La primera reacción en contra de las draconianas disposiciones de persecución emprendidas por el abusivo Greg Abbott, gobernador de Texas, fue por el atropello a los Derechos Humanos, a la dignidad de las personas, migrantes o no ; indocumentadas o regulares.
A fin de cuentas, en este mundo digital, los seres humanos valen tanto como sus papeles. O menos.
Otra reacción, en plena furia irreflexiva, al menos de parte del señor Presidente, fue la advertencia de no aceptar repatriaciones. Repatriar significa regresar a la patria. Y negarse a ellas significa cerrar la puerta.
Poco tiempo después el tono fue matizado por la cancillería: sólo se repatriaría a mexicanos. Los otros, los extranjeros, no. Los echan de allá y los rechazan aquí. Hermoso panorama humanitario entonces.
Pero algunos hechos son distintos. No su origen.
El pasado día 8 de este mes, “el juez de distrito Drew B. Tipton en Victoria, Texas, falló a favor del programa que permite la entrada a Estados Unidos de hasta 30 mil solicitantes de asilo cada mes procedente de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela combinados”.
Como el volumen del éxodo supera esa cifra, muchos se quedan en México, porque además de patio trasero, somos sala de espera o segunda opción.
Quienes no logran el sueño americano, al menos se conforman en este país con algo cercano. Sólo así se explica la abundancia de extranjeros sin control en México.
Pronto la población de haitianos en la colonia Juárez rebasará la de Puerto Príncipe.
Pero si México rechaza las deportaciones generadas por la injusta, ley SB4 (aún impugnada y sin aplicación), practica un sistema “premier” de repatriación para los venezolanos en ruta, pues debido a un acuerdo entre Nicolás Maduro y Andrés Manuel López Obrador, los retornados reciben un subsidio pagado por todos los mexicanos.
El programa del Bienestar es tan bueno —dirá el régimen—, como para dárselo también a los caraqueños y guaros, ya sean de Cabudaré, El Tocuyo, Quíbor o Lara.
Por ese convenio hemos leído en los diarios la humanitaria noticia: como paquetes de gran turismo, los venezolanos viajan del AIFA al aeropuerto de Maiquetía, en Venezuela, con gastos pagados por esta hospitalaria nación, tan generosa como para financiar a los deportados con una tarjeta del bienestar. Bienestar imposible para la Revolución Bolivariana.
Y allí los vemos sonrientes, halagados, bien peinados y contentos (as) en aviones locales cuyo destino es el paraíso chavista del cual huyeron.
No llegaron con el Tío Sam, pero el Tío Andrés, los albergó, los acomodó y les dio su mesada, antes de ponerlos de regreso.
A eso se le llama solidaridad entre los pueblos hermanos de América Latina (con música de Soledad Bravo). (Rafael Cardona, Heraldo de México, País, p. 05)
Ordena atender a mexicanos en Rusia
Rápido reaccionó la canciller Alicia Bárcena ante el atentado terrorista de Isis en Moscú, que dejó al menos 62 civiles muertos en una sala de conciertos. De inmediato se puso en contacto con el embajador Eduardo Villegas para revisar si entre las víctimas hay connacionales. Hasta ayer no había reportes de paisanos entre los acribillados en el ataque, pero pidió a la representación diplomática mantenerse alerta sobre eventuales solicitudes de ayuda. (Sacapuntas, Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Todos hemos visto películas, documentales o series del Holocausto en Alemania, todos hemos escuchado e incluso visto representaciones de las prácticas incisivas de la Gestapo, la policía alemana de aquella época, que tenía el objetivo de proteger al régimen de supuestos enemigos raciales, cegados por un discurso de falsa grandeza, llenos de resentimiento y soberbia, estos oficiales eran temidos por todos. A pesar de que la sociedad ha evolucionado e incluso los mismos alemanes se sienten avergonzados de estos hechos, hoy en pleno 2024 hay quienes, desde el lado equivocado de la historia, quieren revivir este infortunio humano.
Los horrores de la ley SB1070 en Arizona durante 2010 vuelven con la nueva ley antiinmigrante SB4 y con ella también el discurso de odio, discriminación y perfilamiento racial a una de por sí convulsa sociedad estadunidense. El pasado martes 19 de marzo, la Corte Suprema aprobó al estado de Texas para aplicar temporalmente la ley SB4, de la cual ya hemos hablado, misma que prevé facultar a autoridades para detener a cualquier persona que sospechen de estancia sin documentos en el país para posteriormente encarcelar o deportar.
Más allá de la cuestión política, lo cierto es que esto representa un peligro para nuestros paisanos que viven en una sociedad violenta y extrema, con un severo problema de salud pública en el consumo de drogas y portación ilegal de armas, ahora con el combustible que representa esta ley añadida al fuego. Si bien se puede tratar de algo temporal, estos días pueden ser de auténtico terror e incertidumbre para las miles de familias mexicanas en el vecino país.
Conscientes de esto, el gobierno mexicano emitió oportunamente un escrito ante la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito bajo la figura de amicus curiae, el cual permite a terceros que no forman parte de un litigio, emitir recomendaciones técnicas e inclusive opiniones elaboradas, en el escrito se condena terminantemente esta ley argumentando la posición de vulnerabilidad en la que pone a ciudadanos mexicanos y el gran impacto negativo y de tensión que tendría sobre la relación bilateral, asuntos fronterizos y de comercio.
¿Cuáles son las líneas de defensa para nuestros paisanos? Recordar que, en caso de detención, generalmente, se tiene el derecho a permanecer en silencio y no responder preguntas sobre estatus migratorio, lugar de nacimiento o cómo se ingresó al país, asimismo, se puede hacer uso de la notificación consular, una vez invocado este derecho por los ciudadanos, estarían forzando al oficial a dar aviso al consulado y entonces a respetar el debido proceso, esta primera interacción puede ser la diferencia entre quedarse o salir del país.
Importante recordar también que la ley prohíbe detenciones en ciertos lugares como escuelas primarias o secundarias, iglesias, sinagogas u otros lugares de oración y de cuidado de la salud. Asimismo, conviene recordar que la red consular de México es la más grande de un país en otro, ninguna otra nación tiene más representaciones que México en Estados Unidos y no sólo es una cuestión de cantidad, sino de calidad, los programas de defensa y protección para mexicanos son robustos, con abogados expertos y aliados volcados en la defensa de los nuestros, por lo que invitamos también a un acercamiento con estos representantes ante cualquier eventualidad. (Azul Etcheverry, Excélsior, Nacional, p. 10)
En el México “pacífico” de AMLO se produjo ayer el “levantón” de, al menos, 15 personas de cuatro familias –algunos reportes hablan de 50– en Culiacán, Sinaloa. Entre los secuestrados hay dos niñas de cinco y diez años, según El Debate, uno de los periódicos más leídos en Sinaloa.
La víspera fueron ejecutados tres individuos en Badiraguato, tierra de El Chapo Guzmán, dos de los cuales, como ayer relatamos aquí, fueron decapitados. No se sabe si ambos hechos están vinculados, pero el gobernador morenista de la entidad, Rubén Rocha, ni suda ni se acongoja. “No tengan miedo, son cosas que lamentablemente ocurren…”, declaró.
Horas después de minimizar lo sucedido, el propio Rocha subió a X un mensaje en el que anuncia que, en apoyo y coordinación con las autoridades estatales, llegan a Sinaloa dos batallones de fuerzas especiales con más de 600 efectivos, para contribuir a la búsqueda de los levantados.
Sus palabras provocaron que el jefe nacional del PAN, Marko Cortés, subiera un mensaje en el que critica el “cinismo” del mandatario sinaloense: “Esas cosas pasan porque su Presidente decidió abrazar y dar concesiones a los criminales en lugar de aplicar la ley y la justicia. Por su culpa el crimen hoy domina las calles y hace lo que se le antoja”.
*Ya que estamos. Fue admitido un amparo promovido por Adrián y Bryan LeBarón, que busca que el gobierno haga públicas las cifras reales sobre desaparecidos y homicidios.Ambos basan su solicitud en el hecho de que el día de la masacre contra su familia –el 4 de noviembre del 2019– asesinaron a seis niños y tres mujeres, pero en los registros del gobierno sólo aparecen cinco, aseguran.
En un comunicado que distribuyeron a los medios, subrayaron: “Un juez será quien le ordene al Estado hacer públicas las cifras reales, porque tenemos derecho a saber la verdad y porque no se pueden tomar decisiones de seguridad a ciegas”.
*El convenio de AMLO con Nicolás Maduro por el cual México dará 110 dólares mensuales, durante seis meses, a cada venezolano que sea repatriado –además de conseguirle empleo–, es discriminatorio, por decir lo menos.
¿Qué pasa con los haitianos, los guatemaltecos, los hondureños, los ecuatorianos, los africanos, los nicaragüenses…? ¿Por qué a ellos no se les presta la misma ayuda? Sabemos que el dinero no alcanza, pero ¿por qué no utilizar esos recursos para mejorar la situación de miles de migrantes que viven en condiciones infrahumanas en espera de una visa que nunca llega? El gesto con los venezolanos no define la política pública del gobierno mexicano, sino la afinidad ideológica de López Obrador con su homólogo venezolano.
El activista Guadalupe Acosta Naranjo, exdirigente nacional del PRD, comenta: “Si fuera una política de atención a un sector vulnerable en lo general, se puede discutir y ver de qué manera le hacemos, pero si es solamente para beneficiar a su cuate Maduro, sí se nota que hay un sesgo ideológico, que no tiene nada que ver con la defensa de los derechos humanos”.
*Arturo Zaldívar volvió a sacar el cobre. El exministro de la Corte, que se quitó la toga para abrazar de lleno la política oficialista, se le fue con todo a Xóchitl Gálvez: “Según ella, no es de derecha ni de izquierda. Ni calderonista (aunque se tome fotos feliz con Felipe Calderón) ni panista (aunque sea senadora del PAN). Ni priista (aunque sea su candidata) ni ultraderechista (aunque le aplauda a la marquesa de ultraderecha española). En resumen, es la nada. No tiene ideas ni proyecto ni propuestas ni convicciones. Sólo ocurrencias, que se mueven según le convenga”, sintetizó. Y yo me pregunto: ¿con qué autoridad moral hace esos señalamientos?
*Mal y de malas Movimiento Ciudadano. El INE canceló el registro de las primeras fórmulas al Senado en Jalisco, la de Alberto Esquer y, en Campeche, de Eliseo Fernández, por no respetar la paridad de género. En Guerrero corren el riesgo de que su candidato al Senado, Mario Moreno Arcos, corra la misma suerte. Se presenta como afrodescendiente, sin serlo: “Registró su candidatura en nuestro distrito cuando la persona no es afromexicano, es indígena”, denuncia Dania Gallardo Cortés, presidenta del Consejo Consultivo Indígena y Afromexicano en Florencio Villarreal, Guerrero. Y añade: “Ni es indígena ni es de nuestro distrito… Es una burla que se nos impongan personas que no son afromexicanas”.
*La utopía pervertida, el germen de la división en América Latina es el título del libro del periodista salvadoreño Víctor Flores García, presentado ayer en la librería U-Tópicas de Coyoacán. Su recorrido como corresponsal en esa región le permitió hacer un retrato del populismo en Latinoamérica, iniciado por Hugo Chávez en Venezuela, seguido después por varios mandatarios. ¿Cuáles? Usted póngale nombres. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

(Boligán, El Universal, Opinión, p. 18)

(Fer, El Universal, Opinión, p. 19)

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 13)