Opinión Migración 260321

Biden habló del Covid, la migración vía México y China

 

Por fin, el presidente estadounidense Joe Biden ofreció ayer 25 de marzo, su primera conferencia de prensa. Según algunos analistas, sus asesores habían pospuesto el evento por miedo a que su jefe cometiera una más de sus ya legendarias metidas de pata verbales.

 

Yo vi la conferencia y observé a un hombre de 78 años que está en pleno uso y control de sus facultades mentales y verbales, y sus respuestas fueron claras y sin rodeos. Cuando no quiso contestar alguna pregunta explicó por qué sin que nadie, aparentemente, lo tomara a mal.

 

De los varios temas que se aludieron en el evento, tres me llamaron la atención porque influyen sobre la realidad mexicana: la pandemia de Covid-19, la migración de centroamericanos a Estados Unidos vía México y la relación de EU con China.

 

Para empezar, fijó en 200 millones de dosis su objetivo de vacunas contra el Covid-19, que es dos veces la meta que ofreció alcanzar durante sus primeros 100 días de gobierno. Con un promedio diario de 2.5 millones de dosis aplicadas, no es difícil que lo logre el 30 de abril, lo cual permitirá a EU crecer, tal vez hasta un 7% este año, lo que significará un mayor mercado para las exportaciones mexicanas, más dinero disponible en los bolsillos de los paisanos allá y por lo tanto un aumento de las remesas y, muy probablemente, un incremento en el número de turistas a nuestro país.

El tema migratorio fue uno de los que más acaparó la atención de los periodistas.

 

Biden negó que la llegada de tantos centroamericanos a su país se deba a que él sea un “buen tipo” y aseguró que las autoridades migratorias están aumentando su estructura que “Trump desmanteló” para atender a los migrantes y aceptó que va a tomar tiempo corregir la situación.

 

Anunció que las instalaciones de Fort Bliss en El Paso (Texas) están adecuándose para recibir pronto a 1,000 personas que estarán ahí sin privaciones.

 

Fue enfático al decir que no permitirá que niños “se mueran de hambre” y “se queden del otro lado” de la frontera, es decir, en México, y que está “deshaciendo la política de separar a los niños de sus madres” que aplicó Trump y que no se disculpa por ello.

 

Respecto a las relaciones de su país con China, calificó al presidente Xi Jinping como un “tipo inteligente” que “no tiene un hueso democrático en su cuerpo” y que, al igual que Vladimir Putin, cree que los regímenes autoritarios son superiores a los democráticos para resolver los complejos problemas de la actualidad. Dijo que dejó varias cosas claras a Xi en su llamada telefónica de dos horas: que EU “no busca la confrontación, aunque sabemos que habrá una competencia muy fuerte”,  que “tendremos una fuerte competencia, pero insistiremos en que China cumpla con las reglas internacionales esenciales”, que “EU competirá eficazmente contra China invirtiendo en los trabajadores y la ciencia estadounidenses”. Enfatizó que durante su presidencia, China no tomará el lugar de EU como el país más rico y poderoso del mundo.

 

En una parte de su conferencia anunció que espera buscar la reelección en 2025 con Kamala Harris como su compañera de fórmula.

 

Corea del Norte, Afganistán y los esfuerzos republicanos para privar del voto a las minorías fueron otros temas que se abordaron en el evento. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Opinión, p.54)

 

Una Chaira en el Heraldo / Ciudadanos de cuarta, quinta y reversa

 

No saben qué gusto me dió cuando AMLO aseguró “que todos los migrantes en México serán vacunados”. ESO ES HUMANISMO, jijos del maiz. Esto lo hará “a medida que el país vaya teniendo acceso a más vacunas. Todos los que están en nuestro país, sean mexicanos de nacimiento o se hayan nacionalizado o estén en nuestro país como migrantes”. De hecho, fue uno de los temas abordados en su reunión con la delegación de Estados Unidos. Ora bien, recuerdan que en la videollamada con Biden, el Presidente gringo le dijo con su dedito y entre risas “que nou habrrrría vacunas parrrra Mécsicou”.

 

Pero misteriosamente, prodigios de la causalidad, nomás cerramos para viajes no esenciales en la frontera sur con Guatemala y Belice, lueguito lueguito, que aflojan las AstraZeneca. Eso sí, son las que no quiere ni Biden. Porque ya dijo que “este laboratorio no había sido claro ni honesto con los resultados presentados”. Quesque “decían pura verdad a medias acerca de las alergias y reacciones que podía provocar ¡y su grado de eficacia!”. Sin embargo… los motivos pal’ cierre de la “puerta trasera” se siguen achacando a muchas otras explicaciones. Por ejemplo, que el gobierno de Estados Unidos está viendo venir la mayor ola migratoria en 20 años.

 

No crean que mi Profeta de Macuspana aceptó así como así, y explicó que EU “plantea” la necesidad de un mayor control de la situación, pero dijo que la respuesta de México “siempre es que se deben atender las causas” de la migración forzada”. Y se descosió explicando que los migrantes “no van a Estados Unidos por gusto, sino por necesidad”, y recalcó la urgencia de implementar un plan de desarrollo que genere empleos en Guatemala, Honduras, El Salvador y el sur de México. Ora bien, los empleos no sólo anclarían en cada país a sus habitantes… también le arrancarían de las garras, muchos jovencitos al crimen organizado. Recordemos que muchos migrantes son en realidad “desplazados” por las violencias locales.

 

Y acá no comemos piñas. Otra de las razones, y que dicho con todo respeto, a mí siempre me ha parecido bastante peculiar, es ese pretexto de que intentan “proteger a los migrantes” y evitar “asesinatos y masacres”. Como la ocurrida en enero pasado en el norteño estado de Tamaulipas, donde murieron calcinadas 19 personas, la mayoría guatemaltecos. Si los vamos a proteger, evitando que entren al país, de una vez acabemos con la caspa mediante decapitación. Joi joi. Y ya por último, Ebrard dijo que este cierre tiene como objetivo “proteger” de la pandemia a los sureños estados de Campeche y Chiapas, los que presentan menor incidencia del COVID-19 en México.

 

Sin embargo, eso de que vayamos a vacunar a migrantes, no les cuadró a muchísimos reaccionarios derechairos. De plano qué fea gente. ¿Acaso no entienden que no existe un “ellos o nosotros” y que deberíamos de pensar en función de un “todos”? (Fernanda tapia, El Heraldo de México, Opinión, p.10)

 

Nuevos caminos para las familias que retornan a México

 

2020 fue un año trascendental en la atención de demandas de los mexicanos migrantes

 

A finales de 2020 dimos pasos concretos para atender añejas e importantes demandas de la comunidad mexicana migrante, como la instalación de la Mesa Interinstitucional de Atención Integral a Familias Repatriadas y en Retorno. Se volvió prioridad atender integralmente las peticiones de quienes regresan a México. La Mesa tiene como objetivo ofrecer y garantizar oportunidades en el proceso de reinserción de las personas migrantes a la vida productiva y social en nuestro país.

 

Esta semana, los secretarios de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, encabezaron la segunda sesión de esta iniciativa. Las cuarenta dependencias del Gobierno de México que participan, presentaron 19 acciones de aplicación inmediata en beneficio directo de los más de 12 millones de personas mexicanas que viven fuera del país.

 

Ya es un hecho que, para tener acceso a los trámites y servicios del Gobierno de México, los connacionales repatriados y en retorno –no registrados previamente– podrán contar con la CURP de manera temporal y con fotografía. Este documento ha sido una de las principales demandas de la comunidad migrante.

 

Otro avance fue confirmado por la SEP. Su titular se comprometió a facilitar y agilizar los procesos para que los menores en retorno sean inscritos en las escuelas públicas de educación básica; atender a quienes no hayan sido aceptados; ampliar la revalidación de estudios a personas migrantes e incrementar la certificación de habilidades no registradas en México.

 

En materia laboral, el Servicio Nacional de Empleo (SNE) de la Secretaría del Trabajo atiende a la población migrante. El SNE tiene 167 oficinas en el país; el Portal del Empleo, donde se ofertan 46 mil vacantes; las Ferias de Empleo Virtuales que se han compartido con el IME, y el Programa de Movilidad Laboral que vincula a las familias en retorno con un empleo.

 

Una de las acciones que más apremiaba era la bancarización. Desde hace unas semanas y a través de las Ventanillas de Asesoría Financiera (VAF) de la red consular, los migrantes pueden abrir cuentas bancarias en el Banco del Bienestar desde el país donde se encuentren. Se facilita así la bancarización de las remesas con el correspondiente abatimiento de los costos de envío.

 

Entre los beneficios de abrir de manera remota cuentas desde Estados Unidos, figura la entrega de una tarjeta de débito en las VAF de los consulados. Hoy ya se realiza la apertura de estas cuentas en 40 estados. La reacción de la comunidad ha sido inmediata y en pocos días se activaron mil 431 cuentas con un saldo de 7.3 millones de pesos.

 

Otra buena noticia es que los trabajadores independientes que viven en el extranjero ya pueden afiliarse al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para contar con seguridad social extensiva a sus familias y la posibilidad de reactivar su Fondo de Ahorro para el Retiro. Al afiliarse al IMSS, contarán con servicios médicos y de hospitalización para sus familiares en México, pensión por invalidez y vida, pago de incapacidades por enfermedad general y accidentes de trabajo, uso de guarderías y aseguramiento a sus beneficiarios en línea directa.

 

Otro logro son las prestaciones que brinda el Infonavit a la comunidad migrante. Las y los paisanos ya pueden, por ejemplo, cotizar y adquirir viviendas en México. Y claro, quienes tengan una cuenta en el Instituto, gracias a la reforma a la Ley del Infonavit recientemente aprobada, podrán ser sujetos de crédito, independientemente de su lugar de residencia.

 

En poco menos de tres meses hemos avanzado en atender algunas de las más urgentes demandas y necesidades de los migrantes. Nos enorgullece decir que estamos construyendo una estrategia gubernamental firme para atender integralmente a los miles de héroes paisanos que retornan a nuestro país. (Luis Gutiérrez Reyes, El Heraldo de México, Editorial, p.17)

 

El Cristalazo / A otro perro con ese “Bueso”

 

Pocos analistas han abordado el tema migratorio con tanta claridad y con el mérito adicional de ser un “insider”.

 

Alguien cuya mirada crítica no se ha perdido por más de 40 años en la cancillería como Agustín Gutiérrez Canet cuyos textos en Milenio “Seguimos en Honduras” y “Migrantes, arma inmoral de negociación”, son imperdibles. En la actual coyuntura del prolongado desastre en la relación con Estados

 

Unidos–, resultan coleccionables.

 

En cuanto al uso de los migrantes como piezas del ajedrez fronterizo, AGC dice:

 

“…Ahora nuestro mandatario declara que con Biden no somos colonia, al tiempo que refuerza el despliegue militar en ambas fronteras, justo cuando Biden desesperado por la ola migratoria, prometió enviar vacuna a México, contra el Covid 19…”

 

Y dice más: “…México tiene en sus manos una inmoral arma de negociación con los Estados Unidos: los migrantes centroamericanos…

 

“…Por primera vez en su historia México utiliza la llave militar para abrir o cerrar la puerta a los migrantes nacionales o extranjeros…”

 

Todo eso proviene de la asustada docilidad frente a Donald Trump quien usó como quiso al presidente López Obrador. Lo motejó, le puso condiciones, lo amenazó y finalmente lo puso de su lado casi como si fuera el gerente de un casino en Atlantic City.

 

Y nuestro presidente se lo agradeció.

 

Mientras tanto ocurría otro fenómeno más al sur: Marcelo Ebrard ponía en marcha uno de los sueños de humo del gobierno tetramorfósico: combatir las causas de la migración; es decir, la pobreza, la falta de oportunidades, la violencia.

 

Todos esos temas imposibles de resolver en México, se iban a minimizar porque les enviamos arbolitos para cultivar y una fortuna incalculable para el infradesarrollo: treinta millones de dólares para cada país del triángulo de la miseria. Una baba de perico, en el programa “Sembrando saliva”.

 

Y sobre esto Gutiérrez Canet aporta un enfoque realmente útil. Por enterado y por cuidadoso:

 

“…Como se recordará, la Secretaría de Relaciones Exteriores celebró un convenio con Banco Azteca, Honduras, dirigido por la cuñada del secretario Marcelo Ebrard, Viviana Bueso, para distribuir –“en abonos chiquititos, digo yo–, 30 millones de dólares donados por México para financiar los programas (“Sembrando Vida y Jóvenes construyendo el futuro”) …

 

“…Según la SER, la Directora Ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación para el Desarrollo (esto no lo dice AGC, lo digo yo, porque dicha agencia es un ciego prestándole su bastón a otro ciego), Luz Elena Carrillo Cubillas, dijo en la ceremonia (Comayagua, 11 de marzo) que los recursos se entregan de manera directa a los beneficiarios, es decir, sin la participación del gobierno hondureño a través de Banco Azteca…”

 

Así, un número no revelado de beneficiarios hondureños afirman el gran logro de este plan auxiliador: la voluntad de migrar ha disminuido de 63.5 a 8.5 %, lo cual además de ser una mentira, choca con las fronteras cerradas, en el sur y en el norte.

 

Si el éxodo paupérrimo ha disminuido tanto gracias a nuestra generosidad para (no) convertir el infradesarrollo en subdesarrollo, ¿Por qué la señora Jacobson lo ha dicho con sus letras: “la frontera está clausurada? No vengan”.

 

El programa “Sembrando saliva” es un fracaso aquí y allá excepto para TV Azteca allá y algunos cuantos vivales aquí. Es dinero tirado a un hoyo negro.

 

Además, el Fondo México desapareció y de los casi 4 mil jóvenes hondureños inscritos en el programa apenas les han pagado a 400 y pico. Una pifia con la marca de la casa

 

Y en Guatemala no han visto ni un quetzal.

 

Uno sabía cómo México exportaba su corrupción a Centroamérica. La droga es un caso. Hay muchos casos, casi todos maiceros. Pero ahora tenemos una compañía de importación y exportación del nepotismo.

 

Marcelo Ebrard y su familia política han logrado la expansión de esta parte de los negocios del Ajusco, al amparo de un gobierno incapaz de mentir, robar o engañar al pueblo. Nomás al pueblo hondureño.

 

Ese es el verdadero “Banco del bienestar” o como diría René Arteaga; “centroamericano del Chilamatal hoy Ciudad Arce, República de El Salvador”: a otro perro con ese “Bueso”. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p.3)

 

De cuotas y cuates

 

Las consecuencias económicas del SARS-Cov-2 en la región ya son palpables, las proyecciones hablan de decrecimientos en todos los países, complicando aún más la situación siempre difícil de las economías latinoamericanas en donde todas las desigualdades sociales son noticias de cada día. Las medidas de confinamiento y cuarentena adoptadas por varios países para evitar la propagación, los contagios y el cierre de fronteras tuvo como consecuencia la paralización casi total de la actividad económica mundial. Ríos de tinta se han vertido sobre el errático y pésimo manejo de la pandemia en México con el aterrador resultado de más de 200 mil muertos (cifras oficiales).

200 mil familias mexicanas enlutadas en una tragedia que no encuentra eco en los pleitos mañaneros donde la pandemia dejó de existir.

 

En varios países los gobiernos reaccionaron con medidas y programas de créditos para ayudar a millones de empresas sortear el brutal pronóstico del escenario económico. México ha brillado por su ausencia con la justificación que la cuatroté no “rescataría” a los grandes consorcios y que destinaría recursos a los sectores más vulnerables y pequeños comercios buscando proteger la economía popular. Es por demás evidente que a más de un año de crisis sanitaria el resultado de la protección a la economía popular es otro desastre más del gobierno de López Obrador.

 

En su informe “El Panorama Social de América Latina 2020” del pasado 4 de marzo, la CEPAL presentó nuevas cifras sobre el impacto de la pandemia del covid19 en pobreza, desigualdad y empleo en la región. De los 22 millones de nuevos pobres que deja la pandemia en América Latina, el 50% lo aporta México y expone que además de la crisis de salud, señala la falta de medidas para proteger a los hogares, así como las bajas asignaciones presupuestales para atender la emergencia sanitaria.

 

El crudo diagnóstico debería darle vergüenza a este gobierno y a sus fanáticos satélites. Los programas que hoy están en la mira presidencial son únicamente de carácter electoral incluyendo una imperdonable vacunación selectiva y para los cuates el pago de cuotas como se exhibió en un préstamo millonario al propagandista sexenal. Lo que muestra a un López Obrador, en ese rubro, idéntico al desprestigiado pasado neoliberal donde se premiaron los aplausos y las genuflexiones con créditos y préstamos.

Lo que asombra y agravia es la coyuntura en la que se otorgan los millones; en plena pandemia y con el drama de familias cuyos pequeños y medianos negocios no sobrevivirán. Obligados a buscar opciones, la tragedia mexicana apenas comenzará por asomar su desgarrador rostro.

 

Y en el colmo de la irresponsabilidad, la narrativa de que con la vacunación se está saliendo de la pandemia es un peligroso espejismo. México sigue en la primera ola de contagios, sin aplanar la bendita curva y con dos repuntes que colapsaron la infraestructura hospitalaria en la capital. Los expertos pronostican que el tercer repunte sucederá irremediablemente después de las vacaciones de Semana Santa. En ese contexto además convergerá la crisis migratoria en franca escalada, y aprovechada como arma política por los republicanos, donde el relato de Joe Biden se ha convertido en un poderoso imán para miles de migrantes.

 

Debe recordarse que políticas migratorias de México y Estados Unidos han confluido en sus fronteras y han quedado vinculadas a la seguridad nacional. La coyuntura de las preocupaciones y paciencia estadunidense con la administración de López Obrador en plena pandemia, con un alza en la (desordenada) migración y el fracaso mexicano en el combate a las organizaciones criminales, tiene fecha de caducidad. No se puede articular un proyecto sin tener en cuenta el entorno que lo haga posible.

 

Y el anuncio de Biden de que la vicepresidenta Kamala Harris será la encargada de hacerse cargo de la “crisis humanitaria” en la frontera y “frenar” el flujo migratorio exhibe varias aristas, pero dos inobjetables; la primera que se endurecerán las negociaciones y las formas con México y la segunda, la prioridad de la administración demócrata en ganar este relato que fue estratégico para llevar a Donald Trump a la Casa Blanca en 2016.

 

POR LA MIRILLA

La candidata de Morena en Nuevo León, Clara Luz Flores, tiene un extraordinario talento y naturalidad para mentirle al colega Julio Astillero y al pueblo bueno y sabio. De no haber sido por un video donde se le nota embobada y sonriente con el criminal Rainere líder de NXIVM al que negó conocer, esa destacada capacidad para engañar no hubiera sido pública. (Marcela Gómez Zalce, El Universal, Opinión, p. 2)

 

Presidente Biden: ¿colaboración con Centroamérica?

 

El Plan del presidente Joe Biden para fortalecer la seguridad y prosperidad en Centroamérica habla desde el título mismo de ‘colaboración con los pueblos de la región (https://bit.ly/3rlSfVT).

 

Su estrategia integral de cuatro años y $4 mil millones de dólares prevé movilizar la inversión privada en la región, mejorar la seguridad y el estado de derecho, y abordar la corrupción endémica. Es regional porque incluye a México, Canadá y otros socios de Centro y Sudamérica.

 

Todo esto ya lo hemos escuchado antes. ¿Qué es lo nuevo?

 

Que el plan Biden se propone abordar de manera integral los factores fundamentales que impulsan a los migrantes a abandonar sus países, y que plantea invertir en organizaciones de la sociedad civil y reconocer el papel de las mujeres como fuerza poderosa para el desarrollo.

 

No hay que ir lejos para averiguar las causas de raíz del éxodo:

 

1) El agotamiento de una economía que sirve a un puñado de personas, depreda territorios, agudiza el deterioro ambiental y excluye a la mayoría —el mejor negocio en Centroamérica es exportar pobres;

 

2) Una crisis de gobernabilidad, donde el Estado ha sido secuestrado por poderes fácticos incluido el crimen organizado;

 

3) La ausencia de esperanza en que las cosas puedan mejorar.

 

El arrollador triunfo del partido del presidente salvadoreño Nayib Bukele en las recientes elecciones legislativas no cambia mucho: su programa es su persona.

 

Quienes encabezan los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras aparecen como parte del problema, no de la solución. Sin embargo, no se trata de ‘saltarse’ al Estado nacional. Los gobiernos —buenos, malos o pésimos— son imprescindibles, pero no lo son todo. En la sociedad hay un número importante de movimientos sociales, pequeños productores, organizaciones de la sociedad civil, la academia, las iglesias, las fundaciones del sector privado, que tienen experiencia en proyectos de desarrollo de base.

 

El equipo de Biden para trabajar con la región está liderado por Kamala Harris —al designar a su vicepresidenta, confirma que es una alta prioridad. Incluye a funcionarios experimentados de primera línea como la embajadora Roberta Jacobson, el consejero de seguridad nacional para el hemisferio, Juan González, y el enviado especial, Ricardo Zúñiga, quienes de visita en México el martes 23 de marzo, mandaron un mensaje a los migrantes: no vengan a EU, la frontera está cerrada.

 

En cuanto al desarrollo local, quizá sea ingenuo pedir un cambio en el modelo de acumulación, pero con la triple crisis económica, sanitaria y de violencia no puede pensarse en un ‘regreso a la normalidad’ porque ésta es insostenible.

 

El mensaje central es: sí hay interlocutores creíbles y confiables en Centroamérica. No pueden, no deben sustituir o suplantar al Estado, pero tampoco pueden ser dejados de lado.

 

En el gobierno de Trump, EU y México se coordinaron para instrumentar el paradigma punitivo de la migración. ¿Pueden ahora cooperar para enfocar recursos en el desarrollo de la región? ¿Podemos pensar en apoyar la educación, la salud, el acceso sostenible a agua limpia, la creación de espacios libres de violencia para las mujeres?

 

Ahí está la tarea: transitar hacia la seguridad humana, que pone en el centro la protección y el empoderamiento de las personas. (Carlos Heredia Zubieta, El Universal, Opinión, p.15)

 

Números históricos en la frontera

 

Tan reciente como hace una semana, yo dudaba de si algo había de novedoso en la frontera entre México y Estados Unidos. Al final de todo, ha habido varios momentos notables de movimientos migratorios en la frontera en recientes años, en 2014, 2016, 2019 y ahora 2021, y eso sólo en la era de las migraciones centroamericanas. En años anteriores, sobre todo en el periodo de 1995 a 2006, había movimientos aún más nutridos en la frontera común, pero mayormente de migrantes mexicanos.

 

Pero todo parece indicar que este año los movimientos irregulares en la frontera van a rebasar todos los demás años desde 2006 (más no los de antes de esa fecha), y con una afluencia que ya no logran controlar los gobiernos por más que quisieran. Al principio, era una migración más de menores no acompañados y de adultos, no de familias. La administración Biden decidió aceptar a los menores, que generó incentivos para que vinieran más (aunque también fue la política que existía antes de marzo de 2020). Y los adultos eran (y siguen siendo) regresados al lado mexicano de la frontera en pocas horas, pero hay muchos que intentan varias veces hasta lograr entrar o cansarse del intento.

 

Lo que ha cambiado ahora es que, al parecer, hay más familias llegando a la frontera, sobre todo por medio de Tamaulipas, y han rebasado la capacidad de los gobiernos de México y Estados Unidos para procesarlos. Como resultado, muchas de las familias centroamericanas están siendo procesadas y se quedan en Estados Unidos, generando mayores incentivos para que otras familias intenten llegar a la frontera y cruzar. Es probable que estos números suban aún más en las próximas semanas.

 

Por un lado, hay un sentido de crisis en los gobiernos por controlar este aumento en migrantes irregulares que están en vía a la frontera, y tanto el gobierno mexicano como el estadounidense han anunciado medidas para tratar de frenar este flujo. Por otro lado, el hecho que ha habido aumentos repentinos de migración irregular en la frontera cada dos o tres años desde 2014 sugiere que la crisis no es realmente una crisis fronteriza, sino una crisis regional mucho más amplia. La pobreza persistente, la corrupción y la violencia de pandillas, políticos y narcos han generado importantes razones por las cuales los centroamericanos quieren huir de sus comunidades.

 

Es muy posible que se logre controlar la crisis fronteriza del momento, pero es mucho más difícil atender la crisis de fondo en Centroamérica. Mucho de ese trabajo tendrá que ser a largo plazo, y dependerá de cambios en quienes gobiernan y que organizaciones inciden en la política pública. Y mientras tanto, habrá que generar canales legales de migración, tanto por medio de visas de trabajo y de sistemas de protección, para abatir las presiones para migrar de forma irregular.

 

Esto es, por supuesto, un tema apremiante para el gobierno de Estados Unidos, pero también lo es para el gobierno mexicano, que cada vez más enfrenta un problema real en los municipios de la frontera norte y en la relación con el vecino del norte. Todo parece indicar que la migración será uno de los temas más notables del año aunque tanto Joe Biden como Andrés Manuel López Obrador quisieran estar más enfocados en otros temas. (Andrew Selee, El Universal, Opinión, p.14)

 

El reclamo de Biden

 

En lo que fue la primera salida pública del presidente estadounidense Joe Biden en el contexto de una conferencia de prensa, llama la atención que el principal tema a tratar fue el migratorio, al que se le dedicó la mayor parte del tiempo, por encima de otros asuntos igualmente importantes, como la crisis económica, la contingencia sanitaria y la proliferación de armas como amenaza de seguridad interna.

 

Que uno de sus primeros mensajes lo constituya un reclamo a México por no recibir migrantes, hace ver que se ha esfumado la percepción de que la relación con Estados Unidos sería tersa una vez con Trump fuera de la Casa Blanca, pero lo visto en días recientes, con el recordatorio de la coordinadora Roberta Jacobson, de que la frontera de EU no estaba abierta, y ahora las declaraciones de Biden en las que hasta hay planes de expulsión de migrantes adultos por razones sanitarias, hacen ver que la relación debe tomarse con todas las debidas precauciones.

 

Es un problema que desde hace décadas ha sido grave, pero que en los últimos años ha estado creciendo y amenaza con salirse de control tanto para México como para Estados Unidos, con olas masivas de migrantes ya no solo de nuestro país, sino de toda América Latina, y a las que nuestro gobierno en un primer momento respondió haciendo una concesión en su soberanía a fin de cuidar la relación bilateral, las inversiones y la subsistencia del acuerdo comercial para América del Norte.

 

Hay que recordar que si un personaje como Donald Trump llegó a la presidencia de su país y para su frustrada reelección contó con una nutrida votación a su favor, fue precisamente por hacer de las políticas antimigrantes una de sus banderas ante su electorado y parte importante de su discurso político.

 

La crisis migratoria no tiene sólo que ver con cambios de gobierno en Estados Unidos o con el impacto del desastre económico registrado en México, sino también con problemas de inestabilidad socioeconómica, de seguridad interior y hasta por el golpe de fenómenos naturales en Centroamérica, para los que no ha habido programas de incentivos y cooperación en la región. Por eso ahora Biden planea para América Central un paquete de asistencia por 700 millones de dólares.

 

Pero, ¿cuál es el cambio entonces que se operó en Estados Unidos si en los hechos va a continuar la misma estrategia de contención de migrantes como responsabilidad de México? “Nada ha cambiado”, responde el mandatario norteamericano. No por lo menos en la agenda migratoria. (El Universal, Editorial, p.14)

 

Pulso Político / Negociará EU que México reciba deportados

 

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reveló ayer que México se niega a acoger a las familias migrantes que su país deporta por haber ingresado ilegalmente por su frontera sur, con base en una norma implementada por su antecesor, Donald Trump, por lo que negociarán con su homólogo, Andrés Manuel López Obrador, que sean recibidos aquí, lo que se vislumbra como un problema que más pronto que tarde, perturbará la ya de suyo siempre difícil relación bilateral.

 

El mandatario demócrata, quien primero encargó a la exembajadora estadounidense en México, Roberta Jacobson, atender ese problema y esta semana anunció la designación de la vicepresidenta Kamala Harris para frenar la migración irregular desde Centroamérica a su país, dijo en su primera conferencia de prensa en la Casa Blanca que los únicos que van a permanecer en su país serán los menores de edad.

 

DE ESTO Y DE AQUELLO

 

No parece haber duda de que, ante el riesgo de no lograr la votación de 2018, ni lograr como entonces la actual sobrerrepresentación que le dio “mayoría” en la Cámara de Diputados, con la suma de votos de sus aliados electorales, la 4T busca desde ahora hacer lo que sea para desacreditar primero a los integrantes del organismo electoral, que organiza el proceso del 6 de junio, y poner en duda anticipadamente los resultados si le son adversos.

 

Al menos, eso es lo que se advierte ante la diaria embestida que dirigentes y militantes morenistas han emprendido contra los actuales integrantes del INE, que encabeza Lorenzo Córdova, hasta “amenazarlos” con un “juicio político” contra los consejeros electorales, por aprobar los lineamientos para la legítima y constitucional conformación cameral en la sede de San Lázaro, e impedir una ilegal “mayoría” como la que hoy tiene Morena.

 

Si alguna posibilidad había de que con la expriista Clara Luz Flores, Morena podría ganar la gubernatura de Nuevo León, ella misma, con sus embustes, como esa de que no conocía ni se había reunido con Keith Raniere, que liderara la secta NXIVM, condenado a 120 años de prisión en Estados Unidos por trata y esclavitud de mujeres, con el video difundido por su adversario tricolor, Adrián de la Garza, parecen esfumarse.

 

En días anteriores, otro morenista que también fue exhibido como participante en “cursos de superación personal” en esa misma secta fue, ni más ni menos, que Mario Delgado, presidente nacional del partido en el Gobierno y exlíder de la bancada en la Cámara de Diputados, quien también se apresuró a negar vínculo alguno con ese “gurú” y decirse “engañado”. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, Opinión, p.8)

 

Cartón

Fuera mascarilla

 

Cartón Biden

(Rape, Milenio, Al Frente, p.2)