El pasado 18 de diciembre del 2020, se llevó a cabo el Foro Ciudadano “Tijuana, tierra de migrantes”, en el marco del Día Internacional del Migrante. En la reunión estuvo presente Alejandro Encinas, Subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación; Bertha Alicia Caraveo Camarena, Senadora Presidenta de la Comisión de Asuntos Fronterizos y Migración del Senado de la República; además de los funcionarios estatales allegados a los proyectos migratorios del Gobierno de Baja California, y los representantes de las sociedad civil, que nutrieron con propuestas concisas esta reunión a favor de los migrantes en México.
Un día después del Foro Ciudadano, el Congreso de Baja California aprobó la Ley para la Atención, Protección de los Derechos y Apoyo a las Personas Migrantes en Baja California; un logro mayúsculo que da fe de la exhaustiva labor que hemos llevado a cabo a lo largo de los años en la región noroeste de nuestro país, a favor de las familias que arriban a Tijuana de todas partes del mundo. Así pues, reproduzco aquí las palabras de mi intervención en el Foro Ciudadano del cual fui orgullosamente coordinador general:
Tijuana, esta singular tierra de retos, de sueños y generosidad, donde inicia nuestra patria, es también una “Ciudad Santuario” para nuestros hermanos migrantes que arriban a esta frontera en búsqueda franca de una mejor vida. En búsqueda de la paz y el bienestar que la estabilidad de nuestro país puede brindarles. Aquí se fortalecen los lazos amistad entre culturas y se tejen las ilusiones que renuevan la identidad de México. (Carlos Mora Álvarez, El Universal, Online)
Que mientras Joe Biden acusaba a Donald Trump de separar a familias migrantes y el republicano le respondía que ellos, los demócratas, habían ideado las jaulas para los indocumentados, durante el segundo debate presidencial, los abusos en los centros de detención han proseguido y ahora se ha presentado una nueva denuncia por agresión sexual de guardias a tres mujeres, lo que se ha convertido en un patrón y práctica sistemática en Texas con la complacencia del ICE. (Redacción, Milenio, Al Frente, p. 2)
En el último tirón de su administración, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envío a Chiapas a su embajador Christopher Landau, visita que levantó más de una ceja, cuando en un evento oficial, don Christopher apuntó que es importante que Chiapas sea un lugar próspero y seguro, ya que esas características “son la base del bienestar y la paz social”. En este sentido, nos dicen que las expresiones fueron tomadas como un reiterado gesto de gratitud al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien en la frontera sur ha mantenido inalterable el cerco de contención migratoria, afín a la política del saliente Trump. El arribo de Landau a la tierra de las marimbas se observa además como un velado mea culpa ante el nuevo gobierno de Joe Biden. (Kiosko, El Universal, Estados, p. A13)
Recientemente Estados Unidos ha sufrido enormes incendios, así como los huracanes Hanna e Isaías, que nos traen recuerdos de las enormes sequías conocidas como Dust Bowl y, más recientemente, el huracán Katrina. En América Central, las pérdidas estimadas por los recientes huracanes Eta y Iota alcanzan los 10.000 millones de dólares (40% del PIB) sólo en Honduras. En Guatemala, más de 5 millones de personas se vieron afectadas, lo que aumenta las presiones migratorias hacia EE.UU, debido a la ola de refugiados climáticos. Y unos meses antes, los “gemelos” Laura y Marco ya habían causado grandes pérdidas en la isla de La Española, que aún no se recupera del paso del huracán Matthew, que dejó 900.000 muertes en Haití. (Robson Dias da Silva, El Universal, Online)
En Colombia, el presidente Iván Duque ya tiene un plan de vacunación, el tema es que excluye a los venezolanos con estatus migratorio irregular. Si con la crisis en Venezuela este país alegó medidas humanitarias y recibió a quienes huían del gobierno de Nicolás Maduro, ahora les dice a todos ellos que no tendrían acceso a una vacuna contra covid-19. Con esto no sólo pone en riesgo la vida de los venezolanos migrantes, también la de los ciudadanos de Colombia, porque no habrá una barrera médica para frenar los contagios. Primero los recibe, luego los excluye. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 10)
La situación de Venezuela ha provocado la migración de millones de personas en lo que de hecho ha sido una exportación de su crisis humanitaria a otros países.
Cierto que como otros regímenes de su tipo en la región justifica sus problemas y sus medidas como resultado de su “liberación” del control imperial de Estados Unidos. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 11)