Opinión Migración 300522

Migración sin solución a la vista

La migración de mexicanos hacia Estados Unidos, principalmente la indocumentada, se ha incrementado masivamente a partir del 2020, empujada por la crisis económica que produjo la pandemia de covid y por la política de amnistía de facto aplicada por el gobierno al crimen organizado.

La migración de mexicanos hacia Estados Unidos ha crecido más de 400% entre 2020 y 2022. Las razones, explican tanto académicos como diversas ONG en defensa de migrantes, son dos: la crisis económica y la violencia del crimen organizado en México.

Cuando la pandemia de covid azotó a México, el cierre de los negocios, especialmente las mini, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que emplean al 85% de los trabajadores del país, provocó el desempleo instantáneo de 12 millones de trabajadores. El gobierno de López Obrador se ufanó de que no les ofreció ningún apoyo de emergencia, como sí lo hizo gran parte del mundo. “Que gasten sus ahorros”, dijo el Presidente, revelando su enorme ignorancia. Confundió la situación de la pandemia mundial con el Fobaproa, pensando que eran lo mismo, cuando, obviamente, eran situaciones completamente diferentes.

La pandemia mundial de covid exigía una respuesta total- mente diferente a la respuesta a los errores de política económica del gobierno mexicano en 1994. Pero el pensamiento rígido de López Obrador, producto de un análisis equivocado de blanco y negro, lo llevó a equiparar los dos fenómenos y a expresar públicamente su desprecio hacia la empresa privada en general y equiparando las mini, pequeñas y medianas empresas con las grandes empresas transnacionales instaladas en el país.

Ese error analítico del Presidente hizo que provocara, por su omisión en las políticas públicas económicas, el desempleo de 12 millones de trabajadores. Dos millones eran del sector formal y de grandes empresas, mientras 10 millones de los desempleados eran de las Mipymes.

Esa masa desempleada explica una parte importante de los mexicanos que ahora buscan cruzar la frontera hacia Estados Unidos, convencidos de que las oportunidades de trabajo en México se han extinguido o tardarán años para recuperar su viabilidad. Votan contra las políticas del gobierno de la 4T con sus pies, caminando hacia el norte.

Pero también el crecimiento acelerado del crimen organizado en México está alimentando la migración al norte de extensas porciones de la población, debido a que ocupa zonas cada vez más extensas del país. La política de la 4T hacia los elementos criminales alimenta el fenómeno de la violencia contra poblados, pueblos y ciudades, porque ni los ve ni los oye. Aparentemente, al Presidente le tiene sin cuidado el problema de la inseguridad. Notoriamente, ante signos de su convivencia con el crimen, como lo sucedido este reciente fin de semana, cuando realizó una gira de trabajo siendo resguardado por las milicias armadas del Cártel de Sinaloa. Lo más escalofriante del affaire es que al Presidente le pareció de lo más natural ese resguardo de su persona por el Cártel de Sinaloa: dijo que “no pasa nada”. A él no le pasa nada, pero a las poblaciones acosadas por el Cártel de Sinaloa o por el CJNG les sucede de todo: muerte, secuestro, robo, violaciones.

Este fenómeno provoca movimiento de poblaciones enterashacia la frontera norte, según los testimonios que migrantes comparten con las autoridades estadunidenses, a efecto de ser considerados como recipientes de visas especiales como personas o poblaciones en peligro de muerte si regresan a sus lugares de origen. No existen datos oficiales sobre este fenómeno, dado que el gobierno de López Obrador no quiere reconocer la realidad que viven estos pueblos.

El crecimiento migratorio exponencial de mexicanos, hombres, mujeres, niñas y niños es el producto directo del desgobierno que reina en México. No existe otra explicación. La responsabilidad gubernamental es total. (Ricardo Pascoe Pierce, Excélsior, Comunidad, p. 23)

Suave con los duros y duro con los suaves

Condicionar la asistencia de López Obrador a la Cumbre de las Américas parecía una jugada astuta. AMLO estaba en posición de fuerza para exigir que se invitara a sus homólogos de Cuba, Venezuela y Nicaragua: además de que el trabajo sucio que hace en materia de migración le es indispensable al debilitado Joe Biden, a él y su emproblemado partido no les venía mal un espaldarazo del popular presidente de México en la meca mexicoamericana de Los Ángeles (uno similar al que le regaló a Donald Trump en la Casa Blanca cuando buscaba reelegirse). Si con ese leverage lograba que Washington extendiera las invitaciones, AMLO se erigía en líder de la izquierda latinoamericana e intermediario entre la potencia del norte y los países del cono sur; si no lo conseguía, nuestro país participaba en la reunión a nivel Cancillería y sanseacabó. David tenía todo que ganar y nada que perder ante Goliat.

Pero el asunto era más complejo y, contra lo que se creía, había poco que ganar y mucho que perder. Ni Maduro ni Ortega podían ir a Los Ángeles por sus problemas legales en territorio estadunidense, y era previsible que Díaz-Canel se autoexcluyera antes de que lo vetaran. Así, Estados Unidos no podía convocar a nadie que le permitiera a López Obrador salvar cara (y sí podía complicarle más las cosas si optaba por darle a Guaidó el asiento de la delegación venezolana). Por lo demás, negarle a Biden ese pequeño favor provocaba el efecto secundario de dar municiones a China y, sobre todo, a los republicanos. AMLO se enredó solo (o con la ayuda de su canciller, o de un monero, vaya usted a saber). El enredo lo ha obligado a aguantar su decisión hasta el último momento, alegando que confía en Joe Biden porque “no tiene el corazón endurecido”, pero el agravio de regatearle un acto de campaña que en 2020 no titubeó en hacerle a alguien de corazón endurecidísimo como Trump no se olvida fácilmente. Si finalmente decide ir, se evidenciará que fue doblegado; si no va, tendrá que pagar su apuesta fallida. En cualquier caso, se habrá vuelto a ganar la enemistad de los demócratas, que siempre tendrán peso en el Capitolio. Cero y van tres golpes a Biden: hace dos años apoyó la candidatura de su rival, luego le cicateó la felicitación por su triunfo (sumándose a la cantaleta del fraude electoral) y ahora le sabotea su Cumbre al cabildear la inasistencia de otros presidentes. Y todo por jefaturar un club de autócratas…

Detrás de este temerario lance hay una fobia y una filia. AMLO detesta al Partido Demócrata por razones que no dejan de sorprenderme, y por algo que me recuerda el Síndrome de Estocolmo desea que Donald Trump vuelva al poder. Parece que a López Obrador le gusta ser suave con los duros y duro con los suaves. Cierto, si Trump regresa y la 4T se prorroga el futuro expresidente de México tendrá una carta más en su baraja transexenal, pero en los dos últimos años de su gobierno, pase lo que pase, a AMLO y a los mexicanos nos van a cobrar la factura. El daño inmediato es mucho más grande que la potencial ventaja mediata. Y es que, aunque su intuición le ha dado dividendos en términos de popularidad interna, sus ocurrencias y visceralidades han enturbiado la relación más importante de nuestra política exterior. (Agustín Basave, Milenio, Política, p. 15)

Estados Unidos no hizo bien su tarea para la Cumbre

Lo que pareciera un “boicot” del presidente López Obrador a la Cumbre de las Américas –por demandar sean invitados los países del continente americano– y la configuración de una “rebelión” hacia EU de parte de otros países latinoamericanos y caribeños, tiene su origen en errores del propio gobierno estadounidense.

“Ha faltado oficio, ha faltado seriedad, ha faltado responsabilidad al Departamento de Estado y al equipo del presidente Joe Biden”, dice el profesor e investigador del CIDE, Carlos Heredia.

Tres cosas destaca, en ese sentido, el coordinador del Programa de Estudios de Estados Unidos.

La primera, cayeron en el mismo error del señor (Donald) Trump: La desinstitucionalización. Es decir, la preparación quedó un poco suelta, no lo tomaron con la seriedad, ni con la antelación debida.

Segunda cosa que hicieron mal: ellos automáticamente toman como enemigo a China en América Latina, le prohíben a los países latinoamericanos acercarse a China, pero no da la zanahoria, mientras que el país asiático, aunque cobra muy caro todos los apoyos que da, sí da la zanahoria.

Tercera: el presidente Biden también quiere vivir del “vuelo de la inercia” y decir: ‘como yo soy la economía y el país más poderoso del mundo, pues sólo solamente mi demostración de fuerza va a hacer que se plieguen a mis deseos’.

Ese es el tercer error, el creer que en automático los países van a plegarse a los deseos del más poderoso.

“Creo que es un error de cálculo. Ya pasamos la época en que efectivamente Estados Unidos podía dar instrucciones. Biden menospreció los vínculos de los países latinoamericanos con China, –una docena de países tienen como principal socio comercial a China y no a EU– y se confió en que su sólo poder sería suficiente como convocatoria y como respuesta positiva para los países del hemisferio”.

Otra de las explicaciones que el doctor Heredia encuentra en la actitud “respondona” de algunos mandatarios como Nayib Bukele, de El Salvador, es el “rédito electoral interno” que da pegarle a los yanquis.

Están hablando para la tribuna, indica. Y en ello incluye también a López Obrador:

“Criticar al imperialismo, a EU, al más fuerte, siempre tiene una dimensión emocional. Y eso, aunque pueda ser medio irracional o incluso contraproducente en el plano económico y diplomático, tiene una dimensión simbólica, emocional, fuerte, que reditúa. El presidente López Obrador lo sabe y lo aprovecha. Y Bukele también”.

Sin embargo, precisa, no hay una unidad latinoamericana. No hay una homogeneidad en objetivos, no hay un acuerdo en el sistema democrático y tampoco hay un acuerdo geopolítico, ni hay un jefe de Estado o de Gobierno que tenga la capacidad de convocatoria para todo el hemisferio Así, precisa el asociado fundador del consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, la Cumbre de las Américas “es rehén del conflicto político en el hemisferio”.

Del senador republicano Marco Rubio y sus declaraciones sobre la posición de AMLO, el doctor Heredia comenta: “Si hablamos de boicot, Marco Rubio es quien ha boicoteado la política estadounidense de acercamiento a otras corrientes de pensamiento. Se apropió de la política latinoamericana hacia Cuba, su país de referencia; hacia Venezuela, hacia los países del ALBA… Se quedó con el vuelo, con la costumbre de decir ‘el que decide la política de Estados Unidos soy yo. No es el Departamento de Estado, no es la Casa Blanca’, soy yo’. A eso se acostumbró con Donald Trump y está hablando con el vuelo, con la inercia de esa situación”.

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GEMAS: Obsequio de AMLO en Sinaloa, al rechazar que grupos delictivos estén tomando control de algunos territorios: “Yo no soy Felipe Calderón”. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)

El voto para residentes extranjeros

Todo el trabajo que se genera en el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) del estado de Durango parte del mandato constitucional; dado que es un Organismo Público Local Electoral, contamos con la obligación de brindar a la ciudadanía de nuestra entidad la organización de los procesos electorales, siempre de la mano del Instituto Nacional Electoral.

El IEPC es un ente autónomo de la vida pública del estado, cuenta con personalidad jurídica y patrimonio propio, forjando todas sus actuaciones bajo los principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad, objetividad y el principio de equidad de género. Además, tiene como objeto el ser una autoridad administrativa electoral que garantice la eficacia del debido ejercicio de los derechos político-electorales de todas y todos los ciudadanos duranguenses.

Partimos entonces que los trabajos para la renovación del poder Ejecutivo estatal de manera pacífica comenzaron formalmente el 1 de noviembre del año pasado, con la declaración del inicio del Proceso Electoral Local Ordinario 2021-2022 para el Estado de Durango, acto emanado del órgano máximo de dirección del IEPC, es decir, el Consejo General.

En el marco de la preparación de este proceso, es necesario destacar algunos rubros, todos encaminados a la optimización del ejercicio de los derechos políticos de las y los ciudadanos.

A partir de la reforma constitucional en materia electoral se garantizó la posibilidad de que los mexicanos que radican fuera del territorio nacional pudieran ejercer su voto para la elección del Presidente de la República.

Ahora bien, en nuestra entidad, en 2018 se reconoció ya en la Constitución local la posibilidad de que los duranguenses que residen fuera del territorio estatal pudieran también emitir su voto en la elección a la gubernatura, siendo el momento indicado este proceso electoral, que actualmente transitamos para materializar los medios para el ejercicio de este sufragio.

Hemos fomentado la participación ciudadana de diversas formas: la creación y participación en foros en Estados Unidos de la mano de la comunidad migrante, los llamados al voto en diferentes medios de comunicación de alcance nacional e internacional y redes sociales por mencionar algunos. Y aun cuando se tiene conocimiento que el universo de ciudadanos con la posibilidad legal de poder votar debido a su estatus migratorio, es una cifra menor a la que se vislumbra por la realidad. Quienes están en la posibilidad de ejercer su derecho para la próxima jornada electoral son ciudadanos que acatan nuestro llamado y que marcarán un nuevo capítulo en la vida democrática de nuestro estado, pues serán las y los primeros duranguenses en ejercer su sufragio a distancia.

La modalidad de votación será en dos vías: el voto postal y el voto electrónico. En la primera forma, el votante podrá emitir su voto por vía postal, es el caso que se instalará una mesa de conteo en la Ciudad de México, y por otro lado la modalidad de voto electrónico conllevó el proporcionar un usuario y una contraseña a quienes así optaron por emitir su voto, por medio de una página de internet.

Este proceso electoral será histórico para nuestra entidad y es preciso ejercer nuestro derecho a votar puntualmente, siempre de manera razonada e informada. (Roberto Herrera Hernández, El Heraldo de México, Ruta 2022, p. 39)