Opinión Migración 260724

Es alarmante la crisis de nuestros refugiados

Decenas de miles de mexicanas y mexicanos son refugiados en su propio suelo mientras esperan ser recibidos por los países vecinos del norte y del sur.

Ya no enfrentamos una crisis migratoria sino una crisis de refugiados, advierte Tonatiuh Guillén, acaso el académico mexicano que más conocimiento tiene sobre el tema.

Se trata de una crisis humanitaria de alarmantes proporciones que involucra flujos de emigrantes que se desplazan por nuestro territorio y en los que no solo hay extranjeros sino un número cada vez mayor de mexicanas y mexicanos, explica el efímero comisionado del Instituto Nacional de Migración, cargo al que renunció por discrepancias con la estrategia migratoria impuesta a México por Estados Unidos durante el mandato de Donald Trump.

El perfil de las y los conciudadanos que se suma a esa marea humana ya no es la del migrante laboral que va en busca de un empleo mejor retribuido y envía remesas para sus familias.

El perfil es ahora el de familias enteras, niñas y niños incluidos, totalmente vulnerables, que huyen en tristísimas condiciones de precariedad de un entorno en el que ya es insostenible sobrevivir, ya sea por falta de oportunidades de trabajo y educación o por la violencia ejercida en sus comunidades por el crimen organizado.

No se trata entonces de gente que busca trabajo, se trata de gente que busca refugio. Si en esa calidad, la de refugiados, se les aplica la Ley de Migración e intervienen el INM y/o los detiene la Guardia Nacional, se estarán violando masivamente derechos humanos.

Frente a esta situación, la 4T sostiene la narrativa de que el problema migratorio implica mayormente a extranjeros para los que México es país de tránsito hacia Estados Unidos.

Asegura que la emigración hacia el vecino del norte de mexicanas y mexicanos ha disminuido y se ha estabilizado gracias a programas sociales como “Sembrando vida” y “Jóvenes construyendo el futuro”.

El aserto, sin embargo, no resiste los datos más básicos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación y menos aún los contundentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense.

De acuerdo con la U.S. Customs and Border Protection, hubo 2.73 millones de “encuentros” (cruces fronterizos irregulares y solicitantes de asilo) entre 2018 y 2023, de los cuales 40% correspondió a mexicanos.

Abunda Guillén: “casi la mitad (de esos mexicanos) corresponde a grupos familiares cuya movilidad describe crudas situaciones de desplazamiento interno y la necesidad de buscar protección internacional”.

Y ya no solo en la frontera norte, sino también en la sur, como lo confirma la llegada a Guatemala hace un par de días de un grupo de 500 mexicanas y mexicanos huyendo del infierno de violencia en que los grupos delincuenciales han convertido Motozintla y varios otros municipios de la sierra chiapaneca.

Chiapas, junto con Guerrero, Veracruz, Puebla y Oaxaca, son los principales estados en crisis, según lo confirma, por el número de repatriados, la Unidad de Política Migratoria,

AMLO heredó flujos migratorios de connacionales que habían permanecido estables o incluso disminuido entre 2008 y 2020. A partir de entonces se dispararon. “Sembrando vida” y “Jóvenes construyendo el futuro” han fracasado, al menos en el tema de la migración.

El gobierno que encabezará Claudia Sheinbaum no puede cerrar los ojos a esa realidad. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Opinión, p.14)

Sobre la Marcha

Chiapas, Guerrero… Bajo la lupa

Mexicanos, chiapanecos, huyen hacia Guatemala. Van en sentido contrario a las caravanas de centroamericanos y caribeños que cruzan el Suchiate en busca del “sueño americano”.

Los nuestros, más de 350 de las comunidades de Amatenango de la Frontera y de Mazapa de Madero, se desplazan para no quedar a merced del crimen organizado que controla los territorios del estado para explotar el tránsito de mercancías, droga y seres humanos.

Fuerzas estatales y federales en la sierra chiapaneca observan. Sacerdotes católicos median donde pueden, con quien pueden. Para el Presidente López Obrador, la situación no es mácula de su gobierno ni tema de la mañanera.

Los chiapanecos desplazados hacia Guatemala están en escuelas habilitadas como albergues temporales de la Aldea Laguna de la Frontera, después de entrar a territorio guatemalteco a pie y otros en vehículos a través de caminos de extravío, rodeando el río Grijalva.

En Chiapas gobiernos van y vienen, cacicazgos priistas dieron paso a clanes verdes y de éstos, a adornos en Palacio de Gobierno provenientes del primer círculo de la 4T.

Con el paso de los años y decenas de miles de millones de pesos en partidas federales, Chiapas perdió protagonismo. Hace lustros que el emblemático San Cristóbal de las Casas es un cosmopolita pueblo mágico dinamizado por otroras observadores y activistas europeos que echaron raíces ahí, bajo el encanto indigenista y revolucionario.

Ahora Chiapas vuelve a ser noticia. Ataques con drones del Cártel Jalisco Nueva Generación en contra de civiles para “limpiar” rutas, quema de casas por conflictos políticos mezclados con enfrentamientos religiosos, usos y costumbres, elecciones parciales y amplias zonas vedadas para lo institucional, sea el INE, el IMSS o la Guardia Nacional.

Mientras que en Guerrero, Acapulco, en medio de su reconstrucción luego del paso del huracán Otis el 24 de octubre del año pasado, es escenario de ejecuciones y tiradero de cadáveres y partes humanas, producto de la disputa por el control de la extorsión, derechos de piso, licencias de construcción, peaje para materiales y trabajadores.

En dos años y ocho meses del gobierno estatal, han pasado cuatro secretarios de Seguridad. Todos, militares con cartas credenciales. Cada uno ha renunciado en circunstancias diferentes, el más reciente por motivos de salud a cuatro meses de jurar en el encargo.

El anterior por el asesinato del normalista de Ayotzinapa Yanqui Kothan, a manos de policías estatales, quienes alteraron la escena para tratar de inculpar al muchacho, que sólo paró a comprarse un refresco.

La rotación de mandos encargados de seguridad parece ser el mejor contexto para que el crimen organizado opere y haga negocio. Ni la masacre de los 43 normalistas de Ayotzinapa, caso politizado y explotado por todos, los del poder y los del no poder, ha sido capaz de alterar la descomposición social.

Chiapas y Guerrero, bajo la lupa. (Carlos Urdiales, La Razón, México, p.5)

Dinero

¿Kamala o Trump? // ¿Quién sería más tolerante con los migrantes? // Primero el interés de EU, pero tal vez Kamala

Al abandonar Joe Biden la carrera por la Presidencia de Estados Unidos, surgió la vicepresidenta Kamala Harris. Enfrenta a un rival duro, Donald Trump. ¿Quién daría –¿Kamala o Donald?– un trato más humano, tolerante, a nuestros migrantes? Es el tema de esta semana. Los resultados aparecen en la gráfica.

Metodología

Participaron 2 mil 85 personas. De Instagram, 100; de Threads, 41; de X, mil 102; de Facebook, 422, y de El Foro México 420. Realizamos los sondeos con la app SurveyMonkey, que cuenta los votos y recibe opiniones. He aquí algunas.

X

A republicanos y demócratas interesa mantener la idea en el pueblo de que los migrantes llevan todos los males que padecen: drogas, violencia, etcétera; manipulación, le llaman.

@Eduardo Castillo / Reynosa

Sólo ven por sus intereses, a ningún candidato le interesa el bienestar de otros países, vemos cómo tratan a Palestina, a mexicanos, a sus propios paisanos si son afroestadunidenses, etcétera.

@Martha Patricia Razo Cruz / Monterrey

Ningún presidente de EU ha tolerado la migración latina. Curioso que Biden privilegiara a algunos venezolanos. Pero mayormente a los europeos no les ponen tanta traba.

@Elvira Valladares / Toluca

El nacionalismo está muy fuerte; ellos también deben proteger sus intereses.

@Luz Villalobos / Veracruz

Facebook

Los dos tienen sus intereses en grupos hegemónicos, pero ella sería un poco más tolerante.

Jaime Espinosa Reyes / Guanajuato

Puse Kamala, pero tengo mis dudas.

José García / Tijuana

Históricamente son intolerantes ambos, aun cuando ese país se formó con inmigrantes, a éstos los maltratan, violan sus derechos, les pagan bajos salarios y un largo etcétera.

Luciano Andrés Venancio / Chilpancingo

Trump es un empresario rapaz, clasista y racista. Kamala es más inteligente, sensible. Ojalá el pueblo analice y decida bien quién los representa. Así lo esperamos.

Genaro Taddei / Hermosillo

El Foro Mexico

Ella es inmigrante, lo admite, a diferencia de Trump y Biden que lo son, pero ya lo olvidaron.

Josefina Mena Abraham / Ciudad de México

Foto

La política antimigrante de EU no cambia, independientemente de quien sea el presidente. A EU le conviene tener mano de obra barata, por eso no les interesa reconocer sus derechos.

Laura Álvarez / Cuernavaca

En EU están los avances más importantes en genética. Han borrado las diferencias entre un elefante y un burro.

Frank Carlos Richards Macola / Chetumal

Kamala puede seguir la política de Obama, quien es el que más ha deportado, y de Biden, pero no incitaría al odio, como Trump.

Óscar Monroy Hermosillo /Jalisco

El tema de los migrantes es complejo. Las remesas son tan importantes como los trabajos que hacen en Gringolandia. Un acuerdo migratorio real es necesario para los dos países.

Román López / Guanajuato

Trump ha mostrado claro desprecio hacia los migrantes. Kamala, por ser parte de una minoría discriminada, puede ser más empática con los migrantes en general. Se llevaría mejor con la futura presidenta Claudia Sheinbaum.

Eduardo Estañol Vidrio / Villahermosa

Instagram

Ninguno. Para ellos lo importante son los votos, no las personas. Saben que hablando mal de los migrantes obtendrán simpatías de sus electores. Para ellos los migrantes son un botín.

Alejandra Gabriela García Carrillo / Pachuca

Kamala va a trabajar igual que Obama, sólo para la raza de color.

Patricia Almaguer Ríos / Aguascalientes

Entre demócratas o republicanos lo único diferente es el nombre; siguen las mismas políticas imperialistas, intolerantes y racistas.

Luis David Molina Ocampo / Puebla

Threads

En el ADN gringo está la xenofobia, si cualquiera de los dos quiere ganar tiene que atacar a la migración, porque es lo que ese pueblo quiere, aunque necesiten de los migrantes nunca lo aceptarán. Tal vez ella sería un poco más humana en su trato a los migrantes, pero va retrasada, Trump hace campaña desde 2020, aunque sería interesante ver a una mujer presidenta en ese país también. ¿Están listos para ver los ataques misóginos de Trump y los republicanos? ¡Muy similares a los vistos en México contra la doctora Sheinbaum!

Nube Zaa / Oaxaca (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p.8)

Quebradero

Chiapas, pérdida de territorio y ciudadanos

El movimiento zapatista puso a Chiapas a la vista de todos. Lo sucedido en 1994 es uno de los momentos más importantes en la historia reciente del país.

Chiapas su historia, orografía y trascendencia indígena apareció ante nuestros ojos a través de un movimiento guerrillero que tenía su esencia en las reivindicaciones indígenas.

El EZLN le cambió la cara al país y al gobierno de Carlos Salinas. La irrupción fue noticia mundial. Chiapas y los zapatistas fueron durante un buen tiempo eje de los temas del mundo.

Los indígenas habían sido pasados por alto en nuestra historia. El zapatismo los colocó como causa social económica y política central de los muchos problemas que tenía y tiene nuestro país.

Independientemente del desenlace del movimiento zapatista, el cual dejó grandes enseñanzas que se podían apreciar en los libros de texto y en un cambio en nuestra narrativa, Chiapas se convirtió en un estado de referencia para nuestro país y en el centro de atención noticiosa del periodismo mundial.

Los gobiernos y los ciudadanos fuimos conscientes de la deuda histórica ante el indigenismo. Esto, se creyó, tendría que cambiar la dinámica de muchas cosas en el país empezando por la vida de las y los chiapanecos.

Al paso del tiempo las cosas no cambiaron. El estado se convirtió en un botín para la mayoría de los gobernantes, quienes volvieron a ver al indigenismo como parte del folclore de Chiapas y del país. Al mismo tiempo que esto estaba pasando apareció una nueva irrupción, la de los grupos delincuenciales que se fueron apoderando del territorio ante la mirada complaciente y pasiva de los políticos en turno.

La ubicación geográfica de Chiapas es estratégica para la migración y los cárteles de la droga. No es algo que no se supiera ante lo cual poco se hizo como parte de una política federal. Todo fue la disputa por el poder sin que se presentaran proyectos de desarrollo locales que le ofrecieran alternativas a Chiapas y también a los migrantes, quienes en muchos casos han optado por tener a Chiapas y al país como destino.

La brutal violencia que se viene viviendo no es nueva. Es una espiral que se ha enquistado y que además se ha incrementado ante la mirada pasiva de los gobernantes, a quienes bien se les puede aplicar lo que dice el Presidente: gobiernan, pero no mandan.

En medio de la tendencia oficial de minimizar lo que genera problemas, Chiapas está pasando por uno de los peores momentos de su historia. La inseguridad está en casi todo el estado. Los problemas no se circunscriben sólo a la región en la que se van a llevar a cabo elecciones el 25 de agosto por la imposibilidad de haberlas hecho el 2 de junio.

Las dos ciudades grandes, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas, han sido alcanzadas por la violencia, particularmente ésta última, la cual es la joya de la corona por el turismo y por sus innumerables atractivos.

No hay día en que no haya un problema que alcance a los ciudadanos. En algunas comunidades indígenas sus habitantes se han tenido que desplazar hacia otras zonas del país, o Guatemala.

Al menos 200 chiapanecos han huido a este país por la violencia. En muchos casos los migrantes también han optado por quedarse en la frontera del lado guatemalteco, donde a pesar de que sus muchos problemas son tratados con respeto y les brindan seguridad hasta donde es posible.

El problema es herencia para el próximo gobernador, a quien ya se le responsabiliza de muchas de las cosas que están pasando, y para la futura presidenta, porque en estos años no se hizo nada en lo local y federal.

En Chiapas los desplazados no paran y además estamos perdiendo territorio y ciudadanos.

RESQUICIOS.

Los Juegos Olímpicos de París están rigurosamente vigilados, se dice que están bajo una bunkerización. Es la mayor fiesta deportiva del mundo, la cual permite una cierta pausa. Seguramente habrá incidentes, pero también habrá muchos momentos para reconciliarse. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, La 2, p.2)

¿Convencerá a Trump la carta que le envió AMLO?

En su conferencia de prensa del miércoles pasado, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, leyó el texto de una carta que le envió a Donald Trump que, aunque cargada de cortesía y diplomacia, no escatima en críticas a las propuestas migratorias y económicas del expresidente estadounidense.

Fechada el 23 de julio de 2024, la carta aborda temas cruciales como la migración, la interdependencia económica entre ambos países y el impacto de las políticas propuestas por Trump.

AMLO comienza expresando solidaridad por el atentado que Trump enfrentó, lo cual establece un tono inicial de empatía y respeto. Utiliza datos económicos para respaldar sus argumentos sobre la importancia de la relación México-Estados Unidos, destacando cómo la cooperación beneficia a ambas naciones. También le recuerda al expresidente sus declaraciones previas elogiando a los mexicoamericanos, lo que sirve como un sutil recordatorio de una postura más favorable que el expresidente ha tenido en el pasado.

El presidente subraya que cerrar la frontera sería perjudicial para ambas economías porque México es un importante centro de producción de automóviles y autopartes para el mercado estadounidense. La interrupción de la cadena de suministro y el aumento de los costos de producción inevitablemente se traducirían en precios más altos para los consumidores en EU. Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México, también ha señalado que los aranceles a los autos tendrían efectos negativos, afectando a los consumidores y a la industria automotriz estadounidenses.

Sin embargo, la carta no es perfecta. En algunas partes AMLO adopta un tono que Trump podría percibir como condescendiente, especialmente cuando menciona que entiende que éste está en campaña y que por eso sus propuestas se enfocan más en emocionar a los votantes que en equilibrar sentimientos y razones. Su extensión es considerable, lo que podría diluir su impacto y perder la atención del destinatario que es famoso por no leer textos largos. La mezcla de formalidad e informalidad, especialmente en la posdata, puede restar seriedad al mensaje y la inclusión de la palabra “Chingada”, considerada por muchos como grosera, es inapropiada en una comunicación de alto nivel.

En conclusión, la carta busca equilibrar la firmeza en los argumentos con un tono amistoso. Aunque es poco probable que cambie la opinión de Trump, quien tiene posturas muy definidas sobre temas como el comercio y la migración, describiendo a los migrantes de manera negativa y proponiendo medidas estrictas como la construcción del muro fronterizo. En el pasado, ha respondido a críticas con declaraciones contundentes y despectivas.

La carta sirve para establecer la posición de México de cara a la opinión pública y actores políticos en ambos países. La interdependencia económica entre EU y México es un factor clave que no puede ser ignorado y cualquier medida unilateral, como cerrar la frontera, tendría consecuencias devastadoras en ambos lados de esta. Es un recordatorio de la importancia de la cooperación y el diálogo en las relaciones internacionales y el esfuerzo diplomático de AMLO es digno de reconocimiento porque subraya la necesidad de un enfoque equilibrado en la relación entre los dos países. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Política, p.72)

Las implicaciones de la captura de Ismael El Mayo Zambada

El día de ayer, agentes de la DEA lograron la captura de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, el legendario fundador del Cártel de Sinaloa, en un aeródromo de El Paso, Texas. Esta es la primera vez que Zambada, de 76 años, es arrestado, generando gran conmoción en el mundo del narcotráfico. Hay versiones que indican que lo subieron al avión a base de engaños, sin embargo, múltiples fuentes aseguran que podría tratarse de una rendición pactada o incluso circula la versión de que el FBI fue por ambos capos a Hermosillo y los extraditó clandestinamente, lo cual sería una afronta al gobierno mexicano. ‘El Mayo’ siempre manejó un perfil bajo, y es conocido por mantenerse fuera del radar de autoridades, con 60 años de carrera criminal y sin nunca haber pisado una cárcel a pesar de ser uno de los criminales más buscados.

Junto con ‘El Mayo’ Zambada también fue detenido Joaquín Guzmán López, hijo de ‘El Chapo’ Guzmán. Ambos enfrentan varios cargos en Estados Unidos por sus actividades delictivas, incluida la producción y el tráfico de fentanilo. Zambada tiene siete procesos abiertos por múltiples cargos en cortes de Nueva York, Washington D. C., Chicago, California, Texas y Arizona y se le acusa de decenas de delitos, entre ellos, tráfico de drogas y armas, lavado de dinero, secuestro, asesinato.

Zambada, cuyo ascenso en el crimen se dio en los años 80 por su capacidad de construir alianzas y su enfoque en la logística para expandir las actividades a otras fronteras, se mantenía activo en el tráfico de drogas, incluido el de fentanilo, hasta el día de hoy. Operaba en  regiones de México, Estados Unidos e incluso Europa. En 2023, el Cártel de Sinaloa tenía presencia en 19 estados de México y 100 países.

Si se entregó, podría estar buscando acuerdos con la justicia americana para sí mismo o para sus hijos, quienes también enfrentan procesos judiciales en Estados Unidos. Hay antecedentes de negociaciones entre los representantes legales de ‘El Mayo’ Zambada y autoridades estadounidenses desde hace años, sugiriendo que su entrega puede ser consensuada.

En tal sentido, su arresto ha generado expectativas sobre la información que podría proporcionar a las autoridades estadounidenses, tanto de sus operaciones como de sus rivales. Además, podría convertirse en una fuente crucial de información para las autoridades estadounidenses sobre la posible complicidad de autoridades mexicanas. Cabe recordar que ya su hermano mencionó sobornos a autoridades mexicanas en el pasado y que uno de sus hijos, Vicente, fue un informante clave de la DEA en la captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Quedan todavía muchas incógnitas respecto de esta detención: ¿Fue capturado o se entregó con fines de negociación? ¿Alguno de los dos capos detenidos negoció con autoridades estadounidenses y entregó al otro? ¿Hubo o no participación de las autoridades mexicanas, o estaban enteradas? Tanto el FBI como la DEA hicieron pública su colaboración y presumieron la captura de ambos miembros del Cártel de Sinaloa, sin mencionar al gobierno mexicano. Llama la atención que las autoridades en México no hicieran ningún pronunciamiento durante las primeras horas tras la captura.

Será interesante ver qué tanto representará esta captura para Estados Unidos, si es solo un eslabón más de la lucha contra el crimen, o si se trata de una fuente de información lo suficientemente relevante como para cambiar el curso actual de la lucha en contra del narco. Asimismo, a unos meses de la elección presidencial en Estados Unidos, el gobierno demócrata podría verse beneficiado de la detención, especialmente debido a los cuestionamientos que los republicanos le han hecho al respecto de estos grupos y la crisis de fentanilo en ese país.

La captura de Zambada representa un hito para la DEA, pero seguramente otros ocuparán el espacio dentro del Cártel de Sinaloa y puede haber repercusiones violentas en algunos puntos de influencia de este grupo criminal incluso en sitios como Chiapas, uno de los territorios más peleados con el CJNG. Se habla de que posibles sucesores del Mayo pueden ser el Mayo Flaco o el Gigio, conocido como el rey del fentanilo en Estados Unidos. La diversificación de las actividades del cártel implica que la captura de uno de sus líderes no significa el fin de sus operaciones. Recordemos las palabras del capo ‘Mayo’ Zambada en la icónica entrevista con Julio Scherer en 2010: “El problema del narco envuelve a millones. ¿Cómo dominarlos? En cuanto a los capos, encerrados, muertos o extraditados, sus reemplazos ya andan por ahí… El narco está en la sociedad, arraigado como la corrupción”. (Eunice Rendon, El Universal, Nación, p.7)

Bajo Sospecha / La entrega de Ismael El Mayo Zambada

El día de ayer se entregaron a las autoridades de Estados Unidos el histórico líder del Cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada García y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán.

Zambada García era uno de los capos más buscados por Estados Unidos. La DEA y el Departamento de Estado ofrecían una recompensa de 15 millones de dólares a quien proporcionara información que llevara a su captura, no fue necesario el pago porque la entrega de estos dos personajes tan importantes del Cártel de Sinaloa fue pactada.

Llegaron a un aeropuerto privado en la ciudad fronteriza de El Paso, Texas y ahí se encontraron con las autoridades.

Sin duda no fue un hecho espontáneo, estos acuerdos entre autoridades estadounidenses y narcotraficantes que buscan reducción en sus condenas a cambio de brindar información llevan tiempo, pero es un hecho que, si cooperan con las autoridades, y la información que dan funciona para poder desmantelar estructuras y redes de tráfico de drogas, las reducciones en las condenas y las condiciones en las que son recluidos son bastante benéficas.

Por ejemplo, Emma Coronel, esposa de El Chapo Guzmán, también pactó su entrega, estuvo detenida un par de años y hoy está fuera de la cárcel en libertad condicional.

El Mayo Zambada es un personaje muy importante en la historia del Cártel de Sinaloa, a diferencia de las nuevas generaciones que han sido mucho más visibles, El Mayo siempre manejó un bajo perfil toda su vida. Al ser extraditado Joaquín Guzmán Loera, Zambada siguió fungiendo como líder del Cártel y padrino de los jóvenes, hijos de El Chapo, hasta que llegaron las divisiones y las confrontaciones.

Al ser detenido El Chapo Guzmán se dice que éste le encargó a “sus muchachos”. Por ejemplo, cuando los hijos de Guzmán Loera fueron secuestrados en el restaurante de Puerto Vallarta llamado La Leche en 2016, se dice que por gente del CJNG, quien negoció su liberación fue precisamente el poderoso narcotraficante.

Pero los jóvenes crecieron, se empezaron a enfrentar con la gente de la generación de su padre, primero con Dámaso López, quien fue extraditado a los Estados Unidos, y sus hijos.

El propio Dámaso le pidió a su hijo que se entregara y trabajara como testigo protegido antes de que los “Chapitos” lo mataran. Dámaso López Serrano, alias Mini Lic, se entregó en 2017 a las autoridades estadounidenses, fue testigo protegido y hoy está en libertad condicional.

Cuando se dio el llamado “Culiacanazo”, en octubre del 2019, que autoridades de las Fuerzas Armadas detuvieron a Ovidio Guzmán y se armó una balacera muy fuerte en donde finalmente fue liberado Ovidio, se dice que ése fue el último apoyo que recibieron los “Chapitos” de parte de El Mayo Zambada, quien no estaba de acuerdo en su forma de trabajar y con quien ya estaba muy enfrentado.

El testimonio de Ismael Zambada García es muy valioso para las autoridades estadounidenses, conoce las entrañas del narcotráfico no sólo en México, sino en varios países donde el Cártel de Sinaloa tiene socios. Sabe quiénes son los narcotraficantes y las autoridades que han trabajado con ellos. Y tiene información de años.

Uno de los capos más buscados

Hoy, El Mayo Zambada tiene 76 años, aseguran sus cercanos que su salud es precaria. Su hermano Jesús El Rey Zambada, detenido y extraditado a Estados Unidos, fue uno de los testigos en el juicio contra Guzmán Loera y su hijo Vicente Zambada Niebla fue detenido en 2013, se declaró culpable hoy ha sido liberado.

Muchos seguramente están preocupados con lo que podría declarar El Mayo en los próximos meses.

¿Quién es Ismael El Mayo Zambada? El Mayo Zambada es cofundador y presunto líder actual del Cártel de Sinaloa.

Está en el negocio del narcotráfico por lo menos desde finales de la década de 1980 y fue miembro principal de la organización de Amado Carrillo Fuentes.

Para finales de los 90, se posicionó como uno de los narcotraficantes mexicanos más fuertes, según las autoridades: era capaz de transportar toneladas de cocaína, marihuana y heroína. Además, tuvo vínculos con el Cártel de Juárez.

En 2018, en el juicio de El Chapo, el hermano de El Mayo Zambada, Jesús El Rey Zambada, testificó en contra de este capo. En el juicio dijo:  Guzmán era uno de los “narcotraficantes más poderosos de México”. “Era el compañero de mi hermano. Mi hermano y El Chapo llegaron a un acuerdo de que iban a establecer una sociedad de 50-50”.

El Mayo se quedó como líder de la organización cuando Guzmán Loera fue recapturado en 2016.

Recientemente, el Cártel de Sinaloa se ha fraccionado y el grupo liderado por Zambada está enfrentado con otros miembros del Cártel, como los “Chapitos”.

Testigos protegidos. ¿Cómo funciona el programa de testigos protegidos en Estados Unidos?

La manera más eficaz que han utilizado las Fiscalías de Estados Unidos para armar los expedientes ha sido con información por medio del programa de testigos protegidos. A partir de esas declaraciones se han realizado investigaciones importantes que han llevado a la captura y, posteriormente, a la sentencia de los personajes más buscados. Hemos platicado con fuentes estadounidenses acerca de los programas de testigos protegidos. “Estados Unidos solamente negocia con delincuentes una vez que están en nuestro territorio y ellos no conocen los beneficios que obtendrán a cambio de esa información, hasta que se lleve a cabo su juicio”, indican.

Una vez que cualquier extraditado llega a EU, se puede acoger al programa Plea Bargaining, en el cual los detenidos brindan información. Para entrar a este programa, el detenido o su defensa lo deben solicitar. No se puede obligar a nadie que no lo desee. Hay muchos extraditados que quieren entrar al plan, pero los datos que pueden brindar ya no son útiles; a ellos no se les otorga este beneficio.

Las reglas son claras para empezar a colaborar con las autoridades. La primera es firmar un contrato con los compromisos a seguir. El más difícil, quizá, es no volver a hablar con familiares cercanos, como con la madre. Muchos no lo aceptan. El detenido se tiene que declarar culpable, sin saber cuál va a ser la sentencia.

Después viene un proceso para verificar la información y ver si como resultado se arman investigaciones de otras personas. En Estados Unidos, sobre todo les interesa saber quiénes son los socios o las redes de los narcotraficantes mexicanos en aquel país.

El juez toma en cuenta la cooperación para dictar sentencia, pero antes se corrobora todo lo dicho.

Pero ¿por qué muchas veces las condenas son menores en Estados Unidos?

Las autoridades afirman que prefieren armar casos mucho más sólidos con toda la información que se tenga, aunque sea por delitos con penas menores, e irlos ampliando, que juzgar a alguien sin tener los expedientes completos, en los cuales puedan perder los casos.

El caso más reciente en Estados Unidos se dio en el llamado “Juicio del Siglo” contra el líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo. En tres meses testificaron más de 55 testigos de la Fiscalía, entre agentes estadounidenses, antiguos operadores del Cártel de Sinaloa y hasta la amante de El Chapo.

Fueron 13 testigos cooperantes los que incriminaron al capo; entre ellos, Jesús El Rey Zambada, Juan Carlos Chupeta Ramírez Abadía, Tirso El Futbolista Martínez, Vicente El Vicentillo Zambada Niebla y Dámaso López, El Licenciado. Y no lo hicieron desde el anonimato. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p.17)

Comunidades / ‘El Mayo’ y el 20 que cayó

Si las capacidades de colaboración entre México y Estados Unidos se activaran en relación con los generadores de violencia por encima de las esquematizaciones y la demagogia a la cual acude Donald Trump un día y el otro también, detenciones como las de El Mayo Zambada en El Paso, Texas, y la de Néstor Arellano, El 20 en Polanco, respectivamente el delincuente más impune y el más buscado del Estado de México, el potencial institucional de procuración de justicia se detonaría para beneficio general de la ciudadanía.

La Administración de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) y la Policía de Investigación (PDI) dependiente de la Fiscalía General de Justicia de la capital, como demuestran las detenciones, tienen capacidades de investigación, enriquecimiento de inteligencia, operativas y de coordinación que permiten, como en estos dos casos, que el capo de 76 años y hasta ayer nunca en una cárcel o el líder mexiquense de 34 años de edad, sean obligados a comparecer ante la justicia.

Con frecuencia observadores de recurrente pesimismo insisten en asociar la detención de un capo con un proceso infinito de recuperación delictiva en el cual un cabecilla nuevo sustituye a un capo caído. Hay posibilidades de avance si debemos dar crédito a los datos del Inegi acerca de la disminución de alrededor de 40 puntos porcentuales en la percepción de inseguridad en la capital. El crimen brutal contra Milton Morales Figueroa no detiene la eficiente operación del sistema constituido en la CdMx.

Francisco Almazán Barocio, jefe general de la PDI, en el equipo del titular de la FGJ, encabezada por Ulises Lara, forma parte de un colectivo profesional enriquecedor de un potencial de la CdMx en la materia deseable en el ámbito nacional de un nivel equivalente al de quienes intervinieron en el operativo estadunidense contra El Mayo y Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de El Chapo.

La captura de El 20 es parte de las más de 2 mil 500 detenciones de alto impacto promovidas dentro de la estrategia de seguridad construida por Claudia Sheinbaum y continuada por Martí Batres. Los resultados en la CdMx son una referencia nacional y un desafío para corresponder con la expectativa de recuperación plena de la seguridad colocada ya en la mesa inmediata de acciones para la siguiente administración.

¿Tiene razón Donald Trump cuando sitúa al gobierno de México paralizado por los cárteles? Por supuesto que no. La detención mencionada, detallada por el fiscal Lara ayer, demuestra un compromiso político del cual deberían todas las entidades dar muestras cotidianamente y Estados Unidos, a cuyos gobiernos les es más sencillo siempre colocar la responsabilidad fuera de sus fronteras.

Sheinbaum defiende con razón la mejoría de seguridad. El 20 es un capo activo, joven y de acuerdo con todas las evidencias, en ascenso; en contraste, El Mayo, salvo opiniones internas del organismo criminal que dirigió, ya no es la parte más dinámica de ese cártel, pero sirve para las campañas electorales en aquel país. Quizá un 20 que cayó en alguna reunión de estrategia política demócrata. (Salvador Guerrero Chiprés, Milenio, Política, p.17)

Nudo gordiano / El Mayo, México y EU

 “Si me atrapan o me matan, nada cambia”, le confesó Ismael El Mayo Zambada a uno de los más grandes e icónicos periodistas que ha habido en la historia de la prensa mexicana, Julio Scherer, en abril de 2010. Muy poco o casi nada hemos sabido de él tras aquella inesperada y controvertida entrevista publicada en Proceso. Maestro del escondite y la estrategia, su figura en el imaginario fue creciendo conforme todos sus colegas iban cayendo, presos o muertos, pero del Mayo ni la sombra era capturada. Convertido en hito de poder, el muy real pero también el figurado, con todas las implicaciones que su punzante libertad y su inasible leyenda han tenido en ambos lados de la frontera. Así que la noticia de la entrega o captura (ni siquiera sabemos bien, siete horas después, exactamente qué fue lo que pasó) del Mayo Zambada en Texas marca un punto de inflexión en la larga y sangrienta guerra contra el narcotráfico. Este evento, de proporciones sísmicas en el mundo del crimen organizado, tendrá repercusiones profundas en ambos lados de la frontera, afectando no sólo a los gobiernos actuales, sino también a las campañas presidenciales en curso en Estados Unidos y la transición de poder en México.

Para la administración Biden, la captura de Zambada representa un triunfo significativo en la lucha contra el narcotráfico. Después de años de esfuerzos para desmantelar el Cártel de Sinaloa, la caída de su último líder histórico es un logro que la Casa Blanca, sin duda, capitalizará. En el contexto de la campaña presidencial estadunidense, este evento ofrece tanto oportunidades como desafíos para Kamala Harris y para Donald Trump. Para Harris, la captura de Zambada podría ser una plataforma para destacar la importancia de la cooperación bilateral y un enfoque integral en la lucha contra el crimen organizado. Podría usar este evento para subrayar la necesidad de políticas de seguridad basadas en la inteligencia y la colaboración internacional, en contraposición a enfoques más unilaterales o confrontacionales.

Trump, por su parte, probablemente intentará enmarcar este evento dentro de su narrativa de “mano dura” contra el crimen y la inmigración ilegal. Podría argumentar que este tipo de resultados sólo son posibles con políticas fronterizas estrictas y una postura firme frente a México.

En México, las implicaciones son igualmente profundas y complejas. Para el gobierno saliente de López Obrador, la captura de Zambada presenta un dilema. Con dificultad argumentativa, pero intentara todo para que esta captura sea vista como un éxito de su política de “abrazos, no balazos” y su enfoque en atacar las causas de raíz del crimen. Por otro lado, el hecho de que la captura ocurriera en territorio estadunidense podría ser interpretado como una falla en la capacidad de México para aprehender a sus criminales más buscados.

El gobierno entrante de Claudia Sheinbaum hereda un panorama cambiante en el mundo del narcotráfico. La caída de Zambada probablemente desencadenará luchas internas por el control del Cártel de Sinaloa y posibles realineamientos en el ecosistema criminal mexicano. Sheinbaum enfrentará el desafío de navegar estas aguas turbulentas mientras define su propia estrategia de seguridad. Más allá de las implicaciones políticas inmediatas, la captura de Zambada plantea preguntas más amplias sobre el futuro de la guerra contra las drogas: ¿llevará este evento a una reducción significativa del tráfico de drogas o simplemente a una reorganización del mundo criminal? ¿Cómo afectará la cooperación entre Estados Unidos y México en materia de seguridad? ¿Se mantendrá el enfoque actual o veremos un cambio hacia estrategias más integrales e integradas? ¿Qué impacto tendrá en las comunidades afectadas por la violencia relacionada con el narcotráfico?

La captura de El Mayo Zambada no es sólo el fin de una era para el narcotráfico, sino también un momento que podría redefinir las políticas de seguridad y las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos. En los próximos meses veremos cómo los líderes actuales y potenciales de ambos países navegan las consecuencias de este evento trascendental.

Mientras tanto, pensamos en toda la información que un personaje como Ismael El Mayo Zambada, ese hombre que todo lo ha visto y todo lo sabe (como afirmaba ayer el experto Héctor de Mauleón), tendrá para compartir no con los de ahora, sino con los gobiernos entrantes, tanto en México como en Estados Unidos. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p.12)

Bitácora del director

La caída de El Mayo

Falta conocer mucho sobre cómo se dio la detención de Ismael El Mayo Zambada, último representante de la generación de los narcotraficantes históricos que convirtieron en transnacional su negocio criminal.

Anoche podía uno encontrar en los medios estadunidenses varias versiones en torno a cómo llegó el capo a manos de la procuración de justicia estadunidense. Para unos, se trató de una captura trabajada paciente y sigilosamente; para otros, de una trampa en la que cayó el capo; para unos más, de una entrega pactada para recibir un castigo menor.

Sea lo que sea, se trata de una noticia espectacular que deja varias conclusiones.

1) Ocurrió en el contexto del fin del periodo presidencial mexicano y en medio de la campaña electoral por la Casa Blanca. En política, se sabe, no hay casualidades. Si uno lee el comunicado que sacó ayer el Departamento de Justicia, dos de sus cinco párrafos mencionan el tráfico de fentanilo, un tema que ha causado muchos problemas políticos al gobierno del presidente Joe Biden. Más tarde, el secretario de Seguridad Interior, Alejandro Mayorkas, vinculó la doble detención —de El Mayo y el hijo de El Chapo Guzmán— con el combate que ha hecho contra el fentanilo “la administración Biden-Harris” (wink, wink). Hubiera sido extraño que la noticia no se usara como un insumo de campaña por parte del Partido Demócrata y su candidata, la vicepresidenta Kamala Harris.

2) Resulta un contraste respecto de la amenaza que han planteado reiteradamente Donald Trump y su compañero de fórmula J. D. Vance, de atacar a los cárteles militarmente. El golpe contra El Mayo —y el hijo de El Chapo Guzmán— muestra que no es necesario, y pudiera ser contraproducente, bombardearlos con misiles. Hay otra vía para evitar que los jefes del crimen organizado transnacional sigan haciendo daño. Por supuesto, está por verse que esta doble detención se traduzca en menos fentanilo en las calles de Estados Unidos, pero, por lo menos, crea la impresión de que algo se puede hacer al respecto.

3) México no colaboró en esto. En nada. Ese mensaje es fuerte y claro. Tanto Ismael Zambada como Joaquín Guzmán López tuvieron que haber salido en algún momento de territorio mexicano antes de ser detenidos —o antes de haberse entregado— en Estados Unidos. El gobierno mexicano ni enterado estuvo. O si lo supo a tiempo, nada pudo hacer al respecto. El argumento de la soberanía tiene sus límites. Washington parece decir que le gustaría que hubiera mayor colaboración mexicana, pero que, si no la hay, de todos modos salen las cosas. Y México se quedó ayer sin poder presumir el trofeo —qué buen remate de sexenio hubiera sido ése, ¿no?— y dejó la impresión de ser tan incompetente que no lo toman en cuenta.

4) El próximo gobierno de México deberá tomar nota. Más allá de quién resulte su interlocutor en Estados Unidos —Kamala Harris o Donald Trump—, tendrá que reactivar la colaboración con las agencias de seguridad del vecino. Atrincherarse en el nacionalismo no es redituable cuando el delito es transnacional. Jugar al desentendido cuando los homicidios dolosos se acercan a los 200 mil y se incendia la frontera sur, es mala idea. ¿Cuánta información delicada puede extraer la justicia estadunidense de este episodio? Aún no lo sabemos, pero puede ser mucha. El mejor camino es la cooperación. Y entender que en cada pastilla de fentanilo que sale de México tuvo que haber participación de China, que, hoy por hoy, es el gran rival de Estados Unidos, uno con el que los estadunidenses no verán con buenos ojos que se ande coqueteando.

BUSCAPIÉS

En 1992 viajé a Chiapas y a Guatemala para hacer un reportaje sobre los 46 mil refugiados que habían abandonado ese país centroamericano —que entonces llevaba 30 años sumido en una guerra civil— buscando seguridad en México. Hoy las cosas son al revés: los nuestros van para allá huyendo de la violencia de los cárteles, pidiendo refugio. ¿Quién lo creería? (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p.2)

CARTONES

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(Milenio, Al Frente, p.3)

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(Fernando Llera, Excélsior, Nacional, p.14)