Opinión Migración 260922

La Gran Carpa

Monociclo

En marzo, tres servidores públicos de la Oficina de Representación de Chiapas, detuvieron a una persona migrante con procedimientos no contemplados en los protocolos del Instituto Nacional de Migración por lo que esta dependencia terminó la relación laboral. Dicen que no se permite ni tolera actos de los servidores públicos de esta institución que violenten los derechos humanos de cualquier persona que transite por México, independientemente de su situación migratoria. (La Gran Carpa, El Economista, El Foro, p. 47)

México y Estados Unidos, dos siglos de desconfianza

En las escaleras principales del Castillo de Chapultepec se puede apreciar El sacrificio de los Niños Héroes, del pintor jaliciense Gabriel Flores García. Se trata de una obra impactante y conmovedora. Al fondo, un ejército, espectral y amenazante, ondea el estandarte de las barras y las estrellas. Al centro del mural, el rostro del joven cadete que se lanza al vacío, con la bandera nacional, expresa el sentimiento de desamparo –de fatalidad incluso– que marcó a los mexicanos que vivieron la invasión estadounidense.

Han pasado casi dos siglos desde aquel septiembre de 1847. México perdió la mitad de su territorio, pero su supervivencia como nación soberana no está en tela de juicio. La región norteamericana posee una de las economías más integradas del mundo. Donald Trump ya no es el inquilino de la Casa Blanca (y está cada vez más cerca de mudarse a prisión). Las playas y los barrios de moda de las ciudades mexicanas hospedan, como nunca antes, a una creciente comunidad de nómadas digitales estadounidenses, que no cargan bayonetas, sino laptops. Aun así, me parece que esa experiencia temprana con el imperialismo yanqui, y los mitos nacionales que surgieron a raíz de ella, dejaron una marca indeleble, para mal, en la forma de relacionarnos con nuestros vecinos.

El Colegio de México me invitó a participar en un ciclo de conferencias para funcionarios de la embajada de Estados Unidos. Acepté con mucho gusto. Hace unos días, comenté esto a dos buenos amigos, profesionistas extraordinarios, que aprecio y respeto profundamente. Para mi sorpresa, ambos reprobaron de forma tajante mi participación en el evento dirigido a personal diplomático de Estados Unidos. En su opinión, los agentes estadounidenses desplegados en México operan primordialmente en contra del interés nacional y son, en esencia, indiferentes a la violencia que los mexicanos padecemos de forma cotidiana; no se puede confiar en ellos.

No soy ingenuo. Las autoridades norteamericanas, como las mexicanas, tienen sus propias agendas económicas, políticas y hasta personales. Como cualquier actor racional y autónomo, usan la información, los contactos y los recursos a su disposición para promover dichas agendas. También es cierto que, en ocasiones, desde la DEA o desde el Departamento de Justicia se han impulsado estrategias que han sido, efectivamente, lesivas del interés nacional. Eso es lo que ha ocurrido de manera recurrente con los arrestos, e intentos de arrestos, de capos que se ejecutan de forma apresurada (esta fijación con los arrestos es más o menos universal, pocas tentaciones son más irresistibles para los gobiernos que presumir detenciones de alto perfil, aunque luego sean contraproducentes o terminen en pifia).

Sin embargo, también tengo la convicción de que, actualmente, los puntos de coincidencia dominan la relación bilateral en lo que a seguridad concierne, sobre todo porque la pacificación del territorio mexicano es importante para ambos países. Estados Unidos quiere esta pacificación, en primer lugar, porque México es el lugar de residencia de un creciente número de estadounidenses (sólo de 2018 a este año, el número de tarjetas de residente temporal que el INM emitió para ciudadanos de Estados Unidos aumentó 64 por ciento). En segundo lugar, porque las tensiones con Rusia y China también han hecho que las cadenas de suministro que pasan por México sean más importantes que nunca para la industria norteamericana. Desafortunadamente, esto ocurre en un momento en el que las grandes organizaciones criminales han desarrollado modelos de extorsión y robo masivo que golpean incluso a las empresas más grandes, y que pueden llegar a paralizar la producción en algunas de las mayores plantas del país.

En términos de construcción de paz, ya hay algunos ejemplos importantes de colaboración binacional. El apoyo de autoridades y cámaras empresariales norteamericanas fue crucial, por ejemplo, para que Baja California Sur resolviera con éxito la crisis de violencia criminal que amenazaba con destruir su industria turística a fines del sexenio de Peña Nieto. También es justo reconocer que algunas de las agencias y funcionarios estadounidenses que operan en México impulsan una agenda de fortalecimiento institucional y promoción a los derechos humanos, y han contribuido a financiar iniciativas muy importantes en dichos temas.

El principal obstáculo para una relación bilateral más fructífera es superar la desconfianza que todavía prevalece, de ambos lados. Tal vez por eso el embajador Ken Salazar se ha esmerado de manera inusual en parecer cercano a López Obrador (lo que ya le ha valido algunas críticas en su país). También por eso me parece importante seguir participando en todas las iniciativas que busquen profundizar el diálogo y estrechar los canales de comunicación con funcionarios, académicos y líderes de opinión estadounidenses. La crisis de violencia en México es un problema complejo y enraizado, que en muchos aspectos supera las capacidades de respuesta de nuestras instituciones. Es un problema al que no nos metimos solos, pues tiene en su origen el inmenso flujo de dólares que generó el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, y que los grupos criminales mexicanos aprovecharon para reclutar sus ejércitos privados. Tampoco es un problema del que podamos salir solos. (Eduardo Guerrero Gutiérrez, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 40)

La sonrisa de Marcelo Ebrard

El viernes, el canciller mexicano Marcelo Ebrard –representante del gobierno mexicano y, por lo tanto, del país en Naciones Unidas– publicó una fotografía en su cuenta de Twitter. Está sentado frente al canciller ruso Sergei Lavrov en lo que Ebrard describe como una “cordial conversación”. Ebrard sonríe con calidez. Quizá por casualidad –aunque seguramente no por casualidad– con la mano derecha hace una “v”. ¿Amor y paz? En el mensaje que acompaña la imagen, el canciller dice haber compartido con Lavrov la propuesta del presidente López Obrador “en favor de la paz” y hablar sobre el “futuro del Consejo de Seguridad” de Naciones Unidas. Antes se había reunido con el ministro de Exteriores ucraniano, Kuleba.

El jueves, un día antes de la cita con Ebrard, en la reunión del Consejo de Seguridad, el ministro ruso Lavrov no se presentó al salón de sesiones para escuchar las posiciones de los otros miembros, que fueron severamente críticos de la agresión rusa en Ucrania. No escuchó al secretario de Estado de Estados Unidos ni mucho menos al representante ucraniano. Lavrov solo tomó asiento para establecer la posición del gobierno de Vladimir Putin y mentir sobre Ucrania, a la que calificó de un “estado totalitario, similar a los nazis”. Después llamó “bastardo” al presidente de Ucrania, Zelensky.

El viernes, la comisión independiente de Naciones Unidas que se dedica a investigar crímenes de guerra Ucrania publicó un nuevo avance sobre lo que ha encontrado. Erik Mose, juez noruego que encabeza el grupo, sentenció que “con la evidencia recabada, la comisión ha concluido que se han cometido crímenes de guerra en Ucrania”. Mose describió el infierno. Las tropas rusas, dijo, han violado, torturado e ilegalmente apresado ucranianos. La comisión se concentró especialmente en la violación sexual de niños. En algunos casos, los parientes de esos niños han sido obligados a presenciar los crímenes. La comisión concluyó que las edades de los ucranianos salvajemente abusados van desde los 82 hasta los… 4 años.

El mismo viernes, el ministerio del exterior ucraniano compartió dos imágenes en Twitter. En una se ve a un soldado llamado Mikhail Dianov antes de ser capturado por el ejército ruso. En esa imagen, Dianov es un hombre normal, en buen estado de salud. En la fotografía siguiente, se ve a Dianov después de su liberación como parte de un intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania. Dianov está, casi literalmente, en los huesos. “Así es como Rusia ‘se adhiere’ a los Convenios de Ginebra”, tuiteó el ministerio ucraniano. “Fueron brutalmente torturados”, explicaría después un portavoz de defensa de Ucrania.

El sábado, Ucrania informó que había concluido la exhumación y análisis de las fosas donde el ejército ruso había mal enterrado a medio millar de ucranianos a los que había torturado y asesinado. El total de ucranianos ejecutados, dijo la Policía Nacional de Ucrania, es de 447, de los cuales 215 eran mujeres y había 5 niños. Esto coincide con las conclusiones de la comisión de Naciones Unidas. Mose, el juez noruego, dijo que la comisión estaba “asombrada por el número de ejecuciones en los lugares visitados”. La comisión encontró “signos visibles de ejecuciones en los cuerpos, como manos atadas a la espalda, heridas de bala en la cabeza y gargantas cortadas”, explicó Mose.

El domingo, Sergei Lavrov habló ante el pleno. Dijo que su país era la víctima de una campaña de Occidente para “destruir y fracturar Rusia”. “Quieren removerla del mapa global”, siguió Lavrov. No se refirió en ningún momento a las atrocidades de su ejército. En la realidad alternativa del gobierno ruso, su país es la víctima, no el agresor.

 Marcelo Ebrard y el gobierno que representa, que tiene los ojos puestos en su lugar en la historia, deberían observar con cuidado lo que los hechos van poco a poco estableciendo. La tortura, las violaciones, las ejecuciones, los crímenes de guerra. Por eso, frente a Sergei Lavrov no hay que sonreír. Mucho menos si se representa a México. (León Krauze, El Universal, Nación, p. A13)

El CJNG… ¡de México para el mundo!

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización criminal dirigida por el narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho —y quien se dice está muy enfermo—, se ha convertido en la tercera organización criminal más peligrosa del mundo, de acuerdo con la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA. Incluso ya es comparada con las mafias rusa y china.

Su modelo corporativo le ha permitido extenderse por todo el territorio nacional y ahora internacional, a manera de una franquicia, donde a los grupos locales el cártel les vende la droga para que ellos la revendan, con el ofrecimiento adicional de seguridad y protección en general, incluyendo de autoridades.

La investigación que publica hoy MILENIO detalla cómo el CJNG ya extendió sus operaciones a Europa del Este, donde grupos criminales albaneses se encargan de lavar su dinero, principalmente con los hermanos Luftar, Arben, Fatos y Ramiz Hysa. Invirtiendo grandes cantidades de dinero en actividades de juego y turismo costero.

También el documento da a conocer que la ‘empresa’ de El Mencho ya está en Dubái, adquiriendo departamentos en miles de millones de dólares, que posteriormente venden. Ahí tienen ubicado como principal lavador de dinero del CJNG a Hassein Eduardo Figueroa Gómez, quien adquirió un penthouse en la torre Marina Heigths Tower que supera los dos millones de dólares —unos 40 millones de pesos.

Figueroa Gómez junto con su padre Ezio Benjamín Figueroa Vázquez (éste último detenido en 2011) encabezan una red de tráfico de precursores químicos que ha movido cientos de toneladas de efedrina y seudoefedrina desde Europa hasta México.

Otro dato para no perder de vista: en diciembre de 2021 culminó un operativo en España, Portugal y Holanda donde arrestaron a colaboradores de un cártel mexicano (una célula a las órdenes de los Beltrán Leyva) que procesaba metanfetamina. Lavaban dinero de la venta de droga, no solo en los lugares antes mencionados, sino también en Hong Kong, Turquía y México. Lo que abrió brecha y al CJNG para quedarse con la plaza albanesa.

Palabras clave

Albania es un país ex comunista de economía frágil. Se ha detectado que ha recibido dinero de origen sospechoso, incluidas empresas registradas en paraísos fiscales. Quizá pronto sepamos de nombres de mexicanos, emprendedores, triunfando por aquellas latitudes. (Óscar Cedillo, Milenio, Al Frente, p. 2)

El Power Point del general secretario

“Tengan ustedes la plena confianza”, concluía el Power Point del general secretario, Luis Cresencio Sandoval, exhibido ante diputados priistas el 8 de septiembre, “de que los esfuerzos que realizamos los soldados de tierra y aire están dirigidos a lograr el bienestar de todos los mexicanos, con la convicción de heredar un mejor país a las actuales y próximas generaciones; también tenemos plena seguridad de que ustedes tomarán la mejor decisión que consideren por México y por su gente”.

Tras ese mensaje apareció una imagen más, con la palabra “¡Gracias!” al centro, y abajo en el extremo izquierdo el escudo de los Estados Unidos Mexicanos junto a las palabras “Sedena. Secretaría de la Defensa Nacional”, y en el extremo opuesto la figura y el nombre de Ricardo Flores Magón, a quien está dedicado el año 2022. Seis días después, el 14 de septiembre, junto con los diputados de Morena, los legisladores del PRI en San Lázaro aprobaron la ampliación hasta 2028 del mandato para que el Ejército se haga cargo de labores de seguridad, aprobación que está atorada en el Senado.

Mediante las 65 láminas de ese Power Point, el titular de la Sedena expuso alegatos a favor de la participación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública, y en pro de la propia Guardia Nacional.

Hubo en esa exposición, ocurrida en el Campo Militar 1-A, desde un comparativo internacional de grupos policiacos, donde se destaca el “origen militar, fundamental”, hasta estadísticas de una supuesta “reducción sostenida” de los “homicidios vinculados con la delincuencia organizada”. Pero de lo que supe que contiene ese Power Point, reproduzco lo siguiente:

-La Sedena planteó que “dar la responsabilidad de la conformación de la GN a una dependencia civil tardaría en promedio 20 años para consolidar el proyecto y obtener resultados”.

-Lo que pasaría si las Fuerzas Armadas dejaran de “hacer actividades de seguridad pública”: “Se incrementaría la DO, causando daños a la sociedad”. “Desconfianza de empresarios extranjeros para invertir en nuestro país”. “Se obtendría una imagen desfavorable ante la comunidad internacional”. “Inexistencia de infraestructura y medios para la capacitación y adiestramiento”. “Se carecería de los valores y virtudes que caracterizan a los integrantes de las Fuerzas Armadas”.

-La prospectiva planteada: “¿Cómo estará la Guardia Nacional para 2024?”. Con 150 mil 863 elementos, “controlada operativa y disciplinariamente por la SDN y apoyada con su estructura y capacidades propias” y “reconocida a nivel nacional e internacional. Por su servicio a la sociedad, con plena observancia de los derechos humanos, incluyente y con estricta aplicación en los principios del uso de la fuerza; integrada por mujeres y hombres incorruptibles en el cumplimiento de la ley, que proyectan una identidad propia, basada en valores y virtudes que los acercan a la población, donde la disciplina sea el eje principal de actuación, a través del respeto y la confianza mutua; para contribuir a la consolidación de la seguridad pública y al desarrollo integral del pueblo mexicano”.

-Los beneficios que obtiene el personal de la Guardia Nacional: “El personal quedará encuadrado dentro del Cuerpo de Policía Militar, lo que permite que se unifiquen los beneficios y prestaciones”. Se desglosaron una serie de beneficios, entre ellos compensación por actividades especiales en campo, prima personal de riesgo y compensación por servicios institucionales. Y se expuso que “se beneficia la economía familiar, mantiene en alto la moral, mayor unidad de cohesión beneficiando el desarrollo de las operaciones”. “Las diferencias estimadas mensuales son: Para generales, 57 mil 828 pesos; para jefes, 28 mil177; para oficiales, 24 mil 801, y para tropa, 17 mil 535″.

Todo Power Point es un guion. Así que en la mañana que compartieron el general secretario y los priistas, además de lo que se expuso en pantallas se pudo haber abordado, matizado o subrayado cualquier tema con respecto a la Guardia Nacional militarizada o al rol de las FF. AA. en labores de seguridad.

De esa presentación finalmente destacaría otras tres cosas:

1) Hay un tributo al calderonismo, pues el Power Point incluye fotografías de hechos delictivos típicas de aquel sexenio. Y además de eso, en la parte sustancial de la presentación –en múltiples láminas– los militares presumen el éxito de su participación tomando como referencia los “homicidios vinculados con la delincuencia organizada”. Como un ejecutómetro, pues. O sea, hay muertos que importan y otros no tanto. Y pues si nos atenemos al Power Point, importa que haya menos de esos muertos, no necesariamente más detenidos o procesados por esos homicidios.

2) La Guardia Nacional está básicamente dedicada a cosas migratorias (realiza, según el Power Point, 90% de los “rescates humanitarios”. Y, por otra parte, esa fuerza que hoy supera los 100 mil elementos ha detenido en 38 meses (desde julio de 2019 al 6 de septiembre pasado) a 32 mil 191 personas; es decir, 847 al mes o 28 diarias: menos de una por estado al día.

3) No hay en el Power Point referencias a delitos como extorsión, robo a autotransporte (en las carreteras que ellos vigilan) o secuestro; ni cuántas personas han puesto a disposición u operativos o cateos en 38 meses. Poco detalle, pues, sobre índices de desempeño policial de la que se supone que es, en el papel, una policía.

Eso es parte de lo que decía el Power Point del general secretario Sandoval. Una exposición que algo dice, sin duda, pero que sobre todo abre nuevas interrogantes. (Salvador Camarena, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 41)