Opinión Migración 260421

Kamala Harris: migración y clima

Aunque el gobierno de Washington hizo saber en días pasados que no estaba interesado en vincular la lucha contra el calentamiento global y las medidas a adoptar ante el fenómeno migratorio desde Centroamérica hacia territorio de Estados Unidos, como propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador en la cumbre virtual por el Día de la Tierra, el 22 de abril, este domingo la vicepresidenta de la potencia del norte, Kamala Harris, terminó por articular ambos asuntos, al anunciar que Washington, por medio de su Departamento de Agricultura, va a aumentar recursos para ayudar a los agricultores centroamericanos que han sido devastados por la crisis en términos de clima y sequía.

En la perspectiva de Harris, el cambio climático es una de las causas principales del incremento del flujo migratorio, debido a las condiciones meteorológicas extremas.

“No se trata únicamente –dijo– de la devastación económica (…) sino que se sufre de hambre extrema allí, hay inseguridad alimentaria”, agregó la segunda al mando en la Casa Blanca.

El posicionamiento es claramente distinto al del mandatario mexicano, el cual ha propuesto extender a Guatemala, Honduras y El Salvador, con apoyo financiero de Estados Unidos, el programa Sembrando Vida, que el gobierno mexicano aplica desde hace dos años para generar empleos en el agro, reactivar la economía de regiones expulsoras de mano de obra y combatir la deforestación –y, por ende, el cambio climático– en nuestro país.

La vicepresidenta estadunidense, en cambio, no consideró la posibilidad de emprender acciones que contribuyan a reducir ambos fenómenos, sino que se limitó a esbozar una medida paliativa para el componente de la migración que se origina en los efectos del calentamiento global.

Las declaraciones de Harris se quedan, pues, a medio camino: si bien en ellas se reconoce una vinculación entre asuntos climáticos y flujos migratorios, es claro que Washing-ton prefiere abordar ambos problemas en forma separada y sin construir soluciones que incidan positivamente en ambos. Adicionalmente, lo dicho por la vicepresidenta de Estados Unidos deja ver que la Casa Blanca no se decide a aceptar un tratamiento multilateral de los desplazamientos humanos y la crisis medioambiental, lo que implicaría necesariamente aceptar un temario común para los gobiernos de los cinco países involucrados.

Refleja, en cambio, la preferencia histórica de la Casa Blanca a negociar individualmente con cada país, un terreno en el que la superpotencia puede imponer con mayor facilidad sus términos y condiciones.

Cabe esperar que en esta problemática la administración demócrata sea capaz de ir más allá de las inercias colonialistas que exigen en cada acción de política exterior una posición de ventaja y superioridad frente al interlocutor, y que reconozca tras los flujos migratorios hacia su territorio componentes económicos y sociales que son independientes del deterioro climático y que deben, sin embargo, ser enfrentados con la misma premura que el calentamiento global. (Redacción, La Jornada, Editorial, p. 2)

Migración climática

La economía y el clima, no como factores aislados, sino combinados, determinados uno por el otro en forma permanente, serán el motor de las migraciones en este siglo XXI y muy probablemente, padres de nuevas identidades nacionales y culturales.

El cambio climático es una realidad y sus consecuencias son ineludibles. Además de ser un año en que los gobiernos y sociedades del mundo comenzaron a enfrentar la pandemia del Covid-19, en 2020, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, registró un aumento de la temperatura global 1.2 grados Celsius haciéndolo el tercer año más cálido desde que comenzaron los registros.

Con independencia del éxito de las políticas públicas ambientales a saber, que están siendo implementadas en diferentes regiones del mundo, el aumento de la temperatura y sus consecuencias continuarán manifestándose en diversas regiones en la próxima década.

México no es la excepción. De acuerdo con el Monitor de la Sequía de la Comisión Nacional del Agua, se estima que 78.42 por ciento del país se encuentra en algún grado de sequía, mientras regiones completas de estados como Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sinaloa, Durango, Zacatecas, Guerrero y Michoacán, se posicionan en sequía extrema o excepcional. El impacto de estas condiciones es determinante para millones de habitantes del mundo.

La degradación de los suelos de cultivo, el efecto de los desastres naturales o la falta de acceso al agua potable han agravado los fenómenos migratorios.

El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Internacional auspiciado por la ONU estimó que en 2017, 18 millones de personas se desplazaron dentro de los límites fronterizos de diversos países a causa de los desastres naturales atribuibles a los efectos del cambio climático. Este fenómeno, no obstante, no se limita a los desplazamientos internos, sino que se extiende a través de las fronteras y, como reconoce, la agencia de la ONU para los refugiados (Acnur), produciendo incluso conflictos entre comunidades que agravan la vulnerabilidad de los desplazados.

Frente a esta realidad es indispensable que los países del mundo, incluido el nuestro, cuenten con políticas públicas que atiendan el fenómeno migratorio en sus diversas fases.

En primer lugar, es importante que se desarrolle la capacidad e infraestructura para monitorear las regiones sujetas a estrés climático que pudieran desencadenar migraciones masivas, que permitan conocer también, las condiciones de dichas comunidades desde una perspectiva sociológica que incluya las diferentes variables antropológicas de dichas comunidades y ayuden a analizar las interacciones, así como posibles puntos de conflicto derivados de su desplazamiento.

Gestionar las crisis migratorias requiere la creación de un marco legal y normativo de alcance internacional para garantizar los derechos humanos de las personas desplazadas. Un marco que establezca las bases y lineamientos para el diseño de políticas públicas encaminadas a robustecer las instituciones del Estado, encargadas de enfrentar dicha problemática.

El reconocimiento internacional de la figura de refugiado climático es esencial para lograr una respuesta coordinada de los diferentes países que se verán afectados en el futuro por el desplazamiento de su población. El desplazamiento interno, que la mayoría de las veces es silencioso y difícil de precisar, requiere de políticas similares que ayuden a fomentar la inserción de las personas desplazadas en nuevas comunidades.

El reto es enorme, máxime en países que, como el nuestro, donde las diferencias económicas son tan marcadas, ya que la migración de millones de personas en sí misma supone un impacto ambiental considerable, que de no ser gestionado de manera adecuada puede producir, escasez de recursos y deterioro en las comunidades de paso o destino final, con la consecuencia de la violencia que el propio trafico de personas conlleva.

Finalmente, es importante abordar el problema del cambio climático desde una perspectiva de largo plazo, a través de la adopción de nuevos esquemas industriales, energéticos y de conservación que mitiguen las causas del desplazamiento de personas a largo plazo.

El desplazamiento interno y trasfronterizo migratorio ocasionado por los efectos del cambio climático requiere de investigación, gestión y planeación a futuro. Implementar las medidas hoy, será la clave para éxito en la protección de millones de habitantes en el futuro cercano.

El cambio climático estuvo siempre atado a una concepción lejana, un futuro ajeno, problema de alguien más. Esa indiferencia generacional ha acelerado el problema hasta hacerlo propio, cercano, nuestro. Este siglo, nuestro siglo, y el siglo de nuestros hijos, será moldeado por el cambio climático y la incidencia en la economía y la migración. (David Penchyna Grub, La Jornada, Política, p. 14)

Arriba

La viecepresidenta de los Estados Unidos puso manos a la obra en el problema migratorio. Biden la nombro como su zar de inmigración: “Ella es la persona más capacitada para hacerlo, para liderar nuestros esfuerzos con México y el Triángulo Norte (Honduras, Guatemala y el Salvador), y los países que van a necesitar ayuda para frenar el movimiento de tanta gente, frenar la migración a nuestra frontera sur”. Y ayer Kamala anunció que comenzó la ayuda a jornaleros centroamericanos comenzó. (Redacción la Crónica, La 2, p.2)

Una década crítica

Desde Estados Unidos, la vicepresidenta Kamala Harris anunció el apoyo de su gobierno a los agricultores centroamericanos afectados por el cambio climático; ayuda que centrará en aquellos “que han sido devastados por la crisis en términos de clima y sequía”.

Sí, ese es uno de los temas fundamentales del gobierno de Joe Biden: el cambio climático. Fenómeno que subyace en la crisis migratoria por la que atraviesa la región entera, México incluido. Esta década 2020-2030 es crítica, advierte a su vez Enrique Lomnitz. O empezamos a regenerar, o vamos a deteriorar las cosas a tal punto que generaciones enteras vivirán las consecuencias de haber degradado nuestro entorno. Y eso significa: falta de agua, contaminación, conflicto social, pobreza extrema, gente desesperada…

“Ese es el futuro si no hacemos nada. Está clarísimo. No nomás lo digo yo, lo dicen todas las agencias de inteligencia de Estados Unidos, lo dice cualquier académico que esté leyendo el tema ambiental”, indica. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p.6)

La trampa de la desigualdad

En las últimas décadas académicos, políticos y periodistas han abordado el tema de la desigualdad como el origen de todos los males. Al punto, que a veces pareciera que la desigualdad por si misma es peor que la pobreza. Sin embargo, como ya he escrito en varios artículos, la desigualdad no es un concepto absoluto, como sucede en muchos ámbitos de la gestión pública, es un concepto que debe estudiarse y abordarse en una escala de grises y diferenciando bien los conceptos. Hay varios tipos de desigualdad y cambia mucho desde la posición de quién está viviendo las consecuencias. En un ejemplo sencillo, no es lo mismo ser pobre, o estar en el extremo de la desigualdad en Japón que en Mozambique. A esto se le llama, la desigualdad relativa. Y la desigualdad relativa, así como la absoluta se puede medir entre países o dentro de un mismo país.

A raíz de esto surgen varias preguntas. ¿Puede aumentar la desigualdad de los ingresos y al mismo tiempo disminuir la pobreza? O, ¿puede disminuir la desigualdad y aumentar la pobreza? La respuesta es que sí, para ambos casos. Pero es importante aclarar de qué se está hablando. En el discurso político no se diferencian la desigualdad relativa de la desigualdad absoluta porque generaría todo tipo de anticuerpos.

Para entender esto pondré un ejemplo de la diferencia entre la desigualdad de ingresos relativa y la absoluta. Supongamos que el año pasado el ingreso de Juan fue de 20 mil mientras que el de Susana fue de 80 mil. Al año siguiente ambos duplican sus ingresos: 40 mil para Juan y 160 mil para Susana. En una escala relativa, no hay cambios; Los ingresos de Susana fueron cuatro veces los ingresos de Juan en ambos años. Pero en escala absoluta, la desigualdad ha crecido; el año pasado, Susana ganó 60 mil más que Juan, mientras que este año ganó 120 mil más. Si el monto considerado como línea de la pobreza es de 30 mil, entonces Juan salió de la pobreza, aunque haya aumentado la desigualdad absoluta. Veamos ahora otro escenario en el que el ingreso de Juan aumenta en un 40 por ciento o sea que pasa de 20 mil a 28 mil mientras que el ingreso de Susana disminuye en 10 por ciento a 72 mil. En este caso hipotético, la desigualdad tanto relativa como absoluta disminuye. La pregunta es si este es un mejor escenario que el anterior. Seguramente la persona que es pobre preferirá salir de la línea de pobreza, aunque haya aumentado la desigualdad absoluta.

A raíz de la pandemia, dependiendo de las medidas económicas y apoyos que hayan impulsado los gobiernos, es probable que en muchos países haya una tendencia hacia la disminución de la desigualdad relativa mientras que en otros vaya a aumentar tanto la relativa como la absoluta. En 2021, el consenso de los economistas es que en México habrá mayor pobreza. Lo que no queda claro todavía es si la desigualdad medida por el coeficiente Gini aumentará. Pero el hecho es que habrá más migración de mexicanos hacia Estados Unidos. ¿Por qué? Por la diferencia de las medidas económicas tomadas por México en comparación con Estados Unidos. Estas fueron diametralmente opuestas. El resultado será que se incremente la desigualdad y la pobreza relativa entre los dos países.

La conclusión es que por más atractivo que sea políticamente el discurso de la desigualdad y aún cuando efectivamente es un problema estructural a nivel mundial, caer en la trampa discursiva de abordarlo como el problema más importante y no tratar otros temas (como la pobreza) es de mucho mayor riesgo. Al final, podrá disminuirse la desigualdad castigando a los que se han beneficiado del sistema, pero no con eso se mejorarán las condiciones de vida de millones viviendo en condición de pobreza, ni se disminuirá la migración. (Jacques Rogozinski, El Financiero, Economía, p.10)

Nombres, nombres y… nombres / Lupa al peso por EU tema político, remesas dudas y sigue fuga de capitales

Desde el momento que Joe Biden llegó a la Casa Blanca se anticipaba una relación complicada con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. El tema migratorio incluso requirió de la propia vicepresidenta Kamala Harris para atenderlo.

La semana pasada quedaron en evidencia los contrastes que hay en materia ecológica. En la Cumbre sobre el Cambio Climático nuestro mandatario manifestó su énfasis a favor del petróleo, fuente de energía a sustituir más pronto que temprano. Además las últimas decisiones para favorecer a Pemex de Octavio Romero y CFE de Manuel Bartlett, con nodales cambios a la legislación que ya fueron aprobadas por el Congreso, tampoco han resultado del agrado de nuestro socio comercial. Hay inversiones estadounidenses que serán afectadas.

En ese contexto hace unos días México fue incluido por primera vez en un listado del Departamento del Tesoro para evaluar la posible manipulación del peso. También apareció Irlanda. Son en total 11 países, incluido China a quien Donald Trump acusó de forma reiterada.

En una economía en la que recientemente las políticas públicas han afectado la confianza y el ritmo de la inversión privada, suena extraño que nuestra moneda incluso se haya revaluado durante el año. Claro que el debilitamiento del dólar juega su parte y nuestra moneda se mueve en Chicago. Como quiera la inclusión de México en el listado del Departamento del Tesoro a cargo de Janet Yellen no puede pasar desapercibida. Expertos coligen que hay un transfondo político y el riesgo es que a la postre sí algo no gusta, esto se traduzca en sanciones a nuestro comercio.

Hay mucho por investigar. El mercado de la droga que significa unos 25,000 mdd anuales, la economía informal con una política fiscal laxa. Este mismo tema colocó a Irlanda en el microscopio. El incesante flujo de las remesas que en plena crisis crecieron 11.5% para llegar a 40,606 mdd, también motiva sospechas por el lavado de dinero.

Cierto, la poca inversión de las multinacionales sumado a las divisas que genera la exportación constituye un flujo favorable de dólares para México, pero por otro lado la fuga de capitales no se ha detenido. Este año hay una disminución de hasta 5,000 mdd en la tenencia de extranjeros en bonos gubernamentales y otro tanto similar de inversionistas mexicanos incómodos con el estatus del actual entorno.

Como quiera otra variable a la que habrá que poner atención, ya que eventualmente podría dar de que hablar. (Alberto Aguilar, EL Economista, Opinión, p.25)

El presidente del pasado

Una de las obligaciones primordiales de un gobierno es preparar al país para el futuro. Orientar la economía hacia metas y apuestas relevantes. Educar a la juventud para enfrentar los retos siguientes. Tratar de prever, hasta donde sea posible, los desafíos de la historia. Por definición, un gobierno eficaz es un gobierno que mira hacia delante. Lo contrario es estéril y, en muchos casos, contraproducente. En estos tiempos, lo es mucho más. La humanidad enfrenta una difícil coyuntura, hecha aún más complicada por la pandemia. Como han dicho expertos como Yuval Harari o, en otro momento, Ray Kurzweil, el mundo debe prepararse para lidiar con, sobre todo, dos factores disruptivos: el cambio climático y la consolidación de la inteligencia artificial que traerá, entre muchas otras cosas, la automatización del trabajo.

La pandemia ya ha ofrecido un adelanto de los cambios radicales que vendrán. El confinamiento ha obligado a reconsiderar dinámicas laborales y ha modificado el paisaje urbano. En los próximos años, las modificaciones serán más severas y constantes. No solo eso: serán ineludibles. Aunque el planeta se oriente a detener decididamente el cambio climático, los estragos del calentamiento global ya están aquí y cada vez serán más evidentes. Tendrán consecuencias globales, empezando, por ejemplo, con la migración. El arraigo de la inteligencia artificial cambiará el mundo todavía más. Por eso no es una exageración decir que, en muchos sentidos, la prioridad de los gobiernos del mundo debería ser disponer a sus respectivos países para esa realidad distinta que ya está aquí y será mucho más compleja en los años siguientes. (León Krauze, El Universal, Nación, p.2)

Templo Mayor

ES CURIOSO, pero… si las cosas van tan bien en México, ¿por qué cada vez hay más mexicanos que tratan de irse a Estados Unidos? Y no, no es por la llegada del tío Joe Biden, pues el incremento de cruces ilegales de la frontera comenzó mucho antes de las elecciones en las que fue derrotado ese señor naranja que era presidente gringo y del cual ya nadie se acuerda.

TAN ES ASÍ que las propias cifras del Consejo Nacional de Población indican que en cinco años han emigrado, por lo menos, 1.5 millones de mujeres y hombres. Sólo de octubre para acá, las autoridades norteamericanas aseguran haber detenido un promedio de ¡40 mil mexicanos! por mes, tratando de entrar sin papeles a aquel país.

ASÍ QUE si las remesas siguen creciendo en los últimos meses, tal vez no sea porque los paisanos están muy contentos con los resultados de la 4T… sino todo lo contrario. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.10)

Bitácora del director / A la friendzone

“Nuestro enfoque es atender las causas profundas (de la migración) y estoy deseosa de viajar al Triángulo Norte (de Centroamérica), haciendo una parada en México y después en Guatemala”. Así se expresó la vicepresidenta Kamala Harris, el miércoles 14, durante una reunión virtual con expertos sobre el tema.

Harris, primera mujer en ocupar el segundo cargo de importancia en el Ejecutivo estadunidense, había sido designada por el presidente Biden, el 24 de marzo, para encabezar las conversaciones sobre migración con México y las naciones centroamericanas del llamado Triángulo Norte.

El nombramiento de Harris —tres semanas después de la primera reunión virtual entre los presidentes Biden y López Obrador— fue recibido como una muestra de la importancia que la Casa Blanca otorgaba al asunto. Antes que ella, se había encargado a un grupo de funcionarios de menor jerarquía, entre quienes destacaba Roberta Jacobson, exembajadora en México y efímera “zarina” de la frontera sur de Estados Unidos.

Sin embargo, algo pasó. El sábado por la mañana, diez días después de que Harris dijo que vendría a México, su oficina difundió un escueto comunicado en el que se anuncia que la vicepresidenta se reunirá “virtualmente”, el 7 de mayo próximo, con el presidente Andrés Manuel López Obrador, “quien estará acompañado por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier”. El texto remata diciendo que “esta reunión profundizará la colaboración entre nuestros países para alcanzar metas comunes de prosperidad, buena gobernanza y atender de raíz las causas de la migración”. Sesenta y un palabras, y tan tan. ¿Qué pasó para pasar de la promesa de un viaje a una reunión virtual? ¿Por qué fue México enviado súbitamente por Washington a la friendzone?

Para franquear la cortesía diplomática que siempre busca convencer que los problemas no existen, hay que remontarse a lo sucedido en la cumbre climática convocada por Biden y que contó con la participación de líderes de Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania, entre otros.

Dicha reunión representaba el regreso de Estados Unidos a los foros internacionales, luego de un ayuno de cuatro años durante la presidencia de Trump.

Cuatro días antes del arranque de la conferencia, López Obrador anunció, desde Palenque, que en el marco de esa reunión estaría proponiendo “al presidente Biden” ampliar el programa Sembrando Vida a Centroamérica para dar una opción a quienes migran por falta de oportunidades. A cambio de la idea mexicana, Estados Unidos daría permisos laborales a los participantes.

Llamó la atención que López Obrador no hubiese consultado su plan antes de lanzarlo en un video informal, en el que se ve al mandatario mexicano caminando por su finca. La prueba es que, el miércoles, un alto funcionario estadunidense, quien habló de forma anónima con periodistas en Washington, descartó la idea y pidió no mezclar lo migratorio con lo climático. Aun así, López Obrador cumplió con lo anunciado y el jueves, desde su conferencia mañanera, lanzó la propuesta. Hay que decir que, antes de hacerlo, el Presidente siguió con su conferencia mañanera, mientras otros líderes hablaban en la cumbre.

Luego, cuando hablaba López Obrador, el anfitrión ya no estaba a cuadro (escuchó a los primeros 15 líderes, entre ellos los de Canadá, Bangladés, Indonesia, Sudáfrica e Islas Marshall). Pero no sólo eso: la Casa Blanca decidió adelantar el mensaje de la joven activista mexicana Xiye Bastida, quien fue presentada de manera muy elogiosa por Antony Blinken, secretario de Estado y cuarto en la línea de sucesión a la presidencia. En una entrevista que le hice el viernes, Bastida me dijo que le había sorprendido mucho que la presentara el propio Blinken.

Dos días después de esos hechos, vino el anuncio de que Harris ya no vendrá a México, sino que se reunirá con López Obrador de forma virtual. Y no es que los altos funcionarios estadunidenses no estén viajando por covid. El viernes se anunció que la primera gira internacional de Biden será al Reino Unido y a Bélgica, a principios de junio.

No, en este caso Washington, evidentemente, mostró su desagrado con el trato recibido. Antes que prestarse a otro desaire, Harris se quedará en casa. (Pascal Beltrán Del Río, Excélsior, Nacional, p.2)

Rompe-cabezas / Exodo

La crisis migratoria que se intensificó durante los últimos meses no es una historia nueva. Estamos habituados a esas escenas en las que miles se juegan la vida para llegar a Estados Unidos como si fuese el Edén. Seres humanos que hacen lo que sea para escapar de la inmundicia de sus naciones. También estamos acostumbrados a discursos vacíos de politiquillos que no quieren ni pueden resolver el problema de raíz. Sólo palabrería. La nada sobre la nada.

Gobiernos que esperan ansiosos las remesas para sacar a flote su economía. Políticos que tienen el descaro de celebrar como mérito propio el dinero que envían los migrantes para sostener a sus familias. Uno de los factores más relevantes para reactivar nuestra deprimida economía durante la pandemia han sido las remesas de esos connacionales que se juegan la vida para llegar “al otro lado”.

¿El origen del problema? Todos lo sabemos. Gobiernos mediocres que son incapaces de proporcionar a sus ciudadanos los elementos mínimos necesarios para tener una vida digna. Gobernantes a los que les conviene que su gente se vaya y recibir los dividendos de su sufrimiento en forma de dólares. Según Naciones Unidas, desde el inicio de 2021 el aumento de niños migrantes en México creció nueve veces, pasó de 380 a 3,500. ¿Qué clase de horrores tienen que vivir los niños en sus países para emprender la huida hacia la nada y sin compañía?

La capacidad de supervivencia de cada uno de esos pequeños tendría que ser un ejemplo para la humanidad. Son el rostro de la esperanza. Sólo en marzo, las detenciones en la frontera de Estados Unidos marcaron el nivel más alto en 15 años. Fueron cerca de 172 mil, un alza de 71% en un mes. Antes de la pandemia de covid-19, cerca de cinco millones de personas (de Guatemala, Honduras y El Salvador) necesitaban asistencia para sobrevivir, hoy son más de diez millones. Casi 30% de su población total.

¡No, por favor!

Con la buena intención —y la desesperación  de encontrar soluciones al problema migratorio—, el presidente López Obrador propuso la ampliación del programa Sembrando Vida. Básicamente, consistiría en que los centroamericanos serían acreedores a visas de trabajo temporales después de tres años de sembrar “cedro y ceiba” y a los seis años, obtener la ciudadanía estadunidense.

¿En qué momento imaginamos que los mexicanos podríamos sugerir al gobierno estadunidense cómo y a quién otorgarle visas y nacionalidades? ¿En qué momento nuestro problema de migración debe ser solucionado por Estados Unidos? El flujo de migración sin documentos no cambiará abriendo fábricas, sembrando árboles o exhortando a la gente que no vaya a ese país. El éxodo acabará cuando los países expulsores brinden salarios dignos. Eso es aún más difícil mientras intereses privados y grupos de poder continúen viendo la mano de obra como objeto sin valor o como máquinas.

En Imagen Noticias hemos transmitido, los últimos días, imágenes de niños no acompañados cruzando la frontera después de semanas de viaje y la situación de hacinamiento en la que viven migrantes centroamericanos en la frontera norte de México. ¿Cuál es mi sorpresa? Leer los comentarios en redes sociales frente a estas imágenes. No hay adjetivo para describir las expresiones de odio, racismo y xenofobia contra los migrantes centroamericanos y ¡contra sus hijos nacidos en México! Son esos mismos mexicanos quienes por décadas protestamos por el trato inhumano que reciben nuestros migrantes en Estados Unidos.

Es momento de que los mexicanos dejemos la posición hipócrita de pretender dar lecciones a Estados Unidos sobre migración mientras nosotros, como sociedad, somos tan miserables como cualquier red neck. No sólo son los gobiernos, somos nosotros, todos. (Kimberly Armengol, Excélsior, Global, p.21)

Debate Chilango

A partir del próximo 28 de abril y hasta el 28 de mayo del año en curso, se llevarán a cabo los debates entre las personas candidatas de partidos políticos y sin partido, que participan en el Proceso Electoral Local Ordinario 2020-2021, en que se renovarán los cargos de Diputaciones al Congreso de la Ciudad de México y titulares de Alcaldías, con sus respectivas Concejalías.

Un instrumento pedagógico para conocer, aprender y más, son los debates, momento en que las y los ciudadanos identifican a su candidata o candidato en la formulación de propuestas de gobierno y también, cómo responden ante los embates de sus contrapartes. Y por esta razón, los encuentros se realizarán mediante un formato que privilegiará la exposición de propuestas y la confrontación de ideas.

El calendario y horarios, así como los formatos y el listado de temas, conforme a los cuales se realizarán los debates entre las candidaturas a cargos de Alcaldías y Diputaciones al Congreso de la Ciudad de México por los principios de mayoría relativa y representación proporcional, así como la Diputación Migrante, la metodología para asignar las fechas y horarios de cada encuentro, están listos y se pueden consultar en www.iecm.mx.

Serán 51 debates de lunes a viernes, entre las 15:00 y las 19:00 horas, con una duración promedio entre 60 y 90 minutos cada uno (dependiendo del número de candidaturas participantes), en los que cada persona participante tendrá el uso de la voz por un máximo de 6 minutos, para ofrecer un mensaje inicial; dar su posicionamiento respecto de los temas a debatir; responder a preguntas de la persona moderadora; replicar alusiones y ofrecer un mensaje final.

Entre los temas que debatirán las personas candidatas, dependiendo del cargo en que contienden, están: acceso a la alimentación, atención de adicciones, servicios urbanos, asentamientos irregulares, atención a grupos vulnerables, combate al desempleo, migración, seguridad pública, infraestructura urbana, impacto ambiental, educación, atención a la pobreza, uso de suelo, suministro de agua y acciones en materia de inclusión, entre otros.

Ahora, si bien la bolsa de tiempo que tendrán las y los participantes de los debates no es suficiente, las intervenciones de cada candidatura podrían extenderse unos segundos o minutos, en caso de ausencias o cuando no acepten participar todas las personas contempladas en cada encuentro.

Para el caso de los debates para Alcaldías, dividir los temas por demarcación territorial permitirá focalizar y atender el debate, y dirigirlo a las preocupaciones que tiene la ciudadanía, ya que es importante que quienes aspiran a una demarcación territorial, tengan la visión de niñas, niños y adolescentes y utilicen diversos documentos que sirvieron de insumo para estratificar la problemática, que no es la misma en todas las latitudes de la ciudad de México. El próximo 6 de junio vota. (Mauricio Huesca, Contra Replica, Online)

Ahora reunión con la VP.

El lunes primero de marzo 2021, se realizó un encuentro virtual entre los presidentes: Andrés Manuel López de México y Joe Biden de los Estados Unidos, ahí comenzaron a engarzarse estas joyas discursivas que te quiero presentar: AMLO…” Decía un presidente mexicano que dominó por 34 años, se le atribuye una frase a Porfirio Díaz, decía pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos y ahora puedo decir: bendito México, tan cerca de Dios y no tan lejos de Estados Unidos” y Biden…” “El 60 por ciento de los que están aquí son mexicanoamericanos son parte fundamental de nuestra historia y como recordatorio tengo un busto de César Chávez en la Oficina Oval”.

23 días después viajó a México, Roberta Jacobson, encargada de la frontera sur estadounidense para reunirse con Marcelo Ebrard, canciller mexicano y así continuar el diálogo binacional, el gobierno mexicano difundió un video en redes sociales de parte del contenido de lo hablado…”Ebrard destacó uno de los temas de suma importancia; el desarrollo y bienestar de países de Centroamérica y el sur de México en el que dijo se espera que Estados Unidos se una al esfuerzo de estas naciones para emprender acciones efectivas en el corto y mediano plazo para que la migración sea una alternativa y no una necesidad” y sobre lo expresado por la embajadora y su comitiva, quién sabe, nada en particular.

Ya hay fecha para un tercer encuentro virtual, el presidente mexicano, Andrés Manuel López estará al frente de la delegación (por no decir grupo o equipo) que se encontrará con la vicepresidente, Kamala Harris en la red. La migración se dice por ambos gobiernos será el tema central y bien cabe la pregunta, ¿en verdad se avanzará en algo para los miles de personas que viajan por México con la intención de ingresar de la forma que sea a los Estados Unidos?

Ojalá que ambos funcionarios tengan en cuenta al abordar este tema, los hombres, mujeres y niños en situación de emergencia que vienen huyendo de la violencia, la inseguridad, el desempleo y que para alcanzar su objetivo arriesgan lo único que les pertenece, su vida.

En esta reunión espero que no olviden las lastimosas imágenes de niños y jóvenes subiendo por muros metálicos intentando cruzar la frontera, de padres que los impulsan para saltar o los animan a cruzar el rio, en fin, de tantas escenas todas tristes y lamentables. Ojalá tampoco olviden señalar el hacinamiento, la insalubridad, las enfermedades, pero sobre todo de la desintegración familiar y el futuro que tendrán miles de estos niños y jóvenes solos sin la orientación y guía de sus padres en lugar de hablar de arbolitos. (Alma Rosa Núñez Cázares Beal, Contra Replica, Online)