Opinión Migración 250823

Migración y Relaciones Exteriores

Hace unos días, la nueva Canciller de México, Alicia Bárcena, visitó Washington y se reunió durante casi dos horas con un grupo de especialistas in migración, además de una reunión con líderes latinos y sus citas formales con los Secretarios de Estado y de Seguridad Interna de Estados Unidos. Mostró una gran apertura en la conversación, buscando entender el entorno político en Estados Unidos, los esfuerzos de los grupos que ofrecen asesoría legal a los migrantes mexicanos y las opciones para generar canales legales para la migración en el hemisferio.

Una de sus primeras decisiones en cancillería ha sido elevar el tema de migración en la Secretaría de Relaciones Exteriores, creando una oficina que le reporta directamente a ella sobre el tam, para que no sea solamente un tema de la relación bilateral. Es un reconocimiento de que si bien siempre será fundamental en la relación con Washington, la migración tiene otras dinámicas aparte para México, incluyendo las relaciones directas con mexicanos en el exterior y con los países Centroamericanos, Sudamericanos y del Caribe. La migración ya no es sólo un asunto bilateral, sino multilateral.

De hecho, antes de ir a Washington, tomó un viaje primero al sur de México, a la ciudad fronteriza de Tapachula, donde entran mucho migrantes de otros países y donde muchos van quedándose. Ahí puedes comer pupusas salvadoreñas excelentes en un restaurante justo frente al parque central, o comprar comida haitiana en un mercado haitiano extenso al lado de la catedral. Y ahí opera la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), que recibe y revisa las solicitudes de asilo, así como los polleros que mueven a los migrantes de un punto a otro. Es una cuidad cada vez más marcada por la migración y por los migrantes.

Pero es fascinante hablar con las autoridades en Tapachula y muchos de los ciudadanos mexicanos que viven ahí. Ya dejaron de ver a la migración como un problema que tienen que enfrentar, que fue la tónica en otro momento, sobre todo con las caravanas, que sí convulsionaron esta ciudad fronteriza normalmente tranquila hace unos pocos años. La llegada de tantas personas del extranjero, que ahora parece ser un poco más ordenado, les ha dado una mano de obra que necesitan para las industrias que están expandiendo en la zona, así como ha traído inversiones importantes de las organizaciones internacionales en las comunidades locales. Empiezan a ver la migración como un activo importante que hay que capitalizar y no sólo como un reto que se tiene que enfrentar.

Y eso es quizás cada vez mas una realidad en México en general. Gran parte de los migrantes que llegan a México no tienen ninguna intención de quedarse en el país. Su destino es Estados Unidos, y México es solo un territorio que hay que cruzar. Pero cada vez más, hay extranjeros quedándose en México, o porque no pueden llegar más al norte, o porque sí desean vivir en México. Y eso es una oportunidad, justo en el momento que México está enfrentando necesidades de mano de obra en algunas zonas del país y en que también está empezando a competir internacionalmente para atraer talento en ciertos sectores claves de la economía.

En el pasado, la migración era un tema sólo para la relación bilateral, y, desde luego, seguirá siendo vital en esa relación, como la visita de la Canciller a Washington indica. Pero la migración ya no es sólo un tema con el gobierno de los Estados Unidos, sino con los mexicanos en el exterior y los países más al sur también. Y es, a final de cuentas, también un tema económico y una oportunidad para el futuro de México. (Andrew Selee, El Universal, Online)

A ras de suelo / Candidatura xenófoba a la presidencia de Estados Unidos

No es novedad que la candidatura para encabezar el partido Republicano en los próximos comicios de 2024 en Estados Unidos, más que eso, parece una contienda para encontrar al candidato más racista y antinmigrante. Esta semana, el debate de potenciales candidatos y la entrevista realizada a Trump en ese contexto, nos confirma que el racismo y la promoción del miedo a los migrantes y en contra de México, es la marca de la casa.

En el debate, 7 de los 8 aspirantes del partido Republicano a la presidencia criticaron la situación fronteriza, el narcotráfico y la migración. Deliberadamente, estos candidatos utilizan mensajes xenófobos e información que distorsiona la realidad, pues con esa narrativa buscan apelar a los miedos de las personas, crear escándalo y conseguir apoyo popular. Conceptos como “invasión migrante” incrementan el racismo y la xenofobia de quienes temen perder sus trabajos y oportunidades o creen que las personas en movilidad amenazan su seguridad. Desafortunadamente, la narrativa antimigrante ha mostrado ser efectiva, basta con observar las victorias de Trump, de De Santis o de Greg Abbot.

El expresidente Trump, quien dicho sea de paso declinó su participación en el debate al considerar que éste no estaba a su altura, señaló en una entrevista que, de llegar nuevamente a la presidencia, la frontera será su prioridad para “devolver a cientos de miles de criminales a los que se les ha permitido entrar al país a sus países”. Agregó que los migrantes provienen de algunos países que la gente ni siquiera conoce, que vienen de instituciones mentales, de prisiones y que muchos son terroristas. Dijo que estaban vaciando las prisiones en Sudamérica y que esas eran las personas que estaban llegando a Estados Unidos. Entre sus principales promesas de campaña está cerrar la frontera y negar la nacionalidad estadounidense a aquellas personas que nazcan en Estados Unidos con padres migrantes.

El gobernador de Texas, Greg Abbot, ha utilizado a los migrantes como parte de su juego político. Envió autobuses con migrantes a Washington y Nueva York, desplegó a la Guardia Nacional de Texas con su política “estrella solitaria”, ha colaborado con grupos supremacistas en la frontera e instaló las polémicas boyas en el Río Bravo. De Santis, gobernador de Florida, promovió la recientemente promulgada Ley SB 1718, que criminaliza a migrantes y a quienes los ayuden. Además, aseguró que, de llegar a la presidencia, enviaría tropas a México para enfrentar a los cárteles, a quienes acusó de estar matando a decenas de miles de sus conciudadanos.

El exvicepresidente Mike Pence prometió poner en marcha estrategias similares a la presión económica que en su momento ejercieron en contra del gobierno mexicano para que éste aceptara que los solicitantes de refugio en Estados Unidos esperaran en territorio mexicano, además de lograr el despliegue de la GN en México.

Desde hace un par de años diversos miembros del partido Republicano han culpado a México de sus problemas de seguridad y tráfico de sustancias (principalmente el fentanilo), proponiendo medidas radicales e intervencionistas para lidiar con los cárteles mexicanos. Se empeñan en buscar un “enemigo externo”, en lugar de reconocer que unas 200 mil armas de fuego cruzan desde su país a México cada año y que la crisis del fentanilo responde a políticas estadounidenses en salud equivocadas, que permitieron que millones de sus ciudadanos se volvieran adictos a los opioides.

Preocupa la narrativa antinmigrante impulsada por el partido Republicano. El lenguaje y las palabras sí importan. Recordemos que el discurso racista y antinmigrante de Trump ocasionó el resurgimiento de grupos supremacistas blancos y un incremento del 20% en los crímenes de odio durante su mandato, principalmente en contra de latinos.

El discurso de odio, aunque sin sustento alguno, responsabiliza a los migrantes de los problemas internos. Lamentablemente el populismo xenófobo resulta más lucrativo que reconocer la importancia de la fuerza laboral migrante para la productividad económica y el aporte social. (Eunice Rendon, El Universal, Nación, p. A11)

Desde Afuera / La agenda republicana

Era esperado.

La situación en la frontera con México será uno de los puntos de venta de los republicanos en la campaña presidencial estadounidense de 2024.

El tema quedó bien claro en el primero de los debates entre aspirantes realizado la noche del miércoles en Milwaukee. Ocho presuntos contendientes aparecieron en el escenario, pero el principal, Donald Trump, dominó el evento porque la discusión giró en torno a su agenda o su situación judicial.

A cuál más, a cuál menos, la mayoría de los aspirantes a la candidatura presidencial republicana trata de ser más trumpista que Trump, a la cabeza de la actual competencia.

Habría que subrayar que el debate fue útil más bien en cuanto a confirmar los que se esperan sean los temas de campaña republicana el próximo año, así como su tendencia hacia una derecha dura, que en cuanto a definir a quién de ellos podrá estar en mejor posición para erigirse en el candidato presidencial republicano si, como es posible, el magnate queda legalmente incapacitado para llegar al puesto.

Pero Trump está ya en campaña.

La realidad es que ninguno de los aspirantes en el escenario del debate llega a 20% de apoyo entre los republicanos, en contraste con 54% de Trump, y la casi unanimidad en varios de los temas discutidos –aborto, consecuencias de la pandemia, la ayuda a Ucrania, el problema del fentanilo y la frontera con México–garantiza que serán parte de su agenda electoral de 2024.

Así, la discusión llevó a declaraciones como la del gobernador de Florida, Ron DeSantis, en cuanto a que enviaría tropas a la frontera “desde el primer día” de su hipotético gobierno y que los traficantes que sean sorprendidos al entrar a Estados Unidos serán muertos.

Lo claro es que el envío de tropas y recursos militares a la frontera como defensa ante una “invasión” y una amenaza a la seguridad nacional estadounidense parece el nuevo “mantra” republicano, para acompañar promesas de terminar de construir la barda iniciada durante la administración de Trump.

La cuestión migratoria señaló menciones casi de lado, pero igualmente duras. “No se puede recompensar a alguien por violar la ley”, comentó el exgobernador Chris Christie, que sin embargo, no indicó cómo piensa expulsar a los siete millones de indocumentados que, según él y sus anfitriones de la cadena Fox, residen en ese país.

Y si, sólo un aspirante, la exembajadora ante la ONU, Nikki Haley, se atrevió a aceptar que hay responsabilidad humana en el calentamiento global, pero subrayó que EU ha bajado sus emisiones y países como China e India no lo han hecho.

Sólo dos de los aspirantes reprobaron las acciones de Trump en torno a las elecciones de 2024, que trató de revertir con maniobras ilegales que han llevado a cuatro procesos judiciales en su contra, dos estatales en Nueva York y Georgia, y dos de corte federal.

Trump no estuvo en el debate del miércoles, pero lo dominó. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 31)

Seguridad y Defensa / EU, guerra con México

El lenguaje beligerante de los principales precandidatos del Partido Republicano a la presidencia en noviembre de 2024, está creando un escenario de guerra político-militar de Estados Unidos contra México y al cual se acaba de incorporar de manera directa el embajador de Biden en México, Ken Salazar, con el anuncio de ciudades mexicanas advertidas como inseguras para visitantes americanos.

Desde el primer discurso de violencia vecinal del precandidato Donald Trump a la presidencia en 2016, y con el error estratégico del entonces presidente Enrique Peña Nieto al entregarle en charola de plata a México para que viniera a hacer su campaña de odio, México se está moviendo en escenarios ya desensamblados: el económico por la integración comercial y el político que está determinado por el contrabando de drogas y personas en la línea fronteriza.

En los últimos discursos de los precandidatos republicanos se han dejado con claridad amenazas de invasión militar estadounidense a México para combatir a los productores de droga y traficantes de migrantes cuyos productos atraviesan la frontera solo por la corrupción de autoridades fronterizas estadounidenses. Y en esos discursos se está avisando que partidas militares ingresarán a México sin autorización del Gobierno y el Estado mexicano para perseguir a maleantes.

Lo de menos es que sea jurídicamente imposible que militares entren a México sin permiso legal de México —que nunca lo dará–, pero no deja de ser intimidante el tono invasionista de los candidatos republicanos, frente a la pasividad demócrata de Biden como principal precandidato.

En el fondo, el lenguaje invasor de republicanos y las presiones demócratas para apropiarse de las estrategias mexicanas de seguridad están creando un clima de rupturadiplomática que dañaría a los dos países.

Zona Zero

El tache del embajador Salazar de 13 estados mexicanos por situación de violencia contrasta con las cifras oficiales de que serían sólo cinco entidades y unos 20 municipios los infectados de violencia. Pero esa decisión anunciada por el diplomático cayó justo en la víspera del debate republicano donde México apareció como el enemigo número uno de EU. O el diplomático perdió sensibilidad o ya se sumó al clima republicano antimexicano. (Carlos Ramírez, 24 Horas, Estados, p. 8)

Coordenadas / Trump sigue siendo la principal amenaza para México

¿Ya está usted preparado para que le den de palos?

Ayer pudimos percibir que de nueva cuenta México volverá a ser “la piñata” en la campaña electoral de los Estados Unidos.

Este miércoles ocurrió el primer acto formal de campaña: un primer debate de los aspirantes del Partido Republicano, con la ausencia de Donald Trump y en paralelo, la difusión por redes sociales de una entrevista del expresentador de Fox News, Tucker Carlson, con el expresidente.

Trump desestimó asistir pues consideró que no tenía por qué estar con aspirantes que están lejos de las preferencias que él tiene.

En eso lleva razón.

El sitio realclearpolitics.com hace un seguimiento de las encuestas electorales en Estados Unidos.

El promedio de las últimas nueve encuestas publicadas indica que las preferencias de los republicanos por Trump son de 55 por ciento; en segundo lugar, se ubica Ron DeSantis, con 14 por ciento, y luego viene una larga lista de nombres que van de menos de 1 hasta 7 por ciento.

Si el expresidente sigue legalmente habilitado para contender tendría que haber una enorme sorpresa para que perdiera la nominación.

Por eso, lo que él diga respecto a sus proyectos será altamente relevante.

Además, en los careos con el presidente Biden hay una competencia cerrada.

El promedio de las últimas siete encuestas da a Biden una ventaja de solo dos puntos, lo que realmente es un empate, debido a los márgenes de error.

Al ser cuestionado el miércoles por Carlson respecto a cuál sería su prioridad en la campaña, como lo fue el muro en la campaña del 2016, Trump fue claro en que sus temas centrales serán la frontera con México y la migración.

El expresidente sabe que, en esos aspectos, muchos norteamericanos están descontentos con los resultados de la política de Biden, más allá de que exista hipocresía pues muchos empleadores de Estados Unidos están ocupando a trabajadores sin papeles ante la escasez generalizada de mano de obra.

Sin embargo, más allá de que nuevamente México y los migrantes se vayan a convertir en la piñata de la campaña republicana, lo más preocupante para el país vendrá a mediano plazo.

De acuerdo con el calendario establecido por el propio Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC), en el año 2026, cinco años después de haber entrado en vigencia, se hará una revisión integral de ese acuerdo.

En el escenario de que Donald Trump haya regresado a la Casa Blanca y eventualmente tuviera mayorías en el Congreso, podría haber presiones para realizar cambios sustanciales al Tratado.

Al margen de que prosperaran o no, el hecho mismo de que existiera una etapa de incertidumbre asociada a ese proceso podría ensombrecer la perspectiva positiva que se ha abierto para la economía mexicana por el proceso de relocalización industrial.

El día de ayer, hubo nuevamente un acto de campaña de Trump que seguramente le va a redituar mayor respaldo de sus partidarios: su entrega a la acusación recibida por su intervención en el proceso electoral en Georgia.

Por cierto, los cargos que ayer le fueron dados a conocer serían de los que no podría ‘autoindultar’ en caso de llegar a la presidencia.

Sin embargo, lo que sí podría ocurrir es que el gobernador de Georgia, Brian Kemp, pudiera indultar al personaje.

Aunque Kemp es republicano, no es parte del ala que respalda a Trump, pero en el hipotético caso de que tuviera una sentencia de culpabilidad y tuviera que “gobernar desde una celda”, seguramente habría presiones múltiples que le diera el indulto. Todo un tema por definir.

Vaya tema para las empresas encuestadoras que vayan a hacer el trabajo de captar las simpatías del frente opositor o en la 4T.

En el primer caso, el del Frente, se señala que quien habría obtenido el contrato para ese trabajo es una empresa adscrita a un medio.

Y se habría aceptado ese hecho, con la condición de que no se revelara la identidad. Y falta conocer cuáles son las cuatro que van a realizar las ‘encuestas espejo’.

Por cierto, quienes afirman que Morena hará una elección, se equivocan. Todo será una encuesta. Nada más.

En cuanto al frente opositor, no hay ninguna pista de qué casa encuestadora vaya a concluir la tarea de transparentar el proceso de levantamiento.

Y menos aún de quién organizará la elección primaria.

Vaya disyuntiva en la que estamos metidos.

El 3 y el 6 de septiembre veremos el desenlace final.

Tranquilos (Enrique Quintana, El Financiero, Página Dos, p.2)

Pepe Grillo / En Casa Jalisco

Ofensiva militar

Se cumple el pronóstico. Los aspirantes republicanos a la Casa Blanca eligieron la seguridad de la frontera con México como uno de los temas centrales de sus campañas. Compiten para ver quién entre ellos hace la propuesta más insolente.

No es un asunto de política interior que no nos compete. Nada de eso, ante las alusiones directas la cancillería mexicana está obligada a responder

Sobre todo en casos como el del gobernador de Florida, Ron DeSantis que se comprometió a que desde el primer día de su eventual gobierno enviará contingentes de fuerzas especiales a México para combatir los carteles de la droga. Se usará fuerza letal para dejarlos fríos como piedra, propuso.

DeSantis dice tener un plan de uso masivo de drones artillados para cumplir su objetivo. Lo cierto es que cuando suelta estas frases le aplauden y por eso va subiendo de grado en las amenazas. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, p. 3)

 CARTONES

Cartón 25 agosto 1

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 12)

Cartón 25 agosto 2

(Rictus, El Financiero, Política y Sociedad, p. 40)