La medianoche del martes pasado debió expirar el Título 42, una política impuesta en 2020 por el ex presidente Donald Trump a fin de expulsar a quienes ingresan de manera irregular a territorio estadunidense sin tramitar sus solicitudes de asilo, con lo cual se viola el derecho internacional y las propias leyes de esa nación. Sin embargo, horas antes de que terminase la vigencia de dicha disposición, la Suprema Corte ordenó prolongarla al menos hasta después de Navidad, con lo cual se desató una situación alarmante en la zona fronteriza con nuestro país.
Decenas de miles de migrantes se encontraban apostados en ciudades mexicanas colindantes con Estados Unidos, pernoctando en albergues saturados, en refugios improvisados e incluso en las calles y en la ribera del río Bravo, a la espera de que venciera el Título 42 y fuera posible (según creían) ingresar legalmente y pedir refugio. El mazazo propinado por el Poder Judicial a instancias de 19 gobernadores republicanos dejó varados en la frontera a grupos conformados principalmente por venezolanos, haitianos y salvadoreños, quienes carecen de recursos para sostenerse y encaran heladas que ya bajan de cero grados Celsius.
Es desconsolador constatar que, a casi dos años de haber comenzado, la administración de Joe Biden no ha logrado cumplir ninguna de sus promesas en materia migratoria y que, por el contrario, el problema se agrava a cada momento, mientras más personas buscan un lugar en la sociedad estadunidense para escapar de la violencia o la falta de oportunidades en sus lugares de origen, y ven cómo se les cierran las puertas sin al menos revisar sus casos. Las esperanzas depositadas por millones de migrantes en ese gobierno se desvanecen con la cercanía del siguiente ciclo electoral y el fortalecimiento de la tendencia a usar el tema migratorio como un arma arrojadiza en la propaganda electorera, dirigida por los republicanos a explotar las pulsiones xenófobas y racistas de buena parte de sus bases, y tibiamente contrarrestada por el bando demócrata por temor a enajenarse al electorado indeciso.
Ante la falta de perspectivas de una solución de fondo de la crisis migratoria a causa del impasse político en Washington, a México únicamente le queda apretar el paso en dos direcciones. En primer lugar, deben reforzarse los programas sociales y los proyectos de desarrollo que permitan arraigar a la población mexicana eliminando o al menos atenuando los factores que la impulsan a migrar. En segunda instancia, con medidas que humanicen y hagan tan extensiva como sea posible la protección a los nacionales y extranjeros en tránsito hacia el norte.
En esta perspectiva, Estados Unidos tendría al menos que hacer una contribución sustancial al esfuerzo desplegado por México para detener la migración centroamericana en sus causas a través de programas sociales de amplio alcance. No se trata de apelar a la caridad ni a actos de buena voluntad, sino a la responsabilidad de Washington en la tragedia humanitaria en curso: no puede ignorarse que el éxodo venezolano es efecto directo del embargo ilegal con que la superpotencia y sus aliados desquician la economía en su afán de derribar al gobierno bolivariano e instalar un régimen títere en Caracas, pretensión que ha incluido maniobras como la entrega de activos venezolanos en el extranjero a la camarilla del autoproclamado presidente Juan Guaidó. Asimismo, el deterioro de las condiciones de vida en Haití y El Salvador tiene un vínculo causal con la dilatada historia de intervenciones estadunidenses, desestabilización y apoyo a grupos que medran con los recursos públicos.
No hay salidas fáciles a una crisis migratoria en la que 4 millones de personas quieren ingresar a un país, pero está claro que generar circunstancias insoportables en naciones empobrecidas y luego negar la entrada a quienes huyen de ellas, como hace Washington, son acciones tan inhumanas como hipócritas. (Editorial, La Jornada, p. 2)
Hicimos una larga visita al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Pudimos ver de cerca su operación, el funcionamiento de sus entrañas y los cambios que se están tratando de implementar en el que sigue siendo, y seguirá siéndolo durante muchos años una vez cancelado el de Texcoco, el principal aeropuerto, la principal puerta de entrada al país. Buena parte de este intento de transformación se ha dado con la llegada del almirante Carlos Velázquez Tiscareño a la Dirección General del AICM, que, en los hechos, ha quedado bajo control total de la Marina de México.
“Uno de los grandes problemas —nos decía el almirante Velázquez— que ya estamos atacando y que se están reduciendo mucho los números, era la inmigración ilegal, mucha inmigración ilegal, con casos en que venían los pasajeros ilegales y ya traían un amparo concedido por un juez de aquí, de la Ciudad de México”.
JFM: Y ya sabían a dónde tenían que llegar…
CVT: Ellos llegaban y decían, cuando se les indicaba por cuál puerta tenían que moverse: “No, yo paso por tal”, ya sabían con quién acudir. Ahorita estamos en un proceso de cambio. Por un lado, Migración está haciendo grandes esfuerzos para modernizar y optimizar sus operaciones y nosotros, para dar más seguridad. Dentro de poco tiempo, todo el personal que va a operar en Migración va a ser de la Secretaría de Marina…
“Estamos especializándonos en detección, porque tenemos 2 mil 500 cámaras y estamos encontrando cada vez más espacios ciegos en donde podemos todavía meter más y más cámaras para tener el control total… teníamos aquí un grupo de trabajo que se comunicaban entre sí, de delincuencia organizada, para que se permitiera el paso, el cual también incluía a funcionarios, y eso ya ha sido desmantelado, está bajo control… estamos regresando a sus países de origen todos los días un promedio de 200 personas que vienen sin visa, que vienen sin papeles…
JFM: Vimos hace poco algunos videos de robo de maletas y demás, ¿qué tan normal es en este aeropuerto el robo de maletas o el robo de contenido de las maletas?
CVT: Yo di los videos, yo di la información, yo traje al periodista, mi respeto por su profesionalismo. No es un problema grave, existe en todos los aeropuertos del mundo y principalmente en aeropuertos de este tipo, de la magnitud y de la cantidad de vuelos y de la cantidad de gente que hay aquí. El día que más mal nos va son tres maletas abiertas a las que les robaron algo, con daño en las maletas, tres casos, de esos tres normalmente podemos resolver dos, cuando son ciento treinta y cinco mil pasajeros que aterrizan o despegan diariamente por aquí.
JFM: Aquí en la Terminal 1, en la zona nacional, uno de los temas que ha sido muy importante fue el de recuperar los espacios que tenían extrabajadores de Mexicana, ¿qué pasó con eso?
CVT: Bueno, todos los que hemos deambulado por este aeropuerto vimos por años una zona muy importante y muy grande, más de mil metros cuadrados, nos acostumbramos a verlo… los que no lo veían normal eran los negocios que estaban enfrente porque era un comercio desleal que, cuando llegamos aquí, nos dimos cuenta de que estaba en la total ilegalidad, con un reclamo de justicia social muy válido, pero ese reclamo social no nos corresponde a nosotros como autoridad solucionarlo… simplemente recuperamos un espacio que pertenece al aeropuerto… no hubo, afortunadamente, ningún problema, era un espacio muy grande… estaba metido El Barzón, lo sabemos…
JFM: ¿Qué tanto afecta estar en Categoría 2 al aeropuerto?
CVT: A este aeropuerto no le ha afectado porque este aeropuerto desde antes de que llegáramos ya estaba sobresaturado… ya no se pueden planear más operaciones al extranjero en horarios saturados… no tanto por las operaciones aéreas, sino por personal, por personas que deambulan en el aeropuerto, por eso se hizo la medida de seguridad, por eso se redujeron las operaciones de 61 a 52.
“Éste es un edificio muy viejo, principalmente la Terminal 1, es un edificio ya enfermo, ya está viviendo una etapa de senectud crítica, entonces son recursos y recursos y recursos que se le están aplicando para tratar de mantenerlo, primero, seguro, confortable y con certidumbre. Son diferentes las condiciones del área internacional y de la Terminal 2, que son instalaciones más modernas, pero este edificio de la Terminal 1 tiene 70 años de edad, y se le notan y lo manifiesta, se le dejaron de asignar recursos porque se iba a tirar este aeropuerto, tuvimos cuatro años sin recursos, o sea, se mantuvo vivo de muertito, ya después de la pandemia comenzó a haber recursos y tratamos de mantenerlo bien… no está en terapia intensiva, pero está en terapia intermedia y requiere hacerse algo”.
LA TESIS DE ESQUIVEL
El 2 de enero, los ministros de la SCJN elegirán a quien encabece el Poder Judicial los próximos cuatro años. Una de las principales aspirantes es la ministra Yasmín Esquivel. Aquí hemos dicho y lo reiteramos que, más allá de su supuesta cercanía con el presidente López Obrador, Esquivel garantizaría la autonomía e independencia del Poder Judicial respecto al Ejecutivo. En estos días comenzó una dura campaña contra la ministra a partir de un supuesto plagio en su trabajo de tesis profesional. Hablamos con Martha Rodríguez, su directora de tesis, que refrendó que acompañó a Esquivel durante todo el periodo de elaboración de la misma, que no hubo plagio alguno y que, además, ése era el objeto de trabajo de la ahora ministra en aquellos años. A ver qué se decide el 2 de enero. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 6)
“Hasta que nos volvamos a ver”
Finalmente el embajador de México en Perú, Pablo Monroy, dejó el país sudamericano. Lo hizo pocas horas antes de que se cumplieran las 72 que le concedieron para dejarlo. Fue el pasado 20 de diciembre cuando fue declarado persona non grata en reacción a dichos del Presidente López Obrador, los cuales le parecieron al gobierno de Dina Boluarte “especialmente graves en circunstancias en las que el país enfrenta una situación de violencia incompatible con el ejercicio del legítimo derecho que asiste a toda persona de manifestarse pacíficamente”. El diplomático mexicano, por lo pronto, publicó ayer en las redes: “Un abrazo solidario, con afecto y lleno de gratitud, querido Perú. Hasta que nos volvamos a ver”. Y si el librito no falla, nos dicen, será recibido por la 4T como rockstar.
Otra pena para los Migrantes
Y las que van a tener que traer las pilas muy puestas son las instituciones relacionadas con el tema migrante, pero también las relacionadas con la salud y de protección de grupos vulnerables. Esto porque en la frontera norte estos días entra un frente frío que puede afectar a los miles de indocumentados que se encuentran en diversos puntos de la zona fronteriza con la idea de cruzar a Estados Unidos. “Se esperan temperaturas extremadamente frías, por debajo del punto de congelación, a lo largo de la frontera de México y Estados Unidos durante la próxima semana. No arriesgue su vida o la de sus seres queridos tratando de cruzar el Río Grande o el desierto”, alertó ayer la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza a los migrantes, a los que ahora se les suma otra penuria. (Redacción, La Razón, La Dos, p. 2)
Con una agenda internacional que se enredó de último momento, Andrés Manuel López Obrador se dispone a cerrar el año y arrancará el 2023 reuniéndose con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.
Y es que, pese a las fiestas decembrinas, las circunstancias obligaron al primer mandatario a colocar en su lista de prioridades las relaciones internacionales, aunque las cosas no le han salido como estaba previsto.
En el ámbito doméstico, parece que hasta se pusieron de acuerdo en el mundo de la diplomacia para amargar el ponche en las posadas presidenciales. A saber:
La activista y senadora suplente Jesusa Rodríguez declinó como embajadora de México en Panamá, posición vacante desde que el gobierno de aquel país negó su beneplácito al polémico profesor Pedro Salmerón, por lo que AMLO propuso como bateador emergente al actor Alejandro Bichir.
De nueva cuenta, echó mano de un sector que no pertenece al Servicio Exterior Mexicano, situación que, no de ahora, tiene molestos a quienes forman parte de él, como quedó demostrado con la renuncia de Marcela Celorio al consulado de México en Los Ángeles y al propio SEM.
A esto se sumó el rechazo del Congreso a la ratificación de Carlos Joaquín González como embajador de México en Canadá, algo que nada bien cayó en Palacio Nacional, porque ya lo veían sumándose a los preparativos de la visita de los mandatarios norteamericanos a México, del 7 al 9 de enero.
La negativa obedeció a la polémica que existe en el Congreso por la designación del Comité Técnico encargado de designar a nuevos consejeros del INE. Además, el PAN intentó cobrar una afrenta a Carlos Joaquín, porque llegó como gobernador de Quintana Roo, con la bandera del blanquiazul y nunca tuvo una deferencia con ellos.
Pero los problemas no paran ahí. AMLO mantiene una disputa abierta con el nuevo gobierno de Perú en su intento por meter las manos para defender al depuesto Pedro Castillo.
El asilo a la familia del exmandatario peruano ahondó las diferencias con el gobierno de Dina Baluarte, al grado de que declaró persona non grata a nuestro embajador en Lima, Pablo Monroy Conesa, quien todavía declaró ayer que México es respetuoso de la política de no intervención, con todo y que la semana pasada AMLO firmó un comunicado conjunto con otros países para reclamar sobre la situación política del Perú.
Y, por si fuera poco, ayer, el gobierno de Rumania pidió explicaciones a México por negar la entrada, sin motivo aparente, a varios de sus ciudadanos que llegaron al país en avión, un caso que podría quedar como anécdota, pero que se suma a la complicada agenda de nuestro presidente quien no abandona el sueño de convertirse en el “Bolívar” de Macuspana.
De hecho, en sus declaraciones de ayer, conminó a los gobiernos de EU y Canadá a sumarse a un proyecto de integración como en la Unión Europea, tema que colocará como una prioridad en el encuentro tripartita de enero. Sólo falta ver si nuestros vecinos del norte le siguen el juego como algunos mandatarios del cono sur o solo ven a México como un aliado comercial por así convenir a sus intereses.
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El Plan Sonora será también parte de las pláticas que sostendrá AMLO con Biden y Trudeau, debido a que se trata de uno de los proyectos más ambiciosos para la generación de energía entre las fronteras de México y EU.
De hecho, será éste uno de los principales argumentos del mexicano para convencer a sus contrapartes de que hay elementos suficientes para arrancar desde el norte la integración Continental, ya sea con acuerdos comerciales extendidos o una moneda única.
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A Fuego Lento se toma vacaciones. Nos leemos el 4 de enero. Felices fiestas y que todo lo mejor de la vida reine en sus hogares.
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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “La vida no es la fiesta que habíamos imaginado, pero ya que estamos aquí bailemos”. (Alfredo González Castro, El Heraldo de México, País, p. 7)
Al presidente López Obrador el mundo lo tiene sin cuidado. Por eso no son de extrañar sus reiteradas pifias diplomáticas. El tabasqueño está convencido de que la mejor política exterior es la política interior.
Su mundo es México. Y el mundo de su mundo es Tabasco, como bien apuntó el historiador Enrique Krauze, en un espléndido artículo publicado en Letras Libres, bajo el título de “El Mesías Tropical, en junio de 2006.
Durante el mandato del tabasqueño se han “pausado” las relaciones con España y, ahora, con Perú. Madrid lo mandó a volar con su exigencia de disculpas por hechos que ocurrieron durante la Conquista, hace más de cinco siglos.
Lima ya expulsó al embajador mexicano, Pablo Monroy, por las reiteradas expresiones del mandatario mexicano en respaldo del destituido presidente Pedro Castillo, consideradas “injerencistas” por el nuevo gobierno de Perú.
Seguimos distanciados —y sin embajador— en Panamá, desde que ese país centroamericano rechazó al historiador Pedro Salmerón por señalamientos de acoso sexual. En esa ocasión AMLO comparó a la canciller de ese país, Erika Mouynes, con “la Santa Inquisición”.
Apenas ayer se anunció que el actor Alejandro Bichir fue designado embajador en Panamá, luego de que la senadora con licencia, Jesusa Rodríguez, rechazara el polémico cargo. Falta el beneplácito.
*El tabasqueño volvió ayer a las andadas. A tres semanas de la Cumbre de Líderes de América del Norte, se aventó la puntada de decir públicamente que no le gustan los “moditos” de Joe Biden.
Y todo porque el presidente de Estados Unidos le dio la bienvenida a Volodímir Zelenski, su homólogo de Ucrania, con un “Bienvenido a América…”.
AMLO se preguntó: “¿Qué pasó, presidente Biden? Con todo respeto, América somos todos. Y suele pasar que en Europa y en otras partes cuando se habla de América, pues es Estados Unidos, pero América es el Perú, es Guatemala, es Belice, es México.
“Y yo no digo que no se le dé la bienvenida a un presidente, lo que no me gusta es el modito”.
*Los desplantes del Presidente mexicano los comentamos ayer con Jorge Castañeda, el mejor canciller que México ha tenido en el siglo XXI.
Nos dijo El Güero:
“Lo que no le gustó a López Obrador es que Biden recibiera con bombos y platillos a Zelenski. Él le va a Putin. Como no se atreve a decir eso, sacó esta cosa de viejito de provincia: somos americanos, porque las Américas somos todos.
“Es un poquito patán, a dos semanas de la visita de Biden, ponerse a pelear por eso con él. Lo que no me queda claro es si está o no molesto con Biden por otras razones”.
*Aprovechamos para preguntarle al excanciller si espera algo bueno de la Cumbre de Líderes de América del Norte. Respondió: “No va a haber nada bueno. No va a salir ni un acuerdo sobre energía, ni un acuerdo sobre el maíz, ni un acuerdo sobre nada”.
La relevancia, dice, es que hace ocho años que no viene un presidente en funciones de Estados Unidos a la Ciudad de México. El último fue Obama.
Sobre Perú, El Güero nos dijo que, a diferencia de muchos, él no tiene ninguna objeción de que México tome partido. No cree en el principio de no intervención.
“Es algo obsoleto que en el mundo globalizado y con jurisprudencia internacional exista la no intervención. No es una buena idea. Eso de que nadie debe opinar ni decir nada, ni hacer nada de lo que sucede en otro país, no me convence.
“Lo que pasa es que está tomando el partido equivocado. Hubo un intento de golpe de Estado. Él no sólo no lo condenó, sino que está apoyando al golpista.
“No está apoyando a Madero, está apoyando a Victoriano Huerta, para hablar en los términos simplistas que él utiliza”, puntualizó.
Hizo notar que para destituir a Castillo se siguió un proceso constitucional en Perú, como ya lo reconoció Lula.
El compromiso de la Carta Democrática Interamericana —el documento más importante de los últimos 25 años en América Latina— es que se tiene que respetar el orden constitucional en cada país.
“Si lo que quiere es darle asilo político, hay que hacerlo con discreción. No lo andes gritando por todos lados, porque lo único que vas a hacer es entorpecer lo que tú mismo quieres.
“Si se hubiera quedado callado, en una de ésas al nuevo gobierno de Perú le conviene que Castillo se vaya. Pero bajo presión pública, es muy difícil que ante un fallo de la Suprema Corte que le da 18 meses de prisión preventiva, no está fácil que le den asilo con la presión pública del Peje”, concluyó. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Más alertas por “Plan B”
El denominado Plan B de Reforma Electoral del presidente López Obrador sigue causando alertas alrededor del mundo; ahora, el senador demócrata Bob Menéndez escribió una carta a su secretario de Estado, Anthony Blinken, expresando su “creciente preocupación” por una legislación que busca “erosionar la credibilidad y autonomía de las instituciones electorales de México”… Importante recordar que Menéndez es también el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, por lo que esta diferencia se suma a una larga lista de tensiones que han impactado negativamente la relación bilateral, como la crisis migratoria en las fronteras, la falta de coordinación de inteligencia para contrarrestar el tráfico de fentanilo, el debate de la política energética de la 4T, y muchos más. ¿Será?
Distractor experto
Nos dicen que hoy llegará al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México el embajador de México en Panamá, Pablo Monroy Conesa, quien fue declarado persona non grata por ese país, tras la orden del presidente López Obrador en darle asilo al expresidente destituido Pedro Castillo y a su familia. Además ya suenan las versiones de que tras la expulsión del diplomático el jefe del Ejecutivo incrementará su defensa al peruano: ¿¡¡¡Más!!!? ¿Será? (Redacción, 24 Horas, p. 2)
Avezada en asuntos latinoamericanos, Yadira Gálvez Salvador, doctora en relaciones internacionales, me anticipó que la franca intromisión del presidente López Obrador y del canciller Ebrard en los asuntos internos de Perú podía llevar a lo que ya ocurrió: que las autoridades constitucionales de aquel país expulsaran de su territorio al embajador de México, Pedro Monroy, bajo la bochornosa fórmula persona non grata.
Habíamos grabado ya la charla que se difundió en dos partes las noches del 12 y 13 de diciembre pero, como no dejaba de ser una especulación, consideré que lo mejor era conservar la sólida argumentación de la experta sobre la indudable condición delincuencial en que quedó el imprudente ex presidente peruano al pretender dar un autogolpe de Estado.
Para expresar su solidaridad con él, AMLO dice algo de lo que no cabe la menor duda: que el ex profesor rural metido a la política fue elegido por su pueblo, pero los electores votan por candidatos o candidatas que no arrastran problemas con la justicia y quienes, ejerciendo ya su cargo cometen probables delitos, como es el caso de Castillo, o cuando como éste violentan el orden constitucional, no merecen mantener su puesto.
La tragicomedia del hombre del enorme y característico sombrero se da en una nación tan vulnerable desde el punto de vista institucional y criminal que en 32 años, atrapada en una enmarañada historia de corrupción, ha padecido presidentes que terminan siendo perseguidos por la justicia, están encarcelados, en arresto domiciliario o son sujetos de procesos de extradición (el caso más dramático es el de Alan García quien, a punto de ser capturado por sus tratos turbios con la empresa Odebrecht, se suicidó).
Ayuno de conocimientos y experiencia de gobierno, la incapacidad de Pedro Castillo es tan palpable que en año y medio tuvo cinco ineficientes gabinetes, bien porque sus ministros renunciaran o porque él los despidiera.
Pésimo el doble lenguaje diplomático de las autoridades mexicanas porque, aun después de las reiteradas expresiones injerencistas descalificando a las autoridades peruanas, tanto López Obrador como Ebrard siguen exaltando la política de “no intervención”, obsequiando a ese pobre diablo el trato de víctima de fuerzas oligárquicas que nada tienen que ver con su probada irresponsabilidad y violación de las leyes de su país.
Bien sin embargo que se honre la tradición de asilo político brindándoselo a la familia de Castillo, a pesar de que su esposa es investigada, pero no ha sido inculpada formalmente, por los presuntos actos de corrupción que antecedieron al autogolpe.
Como con sus colaboradores, el ex presidente peruano ha sido inestable inclusive para defenderse: sus abogados le renunciaron y uno de ellos llegó a decir que el golpista estaba intoxicado cuando leyó el decreto de su frustrado autogolpe.
Así las cosas, no procede la cacareada solidaridad con un sujeto tan indefendible como impresentable… (Carlos Marín, Milenio, Política, p. 7)
A escasas dos semanas de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, venga a México, junto con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, para la Cumbre de las Américas, su anfitrión, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, criticó “el modito” del mandatario demócrata por darle la bienvenida “a América” al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, en la Casa Blanca, y le corrigió que “América somos todos: Perú, Guatemala, Belice, México”.
“¡Qué pasó, mi presidente Biden, con todo respeto! América somos todos y no digo que no se le dé la bienvenida a un presidente, lo que no me gusta es el modito. ¿Cómo bienvenido a América? Vamos a empezar a cambiar eso: es bienvenido a Estados Unidos, bienvenido a México, y bienvenido a Perú”, fue el reclamo que le hizo desde Chetumal, donde está de gira.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
El exalcalde priista de Saltillo, Manolo Jiménez Salinas, será el candidato de la coalición PRI-PAN-PRD en Coahuila, anunció el dirigente nacional del tricolor, Alejandro Moreno, durante la Asamblea Extraordinaria estatal en la que éste reconoció el apoyo de dirigentes y militantes de los partidos que acordaron sumarse a esa postulación.
De ganar, como están seguros los partidos que lo respaldan, dada la popularidad de Jiménez Salinas, éste relevaría al actual gobernador priista, Miguel Ángel Riquelme, quien a lo largo de su mandato lograra reconocimiento de coahuilenses por el desempeño en el cargo a lo largo de los últimos años, en los que mantuvo en buen nivel la seguridad pública.
Nada bien, por no decir que mal, le está yendo en estos días de fin de año a Natalia Téllez, a quien se dice que tiene el respaldo del Gobierno para ser presidenta del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Se le cuestiona por carecer de experiencia para estar al frente de esa institución, cargo al que también aspiran los magistrados Guillermo Vals Esponda y Julián Olivas.
Vaya evaluación de las mañaneras por parte de la consultoría Spin: en mil de ellas, el promedio de falsedades es de 94 falsas diarias y, en cuatro años, 94 mil. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 4)
El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) señaló que en la reunión cumbre a realizarse en la Ciudad de México en la segunda semana de enero con los presidentes Joe Biden y el premier canadiense, Justin Trudeau, presentará su propuesta de una alianza continental como una medida para frenar el crecimiento de los flujos migratorios, en la idea de que “si hay oportunidades de trabajo, si hay bienestar en los países de América Latina el Caribe hay posibilidad de ordenar el flujo migratorio… y permitiría el desarrollo regional con un esquema similar a la Alianza para el Progreso” ( La Jornada, 15 de diciembre).
AMLO tiene una idea clara al afirmar que para frenar esos flujos migratorios forzados hay que atacar las causas que los promueven. Entre ellas, condiciones dignas de vida trastocadas, carencias de programas sociales como en educación, salud, transporte, inseguridad, pobreza, empleos precarios, condiciones que los gobiernos están obligados a proporcionar. Aquí, por supuesto, muchas preguntas surgen: ¿por qué esos gobiernos faltan a sus responsabilidades? Hay una situación que podemos constatar y es que las migraciones forzadas de los años actuales provienen de países subdesarrollados, prácticamente ninguno de estos desplazamientos tiene origen en algún país desarrollado. Hecho histórico que nos da una primera pista para comprender que algo tiene que ver el hecho de que el mundo actual se sigue sosteniendo en asimetrías flagrantes entre el norte el sur globales.
Es una realidad que el sistema se ha desarrollado en forma muy desigual desde la Revolución Industrial y tal disociación se ha agudizado y acelerado hasta nuestros días con una economía mundial que se sigue manteniendo en básicamente dos grandes grupos de países: desarrollados y subdesarrollados articulados bajo el signo de la desigualdad económica. En esta articulación se conectan los intereses de los grupos dominantes de países desarrollados y las élites de las sociedades subdesarrolladas. Romper esta estructura tan lesiva pasa, de acuerdo con Theotonio dos Santos, no por aislar al país de las influencias externas, sino de cambiar las estructuras internas, lo que inevitable y simultáneamente conduce al enfrentamiento con las estructuras internacionales.
Por eso la propuesta de AMLO de buscar la integración continental para frenar la migración internacional es un error, ya que justamente lo que promueve la migración forzada es estar articulados a las estructuras que consolidaron la dependencia, tales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, ahora T-MEC, que simplemente hace casi imposible transformar nuestras condiciones de subordinación. Algunos ejemplos de estas dificultades. Ante la decisión del gobierno mexicano para eliminar el maíz transgénico y el glifosato, lo que le viene al país son penalizaciones. Si el gobierno busca autosuficiencia energética se presentan los funcionarios del país vecino en Palacio Nacional presionando para evitarlo y en los foros americanos presididos por el país vecino, Estados Unidos se reserva el derecho de admisión. ¿Contra quiénes? Contra aquellos países que la potencia considera que no son democráticos, es decir, no siguen su modelo.
Por otro lado, hay que recordar que la Alianza para el Progreso de los años 60 del siglo pasado, misma que el Presidente plantea como modelo para la integración continental, fue un fracaso y duró 10 años, porque su principal objetivo fue combatir el comunismo en el hemisferio occidental, particularmente en Latinoamérica, objetivo que, como se ha podido constatar sigue igual de candente que en el siglo pasado.
Las condiciones actuales de América Latina dan esperanza para una integración simétrica, sin subordinación y con posibilidades de discutir nuevas propuestas para los graves problemas de la región, nuevo modelo de desarrollo que permita generar bienestar para las poblaciones en su conjunto y cuyo corolario sería el libre movimiento de las personas. (Ana María Aragonés, La Jornada, Política, p. 12)

(De La Torre, Excélsior, Nacional, p. 8)