La semana pasada 327 empresas de la Asociación Nacional de Manufactureros de EU envió una carta a López Obrador para pedir que equipare las industrias esenciales de México con los sectores catalogados como críticos en EU y evitar interrupciones en la cadena de suministro y de producción en las industrias integradas entre países. La profunda relación entre proveedores y fabricantes a los dos lados de la frontera se puso a prueba mucho más que con las amenazas de aranceles a cambio de la política migratoria.
Si México es el líder en maquila de bajo costo, se convierte en la planta productora del bloque (al mayor y más barato clúster de insumos médicos está en Baja California); si Canadá es el mejor en investigación médica, se convierte en el laboratorio y si EU lidera en la logística y servicios digitales es el back office del trío.
No se trata solo de cerrar fronteras ni de deportar migrantes. El T-MEC merece un capítulo completo dedicado a cómo lidiar en una situación donde se afecta la vida, la salud, la continuidad económica y los negocios de una manera tan brutal como ahora. (Bárbara Anderson, Milenio Diario, Negocios, p. 20)
BBVA calcula para México que las remesas pueden tener una disminución hasta un 21% entre 2020 y 2021 y tardar hasta 10 años en recuperarse.
La combinación de estos dos factores generará más pobreza, inestabilidad social, desigualdad y probablemente más inseguridad. En el caso de México puede haber un tercer factor. Debido a la contracción económica en Estados Unidos, esto puede provocar un éxodo importante de migrantes no documentados al no encontrar oportunidades ni trabajo en Estados Unidos.
Durante el 2008 (según un reportaje del New York Times) regresaron a México alrededor de 450,000 mexicanos al país. Es de esperar que en esta ocasión el número sea mucho mayor. A esto debemos agregarle el reciente anuncio del presidente Trump, relacionado con la cancelación de visas para migrantes y mayores controles fronterizos. (Jacques Rogonzinski, El Financiero, Economía, 12)
El Banco Mundial (BM) acaba de dar a conocer el Informe Semestral de la Región de América Latina y el Caribe, abril 2020, donde plantea que, al mal desempeño de la economía de la región en el 2019, se añade el shock producido por el Covid-19.
Y advierte que “las dificultades de la crisis serán enormes para grandes segmentos de la población” que viven al día y no tienen recursos para afrontar el confinamiento necesario para contener la propagación de la epidemia”. Muchos de estos hogares dependen de las remesas, “que están colapsando” ante la parálisis de la actividad económica en los países de acogida, donde los trabajadores migrantes se encuentran entre los más afectados. (Rubén Aguilar, El Economista, Política, p. 52)
Si el Covid-19 subsiste en algún sitio, continuará siendo una amenaza incipiente para todos, independientemente de los esfuerzos para contenerla.
La pandemia también pareciera promover más esfuerzos colectivos para solucionar conflictos mortales, no sólo como medio para ayudar a las poblaciones locales vulnerables. Debido al estrés socioeconómico adicional que genera la pandemia, los conflictos vigentes dentro de los países, o entre ellos, podrían derivar en una mayor pérdida de autoridad gubernamental o incluso en el colapso del Estado en los países que ya están cerca del punto de quiebre. Más allá de los obvios costos humanos, esto crearía nuevos y crecientes focos donde el Covid-19 podría propagarse sin control; mayores flujos migratorios a través de fronteras menos reguladas, y más oportunidades para que actores violentos no estatales aprovechen el caos, se asienten y se expandan. (Roberto Malley, El Economista, Finanzas, p. 45)
Auxilio
Donald Trump nos quiere matar.No hay otra conclusión posible. Pronto será el primer mandatario en presidir sobre más muertes estadunidenses que el total que pereció en la guerra de Vietnam (58 mil), con más de 54 mil hasta ahora, la gran mayoría de las cuales eran prevenibles. De hecho, él declaró que su respuesta al enemigo invisible es una guerra.
No todos están en la línea de fuego de esta crisis, algunos están sufriendo la cuarentena en lugares de lujo como Los Hampton o en sus yates.
En tanto, los inmigrantes están entre los más afectados aquí por la pandemia, en gran parte por las medidas antimigrantes de este gobierno. Y para los que pensaban que estaban más seguros porque vivían fuera de este país, el más contagiado del mundo, Trump ha estado exportando el virus a varios puntos del planeta al deportar a inmigrantes que habían estado encarcelados en centros de detención contagiados sin primero administrar pruebas para diagnosticarlos. https://twitter.com/CASAforall/ status/1253442753511464960?s=20).
La gran pregunta ante todo esto es: ¿nos vamos a dejar? (David Brooks, La Jornada)
En una reunión del Grupo de Coordinación de Seguridad de Quintana Roo, la Marina puso sobre la mesa el tema de unos supuestos ciudadanos de nacionalidad rusa, que habían sido detectados desplazándose con armas –en la llamada Ruta de los Cenotes–, y adquiriendo grandes extensiones de terrenos ejidales. Terminaba el mes de marzo de 2019.
Al día siguiente, el Ejército estableció un filtro en las inmediaciones de Puerto Morelos. Ese mismo día fueron detenidos dos extranjeros. Florian Tudor y Adrián Nicolaé Cosmín. Llevaban un arma de uso reservado, varios cartuchos útiles, un vehículo de lujo, y unos 26 mil dólares.
No se trataba, sin embargo, de ciudadanos rusos, sino de origen rumano.
El nombre del primero de los detenidos, Florian Tudor, alias Tiburón, brincó de inmediato en diversas agencias de seguridad internacionales. A Tudor se le investiga en su país por fraude cibernético, robo de información y clonación de tarjetas bancarias. En México es el principal accionista de una compañía de cajeros automáticos, Intacash, que con apoyo de pasadas administraciones estatales pudo instalar más de un centenar de máquinas en Cancún, Isla Mujeres, Playa del Carmen y Tulum. (Héctor de Mauleón, El Universal)
Añorve en la agenda de DH.- Quien aún en medio de la crisis generada por la pandemia del Covid-19 se mantiene pendiente de la agenda de derechos humanos es Manuel Añorve. Resulta que el senador del tricolor propuso con urgencia la creación de programas de atención a extranjeros víctimas de trata con el fin de evitar actos suicidas debido a la carga emocional o secuelas permanentes que les deja a estas personas haber sido explotadas sexual y laboralmente.
El legislador presentó una iniciativa que propone reformar un conjunto de leyes, entre ellas la General de Salud y la General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas. El propósito es que la asistencia se les dé a las víctimas hasta que estén totalmente recuperadas, nos comentan. (La Razón, La Dos, p. 2)
