Opinión Migración 291219

Política migratoria: la década perdida

En la última década, apenas se ha hablado de políticas de inmigración. Puede parecer un contrasentido en unos años en los que la inmigración como fenómeno ha copado agendas políticas y debates públicos. Pero se ha avanzado poco, por no decir nada, en el desarrollo de instrumentos que permitan hablar de gestión pública de la movilidad. En los sistemas democráticos, eso significa hablar de derechos (y sí, también deberes), libertades y garantías.

La movilidad con derechos parece fuera del debate de las políticas públicas. Algunas voces abogan por la movilidad sin explicar cómo proteger a las personas de todo tipo de explotación; otras —las más— creen que sus derechos están amenazados por esa movilidad global. (Gemma Pinyol-Jiménez, El País, España, p. 15)

Una historia de violencia

 El periodista Óscar Martínez no conoce obstáculos. Tiene muy claro su objetivo: contar lo que nadie ha contado sobre el crimen organizado. Cuando escribe mi contacto sabemos que salió de cacería informativa. Y lo mismo puede ser un sicario, un integrante de una pandilla, un oficial, un funcionario, un coyote o el familiar de una víctima.Una historia de violencia, vivir y morir en Centroamérica es el retrato de estados fallidos, desempleo, corrupción, desesperanza y muerte. Del narcotráfico a la trata de personas; de la extorsión y derechos de piso al secuestro y asesinato de migrantes (San Fernando). La constante es la misma: policía coludida con el crimen, justicia que deja libres a los asesinos, políticos ausentes. (Daniel Francisco, El Heraldo de México, LA2, p. 2)

Bolivia y México, de la nada al insulto

…Bolivia es tan pobre, que el arco iris es en blanco y negro… (anónimo).

Bolivia y México están separados por una enorme distancia geográfica, casi seis mil 200 kilómetros.

Pero —diría Borges— en la historia están unidos por la nada.

México no tiene vínculos importantes de historia con Bolivia, a pesar del tiempo de residencia en México de don Simón, quien sólo nos ha servido para ponerle nombre a un anfiteatro universitario y a una calle horrible de extremo a punta en el centro y hacia el sur de la ciudad. Alguna vez Antenor Patiño hizo un hotel en Reforma (María Isabel) y financió Las Hadas en Manzanillo. Puro dinero del estaño y la coca.

Sin embargo México y Bolivia, como se ve en estos días, han tenido una larga lista de encuentros y desencuentros casi todos ellos tamizados por la frecuencia de los asilados de ese país en legaciones y embajadas mexicanas en La Paz. Cada golpe de Estado (y han tenido 189), nos entrega una nueva migración sufriente. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 1)

Templo Mayor

YA SE CONFIRMÓ que en los primeros días de enero volverá a México el procurador estadounidense, William Barr. Y seguramente más de uno está nervioso, pues después de que vino el 5 de diciembre, días después fue apresado Genaro García Luna por los norteamericanos y desde acá fue extraditado Ismael Zambada Imperial, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada.

¿SERÁ QUE Barr viene a avisar de otro trancazo, a negociar otro intercambio o simple y sencillamente a dar instrucciones? Es pregunta binacional. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Primates

“Se puede sacar al mono de la selva, pero no a la selva del mono”, escuché a Pablo Herreros citar a su colega y fuente de inspiración, el primatólogo Frans de Waal, autor de El mono que llevamos dentro, para explicar que un individuo queda marcado en su forma de ser por el contexto en el que aprendió a desenvolverse. Quienes han dedicado su vida al estudio y la observación de los primates no pueden dejar de relacionar el comportamiento de los humanos con sus parientes más cercanos.

La reflexión de De Waal me lleva a pensar cómo el código cultural de determinada sociedad se reproduce a través del tiempo con los descendientes. Así como nosotros repetimos conductas de nuestros padres, abuelos, bisabuelos y más familiares, también sucede con los grupos de migrantes. Recorrer las zonas donde hay más mexicanos en Los Ángeles, por ejemplo, es una muestra de cómo tendemos a repetir nuestros rasgos culturales en otra geografía. Ahí están la comida, los colores, los gustos musicales, las mesas grandes en las celebraciones donde caben la familia y los amigos. Puede decirse que el mono salió de la selva, pero no ésta de él. Por supuesto, la analogía nada tiene de peyorativo, si bien injustamente hemos usado asociaciones que tienen que ver con los animales y con la selva para agredir entre humanos. (Eduardo Caccia, Reforma, Opinión, p. 8)

Trascendió

Que si alguien vive alegre en este momento de agitación diplomática es el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, quien el viernes se lanzó a la Arena México capitalina para ver la lucha libre, que le pareció un espectáculo “muy divertido”, y hasta posó con varios héroes del pancracio como Hijo de Villano III y Guerrero Maya Jr.

Ayer le tocó hacer el súper con la familia y compartió en Twitter su visita a Costco y Chedraui con la frase: “Mi vida se está volviendo normal”. Que siga la fiesta. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)