Opinión Migración 251023

Impactan fideicomisos a migración y turismo

Desde su origen Acción Nacional se nutrió de un compromiso inquebrantable en contra de tendencias autoritarias, estableciéndose como un contrapeso de capital importancia dentro de la vida política del país, pugnando por una auténtica democracia. Lucha que la entendemos como una brega de eternidad.

Con la Ley de Ingresos de la Federación 2024, el Ejecutivo, además de imponernos una deuda histórica que le costará a cada mexicano 127 mil pesos, le permitirá al gobierno obtener 100 mil mdp el próximo año, a costa del incremento de impuestos, esos que prometieron no incrementar.

La militarización de la seguridad pública y de sectores estratégicos del país como las aduanas, puertos, aeropuertos y las construcciones distintivas de su administración, han evidenciado que las promesas de campaña únicamente fueron una retórica que erosiona los pilares del Estado de Derecho.

Todo este proceso de militarizar al país, continúa cristalizándose en otras áreas. El pasado 18 de octubre se aprobaron múltiples enmiendas a la Ley Federal de Derechos 2024 (LFD24) bajo el argumento de actualizar cuotas y tarifas y de un proceso legislativo oscuro que permitirá crear tres fideicomisos, dos de los cuales estarán a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y uno, a cargo de la Secretaría de Marina (SEMAR). La interpretación es simple: con dinero de los mexicanos buscan seguir impulsando proyectos fracasados como el Tren Maya y el AIFA, es decir, estos no solo nos han costado millones de pesos del erario para “su construcción” sino contarán con una fuente de recursos permanentes. 

Para el actual gobierno, los fideicomisos son malos cuando quienes lo administran, no se alinean a sus caprichos, pero se purifican cuando caen en manos de sus aliados. Actualmente el gobierno ya administra 178 fideicomisos con más de 558 millones de pesos.

La aprobación de la reforma al artículo 18-A de la LFD24 por parte de MORENA y sus aliados es uno de los temas torales pues supone que el fideicomiso para el Tren Maya se nutrirá de recursos que se destinaban al Instituto Nacional de Migración (INM) provenientes del cobro de derechos a los visitantes sin permiso para realizar actividades remuneradas, mejor conocido como Derecho de No Residente (DNR). 

Hasta 2023, la LFD permitirá que el 20% de lo recaudado por concepto de DNR se destine al INM para prestar servicios de migración; el restante 80%, se destinará a la planeación, estudios, infraestructura y proyectos turísticos del país. 2024, será diferente para las instituciones que administraban estos recursos y para nuestros hermanos migrantes.

Esta reforma le permitirá al gobierno federal hacerse de más de 24 mil mdp para invertirlos en el fracasado Tren Maya, en detrimento de los servicios que reciben los migrantes y en detrimento de nuestro sector turístico.

Por si esto no fuera suficiente, otro mecanismo para hacerse llegar de recursos a costa de los mexicanos y de nuestros visitantes extranjeros, es la aprobación de un aumento del cobro de derechos aeroportuarios concesionados a privados que va de 5% a 9% de sus ingresos brutos. Dicho aumento porcentual alimentará a otro de los fideicomisos administrados por las Fuerzas Armadas.

Vale la pena decir que el mensaje en medios de esta medida, generó que varios grupos aeroportuarios tuvieran pérdidas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y provocará en un futuro próximo, precios más caros en boletos de aviones porque serán las y los mexicanos quienes paguen las barbaridades que han sido aprobadas por MORENA; los incrementos serán trasladados a los consumidores. 

Durante este sexenio, hemos visto la transferencia de la administración de más de quince aeropuertos en todo el territorio nacional bajo la tutela del Ejército. Todo esto es sin duda alarmante, más, por la nula transparencia y rendición de cuentas que ha sido el común denominador del partido en el poder.

Se acabaron 368 mil mdp de los fondos de estabilización, nos imponen una deuda de 2 billones de pesos que comprometen el futuro de esta y otras generaciones de mexicanos, y se gastarán un dinero que no tenemos, para subsidiar proyectos que nacieron muertos como Dos Bocas, el AIFA y el Tren Maya y para las campañas del próximo año de sus candidatos.

Sólo por estas dos medidas de reforma a la LFD y la eliminación de los fideicomisos del Poder Judicial, la 4T generará una bolsa aproximada de 47 mil mdp para el 2024. Lo único que nos garantiza este mecanismo presupuestario es ineficiencia, opacidad, corrupción y militarización simulada de la inversión pública, militarización simulada de la inversión del presupuesto de las y los mexicanos.

A lo largo de su rica historia, Acción Nacional ha abrazado y promovido los principios democráticos como una guía constante en su misión y su objetivo político. Su compromiso inquebrantable con la rendición de cuentas y la separación de poderes ha servido como un faro y una fuerte voz para señalar lo que representa un peligro para México, como, por ejemplo, los excesos y arbitrariedades de este gobierno.

A las y los mexicanos les digo: hay todavía mucho por hacer en el Senado; buscaremos defender su dinero y detener lo que irresponsablemente aprobaron los diputados de MORENA en la Cámara de Diputados. (Jorge Romero Herrera, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Contrastes: Claudia vs. Xóchitl en California

Me encuentro en Los Ángeles, California, frente al Million Dollar Theatre, donde Claudia Sheinbaum en este momento se reune con grupos de paisanos. Algunos comentan que, por la mañana, Claudia se reunió con ellos y no quiso responder a temas importantes para su causa.

Mientras tanto, yo atiendo entrevistas cruzando la calle con medios internacionales en las que me preguntan sobre los contrastes entre Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez. Por su parte, Xóchitl visitó a los migrantes en California durante dos días y medio, trabajó en la pizca de fresa junto a mujeres jornaleras y platicó con dreamers y líderes migrantes.

Ellos le enfatizaron la importancia de regresar el programa 3X1 y mejorar la atención de los consulados, cosa que Xóchitl ya está impulsando como senadora al presentar el Presupuesto para todos en el que se consideran 700 millones de pesos para reincorporar el programa 3×1 y 500 millones para fortalecer a los consulados. Por su lado, Claudia, según los medios de comunicación, ofreció pocas entrevistas para explicar porqué el gobierno federal ha dejado en el olvido a los migrantes.

Antes de finalizar las preguntas sobre Claudia y Xóchitl, un reportero me cuestiona sobre los pocos contrastes en la reunión de Palenque, Chiapas, entre el presidente López Obrador y “unos amigos” (como los han bautizado en la prensa), y en la que, dicen sus organizadores, servirá para encontrar soluciones a la creciente migración que se registra en la frontera entre México y Estados Unidos. “No obstante a estas buenas intenciones, la realidad es que estamos ante una crisis migratoria que, de no tener la buena voluntad de los involucrados en esta reunión, pasará a la carpeta de la intrascendencia”, les comento con total seguridad.

Además del presidente mexicano, a esta reunión (titulada Una vecindad fraterna con bienestar), asistieron los mandatarios de Cuba, Miguel Díaz-Canel; Colombia, Gustavo Petro; Honduras, Xiomara Castro; Venezuela, Nicolás Maduro; Ecuador, Guillermo Lasso; Guatemala, Alejandro Giammattei; y el primer ministro de Haití, Ariel Henry. ¿Y cuál fue la finalidad de juntar a estas personalidades en nuestra frontera sur? Para algunos especialistas, el encuentro representó una inmejorable oportunidad para tomar decisiones consensuadas que ayuden a lograr una movilización segura, organizada y normalizada, como lo dicta el Pacto Mundial por la Migración firmado en el 2018. Si bien la intención fue reflexionar sobre las causas de la migración, ir al fondo del problema y no sólo contener o militalizar las fronteras, al final sólo las imágenes de “amigos de ideales” son las que aparecen en las portadas de los principales medios de comunicación.

Pero, ¿cuáles son las dimensiones del problema que se debatió en Palenque? Las problemáticas de los países latinoamericanos se han recrudecido en los últimos años, provocando la expulsión de miles de personas que buscan encontrar en el “sueño americano” la solución a sus pesadillas. Al respecto, especialistas como Tonatiuh Guillén López, ex titular del Instituto Nacional de Migración, nos comparte datos reveladores en su último artículo México y la migración latinoamericana: las disyuntivas de Palenque: “Si consideramos únicamente a los países invitados a la reunión de Palenque y si sumamos el número de personas que a partir de enero de 2022 y hasta agosto de 2023 han sido registradas como encuentros por la autoridad migratoria de Estados Unidos, el total asciende a cerca de 3.5 millones”.

Al final de su texto, Tonatiuh es claro y punzante: “Si el enfoque persiste en que todo se reduce a empleo y a invitar a países desarrollados a invertir en la región, se habrá atendido una parte significativa pero no sustancial de las causas estructurales. Si fueran así las conclusiones, la fotografía del evento en Palenque sería muy vistosa, pero muy desenfocado resultará el horizonte de alternativas imaginadas”.

Y ya que estamos con interrogantes, surge una más: ¿Qué está haciendo Estados Unidos para cooperar en esta causa que encabeza López Obrador? ¡Muy poco! Aunque no fue invitado a la reunión de Palenque, estoy seguro que el nombre de Joe Biden estuvo presente en muchos de los comentarios, y para nada debieron ser positivos. No olvidemos que hace apenas dos semanas autoridades estadounidenses se reunieron con sus similares mexicanos para acordar acciones contundentes en cuestión migratoria. Como consecuencia de dicho encuentro, sólo unos días después el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) alertó sobre la reanudación de deportación de personas de México a otros países (en su mayoría migrantes irregulares de Cuba, Guatemala, El Salvador y Honduras).

Más allá de las fotos oficiales y los elogios que seguramente se brindaron en Palenque, es importante pensar en lo que sigue. No olvidemos que en el 2024 se elegirá a la o a el presidente de México y el tema de la migración será fundamental. En este sentido, y como lo comenté al inicio de este artículo, existen contrastes muy marcados entre Claudia y Xóchitl. Mientras Xóchitl se acerca a los migrantes, los escucha y les responde con acciones; Claudia se resguarda en la comodidad de la lejanía. “Debemos buscar a los migrantes, estar de cerca y hacerlos sentir como lo que son: parte de México”, dijo Xóchitl en una entrevista. (Juan Hernández, Ovaciones, Opinión, p. 28)

Estrictamente Personal / El Oso Yogui del Cártel de Sinaloa

Hace tres años Gustavo Petro, hoy presidente de Colombia, denunció en las redes sociales la corrupción del contratista Héctor Amaris Rodríguez, muy cercano de Alejandro Char Chaljub, que hoy está buscando ser reelecto como alcalde de Barranquilla. No era la primera vez que el nombre de Amaris Rodríguez brincaba por corruptelas, ni sería la última. Casi un año después, en una entrevista con el semanario Semana, fue denunciado por la excongresista Aída Merlano como el operador de la compra de votos para varios diputados, incluido Arturo, el hermano de Char Chaljub. La acusación se está dirimiendo actualmente en tribunales colombianos, aunque falta una pieza de información importante: esos votos fueron comprados con dinero presuntamente del Cártel de Sinaloa.

Amaris Rodríguez, que tiene un parecido físico con el expresidente de Venezuela Hugo Chávez, y lo apodan el Oso Yogui, fue el intermediario que entregó dinero a los hermanos Char Chaljub para comprar votos durante la campaña presidencial de 2022 –que ganó Petro–, donde Alejandro fue precandidato de la coalición Equipo por Colombia. Un correo de la Secretaría de la Defensa Nacional que fue hackeado por el grupo Guacamaya sugirió que los recursos provenían del Cártel de Sinaloa, y recomendó la ampliación de las investigaciones por el posible involucramiento de esa organización criminal en la política colombiana.

El tema, de acuerdo con información que trascendió de la reunión de mandatarios el fin de semana en Palenque sobre migración, fue abordado por los presidentes Petro y Andrés Manuel López Obrador como un asunto de interés y preocupación para los dos gobiernos. Se desconoce el detalle de su conversación, pero Petro anunció ayer que pidió una investigación sobre una revelación de Eje Central sobre los vínculos del Cártel de Sinaloa y un banco de la familia Char relacionado con la compra de votos en la última campaña presidencial.

Este martes se publicó en este espacio que el Cártel de Sinaloa se fue apoderando del control de los tres principales puertos colombianos y que desde Barranquilla, en la costa del Atlántico, expandió su negocio a Europa y África, para lo cual construyó un aparato financiero para mover su dinero a través del sistema bancario de ese país, utilizando el Banco Serfinanzas para cubrir sus operaciones a México –las transferencias principales han sido a casas de cambio en Mazatlán, Tijuana y Ciudad Juárez– y Estados Unidos. El principal accionista del banco es Jabib Char Abdala, tío de Arturo y Alejandro Char Chaljub.

El correo de la Secretaría de la Defensa, fechado el 8 de junio del año pasado y enviado al general secretario Luis Cresencio Sandoval, identificó al Oso Yogui como el responsable de todas las operaciones de la familia Char, el Banco Serfinanzas y diversas casas de cambio en instituciones financieras, al mismo tiempo de haber trasladado el narcodinero sinaloense a sus socios colombianos en un maletín, un tipo de bolsa que lo usaba con tanta frecuencia que en su mensaje en las redes en 2021, Petro lo llamó también “el hombre del maletín”.

De acuerdo con la información aportada por un informante de la agregaduría militar mexicana en Bogotá y de la embajada de México en Colombia, identificado como “A-1″, Amaris Rodríguez fue el responsable de entregar dinero en efectivo a los hermanos Char Chaljub para la compra de votos de la elección presidencial celebrada el 19 de junio. El correo fue transmitido 11 días antes de los comicios, pero aparentemente el gobierno de López Obrador no hizo nada al respecto ni, hasta donde se ha podido saber, alertó al colombiano de lo que habían encontrado. La información en Lomas de Sotelo profundizaba de manera importante lo que cuatro años antes había reportado la inteligencia colombiana sobre la llegada del Cártel de Sinaloa a ese país. Tampoco se sabe si una vez que llegó Petro a la Presidencia, López Obrador le entregó la información que tenía la Secretaría de la Defensa Nacional.

El correo al general Sandoval, marcado como confidencial, señala que Amaris Rodríguez, que de acuerdo con la prensa colombiana vive en Miami, realizaba viajes a la Ciudad de Panamá –no se detalla el origen de sus vuelos–, donde “movilizaba fuertes cantidades de dinero en efectivo” en maletas, que al parecer provenía de la facción del Cártel de Sinaloa que encabeza Ismael el Mayo Zambada. No deja claro el correo la forma como ingresaba a Colombia el Oso Yogui, porque el dinero se los entregaba a los hermanos Char Chaljub en diferentes direcciones en Barranquilla.

El principal sitio de entrega de dinero se daba en el penthouse de la Quantum Tower, un edificio de uso mixto de siete pisos, donde abundan los consultorios médicos y en su interior hay también un hotel. En total se detectaron cinco ubicaciones donde Amaris Rodríguez entregaba el dinero a los hermanos Char Chaljub, todas ellas en el área donde se encuentra el moderno edificio en el centro de Barranquilla.

En la entrevista que tuvo Semana con la excongresista Merlano, que tuvo una relación sentimental con Alejandro Char Chaljub, detalló que Amaris Rodríguez se había convertido en su asesor y secretario privado, que le llevaba su agenda personal y política, “además de manejarle todos los temas de corrupción, de tener empresas fachada para robarse la plata” y participar en actos de corrupción. En todas las denuncias, la vinculación con el Cártel de Sinaloa no había aparecido hasta ahora, con los informes militares de la inteligencia mexicana.

El correo del 8 de junio de 2022 recomendaba al secretario de la Defensa solicitar al Instituto Nacional de Migración toda la información relacionada con Amaris Rodríguez –que le permitiría al gobierno mexicano tener su bitácora de visitas a México, así como el origen y destino de sus viajes–, y pedir a la Unidad de Inteligencia Financiera la información sobre el Banco Serfinanzas y requerir a los gobiernos de Colombia y Estados Unidos toda la documentación sobre el contratista y la institución financiera. Aparentemente nunca se pidió, una omisión de México y Colombia. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)

La migración y la vida digna

La migración es la historia de la humanidad. Todos descendemos de gente que abandonó sus tierras en busca de nuevas oportunidades. Nadie puede ser ajeno a esa realidad, por ende, no es válido el discurso de la discriminación o las políticas públicas inhumanas.

En las calles de mi ciudad, como en las de todo el estado, caminan cientos de hombres y mujeres, que, con sus niños a cuestas, viajan rumbo a la frontera. Se estacionan en Piedras Negras, en los márgenes del Bravo, a la espera de cruzar al país vecino. Frente a ellos trampas y barreras les esperan.

El migrante, como en los tiempos bíblicos, huye de la pobreza o la inseguridad. Ni de una ni de otra es responsable. El gran factor que pesa sobre ellos es un injusto orden mundial que concentra la riqueza en los países del norte. Mucho se puede especular, pero hay algo cierto e incuestionable: las naciones poderosas llegaron primero al capitalismo e hicieron todo lo necesario para someter al sur.

Bajo una narrativa maniquea y simplona se justifica la riqueza de unos y la pobreza de otros. Cuando mi bisabuelo llegó a Coahuila, habían pasado treinta años de la invasión americana y unos cuantos de que los franceses se marcharon. México seguía la suerte de muchos países que se convertían en botín de las burguesías extranjeras.

Nuestro gobierno ha pactado con el americano para convertirse en un dique para la migración.

Esa realidad es evidente y pocos la discuten. En otro espacio podemos abundar sobre las razones de tal decisión, sin embargo, como católico y descendiente de migrantes, creo importante exigir que se atienda la emergencia y se generen condiciones de dignidad para quienes hoy sufren la lejanía de su hogar. Más aún, porque el invierno se acerca.

En estos días se desarrolló en Chiapas una cumbre sobre el tema; al respecto vale la pena decir: 1) todo esfuerzo es bueno, sin embargo, en la reunión faltaron actores fundamentales, entre ellos el Gobierno americano; 2) hay que reconocer que las conclusiones son importantes y hablan de los motivos de fondo de la crisis: la explotación del norte al sur; 3) los países participantes deben instrumentar acciones diplomáticas de gran calado para materializar lo que acordaron, entre otras cosas incidir en el cambio del orden económico mundial; 4) en la cumbre no hubo una exigencia al país vecino de recursos para atender a los migrantes que esperan cruzar la frontera; y 5) el Gobierno mexicano debe reconocer que una buena cantidad de migrantes se quedarán en definitiva en nuestro territorio y debemos darles una alternativa de vida.

La postura de la Iglesia católica en voz del pontífice es revolucionaria: “Debemos empeñarnos para asegurar que a las palabras sigan compromisos concretos en el signo de una responsabilidad global y compartida”.

Hago votos porque la cumbre se convierta en hechos y los migrantes tengan una vida digna y en paz. (Rubén Moreira, Reporte Índigo, Reporte, p. 7)

Viñetas Latinoamericanas / Una cumbre tardía e incongruente

Las crisis migratorias, en todo el mundo, son trágicas, humanitariamente costosísimas y fácilmente manipulables desde los poderes políticos. Nada más habría que mirar al Mediterráneo y al Adriático italianos, donde en los últimos meses hemos visto naufragios masivos y batallas campales en los campos de refugiados, mientras el gobierno y la oposición los utilizan como pretextos.

López Obrador y Morena llegaron al poder hace cinco años, cuando las caravanas de migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica ya eran un hecho. El gobierno reaccionó desde entonces priorizando la negociación bilateral con Estados Unidos, consolidando el papel de México como lugar de dique de contención y reforzando la frontera sur del país.

Apenas el año pasado, el cuarto de su gobierno, el presidente introdujo a los estados centroamericanos y caribeños en su enfoque del conflicto. En una gira por el Triángulo Norte, que incluyó a Belice y Cuba, López Obrador propuso incrementar la colaboración para el desarrollo en la zona y la aplicación de los programas de Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro como medios de retención de potenciales migrantes.

Hasta la primera semana de octubre de este año, el gobierno mexicano ha tratado el tema migratorio en reuniones bilaterales de alto nivel con Estados Unidos. Ahí lo que ofrece es contención, por medio de la devolución de migrantes, su confinamiento en estaciones migratorias o la limitación de visas. En la Cumbre de Palenque, este fin de semana, en cambio, México ha exigido, como en el viaje de AMLO por la región, invertir en el desarrollo y remover las sanciones de Estados Unidos a Venezuela y Cuba.

Como se vio en aquel viaje del presidente, en mayo de 2022, existe una contradicción conceptual de fondo entre algunos gobiernos de Centroamérica y el Caribe sobre el tema migratorio. Mientras la mayoría de los gobiernos de Centroamérica entiende la emigración como consecuencia del deterioro de los indicadores económicos y sociales, y el aumento de la inseguridad, los de Cuba y Venezuela la atribuyen, fundamentalmente, a las sanciones de Estados Unidos.

Dicha discordancia, que proviene del perfil ideológico y geopolítico de los gobiernos bolivarianos, incapaces de reconocer sus propios errores en política económica, hace imposible la concreción de acuerdos sustanciales en materia migratoria. La inasistencia de los mandatarios de Ecuador, Guatemala, Costa Rica, Panamá, El Salvador y Nicaragua a la cumbre y el tono altamente retórico de los pronunciamientos del foro ponen en duda su objetivo central.

AMLO y Morena podrán anotarse un gesto más de condescendencia a La Habana y Caracas, pero no habrán avanzado en una política coordinada de reducción de los terribles riesgos de la emigración ilegal en el Caribe, Centroamérica y México. Una lástima, ya que si había un gobierno que podía lograrlo era este, por su privilegiada interlocución con Washington. (Rafael Rojas, La Razón, México, p. 6)

Razones / Ni una coma, pero todo se altera

Mientras en el Senado avanzaba sin cambiarle “ni una coma”, como lo ordenó el Ejecutivo, la iniciativa de la desaparición de los fideicomisos del Poder Judicial, muchos temas se mueven en la agenda nacional e internacional y pasan desapercibidos en Palacio Nacional.

En Palenque, durante el fin de semana, presidentes y dictadores se tomaban fotos, sin dar respuesta a la crisis migratoria que lleva a ingresar a México a unas 6 mil personas diarias con la intención de poder llegar a los Estados Unidos.

En la declaración de la Cumbre, como era obvio, lo que se terminó pidiendo es mayor ayuda de Estados Unidos en medio de declaraciones en contra de ese país. Pero mientras eso ocurría, la administración de Joe Biden enviaba con carácter de urgente al Congreso de su país, una solicitud de presupuesto adicional que propone enviar 14 mil millones de dólares en equipo militar a Israel por el conflicto en la Franja de Gaza, otros 61 mil millones de dólares para apoyar militarmente a Ucrania y 14 mil millones de dólares para su frontera sur y atender la crisis migratoria y el tráfico de fentanilo con México.

Si dicen que el presupuesto es política concentrada, el que se esté colocando en el mismo nivel los conflictos militares de Israel y Ucrania con la frontera norte de nuestro país, debería hacernos comprender el grado de importancia que le da la Casa Blanca a la crisis migratoria y el fentanilo de cara a las elecciones de 2024 en ese país.

Al mismo tiempo se daba en la política estadunidense otro movimiento al que habría que estar atentos. En la encuesta más reciente de USA Today/Suffolk University sobre las elecciones presidenciales de noviembre del año próximo, Joe Biden y Donald Trump empatan con 37 por ciento de apoyo cada uno. Pero Robert Kennedy Jr., que el 10 de octubre anunció que se presentaría como candidato independiente, luego de renunciar al partido demócrata, recibió 13 por ciento; se trata, sobre todo, de electores que hubieran favorecido a Trump.

 

Robert Kennedy Jr. es el hijo de Robert Kennedy y sobrino de John F. Kennedy. Es un personaje extraño en el mundo político: es un convencido de las políticas ecologistas y, al mismo tiempo, un militante antivacunas, sobre todo las de covid, que insistió en que tendrían que tener mayor investigación antes de aplicarse. Combina principios del partido demócrata con muchos otros que resultan atractivos para la nueva derecha estadunidense, la que está harta de Trump y sus discípulos, pero que tampoco quieren votar a Biden. Era una propuesta que un grupo de demócratas y republicanos venían trabajando desde hace unos meses. Ahora parece que está avanzando.

Me recuerda la candidatura de Ross Perot que, en 1992, al presentarse como independiente, como lo hace ahora Kennedy, terminó quitándole votos a George Bush y propiciando la victoria de Bill Clinton. Pero Kennedy Jr. puede tener mayor recorrido que Perot. Es muy crítico con la política migratoria, pero se disculpó por las declaraciones del senador John Kennedy (aquel que dijo que los mexicanos sin Estados Unidos estaríamos comiendo alimento para perros), con el que no tiene ninguna relación familiar o política, con quien sólo comparte apellido, pero con el que no quiere ser confundido.

Al mismo tiempo, regresando a México, el INE luego de un ejercicio fallido la semana pasada, decidía lo que ya sabíamos: que deberán ser cinco mujeres y cuatro hombres los que presenten partidos y coaliciones para los comicios de las gubernaturas del 2024. Si la interna de Morena está alterada y confusa, la confirmación de la cuota de género provocará mayores tensiones todavía.

Y en Movimiento Ciudadano, finalmente Samuel García siempre sí dejará la gubernatura del estado para buscar la candidatura presidencial de ese partido. Pero lo quiere hacer con una trampa legal, dejando a su secretario de gobierno, cuando la constitución local, propuesta por él mismo, lo prohíbe. Y ni el PAN ni el PRI están dispuestos a concederle nada a García, que ha sido durísimo con sus opositores y que, además, quiere ser candidato federal rompiendo el frente opositor.

 

García prometió que iba a gobernar seis años, por eso cambió la constitución local para que los gobernadores no renunciaran buscando una candidatura, como había hecho Jaime RodríguezEl Bronco, pero él apenas estuvo en el gobierno dos años y ya se quiere ir. Pidió licencia unas horas después de llegar de una gira a Asia donde se comprometió con empresarios de esos países para que hicieran inversiones importantes en Nuevo León. Está en duda la inversión de Tesla en el estado, pero tanto los acuerdos con Asia, como lo de la planta de Elon Musk, aparentemente los tendrá que atender otro.

Y para colmo, García no tiene asegurada ni la candidatura porque Dante Delgado subió a ella también, aunque aún sigue en Morena, a Marcelo Ebrard, con muchas más credenciales que el regiomontano.

Y al tiempo que todo eso ocurría, Carlos Urzúa, el primer secretario de Hacienda de López Obrador, que se fue del gabinete criticando las decisiones económicas del mandatario, sobre todo la de acabar con el aeropuerto de Texcoco, se suma al Frente Amplio en una buena incorporación estrella para Xóchitl Gálvez. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)

Solución conjunta a la migración

Cotidianamente alrededor del mundo se realizan cumbres entre países para discutir diversos temas, particularmente, económicos, energéticos y políticos. Estas cumbres dan pie a la conformación de grupos de países, con la finalidad de dirigir el rumbo del mundo. Generalmente son convocadas por las naciones cuyo desarrollo destaca de entre las demás.

Pocas ocasiones los países del tercer mundo o subdesarrollados son convocados, y también en pocas ocasiones se emplazan entre ellos. Hoy estamos orgullosos del Encuentro de Palenque; ya que nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador convocó y logró reunir el domingo en Chiapas a sus homólogos de Venezuela, Nicolás Maduro; de Colombia, Gustavo Petro; de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Haití, Paul Henry; y de Honduras Xiomara Castro.

El objetivo de esta reunión se centró en encontrar conjuntamente una solución a la crisis migratoria que atraviesa la región de Centroamérica, el Caribe y Sudamérica, misma que ha registrado más de tres millones de indocumentados en la frontera con Estados Unidos hasta el pasado 30 de septiembre.

Fruto de la reunión se firmó un documento de compromisos regionales conocido como Acuerdo de Palenque; que incluye, entre otras cosas, la promoción del comercio interregional, la eliminación de aranceles, el combate al crimen organizado transnacional y el tráfico de personas.

México se comprometió en ofrecer cooperación internacional para el desarrollo, así como asistencia técnica en la aplicación de dos de los programas sociales más importantes de esta administración: Sembrado Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, mismos que ya se aplican en Guatemala, Honduras, El Salvador, Belice y Cuba.

Durante la reunión, los mandatarios coincidieron en las causas estructurales de la migración: a nivel interno, factores políticos, económicos, sociales y los efectos del cambio climático; y en el plano del exterior señalaron y condenaron las medidas coercitivas unilaterales de naturaleza indiscriminada dictadas desde Estados Unidos. Las naciones firmantes hicieron un llamado enérgico a la Casa Blanca a levantar las medidas impuestas a algunas naciones como Cuba y Venezuela, contrarias al derecho internacional y que también son motivo importante para la migración.

Desde el Senado de la República, respaldamos las acciones que impulsa nuestro gobierno y particularmente nuestro presidente Andrés Manuel para atender las causas que originan la migración y que hoy se han convertido en una crisis humanitaria.

Así mismo, coincidimos por completo con las palabras que pronunció: “No podemos seguir esperando a que se tomen iniciativas de fondo desde el Gobierno de Estados Unidos. Tenemos nosotros que actuar, y podemos hacerlo, nos podemos ayudar mutuamente”.

Es importante reconocer la labor del Presidente de México, quien logró convocar a naciones amigas y hermanas, para impulsar soluciones a problemáticas comunes, como un primer paso hacia la contención de las graves consecuencias que todos padecen. Nos congratula saber que los acuerdos de esta reunión serán vinculantes a la reunión de alto nivel que será llevada a cabo en Bogotá, Colombia, en el primer trimestre de próximo año.

Recordemos que sólo unidos podemos hacer frente a la adversidad, a la pobreza y a la desigualdad que la región ha vivido durante muchos años. Son tiempos de cambio, son tiempos de esperanza y unidad para la América Latina Unida.  (José Narro Céspedes, El Heraldo de México, Editorial, p. 17)

En lo que Fox y AMLO están de acuerdo

A finales del año 2000, el gobierno de Vicente Fox, recién instalado en el poder, decidió priorizar el tema migratorio en la relación con Estados Unidos. No descuidó otros pendientes de la agenda bilateral —el narcotráfico, el comercio, la seguridad, asuntos de países terceros— pero colocó en primer lugar la situación de millones de mexicanos sin papeles allende el Bravo, y de cientos de miles que cada año cruzaban la frontera sin autorización. Muchos en aquel momento discreparon de esa decisión, argumentando que resultaba preferible dejar el tema por la paz.

Como se sabe, no fue posible llegar a un acuerdo con Washington. Unos atribuyen el fracaso a la excesiva ambición del proyecto, otros al ataque a las Torres gemelas el 11 de septiembre; el hecho es que ni bilateralmente, ni como propuesta interna, se ha podido transformar el régimen migratorio norteamericano. George W. Bush lo intentó por su cuenta en dos ocasiones; Barack Obama en una, y Joe Biden de nuevo al comienzo de su administración. Ninguno de estos intentos prosperó. Pero el tema no solo no desapareció, sino que siguió creciendo.

Durante el primer decenio de este siglo, grandes números de mexicanos continuaron su éxodo hacia el norte. En 2014, Obama se aterró ante la llegada de decenas de miles de menores no acompañados a la frontera con México, y le suplicó a Enrique Peña Nieto que detuviera el flujo en el sur. Lo hizo, a cambio de nada. A partir de 2017, Donald Trump puso todo el énfasis de su gobierno en la migración, obligando a Peña Nieto, y después a Andrés Manuel López Obrador, a realizar el trabajo sucio de Estados Unidos. Los obligó a impedir el ingreso, tránsito y acercamiento a la frontera sur estadounidense de millones de centroamericanos, cubanos y haitianos, ecuatorianos y venezolanos, e incluso de migrantes de África y Asia. Hoy, Biden solicita una suma equivalente a su ayuda a Israel para fortalecer la frontera, y todos los candidatos a sucederle exigen muros, tropas, boyas, alambre de púas, perros y porras al extremismo.

López Obrador confirma lo que ha sido evidente hace más de veinte años. Convocó a una minicumbre de algunos países expulsores, atendida por las dictaduras y los gobernantes de izquierda, pero despreciada por otros, para dizque elaborar una propuesta migratoria que le entregará a Biden en noviembre. Más allá de los lugares comunes y las frases huecas de la doctrina Miss Universo de política exterior, y el magro contenido de la pomposa Declaración de Palenque, el hecho comprueba la centralidad del tema migratorio en la relación con Estados Unidos, y el papel decisivo que México puede desempeñar al respecto.

Al mismo tiempo, tanto la debilidad del documento emanado de la minicumbre, como las cifras más recientes de detenciones en la frontera entre México y Estados Unidos, ilustran la enorme complejidad del tema. Muestran cómo México ha sido arrinconado por Washington para volverse su muro, su policía migratoria y su sala de espera. En septiembre las autoridades migratorias norteamericanas detuvieron a 218 mil personas, la segunda cifra mensual más alta desde que se tiene registro. Por primera vez, los mexicanos fueron superados por venezolanos como la nacionalidad con mayor número de detenidos, aunque conviene recordar que los nacionales de otros países se entregan a la “migra”, mientras que los mexicanos huyen de ella.

La cifra de mexicanos que intentaron salir del país entre octubre de 2022 y septiembre de 2023 y fueron aprehendidos alcanzó los 579 mil, muchos de ellos recidivistas. Para el mismo ejercicio estadounidense, el total de detenidos alcanzó la cifra estratosférica de 2.4 millones, la más elevada de la historia. Ante eso, la minicumbre de AMLO empalidece y sus banalidades -como el saludo a la bandera de apoyo a la dictadura cubana- solo entristecen.

La sociedad mexicana y su comentocracia esgrimen una gran indiferencia ante la tragedia migratoria. Las abundantes violaciones a los derechos humanos de los migrantes que pasan por México reciben escasa atención por parte de los medios. López Obrador comienza, al final de su mandato, a otorgarle importancia al fenómeno. En eso, por lo menos, él y Fox están de acuerdo. (Jorge Castañeda, El Universal, Opinión, p. A18)

Times / El 65% de los estadounidenses aprecia la cultura mexicana

Nápoles, Italia. – La relación entre México y Estados Unidos siempre ha experimentado altibajos, desde el comercio hasta la cultura, seguridad y sentimientos. La dinámica intrincada de esta relación puede entenderse aún más gracias a una nueva encuesta realizada por el prestigioso Instituto Pearson para el Estudio y Resolución de Conflictos Globales en colaboración con El Centro de Investigación de Asuntos Públicos Associated Press-NORC. El estudio profundiza en las percepciones sobre México y los problemas compartidos que enfrentan ambos países.

64% de los encuestados siente que la responsabilidad de prevenir la inmigración ilegal desde México a EEUU recae por igual en ambos países. Este sentimiento se repite en el tema del tráfico de drogas, con 73% opinando que ambos países deben trabajar juntos para frenarlo. Además, cuando la discusión se centra en los desafíos internos de México con el crimen organizado, el 62% de los encuestados siente que es tarea del gobierno mexicano liderar la lucha.

Sin embargo, a pesar de estas responsabilidades compartidas percibidas, solo el 16% de los estadounidenses ve a México como un aliado cercano. Nuestro país genera sentimientos mixtos: el 12% lo ve favorablemente, pero un 38% tiene una percepción desfavorable. Sin embargo, no todo está perdido, ya que un alentador 7 de cada 10 estadounidenses cree que la relación entre EU y México es, al menos, amistosa. Un menor, pero significativo, 3 de cada 10 siente que la relación tiene un tono más adversarial.

Estos datos emergen en un momento en que la atención se centra en ambos países debido a la creciente crisis migratoria en la frontera suroeste de EU que les genera presiones a ambos gobiernos.

Mientras que los republicanos abogan por una seguridad fronteriza más estricta, los demócratas exigen con vehemencia mayores esfuerzos para auxiliar a los solicitantes de asilo.

Profundizando, 8 de cada 10 estadounidenses consideran que la prevención de la inmigración ilegal a través de la frontera entre México y EU es esencial para la política exterior. Además, más del 70% cree que es esencial crear más vías para la inmigración legal e impulsar el comercio con México. Se presentan divisiones partidistas aquí: el 57% de los demócratas prioriza las vías de inmigración legal, mientras que un impresionante 80% de los republicanos subraya la importancia de detener la inmigración ilegal.

Sin embargo, más allá de la política y las políticas, hay una historia cultural. Un impresionante 65% de los estadounidenses aprecia la cultura mexicana, y un 60% interactúa activamente con ella. Un notable 83% tiene relaciones con individuos de origen mexicano. Sheila Kohanteb, del Instituto Pearson, señala: “Aquellos que interactúan con la cultura mexicana son más propensos a tener opiniones favorables sobre los inmigrantes mexicanos, ya residan en EU legalmente o no”.

La encuesta, realizada entre el 21 y el 25 de septiembre, encuestó a 1191 adultos de los 50 estados y el Distrito de Columbia, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 3.8%. Puede verse en https://apnorc.org/projects/few-view-mexico-as-a-close-ally-but-many-believe-the-u-s-and-mexico-share-responsibility-at-the-border (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Política y Sociedad, p. 57)

Otros Ángulos / Un poder nutrido de empleados y trabajadores

Paradójico, quienes trabajan para uno de los tres poderes de la Unión, toman la calle al quitarles ahorros, salvaguardas en la salud y protección a sus derechos humanos y sociales. De los 13 fideicomisos, nueve responden a ese tipo de beneficios. Ahí no hay lujos ni ostentaciones como dicen los dóciles diputados de Morena que dan amparo a los dichos presidenciales.

Algunos de sus actos en su marcha de protesta dan cuenta de ello, veamos lo que dicen: “Soy trabajador del Poder Judicial. No hay privilegios, puro corazón”. Otros: “¡Yo sí trabajo, no vivo en un palacio”; “No son privilegios, son nuestros derechos”.

Y también los hubo de orden político: “¡No somos acarreados, somos abogados!”; “Respeto a la división de poderes, rechazamos la dictadura”. En efecto, es la gente que labora en el Poder Judicial: Tribunales de Circuito, Colegiados y Unitarios, Juzgados de Distrito, Consejo de la Judicatura Federal, magistrados y jueces. También se ven afectados los integrantes del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

En suma, son cuadros formados en diversas licenciaturas y hasta en diversos doctorados. Quienes el pasado domingo desfilaron por Reforma, y en ciudades como Monterrey, Guadalajara, León, Puebla, son personas con experiencia en algo tan delicado como es la impartición de justicia. Cierto, podría mejorarse como cualquier otro organismo y éste en especial porque en el país la justicia no es expedita, y en muchos casos hemos visto que no es justa.

De ahí a quitarles beneficios y derechos que han ido formando a través del tiempo, hay una injusticia enorme por parte del Presidente y su mayoría formada por partidos de escasa, muy escasa capacidad y nula autoridad moral.

¿Por qué no hubo ese propósito mientras el presidente de la Suprema Corte fue una figura dócil que visitaba frecuentemente Palacio Nacional? Por eso, justamente. Sin tener que enemistarse pero tampoco doblegarse como lo hizo Saldivar, la Suprema Corte no mostró autonomía de juicio con Saldivar y eso contrasta sin comparación, con la independencia de la presidenta Norma Piña. ¿Eso es todo? No lo es ya que los trece fideicomisos tienen un total de casi quince mil millones de pesos y esa suma puede ser muy deseable para el caldo que representan las elecciones.

En contraste, al Ejército se le destina un fideicomiso de casi diez veces más: 124 mil millones de pesos. Si hablamos de justicia, ¿acaso esto lo es?

Con el rechazo de varias decenas de miles de empleados y trabajadores en la Reforma, el contraste con la reunión de Migración efectuada en Palenque, Chiapas conformada con los dictadores de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Haití, Colombia, los mayores expulsores de migrantes y felices recipiendarios de las remesas que reciben de los migrantes, exigen a Estados Unidos lo que ellos no son capaces de brindar a sus connacionales: trabajo, educación, salud y calidad de vida.

¡Las varas para medir la justicia! (Raúl Cremoux, El Heraldo de México, País, p. 12)

Cartones

…como demuestra Galileo…

Perujo

(Perujo, El Economista, El Foro, p. 63)