Opinión Migración 241121

¿Será?

Ejército multifuncional

Luego de que ayer el presidente López Obrador dijo que se creará un canal de distribución con ayuda del Ejército si continúa el desabasto de medicamentos, nos recuerda lo multiusos que son las Fuerzas Armadas, pues aparte de hacer tareas de seguridad nacional, construye las obras emblemáticas de la 4T, detiene migrantes, entrega vacunas, gas LP y ahora hasta medicinas. ¿Será? (24 Horas, La dos, p. 2)

Desde afuera // Una buena reunión, pero no tanto

El desarrollo más lógico, pero más sorprendente de la reunión de la semana pasada entre los presidentes Andrés Manuel López Obrador, de México, y Joe Biden, de Estados Unidos, fue el evidente deseo de irse a lo general, evitar detalles y propiciar una relación más cercana.

Era lo más lógico porque ambos países tienen profundos vínculos de todo tipo, sean geopolíticos, sociales, económicos o comerciales: comparten cadenas de producción y problemas de delincuencia, están unidos por lazos de sangre y cuencas geológicas; tienen millones de ciudadanos en el territorio del otro y sus dificultades se retroalimentan de tal forma que deben hacer el simulacro de buscar soluciones conjuntas.

Fue un evidente intento de reiniciar contactos que los propios anfitriones estadounidenses consideraron interrumpidos por el gobierno de Donald Trump.

Sorprendió por el grado de cortesía y hasta de amabilidad cuando algunos dentro, pero especialmente fuera del gobierno de AMLO, esperaban y quizá deseaban, roces y discusiones por temas como energía, migración, feminicidios, tráfico de armas y drogas. Sin embargo, no los hubo. Tanto que algunos partidarios del Presidente plantean la reunión casi como una gira triunfal.

Pero como fue, y aparentemente será la nueva norma, los problemas serán tratados en “grupos de trabajo” hasta que se encuentren soluciones.

Queda la pregunta: ¿quiénes son los aliados del gobierno de México en sus necesarios intentos de influenciar las propuestas estadounidenses?

Porque el despliegue de charm del presidente Biden en su recepción al mexicano, indica tanto lo mucho que necesita de su ayuda en el tema migratorio, como que es el principal, y único aliado, en sus tratos con los Estados Unidos.

En el sistema político estadounidense, el tener la simpatía de grupos legislativos, por ejemplo, no viene mal. O contar con el activismo de organismos no gubernamentales trae sus ventajas. El respaldo de las cámaras de Comercio o industriales también posee importancia. O por lo menos, el no enfrentar las objeciones de unos y otros.

Existen temas como el de migración donde hay grupos que son aliados naturales, pero son ambivalentes, no por su determinación en apoyar una solución al problema de los indocumentados en Estados Unidos, sino por el trato a los migrantes en México.

Esa actitud se extiende a cuestiones como medio ambiente o garantías a inversionistas.

Es cierto que hay millones de mexicanos y mexico-estadounidenses en el país vecino, pero no se puede contar con unanimidad de opiniones y no todos pueden presionar con los votos.

Bajo cualquier punto de vista, puede decirse que la participación de López Obrador en la cumbre norteamericana fue un desarrollo positivo y da razones para optimismo. Pero le queda mucho camino por recorrer. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 34)

Detective // Tres mujeres vs. el horror

En una de las etapas más cruentas de la malhadada guerra del narco, los viajeros de autobuses que transitaban por el norte de Tamaulipas eran secuestrados por máquinas de guerra que se activaron de manera extraordinaria a partir de 2010, cuando el gobierno de Felipe Calderón y el de Estados Unidos dieron el rol protagónico de sus operaciones supuestamente antidrogas a la Marina.

A partir de ese momento, por su condición geográfica y orográfica, San Fernando se volvió epicentro del horror. El 22 de agosto de ese año fueron asesinados ahí 72 migrantes de diversos países que tenían como destino la frontera con Texas, a fin de cruzar a EU. 

En dicha masacre confluyeron diversas disputas económicas de los cárteles, pero también la visión estadunidense que estima que México debe impedir el flujo de migrantes hacia su territorio. En ese sentido, esta masacre funcionó como amenaza para futuros migrantes: no vengan a cruzar, el muro de la barbarie les impedirá hacerlo. 

¿Hubo entonces en este crimen atroz algún tipo de intervención disuasoria por parte de las autoridades de ambos países? No lo sabemos.

Como tampoco sabemos aún los detalles de las cerca de 50 fosas comunes clandestinas encontradas meses después —abril de 2011— ahí mismo en San Fernando, de las cuales se exhumaron los restos de por lo menos otros 193 viajeros que habían sido detenidos, asesinados y enterrados.

Para tratar de saber lo que sucedió en esta región donde el periodismo, el activismo y la investigación forense están amenazados de muerte para realizarse con profundidad, la reportera Marcela Turati se adentró en los procesos judiciales llevados a cabo por la entonces PGR, publicando en 2015 un reportaje donde exhibía una gran cantidad de inconsistencias.

En respuesta a su denuncia periodística, Turati empezó a ser espiada y acosada so pretexto de un proceso legal que se le abrió junto a otras dos investigadoras independientes del caso: la abogada Ana Lorena Delgadillo y la antropóloga forense Mercedes Doretti.

Ayer, The Washington Post reveló esta canallada que debe ser castigada a la par de reactivar las preguntas sobre lo que sucedió en realidad en San Fernando y que 10 años después alguien aún con poder sigue impidiendo que se dé a conocer. (Diego Enrique Osorno, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

La Cumbre y el fracaso de los malos augurios

Tras cinco años sin efectuarse, el pasado 18 de noviembre tuvo lugar la IX Cumbre de Líderes de América del Norte. La hoja de ruta derivada del encuentro, que detalla el sentido y alcance de la Declaración Conjunta, plantea grandes objetivos que implicarán esfuerzos de Estados Unidos, Canadá y México en una suerte de relanzamiento de la integración regional.

Para nuestro país, tal agenda representa la oportunidad de aprovechar un mercado enorme y la posibilidad de continuar atrayendo inversiones que permitan, entre otras cosas, generar empleos formales y bien remunerados, frente a un panorama que el presidente López Obrador esbozó con claridad cuando expresó que “la integración económica entre las naciones hará frente a la competencia derivada del crecimiento de otras regiones del mundo, en particular la expansión comercial de China”.

En la ruta de poner por delante las coincidencias, antes que las diferencias, algunos temas controversiales –como la propuesta de reforma eléctrica, la reforma migratoria de EU o el papel de las mineras canadienses– quedaron fuera de la mesa.

Los resultados de la Cumbre regional son buena noticia para nuestro país, al mismo tiempo que un nuevo revés para los analistas que no atinan una desde que López Obrador asumió la presidencia y pronosticaron, una y otra vez, un desastre en la relación bilateral con nuestro poderoso vecino.

Desde fines de 2018, la relación bilateral con Estados Unidos, que es de suyo compleja y exige poner en juego lo mejor de la política y la diplomacia, comenzó una nueva etapa. Desde el lado mexicano, la decisión fue dar mayor peso a los puntos de acuerdo por encima de los diferendos y buscar soluciones de fondo a problemas de larga data, siempre con respeto a la soberanía de cada nación. Nada más, pero nada menos. (Dolores Padierna, El Financiero, p. 29)