La migración es un fenómeno universal y atemporal, está en el origen y el desarrollo de las civilizaciones de todos los puntos cardinales y más allá de credos ideológicos, sistemas políticos y modelos económicos. La historia demuestra que no puede evitarse, sólo regularse. Promover un tratamiento racional y equilibrado, compatible con los derechos humanos, es un deber de las fuerzas progresistas y de avanzada.
Lo que hoy ocurre en la frontera sur de México, con hermanos centroamericanos que tratan afanosamente de llegar a la mayor economía mundial en busca de una mejor calidad de vida, para ellos y su familia, debe suscitar nuestra solidaridad colectiva y una suma de esfuerzos de autoridades y sociedad civil, una postura alejada de maniqueísmos ideológicos y los simplismos de la derecha, para un tratamiento humanitario y eficaz a corto y mediano plazos. (José Murat, La Jornada, Política, p. 12)
La contención y disolución de la caravana de la desesperación en territorio mexicano gracias a los operativos de la Defensa Nacional, el Instituto Nacional de Migración y la Guardia Nacional dejó un saldo nada halagador. La repatriación llegó a mil 100 hondureños. Retornaron desde Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Tenosique y del aeropuerto de Villahermosa a San Pedro Sula y Tegucigalpa.
Fue evidente que la gran mayoría de los migrantes hondureños no tenían papeles para acogerse a los programas de empleo que ofrece el gobierno mexicano en la frontera sur y que el objetivo sólo era utilizar nuestro territorio para llegar a Estados Unidos en busca de trabajo. Se ha constatado que en la organización de las caravanas centroamericanas hacia México hay intereses de bandas de tráfico de personas y falta de sensibilidad por parte de Tegucigalpa por enfrentar el problema migratorio.
En cuanto a la política migratoria de México con Centroamérica, aún quedan algunos pendientes que tienen que ver con el estricto respeto de los derechos humanos hacia los migrantes con la coordinación de organismos nacionales e internacionales y el Instituto Nacional de Migración, así como mejorar la situación de precariedad que existe en las estaciones migratorias de México. (Mario Trujillo Bolio, La Jornada, Editorial, p. 2)
“Desde la más intensa cercanía confirmé ayer que Andrés Manuel lopezobrador_ ha tenido una transfiguración: se mostró con una convicción profunda, más allá del poder y la gloria”, relataba —al día siguiente de la toma de posesión del Presidente en funciones— un emocionado Porfirio Muñoz Ledo, en sus redes sociales. “Se reveló como un personaje místico, un cruzado, un iluminado. La entrega que ofreció al pueblo de México es total. Se ha dicho que es un protestante disfrazado. Es un auténtico hijo laico de Dios y un servidor de la patria. Sigámoslo y cuidémoslo todos”, urgía —sin dudarlo— quien ahora se muestra azorado ante la realidad de sus propias letras: de la transfiguración del candidato ingenuo al Presidente autócrata, mientras descubre que un místico no puede equivocarse, porque experimenta lo divino; que la misión de un cruzado es luchar, incansable, contra los enemigos de la causa que enarbola; que un iluminado siempre creerá tener la verdad absoluta. El mismo azorado que, apenas hace unos días, descubrió que el Presidente en funciones es capaz de enviar a su guardia pretoriana, con toda su fuerza, en contra de los migrantes —que había defendido como causa de campaña— con tal de agradar a quien en su momento, incluso, le dedicó un libro: Oye, Trump. Juan Trump, le contesta. Nadie sabe con quién se casa. (Víctor Beltri, Excélsior, Nacional, p. 18)
El drama de la migración en la frontera sur escala con las imágenes que se viralizan, las palabras del Presidente defendiendo a la Guardia Nacional y las críticas por el trato que el gobierno da a quienes van en tránsito. Hay mucho ruido.
Porfirio Muñoz Ledo, diputado de Morena. “El problema es la represión brutal y salvaje de los migrantes”, me dijo el viernes en la radio, en MVS noticias. ¿Qué tendría que hacer el gobierno de México?, pregunto. “Dejarlos pasar. Son migrantes, pero pertenecen a la categoría de refugiados. A los refugiados se les debe dejar pasar, atender y encaminar hacia el lugar que desean llegar”, asegura.
“Eso de que actuó pacíficamente (la GN), sólo conteniendo (como dice el pPresidente), es falso”, remata.
Maximiliano Reyes, subsecretario para AL y el Caribe de la cancillería. “Son palabras emitidas desde la curul porque distan de estar apegadas a lo que sucede”, me dice sobre las declaraciones de Muñoz Ledo. (Manuel López San Martín, El Heraldo de México, País, p. 12)
Un reciente desfile de niños enmascarados y armados en un poblado guerrerense, presuntamente en proceso de integrarse a una fuerza de autodefensa local, indica tanto el tamaño del desafío que enfrenta el gobierno como lo que según especialistas es una ausencia de planes y programas para enfrentar el problema.
Peor aún, las fotografías y videos de la prensa internacional sobre lo que oficialmente se describe como “rescate” de migrantes en la frontera sur del país por la Guardia Nacional hacen más por confirmar una postura de dureza que de cuidado por los derechos humanos de los reclamantes de asilo.
Fuera del país, en todo caso, las políticas del presidente López Obrador son vistas con escepticismo. Para varios especialistas, el gobierno mexicano enfrenta de entrada la tarea de recuperar el control, la gobernanza, sobre zonas del país, especialmente a lo largo de las rutas de la droga. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, 27)
No termina de cuajar ni de convencer la actuación de la nueva titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, doña María del Rosario Piedra Ibarra, a la larga cadena de señalamientos contra la legitimidad de su nombramiento, se suma el penoso episodio de la semana pasada.
La titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, si bien es cierto que no tiene la facultad de dirigir ni de opinar sobre el desarrollo de los trabajos parlamentarios; también lo es que ni siquiera se inmutó con lo sucedido a su alrededor.
Tuvo la oportunidad al final de su comparecencia, de responder y fijar postura ante las preguntas de los reporteros, a quienes sólo les regaló una espectacular sonrisa y su silencio.
Rosario Piedra no tocó ni con el pétalo de una rosa a la Guardia Nacional, a pesar de las diversas denuncias y pruebas de su excesivo uso de la fuerza contra los migrantes en la frontera sur, muchos creemos que fijar postura es lo mínimo que se espera de la protectora de derechos humanos en el país. (Héctor Serrano Azamar, El Heraldo de México, Editorial, p. 22)
La migración es un tema muy complejo y algunas de sus manifestaciones ya forman parte de la agenda de Seguridad Nacional del país. Hay que distinguir que los migrantes centroamericanos que buscan salir de sus países no son una amenaza per se, sino las manifestaciones ilegales que las acompañan, así como factores internos y exógenos.
A continuación, explicaremos factores internos que deben ser considerados. Corrupción e incapacidad institucional. Desde el gobierno de Fox se hicieron esfuerzos para liberar de corrupción al Instituto Nacional de Migración (INAMI) con resultados negativos. Es una institución débil, con poco personal, salarios por debajo del resto del gobierno (hasta el gobierno de Calderón). El INAMI fue declarada una instancia de Seguridad Nacional desde hace más de dos sexenios para poder depurarla, sin embargo, ha sido botín político de sus extitulares y delegados federales.
En resumen, la incapacidad de las autoridades civiles encargadas de atender la problemática migratoria y atención a refugiados (INAMI, Segob, Comar y PF), el uso de las fuerzas armadas a través de la Guardia Nacional, el uso de la cancillería para coordinar los esfuerzos migratorios internos y contener la ofensiva de EU contra México, y la actuación de la UIF para investigar a tratantes y traficantes de personas es una realidad. Por todo lo anterior, la agenda de migración es un asunto de seguridad nacional.
El Estado asigna recursos extraordinarios para atender esta crisis y tiene además la responsabilidad de mantener una política de protección y promoción de los derechos humanos en México y en el exterior. Menudo problema. (Gerardo Rodríguez, El Heraldo de México, País, p. 10)
Este fin de semana hubo dos hechos significativos relacionados con el partido gobernante y con la 4T. Por un lado Morena finalmente definió en un Congreso la elección de un presidente interino, en la persona del diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, aún con la negativa de Yeidckol Polevnsky de reconocerlo; y por el otro lado, una figura emblemática en el proyecto de López Obrador, Porfirio Muñoz Ledo, nada menos el que le puso la banda presidencial en el Congreso, cuestionó duramente “la mentira y el autoritarismo” en el gobierno lopezobradorista y habló de un retroceso histórico.
El expresidente de la Cámara de Diputados dijo: “Mi corazón se aleja de Morena”, tras la censura de sus compañeros que no quisieron escuchar su discurso crítico hacia la política migratoria del presidente López Obrador, a la que ha calificado de “criminal, represiva e inconstitucional” hacia los migrantes centroamericanos y de “sumisa y abyecta” con el gobierno de Donald Trump.
Paradójicamente, mientras una figura tan simbólica para la 4T, como lo es Muñoz Ledo se aleja, otros se acercan y se fortalecen en el control de Morena. Es el caso de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, quien con la llegada del diputado Alfonso Ramírez Cuéllar a la presidencia nacional morenista, toma el control de la próxima elección interna, con la anuencia del presidente López Obrador, y desplazando al mismo tiempo a Yeidckol Polevnsky y a Bertha Luján. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 11)
El enfrentamiento con los migrantes.- El gobierno ha sido realmente torpe en uno de los temas más sensibles y de los que se esperaba mayor inteligencia. Usar a la Guardia Nacional para enfrentar a los migrantes es absolutamente rudimentario e incongruente. Hace un año se les daba la bienvenida y ahora se les manda a la Guardia que se convierte en el muro humano que siempre dijo Trump que México iba a pagar. La Guardia debería estar desplegada para enfrentar el crimen, en lugar de eso la enviaron a la frontera sur, a perseguir migrantes. ¿Era la única alternativa?, ¿no podemos tratar la migración de manera más humana? Deberíamos buscar alternativas para tratar este fenómeno de una manera más eficaz, menos desordenada y más humana. Quizás es hora de que la Secretaría de Relaciones Exteriores en lugar de ser el asistente de compras urgentes asuma el liderazgo que México debe tener en la materia. (Margarita Zavala, El Universal, Opinión, p. 12)
No tengo una respuesta al porqué el partido del gobierno muestra dos caras tan contrastantes. Es para mí un enigma que, mientras en el poder legislativo un hombre con el peso y la autoridad moral de Porfirio Muñoz Ledo advierte sobre el verticalismo que impera en las decisiones de la bancada, dos de las aspirantes a dirigir el partido puedan librar batallas políticas sin cuartel sin que venga una señal desde Palacio. Es, en efecto, un enigma que el Presidente de la República haya decidido aniquilar en los hechos la autonomía de sus fracciones parlamentarias al imponerles no solamente el nombramiento de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, sino forzarlos a aceptar, sin mover una coma, su presupuesto y ahora tratar de silenciar las voces críticas por el tratamiento poco hospitalario que les damos a los migrantes.
Debo decir, de entrada, que la voz de Porfirio se oye mucho más que la de todos quienes la intentan acallar, pero el propio legislador de la mayoría alertaba sobre los riesgos regresivos que esta disciplina acrítica de una bancada puede generar en la vida del país. Que conste que no se los advierte ni un conservador, ni un politólogo de IDEA; se los dice un hombre que ha dejado los últimos 40 años de su vida en la lucha por democratizar el país. Una bancada incondicional del Presidente lejos de enriquecer la vida pública, refuerza la tendencia al presidencialismo imperial que tanto daño causó en el pasado a este país. (Leonardo Curzio, El Universal, Opinión, p. 13)
Solalinde.- Según Político México, el padre Solalinde aseguró que la Guardia Nacional ha sido un medio de contención y por ningún motivo represor. Gil se pone mal: este cura fanfarrón y oportunista que camina por los fríos pasillos de Palacio Nacional no tiene vergüenza. ¿Este Solalinde es el mismo que decía proteger los derechos humanos de los migrantes? Un simulador que le habla al oído al Presidente de la República. Uta. (Gil Gamés, Milenio Diario, Al Cierre, p. 47)
Uno detrás de otro detrás de otro detrás de otro. En fila. Como los problemas. Como las palabras en este texto en donde una sigue a la otra que sigue a la otra. Caravanas. Cruzando por desiertos, como el desierto del papel en blanco. Caravana de migrantes: de hombres, mujeres y niños que cruzan el desierto sin oportunidades y sin seguridad en que se ha convertido su país, en esta ocasión llamado Honduras.
Y en fila, detrás de los migrantes que se enfrentan a la Guardia Nacional en nuestra frontera, viene la caravana de fotografías. Las que vemos y las que no vemos. El migrante sometido: pecho, cuerpo, manos y cara en tierra. Encima de él, uno de los nuestros: uniforme recién estrenado, gorra, lentes oscuros y banderita de México bordada en la manga. El migrante está inmovilizado en el suelo por el abrazo que nuestro guardia le propinó por la espalda.
¿Abrazos? Estando uno encima del otro, el abrazo se transforma en un nudo en el pecho del migrante que solo le permite apenas voltear la mirada, esa que se encuentra con la nuestra y descubrimos que también tenemos un nudo, pero el nuestro en la garganta. Caravana de emociones: vergüenza, indignación, miedo, tristeza y pena. Sentidas una detrás de la otra, al mismo tiempo, amontonadas todas en los lindes del Suchiate. (Ana María Olabuenaga, Milenio Diario, Política, p. 10)
Dos precisiones obligadas: 1) Son fuertes las razones del diputado Porfirio Muñoz Ledo para condenar enérgicamente la política migratoria gubernamental.
Los irresponsables llamados del presidente López Obrador para que vinieran de todo el mundo a recibir de su dios casa, vestido, sustento y auxilios necesarios para el último momento fueron sustituidos por el muro inhumano que le ordenó Trump. El gobierno ha sido incapaz de conciliar la legalidad en la inmigración con el trato humanitario a miles de desesperados y hambrientos.
2) Es nauseabunda la sumisión de la mayoría de MORENOS frente a su dueño y señor. Imposible esperar de ellos otro proceder puesto que ese partido (?) es guarida de saltarines y de viejos priistas, empezando por el hoy Presidente que en sus mocedades hizo un himno al PRI. (Diego Fernández de Cevallos, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)
Mientras las masacres siguen casi a diario en varias entidades de la República y miles de elementos de la Guardia Nacional, creada para combatir inseguridad y violencia, siguen dedicados a contener migrantes en la frontera sur, quienes encabezaron la Marcha por la Verdad, la Justicia y la Paz, que desde Cuernavaca llegaron al Zócalo y, ante el rechazo del Presidente López Obrador a recibirlos, se negaron a dialogar con los miembros del Gabinete de Seguridad.
Así comenzó esta semana, en la que como muchas de las anteriores en lo que va del sexenio, no se advierte alguna salida viable a la situación imperante no solamente en ciudades del interior sino en la misma capital de la República, envueltas en un cada vez más alarmante recrudecimiento de hechos de sangre. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, p. 6)
La migración en México es un fenómeno complicado desde hace muchos años. México es lugar de tránsito, y al propio tiempo, es expulsor de migrantes. Tenemos como vecino al país que promete el sueño americano, pero sufrimos hoy —con el endurecimiento de las políticas migratorias en EU y la propuesta del muro trumpiano— una de nuestras más terribles pesadillas.
En este gobierno, se han establecido políticas integrales para atender el fenómeno migratorio, y ésta es ya una diferencia muy importante con el pasado. En primer lugar, México ha dejado de ser el gran expulsor de campesinos y gente en extrema pobreza. Con programas como “Sembrando Vida”, se ha logrado que las personas no tengan que salir por necesidad de sus lugares de origen y tengan ahí el trabajo tan anhelado. Otro programa prometedor es el que, mediante la Agencia Mexicana de Cooperación y Desarrollo, se propone para El Salvador y Honduras, y que pretende que el programa mexicano “Jóvenes Construyendo el Futuro” se implemente también en esos países. (Ma. De los Ángeles Huerta del Río, El Sol de México, Análisis, p. 18)
Las imágenes que circularon en redes sociales hablan por sí mismas, elementos de la Guardia Nacional, utilizando gas pimienta y la fuerza para reprimir a centroamericanos en el paso fronterizo de Chiapas.
No está a discusión si se les debe permitir la entrada o no a nuestro país, pues para ello, las autoridades habrán de determinar los mecanismos jurídicos y las medidas necesarias, lo reprobable es el trato indigno, las violaciones a sus derechos y el desprecio que las instituciones muestran hacia seres humanos que seguramente preferirían quedarse en su país, con su familia, sin embargo la necesidad los hace buscar oportunidades, huir de la violencia y la pobreza.
Con qué calidad moral podría México alzar la voz para defender a nuestros paisanos que emigraron a Estados Unidos, si México no pone el ejemplo en su frontera sur y más aún, si actúa como un brazo ejecutor de los intereses del vecino país del norte, aunque ello signifique violar los Derechos Humanos de nuestros hermanos centroamericanos. (Carolina Viggino, El Sol de México, Análisis, p. 19)
Imperdonable que este mismo gabinete de seguridad, sin planeación ni estrategias, esta semana llevara a los miembros de la Guardia Nacional a usar la fuerza contra migrantes, generando protesta social, hasta de legisladores de Morena y críticas entre los propios miembros de las fuerzas armadas que acusan de desorden, “cruzadero de órdenes” y “cambiadero de protocolos” cuando actúan como policía migratoria, por falta de una política específica que atendiera a una caravana que se esperaba desde un mes antes.
Y sí es de sorprender la infantil capacidad para inventar argumentos de evasión y ser capaces de dejar que su jefe, el presidente, los repita. El gabinete de seguridad parece no comprender las terribles consecuencias internacionales, sanciones y juicios contra México por usar la fuerza contra migrantes y enlistar niños en ejércitos o guardia rurales y comunitarias existentes en la Constitución y que pueden ser tomados como delitos de lesa humanidad.
Peor en Guerrero, donde 10 músicos indígenas fueron asesinados y quemados hace unos días; donde se concentra cuatro de seis sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra México por delitos cometidos por fuerzas gubernamentales; donde la Comisión de los Derechos Humanos del Estado ha documentado por lo menos 54 casos de tortura desde 1994 sin presentar ni un solo responsable y donde se reportan por lo menos 90 casos por desapariciones forzadas y ni una sola averiguación previa oficial. Así. (Ethel Riquelme, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 4)
La agresión de la mayoría morenista contra Porfirio Muñoz Ledo, al negarle el uso de la palabra durante la comparecencia de Rosario Piedra, la titular de la CNDH, avivó la disputa por el partido oficial.
Buen número de legisladores coinciden con Muñoz Ledo en el sentido de que la línea de negarle el uso de la palabra llegó a Lafragua de Palacio Nacional por dos razones:
1.- Proteger hasta la náusea a Rosario Piedra;
2.- Evitar que Porfirio pusiera en evidencia la política migratoria de represión al pueblo centroamericano. “No querían en Palacio que en la máxima Tribuna de la Nación Muñoz Ledo recordara que AMLO está a las órdenes de Trump en lo referente a nuestra frontera sur”, se dijo y de repitió en los pasillos de la Cámara de Diputados. (Leopoldo Mendívil, La Crónica de Hoy, Nacional, p. 9)
Los nuevos equipos con tecnología de punta se enmarcan en las presiones que ha incrementado el presidente Donald Trump sobre México desde el culiacanazo, el 17 de octubre pasado, que incluye que se permita a agentes federales y migratorios de ese país puedan trabajar a la par de los mexicanos en la revisión de los pasajeros en vuelos a Estados Unidos, que ha sido un deseo de Washington desde hace años. La diferencia es que lo que buscan no es sólo un proceso donde los trámites de entrada a ese país se hagan en México, como sucede en Canadá, sino que, con la inclusión de otros agentes federales, el objetivo central no sea agilizar trámites migratorios, sino establecer un primer control de seguridad en aeropuertos mexicanos.
El aire no es lo único que les preocupa a los estadounidenses, y por eso lograron, a través de las presiones del procurador general, William Barr, que el presidente Andrés Manuel López Obrador rectificara la decisión de relegar a la Marina del combate al narcotráfico, derivada de “la cercanía”, describían sus colaboradores, con los servicios de inteligencia de ese país. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 38)
Rosario Piedra.- CNDH: Bueno, sobre los centroamericanos yo no sabría decirle qué es lo que ha pasado con sus derechos humanos. Porque en primera deberíamos tener claro de qué derechos y de qué humanos hablamos porque derechos hay muchísimos y, pues, humanos hay más, ¿verdad? Por otro lado, pues le recuerdo que estamos en México y que yo trabajo en México y no me puedo hacer cargo de lo que pasa con ciudadanos de otros países. Soy la responsable de los derechos humanos en México, no tengo por qué saber qué les pasa a los hondureños o a los salvadoreños, eso pregúntenselo a los de los derechos humanos en esos países. Aquí todo está bien y no pasa nada, los mexicanos nos queremos y nos respetamos porque así lo ordena el Presidente.
Marcelo Ebrard.- canciller: Es un hecho que estamos comprometidos, tal y como lo dijo el Presidente, en ser el hermano mayor de América Latina. A veces no se entiende esta difícil misión, pero quien ha sido hermano mayor sabe que la cosa es a madrazos con los chiquitos. Así es la vida, ni modo, no lo inventé yo. Por eso la incomprensión ante las novedosas formas que tenemos de proteger a los que invaden nuestro país con la intención de dañar a nuestro jefe Trump. Dicen que son macanazos, patadas, represión pura y dura, como si fuéramos de ultraderecha. Falso, son fake news. Lo que hacemos es conminar a la gente a que regrese a sus pocilgas y que no afecten el paisaje por donde va a pasar el Tren Maya. (Juan Ignacio Zavala, El Financiero, Nacional, p. 39)
Cartón

(Rapé, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 17)

(Fabio, La Prensa, Editorial, p. 6)

(Kemchs, El Universal, Opinión, p. 12)
(Franco, Excélsior, Nacional, p. 14)

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 14)