Opinión Migración 260522

Crisis migratoria y mercado laboral

En la frontera norte de nuestro país se ha desarrollado, nuevamente, una crisis humanitaria: miles de migrantes han llegado a la línea divisoria entre México y Estados Unidos (EU) con la esperanza de que por fin activen el proceso de solicitud de asilo. A lo largo de las ciudades de los seis estados fronterizos de la República Mexicana, los albergues y casas de migrantes están a tope.

La Política Migratoria que se está desarrollando en la frontera sur de EU, en relación con los procesos de solicitud de asilo, actualmente sigue la línea que el expresidente Donald Trump estableció, invocando al Título 42 de la Ley de Salud Pública de EU: expulsiones exprés de migrantes indocumentados de territorio estadounidense, no bajo el argumento de una negación de asilo, sino por medidas sanitarias.

Esto obliga, a los migrantes a permanecer en territorio mexicano, en espera de la reactivación de las oficinas que atiendan su trámite, generando graves problemas, entre ellos, grandes grupos de personas que demandan diversos servicios y trabajo para poder solventar la reproducción de sus familias, ¿por qué se genera esta dinámica?

Hay diversas explicaciones, las más difundidas en los medios de comunicación son las condiciones de pobreza de los países de origen de los migrantes, así como la violencia en sus comunidades originada por bandas delictivas. No podemos negar que estos dos aspectos son parte de la explicación, pero ¿por qué no migran a otro país?

EU es el principal país de destino de la migración internacional, en 2020 recibió 18% del total. Para tener un punto de comparación, Alemania que es el segundo país de destino solo atrae el 5.6%. (Anuario de Migración y Remesas 2021)

Si bien la pobreza, la falta de oportunidades y la violencia son elementos que influyen en la decisión de migrar hacia EU, el factor que la detona es la posibilidad de incorporarse al mercado laboral.

Durante la pandemia, EU incrementó el número de Visas H-2A (trabajos agrícolas) y H-2B (trabajo no agrícola). Recordemos que durante el confinamiento social en 2020, diversos trabajos fueron catalogados como esenciales, y fueron en su mayoría trabajadores latinos y mexicanos los que estuvieron al pie del cañón realizando actividades a pesar de que era muy probable contagiarse de Covid-19.

Ahora, a dos años de pandemia, y con la reapertura de actividades económicas, el pasado 31 de marzo, la administración de Biden incrementó la demanda de trabajadores temporales, en 35 mil visas, para vacantes que realicen actividades de limpieza de hoteles, cortadores de césped, personal en parques de diversiones, industrias como la jardinería, la hostelería y el turismo, actividades que realizan principalmente trabajadores inmigrantes. (https://nyti.ms/3lMhQ9W)

Por otro lado, hay que poner atención en el perfil de los trabajadores que se solicitan, que les permite disminuir costos a las empresas, los migrantes son la fuente de mano de obra barata y altamente flexible.

Para construir una propuesta que permita superar esta problemática, se debe ver el problema de forma global, por ello también debemos entender cuál es el papel que tiene la fuerza de trabajo migrante mexicana y centroamericana en el mercado laboral estadounidense. (Patricia Pozos, El Universal, Opinión, p. 17)

La falta de tacto

Mientras que por décadas la presencia de México en el escenario internacional brilló por un acertado papel de neutralidad y de diestro intermediario en conflictos, la administración actual del país ha decidido replegarse hacia su interior y descuidar notoriamente las relaciones con el exterior, mientras que no en pocas ocasiones, ha mostrado una actitud francamentehostil hacia otros gobiernos.

Con Estados Unidos, la situación se muestra tirante y el inquilino de Palacio Nacional parece no querer hacer algo para mejorar la relación con quien es su principal socio comercial y el país con la mayor cantidad de mexicanos fuera del territorio nacional. Comenzó con la tardanza en reconocer el triunfo electoral del demócrata Joe Biden, más una serie de desplantes que se han agudizado esta vez con el condicionamiento de México para asistir a la Cumbre de las Américas, que se efectuará en suelo estadounidense, solo si no se deja a ningún país del continente fuera del encuentro.

Lo anterior, sumado a acercamientos y guiños de México hacia Rusia y China, podrían dejar en serio predicamento a la diplomacia mexicana y salir de la esfera de países que nuestro vecino del norte considera aliados regionales estratégicos.

Con España, segundo socio comercial de México, los roces se dieron casi desde el inicio de la actual gestión mexicana, al exigir a esa nación europea una disculpa por la Conquista de cinco siglos atrás, a lo que recientemente siguió un pronunciamiento del Presidente mexicano de su deseo de pausar las relaciones con el gobierno español, al parecer por un diferendo y animadversión hacia la inversión hispana en materia energética, la cual López Obrador resiente como una indeseada herencia del pasado neoliberal, concretamente de la administración del expresidente Felipe Calderón.

Pero México cifra su esperanza en recuperar el antiguo liderazgo que tuvo en América Latina, por ello trata de abogar por los hermanos regionales excluidos del concierto continental, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, aunque con los migrantes de otras naciones cambia el trato amistoso por una cara de represión, al apegarse a la presión de Estados Unidos para contener la ola migratoria.

Por eso en el difícil campo diplomático y pese a los empeños del canciller mexicano, Marcelo Ebrard, por apagar los fuegos que por acá y por allá va enciendo el mandatario mexicano, la actitud de nuestro país en sus relaciones con otras naciones se sienten como los reparos de un chivo en cristalería. Una política con poco tacto. (Editorial, El Universal, Opinión, p. 16)

Café Político // Airado control de daños de Palacio

 Notas en remolino

El suspenso por la Cumbre de las Américas despierta el sospechosismo. ¿Atestiguamos un juego de valores entendidos para que México ocupe el cada día más visible vacío político por la decadencia cubana? Conste, es pregunta… Malinformaron al presidente. Las manifestaciones en el Aeropuerto no eran de transportistas, sino de taxistas que rechazan la desigual competencia de los fifis “uber y similares”… Por cierto, hubo expresiones de aprecio para Javier May, pero no explicación por qué le negaron la entrada a Palacio Primera llamada… Lo dicho, México no tomó precauciones para una crisis humanitaria en su frontera norte que no presionará a EU, pero sí dañará la imagen del Gobierno de México… Mal que no hubo representación oficial en los funerales del histórico “Jefe Vulcano”… Una muestra de la milenaria sabiduría china es el proverbio que advierte: “Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre”… (José Fonseca, El Economista, Sociedad y Política, p. 37)

Enseñanzas desde Centroamérica

El día de ayer se presentó en El Colegio de México el libro “Patrones de desarrollo económico en los seis países de Centroamérica (1950-2018), coordinado por la Cepal (Comisión Económica para América Latina) y por la embajada de Noruega en Ciudad de México. El libro es un análisis de historia económica comparada reciente que muestra con claridad los patrones de desarrollo de esos países, sus “claros y sombras”, y los caminos que transitaron a lo largo de los últimos 70 años. Esta presentación coincide con el homenaje luctuoso que le hizo El Colegio Nacional al economista Leopoldo Solís Manjarrez, quien consideraba que la historia económica es un instrumento fundamental de análisis para comprender el presente y poder visualizar posibles escenarios futuros. Viene a cuento por lo que sigue.

En este caso, resulta muy interesante este trabajo comparado porque permite asomarse a una especie de laboratorio social y económico con una muestra de seis casos. Si bien existen muchas similitudes básicas, como los tamaños de los territorios, también muestran diferencias importantes, como su densidad y estructura poblacional. Pero a pesar de esas diferencias, se pueden derivar algunas enseñanzas que podemos aprovechar para entender mejor a nuestro país. Todos ellos, incluido México, tuvieron un auge económico basado en la sustitución de importaciones desde la posguerra hasta la crisis de la deuda en 1982, cuando sufrieron estancamiento y la necesidad de restructurarse. Compartían dificultades como déficit fiscales crónicos y, en algunos casos, empresas públicas altamente ineficientes que absorbían recursos necesarios para mejorar la educación y la salud. Tras la recuperación gradual de la crisis de los años 80 vinieron intentos diversos para eliminar esos problemas. Todos veían la necesidad de aumentar su productividad y diversificar sus economías, especialmente sus exportaciones.

De todos esos países, sin duda Costa Rica ha sido el más exitoso en lo económico y en lo social. Es cierto que Costa Rica partía de un mejor nivel que sus vecinos, pero se ha distinguido por la construcción de su sistema social más incluyente y su énfasis en la educación, así como un pacto social y democrático que ha perdurado. Hoy el sistema universal de salud protege al 95 por ciento de la población (sólo el 71.8 por ciento en México) y sólo el 16 por ciento de la población se encuentra en pobreza (en México es el 43.9 por ciento). Como respuesta a la crisis de los ochenta, que fue poco duradera por su relativo bajo nivel de endeudamiento, Costa Rica se enfocó en diversificar sus exportaciones apoyado por la Iniciativa del Caribe, y logró también, mediante políticas industriales específicas, darle mayor valor agregado a su producción. Este proceso estuvo enmarcado por un sistema político abierto, consenso social y una democracia reconocida, con instituciones relativamente fuertes que la resguardan. Costa Rica y Uruguay son los únicos dos países de América Latina que están considerados como democráticos por el Democracy Index de The Economist.

No sucedió lo mismo con los demás países. Sólo Panamá ha tenido un crecimiento económico elevado, aunque su desarrollo social es menor que el de Costa Rica. Es un país que goza de las rentas de la operación del Canal de Panamá, y cuya economía gira casi enteramente alrededor de esa actividad. El sector agropecuario, por ejemplo, apenas llega al 2.0 por ciento del PIB. Por su parte, Guatemala, El Salvador, Honduras e incluso Nicaragua han estado plagados de inestabilidad política y violencia por años, y sus avances son mucho más modestos. No son de extrañar los enormes flujos de migrantes guatemaltecos, salvadoreños, hondureños y nicaragüenses que hemos visto en los últimos años.

Resulta interesante el análisis para México porque nos muestra con claridad por qué México, a pesar de avances, no ha sido tan exitoso como Costa Rica. Destacan tres elementos: la integración y la apertura económica son esenciales y positivas, pero deben ir acompañadas de una mayor incorporación de valor agregado a lo que se produce en el país y aumentos de la productividad, y distribución equitativa de sus beneficios. Segundo, la importancia de contar con una política social de Estado, que trascienda los sexenios, en que se privilegie la dotación de servicios públicos de calidad para todos, especialmente educativos, de salud y de aseguramiento contra catástrofes. Es decir, debemos apostar por igualar las oportunidades para todos. Tercero, apostar por la fortaleza del Estado de derecho y los principios democráticos, como vía para la estabilidad y convivencia política y social. Ello incluye, evidentemente, la seguridad y la ausencia de corrupción y de impunidad.

El análisis histórico, como aseguraría Leopoldo Solís, brinda pistas claras para el análisis del presente y visualización del futuro. El camino hacia adelante para México es más claro de lo que a veces pensamos, pero para ello se requiere un liderazgo político acompañado del consenso de la sociedad. (Enrique Cárdenas, Universidad Iberoamericana de Puebla y Universidad de Guadalajara, El Financiero, Opinión, p. 29)

Frentes políticos

  1. Certezas financieras. Las variables económicas en México permiten afirmar que no existe el riesgo de crisis económica en el futuro inmediato, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador. La inversión extranjera directa tuvo niveles históricos gracias a la venta y fusión de grandes empresas, y la recaudación presentó un incremento de 2.8% respecto al primer trimestre de 2021. Además, dijo, el tipo de cambio se ha mantenido estable, la inflación se ha estabilizado en poco más del 7%, y se espera que las remesas que envían los migrantes mexicanos en EU alcancen los 60 mil millones de dólares a finales del año, lo que representaría un récord. Mucho tiene que ver el trabajo de Rogelio Ramírez de la O en Hacienda. Es evidente. (Excélsior, Nacional, p. 13)