Opinión Migración 250819

Migración y corrupción

Dada la crisis de migración que vive México en la actualidad, es inevitable voltear la vista una vez más a lo que ocurre en Centroamérica para encontrar las razones de la presencia de miles de personas de Honduras, El Salvador y Guatemala en nuestro país. No se necesita ser un Premio Nobel en Economía, para darse cuenta de que hay una relación entre la corrupción, el mal manejo de recursos públicos, y la migración de América Central a Estados Unidos, como la hay en Haití o en diversos países africanos cuyos ciudadanos abarrotan las instalaciones, nada humanitarias, del Instituto Nacional de Migración.

En el caso de Honduras es notable que la semana que recién concluyó haya traído un fallo de las autoridades de ese país contra la ex primera dama Rosa Elena Bonilla de Lobo, por corrupción. Es la primera ocasión en que algún miembro de la élite política hondureña es señalado y condenado por las autoridades judiciales de ese país.

El fallo, aunque positivo, obliga a cualquiera a preguntarse por qué la investigación se limitó a lo que hubiera podido hacer o no la señora Bonilla. Después de todo, por más corrupta que ella sea, es difícil que como primera dama (un cargo honorífico en Honduras y en muchos otros países) pudiera perpetrar por sí misma los delitos que se le imputan. En otras palabras, ¿dónde está el proceso contra Porfirio Lobo? Nadie lo sabe a ciencia cierta.

Y no es sólo Honduras. En Guatemala, la semana que recién concluyó se evidenció, una vez más, qué tanto daño le ha hecho a ese país la corrupción y, sobre todo, la decisión de Jimmy Morales, de echar de ese país a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala. (Manuel Gómez Granados, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 2)

México, Honduras, Guatemala y El Salvador: una nueva visión de desarrollo

El Fondo de Infraestructura para Mesoamérica y el Caribe (conocido como Fondo Yucatán o Fondo México) se puso en marcha en 2011 como parte de una estrategia de cooperación internacional para impulsar proyectos de desarrollo y asistencia en la región.

En esta administración, asumimos la responsabilidad de impulsar un nuevo modelo de desarrollo y se reconoció que el futuro de México y el de Centroamérica está íntimamente vinculado; que las necesidades de desarrollo económico de cada país sólo pueden ser atendidas con una visión regional y que la mejora de las condiciones de vida de la población, por ejemplo, en el contexto del fenómeno migratorio, por su naturaleza, requiere de acciones concertadas internacionalmente.

El Fondo México, ahora coordinado por la AMEXCID gracias a este nuevo entendimiento, ha dado sus primeros frutos. Se logró el consenso con El Salvador y Honduras para poner en marcha los programas de Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, que tienen como objetivo el desarrollo de esquemas productivos sustentables en el campo, y el acceso de los jóvenes a la capacitación y al trabajo digno, respectivamente.

Sabemos también que el fenómeno migratorio es multidimensional: que por un lado debemos de atender la migración insegura e irregular, pero también que la migración es una oportunidad de progreso para todos: para nuestro país, porque la diversidad enriquece e incentiva el desarrollo; y para los migrantes porque mejoran radicalmente sus condiciones de vida y benefician a sus familias con los frutos de su trabajo. (Laura Carrillo, Excélsior, p. 21)

Nueva regulación migratoria en EU

El muro no se ha construido, pero para el ejercicio presupuestal de este año fiscal 2019, el presidente pidió al Congreso le autorizaran 5,700 millones de dólares, de los que únicamente le aprobaron 1,375 millones. Para resolver su déficityen uso de sus facultades, decidió hacerse de otros fondos que estaban destinados originalmente a otros rubros en materia militar y de lucha contra el narcotráfico, cercanos a los 6,700 millones de dólares.

Según diversa información de los medios de comunicación, el muro iniciara su construcción en octubre de este año, por lo pronto con recursos de los contribuyentes norteamericanos. Interesante la coincidencia de comenzar su campaña con la construcción del muro. Casi desde que empezó su administración, también dio inicio a diversos programas en materia migratoria, en donde hay una constante, el endurecimiento de criterios y políticas públicas en favor de los migrantes documentados y no documentados.

Es así como se implementó el programa cero tolerancia, el cual permitía la separación de familias enteras en caso de ser detenidos y deportados, incluyendo a menores de edad, que eran depositados en albergues en donde no había condiciones mínimas de protección en su salud y bienestar. (Jorge Islas, El Universal, p. 13)

Bajo Reserva

Jóvenes construyendo… ¿otros datos? De México para Centroamérica, los programas insignia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador como son Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, están siendo exportados como parte de la estrategia para reducir la migración de los países de esa región a Estados Unidos. En julio, Sembrando Vida arrancó en El Salvador, ahora toca el tumo a Jóvenes Construyendo el Futuro. Nos comentan que se alista la creación de una plataforma, similar a la que se creó en México, mediante la cual se busca vincular a empresas mexicanas con presencia en Honduras, Guatemala y El Salvador con jóvenes de esos países para capacitarlos y se inserten en el mercado laboral. ¿Será suficiente la exportación de estos programas para detener la crisis migratoria? ¿Servirá para apaciguar la ira contenida de Estados Unidos? El Presidente se ha quejado de que las cifras de empleo no incluyen a los becarios de este programa, quizá ahora también quieran contar a los de Centroamérica. (El Universal, p. 2)

Los derechos de la agenda democrática incluyente

Hace unos días, en la Facultad de Derecho de la UNAM analizamos la pertinencia de avanzar en el voto pasivo de nuestros connacionales en el exterior. Así como se ha ido avanzando para que puedan votar por la presidencia, por senadurías o gubernaturas, debemos asumir que si existen 40 millones de hermanas y hermanos de origen mexicano en EU, la mitad de los cuales ya está en condiciones de participar políticamente, es imperioso permitir que, en su calidad de mexicanos, puedan acceder a senadurías y a diputaciones tanto federales como locales, para que la pluralidad de voces migrantes se exprese a través de una voz unificada que los represente y legisle en su beneficio.

Darles voz congresual en México, los conduciría a fortalecer sus relaciones, sus vínculos y a afinar su movimientos y organizaciones lo cual, en los hechos, les permitiría irse unificando para defender sus derechos también del otro lado de nuestra frontera. Las instituciones electorales necesitan promover y validar acciones afirmativas en este ámbito y hacerlo ya. No podemos damos el lujo de postergar esas decisiones. (César Astudillo, El Universal, Nación, p. 13)

Agenda Ciudadana // De el paso a Uruapan

Para México, una nación sin muchos recursos de poder militar o económico —bases del poder duro—, y vecino de la mayor potencia mundial, es casi imposible ejercer a plenitud eso que en teoría nuestro país consiguió tras independizarse de España: la soberanía. Al menos, si por soberanía se entiende la capacidad de un Estado nacional de tomar por sí y para sí las decisiones críticas que considere apropiadas sin tener que contar con la anuencia de un poder externo.

Ejemplos de los límites de nuestra soberanía tenemos varios a lo largo de los dos últimos siglos. El más reciente está teniendo lugar ahora mismo: la imposibilidad del gobierno mexicano de llevar a la práctica la política generosa originalmente anunciada con relación a los migrantes centroamericanos que ingresan a nuestro país en un intento desesperado por ser admitidos en Estados Unidos. Y es que, sin mayor ceremonia, a mediados de año, la Casa Blanca le dio a México un ultimátum: si en 90 días no reducía ese flujo centroamericano, se le impondrían aranceles crecientes a sus exportaciones al mercado norteamericano. Como las exportaciones mexicanas totales representan el 39% de su PIB y de ellas el 82% tienen como destino Estados Unidos (aunque sólo el 46% de su contenido es realmente mexicano), la amenaza de aranceles, formulada en una coyuntura donde nuestra economía bordea la recesión, resultó una presión insoportable y hubo que ceder. (Lorenzo Meyer, El Universal, Opinión,  p. 7)