Para mal del presidente Joseph Biden, prácticamente desde que asumió la Presidencia, la frontera México-Estados Unidos ha estado en crisis.
Simplemente al darle un tono más humano que Donald Trump a sus discursos y a su actitud ante los migrantes, provocó que empezaran a aumentar los flujos en nuestra frontera común. Los traficantes de personas crearon la narrativa: “Se aflojó la frontera, vámonos para el norte”.
Es importante decir que la dureza de Trump no los detuvo. En 2019, hubo cerca de 900 mil detenciones por la Patrulla Fronteriza. El covid bajó los flujos, pero en 2022, segundo año de gobierno de Biden, se rompieron todos los récords: 2.2 millones de detenciones en nuestra frontera común.
Este año, se teme, el flujo de migrantes puede ser aún mayor. De ser así, será devastador para los intentos de reelección del octogenario demócrata.
La narrativa republicana en contra de Biden es impecable: es incapaz de cuidar nuestras fronteras, por eso necesitamos al señor de la “bella y hermosa” pared para impedir que nuestro país se sigua llenado de delincuentes y de fentanilo. ¡Urge que regrese Donald Trump!
Estados Unidos experimenta una polarización política sin precedente. La propia democracia está en peligro. Y la migración está al centro de esa polarización y guerras culturales entre republicanos-conservadores-antiinmigrantes y demócratas-liberales-promigrantes.
Buena parte del siglo pasado, e incluso durante los ocho años de la presidencia de George W. Bush (2000-2008), el Partido Republicano era básicamente promigrante. Se alineaba con los empresarios, quienes requerían mano de obra sin calificación como la del inmigrante mexicano. El propio W. Bush se autodesignó “conservador compasivo” en términos migratorios.
Sin embargo, en 2008 la plataforma republicana se decantó por su posición antimigrante y perdieron dos elecciones presidenciales consecutivas a manos de Barack Obama, un candidato promigrante.
A finales de 2012 y al arrancar 2013, el Partido Republicano decidió realizar una autorreflexión. ¿Cómo evitar volver a quedar fuera de la Casa Blanca una tercera ocasión?
Bajo el liderazgo de Reince Priebus, quien a la postre fue el primer jefe de Oficina de la Casa Blanca de Donald Trump, los republicanos llegaron a un consenso: no podemos estar de espaldas al futuro demográfico. Las poblaciones que más crecen son las minorías latina y asiática, de manera que tenemos que volver a la causa promigración.
Ahora bien, algunos ideólogos republicanos no compraron la idea.
En lo que sería un encuentro histórico al arrancar 2013, el director de Breitbart News, una página web de extrema derecha, Steve Bannon, quien llegó a comandar la campaña de Trump para la Presidencia en 2016 y quien fuera su primer director de estrategia política en la Casa Blanca, invitó a su casa, en la Colina del Capitolio, a dos republicanos que destacaban por su celo antiinmigrante: Jeff Sessions, senador por Alabama y a la postre el primer procurador de Justica de Trump, y a Steven Miller, director legislativo de Sessions y a la postre el principal discursólogo de Trump.
En esa cena, Bannon convenció a Sessions y Miller que el Partido Republicano debería hacer justamente lo contrario. Irse más duro y sin tapujos en contra de la migración. De esa manera, la base republicana resentida con la globalización y automatización de las fábricas se sentiría beneficiada. Lo que Bannon les vendió no fue otra cosa que la actual ideología republicana: nacionalismo populista y racista.
Dos años más tarde, cuando surge Trump como un candidato antiinmigrante, Bannon, Sessions y Miller corrieron a abrazarlo. Fueron clave en que llegara a la Presidencia y desde luego se cercioraron que fuera el presidente más antimigración de la historia reciente del país vecino.
Más aún, Bannon y sus invitados utilizaron a Trump para cementar en el Partido Republicano una agenda antimigrante con tintes racistas.
Hoy todos los precandidatos republicanos siguen los preceptos antimigratorios de Trump.
Como pudimos observar en el segundo debate de los aspirantes republicanos acontecido el miércoles pasado en California, el tema que más calentó a los precandidatos fue el migratorio y, en especial, la debilidad de Biden en proteger la frontera con México.
En la campaña presidencial que se aproxima de 2024, Biden y su errática política migratoria serán, una y otra vez, escarnio republicano. México, nuestra frontera común y los migrantes serán una vez más la piñata política de ese partido. (Rafael Fernández de Castro M., El Financiero, Mundo p. 31)
Tiempos extraños estos.
Mientras en México tenemos dos candidatas a la Presidencia de la República que no se llaman así sino coordinadoras de quién sabe qué, porque la ley —que ambas infringen— es la ley… en Estados Unidos van dos debates de aspirantes a la candidatura republicana a la presidencia en donde no asiste el hombre que le lleva 40 puntos porcentuales de ventaja a su más cercano competidor (utilizo el promedio de encuestas nacionales de FiveThirtyEight que pone a Donald Trump con 54 por ciento de las preferencias y a Ron DeSantis con 13.8 por ciento).
En el mismo sitio web, la revisión de las más recientes encuestas rumbo a la presidencial pone bastante parejos a Trump y al presidente Joseph Biden, más allá de la acumulación de acusaciones legales en contra del ex presidente y de sus cada vez más absurdas y descontroladas apariciones ya sea en redes sociales o en medios de comunicación.
Migración, fentanilo y México fueron temas en el debate de los perdedores que terminó con el gobernador de Florida advirtiendo que mandaría al ejército estadunidense a México a terminar con los cárteles de droga, asunto que confirmó en la entrevista posterior con Sean Hannity.
Pero sería un grave error descontar lo ahí dicho porque muy probablemente ninguno de ellos llegará a la candidatura, menos a la presidencia.
No solo porque lo dicho en el debate en algunas ocasiones se queda hasta corto respecto a lo que dice y pretende hacer Donald Trump, el muy probable candidato, sino porque refleja lo que quiere y por lo que votará y exigirá el nutrido movimiento conservador que se ha consolidado con el trumpismo.
Las encuestas llevan más de un año mostrando, por ejemplo, que cada vez más los estadunidenses están molestos con la migración. Y más allá de que no sea cierto, los estadunidenses también están cada vez más convencidos que su crisis de drogas tiene que ver con México.
La crisis migratoria y la fallida política de Biden (y México); la poca acción del gobierno estadunidense frente a la crisis de muertes y desolación que han causado las nuevas drogas solo aumentará el descontento. De hecho, ya algunos demócratas empiezan a flaquear por esas razones.
¿Alguien en el gobierno de México lo está viendo? (Carlos Puig; Milenio, Al Frente p. 2)
Agenda bilateral
Mensaje fuerte y claro lanzó la secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, en su gira por Estados Unidos. A nombre del presidente Andrés Manuel López Obrador, dijo que el reto migratorio existe, cierto, pero debe enfrentarse de fondo y entre todos… incluida, primordialmente, la Unión Americana. En Washington, sostuvo una reunión con legisladores en la que también hablaron del tráfico de drogas y la seguridad. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Mientras México plantea que el problema migratorio debe ser resuelto de forma colectiva y trabaja para enfrentar la crisis del fentanilo, Estados Unidos habla de una crisis fronteriza y la idea comienza a extenderse de las regiones republicanas a las demócratas, integra una variable política delicada en un problema que hasta hoy parecía reducirse a un choque entre conservadores o derechistas xenófobos y liberales antirracistas.
La simplicidad de la explicación la hace obviamente una generalización, pero el aumento de regiones demócratas que lamentan la llegada de migrantes a sus ciudades o sus vecindarios, y la creciente visibilidad de los problemas creados por el fentanilo, gracias a una frontera vulnerable, apuntan a fáciles demandas de control regional y una complicada relación con México. Y para complicar más, los dos países entran en los que prometen ser acalorados periodos electorales.
De entrada, ante la crisis migratoria que ha llevado a decenas de miles a territorio estadounidense, mientras otras decenas de miles están por llegar a través de México, el gobierno mexicano propone tratar de retener a los presuntos migrantes en sus países de origen, mediante la creación de empleos y posibilidades.
La canciller Alicia Bárcenas, dijo a senadores de EU que la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) ha invertido millones de pesos en apoyos a varios países, pero se necesita mayor presencia de otros posibles donadores. La cuestión de las drogas, y en concreto el fentanilo, crea serios problemas entre los dos países. Cierto, 95% del fentanilo llega a Estados Unidos desde México, pero los estadounidenses son de lejos los principales consumidores y, de acuerdo con Bárcenas, México ha capturado una cuarta parte de todo el fentanilo requisado en el mundo.
Lo cierto es que cooperación es, o debiera ser el nombre del juego. Pero una de las características de los políticos, en cualquier lugar del mundo, es evadir responsabilidades y buscar culpables, de preferencia extranjeros o “distintos”, para los males que afectan a su país en general o sus constituyentes en particular.
Y por supuesto, demandan soluciones.
En el caso estadounidense, culpar a los migrantes es un método tan viejo como eficaz, al menos por un tiempo.
Ahora el republicano Kevin McCarthy, presidente de la Cámara baja del Congreso de EU, amenazó con paralizar el financiamiento del gobierno a menos que la gestión del presidente Biden haga “algo” para enfrentar la llegada de migrantes y el tráfico de drogas a través de la frontera con México.
Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana se desgañitan a su vez con amenazas de intervención militar.
Ninguno de esos grandes problemas tiene visos de resolución en el corto plazo y controlar la frontera es un trabajo largo y arduo que demanda más cooperación y menos poses.
Pero estamos en temporada electoral. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 29)
Frontera norte y crisis migratoria: una bomba de tiempo
La creciente e incontenible oleada migratoria que se registra en el país nos tiene sentados en una bomba de tiempo.
Esos flujos humanos venidos de Centro y Suramérica, y ahora también de África, nos sitúan a nada de una crisis humanitaria de seguridad y salud, cuyo agravamiento podría ser catastrófico si a la media noche de hoy viernes y madrugada de mañana sábado, cierra el gobierno de Estados Unidos.
¿Cómo que cierra?, preguntará usted. Pues sí, nuestro vecino del norte está obligado cada año a que su Congreso actualice y apruebe la ley de financiamiento del gobierno y el plazo vence el 30 de septiembre.
Si no hay acuerdo ni aprobación de una mayoría republicana, el gobierno del demócrata Joe Biden detendrá muchas de sus operaciones, entre otras las de las estaciones de retención migratoria. ¿Se imagina usted el caos en esos confinamientos llenos de migrantes hombres, mujeres y niños, sin el personal requerido para atenderlos?
Las autoridades migratorias estadounidenses han detenido en lo que va del año a 1.6 millones de migrantes. La oleada se intensificó durante los últimos tres meses y de seguir así el número de detenidos en 2023 superaría a los dos millones y medio de 2022.
Pero esta, sin embargo, es solamente una cara de la misma moneda. La otra tiene que ver con los intercambios comerciales entre México y Estados Unidos, afectados gravemente a consecuencia de las medidas tomadas para frenar el flujo migrante. Las pérdidas ya son multimillonarias.
Y es que el gobierno estadounidense decidió cerrar los principales cruces fronterizos ante la oleada de miles y miles de personas que llegan a esos puntos desde el sur del continente y recientemente desde África, sin que el gobierno mexicano haya logrado contenerla.
El valor de la mercancía retenida en la frontera por esa decisión es de mil 485 millones de dólares (26.3 mil millones de pesos al tipo de cambio actual), de acuerdo con datos de la región norte de Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR).
Por Ciudad Juárez, por ejemplo, pasa diariamente un promedio de tres mil 700 exportaciones. Con el cierre del Puente de las América que conecta a esa localidad chihuahuense con El Paso, Texas, esa cifra disminuyó a dos mil 600 exportaciones al día. Hay mil 300 exportaciones atoradas, sin poder pasar.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) estima por su parte, pérdidas de 35 millones de dólares diarios tan solo en ese puente fronterizo, al no procesar la carga de cientos de camiones que salen con la producción terminada de muchas fábricas de la zona y de las que ahora se han instalado mediante el exitoso “nearshoring”.
El cierre de esos cruces fronterizos fue una medida impuesta desde el pasado 18 de septiembre por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos y el Departamento de Seguridad Pública de Texas, al estimar que tan solo ese día se contabilizaban en Ciudad Juárez entre doce mil 14 mil migrantes en situación de calle, cuyas necesidades humanitarias son atendidas mayormente por la comunidad de esa localidad fronteriza.
La medida obliga a las empresas a recorrer mayores distancias, triplicando el costo del transporte. Los transportistas de Chihuahua buscan cruzar sus mercancías ahora por Nogales, Sonora o por Nuevo Laredo, Tamaulipas. Los sectores más afectados son el farmacéutico, el automotor, el de la salud y el de electrónica.
A nivel nacional, el sector del autotransporte de carga moviliza 548.1 millones de toneladas de carga al año, lo que representa el 83.3% del valor total de las importaciones y exportaciones de México con Estados Unidos y un valor equivalente al 3.5% del PIB.
El foco rojo de esta alarmante situación lo encendió el pasado miércoles 19 de septiembre Ferromex, del Grupo México al anunciar que se veía obligado a detener sesenta trenes en rutas hacia el norte del país, equivalentes a la capacidad de mil 800 camiones, ante el “notable incremento de personas migrantes concentradas en diversas regiones del país y el severo riesgo que representa para su integridad” la utilización de trenes de carga para moverse hacia la frontera norte.
Los datos aportados por Ferromex son dolorosos: sobre los carros del ferrocarril y en el patio de operaciones ferroviarias de Torreón, Coahuila, se encuentran más de mil 500 personas; en Irapuato, Guanajuato, más de 800; en San Francisco de los Romo, Aguascalientes, alrededor de mil; y en la ruta entre Chihuahua y Ciudad Juárez, más de mil personas.
Para ellos y para el intercambio de mercancías, la delincuencia organizada y la inseguridad aumentan los riesgos. Aquí le compartía estos datos en entregas pasadas: 17 mil 475 asaltos al autotransporte de carga se cometieron en la red carretera nacional durante el primer trimestre del año, a razón de 194 diarios o, dicho de otra manera, ocho cada hora. A esa cifra llegamos si se considera que el Sistema Nacional de Seguridad Pública registró tres mil 495 delitos de ese tipo (dos mil 372 del fuero común y mil 123 del fuero federal), pero que de uno denunciado cinco no lo son. De cualquier modo, los oficialmente denunciados implican un aumento de casi diez por ciento en relación con el mismo período del año pasado.
Un dato más que dimensiona la inseguridad que prevalece en los caminos nacionales: son 54 mil las vacantes que hay en estos momentos de operadores del transporte de carga. Esto quiere decir que casi 4% de una flotilla compuesta por un millón y medio de unidades, está sin choferes que por miedo a la inseguridad no se contratan.
Instantáneas:
LAS FALLAS DE ADÁN AUGUSTO. Concluido el proceso interno de Morena para la designación de en este caso la coordinadora de la defensa de la transformación que en breve será la candidata presidencial de ese partido, algunos de los contendientes, entre ellos Adán Augusto López, hicieron una evaluación de los resultados obtenidos y de las fallas cometidas. En el caso del exsecretario de Gobernación no salió muy bien librado Arturo Ávila Anaya, bajo cuya responsabilidad quedó la estrategia de la campaña como coordinador de las coordinaciones regionales del movimiento que lo respaldó. Aquí le comenté el pasado 25 de junio que tenía prácticamente secuestrado a Adán Augusto y que lo confronto con piezas claves para sus aspiraciones como César Yáñez y Leonel Godoy.
De pasado priista como tantos otros en Morena, Ávila Anaya es un empresario del ramo de la seguridad, especializado en el blindaje de vehículos militares y civiles, y presidente de la empresa IBN Industrias Militares, con socios en Israel (Plasant) y Ucrania (ND Group de Leonid Pashkevych), de acuerdo con datos de Forbes. Su incursión en la política lo ha llevado a ser diputado federal, candidato de Morena a la presidencia municipal de Aguascalientes y aspirante a la candidatura guinda por el gobierno de la entidad y a quien Adán Augusto llamaba “hermano”. Ávila Anaya se incorporó el 11 de octubre pasado al equipo del entonces secretario de Gobernación como director general de la Unidad de Enlace (con gobernadores y munícipes).
En abril anterior hizo público su respaldo a la “corcholata” tabasqueña para liderar el movimiento “Ahora es Adán” y coordinar a sus Coordinaciones Estatales. Le toca, pues, fortalecer la estructura de apoyo a las aspiraciones “adanistas”. Pero el cumplimiento de esa tarea colisionó con la encomendada por Adán Augusto al exdirigente nacional del PRD y exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy como coordinador nacional de delegados políticos.
Por ejemplo, el sondeo del Instituto de Mercadotecnia y Opinión arrojó este resultado tras preguntar a quién consideraba la candidata (o): Marybel Villegas 27 %, Ana Patricia Peralta (actual alcaldesa por reelección) 12.5%, Anahí González 3.7% y Pablo Bustamante 2.8%. Mientras que a la pregunta por cuál alianza y candidata votaría, la respuesta fue: Morena (Marybel Villegas) 36:5%, Partido Verde (Ana Patricia Peralta de la Peña) 8.6% y la alianza PRI-PAN-PRD (Laura Fernández Piña) 8.1%. En conocimiento y buena o muy buena opinión, Marybel Villegas obtuvo 53% y 73%, respectivamente, mientras que su más cercana competidora, Ana Patricia Peralta de la Peña, le dan el 40$% y 67%.
Sobre mandos, bastones y migración
Fernando VII quería que su pequeña hija, Isabel, heredara el reino, pero eran tiempos de la Ley Sálica, que prohibía dar el poder a las mujeres. Enfermo de gota, y en medio de intrigas terroríficas, decidió entregar el bastón de mando a María Cristina, su esposa y sobrina, para que lo conservara y a su tiempo, a pesar de los sálicos fanáticos, lo heredara a su pequeña Isabel. Se pueden trazar paralelismos. Mejor, detenerse en lo importante, los derechos de las y los ciudadanos, que no son ya, por afortunada apuesta democrática, súbditos.
Un bastón es un instrumento de orientación y movilidad para las personas con discapacidad visual. Si se le agrega “de mando”, significa que quién lo posee necesita andar con cuidado, decidir con serenidad, moverse con prudencia y cautela, porque es imposible “ver” las consecuencias de sus decisiones sobre las vidas de millones de personas. Es, entonces, un instrumento de responsabilidad.
El báculo, casi siempre de madera, simboliza el deber de proteger a la comunidad indígena frente a distintas adversidades. Lo que enfrentan éstas: “La exclusión política, social, económica, cultural; la opresión histórica; el acceso limitado a servicios básicos; la poca o nula inversión por parte del Estado para mejorar sus condiciones de vida. Condiciones de inequidad que promueven la migración en las zonas indígenas”. Toa Maldonado Ruiz, antropóloga ecuatoriana, abruma con la cantidad y la gravedad de esas adversidades.
La 4T no ha detenido el éxodo ni en México ni en Centroamérica, al contrario, los ferrocarriles, símbolo del progreso del siglo XIX, han agraviado a mayas, chontales, zapotecos y otras etnias, pues atraviesan sus tierras y sus vidas sin ningún miramiento. Y eso provoca que las y los que ahí moraban se vean obligados a partir a buscar mejores futuros. Los techos de los trenes sirven ahora para trasladarlos con mucho riesgo.
Según un informe de la ONU Migración, las personas que están cruzando el territorio mexicano son de Venezuela, 25%; Ecuador, 12%; Honduras, 11%; Guatemala, 11%; Nicaragua, 8%; Cuba, 5%; Colombia, 4%, y Haití, 4 por ciento.
(https://mexico.iom.int/sites/g/files/tmzbdl1686/files/documents/2023-06/…).
¿Será casualidad que quienes presiden estos países dicen ser de “izquierda” o será que sus políticas están alineadas a dictaduras muy ineficientes, que provocan desde mayor pobreza, hasta represión absurda? En Cuba, por cantar a la libertad, años de cárcel, por ejemplo. López Obrador ya se va.
Migrar para alcanzar sueños a los que todas y todos tenemos derecho. De esto trata la película Las nadadoras, donde, si bien una chica joven y su hermana salen de Siria para ser campeonas y una lo logra, en el camino, mueren miles, y quienes se quedan, no alcanzan más que la pesadilla del miedo y la ansiedad. Injusto, desesperante, aberrante.
Peor, que esta tragedia horrenda sirva para hacer negocios multimillonarios. Venezolanos y ecuatorianos que transitan por El Darién, saben y denuncian esta cruel indignidad. Ya en México, pueden ser víctimas de desaparición y muerte, como lo relata Marcela Turati. ¿Esto es lo que la 4T prometió?
Como siempre y desde entonces, las mujeres y las niñas tienen un castigo más severo. Quienes pertenecen a pueblos originarios saben que “ocultarse” en su nacionalidad les reditúa una discriminación menos: si se identifican según su pertenencia étnica, les va mucho peor. No sabemos cuántas personas indígenas están migrando.
En este contexto, ¿qué significa el discurso de “construir un segundo piso” a la transformación? ¿Qué pasará con el señor Francisco Garduño, director del Instituto Nacional de Migración? ¿Se le declarará libre de toda culpa? ¿Y el padre Solalinde alcanzará su sueño? El Frente Amplio por México y Xóchitl tienen la palabra. Veremos. (Clara Scherer, Excélsior, Nacional, p. 13)
México SA
//Próxima cumbre sobre migración
// México+10 países latinoamericanos
// AMLO presentará la propuesta
En la agenda presidencial mexicana está una reunión con los cancilleres de 10 países latinoamericanos, para analizar la situación de los migrantes de sus respectivas naciones y hacerles una propuesta que quiero presentarles, la cual, de aceptarse o consensuarse, se presentaría al presidente Joe Biden, por ser Estados Unidos el objetivo de esa masiva movilización humana, informó Andrés Manuel López Obrador.
Lo que se busca, dijo el mandatario, es llegar a un acuerdo para enfrentar el fenómeno migratorio atendiendo las causas, lo que siempre hemos sostenido. Si hay mucha migración, es mucho el flujo de migrantes de Guatemala, de Honduras, de Nicaragua, de Ecuador, de Venezuela, de Cuba, de Colombia y más; unirnos, analizar las causas, cómo ayudar para que la gente no se vea obligada a abandonar sus pueblos. Es una invitación del gobierno de México a los gobiernos de países que tienen esta situación, que sus pobladores están migrando, para hacer un plan conjunto de ayuda, entre todos. Y tenemos una propuesta que les vamos a hacer, una propuesta para el desarrollo.
Hemos probado, dijo, que si hay opciones, oportunidades, se puede lograr que la gente no abandone sus lugares de origen, a sus familias, porque, ya lo hemos dicho muchas veces, el que emigra lo hace por necesidad, no por gusto. Entonces, hay que atender las causas. Las autoridades de esas naciones comprenden que casi todos los migrantes pasan por México y que nosotros tenemos que cuidarlos, protegerlos, pero tenemos que evitar que se incrementen los flujos migratorios porque son más los riesgos. Entonces, tenemos que ponernos de acuerdo. No es un asunto de México nada más, es un asunto estructural que hay que enfrentarlo de esa forma, por eso vamos a tener esta reunión con los cancilleres.
Se trata de una gran iniciativa, porque es por razones económicas, de violencia, de falta de oportunidades en sus naciones de origen, no sólo México registra una fuerte expulsión, y si los gobiernos hermanos llegan a consensuar un plan que evite que miles y miles de personas abandonen sus lugares de nacimiento por las razones descritas, sería un gran paso hacia adelante.
Para dar una idea de cómo está el mapa migratorio, el Pew Research Center ofrece el siguiente informe: Estados Unidos tiene más inmigrantes internacionales que cualquier otra nación. Con casi 51 millones de migrantes en 2020, encabeza el mundo en esta medida por un amplio margen. Alemania tiene la siguiente población más grande, con alrededor de 15.8 millones de inmigrantes, seguida por Arabia Saudita, con 13.5 millones. Rusia ocupa el escalón número cuatro, con 11.6 millones y Reino Unido el número cinco, con 9.4 millones. Los cinco países siguientes en la lista son Emiratos Árabes Unidos (8.7 millones de inmigrantes), Francia (8.5 millones), Canadá (8 millones), Australia (7.7 millones) y España (6.8 millones). En esos 10 países se concentra 50 por ciento de los 281 millones de migrantes (al cierre de 2020) reconocidos por la Organización de Naciones Unidas.
El Pew detalla que si bien Estados Unidos tiene más inmigrantes que cualquier otra nación en el mundo, ellos sólo representan alrededor del 15.1 por ciento de la población estadunidense, una proporción menor que en 24 países o territorios con una población total de al menos un millón.
Por el contrario, Oriente Medio representa la mayoría de los 10 principales países si se analiza la proporción de inmigrantes en la población. En 2020, el 93.9 por ciento de todas las personas que vivían en Emiratos Árabes Unidos eran inmigrantes internacionales, seguidos por el 80.6 por ciento en Qatar y 71.3 por ciento en Kuwait. Otros países de Oriente Medio entre los 10 primeros son Baréin, con 63.4 por ciento; Omán, con 52.1 por ciento, y Arabia Saudita, Jordania y Líbano con proporciones superiores a 30 por ciento.
India se mantiene como el principal país de origen de los inmigrantes del mundo: en 2020, 17.9 millones, seguida por México (11.2) y Rusia (10.8).
Las rebanadas del pastel
El IMSS ofrece garantía: su titular, Zoé Robledo, informó que hay suficiencia financiera para el pago de pensiones durante 15 años; en este sexenio le hemos sumado cerca de ocho años, y confío que al terminar el sexenio del presidente López Obrador van a ser más. En este gobierno se ha duplicado el presupuesto para cubrir los pagos, porque las reservas del instituto se han incrementado de manera muy importante. Y queremos legarle muchos años más a esa gran institución. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía. p. 23)
Migrantes, sin lugar el mundo
Es el proceso de comunicación preverbal en el que un sujeto lastimado busca las cosas perdidas, suele ser similar al del crecimiento. La comunicación preverbal se establece mediante el desarrollo motriz y perceptual. Ante las pérdidas se ve inferida por la falta de un objeto externo que estimule la relación. Hecho condicionador de fijaciones que impiden el desarrollo.
El esfuerzo de descarga del impulso liberado por medio de vías motoras seguirá la de un cambio interior como la expresión emocional: gritar, llorar, etcétera –inervaciones musculares–, no puede por sí mismo dar el alivio de la tensión, que necesitará de un objeto externo que las canalice. La comunicación se torna egocéntrica. Los fenómenos de descarga, no intencionales ni dirigidos, son respuesta a procesos interiores. A pesar de que las descargas ocurren como resultado de estímulos externos, no son respuestas a los mismos, sino indicadores de movimiento
En este sentido, es interesante la vinculación entre percepción y acto motor que Freud describe magistralmente en el Block maravilloso, donde pone en claro el contenido activo de la función de la percepción. A pesar de que el organismo es objeto de una intensa inundación de estímulos del mundo externo, éstos son sufridos en forma pasiva. La estructuración de un aparato de percepción, junto a un aparato de protección contra los estímulos demasiado intensos, conduce a una transformación de la actitud pasiva en activa. Las percepciones se producen rítmicamente por la influencia indudable de las pulsaciones de las relaciones motoras que pueden considerarse una primera tentativa de control del mundo externo. Esta es la base de la diferenciación y origen de los sistemas de percepción y memoria y, probablemente, de una conciencia más diferenciada al que habría que agregar que el lenguaje aparece excluido de la relación entre tiempo y conciencia que incluye la percepción como la creación de una interrelación de significados que permita hacer más comprensible el origen de la representación del tiempo. Todo este proceso fracturado por la neurosis traumática requiere ser reintegrado mediante el proceso terapéutico.
Considero que en las sicoterapias de corte sicoanalítico se dan elementos que puedan ser parcialmente elaborados, de acuerdo con la intensidad de las pérdidas y la personalidad previa del que las sufre. Una intensa estimulación destructiva, para ser rectificada, requiere de un grupo que ayude a elaborarla y a equilibrar al terapeuta. El proceso terapéutico de sicocomunidad –con el que trabajé en los temblores de 1985– representa la posibilidad de organizar, con el grupo terapéutico, las partes más dolorosas. En una situación individual resultarían prácticamente inelaborables por la incapacidad de los terapeutas de asimilar el dolor que los desborda.
Una vez completada esta diferenciación, la personalidad se encuentra en situación de protegerse de la afluencia excesiva de estímulos mediante la interrupción de la función perceptual, donde la elaboración del proceso de duelo constituye el modelo de todos los mecanismos de defensa ulteriores que pueden asistir en esa elaboración, aunque sea parcial, de la situación traumática, y podrán ser aplicados tanto contra los dolores internos como contra el displacer de origen externo.
Este artículo es una síntesis del difícil proceso de elaboración de las neurosis traumáticas frente a pérdidas, especialmente en aquellos individuos más lastimados en su personalidad. Fenómeno sicológico similar al anteriormente expuesto, es el de los migrantes, en cuyas lastimaduras son generadoras de graves daños en la personalidad, sobre todo en el intento de hallar respuestas que defiendan del intolerable dolor que representa el estar excluido de todo y de todos; como dice María Zambrano: deambular como extraño o extranjero, todo sin intención alguna, sin que nada lo altere, como un hombre ciego, errante, como un Edipo sin hogar y sin realidad. Ha dejado de ser personaje de la historia para devenir en una variante de la verdad. (José Cueli, La Jornada, Cultura, p. 3ª)
Ventana Política / Tiempos nublados
La relación con Estados Unidos atraviesa tiempos nublados y el arranque de la nueva canciller no ha sido del todo reconfortante frente a nuestro principal socio y vecino.
De aquí para allá se siguen sumando las provocaciones. Al desfile de soldados rusos en los festejos de Independencia, se sumó el efusivo encuentro de la secretaria Bárcena con su homólogo Sergei Lavrov durante la Asamblea General de Naciones Unidas, celebrada en Nueva York.
Y para rematar, un nuevo desdén del presidente López Obrador hacia Joe Biden, al anunciar que no asistirá a la reunión de cooperación Asia Pacífico (APEC) a realizarse en San Francisco, por su mala relación ¡con Perú1!.
De allá para acá, la administración Biden no pierde el foco de sus demandas de cooperación en materia de fentanilo, aunque el gobierno mexicano no acuse recibo del sentido de urgencia. Baste recordar que la extradición de Ovidio Guzmán se concretó cuatro años después del fallido operativo del “Culiacanazo” en octubre de 2019.
Cuatro años también tardó en llegar una nueva crisis migratoria, con las declaratorias de emergencia del gobernador republicano Gregg Abbott, y también del alcalde demócrata de Eagle Pass ante el arribo de 11 mil migrantes a los cruces de Ciudad Juárez y Piedras Negras.
Ambos temas fueron explotados en el debate republicano, con México de nuevo como piñata electoral. Los aspirantes prometiendo usar la fuerza militar para combatir a cárteles mexicanos y detener la invasión proveniente de México. Podrán ser exageraciones, pero el problema es cuando los disparates tienen algún fundamento.
Por un lado, México sigue negando responsabilidad en la producción de fentanilo, aun cuando aquí se destruyen laboratorios y se decomisa la mayor cantidad del producto. Y por otra parte, si bien hemos aceptado fungir de facto como tercer país seguro (es un decir) para la migración rechazada por Estados Unidos, lo cierto es que nuestras capacidades están totalmente rebasadas y tenemos crisis en nuestras fronteras sur y norte.
El último golpe vino ayer, en el marco del debate presupuestal, la Cámara de Representantes de mayoría republicana aprobó frenar el envío de 60 millones de dólares a México para proyectos de desarrollo económico , “hasta que el presidente Biden informe al Congreso norteamericano que el gobierno mexicano ha decidido detener el libre flujo de fentanilo hacia los Estados Unidos”.
Todo esto, el mismo día que la secretaria Bárcena acudía al Capitolio en Washington. De poco servirán las visitas y los diálogos de alto nivel si no hay acciones concretas del gobierno mexicano. En el plano comercial tenemos pendientes los paneles de controversias en materia energética y agrícola, ante el fracaso de las consultas que se prolongaron por meses. México está convertido otro problema para el presidente Biden y López Obrador deja pasar toda oportunidad para corresponder a la extrema tolerancia de la administración demócrata. (Verónica Ortiz, El Heraldo de México, País, p. 10)
Chiapas: La disputa por la tenencia del tráfico de personas y la delincuencia organizada
El pasado fin de semana en diversas redes sociales se difundieron videos en los que presuntamente miembros de un grupo de la delincuencia organizada perteneciente al Cártel de Sinaloa se introducían a varios municipios limítrofes del estado de Chiapas, en donde probablemente, incursionaban en la región para sacar de ahí, a miembros de otro grupo rival, el denominado CJNG.
La acción se volvió viral en pocas horas y género múltiples reacciones entre los internautas a nivel nacional, que evidentemente reflejaron el sentir de una gran parte de la sociedad con relación a los temas de la inseguridad en el país, pero que, además, dieron a conocer, lo que se temía desde hace mucho tiempo, el vacío de poder que el Estado mexicano tiene en varias partes del territorio nacional y que ahora es ocupado por grupos de la delincuencia organizada, los cuales, a su vez, se nutren de la descomposición del tejido social a nivel local para robustecer su aceptación operativa y su cultura.
En este sentido, no es conveniente olvidar que el de Chiapas, es hoy un mapa en descomposición social generalizado a causa de la delincuencia organizada y de los vacíos de poder que existen en casi todos sus municipios. La tortuosa y lastimosa situación que hoy priva en esta demarcación viene de lejos y se ha acentuado en semanas y días recientes. Diversos pobladores entrevistados coinciden en que todo el estado se encuentra infectado por la presencia de grandes organizaciones nacionales del crimen organizado, los que, a su vez, se han establecido abiertamente en los municipios de Frontera Comalapa, Motozintla, Chicomuselo, Mazapa de Madero, Amatenango de la Frontera y Siltepec.
¿Pero, por qué este fenómeno se da en esta zona de Chiapas y no en otras demarcaciones de la misma entidad?
La respuesta muestra que los conflictos, se deben a las rutas por el control de los territorios geográficos y estratégicos utilizados para el trasiego de la droga hacia el interior del país, ya que como muchos pobladores saben, existe un corredor central para el tráfico de droga y migrantes, que proviene desde la frontera, pasa por La Trinitaria y Comitán hasta llegar a San Cristóbal y desde ese punto, circula hacia Tuxtla Gutiérrez, después de este punto, corre hacia el norte del país.
En esta zona, como en algunas otras más, se han hecho comunes los cierres de la carretera por días, mientras se registran enfrentamientos que han obligado a las comunidades a desplazarse en busca de mejores condiciones de vida de los pobladores de la región.
Aunado a ello, otro de los problemas que también se ha disparado, son el número de personas desaparecidas, cuyos casos no siempre son denunciados por el temor de la población ante los grupos criminales de sufrir represalias, además de que según refieren muchos habitantes de la región, la mayor parte de las autoridades locales, han sido infiltradas por estos grupos delictivos.
Al hablar de esto, necesariamente llegan a la mente los recuerdos de la lucha armada iniciada por el Ejército de liberación nacional (EZLN), las disputas territoriales entre diversas comunidades indígenas de la región, ya sea por motivos religiosos o étnicos, entre otros conflictos que se gestaban en el pasado y cuyas derivaciones aún siguen generando estragos en el tejido social de muchas de estas comunidades.
La situación cómo se logra discernir en la actualidad es más complicada por donde se le vea, y no es un fenómeno aislado o minoritario, de hecho, es la consecuencia de una serie de abandonos por parte de diferentes niveles de autoridad en esta región. Todos estos problemas, han traído como resultado, la intromisión de más de dos actores en disputa. Por ejemplo, “Los Huistas”, un cártel guatemalteco que, se presume, es aliado del cártel Jalisco Nueva Generación; dos ejércitos nacionales movilizados y atentos como son los de Guatemala y Belice; todo ello, sin contar con una buena parte de la población civil leal o rehén, que, hasta ahora, son los más vulnerables ante dicha situación.
Pero, si lo anteriormente descrito, no son ingredientes suficientes para tomar en consideración que hay una guerra en curso cuyos efectos colaterales pudieran dejar en un estado permanente de indefensión a miles de pobladores de muchas comunidades vulnerables de Chiapas, entonces nadie sabe con certeza, cuál tendría que ser el nivel de violencia y la configuración de actores proscritos para que el gobierno federal declarase como una prioridad la intervención estratégica y operativa de esta región, desde una perspectiva de seguridad regional y por supuesto, se llevarán a cabo las diligencias correspondientes para atender de la mejor manera posible esta situación.
Chiapas como muchas regiones del sureste mexicano aún sufren los efectos del rezago social y económico que a lo largo de su historia han arrastrado. La presencia del EZLN en la zona serrana del estado es prueba fehaciente, de que la lucha por la reivindicación de las demandas indigenistas, aún no han encontrado una salida eficiente a sus peticiones. Pese a ello, hasta ahora, no se logra encontrar evidencia fidedigna de que los carteles del narcotráfico hayan llegado hasta los dominios de esta agrupación indígena o trabajen en asociación con estas comunidades.
En este sentido, el deber del gobierno mexicano es tratar de prevenir y acrecentar el abanico de recursos en materia de inteligencia y seguridad para que la trazabilidad de políticas encomendadas al combate al narcotráfico y sus múltiples derivaciones se cristalice a partir de acciones y resultados concretos, pero, además, consolide el establecimiento de mecanismos de paz y desarrollo en la región, que desde hace décadas no existen. (Luis Miguel Martínez Anzures, El Heraldo de México, Editorial, p. 17)
El Bueno
Elon Musk visitó la frontera de Texas y México para hacer un video en el que abogó por un sistema de inmigración ampliado y se declaró promigrante, pues él es un extranjero en EU. (El Bueno, El Heraldo de México, Editorial, p. 16)