Rubén Rocha Moya y Francisco Garduño Yáñez se han convertido en verdaderos lastres para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ninguno de los dos quiere dejar su cargo, aunque de acuerdo con especialistas, si creyeran en un proyecto entenderían que es mejor presentar su renuncia a continuar, cuestionados, en sus cargos
Si atendemos a los argumentos de la Presidencia para explicar la violencia que se desató en Sinaloa, con la detención de Ismael El Mayo Zambada, en el sentido de que la “guerra” de cada día se debe a su detención y a la forma en que se realizó, eso que se denomina pax narca ya se acabó, y hasta ahora Rocha Moya ha demostrado que no puede detener la espiral de violencia.
El Gobierno federal mandó a Omar García Harfuch a brindar apoyo al sinaloense, pero todo tiene un límite. Las marchas que exigen su renuncia han comenzado y parece que no tendrán fin, y las muertes colaterales se incrementan… Y ahora, con la llegada de Donald Trump, la ecuación ha cambiado; actualmente, según el propio Alejandro Gertz Manero, fiscal General de la República, se espera la audiencia del El Mayo para continuar con la investigación que toca al gobernador.
En lo que se refiera al comisionado Nacional de Migración, Francisco Garduño, a pesar de que la Presidenta comentó que permanecerá en el cargo como parte de un periodo de transición, el funcionario, bajo cuya titularidad se quemó una estación migratoria con el resultado de 40 muertos, ya tiene los días contados, y se espera que en marzo presente su renuncia.
Ya con un próximo titular, Sergio Salomón Céspedes, exgobernador de Puebla, que ya fue presentado por el canciller Juan Ramón de la Fuente a cónsules y embajadores como el próximo comisionado titular del Instituto Nacional de Migración, no habían logrado que Garduño dejará el cargo. Algo sucedió, y la fecha para su salida ya fue acordada para marzo próximo.
Rocha Moya y Garduño Yáñez deberían entender que aferrarse a su cargo solo distrae a la Presidenta, que bastante trabajo tiene ante las ocurrencias y desplantes del mandatario de EU, Donald Trump, que por cierto, ha tomado muchas ideas y actitudes del expresidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. Lo último es la acreditación de influencers y creadores de contenido para acudir a las conferencias de la Casa Blanca.
A ver si no sale por ahí un Lord Molécula gringo.
#LoboSapiensSapienss
Escenario previsto
La presidenta, Claudia Sheinbaum, apoyada por los secretarios de Relaciones Exteriores y de Economía, Juan Ramón de la Fuente y Marcelo Ebrard, está atenta a las resoluciones de Donald Trump, incluidas las declaraciones de la vocera, en el sentido de que aplicará nuevos aranceles.
Analizan diferentes escenarios para actuar fríamente… Por cierto, la amenaza de los aranceles estaba contemplada y se trabaja en posibles respuestas, no hay que olvidar que todo aún se encuentra en el terreno de las amenazas. (Alberto González, 24 Horas, México, p. 5)
BUSCAPIÉS
*¿A quién le deben el cargo Rubén Rocha Moya, Rosario Piedra Ibarra y Francisco Garduño Yáñez? ¿Cuánto tendrá que ver eso con que dichos personajes no hayan sido relevados, pese al poco favor que hacen al actual gobierno? (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
Hay quien afirma que Claudia Sheinbaum ya se deslindó de López Obrador. Lo dudo mucho. Que mantenga en su cargo a Rubén Rocha cuando Sinaloa está ardiendo nos permite afirmar que sigue bajo las órdenes del ex Presidente.
A eso se suma el caso de Francisco Garduño en el Instituto Nacional de Migración. No hay quien lo mueva a pesar de su pésima y desastrosa gestión.
Y como cereza en el pastel, José Ramiro López Obrador continúa despachando cual flamante secretario de Gobierno en Tabasco, estado sumido en la más penosa ingobernabilidad.
Seguimos igual pero peor, sin duda. (Alfonso Alvarado, Tlalnepantla, Estado de México, Reforma, Opinión, p. 8)
Línea de Fuego
La Fundación UNAM llega a su tercera década de fructífera existencia. Con Dionisio Meade como su presidente en los últimos diez años, lo que ha hecho es notable. Noble. Loable. Y con su entrega. Entusiasmo. Pasión y trabajo, va por más. Para su alma mater. Para los estudiantes. Por la sociedad. Por México… Ayer, el ingeniero Carlos Slim Helú cumplió 85 años de edad. Una vida ejemplar, honorable, entregada digna y decorosamente a servir a México. Nada más…Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, dijo en su mensaje por sus primeros 100 días de gestión: “Gobernamos para todas y todos. Luchamos por la felicidad del pueblo”. Palabras respaldadas por los hechos. Congruencia. Compromiso. Como en muy pocos morenistas… La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, ganó con Alejandro Chanona Burguete un director que apunta a ser excelente. En unos cuantos días, acompañado con un gran equipo de colaboradores, transformó las instalaciones. Pero lo mejor vendrá con la siguiente reforma a los planes de estudio. Su horizonte parece más promisorio en la academia que en la política militante… La información es protección. Impunidad. Por eso Francisco Garduño sigue como director del INM sin ninguna preocupación. (Enrique Olivares, El Universal, Opinión, p. A16)
México y América Latina están y estarán poco a poco recibiendo a los compatriotas repatriados de Estados Unidos. Es necesario sensibilizarnos como ciudadanos de los recursos y espacios que pueden apoyar, más en estados como San Luis Potosí, donde la migración es un fenómeno cotidiano, al cual se suma que también es uno de los espacios donde el migrante llega, permanece por días y luego se va; aunque en ciertos casos se quedan.
Algunos de los apoyos que brinda México son el de Unidad Familiar, es una visa aplicable para quien solicita que una persona extranjera, con quien acredita un vínculo, venga al país. Un familiar, una pareja, un hijo biológico, un hijo adoptado; es decir, en términos de derechos humanos se atiende la integración familiar.
La visa por Razones Humanitarias es para extranjeros víctimas de una catástrofe natural o violencia, cuya vida o integridad se encuentre en peligro o bien que ingresen para realizar acciones de auxilio en situaciones de emergencia en el país, o atender a un familiar por encontrarse en estado grave de salud.
Por supuesto, también hay otro tipo de autorizaciones que se dan para los extranjeros en México como las actividades recreativas, la pesca es un ejemplo o la estancia de un turista que se baja de un crucero, etc. El Instituto Nacional de Migración (INM) se encarga de estos ámbitos y cuenta con un horario de atención de lunes a viernes de 9:00 a 15:00 horas.
Sin embargo, hay un contacto que se llama Centro de Atención Migratoria (CAM), el cual se ubica en los siguientes teléfonos, del interior de la República el 800 00 46 264, de Estados Unidos el 18772109468. En el CAM se trabaja de lunes a viernes, de 7:00 a 23:00 horas, sábados y domingos de 9:00 a 17:00 horas.
He de decirle que los trámites en el Instituto pueden realizarse de diferente manera, presencial y por Internet; sin embargo, es muy complicado que un migrante traiga su computadora e ingrese a la página “web”. También está la opción de asistir a las oficinas; pero, los horarios de atención son muy limitados.
A corto plazo aumentará el número de los migrantes que regresarán, tanto de los potosinos como de quienes pasan por San Luis Potosí, para llegar a su destino. Las autoridades se han preparado y seguirán haciéndolo; y es importante que como ciudadanos demos muestra de civismo y humanismo apoyándolos.
Trasladarse del lugar de origen a otro es muy difícil, aún cuando sea para estudiar; y se torna muy complejo y complicado cuando las personas tienen que desplazarse y cruzar las fronteras por temas económicos, de seguridad o de guerra.
Estoy en el siguiente espacio. (Lizy Navarro, El Sol de San Luis)
Cuánta diferencia.
Donald Trump comenzó con las amenazas generales de aranceles a Canadá y México si no frenaban el flujo de indocumentados y de drogas, en especial el fentanilo.
Pero ya en funciones, tiene doble actitud.
A Ottawa le ha concedido la gracia, porque no ha tomado represalias fronterizas ni deportación de migrantes, y ni siquiera sigue con anuncios de inhibir sus ventas a Estados Unidos.
En contraste, al pueblo mexicano le ha cargado su furia: repatriación de nacionales, centroamericanos e inclusive de otros países del Caribe, Cuba, Asia y África, Venezuela, Colombia…
El problema se agravará con el impuesto de 25 por ciento a todas las exportaciones mexicanas a partir del próximo sábado, agravio no reiterado en contra de Canadá.
El magnate ni siquiera ha mandado fuerza pública -Guardia Nacional, Ejército, Migración- a la frontera del norte, porque allá no ve problemas similares a los existentes con el sur. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 3)
Las políticas de Estados Unidos contra los migrantes son una constante a lo largo del último siglo; sin embargo, con el inicio de la segunda gestión de Donald Trump imperan planes para generar miedo y evitar cruces ilegales.
Tras cumplirse la primera semana del gobierno del integrante del partido Republicano, el gobierno de Puebla ya contabilizó la deportación de 327 paisanos de los más de cuatro mil mexicanos devueltos. En otras palabras, uno de cada 10 paisanos deportados es de origen poblano.
¿Qué pasará con los poblanos deportados? ¿Regresarán a Puebla? La realidad es que, la mayoría de los connacionales deportados buscará una nueva oportunidad, es decir, intentará cruzar de manera ilegal para ingresar a territorio norteamericano.
La historia de la deportación aumenta o disminuye de acuerdo con las necesidades económicas de los Estados Unidos, es decir, de alguna manera, cuando requieren mano de obra, se reduce la salida de personas. Ahora, con un gobierno como el de Donald Trump, el tema migrante es una manera de hacerse presente y de buscar un discurse de protección de su territorio.
Para parte de los norteamericanos, las medidas que está tomando el actual presidente norteamericano, son adecuadas porque se está implementando una política proteccionista y se quiere evitar la llegada de más personas ante las múltiples complicaciones que enfrentan las ciudades norteamericanas.
Para la comunidad migrante, los momentos complicados aumentarán; sin embargo, la esperanza de conseguir un trabajo y de cumplir el llamado “sueño americano” se mantiene presente.
La posibilidad de regresar a sus comunidades de origen no es opción para los migrantes de origen poblano. Si regresan, entre sus amigos y familiares, se calificará la acción como una derrota. La opción es seguir intentando llegar a alguna ciudad norteamericana y, para mucho, es preferible seguir luchando, seguir intentando por todos los medios hasta conseguir el objetivo.
Por ahora, los albergues de la frontera norte reciben a los migrantes por uno o dos días porque el sueño se mantiene. Casi nadie regresa a sus comunidades y la mayor parte lo vuelve a intentar, aunque esté en riesgo su vida. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla)
El pasado viernes 24 de enero Karoline Leavitt, la vocera del presidente Donald Trump, escribió en su cuenta de X que la víspera, la presidenta Claudia Sheinbaum había aceptado un “récord” de cuatro vuelos diarios con mexicanos indocumentados deportados, adicionalmente a expulsiones sin límite por la frontera terrestre, deportaciones de no mexicanos, reinstalación del programa ‘Quédate en México’, y la movilización de 30 mil elementos de la Guardia Nacional, presuntamente a la frontera con Guatemala. La Presidenta confirmó los vuelos el lunes y no se metió en nada más. Está bien. No tiene que festejar que ya comenzó a aceptar las exigencias de Trump para evitar que imponga a aranceles a México.
Ayer, Leavitt añadió en el briefing en la Casa Blanca que la imposición de 25% de aranceles a partir del próximo sábado se mantiene, a menos, precisó, que México –al igual que Canadá–, frenen el tráfico de fentanilo a Estados Unidos. Es probable que Sheinbaum, después de haber cedido a las pretensiones de Trump sobre migración, no esperara el balde de agua fría de la Casa Blanca. Leavitt dijo que México y Canadá estaban haciendo esfuerzos para evitar los aranceles, incluida una buena cooperación con Washington por parte de los mexicanos, pero no ha sido suficiente. “Hasta anoche”, dijo refiriéndose a su última plática con Trump sobre el tema el lunes, el plazo para que hagan lo que les pidió, no ha cambiado.
¿Qué quiere Trump? Es muy claro, y lo que ha dicho reiteradamente: combate a los cárteles de la droga para acabar el suministro de fentanilo a Estados Unidos, y frenar la migración. No parece haberle hecho caso a la Presidenta de que el problema lo tiene en su país, no en México, ni tener en cuenta su estrategia doméstica anunciada días antes de que asumiera la jefatura de la Casa Blanca, para evitar una crisis de salud como dice que existe en su país y en Canadá.
La diplomacia de la mañanera no ha servido para nada. La conferencia mañanera en la Casa Blanca, objetivamente hablando, pesa más. Los datos que manejan los servicios de información y policiales de los socios comerciales mexicanos, tampoco respaldan a Sheinbaum.
Los servicios de inteligencia canadienses tienen detectadas redes de tráfico de fentanilo desde México, donde están involucrados políticos y empresarios vinculados a Morena. En Estados Unidos, no tienen duda dónde empezó su crisis de salud. En un reporte del Congressional Research Service, el brazo del Capitolio que trabaja como auditoría de las políticas públicas del gobierno, dado a conocer a mediados de diciembre, señala que la mayor parte del fentanilo ilícito que llega a Estados Unidos, se produce clandestinamente en México, utilizando precursores químicos chinos. En la Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas que publicó la DEA en mayo pasado, identificó a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, “las principales y más peligrosas organizaciones criminales trasnacionales” en México, como fabricantes de fentanilo en este país.
Los esfuerzos del gobierno mexicano han sido insuficientes. En migración, sin chistar públicamente, se acomodaron los intereses estratégicos de Trump a las necesidades estratégicas de Sheinbaum, pero queda a deber. Es difícil ver en los intentos por apagar el fuego de la semana pasada, una solución de largo plazo. El domingo partió una nueva caravana migrante de Tapachula con varios cientos de personas indocumentadas, con el propósito de llegar a las puertas de Estados Unidos. Las caravanas no se detendrán, pese a que se cierre la frontera norte, ni la movilización de miles de militares está funcionando.
Lo que se ha visto hasta ahora es una actitud reactiva por parte del gobierno mexicano, que no soluciona el fenómeno migratorio a largo plazo. Las señales del gobierno de Trump son gritos para que entiendan en Palacio Nacional. El diferendo con Trump no está en la frontera común, sino en la del sur. Si los migrantes continúan llegando a la frontera norte, el problema no lo habrá contenido México. La solución no son los cientos de abogados en los consultados para impedir las deportaciones –que hasta ahora no sabemos qué ha pasado con sus gestiones–, ni camas en centros de atención, o frazadas y comidas calientes. Qué bueno que las hay, pero son un paliativo.
Una nueva política migratoria en el sur no se compone únicamente de miles de guardias nacionales que sellen las carreteras y los bosques, o estrategias mareadoras para subir a los indocumentados en autobuses y hacerlos pensar que van a llegar a la frontera con Estados Unidos y engañarlos con recorridos agotadores por el centro del país para desincentivarlos. Tampoco está en muros y alambradas, militarizando las fronteras con Guatemala y Belice, sino mediante una estrategia integral –que más adelante se planteará en este espacio–, que reconozca a la migración como un fenómeno provocado por la desigualdad y por la violencia, de gobiernos o criminales.
La falta de una política migratoria ha ido de la mano de la deficiente comunicación política sobre lo que se está haciendo para combatir al crimen organizado y el tráfico de fentanilo, que no registra ningún reporte de que su precio en el mercado norteamericano se haya elevado, desde que Sheinbaum es presidenta, por desabasto. El gobierno tiene que atajar de manera firme el fenómeno migratorio porque sus acciones reactivas no han sido suficientes para neutralizar la amenaza de Trump, así como dar pruebas de que México no es un país controlado por criminales, como lo perciben en Estados Unidos.
Sheinbaun necesita una política migratoria en su frontera sur como mensaje al norte y un compromiso que concilie los dichos y los hechos, para combatir a los cárteles de la droga y el tráfico de fentanilo, aunque no le guste a muchos en su trinchera.
Nota: La semana pasada el secretario de Estado, Marco Rubio, habló con 17 cancilleres. El domingo habló con dos más, y el lunes con otros 5. Hasta el mediodía de ayer, no había información pública de la llamada que el gobierno dice que tuvo con el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 36)
Los grupos vulnerables son aquellos que, por sus condiciones sociales, económicas, culturales o psicológicas, pueden sufrir maltratos contra sus derechos humanos.
Son considerados personas en situación de vulnerabilidad, los niños y adolescentes, las mujeres y niñas, las personas con discapacidad, los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo, las personas LGBTQ+ y las personas mayores de edad.
Ser vulnerable implica fragilidad, una situación de amenaza o posibilidad de sufrir daño, y también tener la posibilidad de ser herido física o emocionalmente, como sufrir una detención arbitraria, la tortura o la esclavitud.
Condiciones como la edad, género, identidad sexual, raza, cultura, religión, discapacidad, estatus socioeconómico, ubicación geográfica o estatus migratorio son las propicias para que las personas sean altamente vulnerables.
Los migrantes expulsados de Estados Unidos son un tema de preocupación en el ámbito nacional e internacional. Las políticas migratorias estrictas y las deportaciones masivas han generado una serie de problemas humanitarios, afectando a millones de personas que buscan mejores oportunidades y seguridad.
En los últimos años, Estados Unidos implementó políticas rigurosas para controlar el flujo de migrantes con medidas que incluyeron la separación de familias, la detención de solicitantes de asilo y la deportación acelerada de individuos sin un debido proceso. Acciones criticadas por diversas organizaciones de derechos humanos, al violar los derechos fundamentales de los migrantes.
La Declaración Universal de Derechos Humanos establece los principios fundamentales que aplican a todas las personas, incluyendo el derecho a la seguridad, el asilo y la protección contra la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.
La protección de los derechos humanos de los migrantes es objeto de múltiples convenios y acuerdos internacionales, destacan: La Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1990, que establece una serie de derechos para los trabajadores migrantes y sus familiares, que incluyen el derecho a no ser detenido arbitrariamente, el derecho a un juicio justo y el derecho a la reunificación familiar.
El Protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, mar y aire, parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, que busca prevenir y combatir el tráfico ilícito de migrantes, y su protección frente a los grupos criminales organizados.
Con la crisis de migrantes expulsados de Estados Unidos, México, Brasil y Colombia han adoptado diferentes enfoques y medidas para abordar la situación.
Brasil ha mostrado una postura relativamente abierta hacia los migrantes. El país ha implementado políticas para regularizar su situación y ha proporcionado asistencia humanitaria a aquellos que han sido deportados. Además, Brasil ha sido un fuerte defensor de los derechos humanos en foros internacionales, abogando por un enfoque más humanitario y colaborativo en la gestión de la migración.
Colombia, por su parte, ha enfrentado sus propios desafíos migratorios, especialmente con la llegada masiva de venezolanos huyendo de la crisis en su país. En respuesta, Colombia ha adoptado medidas para integrar a los migrantes en su sociedad, proporcionando acceso a servicios básicos como educación y salud. Además, el gobierno colombiano ha trabajado en estrecha colaboración con organizaciones internacionales para asegurar que los derechos de los migrantes sean respetados y protegidos.
La expulsión de migrantes de Estados Unidos plantea serias cuestiones sobre la protección de los derechos humanos y la necesidad de políticas migratorias modernas que establezcan un compromiso con la defensa de sus derechos, es esencial que la comunidad jurídica internacional continúe trabajando para asegurar los derechos de todos los migrantes sean respetados y protegidos.
¿O no, estimado lector? (Juan Carlos Sánchez Magallán, Excélsior, Nacional, p. 10)
La presencia de mexicanas y mexicanos en Estados Unidos es producto de una migración histórica, masiva y permanente. Aunque varían según la época y las condiciones de ambos países, los flujos migratorios de nuestro país hacia el vecino del norte no han cesado desde principios del siglo XX.
Ese flujo permanente ha dado lugar a un intercambio enriquecedor para ambos países, a numerosas expresiones culturales, políticas y sociales, a vínculos entre millones de personas que son ajenos a las fronteras.
Se calcula que más de 30 millones de estadounidenses son de origen mexicano. Y el número de nacidos en México que viven en el vecino del norte ronda los 12 millones de personas. De ellas, un tercio vive sin documentos.
Esa porción de mexicanas y mexicanos, unos cuatro millones de personas, es la más afectada por la amenaza de deportaciones masivas proferida por el presidente Donald Trump.
Los ataques del presidente norteamericano a los migrantes no tienen ningún sustento en la realidad. Ignora las causas estructurales de la migración, entre otras, los afanes de EU de imponer su control político, económico y militar en los países que su retórica culpa de la migración.
Trump y sus seguidores argumentan, por ejemplo, que los migrantes se roban los empleos de los estadounidenses y no pagan impuestos, que son criminales, violadores y traficantes.
La realidad es que la inmensa mayoría de las mexicanas y mexicanos que viven en EU son personas trabajadoras, que se marcharon a enfrentar muchas veces penosas labores, con el único sueño de mejorar las vidas de sus familias.
Es cierto que las y los migrantes mexicanos envían cada año alrededor de 60 mil millones de dólares en remesas, pero también lo es que generan ingresos anuales por 320 mil millones. Esto es, reinvierten y gastan en EU cuatro veces más de lo que envían a México.
Contra la extendida creencia de que los mexicanos que trabajan en EU solo lo hacen en el campo, la construcción o los servicios de limpieza, debe decirse que unos 20 mil mexicanos con grado de doctorado aportan a la academia estadounidense. En 1990, solo 161 mil mexicanos inmigrantes tenían educación universitaria. Hoy, esa cifra ronda los 2 millones y medio de personas.
Esos datos ilustran la titánica tarea de medir las aportaciones que han hecho las y los migrantes mexicanos, a lo largo de más de un siglo, a la diversidad, la ciencia y la cultura estadounidenses.
Como país con una fuerte emigración, causada generalmente por razones económicas, estamos obligados a comprender y apoyar a los migrantes de otras naciones que cruzan nuestro territorio con destino al norte, o bien que deciden quedarse entre nosotros, para aportar y formar parte de la gran nación que somos.
Estados Unidos es también un país de migrantes: 51.5 millones de migrantes vivían ahí en 2023, el equivalente a 15.6% de su población. De ese total, 10.5 millones eran personas sin documentos (1 de cada 5 migrantes).
En el vecino país, el ingreso promedio de un migrante mexicano es de 25 mil 570 dólares anuales (2023) por sueldos y salarios.
No es, por desgracia, la primera vez que un presidente estadounidense hace de las deportaciones masivas un arma política que culpa a los inmigrantes de los males causados por una clase política al servicio del conglomerado financiero-militar que verdaderamente manda.
En su mandato anterior, ciertamente, Trump deportó a 299 mil personas, pero el récord en la materia lo sigue teniendo Barack Obama, quien en su primer periodo ordenó la deportación de 392 mil personas (razón por la cual las comunidades migrantes lo siguen llamando “deportador en jefe”).
Organismos internacionales calculan que en 2024 había alrededor de 280 millones de personas en situación de movilidad. Como resulta evidente, la migración es un fenómeno mundial que en las últimas décadas ha crecido como consecuencia de las guerras, la precariedad económica y los efectos del cambio climático.
México ha insistido en que una migración segura y respetuosa de los derechos humanos es posible, al mismo tiempo que ha llamado a desplegar esfuerzos conjuntos —de naciones expulsoras y receptoras— para ir a las causas profundas que llevan a las personas a dejar su tierra. (Dolores Padierna, El Financiero, Opinión, p. 30)
Si las cosas salen bien y se cumple con lo ofrecido, será verdaderamente ejemplar para toda América Latina el compromiso de la IP con el gobierno y los repatriados a México. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
1 Preparados. Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, siempre un paso adelante, asegura que los albergues fronterizos están listos para recibir a los migrantes con todo el calor de hogar. Aunque por ahora estén vacíos, están repletos de esperanza, con kits de higiene, traslados gratuitos, y hasta dos mil pesos de bienvenida con las tarjetas Bienestar Paisano, tramitadas con transparencia por Ariadna Montiel, titular de Bienestar. Zoé Robledo, del IMSS, ha garantizado afiliaciones médicas inmediatas. La repatriación no sólo es volver, sino también saber que podrán vivir en su país con dignidad.
3 CURP milagroso. Los diputados, en un inesperado ataque de humanidad, buscan que la CURP sea suficiente para probar la nacionalidad mexicana. La diputada de Morena, María Silva Santiago, propone este cambio para que los deportados puedan regresar sin más trabas. Marcela Guerra, presidenta de la Comisión de Migración, se suma, asegurando que simplificar trámites es la prioridad. Todo suena perfecto, aunque… ¿esperan que, quien cruzó desiertos, lleve su CURP plastificada? O mejor aún, ¿un certificado impecablemente enmarcado? Sería milagroso. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
Que el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, y el líder de la fracción de Morena, Ricardo Monreal, iniciaron sus cabildeos ante los parlamentos Centroamericano y Latinoamericano para convocar a un encuentro de legisladores de la región y fijar una posición común sobre las órdenes ejecutivas del presidente de EU, Donald Trump, particularmente las deportaciones masivas de migrantes y las amenazas de imponer aranceles a diversos países del continente, sobre todo después del zipizape con el mandatario colombiano, Gustavo Petro. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Aumentan vacantes
Se sumaron empresas transnacionales al proyecto del gobierno para dar empleo a migrantes mexicanos deportados. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se reunió con líderes de la iniciativa privada y se informó que son ya 70 compañías las que abrirán plazas a connacionales. Al momento son 70 mil vacantes las que se ofertan. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Regreso hasta la casa
El gobierno de Jalisco tiene listo un operativo para atender a los migrantes del estado que sean deportados.
El gobernador Pablo Lemus firmó una Carta de Intención con la Organización para las Migraciones. La idea es que los jaliscienses deportados tengan acompañamiento hasta su domicilio familiar.
Los migrantes de la entidad tendrán en Jalisco una oportunidad de trabajo.
Ya están listos espacios para que los migrantes reciban las primeras atenciones e incluso las instalaciones de la tradicional Feria de Octubre podrán ser utilizadas. La idea es que los migrantes que sean deportados tengan una red de protección y oportunidades para relanzar sus vidas.
Otras entidades de la República están interesadas en replicar este modelo de acompañamiento para sus propios migrantes, y transmitirles el mensaje de que no están solos. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)
Dicen que no se debe amenazar con un arma que no se está dispuesto a utilizar. El mensaje de la administración Trump sobre los hipotéticos aranceles para los productos importados desde México sigue siendo contradictorio, pero mantiene un espacio de especulación que podría demostrar que no existe aún la determinación de imponerlos —como se dijo apenas ayer— este primero de febrero.
Karoline Leavitt, la nueva vocera de la Casa Blanca, en la primera conferencia de prensa de esa administración, dijo que se mantiene el 1 de febrero como fecha de entrada en vigor de los aranceles de 25%, pero también especificó que “el presidente espera que cada nación del mundo coopere con la repatriación de sus ciudadanos y sobre lo que él espera en seguridad fronteriza”. Leavitt sostuvo que en estos días hemos visto “niveles históricos de cooperación con México” y agregó que cualquier cambio en la decisión de Trump de imponer los aranceles “será notificada” en su momento.
Creo que la amenaza de los aranceles por supuesto que es real, pero no deja de ser una buena noticia que por los términos de cooperación, como lo había señalado Trump en la intervención a distancia que tuvo en Davos, la relación se mantiene, es buena y es recibida en forma positiva. Lo cierto es que la presidenta Sheinbaum ha mantenido una posición mesurada en el tema y, si vemos lo que ha estado ocurriendo, sobre todo en la frontera y en las mañaneras, en general se han tomado las medidas que se requieren ante este desafío.
La amenaza se mantiene porque es muy útil para Trump (no sólo con México, sino también con el resto del mundo y, por supuesto, con Panamá y Dinamarca, por las pretensiones sobre el Canal y sobre Groenlandia), porque todavía hay demasiado por hacer, tanto en términos de seguridad como migratorios, y porque en los próximos días será la prueba de fuego cuando inicien las deportaciones masivas, con cuotas impuestas ya a distintas instancias de seguridad de Estados Unidos para realizar detenciones y deportaciones. Y luego gestos tan desmesurados como la redada realizada ayer en Nueva York, encabezada nada más y nada menos que por la nueva jefa del Homeland Security, el Departamento de Seguridad Interior, Kristi Noem, que aseguró que con muchos más operativos como esos “seguiremos sacando a esta basura de las calles”.
Por cierto, no es un dato menor que se haya difundido que en esos operativos neoyorquinos se haya detenido a uno de los líderes del cártel venezolano del Tren de Aragua, especializado en el tráfico de personas y con presencia en México, Centroamérica y Estados Unidos. El gobierno de México se ha mantenido cauto ante esos gestos, e incluso ante desatinos tan grandes como el cometido por el presidente colombiano, Gustavo Petro. Habrá que ver qué se hace con la reunión de la Celac que pidió Petro, pero me imagino que el gobierno federal no querrá atarse a alguna aventura regional ni siquiera en el ámbito discursivo.
Hay que avanzar mucho más en el control de la frontera sur y, sobre todo, evitar acciones que son una verdadera e inútil provocación, como la continuidad de las caravanas hacia el norte que constituyen el alimento mediático de los sectores antiinmigración más radicales en la Unión Americana.
Los aranceles son el instrumento de esa diplomacia (es un decir) de fuerza que busca implementar Trump y está logrando hacerlo. Las sanciones contra Petro se anunciaron, dice el NYT, sin siquiera una reunión de crisis y se dieron a conocer vía redes sociales, mientras Trump jugaba golf. Las sanciones y la forma en que reculó Petro quedarán como un capítulo de la historia más vergonzosa de su país, porque un mandatario no se puede negar a recibir a sus ciudadanos en su propio territorio y menos aún exhibir bravuconerías de las que se desdice a las pocas horas.
Es consecuencia de una insensatez que algunos atribuyen a la hora y la condición (a las tres de la mañana), pero también a una larga serie de desatinos de Petro, desde congelar durante dos años todos los operativos de erradicación de campos de cultivo de amapola y de laboratorios de producción de cocaína hasta permitir la recuperación de grupos como el ELN y las disidencias de las FARC, que participan activamente en el narcotráfico (con apoyo venezolano), a lo que se agregó la permisividad para que se asentaran en su territorio también otras organizaciones, como los cárteles mexicanos. A eso se deben sumar las denuncias en contra del propio Petro, avaladas por su hijo, de haber recibido financiamiento de los cárteles para su campaña presidencial. ¿Qué país no se ha mirado en el espejo colombiano?
¿QUIÉN PONE Y QUIÉN QUITA?
Desde la 4T se han cansado de denunciar que los gobiernos anteriores no hicieron nada contra funcionarios, real o supuestamente, relacionados con el narcotráfico o que permitieron que se asentaran grupos criminales en su territorio.
La presidenta Sheinbaum sostuvo ayer, ante los reclamos de que el gobierno federal intervenga en los estados en los que esa situación se repite, agudizada, en los últimos años y meses, que no es función del gobierno federal poner o quitar autoridades locales. Si estamos hablando de caprichos políticos, tiene razón, pero si existen denuncias documentadas desde su propio gobierno o de otras instituciones sobre esa tolerancia o complicidad, ¿no es una exigencia que el Poder Ejecutivo federal intervenga? Hay instrumentos legales y políticos para hacerlo, porque, si no, el costo final lo pagarán las mismas autoridades que hoy quieran asumirlo. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)
A la ficción política la mata la realidad, como a toda irrealidad.
Florestán
Desde su primera presidencia, Donald Trump manejó los aranceles como una amenaza para México.
El 30 de mayo de 2019, con 130 días en la Casa Blanca, anunció aranceles progresivos a las exportaciones mexicanas de 5 por ciento el 10 de junio, 10 por ciento el 1 de julio, 15 por ciento el 1 de agosto, 20 por ciento el 1 de septiembre y 25 por ciento el 1 de octubre. El tema, entonces, era migratorio.
La acusación era que el gobierno de López Obrador, luego su amigou, no había tomado medidas contundentes para detener la migración, por lo que vendría el castigo fiscal a menos que lo resolviera ya, por lo que envió una misión a Washington encabezada por el entonces canciller Marcelo Ebrard y se resolvió de inmediato. El hoy secretario de Economía escuchó la sentencia de Trump, habló con López Obrador y este le dijo que adelante con todo.
Y así fue.
Desplegó una muralla de 26 mil guardias nacionales en el norte de México y estableció otra menor en el sureste, lo que complació a Trump, que guardó los gravámenes.
En esta segunda presidencia, y desde que era candidato, tuvo una prioridad: cerrar la frontera como puente migratorio, combatir al crimen organizado proveedor de fentanilo y declararlo grupo terrorista.
Y anunció que de no resolverlo el nuevo gobierno, impondría aranceles de 25 por ciento a las exportaciones mexicanas.
Así lo dijo el lunes 20, al llegar al Despacho Oval, y agregó que le gustaba el 1 de febrero para decretarlos. Ayer, en el estreno de su vocera, Karoline Leavitt, lo repitió: aranceles para México el sábado, este sábado.
Yo no sé si el gobierno de Claudia Sheinbaum esté ya en esta negociación, que debe estarlo, y Trump se la haya comprado, porque de lo contrario, entraremos a su quinto mes de gobierno con el golpe arancelario, letal para nuestra economía y grave para su gobierno, en una relación pierde-pierde, sí, pero en la que nosotros, teniendo menos, perdemos más.
RETALES
1 DESASTRE. El Conahcyt en la gestión lopezobradorista y a cargo de María Elena Álvarez-Buylla fue un desastre: sin respiradores para el covid ni vacuna Patria a tiempo, se hizo en Nueva York y tarde, y ahora resulta que ni Encuesta Nacional de Salud y Adicciones, que en 2023 hizo mal y ahora hay que levantar otra vez. El Segalmex científico;
2 CERO. Termina el peor periodo de que haya antecedentes de una Comisión Permanente, donde no se resolvió nada. Cero. Las comisiones se instalaron y desinstalaron ayer, no duraron ni un día. ¡Y querían un extraordinario!; y
3 FRONTERA. Tras el denunciado ataque de criminales mexicanos a agentes de la Patrulla Fronteriza, no probado pero ya mandado a investigar por la Presidenta, en la isla que aparece en el video, Los Castores, la policía estatal encontró un ¡narcocampamento! ¡Sí, en pleno río Bravo!
Nos vemos mañana, pero en privado (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)
Con estupor, asistimos el 20 de enero a corroborar que un arrogante macho de la élite empresarial estadunidense llega de nuevo al poder. Sí, la pesadilla se llama Donald Trump. Su relección marca un punto de inflexión para EU y una amenaza no sólo para México sino para el mundo. La arrogancia de la fuerza. Sus primeras medidas y promesas de campaña ya apuntalan un cambio en el país hacia un modelo profundamente autoritario y nacionalista. El periódico francés Libération titula: ¿Cómo llegamos hasta aquí? EU se está embarcando en una revolución conservadora con una dimensión ideológica, política y económica hasta ahora inimaginables. El académico Pierre-Yves ha calificado de capitalismo nacional autoritario este modelo de organización que ha acompañado el movimiento de autocratización en marcha desde mediados de 2000 en varios países y cómo China y Hungría son ejemplos claros.
Por ello la homilía de la obispa Mariann Edgar Budde fue asentida como una voz de esperanza. En efecto, Trump sentado en primera fila, al lado de su esposa Melania, el flamante presidente escuchó el 21 de enero, un sermón en la Catedral Nacional de Washington que llamó la atención de millones de estadunidenses. El mensaje de la religiosa fue ampliamente compartido y reproducido en los principales medios de comunicación locales. El miércoles por la noche, Rachel Maddow, de MSNBC, reflexionó sobre el sermón. La religiosa dijo que se dirigió al presidente abordando el miedo y la incertidumbre que experimentan las comunidades marginadas, incluidos los inmigrantes y los LGBTQ+, bajo las políticas de Trump. Sus comentarios se produjeron horas después de que Trump firmó una orden ejecutiva que elimina el reconocimiento federal de las identidades transgénero y no binarias y, por tanto, las protecciones para los estadunidenses de género diverso.
En su oración inicial, la obispa expresó: Oh, Dios, tú nos creaste a tu imagen y nos redimiste por medio de tu hijo Jesús: mira con compasión a toda la familia humana; quita la arrogancia y el odio que infectan nuestros corazones; derriba los muros que nos separan; únenos con lazos de amor.
Sus arrestos, la claridad ética y teológica en su mensaje pasarán a la historia. Primero porque deslegitima la narrativa republicana de que las iglesias se inclinaron masivamente por Trump en los pasados comicios. Y segundo, la valiente religiosa desarma el despiadado y polarizante proyecto del empresario. “La cultura del desprecio –dijo– que se ha normalizado. El desprecio es una forma peligrosa de dirigir un país.” Esa fue una de frases que enfurecieron más a Trump.
Mariann Edgar Budde, de la Iglesia episcopal de EU, pertenece a la comunión anglicana, que comprende 113 diócesis en esa nación, algunos países Europa y de América Latina. Es la primera mujer que ocupa el cargo de lideresa espiritual de la diócesis episcopal de Washington. A los 65 años dirige la diócesis desde 2011. Completó sus estudios de historiadora en la Universidad de Rochester en 1982. Tiene licenciatura en artes en historia magna cum laude. Y es doctora en teología del ministerio (2008) por el Seminario Teológico de Virginia
La homilía de Budde abordó sin disimulo el miedo y la incertidumbre que sienten las comunidades marginadas, incluidos los inmigrantes y los LGBTQ+, bajo las políticas de Trump.
Sobre los migrantes, la obispa no pudo ser más claridosa al afirmar que son precisamente las personas que recogen nuestras cosechas y limpian nuestros edificios de oficinas, que trabajan en nuestras granjas avícolas y plantas empacadoras de carne, que lavan los platos después de que comemos en los restaurantes y trabajan en el turno de noche en los hospitales; pueden no ser ciudadanos estadunidenses o no tener la documentación adecuada, pero la gran mayoría de los inmigrantes no son criminales. Pagan impuestos y son buenos vecinos. Son miembros fieles de nuestras iglesias, mezquitas y sinagogas, gurdwaras y templos.
La puntilla del mensaje de la religiosa fue desarmar la actitud mesiánica asumida por Trump desde su campaña. Dijo decenas de veces que Dios ha elegido al pueblo de EU como propio para sembrar su palabra y voluntad al resto del mundo. Y Trump se autoproclama como una especie de mesías profético que va llevar a la práctica sus designios. Mirándolo a los ojos, Mariann Edgar Budde le dijo: Permítame hacer una última súplica, señor presidente. Millones de personas han depositado su confianza en usted. Como usted le dijo ayer a la nación, usted ha sentido la mano providencial de un Dios amoroso. En nombre de nuestro Dios, le pido que tenga piedad de las personas de nuestro país que ahora tienen miedo. Hay niños homosexuales, lesbianas y transexuales en familias demócratas, republicanas e independientes que temen por sus vidas.
Por supuesto que Trump rechazó la homilía y la actitud crítica de la religiosa. La acusó de politizar el servicio de oración y exigió una disculpa. Como si sus iglesias afines no actuaran políticamente. Las imágenes registraron la incomodidad del presidente. Sin embargo, prevaleció la soberbia de un personaje racista, misógino, supremacista que está violentando al mundo. ¡Bravo por la religiosa estadunidense! (Bernardo Barranco V., La Jornada, Opinión, p. 15)
En la conversación telefónica del 21 de enero celebrada entre el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y el secretario de Estado, Marco Rubio, no se acordó Quédate en México, informó la SRE.
Por una extraña razón, la conversación De la Fuente-Rubio no fue divulgada por el Departamento de Estado, a diferencia de las charlas que el jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo con numerosos colegas de América Latina, Europa y Asia.
Esta omisión inexplicable de la cancillería estadounidense ha causado ruido, a pesar de que fue la primera comunicación que tuvo el secretario de Estado con un canciller extranjero (con el de México), lo que refleja la prioridad otorgada al vecino del sur.
Por ello envié preguntas al Departamento de Estado, que no contestó, y a la SRE que tuvo a bien responder ayer, poco antes del cierre de edición de la columna.
A continuación, comparto y comento a los lectores de EL UNIVERSAL la información proporcionada por la SRE, a través de la Directora General de Comunicación Social, Daniela Zapata Zalce:
¿Cuáles fueron los acuerdos adoptados en materia de migración y seguridad entre De la Fuente y Rubio?
“Como lo informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el martes 21 de enero, el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvieron una llamada telefónica para iniciar conversaciones, donde se habló de temas de migración y de seguridad.
“No se adoptaron acuerdos.
“Se habló de mantener una buena coordinación y de la importancia de respetar las soberanías.
“Fue la primera llamada de este tipo que el secretario de Estado realizaba y fue a México”.
Si se aceptó Quédate en México, lo que implica recibir a extranjeros en territorio nacional ¿se acordaron medidas de apoyo a México por parte de EU? ¿hasta ahora a cuantos extranjeros hemos recibido y sus nacionalidades?
“No se adoptó acuerdo alguno en dicha llamada”, afirmó la vocera.
Mi comentario: si no se adoptó Quédate en México en dicha llamada del 21 de enero, pudo haberse aceptado después o simplemente se instrumentó el programa en nuestro territorio como una forma de cooperación.
“Sobre la política Quédate en México, la presidenta de México ha informado que es una medida instaurada en 2018 durante el primer mandato de Donald Trump, y el (sic) cual esencialmente establece que las personas que solicitan asilo a EUA no pueden permanecer en su territorio durante el proceso”.
Mi comentario: tampoco pueden permanecer en México los solicitantes de asilo de terceros países sin el acuerdo del país soberano.
“Los datos sobre deportados los lleva el INM. El reporte de los consulados entre el 20 y el 26 de enero es que no se presentaron variaciones significativas respecto a la semana anterior”.
Mi comentario: una semana no puede ser significativa para determinar que no crecerán sustancialmente las deportaciones en las próximas semanas ante el aumento de las redadas.
Además, la aplicación CBP One, utilizada para programar citas por los solicitantes de asilo, fue anulada por el presidente Donald Trump dejando varados en la frontera de México a miles de extranjeros, antes de ser devueltos con el programa Quédate en México, pues ya se quedaron en México. (Agustín Gutiérrez Canet, El Universal, Nación, p. A7)

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 8)

(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 2)

(Magú, La Jornada, Política, p. 3)

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 20)

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 22)