Opinión Migración 271020

Bajo Reserva

 

La extradición fallida de Ovidio de la que la 4T no quiere hablar

 

Nos hacen ver que desde el año pasado la Secretaría de Relaciones Exteriores clasificó toda información documental en el proceso de extradición de Ovidio Guzmán López como confidencial y reservada por cinco años. El 30 de octubre de 2019 el secretario de la Defensa, el general Luis Cresencio Sandoval, explicó en la mañanera, que el 2 de abril de 2019 un juez federal de Estados Unidos giró la orden de aprehensión por los delitos de asociación delictuosa para distribuir drogas. El 13 de septiembre de 2019 el gobierno de Estados Unidos solicitó a México la orden de detención provisional con fines de extradición, y esto derivó en la detención, e inmediata liberación del presunto criminal el 17 de octubre. En contraste con la explicación dada hace un año por el general, hoy la SRE no quiere hablar del tema con el argumento de que al hacerlo se pondrían en riesgo procesos penales e investigaciones en curso, la integridad física de testigos, jueces y se dañaría la confianza depositada en el gobierno de México. ¿Se referirán a la misma confianza que demostró el gobierno de Estados Unidos al no informar de la investigación y orden de aprehensión en contra del exsecretario de la Defensa, el general Salvador Cienfuegos? (El Universal, Opinión, p.2)

 

Será

 

Migración, Trump, Biden y México

 

La elección presidencial en Estados Unidos cobra relevancia para México, según un especialista que ha estado en la primera línea de la relación bilateral, por lo siguiente: en materia de migración nos hicimos indispensables y ayudando a Trump en eso, el resto de los temas se volvieron menos ríspidos; con Biden la agenda se observa multitemática. Toda la agenda es complicada, pero del lado demócrata con contrapartes profesionales y con probabilidad de que el tema migratorio avance allá, aún cuando siga siendo de contención acá. ¿Será? (24 Horas Opinión, p.2)

 

El muro mexicano

 

En la pasada carrera presidencial de Estados Unidos, el ahora presidente Donald Trump prometió que México pagaría por un muro que abarcaría toda la frontera entre nuestros países. A casi cuatro años desde que llegó al poder, las organizaciones que trabajamos con personas migrantes y refugiadas vemos que Trump cumplió su promesa. En la práctica, México se convirtió en el muro fronterizo.

 

Con políticas migratorias restrictivas, las administraciones de Trump y Andrés Manuel López Obrador se hicieron cómplices en el colapso del sistema regional de asilo. De cara a la elección presidencial estadounidense de noviembre, ambos países tienen la oportunidad de rectificar sus políticas migratorias.

 

Una persona refugiada no sale de su país buscando mejores oportunidades laborales, ni persiguiendo el sueño americano. Son forzadas a huir de sus países de origen porque son perseguidas y sus vidas corren peligro. Para quienes solo buscan la oportunidad de vivir en libertad, Estados Unidos prácticamente eliminó la posibilidad de solicitar asilo en la frontera a través de diversas reformas de ley y políticas que imposibilitan el proceso.

 

En enero de 2019, la administración Trump dobló el brazo del gobierno de López Obrador. Para evitar que Estados Unidos impusiera aranceles, aceptó el programa Quédate en México, que obliga a miles de solicitantes de asilo en Estados Unidos a esperar en lugares peligrosos de México mientras se resuelven sus peticiones ante las cortes de inmigración estadounidenses. (Alejandra Macías Delgadillo, Reforma, Opinión, p.14)