Socios incómodos. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Marco Rubio, secretario de Estado de EU, visitará México en la primera semana de septiembre para firmar el acuerdo de seguridad que la mandataria propuso a Donald Trump en junio. El pacto busca integrar seguridad, migración y comercio como complemento del T-MEC, bajo principios de soberanía y confianza mutua. Desde enero, ambos gobiernos han avanzado en medidas fronterizas y comerciales, pero la visita de Rubio llega en un momento tenso, cuando México exige respeto al territorio, mientras Washington presiona en migración y fentanilo. Grandes acuerdos a la vista.
Ni a cuál irle. El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, tundió al cónsul de México en Miami, Rutilio Escandón, por sus dichos sobre el centro de detención Alligator Alcatraz. Escandón aseguró que los connacionales están “en buenas condiciones”, minimizando las denuncias de hacinamiento y violaciones a derechos humanos. Fernández lo llamó “cretino” y “servil” con EU, pero su arrebato tampoco resuelve nada; como siempre, más gritos que gestión. En este pleito, el consulado opta por la calma y el Senado por un enojo de utilería. Ahí se ve que a ambos les importa más el pleito que los paisanos. Y, al final, ninguno los ayuda a salir de ahí. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)
¡Arrancan!
Todo está dispuesto en la secretaría de Gobernación, a cargo de Rosa Icela Rodríguez, para que hoy se lleve a cabo la primera reunión de consejeros electorales, encabezados por Guadalupe Taddei Zavala, con la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. Hay mucha expectación sobre este encuentro porque será el banderazo de salida para recoger opiniones, conocer estudios y análisis en la materia, sobre los cambios propuestos para el sistema electoral. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)
El Mayo no ha cantado
La Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, reunió a los jefes y oficiales del aparato de seguridad para festejar que El Mayo Zambada se declaró culpable, lo cual es “una victoria para el Departamento de Justicia”. Aunque no ha recibido sentencia del juez Cogan, aseguró que antes vivía como rey, pero “morirá en prisión, donde pertenece”. Acusó que Zambada, socio de Joaquín El Chapo Guzmán, fue responsable de inundar a su país con cocaína, heroína y fentanilo, además de asesinatos y secuestros. Bondi no agradeció la colaboración de México en la captura de El Mayo, fue una operación de secuestro en Sinaloa que lo condujo en un avión privado a las autoridades del otro lado de la frontera, de la cual el fiscal Alejandro Gertz Manero sigue esperando una explicación. Pero sí se refirió al apoyo en general para la deportación de mafiosos: “queremos agradecer a las autoridades mexicanas por su ayuda. Bajo instrucciones de Donald Trump, hemos llevado a más capos frente a la justicia que cualquier otro gobierno en la historia de este país”, enfatizó. No quiso dar detalles de la captura de El Mayo. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)
Comenzó con la empresa ilegal de drogas en 1969. A lo largo de medio siglo, y hasta hace un año, encabezó una gran red criminal al frente del cártel más poderoso, el de Sinaloa. Lo logró dejando ríos de sangre y entregando cascadas de dinero a autoridades civiles y de las fuerzas armadas.
Ayer Ismael El Mayo Zambada lo dijo con todas sus letras en la corte del Distrito Este de Nueva York: “durante todo este tiempo recurrí a la corrupción en México. Pagué sobornos a policías, mandos militares y políticos. Lo hice desde el principio hasta que fui capturado”.
Lo atraparon los estadunidenses el 25 de julio del año pasado, cuando AMLO aún era presidente. Es decir, estuvo protegido y logró crecer al amparo de las administraciones de José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Lo aterrador es que no es cosa del pasado. Políticos, militares y policías traidores continúan en funciones. De hecho, los cárteles y sus células se extendieron y se diversificaron.
Ya no solo se dedican a la producción y tráfico de estupefacientes. Ahora extorsionan; cobran derecho de piso; imponen precios controlando rastros y productos agrícolas; roban recursos con esquemas como el huachicol; colocan gobernantes; reclutan, torturan, desaparecen y matan jóvenes; trafican migrantes; secuestran y abusan de niñas y mujeres…
Estados Unidos velará por los suyos. Atacará el trasiego. ¿Y aquí? ¿Quién combatirá no solo el narcotráfico, sino todo el vasto dominio de los capos si son los propios integrantes del régimen los que están metidos?
Le preguntaron a Sheinbaum si hay inquietud en su gobierno por lo que pueda revelar Zambada. Respondió que no. Agregó que “cualquier tema que tuviera que ver con México tiene que pasar por pruebas y por la Fiscalía General de la República”.
Sí, la misma fiscalía cuyo titular persiguió y encarceló a mujeres inocentes, exoneró al general Cienfuegos y ocupó —desde que El Mayo operaba a sus anchas— puestos clave para la (in)seguridad y la (in)justicia de la nación.
Qué desazón. Qué miedo.
Aquí entre nos
¿La Presidenta aprovechará la ventana que le abrió la declaración de El Mayo? Indicó que cooptó a servidores públicos hasta que lo atraparon. Es decir, hasta el sexenio pasado, el de Andrés Manuel. (Elisa Alanís, Milenio, Al Frente, p.2)
LA ESQUINA Marco Rubio estará en México en próximos días y firmará un convenio de colaboración en materia de seguridad, lo que significará que habrá una guía puntual para la colaboración entre las corporaciones que, para ambos lados de la frontera, deben enfrentarse a poderosos cárteles de la droga. Parecerá poco para algunos, pero un acuerdo con reglas claras evitará darle relevancia excesiva a mensajes agresivos de la Casa Blanca. (La Crónica de Hoy, P.p)
Equilibrista
En 2025, la salud mental indígena sigue relegada. Voz Pro Salud Mental CDMX advierte que depresión y ansiedad se agravan por pobreza, migración y falta de traductores. Evalinda Barrón, de IMSS Bienestar, señala que no bastan psiquiatras: se requiere sensibilidad cultural. Sin puentes interculturales, la diversidad lingüística será más un muro que riqueza. (Redacción, El Economista¿, Foro, p.46)
Fue el Día D para las agencias estadounidenses encargadas de combatir a las organizaciones criminales transfronterizas. La fiscal general, Pamela Bondi, y los directores del FBI, Kash Patel, y de la DEA, Terrance Cole, estuvieron al frente del nutrido grupo de altos oficiales y fiscales de California, Florida, Illinois, Nueva York y Texas, que públicamente celebraron el mayor desdoro del Cártel de Sinaloa: la declaratoria de culpabilidad del Mayo Zambada.
En la primera línea de esta guerra —que se ha extendido durante tres décadas— los fiscales fueron los más elocuentes. Justin R. Simmons, del distrito Oeste de Texas, ilustró sobre los saldos sufridos por los habitantes del corredor binacional El Paso-Ciudad Juárez, por el enfrentamiento entre los cárteles que se extendió durante décadas. “(Hubo) múltiples residentes —incluyendo al menos un ciudadano estadounidense— secuestrados, torturados y asesinados por miembros del cártel de Sinaloa”.
Las autoridades estadounidenses celebraron que el Mayo Zambada y Joaquín el Chapo Guzmán —ambos fundadores del Cártel de Sinaloa— y Rafael Caro Quintero estén en prisiones federales estadounidenses, sin posibilidad de recuperar su libertad.
Jason A. Reding Quiñones, del Distrito Sur de Florida estaba exultante, por haber hecho justicia a las víctimas del cártel de Sinaloa, con la declaratoria del Mayo ante el juez Brian Cogan. “Su reinado de violencia y terror ha llegado a su fin. Nunca más volverá a dirigir un cártel que alimentaba la adicción, propagaba la violencia y destrozaba familias y comunidades a ambos lados de nuestra frontera”.
“Su declaración de culpabilidad demuestra que ningún jefe de un cártel está fuera del alcance de la justicia. Al detenerlo, estamos protegiendo a las familias estadounidenses y cortando una vía de suministro de veneno. La DEA y nuestros socios no descansarán hasta que se desmantelen todas las redes de los cárteles”, juzgó el director Cole, de la DEA.
Pam Bondi consideró al sinaloense como un “terrorista que cometió crímenes horribles contra el pueblo estadounidense… Hoy se celebra una victoria crucial en la lucha continua del presidente Trump por eliminar por completo las organizaciones terroristas extranjeras y proteger a los ciudadanos estadounidenses de las drogas letales y la violencia”.
El director del FBI, Kash Patel, amplió la perspectiva: “Nuestro trabajo no termina aquí. Seguiremos aprovechando sin descanso todos los recursos a nuestro alcance en nuestros esfuerzos por frustrar al cártel de Sinaloa y poner fin a sus operaciones de tráfico de drogas y a la carnicería que las acompaña”.
“Tras años de arduo trabajo, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de Nueva York, dependiente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, logró el año pasado una acusación sustitutiva contra Ismael Zambada por tráfico de fentanilo”, declaró el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Todd M. Lyons. “Ahora, uno de los narcotraficantes más prolíficos y peligrosos del mundo va a enfrentarse a la justicia por las vidas que ha arrebatado y las ganancias ilícitas que ha obtenido. Esto es más que una victoria para HSI: es una victoria para el pueblo estadounidense”.
Zambada García es juzgado en el Distrito Este de Nueva York, donde enfrenta una acusación conjunta de las fiscalías de Brooklyn y Miami. Con el acuerdo de culpabilidad, aceptó la transferencia de una acusación previa en el juzgado del distrito Oeste de Texas, las estantes acusaciones en su contra serán desestimadas en el momento de la sentencia.
El Mayo se convirtió en el objetivo prioritario para las autoridades estadounidense tras de la captura del Chapo, en el 2016. Ya entonces era el líder máximo del cártel de Sinaloa y bajo su égida operó “con impunidad en los más altos niveles del mundo del narcotráfico mexicano, asegurándose su éxito continuo y su seguridad frente a la detención mediante el pago de sobornos a funcionarios del Gobierno mexicano y agentes de las fuerzas del orden. Controlaba a esos funcionarios y agentes corruptos que protegían a sus trabajadores y a los envíos de droga mientras esta era transportada a través de México y hacia los Estados Unidos”. (Alberto Aguirre, El Economista, Política y Sociedad, p. 41)
Mucho activismo político, militar y diplomático ha habido de Estados Unidos (EU) para América Latina.
De inicio, la relación estaba enfocada en reducir los ingresos de migrantes en situación irregular, pero con el objetivo logrado, el giro ha sido a nuevos arreglos comerciales (aranceles). Sin embargo, en los últimos días parece que ahora tiene que ver con temas de seguridad y centrar en ellos la lucha contra los cárteles de la droga, a quienes en la Unión Americana han denominado, en varios casos, Organizaciones Terroristas Extranjeras.
El caso más emblemático es Venezuela, donde se ha puesto una recompensa de 50 millones de dólares por la captura del presidente Nicolás Maduro, mientras una flota de barcos militares y 6 mil soldados se acercan a sus costas. Maduro ha respondido con una movilización de sus paramilitares y está en una narrativa pre-invasión.
Difícilmente Estados Unidos va a invadir Venezuela, pero las señales a la cúpula militar bolivariana para que deje de apoyar al presidente Maduro y al vicepresidente Diosdado Cabello son evidentes. Así, en Venezuela buscan un cambio de régimen político para que llegue el presidente reconocido internacionalmente en la elección pasada, Edmundo González, o la líder política de ese movimiento, María Corina Machado.
De igual manera, en Brasil es evidente que EU busca “tumbar” al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Ahí la estrategia es comercial y le han puesto aranceles de 50% para dañar su economía. Lo que EU pretende —su gobierno ha sido abierto sobre ello— es que se deje de perseguir al expresidente Jair Bolsonaro y a su hijo, Eduardo Nantes. Alguno de ellos podría buscar la presidencia del país latinoamericano en 2026. Así, en Brasil también se busca un cambio de régimen para que lleguen políticos con ideología de derecha.
En el caso de México parece que, si bien se respeta y estima a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobierno de Estados Unidos no está contento con que haya un régimen consolidado de izquierda. Cada vez más, los medios de comunicación cercanos al trumpismo y al movimiento de Make America Great Again son más críticos sobre México y lo que aquí acontece.
Claramente, buscan un cambio de régimen, pero, a diferencia de Venezuela y Brasil, donde tienen candidatos a suceder al gobierno en turno, en México no tienen “fichas”. Al menos todavía no.
Por ello será difícil, sino imposible, llegar a acuerdos permanentes en materia comercial y de seguridad con Estados Unidos.
Se tratará de tener “herramientas” para incidir en el futuro de México e ir buscando alternativas que sean más empáticas con los intereses y causas de ese país. Justo por ello, el reconocimiento que hizo ayer la fiscal general, Pam Bondi, al apoyo que la administración de Sheinbaum Pardo ha dado al combate al crimen organizado, que es muy bienvenido y oxígeno para el gobierno mexicano.
Pero los intereses son los intereses, y es evidente que EU buscará tener en toda la región gobiernos con ideologías de derecha, afines, como es el caso de Bukele en El Salvador; Javier Milei en Argentina, o alguno de quienes se disputarán la segunda ronda en Bolivia. Por ahora, el trumpismo se concentrará en mantener su férreo control en el Congreso de EU, donde hay elecciones el año entrante. Por ello, hay estrategias legales y jurídicas para cambiar los distritos electorales, pero también para avanzar en la creación e influencia de medios de derecha, incluidos los de las iglesias. Una vez que hayan afianzado su control en Estados Unidos, van a mirar para los países al sur de su frontera y buscarán avanzar gobiernos de derecha en toda la región, incluso en México.
Por ello, es de risa que Pablo Gómez esté haciendo “sesudas” propuestas en materia de “comunicación social” en la reforma electoral que está diseñando. Las nuevas tecnologías en la comunicación, la penetración de las redes sociales y el dinero de Estados Unidos van a dejar toda su regulación mediática anulada. Será interesante ver lo que pasará, pero México va a ser un lugar de intensas disputas en las elecciones de 2027 que, por cierto, serán las más grandes en nuestra historia, al juntar alcaldías, gubernaturas, diputados y elecciones judiciales. Al tiempo.
CAMBIANDO DE TEMA: Hablando de simbolismos, no deja de llamar la atención que la medalla que ahora dará el Departamento de Defensa a los militares de EU que ayuden a cuidar su frontera sur (‘Medalla de Defensa Fronteriza Mexicana’) es la misma que en 1918 se dio a los militares que invadieron Chihuahua en 1916, en búsqueda de Pancho Villa. La expedición punitiva a cargo del general John Pershing. (Javier Tejado Dondé, El Universal, Economía, A22)
Rutilio Escandón Cónsul de México en Miami
Acaparó críticas al minimizar las condiciones inhumanas en las que se encuentran los migrantes mexicanos retenidos por las políticas antiinmigrantes de EU en el centro “Alcatraz Caimán”, del que asegura “no está tan mal” y “le han hecho mala fama” (La Crónica, LA Dos, p.2)

(Magú, La Jornada, Política, p. 3)