Retos y oportunidades en la ONU.- La delegación mexicana que va a la Asamblea General de la ONU, encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, llega con la intención de confirmar el liderazgo de nuestro país frente a los retos globales y con el convencimiento de que hay temas que las naciones no pueden enfrentar de forma solitaria o aislada. Destaca en la agenda la migración, rubro en el que México propone una visión de respeto a los derechos humanos y de coordinación regional para enfrentar las causas, y en este contexto presentará el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica. En este escenario, también se hará un enérgico llamado para erradicar los discursos de odio y el combate al tráfico de armas. Respecto al cambio climático, México mantendrá su compromiso con la implementación del Acuerdo de París. La lista es larga y todos los temas en los que se emitirá posicionamiento son de interés nacional y de impacto global, por lo que los ojos del mundo estarán atentos a los representantes mexicanos. (24 Horas, p. 2)
Este martes 38 jefes de Estado y de Gobierno dirigirán un mensaje en el debate general del 74 Asamblea General (AG) de la ONU. Es la cita diplomática más importante del mundo.
AMLO empezó su tercera campaña por la Presidencia saliendo al mundo, pero desde que llegó a Palacio Nacional decidió quedarse en México. Esta sería su primera AG, una oportunidad histórica para posicionarse como el líder global de las izquierdas latinoamericanas. Hay múltiples razones para que López Obrador hubiese viajado a NY.
Para empezar, podría haber dado un mensaje contra la xenofobia y los muros y a favor de los derechos humanos de las personas migrantes. Para continuar, podría haber agradecido a los países que han apoyado el Plan Integral para Centroamérica. Además, él hubiese sido el contrapeso a los gobiernos de derecha latinoamericanos.
En resumen, López Obrador, el hombre que ha hecho historia en México, dejó ir la oportunidad de contar su historia a nivel global y defender el interés nacional de México en la ONU.
La delegación mexicana está encabezada por el canciller Ebrard, pero éste lamentablemente hablará ante un salón semivacío en la AG el próximo sábado, ya que ni el mejor canciller genera el interés o la cordialidad que se da al Presidente de un país y AMLO decidió guardarse en México. (Genaro Lozano, Reforma, Opinión, p. 11)