Opinión Migración 270725

Extorsión a migrantes

Hace más de una década, una organización de apoyo a migrantes entregó toda la información de las transferencias que habían hecho los familiares de migrantes, los cuales habían sido extorsionados en México. Se suponía que, con esos datos, la pesquisa sería relativamente fácil. Se contaba con la localización de la oficina donde se hizo el pago, el nombre de la cajera, la cantidad, el nombre del receptor y la documentación oficial que se requiere. No se hizo nada.

La nueva propuesta de ley en contra de la extorsión insiste en la situación que afecta a los comerciantes, lo cual es muy relevante. La extorsión y el derecho de piso son el cáncer de cualquier proyecto de desarrollo y lo peor es que es un tipo de cáncer que genera inmediatamente metástasis. Si en cualquier negocio la renta es el mayor de los problemas, ahora hay que sumarle la extorsión. Cientos de iniciativas y emprendimientos fracasan por los costos y riesgos que significa la extorsión.

Pero el asunto va más allá de los comerciantes. México es famoso, en el mundo entero, por el secuestro y la extorsión a migrantes, se dice que cruzar por México es peor que cruzar la selva del Darién, debido a la incertidumbre permanente y por la posibilidad de caer en manos del crimen organizado, que negocia con las extorsiones.

Una parte significativa de los miles de millones de dólares que llegan al país por concepto de las remesas las reciben migrantes en tránsito, los cuales no pueden llevar efectivo, no tienen tarjetas de crédito o débito y que a cada trecho piden que les hagan una transferencia.

Actualmente los instrumentos fundamentales de cualquier migrante son el celular para comunicarse y el servicio de transferencia para contar con fondos en cualquier parte del recorrido. Y ahí es donde entra la extorsión y el negocio de la migración.

En el accidente de un tractocamión en Chiapas en 2021, donde murieron más de 50 migrantes, se informó que los guatemaltecos habían pagado 13 mil dólares por el paquete completo, que incluía el transporte en una caja de camión de Chiapas a la frontera. Si el camión llevaba 160 migrantes y por ese trayecto de Chiapas a la frontera, suponemos que conservadoramente se pagó 6 mil dólares, por persona, la ganancia es de más de un millón de dólares por un viaje de tractocamión de 48 horas.

El índice de intensidad migratoria de Consejo Nacional de Población señala al estado de Chiapas como Muy Bajo. No obstante, el estudio de BBVA sobre remesas reporta que, en 2023, Chiapas ocupó el cuarto lugar en recepción de remesas, después de Jalisco, Michoacán y Guanajuato, que lideran la tabla desde siempre por el número de migrantes. Como se dijo, no es el caso de Chiapas y una muy buena parte de los 4 mil 367 millones de dólares que recibe esa entidad se debe a la transferencia que reciben los migrantes internacionales varados en Tapachula y en tránsito hacia Estados Unidos.

Todo ese dinero que se mueve en el sistema de transferencias y es relativamente fácil localizar a los traficantes porque alguien recibe la transferencia y debe entregar sus datos. En ese mismo accidente, en el que murieron dos dominicanos, los familiares denunciaron a los coyotes y fue capturada toda una banda de traficantes. La información existe y los recibos de las transferencias, con toda la información, están disponibles, como prueba fehaciente, pero no se hace nada.

Por lo general, los migrantes extranjeros en territorio nacional no denuncian, ya que se exponen a presentarse ante las autoridades como indocumentados y no les conviene. Pero sí están dispuestos a denunciar una vez que llegaron a su destino y proporcionar toda la información.

Es importante que la nueva ley considere que la extorsión se persiga de oficio, sin denuncia previa, pero hay que ampliar y explicitar una serie de casos que van más allá de la extorsión a comerciantes.

Por otra parte, al considerar que la extorsión se hace en muchos casos por la vía de la transferencia electrónica, hay que avanzar en el registro de datos no sólo para los que mandan dinero a otro país, sino para los que reciben. En una ocasión envié dinero a otro país y tenían un registro de que yo había enviado dinero anteriormente. Me imagino que lo hacen por el lavado de dinero. Pero no sé si se hace lo mismo con las remesas recibidas.

En todo caso, habría que regular la operación de los bancos y oficinas remeseras como Western Union y otras para que se cuente con información adicional, como cámaras de video y otros requisitos que permitan facilitar la investigación y la procuración de justicia en los casos donde utilicen las transferencias que son producto de la extorsión. (Jorge Durand, La Jornada, Opinión, p. 11)

El puritanismo gringo

La curiosa guerra que tiene lugar hoy día entre los políticos estadunidenses es a cañonazos de imágenes. Fotográficas o fílmicas, los sedientos del poder aparecen en situaciones que los ridiculizan o los presentan como delincuentes. En uno de los tantos sketchs lanzados en la red por los partidarios de Donald Trump, Barack Obama aparece como delincuente arrojado al suelo por unos guaruras que lo arrastran arrodillado para meterlo tras las rejas de una prisión. El breve documental fue realizado con inteligencia artificial y es, desde luego, ficción. Pero su difusión masiva consigue, de alguna manera, ensuciar la persona de Obama, pues, aunque sea muy escasa la gente que pueda creerse tal patraña, la fuerza de la imagen es tal que deja su huella subliminal en la mente del espectador.

Sin recurrir a la inteligencia artificial para crear imágenes denigrantes de Donald Trump, las fotos y filmes muy reales y nada ficticias del actual presidente estadunidense, las cuales circulan en los medios de comunicación, televisión, prensa escrita o Internet, lo presentan en situaciones realmente comprometedoras de un hombre con fuertes inclinaciones de delincuente sexual. Así, se le puede ver mirando libidinosamente a chicas menores de edad, en compañía de su repudiado amigo Epstein, con quien intercambia algunas palabras más bien procaces.

La circulación de estas imágenes daña gravemente la reputación de Trump, quien ha hecho todo lo que está en su poder para impedir su difusión. Uno puede interrogarse sobre el poder nocivo de fotos donde se expone la conducta sexual del presidente republicano, conducta que, en principio, corresponde a la vida privada. Pero en Estados Unidos, un político, y sobre todo si es presidente, ex mandatario o presidenciable, no tiene derecho a la privacidad de su vida íntima. Y menos aún si su comportamiento sale de las reglas del puritanismo, origen y base de una sociedad fundada por cuáqueros y practicantes de otras formas del protestantismo luterano.

Cabe recordar que Estados Unidos posee la originalidad de ser una nación fundada por inmigrantes, los primeros de los cuales eran mayoritariamente ingleses, flujo principal de inmigrados que llegan desde el siglo XVI hasta 1660.

En 1583, la reina Isabel I es la primera monarca en decidir la colonización de los territorios americanos. No debe olvidarse que el padre de Isabel fue el rey Enrique VIII, quien rompió con el Vaticano y se declaró jefe de la Iglesia anglicana. En 1584, toda la costa este al norte de Florida era una colonia británica denominada Virginia en honor de la reina virgen Isabel Tudor.

En 1620, los puritanos fundaron New Plymouth. La colonización inglesa se extendió poco a poco hacia el oeste del continente. Al mismo tiempo llegaron nuevas olas de inmigrados, entre ellos la de los esclavos negros venidos de África, población hoy esencial del pluralismo racial al que contribuyen las olas de los más diversos grupos de inmigrantes europeos, asiáticos y latinoamericanos.

En fin, los colonos proclamaron la Independencia de Estados Unidos el 4 de julio de 1776, lo que conmocionó al mundo con esta culminación del espíritu de las Luces. Pero el puritanismo, parte de los fundamentos de la nación, sigue imperando sobre el espíritu católico, donde la infidelidad es un pecado que, confesado, se absuelve.

También cabe recordar que una de las leyes fundadoras de esta nación, todavía en su época colonial, era la de la supremacía de la raza blanca. Al extremo de hacer diferencias entre blancos: más blancos, menos blancos, algo morenos, pelo rubio, negro o rojo… Pero el puritanismo sigue imponiendo las reglas de conducta que rigen a todos y, sobre todo, a los gobernantes, a quienes se exige un comportamiento ejemplar. A Trump puede admirársele por su riqueza, sea cual sea su origen, pero no se le perdonará ningún desvío de la buena conducta sexual. (Vilma Fuentes, La Jornada, Cultura 4ª)

Los murmullos de Trump

Cada vez se hace más evidente que Donald Trump es un hacedor de problemas, de promesas infundadas, más que un hacedor de paz en los dos conflictos más severos que se viven en el orden internacional: la guerra en Gaza, profundizada cruelmente debido a la necedad de Benjamin Netanyahu y de Hamás, y la guerra de Rusia contra Ucrania, que ya va en su tercer año y frente a la cual Trump no ha podido hacer absolutamente nada, a pesar de todas sus habladurías al comienzo de su segunda gestión presidencial. La política exterior de Trump es caótica, carente totalmente de cordura y sentido estratégico.

El actor racional que solía conducir las políticas exteriores de Estados Unidos hoy está, con Trump, por completo ausente y cuando este actor actúa, es errático, displicente y cínico. Un ejemplo muy representativo de las lagunas de Washington es la política hacia Rusia.

Desde el principio de su mandato, Trump aventuró que resolvería el conflicto en tiempo breve. Hasta la fecha, lo único que ha habido es una postura y un diálogo esquizofrénico con Vladimir Putin, el agresor, a quien en un momento dado Trump lo catalogó como víctima de Volodímir Zelenski, el presidente ucraniano y no responsable directo de la agresión que provocó la guerra, y hoy lo amenaza con aranceles de 100% si no llega a un acuerdo de tregua en 50 días (esto lo afirmó hace aproximadamente diez días), cosa que Putin ha rechazado de antemano.

Después de varias llamadas entre los dos líderes, Putin no ha cesado de bombardear con una saña inédita la capital de Ucrania y otros objetivos militares del autócrata ruso y su élite militar cada vez más golpeada por supuestas deserciones entre sus tropas y el asesinato de varios oficiales de alto rango.

Es tal la decadencia del contacto bilateral entre Washington y Moscú, que Trump ha pedido casi en murmullos a Zelenski, “¿Puedes atacar Moscú? ¿Puedes atacar San Petersburgo también?”. Y Zelenski respondió “por supuesto, si nos dan las armas”. Esta conversación, según el Financial Times, ocurrió el 4 de julio, un día después de una llamada entre Trump y Putin. En esta conversación al líder ruso reiteró que no abandonará sus objetivos en Ucrania.

El diario europeo sostiene que Trump busca hacer sentir el dolor a Rusia y empujar al Kremlin a la mesa de negociaciones. Sea lo que sea y confirmando la ausencia total de política rusa, Washington se mostró como un actor veleidoso incapaz de hacer que algo funcione en estos momentos del conflicto y en cambio (a pesar de haber retirado la ayuda militar a Ucrania, hoy reactivada en forma parcial), se presta a mendigar la intervención suicida de Zelenski en el corazón de la Federación Rusa, conminándolo a atacar las dos ciudades rusas más importantes. Mayor sadismo no encontraremos en décadas.

Ante esta decadencia en la política exterior, hay que agregar algunos pendientes en el frente interno, tales como los impulsos hiperviolentos (de alcance tiránico y de corte neofascista) del trumpismo en contra de las comunidades migrantes que han sufrido los actos arbitrarios de ICE y del Departamento de Seguridad Nacional: 55% de la población en general reprueba las medidas violentas y las redadas en contra de los inmigrantes; el affaire Epstein, que tiene al presidente defendiéndose como puede de los señalamientos de sus supuestos vínculos íntimos con el financiero condenado por pederasta y muerto por supuesto suicidio en la cárcel.

Este último asunto ha llevado a un sector muy representativo de su base de MAGA (Make America Great Again), así como a sectores del Partido Republicano, a ponerse en su contra; en todo caso, sus roces con el magnate pedófilo son enteramente vergonzosos, haya sido o no Trump cómplice de sus orgías abusivas en contra de menores. De cualquier manera, resulta éticamente intolerable que el presidente tenga manchadas las manos con tantos casos de abuso sexual por las que ha sido juzgado y condenado (el caso Stormy Daniels).

En relación con otros muchos temas de la agenda doméstica, como el de la salud, la inflación, y la educación a todos los niveles, pero sobre todo superior, Trump está demostrando una creciente incompetencia para gobernar una nación tan compleja como Estados Unidos.

Así, está teniendo dificultades serias para imponer el control del relato aunque tenga avances en contra de Paramount y haya lanzado demandas contra varios periódicos como el Wall Street Journal y The New York Times (aún sin éxito) y tenga una formidable capacidad para construir una narrativa que lo ha salvado de todos los grandes escándalos político-judiciales que deberían tener hartos a los votantes estadunidenses y a él en la cárcel, de la cual sólo se salvó por haber salido electo como presidente. Que no nos sorprenda que Trump pueda acabar muy mal y que muchos de sus aliados empiecen a abandonar el barco más temprano que tarde. (José Luis Valdés Ugalde, Excélsior, Nacional, p. 11)

Sacapuntas

Congresistas desfilan ante Sheinbaum

Las visitas de congresistas de EU a la presidenta Sheinbaum buscan destensar la relación bilateral y encaminarla hacia una etapa más constructiva. El viernes se reunieron con ella siete legisladores, 5 de ellos republicanos y 2 demócratas, encabezados por el embajador Ronald Johnson. Y esta semana vienen otros dos: Don Bacon, republicano por Nebraska; y la demócrata californiana Ro Khanna. Abordarán temas como el comercio, seguridad, ciberseguridad y migración. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)