El ex comisionado del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén López, reveló que, en un artículo publicado en Estados Unidos, se utilizó información confidencial proporcionada por funcionarios de la SRE, proveniente de la base de datos de la identificación oficial conocida como matrícula consular, entregada a casi 9 millones de mexicanos.
En su colaboración, “Mexicanos en Estados Unidos y el Departamento de Defensa”, (Proceso, 22 enero 2024), Guillén López citó el reglamento correspondiente:
“El contenido del Registro Consular es confidencial y solo puede tener acceso a éste el personal autorizado por la Secretaría, con el propósito de verificar datos para ofrecer trámites consulares a las personas solicitantes, así como para dar respuesta a sujetos autorizados. Lo anterior, en términos de la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados. Por ningún motivo se puede utilizar la información contenida en el Registro Consular para fines distintos a los autorizados por la Secretaría”.
Los autores del artículo The Local Reaction to Unauthorized Mexican Migration to the US, (La reacción local a la emigración mexicana en EU), Ernesto Tiburcio y Kara Ross Camarena, reconocieron en su obra publicada en octubre de 2022 el carácter confidencial de la información al manifestar:
“La SRE nos compartió una versión confidencial y detallada del conjunto de datos. Contiene información demográfica anonimizada de cada uno de los nacionales mexicanos que obtuvieron la matrícula entre 2002 y 2020. La SRE creó un número de identificación que nos permitió seguir los movimientos de las personas en un determinado tiempo. Este número no tiene ningún significado relevante ni está ligado de ningún modo a otra información demográfica. La información contiene 16.7 millones de observaciones correspondientes a 8.8 millones de personas”.
Como agravante, se añadió la supina irresponsabilidad del mismo gobierno de México al entregar información confidencial de los mexicanos a la autora Ross Camarena, cuando ella era al mismo tiempo analista del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Si esos datos confidenciales fueran compartidos a autoridades estadounidenses pondrían en extrema vulnerabilidad a los mexicanos indocumentados, al facilitar su localización para ser presa fácil de redadas y deportaciones.
Al inicio de su obra, los autores expresaron su agradecimiento a los siguientes funcionarios de la SRE, responsables de haber proporcionado los datos del Registro Consular: Roberto Velasco Álvarez, jefe de Unidad para América del Norte; Arturo Rocha Hernández, director general de Movilidad Humana y Desarrollo; y Leonor Ortiz Monasterio Giménez Cacho, directora de Prospectiva e Innovación Consular.
¿Será una mera casualidad que en torno al 2017 los hoy funcionarios de la SRE, Velasco y Rocha, y el hoy investigador Tiburcio coincidieron como compañeros en la Harris School of Public Policy de la Universidad de Chicago?
La transgresión legal ocurrió siendo Marcelo Ebrard Casaubón, titular de la SRE ¿por qué motivo autorizó entregar la información confidencial del Registro Consular a los investigadores cuyos fines académicos son ajenos a los de la Secretaría?
Al hacerlo, la SRE violó el reglamento correspondiente y la ley de protección de datos personales. Además, traicionó la confianza de los mexicanos residentes en el extranjero. Los funcionarios involucrados merecen ser sancionados de conformidad con el marco legal. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, Política, p. 12)
Abusos contra migrantes mexicanos
Activistas aseguran que el panorama negro para los migrantes no sólo existe en México y Estados Unidos. En Canadá y en el marco del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales, avalado por el gobierno mexicano y que alberga a 40 mil trabajadores cada año, nos comentan que siguen los abusos, en especial para aquellos que son llevados a ranchos incomunicados o lejanos y tratados casi en calidad de esclavos. También han detectados casos de mujeres en las que hay actos de prostitución forzada. Nos dicen que el gobierno mexicano, al parecer, no está poniendo la atención debida a estos casos. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
La candidata opositora venezolana, María Corina Machado, pronostica un gran aumento del éxodo de venezolanos a toda Latinoamérica, Estados Unidos y España si la dictadura de Nicolás Maduro no convoca a las elecciones libres programadas para este año.
En una entrevista pocos días atrás, Machado me explicó que los líderes de todos los países receptores de migrantes venezolanos van a estar jugando con fuego si no le ponen más presión al líder chavista para que cumpla con los compromisos que asumió en las negociaciones de Barbados en octubre. Allí, el régimen de Maduro se comprometió a realizar elecciones libres en la segunda mitad de este año.
“A nadie le conviene una Venezuela en colapso con un caos total”, me dijo Machado, a propósito del hecho de que el régimen venezolano aún no ha anunciado una fecha para la votación.
“Si Maduro no hace las elecciones y por la fuerza nos ataca, eso significa que podemos llegar a ver en pocos meses uno o dos millones de migrantes más”.
Casi ocho millones de venezolanos han huido de su país en los últimos años, la mayoría de ellos a otros países latinoamericanos, según cifras de Naciones Unidas. Más de medio millón han migrado a Estados Unidos, muchos de ellos cruzando la frontera de México, lo que ha contribuido a una crisis fronteriza que se está convirtiendo en un tema clave en las elecciones estadounidenses de 2024.
“La migración se va a reducir y se va a acabar el día que los venezolanos sientan que tienen futuro en su país”, agregó.
“Pero eso solo va a ocurrir después de que nosotros saquemos a Maduro y a este régimen del poder”.
La falta de realización de las elecciones también se traduciría en mayores peligros para la seguridad de la región, según Machado.
“Más de la mitad del territorio de Venezuela ya está bajo control de grupos criminales”, afirmó la candidata opositora. Muchos de estos grupos tienen vínculos con las bandas de narcotraficantes que aterrorizan a otros países latinoamericanos.
Machado, que ganó las primarias opositoras de octubre por una abrumadora mayoría de más del 90 por ciento de los votos, lanzó su campaña presidencial esta semana. Sin embargo, el Gobierno la ha inhabilitado para postularse para cualquier cargo público.
Varios países están pidiendo que Maduro revierta esa prohibición contra Machado, pero el clamor regional por una restauración de la democracia en Venezuela se ha debilitado en los últimos años.
Cuando pregunté a la candidata cómo hará su campaña, me indicó que está obteniendo un apoyo público masivo a pesar de estar totalmente censurada en los medios venezolanos.
“¿Sabes cuántas entrevistas yo tuve en televisión abierta en medios importantes de enero a diciembre del año pasado?”, me cuestionó.
“¡Cero!”.
Pero Machado me aseguró que está recibiendo un enorme apoyo, tal como quedó demostrado en las primarias opositoras del año pasado. Por intimidación gubernamental, se esperaba que votaran solo un millón de personas, y más de 2.2 millones acudieron a votar, señaló.
“El régimen está mucho más débil de lo que se ve desde afuera”, me aseguró.
Es difícil saber si Machado tiene alguna posibilidad de revertir la inhabilitación para presentarse como candidata, o si Maduro hará las elecciones, o las suspenderá. Muchos especulan que Caracas ha reavivado el conflicto limítrofe con Guyana para tener una excusa para anular las elecciones.
Pero la líder opositora tiene razón en que la comunidad internacional debe aumentar la presión diplomática para que Venezuela realice sus elecciones este año, según lo exige la Constitución vigente.
La economía venezolana está nuevamente en franca caída, tras una ligera recuperación en los últimos tres años. La inflación actual es del 193 por ciento anual, una de las más altas del mundo, y un 53 por ciento de la población vive en la pobreza.
A menos que Washington, América Latina y España exijan que Maduro cumpla las promesas hechas por su Gobierno en el acuerdo negociado en Barbados el año pasado para celebrar elecciones libres este año, pronto veremos un nuevo éxodo masivo de venezolanos y un aumento de la violencia de las narco-pandillas en toda la región. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 14)
El temido escenario para México por el regreso de Trump se consolida con su avance en las primarias republicanas como posible favorito para ganar la Presidencia de EU. Todos los temas de la agenda bilateral cruzarán por la política del año electoral en los dos países, pero la cuestión aquí es si estamos preparados para enfrentar las presiones y el vendaval del discurso antimexicano inmersos en la propia guerra interna.
Asuntos clave, como migración, no son temas de campaña en México, pero no obsta para ser el eje de la discusión política en EU y estar bajo su mirada atenta del desarrollo de la elección presidencial. La coerción en los próximos meses volverá a intensificarse, dado que el resultado de las políticas de migración o combate a los narcóticos son municiones en la confrontación electoral allá. ¿El gobierno está listo para eso? ¿Qué piensan los candidatos? ¿Cómo enfrentaría Sheinbaum ese escenario si el mayor reto del próximo gobierno es la renegociación del T-MEC en 2026 con la eventual contraparte de Trump?
El Presidente parece consolarse con la idea de que, por ejemplo, el discurso antiinmigrante tenga costos políticos y, por tanto, disuada a encenderlo. La prueba sería la caída de Ron DeSantis de la carrera presidencial, pero la desmentiría el avance irrefrenable de Trump con declaraciones infames, como la de que los migrantes les “envenenan la sangre”, y otra vez amenazas de cerrar la frontera o militarizarla. López Obrador acepta que con Trump tuvo problemas, pero los resolvió, al costo de alienar la política migratoria a sus exigencias y chantajes, como aquella de imponer 5% de aranceles a importaciones mexicanas.
Aunque a él ya no le tocaría un segundo mandato del republicano. Pero tampoco pueden olvidarse, ni los candidatos, de los riesgos de la irrupción de Trump en la campaña de 2018, cuando engulló a Peña Nieto con el error de entregar el Águila Azteca a Jared Kushner después de que EU gaseara migrantes en la frontera. Y menos aún desconocer que México está en un predicamento por la exigencia de los demócratas de profundizar la contención de migrantes para exhibir datos que contrarresten el discurso de Trump o plegarse a los planteamientos radicales de militarizar la frontera para cerrar el flanco electoral. El Congreso de EU podría votar la próxima semana un acuerdo de asistencia a Ucrania condicionado a blindar la seguridad en la frontera con México.
El seguimiento cercano del proceso electoral no se reduce a migración, como dejan ver las reuniones en Washington de una delegación mexicana en la Casa Blanca y el encuentro de congresistas estadunidenses encabezados por el presidente del Comité de Relaciones Exteriores, Michael McCaul, con López Obrador y antes con las candidatas Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez. Aunque se enfocaron en ese tema, la presión se extiende al fentanilo y la crisis de violencia, que ha abierto propuestas extremas, como declarar terroristas a los cárteles para perseguirlos en México como asunto de seguridad nacional.
La visita, en medio de las campañas, muestra el interés de seguirla de cerca y la posibilidad de conflictos poselectorales con potencial desestabilizador de su socio comercial. La candidata opositora asistirá invitada a una reunión con el Comité de Seguridad del Congreso en Washington, donde, previsiblemente, denunciará elecciones de Estado en 2024 en México y el peligro de la intervención de los cárteles en la elección; lo que servirá como munición para las críticas republicanas sobre el fracaso de López Obrador en el combate al narco. Sheinbaum aún no da indicios de que viaje a EU, donde ha sido invitada, aunque lanza señales sobre su prioridad con el T-MEC.
Las diferencias han dominado la relación con Trump desde su candidatura en 2016 hasta su presidencia. Pero hoy es distinto porque EU vive una campaña en medio de la crisis política que dejó el asalto al Capitolio y la posibilidad de que su próximo presidente esté bajo investigación y por otros delitos en tribunales, además de una sociedad muy polarizada por su eventual regreso. Esa situación marcará el tono de las campañas y puede dar lugar, no sólo a una escalada del discurso, sino también a “golpes” que impacten el proceso mexicano, por ejemplo, denuncias contra figuras de la clase política, escándalos de corrupción o reveses en casos como el de García Luna. ¿Para ese escenario están listos el gobierno y los candidatos? (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 12)
Uno de los acontecimientos más importantes en la vida política de cualquier país son las elecciones. En un régimen presidencial, los comicios para elegir al poder ejecutivo toman una relevancia particular, dadas las facultades y el peso político que aquel tiene en la vida de la nación.
Lo anterior no significa que las elecciones parlamentarias, así como las competencias del Congreso y del poder judicial, sean irrelevantes, todo lo contrario, son tan importantes como la primera, ya que de ellas depende, en mucho, la gobernabilidad, por la conformación o no de mayorías y el hecho de que la o el presidente recién electo pueda llevar a cabo su programa de gobierno.
Sin embargo, la mediatización y la encarnación del poder ejecutivo en una sola persona hacen justamente de esta elección un acontecimiento de gran relevancia en la vida pública nacional. En tal sentido, cabe recordar que tanto en México como en Estados Unidos (EU) se celebrarán comicios presidenciales el 2 de junio y el 5 de noviembre de 2024, respectivamente. Ambos tienen sus singularidades e importancia, aunque los dos tienen correlación, desde luego de manera proporcional cada uno.
En el caso de México, existen grandes probabilidades de que se elija por primera vez a una mujer como jefa de Estado, si bien existe en la contienda un candidato a la primera magistratura. En cualquier caso, quien resulte electa o electo tendrá que seguir avanzando en desafíos como migración, medio ambiente, seguridad, crimen organizado y tráfico de armas provenientes de la frontera norte, además de abordar la siempre compleja relación con EU, la cual tiene muchos elementos, uno de los cuales es el comercial, plasmado en el T-MEC.
El Tratado tendrá que ser revisado en 2026, por lo que el nuevo gobierno en México podría comenzar desde antes un diálogo con sus contrapartes, a fin de fortalecer el enfoque norteamericano de la integración comercial en temas como el automotriz —para que se cumpla con el contenido regional que debe tener un vehículo—, la inteligencia artificial y las energías limpias, entre otros.
Por su parte, en la elección presidencial estadounidense se avizora, en principio, la contienda entre el actual presidente Joe Biden y el ex primer mandatario Donald Trump. Algunos de los temas que preocupan a ambos aspirantes no son muy distintos de los ya mencionados: migración, narcotráfico y seguridad son solo algunas de las inquietudes que se encuentran en la agenda presente y futura de los dos políticos con respecto a la relación con México. La diferencia estriba en que el segundo tiene una postura más radical en temas como el migratorio. Ha llegado a declarar que detendrá la invasión de personas indocumentadas a su país y que cerrará la frontera con el nuestro.
Sin embargo, el presidente López Obrador señaló que, si bien durante las campañas se expresan muchas ideas para ganar votos, no es posible, por ejemplo, cerrar las fronteras. Y es cierto. México se convirtió en el primer socio comercial de EU, con un intercambio de alrededor de 600 mil millones de dólares (noviembre de 2023).
La eventual candidatura presidencial y triunfo de Donald Trump tendría sin duda diversas implicaciones a nivel global y, por supuesto, en relación con nuestro país. No obstante, a diferencia de otras gestiones de gobierno, la transformación que está en marcha en México nos permite tener interlocución entre iguales con todos los Gobiernos del mundo; nos posibilita, asimismo, aprovechar las ventajas de la relocalización de las industrias (por citar un caso), debido a que se combate la corrupción, se respeta el Estado de derecho y se cuenta con infraestructura para aprovechar esta coyuntura, sin soslayar que, en temas como el migratorio o el del tráfico de drogas, la cooperación bilateral es fundamental, debido a que son fenómenos transnacionales, no únicamente nacionales.
Así, ambas elecciones presidenciales representan la oportunidad para nuestros pueblos de caminar juntos, no de confrontarse. (Ricardo Monreal, El Sol de México, Análisis, p. 13 y Ovaciones, Opinión, p. 26)
Si las elecciones fueran hoy ganarían Claudia Sheinbaum y Donald Trump, aunque como la política es el juego de la incertidumbre, junio y noviembre tendrán la última palabra. En Estados Unidos regresará Trump enarbolando la bandera anti México, que lo hizo triunfar hace casi ocho años. Sheinbaum ganaría porque va muy adelante, mientras la oposición anda como gallina sin cabeza, sin consistencia, sin unidad.
Tan anda adelante Sheinbaum que apenas el lunes se reunió, acompañada de Juan Ramón de la Fuente, el coordinador general de su equipo, con congresistas republicanos en entrevista casi oficial, dado que hasta el embajador Salazar estuvo presente y sin sombrero vaquero. Todo supone que el tema fue migración.
México fue el detonador del triunfo de Trump, cuando en su peor decisión, Peña Nieto invitó al todavía candidato republicano a una reunión de Estado, para que horas después, ya en EU, Trump volviera a denigrar a México y relanzara con ello su campaña.
En EU, la migración es nuevamente clave en la elección presidencial. Una reciente encuesta de CNN muestra que frontera y migración son los más relevantes de la agenda. Quedó clara la prioridad: si Trump gana, el 71% de los encuestados espera que finalmente construyan el muro. Por el lado demócrata la migración y la avanzada edad del presidente son las lápidas que llevan a cuestas.
Biden libra ahora una dura batalla contra los congresistas republicanos que le regatean los recursos que necesita para Ucrania y para Israel en sus conflictos bélicos. Ha solicitado la aprobación de decenas de miles de millones para brindar asistencia a Ucrania en su guerra contra Rusia. La condición quid pro quo (una por otra) que plantean los republicanos para aceptar su petición es que se limite capacidad de solicitar asilo a los migrantes que pretenden cruzar por México. Biden ha dado señales que estaría por acercarse a la dura posición de Trump en temas migratorios a cambio de la autorización de los recursos; como dirían en Tijuana, sin mucha sintaxis: with the money dancing the dog.
Mike Johnson, el flamante líder de la Cámara de Representantes se reunió con Biden en la Casa Blanca en un diálogo de sordos: mientras Johnson reclamaba endurecer las políticas en la frontera con México, Biden reiteraba la necesidad de ayudar a Ucrania en el conflicto por la invasión rusa que ya está por cumplir dos años (24 febrero). No hacerlo tendría, según el líder de la minoría demócrata Chuck Summer “consecuencias nada menos que devastadoras”. El punto crucial es que los republicanos exigen limitar el ingreso de migrantes a Estados Unidos, hasta que hayan obtenido la cita judicial. Mientras esto ocurre pretenden regresar a la práctica anterior de detener a los migrantes en México.
Esto generó una petición de Human Rights Watch a AMLO a fin de que el gobierno mexicano rechace la restricción del asilo y el incremento de deportaciones sumarias, así como evite que México sea nuevamente el país que permita a los migrantes permanecer en las ciudades fronterizas mientras resuelven sus solicitudes de asilo.
Más allá de Human Rights Watch, migración y frontera también serán clave en la campañas presidenciales mexicanas. Es muy importante la relación México-Estados Unidos, pero el próximo gobierno no debe hacer trabajo sucio a Estados Unidos, aun cuando ofrezcan dólares por ello. No se puede dejar a la deriva a las poblaciones fronterizas que viven el lacerante drama migratorio, con todas las implicaciones de violencia, inseguridad, violación de derechos humanos elementales. Siempre hay cosas, como la dignidad, que valen más que el dinero. (Mario Melgar-Adalid, El Universal, Opinión, p. A15)
La primaria de New Hampshire ha dejado claro que, como se anticipaba y a reserva de algún evento extraordinario, Donald Trump será el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos.
Estas elecciones en el país del norte serán una repetición de las de hace cuatro años, que terminaron con la toma del Congreso y la radicalización del trumpismo que, a la fecha, no las reconoce como válidas. Es posible que Haley se quede en la carrera hasta el mes que entra cuando tocan las primarias en Carolina del Sur, estado que ella gobernó, pero ahí va muy debajo de Trump en las encuestas; o tal vez esté esperando que alguno de los múltiples procesos legales que enfrenta el ex presidente lo baje de la candidatura, pero eso se ve aún más complicado.
El triunfo de Trump tendrá un efecto inmediato entre republicanos que comenzarán a alienarse con él y sus ideas de manera más clara, y los que ya eran trumpistas ahora lo serán con más energía. Y una de esas “ideas” es su furia antimigrante. Ayer tuvimos un primer paso en ese sentido.
Nadie cree que los gobernadores de Texas y Florida son promigrantes, pero unas horas después de la elección de New Hampshire, el texano Greg Abbott emitió un comunicado rebelándose contra una decisión del gobierno federal que acababa de ratificar la Suprema Corte.
Publicó un comunicado que dice: “El gobierno federal ha roto el pacto entre Estados Unidos y los estados. El Poder Ejecutivo de EU tiene el deber constitucional de hacer cumplir las leyes federales que protegen a los estados, incluidas las leyes de inmigración. El presidente Biden se ha negado a hacer cumplir esas leyes e incluso las ha violado”.
Y luego: “Por estas razones, ya he declarado una invasión bajo el Artículo I, Cláusula 3 para invocar la autoridad constitucional de Texas para defenderse y protegerse. Esa autoridad es la ley suprema del país y reemplaza cualquier estatuto federal que indique lo contrario”. Minutos más tarde, Ron DeSantis tuiteó: “Si la Constitución realmente hiciera que los estados fueran impotentes para defenderse contra una invasión, no habría sido ratificada en primer lugar y Texas nunca se habría unido a la Unión cuando lo hizo. Texas está defendiendo la ley mientras que Biden la está incumpliendo. Florida seguirá ayudando a Texas con personal y activos”.
Con Trump candidato desde ahora, las cosas solo se pondrán peor. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)
Rosario Piedra Ibarra tragó saliva varias veces durante su informe de labores 2023. Los apapachos de los legisladores del oficialismo a la titular de la CNDH se diluyeron frente a la cascada de críticas de los oradores de la oposición.
Le reprocharon su silencio frente a las graves violaciones a los derechos humanos de los migrantes, al acoso a periodistas y a activistas y su falta de acompañamiento a las madres buscadoras.
Sus omisiones frente a los desaparecidos, su postura complaciente frente a la militarización y, sobre todo, su alineamiento con Andrés Manuel López Obrador.
“Usted no ha estado del lado de las víctimas, usted ha estado más cerca del Presidente”, sintetizó la diputada del PRI, Sue Ellen Bernal Bolnik.
* La ombudsperson vivió el momento más difícil cuando el senador del Grupo Plural, Germán Martínez, buscó sacudir sus emociones. El legislador mostró la histórica foto en la que aparece su madre, Rosario Ibarra de Piedra, junto a Cuauhtémoc Cárdenas y a Manuel Clouthier, durante la protesta por el fraude electoral en 1988.
Y dijo: “Si usted guarda silencio frente a las violaciones, frente al dinero impúdico que se le entrega a Claudia Sheinbaum, esta fotografía a usted le queda grande. Le queda grande la Comisión Nacional de Derechos Humanos y le queda grande la memoria de su madre”.
La ombudsperson acusó recibo del comentario en su descompuesto semblante. Se tuvo que esperar a que los representantes de los grupos parlamentarios hablaran para responder a Germán Martínez.
Con la voz quebrada dijo:
“Mi madre ha de estar en la tumba retorciéndose de coraje de ver cómo usurpadores de las demandas de todo el pueblo de México, de libertad, justicia, en contra de la desigualdad, ahora se convierten en adalides de la libertad de expresión, de la libertad de los migrantes, de la libertad de los ombudsperson de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que fueron represores. ¡Por favor!”.
Germán, en declaraciones posteriores a los reporteros de la fuente, evidenció las contradicciones en que ha caído Rosario Piedra Ibarra.
Mostró la iniciativa de reforma de la ombudsperson para desaparecer la CNDH “que ya no responde a las necesidades del pueblo” y convertirla en Defensoría Nacional de los Derechos del Pueblo.
En esa iniciativa propone que no haya reelección en el cargo de presidenta de la CNDH o de la Defensoría de los Derechos del Pueblo y contrastó con su intención de repetir en el cargo.
* Miguel Mancera y Luis Espinosa Cházaro se acercaron al palco de los periodistas en el salón de sesiones del Palacio Legislativo de San Lázaro. El primero es jefe de la bancada del PRD en el Senado; el segundo coordina a los diputados del sol azteca.
Ninguno de los dos está considerado en las listas del PRD. Ni el exjefe de Gobierno de la CDMX para reelegirse, ni el diputado para la CDMX. A Mancera le proponen ser candidato de mayoria a una diputación federal. Los dos andan decepcionados con Jesús Zambrano. Ya se unieron al club de los inconformes en el que está Silvano Aureoles, exgobernador de Michoacán.
Cházaro fue el único que habló: “Hay figuras que se están quedando fuera de las candidaturas principales. Está el senador Mancera, exjefe de Gobierno, coordinador de los senadores. Marcelino Castañeda no está contemplado. El caso de Edna Díaz, presidenta de la Comisión de Cambio Climático…”.
“Desconozco cuáles serán los criterios para la asignación de candidaturas. Sería bueno saberlo. En su momento exigimos una encuesta para la candidatura presidencial. Tuvimos dos candidatos que cumplieron con los requisitos. El partido no defendió esas dos candidaturas.
“Luego, para la Ciudad de México, se dijo que era mejor un acuerdo y entonces no hubo contienda en la que yo pretendía participar”.
Cházaro le hizo un llamado a la dirigencia para que no deje fuera los liderazgos del PRD: “Lo que le hace falta al PRD son votos. Estamos en una situación crítica, los partidos y los personajes deberían ir… a la dirigencia le ha faltado pelear por el PRD”.
Ya más en corto nos dijo: “Zambrano me mandó a la ciudad a dar la pelea y luego se bajó los calzones con el PAN”.
* Germán Martínez está en la baraja para ser diputado plurinominal externo del PAN. Sabemos que el senador plural tiene apoyos en el seno del azul, pero no es del agrado de Marko Cortés ni de Santiago Creel.
Veremos si la dirigencia nacional se inclina por el interés de formar un grupo parlamentario de nivel o si prevalecerá el principio de cuotas y cuates. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
4 Empresarios mexicanos aprovecharon la visita de representantes de la US Chamber of Commerce en el país para reunirse y refrendar los lazos de cooperación entre ambas partes. Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), encabezó la comitiva del encuentro que se celebró en la embajada de Estados Unidos, con la compañía del embajador Ken Salazar. Los temas que se abordaron en este encuentro fueron las disputas comerciales que hay en el marco del T-MEC, las próximas elecciones presidenciales, así como los temas de seguridad y migración. La US Chamber of Commerce se caracteriza por abogar por los negocios, el crecimiento, la innovación y la creación de empleos. (El Contador, Excélsior, Dinero, p. 3)
¿Ahora sí buscan regular?

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 8)