Opinión Migración 240425

Canela Fina // La campaña de EU aquí en contra de migrantes

Se vieron en TV spots pagados por EU contra migrantes. Más allá del debate económico sobre libre empresa; y del político (una ley los prohibirá), no olvidemos que dicen lo mismo que le decía el gobierno de López Obrador a quienes venían aquí.

En la publicidad pagada por EU, advierte la secretaria de Estado Kristi Noem: “Si estás pensando en entrar ilegalmente a EU, ni lo pienses. Si un migrante sin papeles comete a un delito, será perseguido, porque los criminales no son bienvenidos”.

Se trata de algo parecido a lo que advertía la administración de López Obrador a quienes pretendieran venir a México sin documentación.

El mensaje le tocó ser transmitido al entonces canciller Marcelo Ebrard, a través de todas las vías oficiales.

Así anunció Ebrard la postura del gobierno de López Obrador ante la migración ilegal:

—Si quieres cruzar nuestro territorio, tienes que decir a qué vienes.

—Y probablemente lo que te vas a encontrar, es que te vamos a decir que no.

—Porque le vas a crear un problema a nuestro país.

En aquel momento, el trato a los migrantes en México resultó el peor de la historia.

López Obrador designó al frente del Instituto Nacional de Migración a un carcelero, bajo cuyo mando murieron quemados vivos 40 migrantes, que estaban encerrados en una celda.

Francisco Garduño se encargó del INM después de haber dirigido la red nacional de prisiones.

Era natural que tratara a los migrantes como criminales, tal cual hace hoy la administración de Trump.

Impune, Garduño dejará el cargo apenas el último día de abril.

La presidenta pidió que el anuncio pagado por EU sea retirado, porque puede fomentar actos de rechazo hacia los migrantes.

Y el Congreso prohibirá que gobiernos extranjeros paguen anuncios de propaganda discriminatoria en la TV mexicana.

Pero a nivel de calle en México se registran casos notables de rechazo a los migrantes.

La semana pasada, vecinos de Azcapotzalco rechazaron con protestas masivas la instalación de un albergue para migrantes en el lote de El Gran Mural.

Sin embargo, Azcapotzalco es una las alcaldías de donde más se van de migrantes a Estados Unidos.

A la propia CDMX llegan cinco mil millones de dólares al año en remesas, según el INEGI.

Quieren migrantes para el otro lado, pero no para acá.

Una encuesta de Reforma sobre percepción de la migración en México reveló que en México:

—51 por ciento aprueba que el Ejército combata a los migrantes.

—55 por ciento quiere que los migrantes sean deportados.

—64 por ciento dice que quienes vienen son una carga.

Y la cacareada Nueva Escuela Mexicana habla mucho de comunismo.

Pero nada de la dura vida que es ser migrante.

En la publicidad pagada por EU, advierte la secretaria de Estado Kristi Noem: “Si estás pensando en entrar ilegalmente a EU, ni lo pienses. Si un migrante sin papeles comete a un delito, será perseguido, porque los criminales no son bienvenidos” (Rubén Cortés, El Independiente, Información General, p. 3)

En La Mira // El Evangelio según el narco

Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), la relación entre el gobierno federal y la Iglesia católica se tensó como no se había visto en décadas.

Aunque el presidente se declaró respetuoso de las creencias religiosas, su trato hacia los sacerdotes críticos fue de desdén, ironía o francamente de rechazo.

En un país atravesado por la violencia, los ministros de culto alzaron la VOZ para señalar el abandono del Estado. Y el Estado les respondió con descalificaciones.

Uno de los episodios más dolorosos y simbólicos fue el asesinato, en junio de 2022, de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora dentro de una iglesia en Cerocahui, Chihuahua, a manos de un criminal conocido como “El Chueco”.

La ejecución provocó un sismo moral. El padre Javier Ávila Aguilar, uno de los más activos en la defensa de derechos humanos, le habló directamente al presidente: “Presidente: su estrategia ha fracasado. Deje de minimizar la violencia”.

La respuesta de Palacio Nacional no fue un gesto de duelo, sino una serie de reproches.

López Obrador acusó a sectores de la Iglesia de hipocresía, de querer militarizar al país y de tener “tintes conservadores”. En vez de escuchar, eligió estigmatizar.

Las denuncias de sacerdotes y obispos se multiplicaron.

El obispo Salvador Rangel, en Guerrero, reconoció públicamente que se había reunido con líderes del narcotráfico para evitar masacres.

Lo hizo, dijo, porque el Estado simplemente no estaba.

En Zacatecas, el obispo Sigifredo Noriega alertó sobre la extorsión y secuestro de clérigos. Incluso una figura cercana al oficialismo, como el padre Alejandro Solalinde, denunció en 2021 la corrupción en el Instituto Nacional de Migración.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) fue más allá. Emitió comunicados, organizó jornadas nacionales de oración y cerró el sexenio con una frase contundente: “Se ha normalizado el horror.

No podemos callar ante los muertos y los desaparecidos”.

A cambio, recibió de López Obrador una consigna: que hablaran más de amor y menos de política.

El saldo de esta relación hostil es dramático: al menos nueve sacerdotes asesinados, templos controlados por el crimen organizado, comunidades religiosas bajo amenaza, eclesiásticos obligados a pactar con criminales para proteger a sus feligreses.

El primer sexenio de la Cuarta Transformación será recordado no sólo por la expansión del narco o el fracaso de la estrategia de “abrazos, no balazos”.

También por haber despreciado a quienes, desde el púlpito, clamaron por paz, justicia y verdad. Por haber ignorado el grito de quienes viven y mueren entre los escombros del Estado, mientras triunfa la violencia.

Los sacerdotes no buscaron protagonismo, buscaron respuestas.

No se enfrentaron al Presidente por gusto, lo hicieron por deber moral. Y en un país donde la violencia se volvió paisaje, la palabra profética no vino del gobierno, sino de quienes decidieron no callar.

Porque lo verdaderamente doloroso no es que los sacerdotes hablaran. Es que el gobierno nunca quiso escuchar. (Luis Cárdenas, El Universal, Nación, p. 7)

Trascendió Monterrey

Que tras ser publicadas, a partir de hoy entran en vigor reformas a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Nuevo León, tendientes, entre otras cosas, a dar mayor protección a los menores de edad migrantes. Con el fenómeno presente desde hace tiempo, la modificación establece que “las niñas, niños y adolescentes migrantes tendrán acceso inmediato y sin discriminación a los servicios de salud y educación en el estado” y además se prohíbe su detención o privación de la libertad. De acuerdo a la CNDH, el 78% de los menores migrantes en México no tiene acceso a educación formal. (Trascendió Monterrey, Milenio, Online)

Trascendió

Que la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados frustró en menos de 24 horas el acuerdo para hacer un pronunciamiento unánime contra el spot antimigrante de EU transmitido en la televisión mexicana, pues aun cuando oficialistas y opositores pactaron el lunes los términos, el presidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna, difundió ayer un video acusando a PAN y PRI de negarse a firmar. Y aunque Ricardo Monreal le pidió suprimir el mensaje, el daño estaba hecho, porque la oposición “pintó su raya” y anticipó su negativa a suscribir cualquier otra proposición de la 4T. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Tiran pronunciamiento contra los spots de EU

Aunque se había acordado en la Jucopo un pronunciamiento en contra de los spots antiinmigrantes de Estados Unidos, al momento de transmitirlo el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez, el PAN se indignó porque “no fue consultado”. En aras de “no tensar más las cosas”, el presidente de la Junta, Ricardo Monreal, ordenó retirar el mensaje y buscar el consenso para aprobar la nueva ley del Ejecutivo. Sólo que el coordinador del PAN, José Lixa, ya advirtió que “no volveremos a firmar ningún pronunciamiento conjunto con nadie”. De pena ajena los desacuerdos que se viven en San Lázaro. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)

La Gran Carpa

Biciclo

La CNDH condenó la campaña antiinmigrante de la Secretaría de Seguridad Nacional de EU, calificándola como un acto de criminalización y estigmatización hacia las personas migrantes. Denunció que este tipo de discursos fomentan el odio, la intolerancia y la violencia, afectando la dignidad de los migrantes. Aplaudió su postura sobre estos temas, pero también sería importante que la CNDH se pronunciara respecto a la crisis de desaparecidos que afecta a México. (Redacción, El Economista, El Foro, p. 54)

El Informe Oppenheimer // El Papa y Trump

El discurso final del Papa Francisco, denunciando la demonización de los migrantes, debería ser transmitido por altavoces al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando vaya -tal como lo anunció- al funeral del Pontífice el sábado Vaticano.

Lo que dijo Francisco estaba dirigido principalmente él, y tendría que llegar sus oídos.

A lo largo de su Papado Francisco criticó implacablemente las falsas insinuaciones de Trump de que la mayoría de los migrantes son criminales, y las referencias del Mandatario estadounidense este sector como “animales” personas que “están envenenando la sangre de nuestro país”.

En su discurso ante decenas de miles de personas en la Plaza de San Pedro el Domingo de Pascua, leído por un asistente el día antes de su muerte, el Papa denunció “cuánto desprecio” existe “hacia los vulnerables, los marginados y los migrantes”.

El Pontifice pidió solidaridad con aquellos “que vienen de tierras lejanas, trayendo costumbres, formas de vida ideas desconocidas. Porque todos somos hijos de Dios”.

En sus sermones, escritos y entrevistas anteriores, Francisco había criticado sin tapujos las políticas antimigrantes de Trump.

El 10 de febrero, poco después de que asumiera por segunda vez la Presidencia prometiera realizar deportaciones masivas, el Papa envió una carta los Obispos estadounidenses instándolos a rechazar la falsa narrativa de la Casa Blanca de que la mayoría de los migrantes son delincuentes.

“He seguido de cerca la grave crisis que se está produciendo en Estados Unidos con el inicio de un programa de deportaciones masivas”. escribió Francisco en esa misiva.

Añadió que las personas sensatas deberían expresar su “desacuerdo con cualquier medida que identifique, tácita explícitamente, la situación irregular de algunos migrantes con la delincuencia”.

El Pontífice agregós “Exhorto todos los fieles de la Iglesia católica, todos los hombres y mujeres de buena voluntad. no ceder ante narrativas que discriminan y causan sufrimiento innecesario nuestros hermanos hermanas que son migrantes refugiados”.

Ya en 2016, Francisco arremetió contra la promesa del entonces candidato presidencial Trump de construir un muro en la frontera con México.

“Quien sólo piensa en construir muros, donde quiera que estén, y no en construir puentes, no es cristiano”, dijo Francisco.

Su defensa de los migrantes también se extendió a los países políticos europeos que explotan el sentimiento antimigratorio con fines políticos.

Su primer viaje como Papa, realizado en 2013, fue a la isla italiana de Lampedusa, para celebrar una misa en memoria de los africanos que estaban muriendo en el mar intentando llegar a suelo europeo.

Pero ningún jefe de Estado en el mundo ha atraído tanta atención por su campaña antimigrante como Trump, y pocos han desafiado el Estado de Derecho en su propia nación para deportar migrantes y refugiados como el Mandatario estadounidense.

Sería importantísimo que los sacerdotes estadounidenses transmitieran el mensaje del Pontífice, porque muchos estadounidenses se han creído las exageraciones y mentiras del Presidente sobre los migrantes.

Contrariamente las frecuentes declaraciones de Trump sugiriendo que los indocumentados son delincuentes, varios estudios, incluido uno de la Universidad de Stanford que rastreó los crímenes cometidos por migrantes desde la década de 1960, han demostrado que este grupo comete hasta 60 por ciento menos de delitos violentos que los nacidos en Estados Unidos.

Y lo cierto es que el país necesita urgentemente más migrantes, no menos, para hacer muchos trabajos que los estadounidenses no quieren realizar.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos afirma que el país tiene una gran escasez de mano de obra, con muchas más vacantes en comparación con los trabajadores disponibles.

Sin embargo, la campaña antimigrante de Trump ha convencido a la mayoría de la población de que los aproximadamente 11 millones de indocumentados deberían ser deportados.

Según la última encuesta de CNN, 56 por ciento de los estadounidenses apoya las deportaciones masivas del Mandatario.

El Papa intentó, sin mucho éxito, convencer a Trump la mayoría de los estadounidenses de que vieran los migrantes como personas que buscan un mejor futuro y que, en la gran mayoría de los casos, contribuyen significativamente al crecimiento de sus países adoptivos.

Ahora, mientras el mundo honra a Francisco, su mensaje central de solidaridad con los migrantes debería ser recordado en su funeral, el futuro. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 22)

Duda Razonable // El éxito de la narrativa del terror

En marzo de 2025, la patrulla fronteriza estadunidense detuvo a 7 mil 181 extranjeros sin documentos que cruzaban la frontera entre México y Estados Unidos. Esto representa una disminución de 95% respecto a marzo de 2024, cuando se detuvieron a 137 mil 473 extranjeros.

Los números son brutales.

Queda claro que esto no tiene que ver con haber arreglado “las causas” en los países que a tantos expulsaban. Los números tienen que ver, sí, con el muro mexicano y el reforzamiento militar en la frontera sur de Estados Unidos, pero sobre todo con los muchos meses en que desde Estados Unidos Trump y sus compinches han lanzado un mensaje de amenaza a cualquiera que lo intente y a los que ya están allá.

Es cierto que aquello de las deportaciones masivas no ha sucedido, pero las simbólicas crean el mismo terror.

Tampoco quiere decir que esas deportaciones no llegarán. El gobierno de Trump advirtió a aquellos cientos de miles que habían utilizado la aplicación CBP One y están en Estados Unidos esperando proceso les llegó un anuncio que se tienen que ir del país. Son a esos a los que tienen localizados.

Hoy comenzamos a tener pruebas del cómo es esta narrativa del terror, del miedo que causa.

Justin Gest, profesor de la Universidad George Mason, autor de varios libros sobre migración, acaba de publicar un texto en el que revela cómo el miedo a lo mal que les irá en el viaje y la llegada ha hecho, no solo que ya no salgan de sus países sino que los que iban de camino, comiencen a regresar.

“Según la Organización Internacional para las Migraciones, de 2021 a 2024 más de 1.2 millones de personas ingresaron a Costa Rica en dirección norte. Pero después de alcanzar un máximo en agosto de 2023 con alrededor de 84 mil 500, el número de personas que migraron hacia el norte a través de Costa Rica comenzó a disminuir, bajando a 14 mil 400 en noviembre de 2024, luego a mil 600 en enero de 2025, el mes en que Donald Trump asumió el cargo; volvió a ser de mil 600 en febrero, y luego cero a mediados de marzo. Durante un periodo de seis semanas en febrero y marzo, la OIM estima que unas mil 200 personas se trasladaron al sur, a Costa Rica. Otros países de la región, como Guatemala y Colombia, también han experimentado una reversión de sus flujos migratorios, y en lo que va del año se ha registrado un número aún mayor de migrantes hacia el sur”.

Son tiempos donde impera el miedo.

El infame anuncio televisivo no es una ocurrencia, provocar miedo funciona, las consecuencias son hoy imprevisibles. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)

Cartones

Spots Invasores

noem

(Tacho, Milenio, Al frente, p. 3)

Puras Payasadas

payasadas

(Hernández, La Jornada, Política, p. 7)