No son las doce uvas de año nuevo, tampoco los doce deseos que representan. Solo es devolverle a López Obrador algunas preguntas como las que él le planteó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación en plan de buscapiés y de enrarecer a la población mexicana. Empezando porque la extinción de los fideicomisos del Poder Judicial, el presidente lo presenta como un asunto de la SCJN, cuando concierne a todo el Poder Judicial. Su enojo es con la Suprema, pero afecta a más de 50,000 funcionarios públicos.
La propuesta es sencilla: planteémosle a López Obrador otras preguntas como las que él realizó; en este caso sin jiribilla. Solo interrogantes directas, con la súplica —sí, ya sé: pido peras al olmo— de que responda con la verdad. Esta última petición no es baladí; sabemos que desde el 2018 en las mañaneras AMLO lleva contabilizadas más de 130 mil mentiras. Ya más de esas francamente no queremos.
Aquí, entonces, doce temas a modo preguntas, si bien estoy segura se me están escapando muchas otras importantes:
¿Cómo es posible que con más de 17 mil millones birlados por la 4T a SEGALMEX —dinero que no se ha recuperado— siga hablando de honestidad? El exdirector (esto es, quien fungía como cabeza del organismo cuando ocurrieron todos los robos) sigue laborando en el gobierno de la 4T. Y en el mismo contexto, sobre la leche comprada a sobreprecio, las pilas marca SEGALMEX que se vendían en Europa y las demás transas ahí hechas, dígame: ¿quién se quedó con todos los miles de millones de pesos?
INM en Ciudad Juárez. 40 muertos, asesinados por la desidia de los guardias. El director que sigue sin renunciar y nada pasa. Y luego, meses después, una reunión en Palenque sobre migrantes… ¿Esta fue para lavar cara?, ¿para gastar ahí el dinero que no se invierte en atenderlos en su paso por México?
Nuestro país sigue llorando a sus muertos por la pandemia. En el sector salud a todo el personal que falleció mientras atendía a los infectados de covid por no contar con el equipo necesario de protección. Uno de los países con mayor número de fallecimientos. Todo por la voluntad de un hombre que quiso ser político y olvidó sus conocimientos científicos. ¿Por qué premiar a López-Gatell con una posible candidatura? ¿Se les da posibilidades de acceder a un cargo de representación proporcional a quienes entierran sus errores?
El Huachicol sigue siendo una pérdida de efectivo para Pemex. Se calcula en millones de pesos. ¿Quién permite los piquetes a las tuberías si se supone estos ya no ocurrían gracias a ala presencia de la Guardia Nacional?
¿Por qué usó la tragedia de los 43 como bandera política? ¿Por qué permitió que por culpa de Alejandro Encinas se dejara en libertad a asesinos confesos? ¿Por qué ahora le endilga al ex subsecretario a Claudia Sheinbaum?
¿En qué momento pasó de querer mandar al Ejército a los cuarteles a volver a México un Estado militarizado? ¿Por qué les ha dado tanto poder económico y territorial?, ¿le siguen haciendo caso o usted es el que cumple sus órdenes?
La 4t muy feminista, muy feminista, pero nunca en nuestro país se habían tenido los niveles de violencia de género y de feminicidios como en este gobierno. 10 mujeres asesinadas al día solo por serlo. ¿Qué hace concretamente el gobierno de la 4T además de cerrarnos las puertas de Palacio?
El costo de Dos Bocas supera los 18 mil millones de dólares y la refinería sigue sin estar lista. A la encargada de ello, la manda a Veracruz. ¿En la 4T se premia la corrupción y el dispendio? Dijeron que costaría máximo 8 mil millones, y van más del doble. ¿Eso es barrer la corrupción?, ¿ayudando a que exista más?
Se acaba el espacio, pero las preguntas continúan: El AIFA, ¿de los mejores aeropuertos del mundo? Tren Maya, responda con un sí o con un no: ¿Nicolás Moliendo tiene terrenos aledaños a la construcción?
¿Le seguimos? ¿Hay o no hay desabasto de medicamentos en México hoy en día? ¿Qué implicaciones económicas y financieras está teniendo —y previsiblemente tendrá— el rescate a Pemex? ¿Qué inconfesables hay detrás de su defensa a ultranza de Alejandro Gertz Manero, de Ernestina Godoy, de Manuel Bartlett, de Ana Gabriela Guevara?
Y la última: ¿y el Fonden? (Verónica Malo Guzmán, El Heraldo de México, País, p. 8)
Condenan a dos a 1,650 años de prisión
Un juez impuso mil 650 años de prisión –la más alta sentencia en la historia por delitos federales– a dos miembros del Cártel del Golfo. Los sentenciados, Christian Josué Galván, de 23 años, y Santiago Betancourt, de 51, fueron aprehendidos en septiembre de 2015 por elementos de la desaparecida Policía Federal en Reynosa, Tamaulipas, en el que rescataron a 73 migrantes privados de su libertad. El primero fue imputado por delincuencia organizada y secuestro agravado de 66 víctimas. Al segundo se le imputó por delitos contra la salud, portación de arma de fuego, granada y cartuchos de uso exclusivo del Ejército, delincuencia organizada, y secuestro agravado de nueve víctimas. Sin palabras. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)
Para efectos estadísticos, la definición de migrante internacional es cualquier persona que ha cambiado el motivo de su residencia; independientemente de su situación legal, o de la naturaleza y el motivo de su desplazamiento. Así entonces, sólo en términos estadísticos, son igualmente migrantes los estadunidenses que viven en la Ciudad de México mientras trabajan a distancia, que los caribeños y sudamericanos que atraviesan el Tapón del Darién a merced de poner en riesgo su vida.
De acuerdo con estimaciones de la ONU hasta 2020 en el mundo habían 281 millones de migrantes internacionales, que representan 3.6% de la población mundial, misma que ha crecido más de un punto porcentual con respecto a 1980 que se ubicaba en 2.3 por ciento. Sin embargo, la experiencia de migrar no es comparable cuando se hace voluntariamente buscando cultura o negocios a cuando se realiza desde la necesidad de supervivencia.
En este sentido, podemos distinguir que los fenómenos migratorios del sur global suelen suscitarse mayormente por la necesidad de sobrevivir, dado el desplazamiento forzado por quedar en medio de conflictos bélicos, extorsión a manos del crimen organizado, paramilitares al servicio de alguna minera o petrolera transnacional, cuyos mejores ejemplos a nivel global los podemos encontrar en la migración africana a Europa y la migración latinoamericana hacia EU.
Dada la actual vorágine en que se suceden los eventos, así como la globalización e interrelación comercial que aún impera, nuevos países se suman a la lista de países receptores de migrantes. Entre éstos podemos encontrar a India, Rusia y México que ha dejado de ser sólo un país de tránsito hacia EU, para convertirse, en destino de migración caribeña (haitiana y cubana, principalmente), así como sudamericana.
Al tratarse de un problema complejo, es decir, que comporta un amplio número de variables, y tratándose de un país que, históricamente, ha emigrado en búsqueda de oportunidades laborales al norte de nuestro continente, México tiene la obligación moral de ejercer una política en la materia que garantice el derecho humano a migrar. El Presidente de México una vez más, demuestra estar a la altura de las circunstancias, al ejercer el liderazgo en el continente que EU rechaza ejercer de facto, al estar más concentrado en financiar y armar conflictos bélicos en Europa del Este y Oriente Medio, atizando el fuego que pone al planeta en riesgo de una guerra nuclear.
Vivimos en un mundo tan absurdo en el que la prensa británica y norteamericana tilda de antisemitismo a cualquier posición diferente a la de apoyar el genocidio del pueblo palestino en Gaza, pero a nadie se le ocurre tildar de antilatinoamericanismo al desdén que desde el Norte de América se tiene por la atención de las causas del fenómeno migratorio. Desde 2021, EU ha erogado 22 mil 900 millones de dólares en asistencia militar a Ucrania y ni un solo dólar para la migración en nuestro continente. Por si no quedase claro, recientemente a principios de octubre de 2023, Joe Biden y su administración (demócrata) autorizaron la ampliación del muro fronterizo con México.
Recordemos que, desde 2018, López Obrador logró comprometer a Donald Trump con apoyo económico para llevar programas como Sembrando Vida o Jóvenes Construyendo el Futuro a Centroamérica, para atender el fenómeno migratorio con visión integral. 2024 está casi por comenzar y, pese a haber declarado estar de acuerdo con una visión humanitaria y en busca de desarrollo, Joe Biden sólo ha prometido apoyo económico (en múltiples ocasiones) que no ha llegado; al grado que el propio López Obrador ha criticado el afán de querer resolver todo conflicto con armas y rechazar apoyo militar del Plan Mérida para transformarlo en cooperación para el desarrollo.
Ayer fue Ucrania, hoy es Israel y mañana podría ser Taiwán, la única constante es que EU abona a la desestabilización global en favor de aceitar su vasta industria armamentística y con ello apuntalar la decadente hegemonía del dólar en la economía global.
Bajo este escenario y con el prestigio que ha ganado en su administración, el presidente López Obrador convocó a 11 países de Centro, Sudamérica y el Caribe: Belice, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá y Venezuela, a sostener una reunión de trabajo en materia migratoria.
La Declaración de Palenque contempla 14 puntos para enfrentar los crecientes flujos migratorios, entre los que destacan la elaboración de un Plan de Acción para el Desarrollo con la asistencia técnica de México, que además ofrece cooperación en materia de gas, petróleo, electricidad y energías renovables. Asimismo, se plantea la ampliación y el ordenamiento de vías seguras para la migración que garanticen el respeto a los derechos humanos de los migrantes, el diálogo para la mejora de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, así como del levantamiento de medidas coercitivas unilaterales como el longevo embargo económico a la mayor de las Antillas, la isla de Cuba, y el derogamiento de las 930 sanciones económicas impuestas a Venezuela.
En México, el año pasado se han roto todos los récords de ingresos de acuerdo con las Estadísticas Migratorias de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, pues en 2022, trámites migratorios como la expedición de Tarjetas de Residencia Temporal pasaron de 46 mil 835 a 60 mil 219; las Tarjetas de Residencia Permanente (refugiados), de 68 mil 523 a 75 mil 636, y las Tarjetas de Visitante por Razones Humanitarias han pasado de 87 mil 674 a 131 mil 241 con respecto a 2021, incrementando en 28.6%, 10.4% y 49.5, respectivamente. (Fadlala Akabani, Secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, Excélsior, Nacional, p. 18)
El encuentro de Palenque Por una Vecindad Fraterna y con Bienestar, convocado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, marcó un hito en la búsqueda de soluciones humanitarias para el complejo fenómeno migratorio que afecta a nuestra región.
Reunidos en Chiapas, las y los presidentes y representantes de una decena de países establecieron el acuerdo de abogar para que el Gobierno de Estados Unidos establezca un proceso de diálogo para evaluar y mejorar sus relaciones bilaterales, así como un plan internacional encaminado a reducir la movilidad y proteger a las personas en tránsito.
Este evento no sólo resalta la importancia de abordar el tema migratorio en el ámbito regional, sino que también pone de manifiesto el liderazgo del presidente López Obrador en este esfuerzo, ya que en todo momento ha demostrado su voluntad por tratar el asunto, haciéndolo, además, desde un punto de vista humanista y no coercitivo.
Tal enfoque se diferencia de la política de mano dura vista en otros lugares, y busca atender las causas profundas de la migración. Asimismo, reconoce la dignidad de las personas que huyen de la violencia, la pobreza y el cambio climático, ofreciendo soluciones reales en lugar de medidas represivas.
La crisis migratoria actual es un recordatorio constante de lo urgente que es atender este tema. El fenómeno se ha visto agravado por el éxodo de población venezolana: tan sólo en 2020, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) informó que más de 5.6 millones de personas habían abandonado ese país.
Esta crisis regional requiere una respuesta regional. Por eso, la cumbre migratoria de Palenque, a la que asistieron jefas y jefes de Estado y de Gobierno y de delegación de Belice, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Haití, Honduras, Panamá y Venezuela, constituye un importante paso en ese sentido.
El encuentro se centró en la atención de las personas migrantes en tránsito, pero también en la creación de oportunidades en las regiones de origen. El propio presidente López Obrador ha abogado por programas de desarrollo sostenible que aborden las causas fundamentales de la migración.
Para ello, México pondrá a disposición un esquema de cooperación y asistencia técnica en programas como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, así como para una plataforma de armonización regulatoria, con miras a crear una agencia de medicamentos de América Latina y el Caribe.
La migración es un desafío global que llama a la reflexión sobre la justicia y los derechos humanos. De ahí que sea una buena señal que las y los mandatarios y representantes acordaran enfrentarlo en forma conjunta, con un enfoque de derechos humanos y anteponiendo el bienestar de los pueblos, así como la dignidad de las personas desplazadas, recordándonos que la justicia y la solidaridad son fundamentales en la búsqueda de soluciones a este desafío. (Ricardo Monreal Ávila, 24 Horas, Estados, p. 12)
Los gobiernos de algunos de los países más inútiles que hay en materia de no producir migrantes se reunieron en Palenque para ver cómo arreglar el problema de los migrantes que producen.
Si no lo han averiguado ya, no lo averiguarán nunca, porque la fórmula es muy sencilla: crear riqueza, empleos, paz social, libertad, democracia, seguridad, respeto a la ley y a los derechos humanos.
Es decir, parecerse a los países hacia los que emigra la gente, Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, y no a los países de donde emigran: Cuba, Venezuela, Centroamérica en general, Haití y, desde luego, México.
México fue el anfitrión de la cumbre en un doble nuevo papel: desde hace cinco años es el país que crea migrantes en su suelo, pero también es el país que impide el paso por su suelo de migrantes de otros países, en particular los presentes en la cumbre.
México ahora tiene esta doble condición: sigue siendo el mayor expulsor de gente que ha tenido América Latina, pero ahora es el mayor represor de migrantes que vienen de América Latina.
Desde los tiempos del gobierno de Barack Obama, México contiene el paso de migrantes hacia Estados Unidos. Desde los tiempos de Donald Trump, lo hace como prioridad, y empeña en esa tarea a la Guardia Nacional.
Un momento cínico de los acudientes a la cumbre de Palenque fue no hablar del papel antiinmigrante de México, ni a los crímenes de que son víctimas sus ciudadanos en nuestro suelo, por parte del gobierno y de su siniestro Instituto Nacional de Migración, y por parte del crimen organizado, que tiene ahí uno de sus negocios más rentables y oprobiosos.
Un momento de cinismo mayor en la cumbre fue echarle la culpa de la migración latinoamericana a Estados Unidos, por sus sanciones a Cuba y a Venezuela.
Los gobiernos reunidos escribieron una ridícula carta de exigencias y propósitos y se retiraron después a seguir produciendo migrantes en sus países de origen.
Alivio enorme para la cumbre, hay que decirlo, fue que México ofreciera como solución sus dos programas estelares para evitar migrantes: Jóvenes construyendo el futuro y Sembrando vida.
Hecho. (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Al Frente, p. 3)
Los inmigrantes venezolanos lograron lo que no había podido la alta diplomacia entre Estados Unidos y Venezuela: dar un primer paso para descongelar las relaciones entre ambos países; reducir las sanciones contra la industria petrolera y establecer un acuerdo entre el gobierno y la oposición. Dicho convenio incluyó estipulaciones para las primarias de la oposición y para el proceso electoral presidencial de 2024, cuando podrán estar presentes observadores internacionales auspiciados por la Unión Europea.
Resulta paradójico que uno de los grandes ausentes en dicha negociación fueron quienes, en definitiva, agudizaron las condiciones del debate, forzando a los distintos actores a encontrar salidas políticas: se trata de los inmigrantes venezolanos, que alcanzan ya 20 por ciento de la población nacional.
No cabe duda que para los participantes en estas negociaciones, tanto el gobierno como la oposición y Estados Unidos, la calamitosa situación de los inmigrantes venezolanos, con su alto costo humano y sus efectos políticos dentro de cada contexto particular, impulsaron la mediación y el acuerdo. Los millones de personas que, sacrificándolo todo, abandonaron su país, cruzando el tapón del Darién para luego transitar por toda Centroamérica y México, hasta llegar a la frontera con Estados Unidos, son un factor determinante en estas negociaciones y, por tal motivo, su situación e intereses deberían ser considerados explícitamente. Aún más: su voz debería tener un lugar en la mesa de discusión.
En estos momentos, todas las acciones del gobierno de Joe Biden son con vistas a las elecciones presidenciales de noviembre de 2024. La frontera es un tema álgido y riesgoso dentro del juego electoral. En los últimos meses, miles de inmigrantes venezolanos han arribado a Ciudad Juárez y Piedras Negras, saturando los refugios de las ciudades fronterizas, tanto del lado mexicano como del estadunidense. Los gobernadores republicanos de Texas y Florida continúan utilizando a los inmigrantes como una excusa para generar pánico entre los electores estadunidenses, transformando a todo un contingente humano en comodines políticos. Así organizan espectaculares deportaciones de inmigrantes desde sus estados, hacia territorios demócratas como Nueva York y Los Ángeles. Con ello pretenden ganar rédito político (mano dura contra los ilegales…, gobierno firme para los estadunidenses…), mientras no hacen más que agudizar cruelmente la crisis migratoria.
Los republicanos ya han indicado que la inmigración y el tema de seguridad fronteriza serán centrales en su campaña. Anticipando las elecciones presidenciales, Biden actúa para evitar que se repita la imagen de miles de inmigrantes venezolanos cruzando la frontera entre México y Estados Unidos, sólo unos meses antes de la elección. Esto, más que cualquier otro factor, ha impulsado el cambio en la política exterior del mandatario hacia Venezuela.
Por este motivo, varios días antes de la reunión en Barbados del 17 de octubre de 2023, cuando el gobierno de Maduro y la oposición firmaron el nuevo acuerdo, el director del departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, determinó que era seguro regresar a los venezolanos que habían llegado a Estados Unidos después del 31 de julio y no tenían una base legal para permanecer en dicho país. La sutil distinción que se establece aquí en torno a una fecha precisa juega con una normativa legal que había facilitado el movimiento de inmigrantes: el Estado Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés). Con esta interpretación se divide artificialmente a los venezolanos inmigrantes que tendrían o no acceso a la protección legal del TPS.
Mientras Mayorkas hacía estas declaraciones en la Ciudad de México, en Washington el gobierno de Biden también autorizaba la extensión de un importante segmento de la muralla entre México y Estados Unidos iniciada por el ex presidente Donald Trump. Durante su campaña presidencial, Biden había prometido que no construiría ni un solo pie de la polémica barrera iniciada por su predecesor. Sin embargo, el teatro político exige una nueva estrategia y cabe anticiparse al adversario: en una campaña presidencial en la que podría enfrentarse a Trump como candidato del Partido Republicano, Biden opta por mano dura. El flujo migratorio venezolano incide así en el debate electoral estadunidense y, viceversa, los intereses electorales estadunidenses inciden en la disposición de Washington para facilitar soluciones a la crisis venezolana.
Las nuevas declaraciones de Mayorkas sobre la deportación de venezolanos parecen contradecir la postura que había sustentado las sanciones contra Venezuela, cuando se argumentaba que el país enfrentaba una crisis humanitaria y el gobierno violaba continuamente los derechos humanos de sus ciudadanos. Tal fue el argumento utilizado por los presidentes Obama, Trump y Biden al imponer y luego ampliar las sanciones contra el país.
Dichas sanciones no son el único factor que ha agudizado la crisis venezolana. Los profundos desarreglos en el interior de la nación, los antagonismos y abusos de poder no pueden ser desestimados. Sin embargo, dificultar la comercialización del petróleo, su principal producto de exportación, o limitar el acceso a líneas de crédito o a sus reservas en bancos extranjeros, son medidas unilaterales que impusieron duros obstáculos para el desarrollo de la economía venezolana, lo cual ha fomentado la inmigración de millones de personas.
La facilidad con la que el actual gobierno estadunidense determina que es seguro regresar venezolanos a su país pone en evidencia que el tema migratorio es una pieza más de la política interior de la nación norteamericana. Las crisis humanitarias se ponderan con base en los intereses internos de las naciones más poderosas.
@mtinkersalas; profesor emérito, Estudios Latinoamericanos, Pomona College.
http://www.luisdunogottberg.com/ Departamento de Literatura y Cultura Clásica y Moderna, Universidad de Rice. (Miguel Tinker Salas y Luis Duno Gottberg, La Jornada, Opinión, p. 22)
Algo es ya seguro, ningún otro titular del Ejecutivo federal ha violado tanto ni tantas veces de manera tan grave la Constitución, como López. En el pasado vimos cómo algunos presidentes vulneraron el mandato constitucional, pero nunca alguien que lo hiciera de manera reiterada, pertinaz e impune. El cinismo con el que el partido en el poder ha dejado atrás la democracia es lacerante. Vivimos una autocracia que repite un pasado que no se cansa de criticar, prometiendo un futuro que no da trazas de poder alcanzar.
El artículo 31, fracción IV de la Constitución dice que los mexicanos estamos obligados a pagar contribuciones para sufragar los gastos de la Federación, en tanto que el propio ordenamiento conmina al Ejecutivo federal a gastar el dinero público sólo en los rubros que se establecen en el presupuesto. Sin embargo, el Presidente mete la mano en las arcas públicas para derrocharlo en lo que le viene en gana. No conoce límites, ordena que se hagan erogaciones con cargo a la caja oficial, sin importarle si existe partida que lo permita.
Durante cinco años el presupuesto ha sido violentado a más no poder, se reasignan, transfieren y desvían recursos sin recato alguno, no se paga lo que se debe, para poder cubrir las facturas que atienden las ocurrencias que se anuncian desde el púlpito mañanero. Ya ni se ocupan de justificar los más absurdos gastos. A paso y medida que López va por el país haciendo campaña, establece proyectos que están por encima de lo aprobado en aquel recinto que, alguna vez, fuera la Cámara de Diputados.
Jamás había ocurrido que la SHCP no pudiera dar cuenta de lo gastado, enlenzándolo razonablemente con las partidas y subpartidas aprobadas. Es cierto, en muchas ocasiones los de antes hacían malabares con las inconstitucionales facultades que se dieron en la legislación secundaria, pero, los abusos y excesos, eran la excepción y no la regla.
De la relajación soportada en los resultados comiciales, se pasó a un absoluto desprecio por las normas, límites y restricciones que marcan las disposiciones que disciplinan el gasto. Ni siquiera en el gobierno saben qué tanto se incumplió el mandato parlamentario este sexenio, ya que se han entregado a una aprobación a ciegas de la cuenta pública.
Sin embargo, es fácil encontrar acciones que no pudieron ser previstas o anticipadas en el presupuesto aprobado, dado que se trata de caprichos que surgieron al calor de las preguntas que cada mañana le hace el cómodo equipo de incondicionales que se hacen pasar por representantes de medios. Para el cacique no existe llenadera, promete, ofrece y baladronea, a diestra y siniestra, usando el erario federal como si fuera propio, y como si éste existiera para hacerlo lucir bien.
Uno de esos gastos es el que ha venido haciendo para promover su imagen en otros países, o peor, para pagar inconfesados favores recibidos por sus camaradas dictadores. Ésos, no son gastos públicos de la Federación. El dinero de los mexicanos tiene como destino prioritario atender sus necesidades, por lo que no tiene que ir a buscar pobres a otro lugar ni mucho menos cubrir carencias que aquí abundan.
Con el muy criticable y cómplice silencio de la Auditoría Superior de la Federación se ha venido dilapidando, desviando y derrochando dinero que es ajeno, ya que no le pertenece al tabasqueño ni a su partido. Eso incluye el petróleo y otros activos financieros que se han ido por el caño del no me vengan con que la ley es la ley.
Reunirse con los gobernantes que no han sabido cumplir a su gente de nada sirve. Nada les puede aportar quien vive del subsidio que aportan los mexicanos expulsados por una economía ineficiente. Lo suyo, es aumentar y fomentar la migración ilegal, ya que ella lo rescata mes a mes. (Gabriel Reyes Orona, Excélsior, Nacional, p. 8)