Un desplazado por el crimen organizado en la frontera de Chiapas con Guatemala cuenta cómo, al huir de su comunidad, el primer sentimiento que se tiene es en la vida y el miedo. “Después de uno de los enfrentamientos, así como muy crueles, y escuchar a nuestros hijos llorar, nosotros como padres lo primero que piensas es en la vida. No pensé en mis cosas, no pensé en nada, claro dolía mucho porque nos íbamos a la deriva, no sabíamos ni dónde íbamos a dormir. Solamente subimos lo necesario. Lo que más hay en ese momento es el miedo, mucho miedo, porque no sabíamos si nos detenían en la salida. En las camionetas era evidente que nosotros estábamos saliendo. Eso fue lo primero: miedo”, dice.
Otro más, explica: “me tocó escuchar a personas llorando, con mucho miedo por sus hijos, menores de edad, que tenían que sacarlos. Ellos salieron por un río, que, en este momento estaba crecido. Así cruzaron. Fueron ayudados por otras familias. Con el riesgo que podían ahogarse en las aguas, que estaban altas. Hubo de todo: mucho coraje, tristeza, miedo, fueron los sentimientos más fuertes de las familias”.
Los testimonios no son hechos aislados. La situación en el sureste mexicano es alarmante. Tanto así que, el 7 de octubre de 2025, el colectivo Madres en Resistencia de Chiapas, denunció la falta de acciones reales del gobierno de Chiapas y, en especial, de la FGE “Basta de simulaciones, basta de cinismo institucional”, señalaron en el documento en el que denuncian la situación.
Las voces que dan cuenta del miedo y la lucha por la vida, son parte de Chiapas, la paz pendiente, informe del Grupo de Trabajo Región Frontera (GTRF). Comprende el periodo del 7 de noviembre de 2024 al 31 de diciembre de 2025. Tiene por finalidad documentar y analizar la evolución de la violencia y de las violaciones a derechos humanos en la Región Sierra Frontera (RSF) de Chiapas, en el contexto del cambio de gobierno. El documento da continuidad al informe previo, que abarcó los años de 2021 a 2023.
Esa región se encuentra en el sur del estado, y está integrada por los municipios de Amatenango de la Frontera, Ángel Albino Corzo, Bella Vista, Chicomuselo, El Porvenir, Frontera Comalapa, La Concordia, La Grandeza, La Trinitaria, Mazapa de Madero, Monte Cristo de Guerrero, Motozintla, Siltepec.
Montañas, selvas y caminos rurales colindan directamente con Guatemala, un país que es una enorme bodega de mercancías en tránsito, manejadas por el crimen organizado: migrantes indocumentados, trata, drogas, armas, piratería, vehículos robados, ganado. Es un corredor geográfico, económico y migratorio de enorme relevancia. Allí, comunidades indígenas y campesinas conviven con el comercio formal e informal; la movilidad humana constante; la presencia de rutas migratorias, y conflictos derivados por la disputa del control territorial entre grupos de malosos.
El informe fue elaborado por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes, la agrupación Movilidades Libres y Elegidas, Voces Mesoamericanas y Servicios y Asesoría para la Paz, con el acompañamiento del Servicio Internacional por la Paz (Sipaz) y de la organización sueca SweFOR.
Según explican los autores del documento, las redes criminales en la esa región “de Chiapas operan en un territorio marcado por la complicidad institucional, la disputa por rutas estratégicas y la presencia de economías ilegales que se entrelazan con actividades cotidianas. No funcionan como estructuras autónomas, sino como entramados flexibles que combinan grupos armados, intermediarios locales, actores políticos y circuitos económicos transfronterizos. Su capacidad de control territorial se expresa en extorsiones, desplazamientos, reclutamiento forzado y la imposición de normas paralelas que afectan la vida comunitaria”.
El Frayba documentó que, entre enero de 2021 y octubre de 2025, 24 mil 290 personas fueron víctimas de desplazamiento forzado, en los municipios de Pantelhó, Frontera Comalapa, Chicomuselo, Oxchuc, Las Margaritas, Huixtán, Chenalhó, Ocosingo, La Trinitaria, Socoltenango, La Concordia, Bella Vista y Tila. En el caso de la Sierra Frontera el principal motivo que provocó los desplazamientos fue la determinación de los pobladores de la región de evitar enfrentamientos, amenazas o reclutamiento forzado, por parte de grupos armados en este corredor clave para sus negocios ilícitos.
El informe da cuenta de como, en 2025, se incrementaron significativamente casos de desaparición de personas. Tapachula fue el municipio con más casos, seguido por Tuxtla Gutiérrez y Frontera Comalapa. Entre finales de 2024 y los primeros meses de 2025, también se encontraron cuerpos en fosas clandestinas.
El documento reconoce que, durante 2025, familias retornaron a sus comunidades, para recuperar sus casas y tierras. Sin embargo, tuvieron que enfrentar el control y la vigilancia por parte del crimen organizado y sus aliados locales. Además, el pago de deudas, la usurpación de tierras o propiedades; o las amenazas constantes, lo que ha provocado un empobrecimiento mayor de aquellas familias más vulnerables.
El informe abunda en múltiples declaraciones de los afectados, sobre cómo enfrentar las amenazas que se ciernen sobre ellos y sus familias. Una de ellas, que resume el sentir de distintas víctimas, señala: “Hay que promover la unidad lo más que se pueda. Y no distinguir credos ni nada, porque siempre pasa en las comunidades, el católico allá y el adventista acá. Hay que vernos como somos, hermanos. Yo creo que la unidad, sobre todo, pero también que la gente conozca las leyes, conozca los derechos. Porque hay derechos para todos”. En medio del miedo, la lucha por la vida sigue, sigue, sigue. (Luis Hernández Navarro, La Jornada, Opinión, p. 13)
De pasadita
Convertir a la embajada de Estados Unidos en México en un centro de operaciones de la CIA es la verdadera misión de Ronald Jonhson, el “boina verde” que carga el nombramiento de Embajador y que ahora cumple un año en esa tarea.
Quienes están al tanto de lo que sucede en el mundo de la diplomacia aseguran que eso de la comunión entre los dos países para fortalecer, por ejemplo, el comercio, la inversión para el desarrollo y hasta la inteligencia para la seguridad no son prioridad en la agenda del embajador.
La prioridad es impedir, casi a cualquier costo, que la 4T siga en el poder. Para el gobierno de Donald Trump, permitir que en su entorno, en la región que él supone de su propiedad, se gobierne fuera de los lineamientos que marque su gobierno —así sea sólo de palabra—, es un signo de rebeldía imperdonable que debe ser castigado.
Por eso está en México Ronald Jonhson, y para eso también. Las cosas iban a pedir de boca en Chihuahua, pero el accidente en el que murieron dos agentes de la CIA desnudó un plan que va más allá de una operación que corra desde Ciudad Juárez hasta el “triángulo dorado” —Chihuahua-Sinaloa-Durango— en el supuesto del combate al narco.
El asunto es que los vientos que impulsan la contienda electoral no se equivoquen y que soplen para el lado que al gobierno gringo convienen. Los movimientos del embajador, cuando menos los que se han mostrado públicamente, sólo nos hablan de reuniones con grupos de la derecha.
Es de todos sabido que el año pasado, a muy pocos días de su llegada a México, Johnson fue el invitado de honor a una cena de la ultraderecha a la que convocó Eduardo Verástegui y en la que, según algunas versiones periodísticas, también asistió Carlos Slim Domit, entre otros personajes antes influyentes en la vida política del país, pero que siguen en el control de alguna buena parte de la economía.
Tampoco se puede desechar, por significar un aviso que debe tomarse en cuenta, otra cena, esta de gala y para darle la bienvenida, con los miembros de lo que se conoce como American Society, a la que también asistió un grupo de desorientados o conversos de Morena.
American Society tiene como cabeza visible al dueño de una marca de televisoras. A su convocatoria asistieron los panistas Ricardo Anaya y Kenia (Noroña) Rabadán, y personajes de la ultraderecha como Lorenzo Córdova, en primerísimo lugar.
Pero las cosas no le han salido bien y Chihuahua se le sigue atorando en el cogote, tan es así que unos días después de la marcha de Morena, pero a un mes de los sucesos en los que perdieron la vida los agentes de la CIA, la gobernadora, Maru Campos, vino a la capital del país a confirmar que en su estado gobierna la CIA.
Desde luego, la señora puede o no asistir a la cita con la fiscalía; me parece que lo que declare es totalmente intrascendente porque las pruebas de su entreguismo son aplastantes. Nada las podría cambiar, como su reunión con el gobernador de Texas, el enemigo número uno de los mexicanos migrantes.
Maru no sirve al pueblo de México, Maru le sirve a Trump. Nada más. (Miguel Ángel Velázquez, La Jornada, Capital, p. 28)
El Papa León XIV publicó su esperada primera encíclica Magnifica humanitas. El documento ha marcado claramente la línea de su papado y está llena de mensajes importantes que abordan problemáticas sociales y políticas de alto impacto. Después de tener un año con un perfil bajo, el Papa estadounidense ha decidido manifestarse sin tapujos y hacer señalamientos que seguramente dejarán incómodos a más de uno.
El Papa es claro al hablar del peligro de la deshumanización en la era de la IA. Advierte que el control de unos cuántos sobre estas herramientas puede llevar a la humanidad a una nueva era de totalitarismos. Haciendo eco de la filosofía de Arendt, el Papa advierte que la desinformación y la manipulación de los algoritmos son un ataque a la verdadera libertad y a la dignidad humana pues buscan crear sumisión y mantener a los ciudadanos bajo un sistema opresivo de dominación.
Así mismo, el Papa advierte que el uso de la IA en escenarios bélicos representa graves amenazas morales y existenciales para la humanidad. Critica abiertamente la manipulación de la teoría de la guerra justa y lanza un dardo envenenado contra aquellos que justifican cualquier abuso de poder por causas de seguridad nacional. Para el Papa, “limpiar” la guerra de esta forma implica una grave violación de los criterios éticos y del derecho internacional que protegen a las poblaciones frágiles.
En lo que parece una clara alusión a los recientes enfrentamientos con el gobierno estadounidense, el Papa redobla al criticar la construcción de una identidad colectiva con base a la creación de un enemigo del cual hay que defenderse o vengarse. El “yo primero” y la lógica de la polarización, según el Papa, mina la confianza entre las naciones y nos arroja a la lógica del más fuerte, encaminándonos a repetir las atrocidades del pasado.
La encíclica pone a prueba a las naciones poderosas al sugerir un examen para la justicia social representado en la condición de vida de los migrantes, refugiados y todas las personas desplazadas por la guerra, la violencia, el hambre o la crisis climática, evidenciando si gobiernan fomentando el miedo o la fraternidad.
Para gobiernos y partidos que están construyendo su plataforma sobre una supuesta identidad cristiana, esta encíclica es una fuerte llamada de atención que debería poner bajo la lupa sus acciones en torno a la dignidad humana. Desde la atención a la crisis climática y la desigualdad social, que provocan desplazamientos forzadas y que no son atendidas bajo criterios humanitarios, hasta el permitir y buscar el enriquecimiento salvaje de unos cuantos en detrimento del bien común y la vida misma de los más desprotegidos. León XIV es claro, a la paz de llega por medio de la justicia. (Montserrat Salomón, La Razón, Mundo, p. 24)