El presidente de la república, quizá sin darse cuenta, ha confirmado la dependencia política de su gobierno o a los vaivenes de la lucha electoral en los Estados Unidos.
Cuando dice, en respuesta a una carta melosa y falsa de Joe Biden en cuanto a la crisis migratoria continental (tan intensa como para obligar a visitas frecuentes de funcionarios gringos al Palacio Nacional), que se trata de un asunto cuya solución les corresponde a ambos países, sus palabras son tan inválidas como las de su interlocutor.
El hecho real es simple de enunciar: México no tiene una política migratoria clara, firme y decidida. Tiene una conducta maleable a la conveniencia del gobierno estadunidense, cuya imaginaria colaboración y corresponsabilidad se vino abajo ahora mismo, con el amago de Biden:
Puedo cerrar la frontera (con México) inmediatamente.
Chris Whipple autor de “La lucha de su vida: dentro de la Casa Blanca de Joe Biden”, acaba de publicar en el New York Times un artículo sobre el momento electoral.
“…Durante meses, golpeados por las sombrías encuestas sobre la reelección del presidente Biden en 2024, los demócratas han estado sufriendo una especie de crisis nerviosa colectiva por las perspectivas de reelección de Biden contra Donald Trump.
“Tras la victoria de Trump en New Hampshire y con el inicio no oficial de la campaña electoral general, no hay motivo para que el equipo de Biden entre en pánico. Las encuestas en esta etapa de la carrera son casi siempre un referéndum sobre el titular en lugar de una elección clara. Aún así, las malas encuestas del presidente y su índice de aprobación obstinadamente bajo son, o deberían ser, más que sólo argumentos para los críticos de Biden. Son una prueba de que su campaña necesita revisar su mensaje”. Y apareció la migración desde México.
No se necesita mucho para introducirse en el pensamiento político de Mr. Joe y sus asesores. Hay algo más simple, y se basa en el asunto migratorio: el actual presidente de los Estados Unidos pretende reelegirse apropiándose del discurso de una frontera peligrosa. Y no habla precisamente de Canadá.
Por eso Biden anunció cómo iba a proseguir con la construcción del muro de Trump (aunque haya sido mentira) y ahora plantea la imaginaria clausura de la frontera. En ambos casos quiere engañar. No son planes de gobierno; son discursos de campaña.
“El muro con México, una de las obras más polémicas de Donald Trump (El País), ha ganado nueva vida en la era de Joe Biden. El Departamento de Seguridad Interior ha informado este miércoles de que el Ejecutivo ha derogado 26 leyes federales en el sur de Texas. Esto permite a Washington construir hasta 32 kilómetros de valla en la región… “
Pero si ese acto (aun demorado en sus consecuencias) no fuera suficiente para hundirse de lleno en el asunto antiinmigrante, ahora se plantea lol siguiente:
“…(LAT).- En su intento por salvar un acuerdo fronterizo en el Congreso que también desbloquearía dinero para Ucrania, el presidente estadounidense Joe Biden reiteró el sábado por la noche que estaría dispuesto a cerrar la frontera entre Estados Unidos y México si los legisladores sólo le enviaran un proyecto de ley para firmar.
Biden —también ansioso por aplacar las críticas del Partido Republicano a su gestión de la migración en la frontera— dijo en un acto político en Carolina del Sur que cerraría la frontera “ahora mismo” si el Congreso aprobaba el acuerdo propuesto…” Eso es como querer ganar en la ruleta apostando a la misma casilla del otro…y con sus fichas.
El tema migratorio, cuyos efectos en México no pueden ser controlados por México (¿se imagina usted a Garduño resolviendo algo?), se parece allá a la guerra de las dádivas de aquí: todos quieren mejorar los programas dadivosos de Andrés Manuel. Quieren jugar con sus fichas. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)
El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la difusión de datos de periodistas adscritos a la fuente del Ejecutivo federal fue producto de un saqueo perpetrado por los mismos que hicieron lo de Guacamaya Leaks (el robo y filtración de millones de documentos de la Secretaría de la Defensa), y muy probablemente toda la red de Claudio X. González, el magnate que ha dedicado el sexenio a comprometer a los partidos opositores en un proyecto común de restauración neoliberal.
Horas después, la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde; el vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas; el coordinador de Estrategia Digital Nacional, Carlos Emiliano Calderón, y el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina Padilla, comparecieron ante la prensa para explicar la extracción de los archivos que tuvo lugar el 22 de enero, pero se detectó hasta el viernes 26, cuando trascendió a los medios de comunicación que los datos estaban disponibles en línea.
De acuerdo con los funcionarios, 263 de los 309 periodistas que asisten a las conferencias matutinas del Presidente padecieron la sustracción ilegal de sus datos personales, extraídos de 186 credenciales de elector con domicilio completo, 63 pasaportes, un pasaporte ilegible, dos currículums, una licencia de conducir de Estados Unidos y una CURP.
Además, 10 documentos del Instituto Nacional de Migración y las fotografías de cuatro personas de quienes no aparece ningún dato. También informaron que la intrusión a la página de preproducción de la Presidencia se realizó desde una dirección IP ubicada en España, mediante la cuenta de un usuario que trabajó para el gobierno federal hasta hace dos años.
La divulgación de los documentos de los comunicadores que asisten a las mañaneras suscitó una comprensible preocupación, además de dar pie a varios señalamientos. Entre el sector más irracional de la oposición política y mediática se porfió en insinuar que la misma Presidencia entregó los datos, como una forma de agresión a los periodistas.
Queda claro que esta especie carece de cualquier asidero en la realidad, pues al gobierno no le reportaría ningún beneficio verse envuelto en un escándalo, y mucho menos tendría sentido que lo hiciera para exhibir información de trabajadores de medios que son quienes dan cobertura a las declaraciones oficiales.
Ante la imposibilidad de sostener esa versión contraria al sentido común, se ha denunciado indolencia e incluso ineptitud en el manejo de los sistemas informáticos del Ejecutivo. El hecho es que, de acuerdo con lo que puede colegirse de la conferencia de ayer en la tarde, apunta a que esta apreciación es correcta en la medida en que no se canceló de manera oportuna la cuenta de un ex trabajador y seguían activos el nombre de usuario y la contraseña de alguien que ya no tenía motivos laborales para ingresar a la base de datos, lo que debe ser una práctica institucional y corporativa de aplicación sistemática: anular las credenciales de acceso a quienes dejan el cargo o la función que justifica su uso.
Este episodio debe servir a las autoridades y a la sociedad para recordar la importancia de reforzar la ciberseguridad, y para cobrar conciencia sobre el hecho de que el robo de información se ha convertido en un negocio más, en el que hay agentes con los conocimientos necesarios para vulnerar las bases de datos, personas o grupos dispuestos a pagar por el acceso a ellas e incluso estamentos interesados en el golpeteo político.
En suma, es del mayor interés público evitar que se repita la divulgación de información en poder del Estado que carece de valor periodístico, en tanto no proporciona a la ciudadanía sobre alguna acción punible o antiética de los gobernantes, sino que únicamente genera desasosiego y afecta a las personas cuyos datos quedan expuestos. (Editorial, La Jornada, p. 2)
Desde hace años, Estados Unidos y México han utilizado la migración como piñata electoral. Pero en este 2024, con elecciones en ambos países y la cifra de migrantes que intentan cruzar la frontera norte mexicana creciendo de forma incontenible, el tema se ha vuelto central.
En diciembre pasado, la cifra de encuentros de migrantes en la frontera entre Estados Unidos y México alcanzó un récord: 302 mil; las detenciones llegaron a un máximo histórico de 2.2 millones en el año fiscal 2022. Ciudades como Nueva York, Washington y Los Ángeles enfrentan una crisis por la cantidad de migrantes que están llegando y que rebasa todas sus capacidades.
El 15 de enero arrancó el proceso electoral estadounidense con miras a las presidenciales de noviembre. El caucus republicano reveló que la principal preocupación entre los republicanos es la migración. Y Donald Trump arrasó.
En las primarias republicanas de New Hampshire, a pesar de ser éste un estado mucho más independiente y menos conservador que Iowa, la prioridad repitió: migración.
Trump y el presidente de Estados Unidos están perfectamente conscientes de que, para regresar —el primero— o mantenerse —el segundo— en la Casa Blanca, todos los caminos pasan por el tema migratorio. Es por eso que el republicano se atreve a retomar frases de Hitler y decir que los migrantes “envenenan la sangre de Estados Unidos”, mientras que el demócrata se vuelve más Trump que Trump y promete “cerrar la frontera” si se aprueba el presupuesto que le permitiría mantener la ayuda a Ucrania, pero también aplicar las leyes más estrictas que se recuerden en una administración demócrata, presionado como está por los políticos republicanos.
Aunque Biden y los demócratas insisten —de palabra— en que Estados Unidos es un país de migrantes, la lucha por la reforma migratoria en este primer gobierno de Biden fracasó, y el panorama no parece muy positivo para que se apruebe en una eventual segunda administración suya, menos si Trump regresa a la Oficina Oval. Republicanos y demócratas se han hecho de sus “muros”: el magnate presionó por uno físico, “hermoso”, lleno de tecnología; Biden tiene a México y otros países haciendo el trabajo de evitar que los flujos migratorios continúen a la alza.
Las organizaciones defensoras de los migrantes alzan la voz respecto de las violaciones de derechos humanos que se están cometiendo a ambos lados de la frontera, silenciadas por el clamor de Trump y los republicanos de que solo criminales, locos y narcotraficantes están llegando a suelo estadounidense.
Reuniones migratorias bilaterales van y vienen, con comunicados que repiten una y otra vez la “importancia” que tiene el asunto y el “extraordinario apoyo” que recibe el gobierno estadounidense por parte del mexicano. Al mismo tiempo, las denuncias de abusos, extorsiones, desapariciones de migrantes crecen, igual que el negocio de narcos, extendido a trata de personas, y de funcionarios corruptos.
El de los migrantes es un panorama triste, pelotas políticas en un tablero donde lo pierden todo, incluyendo sus vidas, en su intento por huir de amenazas, violencia, desempleo o falta de oportunidades educativas.
La situación no es mejor al otro lado del charco. Países como Francia y Reino Unido cierran la llave de la migración, mientras crece la desesperación de quienes huyen de las guerras y el hambre en África, en Israel o en Siria. La crisis migratoria es una bomba de tiempo. Y el momento de la explosión está cada vez más cerca. (Guadalupe Galván, El Universal, Mundo, p. A13)
La migración es uno de los temas más dramáticos y a la vez más naturales de la humanidad y no se diga en la relación entre México y EU. A inicios del siglo 20 no había realmente una frontera entre ambos países. El Río Bravo siempre ha sido una división natural, pero la gente cruzaba de un lado a otro sin mayores contratiempos. Las puertas de la frontera estaban abiertas, como lo estuvo EU a lo largo del siglo, atrayendo inmigrantes, pero esa apertura dio pie a la cerrazón. La narrativa antiinmigrante y el pánico de una nación blanca que se sintió amenazada empezó a echar raíces, reconfigurando la opinión pública en torno a la migración. Donald Trump ha alimentado esa narrativa los últimos 10 años. Su discurso permeó.
A lo largo de la primera mitad del siglo 20, la economía estadounidense se volvió un verdadero magneto para la migración. Las oportunidades de empleo, la misma oferta del mercado y la esperanza de un mejor futuro detonaron la movilidad internacional de millones de personas. El sistema migratorio estadounidense mantuvo las puertas abiertas a quienes llegaban de Europa en barco, cruzando el Atlántico, y a quienes la Estatua de la Libertad daba la bienvenida, antes de la inspección sanitaria a la que les llevaban en el hospital de la pequeña isla de Ellis. Más de 12 millones de personas fueron admitidas en esos años, con pocas deportaciones. Algo similar, y quizás más desordenado, ocurría en los más de 3 mil kilómetros de la frontera entre México y EU. Las rejas del sistema empezaron a cerrarse a partir de la década de los años 50. Aristide Zolberg relata en su libro “A Nation by Design” cómo fue cambiando la política migratoria a lo largo de ese tiempo y hasta la década de los 80.
Las voces antiinmigrantes empezaron a sonar fuerte junto al ascenso de un grupo conservador que se inmiscuyó cada vez más en la política bajo la bandera del nacionalismo, el anticomunismo, la defensa de los valores tradicionales frente a los movimientos identitarios de los años 60, y especialmente el temor de que la mayoría blanca fuera reemplazada. De hecho, la política migratoria que se basaba en cuotas de admisión por origen étnico fue profundamente racista y fue el sistema que perduró por décadas. Los años 60 del siglo 20 son el origen de la grieta de la polarización en EU y de las ideas en conflicto en torno a temas sociales como la migración.
A mediados de los años 80, el presidente Ronald Reagan retomó la idea de reformar la política migratoria y promovió una amnistía y nuevas reglas, pero éstas fueron insuficientes. EU siguió siendo un imán y las crisis económicas de los 90 en América Latina generaron una mayor movilidad humana. La agenda de combate al terrorismo y el auge del crimen organizado en México, Centro y Sudamérica securitizaron la agenda migratoria. EU se volvió aún más duro en sellar su frontera. La narrativa antiinmigrante se alimentó de los crecientes flujos de personas que ahora huían de la violencia del narco y que se enfrentaban a un EU apanicado por el terrorismo. George W. Bush había llegado a la Presidencia con la promesa de una reforma migratoria y ésta no avanzó. Barack Obama la prometió en 2008 y se fue en 2016 de la Casa Blanca sin haberlo conseguido. Donald Trump abrazó la narrativa antiinmigrante en su campaña del 2016 y la revivió con fuerza este 2024, forzando al presidente Joe Biden a lo mismo.
El fantasma antiinmigrante recorre el mundo, pero se estaciona en EU y en la elección de noviembre próximo. Biden usa el cierre de la frontera para negociar temas en el Congreso con los republicanos. Trump ha tenido una enorme victoria al mover la narrativa electoral hacia donde él se siente cómodo y en el camino ha jalado a los demócratas. México es la piñata electoral del año. Al presidente López Obrador le tocarán meses muy difíciles, con declaraciones cada vez más subidas de tono, con mayor presión para detener más migrantes centroamericanos en la frontera sur y de militarizar más la norte, pero el arranque del sexenio de la próxima Presidenta será aún más complicado en este tema. (Genaro Lozano, Reforma, Opinión, p. 9)
La matrícula consular es una identificación expedida por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a través de los consulados. Todas las personas mexicanas que viven en Estados Unidos pueden obtenerla. El estatus migratorio no es parte de los requisitos. La SRE nunca pregunta la condición migratoria de quienes piden una matrícula: nadie sabe esa información.
La SRE sistematiza los datos de las matrículas que emite y elabora, con ellos, una base anonimizada. Puesto que no contiene datos personales que permitan identificar a una persona ni está relacionada con seguridad nacional, esa base es información pública. Su uso no viola las leyes de protección de datos personales. Como mexicano, tengo derecho de petición de información pública, que puedo ejercer directamente con la SRE.
En 2022, después de una petición formal por escrito, la SRE compartió la base anonimizada conmigo y con Kara Ross Camarena, quien entonces era profesora de ciencia política en la Universidad de Loyola, Chicago. La base que recibimos no vulnera la identidad de las personas. Por un lado, la SRE borra el nombre y los detalles de cada persona y asigna un número aleatorio, sin ningún significado, a cada registro. Por el otro, la información geográfica más detallada que ofrece es el condado. En promedio, hay más de 100,000 personas en cada condado de Estados Unidos. Entonces, la naturaleza anónima de los datos y el tamaño de la unidad territorial más detallada hacen que esta base no presente riesgos adicionales para los migrantes. Es posible estimar el número de mexicanos en un condado y sus características con fuentes públicas, como la American Community Survey.
Para recibir los datos, Kara y yo aprobamos un protocolo de manejo ético y seguro de datos. Todas las investigadoras que trabajan con datos sensibles deben tener el visto bueno de la junta de revisión (IRB por sus siglas en inglés) de su institución.
No somos los únicos investigadores con estos datos. Desde 2018 hasta 2023 hay, al menos, cinco artículos o manuscritos que usan versiones casi idénticas. Asumo que la primera petición se hizo en la administración federal anterior y, dados los agradecimientos en el artículo, se hizo también directamente a la SRE. El uso de versiones anonimizadas de información pública sensible es una práctica común en el mundo, central en el proceso académico. No hay nada único en nuestro caso.
En julio de 2023, Kara terminó su relación laboral con Loyola Chicago y se incorporó al Departamento de Defensa de Estados Unidos como analista. Estos cambios son comunes en el mundo académico. Es imposible prever el siguiente destino laboral de una persona. Ni la SRE ni Kara ni yo anticipamos esto en 2022. Debido al protocolo de seguridad de los datos, este cambio laboral no afecta el manejo de los datos.
Nuestro manuscrito The Local Reaction to Unauthorized Mexican Migration to the US, público en mi página desde octubre de 2022, ha sido cubierto por el New York Times y el Washington Post. Además, lo he presentado en diversas universidades. El hallazgo principal es que, a pesar de no generar más crimen ni menos empleo, los flujos migratorios mexicanos causan una reacción conservadora en el electorado estadunidense. Espero que estos resultados contribuyan a que los gobiernos de México y de Estados Unidos exploten el potencial de la migración.
Cuestionar de manera infundada y malintencionada el uso de estos datos para fines académicos sienta un terrible precedente para la colaboración entre academia y gobierno. Pues pone un halo de sospecha a prácticas que son comunes, seguras y valiosas. El Estado mexicano tiene una riqueza de datos envidiable. Esto ha permitido a generaciones de académicos antes de mí entender mejor a nuestras sociedades y generar evidencia para informar políticas públicas. Por ejemplo, con los datos consulares ha sido posible estimar el efecto de la construcción del muro fronterizo en la migración, de la pandemia en las remesas y de las deportaciones en los flujos migratorios y empleo en México. (Ernesto Tiburcio, Candidato a doctor en economía y políticas públicas por la Universidad de Tufts, Excélsior, Nacional, p. 11)
Toda persona tiene el derecho inalienable a ser reconocida ante la ley. Sin embargo, hay aproximadamente mil millones de personas en el mundo sin acceso a identidad jurídica.
Una persona sin documentos de identificación debidamente registrados es invisible para el Estado, y corre el riesgo de ser apátrida y quedar aislada de los marcos legales y administrativos que existen para proteger sus derechos. Esto obstaculiza el acceso a servicios básicos, acentúa las desigualdades, e imposibilita la participación de las personas en transacciones legales y contractuales con autoridades y otros individuos.
El acceso a identidad jurídica es un factor crítico en la migración. De ahí que, El Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular (PMM), acuerdo intergubernamental adoptado en 2018 por los Estados Miembros en la Asamblea General de las Naciones Unidas, propone en su objetivo 4 “Velar por que todos los migrantes tengan pruebas de su identidad jurídica y documentación adecuada”.
Acorde con esta perspectiva, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en su Visión Estratégica y en su Estrategia Institucional sobre Identidad Jurídica, busca intensificar los esfuerzos para garantizar que las personas migrantes tengan un acceso igualitario y no discriminatorio a la documentación adecuada y documentos de registro civil, de forma que se faciliten prácticas para la regularización de las personas migrantes y la ampliación de vías regulares para la migración. Esto, a la vez, posibilita la provisión de protección, asistencia sanitaria, educación, y el acceso a mercados laborales formales y servicios bancarios, entre otras actividades que favorecen el desarrollo pleno de las personas migrantes y su contribución a las comunidades de acogida.
A partir de ello, esta Estrategia sobre Identidad Jurídica, tomando en consideración los objetivos del Pacto Mundial, propone una hoja de ruta para apoyar a los Estados Miembros a facilitar el acceso universal a la identidad jurídica y la documentación de las personas migrantes que busca apoyar el desarrollo de los servicios consulares para la expedición de registros civiles, certificados de ciudadanía, documentos de identidad y de viaje
Para las personas migrantes es de gran importancia que se mantenga al día su información de identidad jurídica para acceder a los derechos y servicios ofrecidos tanto en su país de origen como en el país de acogida. El estatus migratorio de la persona que reside en un país anfitrión puede cambiar debido a eventos como matrimonio, divorcio1, nacimientos, adopciones o muerte, y esto puede afectar la identidad jurídica provista por su país de origen.
Por esa razón, el apoyo de la representación consular o de las autoridades competentes del país de origen de la persona migrante es de gran importancia para brindar asistencia a migrantes detenidos o a quienes necesiten prueba documental de su nacionalidad, entre otros. Esta asistencia se vuelve crucial cuando se trata de migrantes objetos de tráfico ilícito, víctimas de trata, o menores no acompañados y separados.
La asistencia a personas migrantes sin documentos de identidad legales la persona migrante, ya sea que haya migrado de forma regular o irregular, no puede presentar documentos de identidad jurídica, debido a que ha perdido contacto con su país de origen o por la falta de servicios en la representación consular de su país. Al no tener la documentación adecuada, a la persona se le podría obstaculizar el retorno voluntario, evacuaciones de emergencia, la readmisión, o servicios básicos como el acceso a la salud y la justicia. En muchas ocasiones, la persona migrante es más susceptible de no acudir a centros médicos porque posiblemente los servicios le serán negados, y a no denunciar situaciones de explotación laboral, abuso o maltrato por miedo a ser deportada o detenida.
Para evitar situaciones violatorias de derechos es necesaria la asistencia en la provisión de servicios de documentación, pruebas de nacionalidad o de viaje, regularización de la situación de residencia o, si es necesario, apoyar a las personas migrantes para que registren su información de identidad en el sistema de identidad jurídica del país de acogida. (Luis David Fernández A., La Crónica de Hoy, Negocios, p. 12)
No es la primera ni será la última vez que el presidente López Obrador se refiere a la crisis por el creciente consumo de fentanilo en Estados Unidos, que provoca más de cien mil muertes al año por sobredosis, lo que constituye una verdadera tragedia; duele muchísimo; en México, debemos tener por sobredosis mil, cuando mucho, dijo el mandatario, no sin antes subrayar que “no vamos a aceptar que nuestro país sea piñata de políticos deshonestos, de esa politiquería que confunde, desde luego, con los medios de información: ‘nos invaden los migrantes, todos traen droga, son violadores, rateros’. Todos los medios, y no es así”.
Como acostumbra, el gobierno estadunidense se limita a culpar y presionar a terceros países de los estragos causados por el masivo consumo de drogas en aquella nación y a ellos encarga la solución del problema, mientras buena parte de su población se hunde por dicha epidemia, lo que no hace más que confirmar que la guerra contra la droga decretada por Ri-chard Nixon (enemiga número uno, de su país, decía el susodicho) a principios de los años 70 y la cruzada nacional con el mismo fin por Ro-nald Reagan en los 80 ha resultado en un sona-do fracaso y en un creciente cuan terrible problema de salud pública. Pero mientras haya consumidores –y en el caso estadunidense no pasa año sin que este indicador muestre alza– las drogas seguirán arrasando a su comunidad.
En la mañanera de ayer, el Presidente re-señó la tragedia en el país vecino: lo que está pasando en Estados Unidos es que culturalmente hay decadencia, descomposición social, y eso es muy difícil. Pueden ser potencia bélica, contar con la bomba atómica, pero enfrentar la pandemia del fentanilo no va a ser fácil, y más si se aferran, sobre todo los dirigentes, a querer resolver el problema con el uso de la fuerza y no atendiendo las causas, no atendiendo a los jóvenes, no procurando que se evite la desintegración en las familias. Y sí, nos preocupa mucho y estamos ayudando. Pero ahora es el fentanilo, pero va a surgir otra droga, y va a ser lo mismo porque el problema está ahí, tiene que ver con la falta de fraternidad, de solidaridad, de pérdida de valores. Entonces, cada país tiene sus propias características.
Así es: Estados Unidos nunca resolverá el gravísimo problema que padece ni las crecientes muertes que registra por el constante incremento en el consumo de drogas –y no es de ahora– con sólo aventar la papa caliente a sus vecinos o a sus enemigos políticos, culpar a otros del avasallador avance de esta epidemia, presionar y chantajear a quienes el inquilino en turno de la Casa Blanca seleccione como causantes del mal, mientras ella se lava las manos.
En este espacio se ha comentado que, de acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud, a nivel mundial pueden atribuirse al consumo de drogas unas 500 mil muertes. Más de 70 por ciento de ellas están relacionadas con los opioides (entre ellos el fentanilo) con 30 por ciento específicamente causadas por sobredosis. Su consumo sin fines terapéuticos, prolongado, indebido o sin supervisión médica, puede generar dependencia y otros problemas de salud. Debido a sus efectos farmacológicos, los opioides pueden provocar dificultades respiratorias y una sobredosis puede llevar a la muerte.
En el caso estadunidense, anualmente ascienden a más de cien mil las muertes por sobredosis de opioides, y se mencionaba que, sólo para dar una idea de esta tragedia, en la invasión a Vietnam murieron aproximadamente 58 mil soldados estadunidenses; en la guerra contra Irak, alrededor de 4 mil 500, y en los 20 años que los gringos permanecieron en Afganistán, alrededor de mil 500.
Por ejemplo, de acuerdo con la información de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (agencia nacional de Estados Unidos), de 1999 a 2019 murió más de medio millón de estadunidenses por sobredosis con opioides; sólo en 2022, cerca de 70 mil personas fallecieron por fentanilo en ese país, más 32 mil por cocaína y otros estimulantes.
Las rebanadas del pastel
Por cierto, López Obrador pide lo imposible: que Xóchitl Gálvez no se limite a vociferar en contra de su gobierno, sino que nos diga qué es lo que propone, cómo enfrentar a la dictadura de Andrés Manuel, al populismo, cómo crear empleos, ayudar a los pobres que siguen siendo ignorados, cómo se va a combatir la corrupción y ya no va a haber el clan de los hijos del presidente. Pero, aún en plan de botana, para ella es demasiado. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p. 20)
Sólo cinco veces en la historia de EE.UU. se han repetido los candidatos presidenciales, la última de ellas en 1956. Todo apunta a que las boletas de 2024 tendrán los mismos nombres que en 2020; sin embargo, difícilmente podría considerarse como la sexta ocasión.
Sería la primera en la que ambos candidatos ya han sido presidentes y, más importante, porque no sería la misma contienda. En 2020 la inercia de Trump fue detenida por un fenómeno imprevisto que cerró fronteras. En 2024, la inercia de Biden será detenida por un fenómeno imprevisto que usará la frontera en su favor: Trump.
Una de las críticas más profundas hacia esta administración ha sido el incumplimiento de las promesas de campaña de Biden sobre migración y el recrudecimiento de medidas trumpistas para frenar ingresos irregulares. La suma de detenciones fronterizas de los 4 años de Trump fue de 2.3 millones; tan sólo en 2023 el gobierno de Biden llegó a 2.4 millones.
Estas semanas Biden habló sobre un plan bipartidista para tener la autoridad de cerrar la frontera ante un desbordamiento migratorio. Surgió como respuesta a una polémica con el gobernador de Texas, Greg Abbott, quien prometió agregar más alambre de púas en su frontera.
Trump ha aprovechado la coyuntura para decir que “…un mal acuerdo fronterizo es mucho peor que no tener acuerdo”, después de pedir a todos los demás estados enviar elementos de seguridad en la frontera texana. La división política se agudizó cuando otros 25 gobernadores han respaldado ese posicionamiento.
Trump ha desarrollado una estrategia de comunicación que hace eco en el resentimiento de su base, enfurecida tras la derrota en 2020, y apela a los votantes que se han decepcionado por las acciones de Biden. Gran parte de esa desilusión proviene de la crisis humanitaria que se ha desatado en la frontera y la incapacidad de Biden de seguir en la misma línea que pronunció en campaña. A pesar de tener un discurso opuesto al de Trump, en la práctica ha sido mucho más tajante en sus acciones y menos eficiente en controlar los ingresos irregulares.
El acuerdo bipartidista anunciado por Biden dista de ser una solución definitiva. El líder de los republicanos, el Sen. Mitch McConnell, reiteró la dificultad de consensuar entre ambos partidos un tema en el que rara vez han convergido, exacerbada por el éxito mediático que ha tenido Trump. El expresidente no tiene interés en llegar a un acuerdo; un fracaso de Biden es oro para que Trump gane fuerza electoral a pesar de los cargos en su contra. Los republicanos se alinearán con lo que diga Trump en vez de coadyuvar en una medalla que pueda colgarse Biden rumbo a las elecciones. Las encuestas más recientes, los triunfos de Trump en las elecciones primarias y las cifras fronterizas demuestran que Trump tiene herramientas para contraatacar.
La tendencia pendular electoral se ha intensificado en los últimos años. En 2016 Trump no tenía algo qué perder y ganó fácilmente. En 2020 tenía todo para ganar y perdió. En esta ocasión arranca después de haber perdido todo; y hay que recordar que mientras más lejos se incline de un extremo, mayor será la fuerza con la que llegue el péndulo al otro lado. (Antonio Michel, La Razón, México, p. 12)
El gobierno de Hidalgo se enfrentó a la FGR y a la Conagua por la empresa Time Ceramics a la que en un operativo policiaco le descubrieron dos pozos ilegales para extraer agua y a 150 migrantes indocumentados de origen chino a los que tenían viviendo como esclavos en la empresa.
Hay encubrimiento de parte de la autoridad local en los delitos federales analizados por un juez para proceder en contra de la empresa de origen chino, llegada a la entidad en mayo de 2023 y presentada con orgullo por el gobernador Julio Menchaca, quien concedió a la trasnacional todas las facilidades para instalarse en un predio de más de un kilómetro cuadrado.
El secretario de Desarrollo Económico, Carlos Hekel Escorza, fue designado por Menchaca para ayudar a Time Ceramics a establecerse y operar el arranque de la producción de pisos, azulejos y artículos para el hogar, cuyo método de elaboración se basa en altas cantidades de agua y arcilla.
En sus primeras declaraciones públicas luego de la que Fiscalía boletinara de manera pública a la empresa: “FGR asegura dos pozos de agua ilegales y localiza a extranjeros indocumentados”. No solo eso: “Hubo violación a la Ley General de Bienes Nacionales en la modalidad de quien explote, use o aproveche un bien que pertenece a la Nación y localizó a extranjeros indocumentados.
“El agente del Ministerio Público Federal inició una carpeta de investigación con motivo de una querella por parte del apoderado legal de Conagua, en la que se denunció la existencia de dos pozos de agua que eran explotados por una empresa extranjera, por estos hechos se solicitó una orden de cateo que fue autorizada por la Jueza de Distrito Especializada en el Sistema Penal Acusatorio”, dice el boletín 033/24 de la FGR del 23 de enero.
La FGR divulgó fotos de la infraestructura y maquinaria para hacer los hoyos profundos, demostró que existen los pozos clandestinos para extraer agua y clausuró el inmueble ubicado en la Carretera Federal Pachuca-Ciudad Sahagún, de Emiliano Zapata, Hidalgo. De lo que no dio fotografías la dependencia fue de los migrantes, pero aseguró que se trata de 150 chinos, la mayoría sin documentos.
El secretario de economía local, sin embargo, acaba de salir a querer desmentir a la FGR y a la Conagua. Se le veía nervioso y no dio una sola prueba más que su palabra de que el único delito es una falta administrativa por temas migratorios, pero dice que ya están regularizando a los chinos.
Debe haber muchas razones de peso y de pesos de por medio para que el gobierno de Julio Menchaca salga sin argumentos a tratar de desmentir a la Fiscalía y a la Conagua. Henkel Escorza dice que no le importa la clausura porque van a seguir trabajando y colaborando porque aún falta la instalación de vías mecánicas para toda la maquinaria que llegará en su momento.
-La FGR asegura que hay huachicoleo del agua- le recordó un reportero.
-No se ha extraído un solo metro cúbico de agua- contestó el funcionario.
Las sequías aumentaron en los campos de los productores agrícolas y el propio gobierno decidió inyectar más de 200 millones de pesos para hacer una obra pública de captación de agua, eso mientras las fotos de la FGR muestran los pozos ilegales.
¿Cuánto le toca al gobierno de Menchaca para encubrir y terminar de instalar a como dé lugar Time Ceramics?
UPPERCUT: El INAI ya inició la investigación de oficio en contra de la Presidencia por el robo de datos personales de periodistas que cubren las conferencias mañaneras y apenas recibió la primera denuncia formal de un reportero en contra de quien resulte responsable de la sustracción de su información personal. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, Online)
Según Abbott, en los últimos tres años, seis millones de migrantes han cruzado a EU y culpa al gobierno de Biden de no implementar medidas para disuadirlos
La semana pasada, Estados Unidos y Reino Unido atacaron más blancos en Yemen para debilitar a los Hutíes, quienes a su vez lanzaron tres misiles balísticos en contra de barcos de carga comerciales. Cabe recordar que el grupo insurgente aún retiene a dos mexicanos como rehenes en Yemen.
Mientras, la Resistencia Islámica, un grupo armado de Hezbolá usó misiles iraníes de nueva generación contra instalaciones de inteligencia israelitas en su frontera con Líbano. En el límite entre Jordania y Siria, otro grupo apoyado por Irán lanzó un ataque con drones contra una instalación de inteligencia, matando a tres e hiriendo a otros 15 militares estadounidenses. Al mismo tiempo, las fuerzas ucranianas anunciaron que Rusia intensifica sus ataques y amasa tropas en la frontera, en lo que parece ser planes para una nueva ofensiva.
La tensión crece también en la frontera sur de Estados Unidos, pero entre el gobierno de Texas y la administración de EU.
El 24 de enero, el gobernador (republicano) de Texas, Greg Abbott, publicó una orden que moviliza a la Guardia Nacional y al Departamento de Seguridad Pública del estado, en respuesta a lo que ya había declarado es una invasión de su territorio.
De acuerdo con Abbott, en los últimos tres años, seis millones de migrantes ilegales han cruzado a Estados Unidos y culpa al gobierno de Biden de no implementar medidas adecuadas para disuadirlos y expulsarlos. Según datos de la Patrulla Fronteriza, en 2023, tuvo 2,475 millones de contactos con indocumentados, de los cuales sólo 28% eran mexicanos. En el primer trimestre del año fiscal, el flujo de migrantes aumentó en 9%, pero esta proporción disminuyó a 24%. Esto quiere decir que ya más de la mitad son migrantes globales, es decir, ni mexicanos ni centroamericanos.
Las guardias nacionales en EU son organizaciones estatales auxiliares de las fuerzas militares que pueden ser federalizadas por una orden presidencial y Biden está bajo mucha presión para hacerlo. La Guardia Nacional de Texas está compuesta de tres ramas: la Guardia Nacional del Ejército; la Guardia Estatal y la Guardia Aérea.
La Guardia Nacional del Ejército cuenta con 19,000 efectivos. La Guardia Aérea está compuesta por 2,000 efectivos y tres Alas: la 136 Ala de Transporte basada en Fort Worth con ocho aviones de transporte C-130J Super Hercules, la 147 Ala de ataque con 8 sistemas no tripulados MQ-9 Reaper en Houston y la 149 Ala de Combate, con 20 cazas F-16C basados en San Antonio. La Guardia Estatal, es una especie de gendarmería militar compuesta por 2,200 efectivos.
Biden corre el riesgo de que su orden para federalizarlos sea desafiada, lo que llevaría a subir más la tensión y la polarización entre los republicanos (rojos) y los demócratas (azules), en lo que va a ser un año electoral sobrecargado. Hay llamados de congresistas fanáticos a un divorcio entre estados rojos y azules, llamados a una guerra civil. Si bien ese escenario es alejado de la realidad, está presente en una retórica intensa, que busca energizar a su base mediante el fanatismo. Sí hay porqué estar preocupados en ambos lados de la frontera. Cerrar la válvula de migrantes globales del lado mexicano ayudaría a bajar la tensión de los racionales, aislando a los fanáticos. (Iñigo Guevara, El Heraldo de México, Orbe, p. 31)
Sabíamos desde hace meses que el tema de México en general, con énfasis en la migración y el fentanilo, sería central en la campaña presidencial en Estados Unidos.
La repetida retórica republicana, construida desde los gobiernos estatales de Florida y Texas, principalmente, teniendo como abanderados a los respectivos gobernadores: Ron DeSantis y Greg Abbott, quienes elevaron continuamente el tono, las acusaciones y, con mayor gravedad, las medidas impuestas por cada uno.
DeSantis tuvo la osadía –en franca violación de derechos de los migrantes, pero sobre todo de los derechos humanos– de obligar a indocumentados en su territorio a abordar autobuses y enviarlos –en contra de su voluntad– a estados más receptivos a los inmigrantes, como Nueva York o Illinois.
Greg Abbott, por su parte, ordenó instalar alambre de púas para impedir el cruce de personas a territorio estadounidense a través del estado de Texas.
Más aún, colocaron en distintos segmentos del río Bravo (río Grande) boyas flotantes anaranjadas y esféricas, enlazadas mediante alambres estables, y con navajas cortantes como de serrucho o de sierra eléctrica entre cada esfera. El propósito no sólo era impedir el cruce, sino incluso dañar y herir a personas que intentaran sujetarse de las boyas en el río para evitar ahogamiento.
Absolutamente criminal e inhumano.
Una Corte local ordenó al gobierno de Abbott retirar las boyas en muy pocas semanas.
Y un tribunal federal de apelaciones ordenó retirar, apenas la semana pasada, el alambre de púas. El fallo estableció, como señala la Constitución americana, que el cuidado y protección de las fronteras es una facultad y responsabilidad federal, no de los estados de la Unión, ya sean fronterizos o no.
Esto quiere decir, sólo para subrayar, que únicamente Washington, la Casa Blanca y el Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) pueden tomar medidas para controlar el flujo fronterizo y establecer políticas migratorias.
Pero 2024 es un año electoral. Y los republicanos, incluyendo a Trump, por supuesto, han convertido el tema migratorio en uno de los ejes del proceso.
Trump llegó al exceso, hace unas semanas, de declarar que se convertiría en “dictador por un día” después de ganar los comicios federales de noviembre, y ordenar el cierre de la frontera.
El problema es que esta retórica se ha inflamado con discursos, señalamientos y acusaciones. Trump acusa a Biden del peor manejo fronterizo de la historia al permitir flujos incesantes de inmigrantes indocumentados.
Al mismo tiempo señalan a la administración como incapaz y débil para imponer medidas en contra de México por la crisis del fentanilo y los cientos de miles de muertes que ha provocado en los últimos dos años.
Este dardo envenenado al corazón de los votantes ha provocado que los demócratas y el propio Biden “se corran” a la derecha. Apenas el viernes, Joe Biden declaró que si los republicanos firmaban el acuerdo suspendido en el Congreso, el presidente en funciones de Estados Unidos estaba dispuesto a cerrar la frontera.
¡Inaudito! ¡Increíble! Arrastrado por la narrativa del “todos los males vienen del sur, y eso quiere decir de México”, Biden cedió y pronunció la promesa-amenaza.
Tal vez sus asesores electorales, desesperados por ganar simpatías entre los electores, están dispuestos a una medida extremadamente radical, como cerrar la frontera con México.
De tal forma que la frontera ha dejado de ser geográfica, política, migratoria, de seguridad binacional, del mayor intercambio comercial en nuestra historia –récord de exportaciones de México a Estados Unidos en 2023 con 593 mil mdd– concentrado esencialmente en la industria automotriz y otras manufacturas.
Ahora la frontera es también electoral, será botín de disputa y combate entre Biden y Trump.
Pareciera concurso entre ambos, para ver quién se atreve a cerrarla primero, y cobrar con ello algún beneficio en las urnas.
Para México implicaría una auténtica tragedia por las implicaciones comerciales, financieras y económicas.
López Obrador, ayer por la mañana, ridiculizó la propuesta y al propio presidente Biden:
“Cualquiera que tenga un poquito de luz en la frente sabe que es imposible”, dijo AMLO, a quien sólo le faltó decir que Biden era un estúpido, o lo implicó.
Sí reconoció que tanto el demócrata como Trump en su momento se han portado bien con México.
De Trump dijo “muy respetuoso”. Imagínese nada más el debraye de Andrés Manuel, al llamarle respetuoso al que acusó a los mexicanos de criminales, malos, delincuentes.
Lo cierto es que la frontera será el tema central de la campaña: medidas enérgicas, regulación, revisión del tratado, cierres intermitentes.
En los hechos, la administración Biden ha realizado más visitas a México con funcionarios de alto nivel como ningún otro gobierno en la historia: han venido Mayorkas –secretario de Seguridad Nacional–, Blinken –secretario de Estado–, los jefes de la DEA, la CIA, el fiscal general de Estados Unidos, congresistas y otros muchos.
Esto puede representar un grave problema para México, para el cual no parece que el gobierno esté preparado ni tomando medida preventiva alguna. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Mundo, p. 25)
Pinta bien la semana para Xóchitl Gálvez, que tiene en puerta un viaje a Estados Unidos para desahogar una agenda de relevancia con los congresistas de ese país en el Capitolio y con varios periodistas, al tiempo de reunirse con líderes de la comunidad hispana y empresarios, aunque lo más relevante es que dejará abierta la interlocución con el mismo gobierno de Joe Biden en torno a la elección de Estado que se avecina en México, por lo que también insistirá en la vigilancia de observadores internacionales en los comicios del mes de junio.
Llama la atención la ausencia, al menos por el momento, de Claudia Sheinbaum en Washington y en otras ciudades, en donde existe una gran comunidad de origen mexicano que pide hablar con las dos candidatas presidenciales. Desde luego, los tiempos electorales de Estados Unidos incrementan la polarización y los ataques al gobierno mexicano por temas de migración y narcotráfico y por ello, la representante del oficialismo tendría que cargar con los ataques de los congresistas norteamericanos a la política migratoria y de seguridad pública del presidente López Obrador.
Lo hemos dicho en este espacio, Claudia Sheinbaum tendrá que poner la cara ante tantas afrentas de AMLO, a los mexicanos y a nuestros vecinos del norte, que tienen que ver con la mala gestión en la pandemia de Covid, los desplazados, la violencia y el control territorial que tienen los criminales en gran parte del territorio nacional, además de las crisis en ámbitos de la economía, la salud pública, como el desabasto de medicamentos y en la educación.
El incremento de los flujos migratorios ilegales hacia Estados Unidos tiene molesto al electorado norteamericano, y qué decir de las miles de muertes causadas por el fentanilo que buena parte se produce en territorio mexicano.
Diremos que esta semana, por lo menos en temas mediáticos e internacionales, Xóchitl Gálvez le llevará la delantera a su adversaria política y si a ello le agregamos que la más reciente encuesta de esta casa editorial, advierte sobre el repunte de la hidalguense de 6 puntos porcentuales en relación con la encuesta del mes anterior, pues se entiende que las alarmas se hayan prendido en Palacio Nacional.
Mientras que la exjefa del Gobierno capitalino tiene 48 por ciento de aceptación, la candidata de la oposición llegó a 32 por ciento y con ello se cerró la brecha entre ellas a 16 puntos porcentuales; en tanto, el candidato de MC, Jorge Álvarez Máynes, llegó a 10 por ciento de las preferencias y buena parte de esos apoyos fueron arrancados al oficialismo.
Desde luego, estos porcentajes son ciertamente relativos con miras al día de la elección, sin embargo, tienen que ponderarse, sobre todo en los cuartos de guerra de los tres frentes, en donde en uno prevalece el triunfalismo; en otro, la mesura y el trabajo, y en la cancha naranja están conscientes de que podrían convertirse en el fiel de la balanza, ya que esos 10 puntos que traen ahora, podría ser la diferencia entre el primero y segundo lugar.
Lo que es un hecho es que la elección presidencial será cerrada y la diferencia entre la ganadora y la perdedora será de menos de 7 puntos porcentuales, de acuerdo a los estudios de prospectiva que traen varias casas analistas de temas electorales y políticos.
Este repunte de la hidalguense se da en medio de la polémica en torno a la desfachatez e imprudencia de Marko Cortés, dirigente nacional del PAN, al revelar el acuerdo político que se signó con el gobernador ganador en la elección de Coahuila y del agandalle de los tres enanos de tapanco, me refiero al propio líder panista, a Alejandro Moreno del PRI, y a Jesús Zambrano del PRD, sobre la repartición de las candidaturas plurinominales para el Congreso.
A las agrupaciones de la sociedad civil que apoyan a la oposición, no les gustó ni tantito esa cerrazón de la partidocracia y eso se reflejará en la marcha convocada para el 18 de febrero.
Si las mañaneras de Palacio Nacional inciden en la agenda política nacional, las que acaba de iniciar Xóchitl Gálvez para rebatir las mentiras y contrastar su proyecto de gobierno con el del oficialismo, auguran cierto equilibrio en los medios de comunicación, sobre todo en los panegíricos del régimen, y para que la ciudadanía tenga más elementos informativos sobre la realidad del país y con ello emitir un voto razonado en las elecciones de junio.
No se amedrenta Xóchitl ante la posible violencia mediática que se avecina sobre ella por su repunte en las encuestas, aunque aclaró que no tiene miedo y seguirá dando la pelea hasta el final. (Alejo Sánchez Cano, El Financiero, Opinión, p. 27)
La ruta del dinero
La precandidata de la alianza opositora a la Presidencia de la República Xóchitl Gálvez Ruiz fue la invitada de honor ayer de American Society of Mexico (AmSoc), entidad que comanda Larry Rubin, que reunió a más de 700 personas, básicamente presidentes y directores generales de las empresas de EU con operaciones en el país, además de representaciones diplomáticas de Reino Unido, Países Bajos, Alemania, España e Israel.
En la encerrona la senadora con licencia hizo referencia al creciente clima de inseguridad que padece el país y comentó su inminente visita a EU donde tendrá una ambiciosa agenda de trabajo a partir de identificar los retos que el vecino del norte tiene junto con México, entre ellos el problema migratorio… La Universidad Anáhuac México, que tiene como rector al padre Cipriano Sánchez García, en el marco del 60 aniversario de esa institución educativa presentó el Centro de Educación Continua Anáhuac, una entidad que se encargará de ofrecer diplomados, cursos y talleres para la actualización de conocimientos con más de mil 700 programas académicos… Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, que lleva Juan Carlos Anaya, informó que 65 municipios del país presentan algún grado de sequía y seis entidades federativas reportan 100 por ciento de sus municipios en sequía, lo que impactará negativamente los cultivos del ciclo primera-verano. (Rogelio Varela, El Heraldo de México, Merk-2, p. 17)
El Post
“El gobernador de Hidalgo ignoró a los campesinos que denunciaron el robo de agua en el municipio de Emiliano Zapata. ¿Por qué decidió ponerse del lado de la empresa Time Ceramics que tenía como esclavos a 150 MIGRANTES CHINOS? Y así hay muchos que se están robando el agua…
Carolina Viggiano Secretaria general del PRI
La aspirante presidencial de Fuerza y Corazón por México, Xóchitl Gálvez Ruiz, se reunió con “The American Society of Mexico” para dialogar sobre el nearshoring, seguridad, salud y migración. “Estoy convencida que debemos estrechar nuestros lazos de amistad y de negocios con Estados Unidos para que a ambos países nos vaya bien”, aseguró la panista. (La conversación en las redes sociales, Reporte Índigo, p. 2)
¿Cerrar la frontera?

(Rictus, El Financiero. Nacional Política y Sociedad, p. 32)