Opinión Migración 291019

Rozones

La versión de la Cancillería.- A raíz de la publicación en EU del libro Border Wars, en el cual fuentes de los autores sugieren en uno de sus capítulos que el gobierno de México negoció casi de manera secreta con Washington la recepción de migrantes retornados en el país, es decir, que estaría actuando de manera negociada y no reactiva a las medidas coercitivas y unilaterales del gobierno de Donald Trump, la Cancillería ha difundido su posición negando esa versión. Pide que se considere la transparencia con la que se han manejado las negociaciones, derivadas de la amenaza arancelaria, los acuerdos de apoyo financiero a países centroamericanos y la negativa firme a ser tercer país seguro. Que se contrasten versiones, pues. Y ésas son las versiones. (La Razón, México, p. 2)

La Esquina

La llegada de oleadas masivas de migrantes a México requiere una respuesta que no sólo sea efectiva para el control de las fronteras, sino también, y sobre todo, humana. No puede ser que no haya un registro confiable de las decenas de miles de seres humanos que intentan atravesar nuestro país o refugiarse en él. La opacidad es enemiga de la democracia… y del humanismo. (La Crónica de Hoy, Pp)

El reducto anti inmigrante

Ya hemos dado cuenta de que en los últimos meses asistimos a un endurecimiento de las políticas migratorias por parte del Gobierno ante la presión norteamericana; y, en contraste, a un incontenible movimiento de personas que de forma continua están tratando de ingresar a territorio nacional provenientes de Centro y Sudamérica, África y el Caribe, que huyen -sí, huyen- de sus países ante la franca persecución que sufren por fenómenos de violencia generalizada, lo que debería de llamar en serio la atención de la comunidad internacional para intentar ofrecer salidas dignas en una responsabilidad compartida.

Ahora resulta que el endurecimiento se recrudece en el rechazo de los migrantes en los aeropuertos. Mediante un operativo invisible y que emula una detención subrepticia y clandestina, se aísla a los potenciales solicitantes de asilo en las terminales aéreas, un acto de autoridad contrario a nuestras obligaciones internacionales. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado enfáticamente que el ingreso a territorio nacional es requisito para solicitar la condición de persona refugiada, procesar un análisis puntual e individualizado de la solicitud, y así cumplir de entrada con el “principio de no devolución” (non-refoulement) previsto en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, tratado internacional que forma parte de nuestro marco constitucional de derechos humanos, y que prohíbe la devolución de las personas migrantes al país de origen en el que la vida y la integridad personal corran peligro.

Es importante llamar la atención de lo que está aconteciendo. Justo en el filtro de migración y sin mayores explicaciones, las personas son conducidas a un espacio en el que se les impide el uso de sus teléfonos celulares, así como cualquier forma de comunicación con el exterior. La vulnerabilidad a las que se les somete es mayúscula, y las oportunidades de defenderse remotas y condicionadas al azar. Los casos de quienes logran romper la incomunicación y logran apoyo jurídico han permitido identificar un patrón de violaciones a derechos humanos mediante la extorsión, amenazas, hostigamiento y tortura psicológica por parte de los agentes migratorios. (José Luis Caballero Ochoa, Reforma, Opinión, p. 9)

Fuera de tono // CNDH: continuidad o cambio

De entre los 56 candidatos que se presentaron, José de Jesús Orozco es probablemente el más preparado y solvente en materia de derechos humanos. Con una sólida carrera académica, es autor y coautor de varios libros, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y dos veces miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Sin embargo, difícilmente sería una opción de cambio porque implicaría que una vez más el nombramiento del Ombudsman recaiga en la UNAM y la CNDH se mantenga dentro de la órbita del establishment que ha dirigido los destinos del organismo por varios años.

De entre quienes podrían representar una opción de cambio está la oaxaqueña Elizabeth Lara Rodríguez, quien ha hecho un trabajo destacado con migrantes. Lara, a pesar de tener el corazón en el lugar correcto, no tiene todavía el conocimiento y la experiencia para desempeñar esa tarea. Su candidatura quedó comprometida, además, a partir de que el padre Solalinde fue a presentársela al presidente para supuestamente “darle un saludo”.

El otro –quizás más viable– es Arturo Peimbert, por su experiencia al frente de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, uno de los organismos con más fortaleza en el país, cuya experiencia podría ser utilizada para que la CNDH evolucione hacia una auténtica Defensoría Nacional, como Peimbert ha planteado.

En Oaxaca, Peinbert mostró valentía, al litigar contra Fox y Calderón ante la Corte Penal Internacional por los sucesos de 2006, estuvo del lado de las víctimas en Nochixtlán y acompañó el trayecto de la primera caravana de migrantes, donde llegó a denunciar la desaparición de algunos de sus integrantes. (Hernán Gómez Bruera, El Universal, Nación, p. 2)

Sextante // Pacto

Los médicos que entregan su vida a las instituciones públicas hoy sin los mínimos para cumplir con su labor; los científicos, tratados como sospechosos; la sociedad civil, en la mofa oficial; los periodistas y medios, agredidos mañana tras mañana; las burocracias capacitadas, huyendo de las instancias públicas por la afrenta salarial y con ello el vaciamiento muy doloroso de los profesionales del estado; la pifia de la carta al rey de España que avergonzó a muchos mexicanos; la Guardia Nacional, persiguiendo migrantes; Trump como aval de la gestión; el penoso vacío en los foros internacionales en los que México, su residente, debe estar; la confusión entre perdonar delincuentes y gasear ediles; la severa reducción presupuestal a las fuerzas policiacas estatales y municipales, alrededor de 350 mil, y como remate, el tono burlón de todo está “requetebién”. (Federico Reyes Heroles, Excélsior, Nacional, p. 6)

Por encima del estado

La orden de doblegarse ante un grupo criminal sea cuales fueren las circunstancias, es una acción grave que acarreará un estigma de humillación para las fuerzas de seguridad mexicanas. Las capacidades del Estado Mexicano pareciera que se encuentran estancadas por lo que aparenta ser una parálisis de transición en la transformación de la estructura organizacional para generar a la Guardia Nacional.

Lo que es desgastante es analizar como la cantidad de cambios institucionales que se han llevado a cabo en la comunidad de seguridad, justicia y defensa en México tan sólo en los últimos 20 años, como han absorbido recursos, atención mediática y energía, mientras que las capacidades reales permanecen relativamente marginales.

Hace 20 años se creó la Policía Federal Preventiva que tenía como misión convertiría en la punta de lanza de la federación, amalgamando a la Policía Federal de Caminos con las policías fiscal y de migración, mientras que para darle punch se le asigno una brigada de policía militar y dos mil infantes de marina. Con fin de contar con una “FBI a la mexicana” se creó la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) que reemplazaría a la tan temida Policía Judicial Federal. (En Foto. La Guardia Nacional realizó en junio controles migratorios en Chiapas) (Íñigo Olvera, El Heraldo de México, Orbe, p. 25)

Templo Mayor

ENTRE tanto humo por los incendios forestales, pasó más o menos desapercibida la Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, en la cual se habló mucho más que de beisbol.

LA DELEGACIÓN encabezada por el morenista Mario Delgado, y en la que participó una docena de diputados federales, regresó de San Diego con muy buen sabor de boca, especialmente porque encontraron en sus colegas norteamericanos, tanto demócratas como republicanos, buena disposición para aprobar pronto el T-MEC.

POR SUPUESTO el proceso se ha visto complicado por el impeachment en contra de Donald Trump, pues lo que menos le interesa al Partido Demócrata es darle al mandatario una medalla cuando lo tienen contra las cuerdas. No obstante, dentro de sus filas también hay una corriente que insiste en separar los temas, para demostrar una actitud de Estado, no de partido.

EN EL ENCUENTRO entre legisladores de ambos países también se habló, por supuesto, de migración y seguridad, pero dándole un giro para tratar de empatizar más con las posturas estadounidenses que en victimizar a los mexicanos.(F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)