Si alguna institución puede ofrecer luz en medio de esta penumbra, es justamente la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), pero se ha instalado, antes incluso de la pandemia, en un estado vegetativo que alarma. El actuar del sistema ombudsman durante la pandemia se ha limitado a la publicación de una medida cautelar al Instituto Nacional de Migración, en medio de un puño de comunicados timoratos.
El pasado martes 28 de abril, la CNDH publicó un reporte general sobre sus actividades en el marco del covid-19. Destaca que se continúan recibiendo quejas relacionadas a la atención médica, el monitoreo de los contagios en los centros penitenciarios y el seguimiento a las quejas relacionadas a temas de migración. La recepción de quejas se plantea como su logro presumible.
La figura del ombudsperson radica en la legitimidad y la presencia pública, pero claramente aquí lo que menos vemos es que aparezcan en escena. Si hay un sector de la población demandando falta de insumos médicos, ¿dónde está la CNDH para verificar que esa demanda sea legítima y emitir, en su caso, medidas cautelares para que se garanticen los insumos prioritarios para proteger el derecho a la salud y a la vida del personal de salud?
El déficit institucional de la CNDH no se va a suplir con los comunicados. En un ambiente político tan hostil e incierto como el de ahora es ineludible la presencia de la institución defensora de los derechos humanos ¿Acaso ha claudicado?. (Maité Azuela, Milenio Diario, Política, p. 8)
Resulta muy preocupante que, en el debate cotidiano sobre las crisis sanitaria y económica por el COVID-19, le dediquemos tan poca atención a cómo éstas afectan a migrantes y refugiados, una de las poblaciones más vulnerables. México, como país de origen, tránsito y destino migratorio, tiene el imperativo estratégico y ético de poner el tema en la agenda nacional e internacional. En el mundo hay más de 272 millones de personas que viven en un país distinto al de su nacimiento; esto significa que uno de cada 30 seres humanos enfrentará esta pandemia en condiciones particularmente complejas, sobre todo, en el caso de los migrantes irregulares, quienes normalmente no tienen acceso a servicios de salud y ayuda económica, o bien no los usan por temor a ser deportados.
Esta pandemia está demostrando el valor de los migrantes en los países receptores. En EU, por ejemplo, 17% del personal de Salud, que hoy combate la crisis, son migrantes. Tras recuperarse de COVID-19, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, hizo un reconocimiento a las enfermeras y enfermeros que lo cuidaron, destacando que son de origen migrante.
México tiene la oportunidad, y en gran medida la obligación, de encabezar la defensa de las poblaciones migrantes, refugiadas y desplazadas. Más aún, debe impulsar políticas y medidas decididas para atender a esta población durante la pandemia. (Claudia Ruiz Massieu, El Heraldo de México, Editorial, p. 11)
Muñoz Ledo sigue activo en el terreno de la política, no obstante, sus diferencias al seno de Morena, empezaron cuando la actual administración aceptó reforzar sus medidas antimigratorias en la frontera sur de México, prácticamente a solicitud del presidente Donald Trump, lo que de inmediato censuró el diputado decano, bajo el argumento de que la política migratoria desplegada por la cuarta transformación, ayudaba al inquilino de la Casa Blanca a reelegirse.
¨Yo no estoy de acuerdo en que se viole la Constitución”, señaló cotundente Muñoz Ledo en referencia a que el gobierno mexicano desplegara miles de elementos de la Guardia Nacional a lo largo de la frontera sur de nuestro país.
Y exactamente esa misma frase, la repite hoy el diputado morenista, al manifestarse en contra de la iniciativa para que el Ejecutivo pueda manejar el Presupuesto de manera personal; a rebajar el sueldo de los altos funcionarios y quitar el aguinaldo. (Adriana Moreno Cordero, Contra Réplica)
Cada 30 de abril, en México la efeméride marca que es Día del niño y de la niña. Sin embargo, cada año se reconocen las carencias que tienen los pequeños. La realidad nos presenta crudamente la explotación infantil, deserción escolar, maltrato, pobreza extrema, embarazos infantiles, explotación sexual, y lo más reciente, la migración. El 82 % del total de niños migrantes, viajan solos en condiciones infrahumanas.
Los niños, niñas y adolescentes, son la plataforma en la construcción del futuro de las sociedades, los países y del mundo. Y en este 2020, la realidad les ha puesto el mayor reto ante la crisis sanitaria por el Covid-19, que ha obligado al mundo a confinarse para evitar el contagio.
Espero que este día del niño, nos sirva a todos para consolidar la construcción de la confianza y del futuro, y así, asimilar los cambios radicales provocados por la pandemia. La salud mental y emocional de nuestra sociedad, nos permitirá sentar las bases de lo que será nuestra nueva realidad al final de la crisis. (Dolores Colín, 24 Horas, México, p. 6)
Priorizar en esta emergencia sanitaria ante el Covid-19 a la Secretaría de Salud es una medida de evidente y urgente necesidad para salvar el mayor número de vidas humanas, pero equiparar la salud con lo destinado a las fuerzas armadas resulta no sólo ofensivo, sino injustificable.
Aparte de vigilar las fronteras sur y norte, para evitar la migración, acorde con las necesidades de nuestro buen vecino, construir aeropuertos, sucursales bancarias y otras funciones inconstitucionales, ¿qué están haciendo las fuerzas armadas para librar a la ciudadanía del conflicto armado interno no reconocido que el Instituto de Estudios Estratégicos de Gran Bretaña identificó en nuestro país, calificado como el más letal en el mundo, después de Siria? (Gilberto López y Rivas, La Jornada, Opinión)
Además de los efectos desbastadores propios de su naturaleza, las crisis también desatan las más bajas pasiones humanas. La pandemia de coronavirus que en estos tiempos padece el mundo no es la excepción.
La información que puntualmente se ofrece a la población ha resultado inútil. Nadie se ha preocupado por traducirla a sus lenguas; los locutores de las radios indigenistas han hecho un esfuerzo, pero su cobertura no es nacional y no abarcan todas las lenguas indígenas; las necesidades de alimentación, trabajo y salud nadie las atiende, no hay un programa de incentivación a la economía doméstica similar al que se implementa para la pequeña y mediana industria; nadie se ocupa de los migrantes que regresan a estar con sus familias después de que fueron echados de sus trabajos, ignorando su aporte a la economía con las remesas que hacen de Estados Unidos. (Francisco López Bárcenas, La Jornada, Opinión)
** Bienvenidos. A través de distintas gestiones diplomáticas, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha logrado retornar a 10 mil 835 mexicanos que se encontraban varados en el mundo tras el cierre de fronteras por el coronavirus, de ellos 5 mil 465 corresponden a otros países de Latinoamérica. El subsecretario para América Latina y El Caribe, Maximiliano Reyes, informó que de estas 21 naciones, Perú es el país de donde más mexicanos se ha podido repatriar, mil 400, seguido de Argentina (551) y Cuba (421). Ya regresaron de Colombia, Ecuador y Honduras 283 mexicanos, 81 de ellos estudiantes que viajaron en los primeros meses de este año de intercambio a universidades colombianas. Continúan 3 mil 104 mexicanos dispersos en distintos partes del mundo. La situación que se vive es complicada, pero con efectividad el canciller Marcelo Ebrard va encontrando solución a cada caso. Bien.
** Perfil: total honestidad. Horacio Duarte concluyó su labor en la Secretaría del Trabajo, pero continuará con la atención del COVID-19 en la frontera norte, a la espera de su ratificación para la Dirección de Aduanas. El funcionario de Morena lanzó un mensaje: “Hoy concluye un ciclo en la Secretaría del Trabajo donde estuvimos encabezando el proyecto de Jóvenes Construyendo el Futuro. Quiero agradecer públicamente al presidente Andrés Manuel López Obrador por la confianza en esta nueva encomienda, que es dirigir todas las aduanas de México. También agradecer a la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde. Hicimos un buen equipo con los demás compañeros de la STPS y con todo el personal de la Coordinación de Jóvenes Construyendo el Futuro”. Le toca demostrar su honestidad. (Excélsior, Nacional, p. 15)