Opinión Migración 250426

Kiosko

Se frotan las manos priistas por volverse guindas

Los que “se frotan las manos” en Veracruz, nos comentan, son varios priistas y expriistas en espera de las postulaciones de Morena a las candidaturas a diputaciones federales y locales. Nos explican que su felicidad se debe a que el exgobernador de Puebla Sergio Salomón Céspedes (Morena) es el actual coordinador regional de los guindas para la tercera circunscripción —que incluye a Veracruz—, por lo que los tricolores “tienen sus velitas encendidas” en que siga esa costumbre que instauró en su tierra de rescatar a un sinfín de priistas para acomodarlos en cargos públicos y afiliaciones por invitación al partido, o lo que es lo mismo, que alguien “les tire una soga”. ¡Auch! (Kiosko, El Universal, Estados, p. A10)

Trascendió Puebla

Que a su salida de Palacio Nacional, el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Sergio Salomón Céspedes, dejó ver que el Mundial será un reto logístico y migratorio. El exgobernador poblano adelantó que México ya se está preparando para la llegada de miles de visitantes, lo que apunta a una movilidad ordenada, segura y con respeto a los derechos humanos. Se trata de coordinar a múltiples instituciones en todo el país para que el flujo internacional no rebase la capacidad operativa. (Trascendió Puebla, Milenio Puebla, Online)

El nuevo INE: ¿más lealtad y menos árbitro?

La renovación de los consejeros del INE en la Cámara de Diputados se caracterizó por la opacidad de un comité de evaluación que tenía el encargo de cuidar al candidato de Palacio, Arturo Carlos Chávez López.

A su puntaje de 99 de 100 en el examen sobre sistema electoral y materias anexas, sin haber pertenecido a éste, se sumó el arropo de asumir que el excolaborador de la presidenta Claudia Sheinbaum tenía pase automático al INE.

No deja de sorprender la normalidad con la que los legisladores de Morena, PVEM y PT tomaron ese encargo, y la confianza con la que el consejero Chávez se asume afín al poder en turno con sus definiciones.

Sin abundar a qué se refería, el asesor legal de la mandataria cuando fue alcaldesa y jefa de Gobierno habló este miércoles, a su llegada al Consejo General, de “repensar” a la institución porque después de 30 años “el INE ahora deben caminar al lado de las transformaciones que está viviendo la sociedad”.

Aunque se trata de una persona formada en la ciencia política, académico de la UNAM, y en ningún caso su perfil caería en 90% lealtad y 10%, conocimiento, el consejero Chávez enarboló ese discurso morenista que descalifica al INE, regateándole el reconocimiento de que gracias a éste experimentamos las alternancias y transiciones democráticas, incluida la de 2018.

“Como demócrata, por supuesto que considero que la parte formal de esta institución es fundamental, que hay que hacer las cosas con eficiencia y eficacia, que hay que ser profesionales en lo que estamos haciendo, pero también considero que se requiere de un debate político sobre las nuevas formas de entender la democracia en este país, que tenemos que actualizar nuestras narrativas, que tenemos que fomentar una cultura de diálogo y de respeto”, sostuvo en su primer mensaje en el INE.

Suponemos que esas nuevas formas de entender la democracia incluyen la trivialización de que su postulación cargó los dados del proceso. O quizá espera que nadie le pida que se excuse cuando los asuntos que trate el Consejo General del INE tengan que ver con la Presidenta de México.

Porque ahí está el recurso de apelación SUP-RAP-96/2024 ante el Tribunal Electoral que en sus antecedentes y considerandos señala que Arturo Carlos Chávez López compareció como representante y apoderado legal de la candidata presidencial.

Las otras dos consejeras llegaron igualmente con el visto bueno de Palacio, cerrándole el paso a funcionarios del INE cercanos a la presidenta Guadalupe Taddei y a los finalistas que esperaban un empujón del coordinador Ricardo Monreal. 

De manera que la gran ganadora del nuevo INE es la presidenta Sheinbaum. Y no deja de ser interesante que, quizá por la experiencia de algunos impresentables ganadores de la elección judicial, haya optado por dos mujeres con trayectoria y formadas en organismos electorales.

Por ese origen, en sus mensajes del 22 de abril, ambas consejeras se comprometieron, al menos de palabra, con la pluralidad.

“La función electoral en democracia constituye un quehacer de alta exigencia técnica y procedimental, desplegado desde los valores democráticos y consciente de su importancia para la preservación de los anhelos de convivencia civilizada, relación fructífera con el gobierno, paz social y estabilidad política en nuestro país”, expuso Blanca Cruz García.

“Invito a fortalecer este Instituto Nacional Electoral como la casa de todas las voces, como defensor de todos los propósitos de libertad y como promotor del diálogo que conduce a la concordia social”, dijo quien era la consejera presidenta en Puebla, quien habría tenido la recomendación del exgobernador Sergio Salomón Céspedes. 

La exconsejera de Tamaulipas Frida Gómez Puga fue todavía más arrojada, si nos atenemos a los códigos del 90-10 morenista y a sus ideólogos que no soportan la exaltación de la democracia constitucional.

“La intensidad de la competencia política y el escrutinio público permanente nos obliga a actuar con mayor rigor, con mayor claridad y con absoluta responsabilidad (…) La respuesta debe ser el fortalecimiento institucional, la transparencia en las decisiones y la firme defensa de los principios constitucionales que rigen la función electoral.”, expuso quien era la titular del órgano de control del instituto electoral de su estado.

Si bien se afirma que fue promovida por el diputado Sergio Gutiérrez Luna, la consejera Frida Gómez habló incluso que la función electoral “no admite simples narrativas”. Y se dijo convencida de que la fortaleza del INE es actuar con autonomía y responsabilidad. “Autonomía no como aislamiento, sino como garantía de decisiones libres de cualquier influencia indebida. Responsabilidad no sólo frente a la ley, sino frente a la ciudadanía”.

Aunque sólo sus resoluciones podrán acreditar las promesas de independencia, es un hecho que las dos consejeras mujeres dejaron en el camino a perfiles de probada parcialidad morenista e improvisación. Es decir, que el saldo pudo ser peor. (Ivonne Melgar, Excélsior, Nacional, p. 7)

Jorge Navarrete: el valor de un migrante

Jorge Navarrete llegó a Cleburne, Texas, en 1979. Era de Comonfort, Guanajuato, y llegó a trabajar en la construcción. Con el tiempo puso su propio negocio.

Formó una familia. Y con los años hizo algo que no estaba en ningún plan original: durante décadas construyó puentes entre Texas y Guanajuato: consiguió donaciones de equipo para mejorar las vidas de sus familiares, amigos y comunidad de Comonfort, gestionó recursos y conectó personas de ambos lados de la frontera.

Lo conocían como “El Bigotón”. Era presidente de la Casa Guanajuato en Cleburne y cofundador de Team Fénix, una organización que durante casi veinte años coordinó la transferencia de millones de dólares en equipo de emergencia desde Estados Unidos a México. No solo conseguía el equipo. También organizaba instructores estadounidenses para capacitar a bomberos mexicanos, muchos de los cuales se convirtieron después en instructores de otros. Generaciones de rescatistas en Guanajuato deben algo a Jorge Navarrete.

Murió en abril de 2026 en Dallas.

Esta semana, la diputada panista Yesenia Rojas propuso en el Congreso de Guanajuato crear un premio estatal para migrantes destacados, inspirado precisamente en él. “No debemos esperar a que alguien fallezca para reconocer que siempre ha dado todo sin esperar nada”, dijo. Tiene razón.

La quinta economía del mundo

Esta semana, en el Foro de Alma de México, el expresidente Vicente Fox fue claro: “Los migrantes dan la vida por México”, No como metáfora. Como descripción de lo que hacen millones de mexicanos que cruzaron la frontera, se quedaron, trabajaron y siguieron construyendo hacia los dos lados.

El doctor David Hayes-Bautista, investigador de la Universidad de California en Los Ángeles, presentó esta semana los resultados del Reporte del PIB Latino 2025 en el Oxnard College. El Producto Interno Bruto generado por los latinos en Estados Unidos alcanzó los 4.1 billones de dólares. Eso lo convierte en la quinta economía más grande del planeta, por encima de India, del Reino Unido y de Francia.

Con apenas 19.5 por ciento de la población estadounidense, los latinos generaron 30.6 por ciento de todo el crecimiento económico nacional entre 2019 y 2023. “El PIB Latino ilustra la fuerza y la resiliencia que los latinos representan para la economía de la nación”, dijo Matthew Fienup, codirector del reporte por la Universidad Luterana de California.

Jorge Navarrete está en ese número. Sus décadas en Cleburne, su negocio, sus impuestos, su trabajo entre dos naciones, todo eso suma junto a los millones de historias parecidas que no aparecen en ningún titular.

Lo que sí aparece en los titulares, aunque nunca con la frecuencia que merece, es el otro dato. Como escribí aquí la semana pasada, Alejandro Cabrera Clemente, mexicano de 49 años, murió el 11 de abril en un centro de detención en Louisiana bajo custodia del ICE.

Con él, 16 personas han muerto bajo custodia del ICE desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, según datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores. La organización WOLA documenta además que NBCNews identificó un cambio en la forma en que ICE reporta estas muertes: los informes detallados de tres páginas se redujeron a resúmenes de cuatro párrafos. Más muertes en custodia ICE, menos información pública.

La comunidad que genera más riqueza que toda India pierde uno de sus integrantes en custodia federal cada pocos días. No tras una sentencia. No después de un proceso. Mientras espera.

Esta semana, el World Press Photo, el premio de fotografía periodística más importante del mundo, fue para Carol Guzy, por la imagen de una familia migrante separada por el ICE. “Somos testigos del sufrimiento de innumerables familias, pero también de su dignidad y su resiliencia”, dijo Guzy. El mundo lo ve. Los dos gobiernos, no.

La deuda de México

México tiene también su parte en esta conversación, y hay que decirlo. El gobierno mexicano tiene razón en exigir trato digno para sus ciudadanos en el exterior, y tiene toda la autoridad para hacerlo. Pero como señalé la semana pasada, las visitas consulares diarias a los centros de detención se ordenaron con el caso quince encima.

La queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llegó con catorce muertos. La protección consular no puede llegar tarde. Tiene que ser permanente y proporcional a lo que nuestros connacionales aportan cada día a la economía de ambos países.

Como señala con frecuencia el analista Jorge Ramos, los latinos ya no son el futuro de Estados Unidos. Son su presente. Un presente que vale 4.1 billones de dólares y que merece que el sistema que se beneficia de ese trabajo garantice que sus integrantes lleguen vivos a casa.

Para Jorge Navarrete

Jorge Navarrete no esperó a que los gobiernos lo reconocieran. Él mismo consiguió el equipo. Él mismo gestionó los recursos. Él mismo construyó durante décadas los puentes entre Texas y Guanajuato, entre Cleburne y Comonfort, entre dos países que a veces se hablan poco y se necesitan mucho. Lo conocieron alcaldes, gobernadores y presidentes de ambos lados de la frontera.

El expresidente Fox tiene razón. Los migrantes dan la vida por México. Jorge lo hizo, y su historia merece contarse, no como excepción, sino como ejemplo de lo que millones de connacionales construyen cada día entre dos naciones.

Descanse en paz, Jorge Navarrete. (Juan Hernández, El Sol de México, Análisis, p. 13)

CARTONES

Intervención

Carton 1

(Fer, El Universal, Opinión, p. A17)

En Corto

Carton 2

(Obi, Reforma, Opinión, p. 10)