilla no dejó pasar el momento para solicitar el envió de más elementos de esa corporación para garantizar la seguridad de dicha entidad. Aunque así como los elementos andan muy ocupados “protegiendo” migrantes, quién sabe si se pueda. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, México, p. 2)
Fuego amigo. A mediados del año pasado, el hoy vicepresidente de la Comisión Permanente del Congreso y diputado de Morena, Porfirio Muñoz Ledo, presentó una iniciativa para no criminalizar la crisis migratoria, criticó las estaciones migratorias y las comparó con los campos de concentración de Auschwitz. Ayer, la mayoría de sus camaradas de Morena le impidieron cuestionar la actuación de la Guardia Nacional en la contención del flujo migratorio, durante el informe de actividades de la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra. La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Rojas, dijo que no fue un acto de censura. Muñoz Ledo se indignó y abandonó el salón de sesiones. Don Porfirio es un animal político, así que no debería entrar en esos juegos. Es más astuto que muchos de sus compañeros legisladores. (Excélsior, Nacional, p. 15)
Lo que vimos ayer en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión es el absoluto desprecio de Morena por la libertad de expresión. Para acallar críticas se mostraron dispuestos a lo que sea, incluso votaron en contra de que Porfirio Muñoz Ledo —el mejor orador que tienen— hiciera uso de la palabra.
Sabían que si Porfirio hablaba, no era para besarle los pies a Rosario Piedra, titular de la CNDH por obra y gracia del autócrata de Palacio, sino para criticar la actuación de la Guardia Nacional con los migrantes centroamericanos en la frontera sur.
En San Lázaro confirmamos que Porfirio quería que en el Salón Verde, donde rindió su informe Piedra, se pasara un video sobre la actuación de la Guardia Nacional en la frontera sur, que es inconveniente para el gobierno de López Obrador. Porfirio chocó con Mario Delgado por ese asunto en la reunión previa de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente. El coordinador de los diputados de Morena nos comentó, con ácida ironía, el calificativo de “salvajada” con el que Muñoz Ledo describió la actuación de la Guardia Nacional en la frontera sur.
“Es una salvajada, sí, que le avienten pedradas a la Guardia Nacional…”, dijo Mario. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
La llegada del llamado coronavirus de Wuhan, el lugar donde surgió en China, es una doble mala noticia, primero, por el hecho en sí mismo, pero también porque nos encuentra con las defensas bajas, con el sistema nacional de salud viviendo una crisis derivada de su transformación y con poca claridad sobre hacia dónde debe ir. Y con un tercer elemento disruptor: esa crisis llega a las fronteras, el primer caso se ubicó en Reynosa, Tamaulipas, donde crece la población de migrantes provenientes de todas partes del mundo y donde las políticas sanitarias son, a todas luces, insuficientes.
Tanto en la frontera sur como en la norte hay migrantes centroamericanos, pero también cubanos, haitianos, de la India, africanos de distintos países, pero, sobre todo, del Congo, árabes y libaneses, entre otros. Las autoridades, en muchos casos, no saben siquiera quiénes son y mucho menos sus historiales clínicos. Viven en situaciones muy precarias y han aparecido en esas comunidades enfermedades que no existían o que estaban erradicadas en México. Lo que sucede en las fronteras, hay que insistir en ello, más allá de las presiones reales de la administración Trump, es un desafío de seguridad nacional para México y así debe ser entendido.
La decisión original del gobierno, expresada por el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, de tener fronteras abiertas era insostenible. No hubo durante meses el más mínimo control fronterizo, pasaban caravanas, no se tenía identificados a quienes entraban, era más fácil cruzar el Suchiate que un canal de Xochimilco. Se debía cambiar la política migratoria no sólo porque lo dijera Trump, sino porque se ponía en riesgo nuestra seguridad nacional, interior y pública. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 12)
Las imágenes de la batalla campal de la Guardia Nacional con la caravana de hondureños en la frontera con Guatemala terminan de echar por tierra el discurso de derechos e inclusión de la política migratoria y, en cambio, reflejan que, en los hechos, se edifica un muro virtual para frenar la migración centroamericana. El primer desplazado en el regreso del péndulo hacia posiciones de fuerza es el principio de congruencia, que el gobierno no puede mantener entre la presión migratoria centroamericana y las medidas de contención que pactó con Trump.
La disconformidad entre sus pronunciamientos y esas imágenes que circularon profusamente en el mundo esta semana no dejan lugar a demasiadas dudas sobre el giro completo de la política migratoria del gobierno de López Obrador, aunque trate de sostener la narrativa como un sesgo contra la comprensión. Ante la visión de los hechos, trata de defender su actuación conforme a los principios del Pacto Mundial de Marruecos para una migración “ordenada, segura y regulada”, pero, en realidad, nos devuelve al caos de la primera caravana de octubre de 2018, cuando la Policía Federal trató de evitar su entrada al país en el gobierno de Peña Nieto. ¿Qué significan esos principios frente a las fotos en el Suchiate? ¿Dónde queda el derecho y las posibilidades de migrar? (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 18)
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), no existe más; RIP. Lo que vimos ayer durante la comparecencia de su titular, la señora María del Rosario Piedra Ibarra, fue el velorio de la institución presuntamente autónoma que alguna vez fue orgullo de este país. (Adrián Trejo, 24 Horas, México, p. 3)
En ese contexto, la señora Piedra Ibarra fue, una vez más severamente por la actuación, de la Guardia Nacional en la crisis humanitaria se vive en la frontera sur. (Matías Pascal, Uno más Uno, Política, p. 7)
CALLO DE FERNÁNDEZ 1.- Había expectación por la sesión de la Comisión Permanente de ayer. Pero la presidenta Mónica Fernández mostró oficio y dejó correr las críticas a la inacción de la CNDH y a la actuación de la Guardia Nacional contra migrantes. No se permitió la voz disidente de Porfirio Muñoz Ledo, quien ha dejado de ser grato porque el régimen quiere halagos, no censuras. No fue culpa de Fernández: no estaba programada su intervención y la votación de sus pares le resultó adversa. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 6)
Cada vez que viene a México el Procurador de Justicia de Estados Unidos, suceden cosas increíbles, inesperadas. Con una de las posiciones ideológicas más radicales dentro de un gobierno de por sí de duro, William Barr se ha consolidado como la pieza designada por la administración Trump para hacerse cargo de las cuestiones mexicanas. Han quedado atrás los días en que el enviado predilecto era el yerno y asesor del presidente, Jared Kushner. Ahora, el interlocutor es el encargado de la aplicación de la ley y la justicia. Andamos de malas, porque Kushner era una ternura al lado de Barr. (Enrique Berruga Filloy, El Universal, Opinión, p. A13)

(Frik 20, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

(Alarcón, El Heraldo de México, LA2, p.2)

(Helguera, La Jornada, Política, p. 5)
