Los migrantes enfrentan diferentes complicaciones, entre ellas, la falta de inclusión financiera, es decir, carecen de cuentas bancarias para mandar sus recursos económicos a sus familiares.
De acuerdo con el estudio “Informe de Cultura Financiera: Inclusión y Remesas en el Noreste de México”, realizado por investigadores del Tecnológico de Monterrey, en conjunto con la Agencia de la ONU para los Refugiados, más de la mitad de los migrantes carecen de cuentas bancarias, situación que los obliga a utilizar dinero en efectivo para el pago de servicios y bienes.
El estudio revela que los migrantes que pasan o ya viven en México, están interesados en contar con servicios bancarios, sin embargo, la falta de documentos les impide ser reconocidos; además, sienten el rechazo de las instituciones.
Al menos, seis de cada 10 personas en situación de movilidad recibieron una negativa por parte de trabajadores de instituciones bancarias, a pesar de que las regulaciones mexicanas permiten abrir cuentas básicas con documentos como la Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias.
Dentro de los migrantes que carecen de servicios financieros se encuentran aquellos que están trabajando en sectores productivos y que cuentan con educación media o superior.
El panorama de rechazo a los migrantes en instituciones bancarias afecta a las familias y a la economía en general. De alguna forma, el envío de remesas podría realizarse por medios formales y seguros; sin embargo, al final, los migrantes están optando por terceros para mandar sus recursos.
Ante la situación, la investigación propone realizar los trabajos necesarios para adaptar los procesos bancarios a documentos migratorios reconocidos, situación que no puede ser catalogada como una concesión, sino como una medida necesaria para reducir desigualdades, fortalecer la autonomía económica y contrarrestar la llamada informalidad financiera.
Los migrantes, es decir, personas en movilidad, ya sea solicitantes de asilo y refugiados, la posibilidad de contar con una cuenta bancaria se traduce en evitar ser víctimas de abusos y, al mismo tiempo, manejar sus propios recursos sin necesidad de intermediarios. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Online)
En Washington cada vez hay más llamados para exhortar a que los gobiernos de Estados Unidos, México y Canadá, extiendan el T-MEC en la revisión conjunta del tratado que tendrá lugar en julio de 2026.
Sin la aprobación de los gobiernos de los tres países de una extensión de 16 años, el acuerdo estará sujeto a una revisión anual, lo que generará incertidumbre a las empresas y afectará de manera importante los beneficios obtenidos desde su entrada en vigor hace poco más de cinco años.
Desde julio de 2020, el papel principal del tratado ha sido el fortalecimiento de la integración económica y comercial de México con sus socios de América del Norte, principalmente Estados Unidos.
El T-MEC no sólo representó certidumbre legal, sino que generó nuevas áreas de oportunidad para emprendedores, inversionistas, consumidores y productores, gracias a sus reglas para el comercio y la inversión.
La semana pasada se conoció que, en términos agregados, el comercio total entre México y Estados Unidos, que incluye exportaciones e importaciones, sumó 581 mil 306 millones de dólares de enero a agosto de 2025, lo que representó un incremento de 3.9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, pese a la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas, medida inicialmente vinculada a temas de carácter migratorio y de seguridad.
En ese periodo de ocho meses, México logró una participación de 15.5 por ciento en el comercio total de bienes de Estados Unidos, sumando exportaciones e importaciones, superando a Canadá con 12.9 por ciento y a China con 7.8 por ciento.
En los últimos años, México logró cifras récord a nivel comercial en su relación bilateral con Estados Unidos y se convirtió en su primer socio.
La novedad es que durante el periodo enero-agosto de 2025, por primera vez en la historia, México se convirtió en el principal destino de las exportaciones estadounidenses, de acuerdo con los datos publicados por la Oficina del Censo, perteneciente al Departamento de Comercio, tras el ‘apagón’ de indicadores económicos debido al cierre del gobierno.
En los ocho meses reportados, las exportaciones estadounidenses a México sumaron 226 mil 411 millones de dólares, ligeramente por arriba de los 225 mil 642 millones enviados a Canadá.
El pasado 20 de noviembre, un grupo de 113 congresistas de Estados Unidos, tanto republica nos como demócratas, envió una carta al representante comercial de ese país, el embajador Jamieson Greer.
Los firmantes, encabezados por Adrian Smith, presidente del influyente Subcomité de Comercio del Comité de Medios y Procedimientos (Ways and Means) de la Cámara de Representantes, responsable de supervisar el cumplimiento de la legislación de implementación del T-MEC, apoyan “firmemente” el tratado debido a “su impacto positivo y sus beneficios para la agricultura estadounidense”.
Sin embargo, advierten que cualquier modificación precipitada pondría en riesgo los mercados de exportación más estratégicos para los productos agrícolas estadounidenses, que son México y Canadá.
En 2024, más de un tercio de las exportaciones agrícolas totales de Estados Unidos, valoradas en 176 mil millones de dólares, se destinó a México y Canadá.
Además, las exportaciones agrícolas estadounidenses han aumentado significativamente desde la implementación del T-MEC, con un incremento en las ventas a México y Canadá de 10.7 y 7.6 mil millones de dólares, respectivamente.
Aun así, “su impacto positivo en la agricultura estadounidense aún no ha alcanzado su máximo potencial”.
De ahí la importancia que tienen la revisión y aprobación de una extensión de 16 años del T-MEC para el sector agrícola, pero también para el automotor, entre otros que se han beneficiado no sólo de la integración, sino también de la complementariedad entre economías.
México, Estados Unidos y Canadá se enfrentan a la tarea de evaluar y potencialmente extender la vigencia del acuerdo más allá de su fecha original de expiración en 2036, lo que debe contribuir a una recuperación más rápida de la economía mexicana tras un 2025 de virtual estancamiento.
De ser así, se deben asegurar las condiciones necesarias que permitan dar certidumbre a inversionistas, consumidores y productores para seguir apostando por América del Norte como una región económicamente vigorosa. “México, EU Canadá se enfrentan a la tarea de evaluar y extender la vigencia del T-MEC más allá de su expiración en 2036” (Víctor Piz, El Financiero, Economía, p. 8)
› Resultados en educación
En medio de complicaciones sociales y políticas, nos piden no perder de vista instituciones y programas que de manera consistente y a veces contra viento y marea cumplen cabalmente con sus objetivos. Es el caso del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, cuyos indicadores de atención dan cuenta de resultados importantes, por ejemplo, que actualmente se atiende a 20 mil 91 personas en situación de rezago, pertenecientes a grupos que históricamente han enfrentado desigualdades y discriminación. Y en lo que va del año, 15 mil 905 jóvenes y adultos concluyeron sus estudios de alfabetización, primaria o secundaria. Fue el secretario de Educación, Mario Delgado, quien informó que la oferta educativa del INEA responde a las necesidades de personas con discapacidad, grupos indígenas, jornaleros agrícolas, migrantes, adultos mayores, afromexicanos, entre otros. (Rozones, La Razón, La Dos, p.2)
La inmensa escalada militar norteamericana en el Caribe, ahora denominada operación Lanza del Sur, y el llamado a revivir la Doctrina Monroe han puesto el foco de atención sobre América Latina como no había sucedido en décadas.
Durante las últimas semanas, políticos y comentaristas de Estados Unidos han comenzado promover el uso de la fuerza militar para deponer al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela proponiendo operaciones de cambio de régimen.
En varios medios se propone de forma irresponsable una serie de opciones que van desde ataques aéreos en contra del régimen, la promoción de un golpe militar ayuda encubierta, inclusoe secuestro o asesinato del presidente venezolano. Todos comparten la idea de que un cambio de régimen en Ve nezuela podría ser fácil. Al final de cuentas, el gobierno de Nicolás Maduro carece de cualquier legitimidad política social, y el Estado venezolano ha sido erosionado por años de autoritarismo, corrupción sanciones internacionales.
La idea de que todos los problemas en Venezuela inician y terminan con Nicolás Maduro es un graerror. El entramado de generales y élites que sostienen el gobierno autoritario -y que sobrevivio a la muerte de Hugo Chávez- se mantiene firme en el poder.
En tal caso, una operación militar contra Maduro tiene altas posibilidades de generar un vacio de poder y una lucha entre la élite militar -conformadaporaproximadamente2,200 generales- por asegurar sus privilegios y controlar los recursos lícitos e ilícitos de Venezuela: petróleo, oro y las rutas de trasiego de drogas.
En caso, elejemploquesepresenta no es una situación como la de Panamá en 1989 en donde una operación rápida llevó a la caída de Manuel Noriega y a la creación -tras varios ungobierno democrático; sino una situación similar a la de Libia, país que ha estado envuelto en guerras civiles e inestabilidad desde 2014, tras una operación similar para deponer al dictador Muammar Gaddafi.
Todo esto tendría profundas consecuencias localesy regionales, comenzando con el inmenso sufrimientoque esto podría ocasionar al pueblo venezolano.
La operación Causa Justa en Panamá llevó a la muerte de cientos de civiles -cuyo número todavía no conocemos- Un proceso similar pondría en riesgo a millones de venezolanos. A su vez, una situación inestable en Venezuela gene raría más presión sobre una población vulnerable y llevaría a un aumentode la migración irregular. En tal caso, se darían las condiciones ideales para que los grupos del crimen organizado expandan sus operaciones por todo el territorio.
Para la región una operación de esta naturaleza tendría graves consecuencias. Venezuela ha expandidosus fuerzas armadas durante cadas mantiene arsenales que fácilmente podrían caer en manos de grupos paramilitares y del crimen organizado por toda la región.
No sabemos cómo un cambio de régimen podría repercutir en las tensas relaciones entre Venezuelay su vecina Guyana, con quien ha mantenido décadas de conflictos territoriales.
Para Colombia y Brasil, una Venezuela inestable podría suponer un grave riesgo a su seguridad interna a través de sus fronteras porosas; y para México, Colombia Perú sentaría un precedente inaceptable al justificar operaciones de cambio de régimen partir de la excusa del combate al narcotráfico. (Gerardo Sánchez Nateras, El Universal, Opinión, p. 19)
Trump va por más
¿Se acuerda cuando Donald Trump se le fue encima a los dos senadores y cuatro representantes demócratas que estuvieron en la marina y en la CIA porque le pidieron a las fuerzas armadas desobedecer las órdenes contrarias a la constitución de EU y al Código Uniforme de Justicia Militar? Los senadores Mark Kelly y Elissa Slotkin más los representantes Jason Crow, Maggie Goodlander, Chrissy Houlahan y Chris Deluzio son los que ahora tienen encima a los servicios de inteligencia de Trump y curiosamente el apoyo de los latinos en EU, al menos de los que pueden votar y todo por oponerse a que las fuerzas armadas hagan trabajos policiacos en las ciudades estadounidenses más violentas. Internamente en el gobierno de Trump, dicen, están satisfechos con la cooperación que tienen con México para desmantelar a los carteles de la droga y detener la migración indocumentada aunque esto no implica que no van adoptar medidas adicionales en contra organizaciones delictivas y las discute con regularidad con su equipo de seguridad nacional. (Red Compartida, La Prensa, página 2)
El 20 de noviembre de 1975 falleció el dictador Francisco Franco a los 82 años. Era el último personaje que quedaba con vida en Europa que abrazó el fascismo desde el poder. Terminaba así una época que dejó en el ostracismo a España durante cuatro décadas.
Ese régimen se empeñó en eliminar cualquier rastro de disidencia desde su inicio. La investigación histórica cifra en 150 mil las personas asesinadas por defender la República. Otras 200 mil murieron de enfermedades asociadas a la hambruna en los primeros diez años de la dictadura. México mostró su solidaridad al recibir a miles de exiliados que dejaron un invaluable legado en múltiples disciplinas.
Primero aliada de Hitler y Mussolini y luego aislada del resto del mundo, España registraría las primeras movilizaciones de inconformidad al inicio de los setenta. El pensador Nicolás Sartorius lo resume así: Franco murió en la cama, pero la dictadura murió en la calle.
A partir de ahí los cambios se desencadenaron de forma vertiginosa. Se restauró la monarquía en la figura del rey Juan Carlos que dirigió la jefatura de Estado durante 39 años. En 1977 el país votó las primeras elecciones libres y en diciembre de 1978 se ratificó la Constitución en referéndum.
Se funda entonces la transición democrática, un admirable proceso que dio impulso a un sistema político parlamentario vigente hasta hoy. En los últimos 49 años España ha tenido siete presidentes del gobierno, cuatro emanados de la derecha y tres de izquierda.
En 1982 se incorporó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en 1986 ingresó a la entonces Comunidad Europea y en 1992 celebró sus primeros Juegos Olímpicos en Barcelona. En materia económica, pasó de ser una de las naciones con mayor rezago social a tener ahora el mayor crecimiento entre los países de su entorno y ser el destino escogido por migrantes sudamericanos.
Una de cada siete personas en la Comunidad de Madrid es de origen latino. Según el Censo español, en 2024 el número de personas nacidas en el extranjero fue de nueve millones, el 18% del total nacional, y sumando.
Desgarrada por los ataques terroristas de ETA, la sociedad española ha demostrado resiliencia y fuerza. Ahora tiene retos en materia de vivienda ante el cambio demográfico y de encaje de la población recién llegada. Se multiplican las voces que demonizan a la migración y en algunos casos, le acusan de ser responsable del incremento de la delincuencia.
Ahora mismo España vive una intensa polarización política. Desde 2018 gobierna el PSOE con una agenda social progresista que impulsa los derechos de las mujeres, cuyas autoridades de todos los niveles se manifiestan por cada feminicidio que ocurre (38 en lo que va del año).
Superada la conmoción nacional que supuso el referéndum de independencia de Cataluña en 2017, ha emergido con fuerza VOX, una formación política de ultraderecha nostálgica de la dictadura y negacionista de la violencia de género, del cambio climático y la migración.
Con discursos extremistas e incendiarios, ese partido ha logrado enganchar a miles de jóvenes hastiados del subempleo y de salarios basura que creen que sus padres vivían mejor en dictadura sin recordar los abusos y las violaciones a los derechos humanos.
En contraste, está la posición progresista, de avanzada que se manifiesta contra la guerra, que reconoce al Estado palestino y que se posiciona a favor de la igualdad. (Claudia Corichi, El Sol de México, Análisis, p. 22)