Opinión Migración 290324

A ras de suelo  /  A un año de la tragedia migrante en Ciudad Juárez

Se cumplió un año de la tragedia en la que perdieron la vida 40 migrantes y otros 27 resultaron heridos en una estancia provisional del Instituto Nacional de Migración (INM) en Ciudad Juárez. A raíz del caso, salieron a la luz una serie de irregularidades, lo que derivó en investigaciones por parte de las autoridades competentes y un informe de la CNDH.

El informe señala que ninguna de las estaciones migratorias en México cumplía con los requisitos necesarios para su funcionamiento, particularmente por su infraestructura carcelaria, el hacinamiento y la inadecuada atención médica y jurídica para los migrantes. Señalan la necesidad de un cambio de fondo en las estaciones, para transitar del modelo “carcelario” que refuerza la estrategia de securitización, hacia uno más humanista e integral, que no criminalice a las personas en movilidad y que garantice sus derechos y dignidad. Sin embargo, los resultados de dicho informe tardaron cerca de 7 meses en ser publicados, por lo que es necesario que pronto vuelvan a evaluar con el estatus actual y los cambios reportados por el gobierno en los meses subsecuentes al incendio.

El INM informó que trabaja en la mejora de los espacios de alojamiento para migrantes. Han retirado rejas, candados y cerraduras, además de la instalación de detectores de humo, extintores, puertas de emergencia e infraestructura en áreas estratégicas para la atención. También, en conjunto con la SRE, se informó sobre la elaboración de una nueva estrategia de movilidad más integral y humana mediante los Centros Multiservicios para la Movilidad Humana. Desde Agenda Migrante, a través del proyecto MigrARTE, hemos colaborado en la transformación de espacios clave dentro de 5 estaciones, de la mano de personas en movilidad, para ofrecer un ambiente más acogedor, digno y armónico. También, hemos participado en el desarrollo de 7 protocolos de atención para la operación y cuidado de las estaciones, realizados en coordinación con la Cruz Roja Internacional y expertos.

El balance, a un año de los hechos, es controvertible. Pocos días después de la tragedia, la FGR señaló como culpables a funcionarios, vigilantes privados y a migrantes ante los medios. Sin embargo, hoy, después de revelarse numerosas omisiones e irregularidades, las carpetas de investigación siguen abiertas, hay personas detenidas y otras prófugas, y no tenemos ninguna sentencia.

A lo anterior se suma la desatención de la CEAV, pues pasado un año aún no se da una reparación integral del daño a las víctimas. Continúan pendientes las indemnizaciones a familias de 11 de los 40 migrantes fallecidos, así como a los 27 que resultaron heridos. Nada se ha mencionado sobre brindar atención emocional para las familias que tuvieron una trágica pérdida o para los sobrevivientes. La reparación integral del daño conlleva, además, la rehabilitación y la construcción de un memorial para las víctimas, así como medidas que garanticen la no repetición.

A 6 meses de que concluya este sexenio y a 1 año de la tragedia, México ha comenzado a implementar medidas empujadas por la presión estadounidense de que le sirvamos de muro de contención y control migratorio. Recientemente firmó acuerdos para retornar a los nacionales de Venezuela, Colombia y Ecuador a sus países de origen bajo un esquema de prácticas laborales y apoyo de 660 dólares en 6 meses. Aunque es una medida que puede apoyar a migrantes económicos y aquellos que son retornados, no puede ser permanente. Además, se requiere de la cooperación económica de Estados Unidos, el compromiso de los mandatarios de los países de origen para trabajar en las causas y entender que muchos migrantes no pueden volver ya que corren el riesgo a perder la vida en sus países.

Todavía quedan muchas tareas pendientes por resolver. 33 de los 54 centros migratorios permanecen suspendidos. Además, el contexto regional y la postura errática del gobierno estadounidense en materia migratoria demandan respuestas más claras y contundentes de nuestra parte. De acuerdo con la Unidad de Política Migratoria de la SEGOB, en 2023 la migración irregular superó las 782 mil personas, lo que coincide con el crecimiento inédito en el flujo de personas provenientes de Venezuela, Ecuador, Haití y Cuba, además de los países históricamente expulsores en Centroamérica. El gobierno de México tiene la responsabilidad de hacer una mirada crítica hacia atrás, para poder ofrecer un futuro más seguro para los migrantes que están en nuestro territorio. (Eunice Rendón, El Universal, Online)

Elecciones en los EE. UU. en noviembre, difícil panorama para los demócratas

Para Carlos Ortega, que me pidió una opinión sobre estos temas.

Panorama general. Ninguno de los dos es monedita de oro

Faltan ocho meses para las elecciones en los Estados Unidos, y muchos medios de comunicación y expertos han mostrado su preocupación ante un posible triunfo de Donald Trump. No es que Joe Biden haya sido un mal presidente, pero si carga factores negativos que se muestran en algunas encuestas relevantes.

Tampoco el Sr. Trump tiene todo a su favor: los juicios en su contra podrían pesar en el electorado independiente, y algunas de sus declaraciones lo revelan como una persona desequilibrada. Por ejemplo, declaró que habría en el país un “baño de sangre” si no gana, en un discurso cuyo tema eran sus propuestas de política comercial. Ello anuncia una retórica más agresiva aún en su campaña, sumada a una voluntad de venganza contra quienes considera sus enemigos.

Durante la presidencia de Biden se ha logrado evitar una crisis económica (en 2023 el PIB creció en 3% según el Economist), el Congreso aprobó paquetes gigantescos de gasto en favor de la economía verde, una política industrial nacionalista (por ejemplo, para incrementar la fabricación de semiconductores –chips– en su país), y para financiar la reconstrucción de la vieja infraestructura de carreteras, puentes y transportes se autorizó un trillón de dólares (en nomenclatura hispana sería un billón). Esto es mucho más que los recursos aprobados por Clinton y por Obama, y mucho más beneficioso para la economía global que los recortes de Trump a los norteamericanos más ricos.

En contra de Biden operan tres factores: su edad (81 años), la elevada inflación en los años recientes, y un explosivo número de migrantes tratando de entrar al país. Otros temas de política exterior menos álgidos pero que también han sido usados en contra del presidente, serían sus apoyos a Ucrania contra la injusta invasión rusa, su apoyo (cada vez menos entusiasta) a la invasión israelí de Gaza, impopular entre algunos grupos demócratas, y la desordenada retirada de los norteamericanos de Afganistán en el ya lejano 2021.

En síntesis, los dos candidatos tienen problemas y son impopulares. Muchos electores votarán por el que consideran el menos malo.

Encuestas nacionales y algunas estatales

El primer debate presidencial será hasta septiembre de 2024, y las elecciones hasta noviembre. Mucho puede pasar.

Recopilo dos encuestas generales. En febrero de 2024 las intenciones de voto globales dieron 45.4% para Trump y 44.1 para Biden (Fuente; Banorte con datos de Bloomberg). Pero el Economist de marzo 2024 pone a Biden en 45% y a Trump en 44%: empate técnico.

Mas en detalle: una encuesta de New York Times/Siena poll mostró que 97% de la gente que votó por Trump en 2020 lo volvería a hacer, mientras que sólo el 83% de los votantes de Biden harían lo mismo. Otras fuentes han indicado que Biden ha perdido terreno entre algunos de sus grupos leales, como los afroamericanos (bajó de 87% en 2020 a 63% en 2024) y latinos (bajó de 39% a 34% en los mismos años).

Más problemático es el caso de los swing states o estados pendulares, importantes porque el sistema electoral norteamericano favorece a ciertos estados intermedios pequeños, una vez que los estados más grandes están ya definidos por alguno de los dos partidos. Como se sabe, el sistema de votos electorales asignados a los estados tiene el (gran) defecto de que un candidato puede ganar el voto popular total, y de todas formas perder la presidencia.

Recientemente Biden no va adelante en ninguno de los siete estados con votos pendulares, y aquí los enlisto por su relevancia: En Carolina del Norte, un estado muy conservador (la última vez que los demócratas ganaron el estado fue en 2008), Trump va arriba por diez puntos. En Nevada y en Georgia, va ganando por 8 puntos. También adelanta a Biden por cinco puntos en Wisconsin y en Michigan. En Pennsylvania su ventaja es de tres puntos, igual a la que tiene en Arizona.1 Nada bueno (salvo Carolina Del Norte, Biden ganó el resto de los estados en 2020).

Las encuestas empatadas muestran la profunda polarización política en el país. Pero a estas alturas es imposible predecir al ganador por una realidad incontestable: el elevado número de votantes que se consideran independientes y que podría alcanzar a la mitad del electorado; según una encuesta de Gallup de 2023, los votantes se ubicaron en tres grupos: 25% de republicanos, 25% de demócratas y 49% de personas que no se identifican con ningún partido.2

La economía de EU no entró en crisis, lo cual debería ser bueno para Biden

No sólo el PIB creció 3% en 2023, sino que la tasa de desempleo ha sido menor al 4% durante 25 meses (incluso bajó a 3.4% en enero 2023). Se fabrican más coches eléctricos. El gas natural cuesta una cuarta parte de lo que cuesta en Europa, y EU es el principal exportador de gas licuado del mundo. Hay 4% más trabajadores que en 2019, y a pesar de la machacona propaganda republicana contra los migrantes, esto es resultado de la entrada de los trabajadores extranjeros a la fuerza de trabajo. Ciertamente, las actuales tasas de interés, de 5,2 a 5,5% son demasiado elevadas para una plena recuperación, pero se espera que bajen en el transcurso del año.

Con todo, Biden no ha recibido mucho crédito por esos buenos resultados, porque la inflación de los años recientes fue elevada. Los precios al consumidor están 18% más elevados que al inicio del gobierno y la gasolina es ahora 29% más cara que hace tres años en un país en el que el 91% de los hogares tienen al menos un coche.

La eficiente propaganda republicana contra Biden por el tema migratorio

La migración indocumentada es un tema diario de ataque contra Biden no sólo de Trump, sino de los gobernadores más conservadores como Greg Abbott de Texas, y De Santis de La Florida. El número de aprehensiones de personas que entran por la frontera mexicana es el más elevado de la historia, y es aún más elevado que durante el último año de Trump.

El tejano Abbott ha subido en autobuses a unos 40 mil migrantes y los ha trasladado a Washington, Nueva York, Chicago, Filadelfia, Denver y los Ángeles a un costo para su estado de 124 millones de dólares. Esto ha funcionado como un formidable mecanismo de publicidad contra el gobierno federal, al que acusa (injustamente) de tener una política de “fronteras abiertas”.

A lo anterior hay que agregar el problema de que la mayor parte de los migrantes cruzan la frontera para solicitar asilo en el país, pero los procesos de asilo tardan entre cuatro y cinco años para ser atendidos. En este momento hay un retraso de tres millones de personas en las cortes migratorias, y las solicitudes crecen en un millón al año. Una verdadera mina de oro para la demagogia trumpista.

Juicios contra Trump: cuatro penales y dos civiles

Ningún presidente en la historia de los EE. UU. ha enfrentado tantos juicios como Donald Trump. Está acusado de 91 delitos repartidos entre juicios penales y civiles, desde el pago ilegal a una actriz porno por 130 mil dólares para comprar su silencio por una aventura extramatrimonial, a llevarse ilegalmente a su casa de Mar-a-Lago en La Florida documentos secretos, hasta cometer fraude financiero por inflar el valor de sus propiedades para obtener créditos favorables y otros beneficios de los bancos.

Tal vez el proceso más grave es la participación del entonces presidente en el ataque al Capitolio en enero de 2021, que causó cinco muertos, incluyendo un policía, y daños por 2.7 millones de dólares. En un discurso previo de Trump a los manifestantes, declaró: “si ustedes no luchan con todo (“fight like hell”) van a perder a su país”. Trump declaró que la elección presidencial había sido “fraudulenta” y se opuso a enviar a la Guardia Nacional para contener a los manifestantes. Más de 1,200 personas que participaron en el ataque han sido procesadas por delitos federales y 745 han sido sentenciadas.

Por separado, Trump y 18 abogados han sido acusados de diversos delitos por tratar de invalidar la elección de 2020 en el estado de Georgia, y por impedir la transición pacífica del poder.3

La estrategia de los abogados de Trump en todos los procesos ha sido alargarlos de todas las formas posibles, esperando ganar las elecciones en noviembre. Entre otros argumentos, han alegado que, por ser el titular del Ejecutivo, Trump estaba protegido por la inmunidad presidencial. Esto deberá ser decidido por la Suprema Corte de Justicia.

Muchos votantes están preocupados por estos procesos y otros han declarado que no votarían por Trump en caso de que fuera encontrado culpable o encarcelado. En marzo de 2024, una encuesta publicada por el New York Times indicó que el 85% de los demócratas cree que Trump cometió delitos federales serios, el 21% de los republicanos, y el 57% de los independientes.

Por cierto, Biden ha recaudado más dinero que el republicano

En los Estados Unidos los candidatos declaran mensualmente cuánto dinero recaudan par sus campañas. En el mes de febrero, Biden y su partido habían reunido $155 millones, mientras que Trump y su campaña tenían $42 millones y su partido otros $11.3 millones. Punto bueno para el Presidente.

Qué pasa si gana Trump. De una larga lista, escojo algunos compromisos

Entre muchas otras declaraciones de campaña, lanzadas al aire de forma desordenada, Trump ha prometido expulsar a todos los indocumentados del país (será “la deportación más grande de la historia americana”, dice), cerrará la frontera con México utilizando las Fuerzas Armadas, el FBI y la DEA. No concederá la ciudadanía a los hijos de migrantes indocumentados nacidos en el país. Impondrá por decreto un 10% de aranceles a las importaciones de todo el mundo (implicaría desacatar todos los tratados internacionales), y especialmente un 100% de aranceles a los autos eléctricos chinos que se fabriquen en México. Prohibirá la entrada de musulmanes al país y a cualquiera que se identifique como “terrorista”.

Correrá del gobierno a todos los servidores públicos que el considera pertenecientes al “Estado profundo” y a todos los que han utilizado el sistema jurídico del país en su contra, así como a los miembros del FBI y fiscales federales que lo han investigado. También correrá a los empleados federales que filtren información a la prensa. Perdonará a todos los acusados por los ataques al Capitolio. Finalmente, suspenderá los apoyos militares a Ucrania, lo cual llevaría a un triunfo de Putin con consecuencias imprevisibles para la OTAN, para Europa, y para la geopolítica mundial. Un verdadero horror como programa de gobierno. (Miguel Sandoval Lara, El Universal, Online)

Globalística  /  Crocus City Hall

Han pasado días desde que supimos sobre la noticia del ataque terrorista en el Crocus City Hall de Moscú. Distintas versiones se han dado. Distintas hipótesis siguen surgiendo al saberse más información que proviene dentro de Rusia como fuera de sus fronteras. Creer en todo lo que comunica el Estado ruso no me es factible, especialmente por la inclinación que todos conocemos y sabemos hacia dónde va. Vamos, es bastante obvia y con exageración.

El pasado viernes, al saberse la noticia, rápidamente fui invitado a dar mi punto de vista sobre lo sucedido en el programa de radio Así las cosas de Carlos Loret de Mola, en el que expuse cuatro teorías:

1- La legión rusa que está atacando la región de Belgorod, Rusia.

2- Un grupo radical que está en contra de la invasión rusa.

3- Una revuelta interna que planea culpar a Ucrania.

4- Ucrania. Un poco descartada, pero no del todo.

Al pasar unas horas, se supo que el Estado Islámico se había adjudicado el ataque que, hasta ahora, ya lleva más de 143 fallecidos.

Era lo que menos imaginaba y parecía menos factible, pero la suerte ya estaba echada. Si bien fue supuestamente el EI, en todo momento se habló más sobre Ucrania que el mismo grupo terrorista. La tendencia no ha cambiado.

El tema es delicado y confuso, pues si bien se detuvieron en los últimos días a más de cuatro personas de las 11 que originalmente fueron aprehendidas horas después de lo ocurrido en el gran centro de conciertos de la región de Moscú, todavía no queda claro bien quién ordenó el ataque más allá de lo que se sabe sobre el Estado Islámico y si los ciudadanos tayikos detenidos eran realmente “islamistas radicales” o un grupo profesional entrenado.

Al ir estudiando este caso, no me queda muy claro cómo es que el ataque terrorista se da cinco días después de saberse el resultado de la elección presidencial de la Federación de Rusia. ¿Por qué no antes?

De la misma manera, no me queda claro cómo es que si Estados Unidos advirtió días antes mediante la página de su embajada en Moscú sobre presuntos disturbios o eventos que pudieran resultar peligrosos, Rusia no siguió con atención la advertencia. Asimismo, Estados Unidos avisó en distintas ocasiones a Rusia sobre algunos otros posibles eventos catastróficos, de los cuales, el presidente Vladimir Putin calificó como ‘chantaje’.

A la par con esto, dos semanas antes del ataque terrorista en el Crocus City Hall, la FSB detuvo a un grupo terrorista de la célula ISIS-K que pretendía realizar un acto terrorista en una sinagoga moscovita.

Tampoco queda claro cómo es que pudieron fallar los servicios de migración al saberse que al menos uno de los terroristas viajó de Estambul a Moscú, como también, que a algunos de los migrantes se les había vencido su visa viviendo en Rusia. El sistema migratorio ruso es muy rígido. Lo digo por experiencia.

Los presuntos terroristas estuvieron en otros dos conciertos del Crocus City Hall antes del día en que realizaron su ataque, fueron fotografiados y se hospedaban en un hotel al norte de Moscú.

Cerca del mismo Crocus hay un departamento de policía y a casi un kilometro hay una base de policías antimotín. El día de la tragedia, la policía tardó más de hora y media en llegar al sitio.

¿Fallaron los servicios de inteligencia de Rusia o quisieron fallar ese día? No me queda claro.

¿Ucrania tiene que ver en esto? Algo me dice que no, pero Rusia lo hace ver así.

Todos los caminos apuntan a que Ucrania será uno de los culpables sin haber una prueba creíble. Al menos, no lo que presenta Rusia. (Ricardo Ortiz Esquivel, Excélsior, Global, p. 21)

CARTONES

Marzo 29 (1)

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 8)